Capítulo 42

Sehrazat puso los ojos en blanco cuando la puerta del ascensor se abrió y dio paso a Yasemin, que sonrió al ver a Onur desde lejos…

Onur no quiso desafiar a su suerte mirando a Sehrazat en ese momento, solo levantó la mano y entrecerró los ojos rogando en silencio que todo sucediera lo antes posible…

Yasemin llegó y lo abrazó efusivamente. Las miradas de todos quienes lo conocían a él y asimilaban de a poco su relación con Sehrazat se posaron en ellos…

-Onur, querido… estoy muy agradecida contigo… me salvaste… una vez más…

-¿Una vez más?- quiso bromear él, separándose un poco de ella con incomodidad.

-Es una forma de decir… cariño…- dijo la mujer sonriente e hizo el amague de volver a estrecharlo entre sus brazos.

-Yasemin… no fui yo… por supuesto que confié en ti, pero mis compañeros fueron quienes pudieron comprobar tu coartada…

-Eres muy humilde, pero se que has tenido mucho que ver… en fin… vine porque quiero pedirte algo…

-Te escucho…- dijo con un poco de temor él, sabía que probablemente Sehrazat estuviera escuchando y no le gustaba la idea de cometer errores que la pusieran otra vez celosa.

-Bueno… no volveré a mi casa y no quiero irme a un hotel… ¿crees que podrías hacerme un lugar en tu casa? Es solo por unos días…

-Escucha… no se si sea lo correcto…- dijo dubitativo, intentaba encontrar una excusa válida, sobre todo porque sabía que, si Sehrazat no estuviera con él, no tendría problemas en aceptar.

-Cariño…- dijo y se acercó a él para hablarle en secreto- no te estoy pidiendo un lugar en tu cama, aunque no me incomodaría para nada, sino uno en tu casa… no creo que vivas en un mono ambiente…

-Lo se… pero deberás disculparme… no estoy en condiciones de ofrecértelo…

-Entonces lo que se rumorea es cierto…

-¿Qué se rumorea?

-Que sales con tu detective y musa…

-Bueno…

-Es cierto…- dijo Sehrazat apareciendo detrás de Onur con una sonrisa de compromiso.

Yasemin, que sonreía provocativamente sintió que su sonrisa se desvanecía y los miró a ambos con desazón…

-Lo siento, creí que eran solo rumores… gracias por todo...- dijo y luego de dedicarle una sonrisa triste a Onur, los dejó allí y se encaminó hacia el ascensor.

Sehrazat se quedó de pie al lado de Onur y no dijo nada hasta que la vieron desaparecer, cuando la puerta del ascensor se cerró.

-Sehrazat…- dijo él con pesar.

-No digas nada…- dijo ella y desvió la mirada en cuanto él giró para poder verla.

-Te juro que no quise que esto sucediera… tú sabes que yo era distinto antes… pero ahora respeto tus sentimientos… y por, sobre todo, respeto los míos…

-No quiero hablar de esto… - dijo y se fue caminando por el pasillo hasta la sala de descanso.

Onur se quedó mirando la nada y la siguió unos segundos más tarde…


Ella intentaba usar la cafetera de expresos que Onur le había regalado a la comisaría, siempre se había quejado de los cafés que sus compañeros tomaban y ahora se acercaban de varios lugares distintos del edificio, a disfrutar de un buen café…

-Escucha…- dijo al entrar y ella no giró para mirarlo, siguió intentado colocar el recipiente con el café molido que parecía no encajar- yo se que fue desagradable, pero te aseguro que…

-No tienes que asegurarme nada…- dijo y dejó lo que hacía para mirarlo- te has quejado de mis celos… dijiste que entorpecían mi buen juicio en el caso… tengo novedades para ti… ahora sí estoy celosa… ¿quieres una escena? No me costaría nada…

-Sehrazat…

-¿Cómo puedes dejar que ella te hable como te habló? Delante de mí… si yo no intervenía…

-Yo le estaba diciendo que no había posibilidades de que viniera a mi casa… ¿qué más podía hacer?

-No se si estoy dispuesta a soportar estas cosas… debe haber muchas mujeres esperando la oportunidad de estar contigo…

-No lo se… solo se que eres tú con quien yo quiero estar…

-Sin embargo, te dejas llevar…

-¿Me dejo llevar? Solo intenté ayudarla porque supe desde el principio que era inocente de las sospechas que ustedes tenían… y después de todo, tenía razón… todo el resto es producto de tus celos…

-Esta soy yo, Onur…

-Lo se… y te amo… por eso estoy aquí, contigo… aquí es donde quiero estar… no importa nada más…

Ella bajó la vista y dejó escapar una lágrima. Estaba enojada, odiaba haber visto como esa mujer intentaba convencer a Onur… sabía cuales eran los sentimientos de él, pero también conocía su pasado…

-Sehrazat…- intentó él y apoyó una mano sobre su cara, acariciándola suavemente…

-No quiero sufrir por estas cosas… no me hace falta sufrir más…

-Lo se… lo se mi vida… y tengo que decir que fue muy importante que asumieras delante de Yasemin que estábamos juntos…- dijo y ella sacudió la cabeza- ahora… si no te molesta… ¿podrías repetirme que me amas una vez más? - dijo y ella lo miró, apretando los labios.

-Chicos… perdón… - dijo y vio como Onur retiraba su mano de la cara de Sehrazat- quería avisarles que tenemos al tipo que asesinó al marido de Yasemin… seguramente hay algo detrás, pero al menos tenemos a quien lo hizo- dijo Murat y Sehrazat asintió.

-Llámala… avísale…- dijo Sehrazat poniendo los ojos en blanco cuando vio que él se apartaba un poco de ella.

-Lo haré… pero no ahora…- dijo y la acercó a su cuerpo, ya casi olvidándose de donde estaban.

Sehrazat achicó los ojos con rabia.

-Onur…- dijo todavía enojada y cuando abría la boca para seguir protestando, él la besó. En principio porque quiso callarla, no dejarla pensar, pero en cuanto escuchó el suspiro ahogado de ella, fue él quien no pudo pensar más…

Ella lo abrazó, sin poder evitar invitarlo a que siguiera besándola y él no se hizo desear y la complació…

Pudieron haber pasado minutos, o tal vez horas, ellos no lo supieron… y cuando sus labios se separaron, sus miradas quedaron por un momento conectadas…

-Te amo…- dijo finalmente ella y él sonrió.

-Yo también…- dijo él y la hizo sonreír a ella- dime…- le dijo en voz baja, cómplice, aún cerca, y haciendo que ambos desearan más- ¿qué tal si nos tomamos el resto del día y…?

-Mehmet…- dijo ella y Onur alzó las cejas.

-Está con mi madre…

-En casa… porque estamos trabajando… pero si nos vamos a casa…

-No vayamos a casa entonces…- le dijo él y le sonrió con picardía.

-Pero… solo un rato…- concedió ella que a esas alturas tenía más deseos que él de salir corriendo y olvidarse del mundo estando en sus brazos…


Onur la esperó en el auto mientras ella avisaba a sus compañeros y dejaba algunos documentos importantes en orden.

Cuando ella subió, se miraron con una sonrisa y arrancaron rápidamente.

Fueron a la casa de Onur. Pero no pudieron llegar hasta la habitación, apenas pudieron pasar la puerta. La necesidad era impostergable.

Por segunda vez ese día, perdieron la noción del tiempo y se demostraron sin restricciones, todo el amor y el deseo que compartían y que esos días había quedado relegado tras los celos, los apuros y la lucha por tonterías…

Terminaron agotados, recostados en la alfombra frente a la chimenea… Onur abrazándola protector, besando su frente, ella con los ojos cerrados, sonriendo con placidez…

-¿Quieres casarte conmigo, Sehrazat? - dijo él de repente, como si le hablara del pronóstico del clima.

-Onur…- dijo ella y se incorporó sobre él, algo shockeada.

-No quiero arruinar todo… pero hace un tiempo lo vengo pensando… y creo que sería bueno que sucediera…

-¿Es una propuesta formal o solo una pregunta tentativa?

-¿De qué hablas? ¿por qué eres tan complicada?

-Porque no es lo mismo…

-Creo que ninguna de ambas…- dijo y ella frunció el entrecejo confundida- si fuera formal tendría un anillo en mi mano, y la situación hubiera sido diferente…

-Has visto demasiadas telenovelas…- dijo haciendo una mueca.

-Pero tampoco es una pregunta tentativa… es una pregunta que necesito que me respondas…

-Quiero…- dijo ella en voz bajísima y sonrió al ver que la expresión de fastidio de él cambiaba a una más amorosa- por supuesto que quiero… solo creí que no sucedería…

-¿Por qué?

-Porque soy complicada ¿acaso no me conoces? - dijo y ambos echaron a reír.

El tiempo se les hizo corto, pero disfrutaron cada segundo hasta el momento de volver a la rutina, juntos...


Bueno, parece que ahora sí va quedando poco de esta historia. Gracias por seguir leyendo.