TWO HEARTS IN A FISHBOWL

DISCLAIMER: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto, pero la historia es de mi autoría.

...

Capítulo 8. Incapaz de creer en algo.

Tal y como Kurenai le había prometido, luego de una noche de mucho descanso, su estado de salud mejoró hasta volver a sentirse como antes. Aunque le recomendó hacerse exámenes más específicos para evaluar su condición, por si acaso, una vez que terminara el verano y volviera a casa.

Consideró seriamente hacerlo, solo que primero tendría que pensar cómo conseguir el dinero para pagarlos, pues no podría pedírselo a su hermano o a su padre sin que preguntaran para que era.

Mientras se daba un baño, luego de haber pasado todo el día anterior sintiéndose enferma y sucia, pensó en cómo teniéndola a kilómetros de distancia, en un lugar desconocido y habiéndola mandado sola, ninguno de sus familiares pudo estar atento al teléfono por si algún imprevisto llegaba a suceder.

En cambio, fueron tan negligentes como siempre habían sido cuando la tenían cerca.

No estaba sorprendida, de hecho, su forma de actuar era de esperarse de ellos, pero aun así no podía evitar sentirse decepcionada.

Por eso intentó evitar que los llamaran en primer lugar.

Porque siempre que había algo referente a ella que tuvieran que saber, no mostraban mucho interés, aunque, de vez en cuando, al menos fingían hacerlo, lo que con los años se les había empezado a dar cada vez más mal.

Así entonces, desde muy niña, Sakura había preferido guardar para sí misma todo lo que le pasaba con el propósito de no tener que pasar por la nula recepción de aquel par de hombres que desgraciadamente eran la única familia que tenía.

Al menos su abuelo en vida se ocupó de ella tanto como pudo y la hizo lo suficientemente madura como para no dejarse derrotar por sus circunstancias. Aun cuando a veces era muy difícil.

Una vez que terminó de limpiarse, se vistió con un cambio de ropa que Temari había traído de su cuarto y cepilló su cabello con un peine que encontró en la enfermería.

Todavía no había vuelto a su habitación, pero pensaba hacerlo una vez terminara de desayunar, pues no podía evitar pensar en que había dejado su cama desarreglada el día anterior y Sasuke tenía un pequeño toc respecto a la limpieza y el orden.

Fue entonces que se dispuso a salir rumbo al comedor, sin embargo, antes de que pudiera poner un pie afuera, Kurenai hizo aparición en el lugar.

—Sakura, tienes llamada en la oficina — anunció con una sonrisa, mientras inspeccionaba gustosa como ya se veía más repuesta.

—¿En serio? — nunca dejaría de dudar cada que escuchara esa frase dirigida a ella. Más que nada porque ahora podía tomar como un hecho tallado en piedra que su familia no se contactaría con ella nunca.

—Sí, dijo que es un amigo que quiere saber si ya estas mejor.

De inmediato captó que se trataba de Neji.

Pero ¿Cómo se había enterado de su estado?

Necesitada de averiguarlo y de hacerle saber que ya se encontraba perfectamente, la chica asintió y se puso los zapatos a toda prisa. Iba a pasar a un lado de la mujer sin decir más, concentrada en la conversación que tendría en unos minutos con su amigo de "Raíz", pero se detuvo abruptamente antes de abandonar la habitación al recordar que debía hacer algo muy importante antes.

—Ah, Kurenai-san... — dándose la vuelta para verla frente a frente, la pelirrosa realizó una firme reverencia de 90° —. Muchas gracias por haberme cuidado, de verdad lo aprecio muchísimo y nunca lo olvidaré.

La mayor quedó un poco descolocada por su profundo agradecimiento, por lo que simplemente se quedó callada y observó con los ojos bien abiertos como la joven se marchaba con el rostro tranquilo, aunque ruborizado.

Sakura no tenía la energía suficiente para correr, pero aun así hizo su mejor esfuerzo por apresurarse a llegar a donde el teléfono seguro ya tendría descolgado un buen rato. En el camino se topó con Shikamaru y Naruto, quienes al verla con prisa desistieron en su intento por detenerse a conversar con ella para ver cómo estaba. Sin embargo, la chica les dio un saludo con la mano a la distancia y se prometió a sí misma buscarlos más tarde.

Al llegar a su destino, no demoró ni un segundo en tomar el teléfono y responder.

—¡¿Hola?!

—Hola Sakura, iba a preguntar cómo te sientes en el instante en que atendieras, pero suenas bastante repuesta, por lo que supongo que ya estas bien — era verdad, aun cuando estaba cansada por la carrera que había hecho también sonaba entusiasmada, lo que alegró al chico al otro lado de la línea —. ¿Me equivoco?

—No, sí me siento mucho mejor... aunque tengo mucha hambre, no he comido nada desde antier — reconoció acariciándose el vientre, que ya se había desinflamado por completo, pero ahora demandaba alimento.

—Entonces no te entretendré mucho, solo quería saber de ti, ayer me quedé un poco preocupado.

—¿Ayer? — el escucharlo la chica se apresuró a esclarecer la duda que tenía desde que le anunciaron que quería hablar con ella —. O-oye ¿Y cómo supiste que estaba enferma para empezar?

—Ayer fui a hacer una visita a "Atlantis" con el propósito de verte y me encontré con mi prima Hinata, ella me dijo que estabas indispuesta, no mencionó la palabra "enferma" pero lo asumí de inmediato — respondió con simpleza, aunque luego chasqueó los dedos como si hubiera recordado algo de repente —. También me tope con Sasuke y tuvimos una pequeña conversación...

El escuchar el nombre de su compañero de cuarto saliendo de la boca de Neji, junto con el anuncio de que habían hablado, provocó inseguridades en la pelirrosa inmediatamente.

Tomando en cuenta como estaban ¿El Uchiha habría dicho algo malo o vergonzoso sobre ella?

—¿De verdad? — preguntó temerosa.

—Sí y tal como dijiste es un poco aterrador — su pronunciación de la descripción del chico, haciendo alusión a que le dio escalofríos, la hizo medio sonreír.

—¿Y de qué hablaron? — preguntó comenzando a jugar con la tela de su blusa, nerviosa.

—¿Qué te parece si te lo digo más tarde? — él evadió hábilmente ser interrogado por teléfono y de paso aprovechar para hacer una cita para verla —. En el lugar de siempre, a la hora de siempre ¿Está bien?

—Sí... — Sakura aceptó sin pensarlo mucho, un poco animada por la expectativa de tener algo que hacer más tarde —. Te veré ahí...

—¡Bien! Hasta entonces...

—¡Espera! — la joven se apresuró a interrumpirlo antes de que se despidiera, él hizo caso y esperó pacientemente mientras ella se daba valor de hablar —. Y-yo, solo quería decir que gracias por preocuparte... y por llamarme. Apreció mucho tu atención.

—No hay de qué, para eso están los amigos y tú y yo ya lo somos ¿No? — él soltó una risa jovial.

—Sí, eso somos — ella afirmó esbozando una bella sonrisa aun si él no podía verla.

—Te veré más tarde... Cuídate ¿Sí?

—Sí, tú también, adiós.

Una vez que ambos se despidieron, la joven colgó y su bonito rostro se iluminó por el plan de verse con su amigo, aunque, al mismo tiempo, había una ansiedad creciente en su interior producto de la espera que estaría obligada a pasar antes de saber qué se había dicho en esa conversación entre Sasuke y Neji.

De verdad esperaba que su compañero de cuarto no se hubiera expresado despectivamente de ella, porque no quería se pregonara el hecho de que no la soportaba.

Iba a hacérsele muy largo el día.

Al salir, decidió caminar con más tranquilidad rumbo al comedor. Estaba tan hambrienta que tendría que servirse doble porción para llenar el enorme hueco en el estómago que tenía.

Iba tan concentrada en lo que posiblemente se serviría para el desayuno ese día, que ni siquiera puso atención a su alrededor, ignorando al chico pelinegro que venía caminando en su dirección.

Sasuke había tenido una noche y una mañana complicadas planeando que haría en cuanto viera a Sakura.

No había dormido lo suficiente y estaba realmente cansado, pues se la había pasado reflexionando qué sería lo que haría y lo que diría para recuperar de una vez por todas su relación con su compañera de cuarto. Aunque, por más vueltas que le dio al asunto, no llegó a ninguna conclusión satisfactoria.

Para cuando le dio la mañana, Temari tocó la puerta con violencia para que la dejara pasar y tomar un cambio de ropa para la pelirrosa, quien seguía en la enfermería y le informó (de la forma más hostil posible) que ya estaba totalmente repuesta.

Esa información lo alivió bastante y lo motivó a prepararse rápido para ir a verla.

Inclusive en el camino había recogido unas pequeñas flores púrpuras con el propósito de dárselas.

Sin embargo, cuando llegó a su destino, Kurenai le informó que la chica que buscaba se había marchado rumbo a la oficina, pues tenía una llamada que atender.

Entonces todo su buen ánimo y determinación se convirtieron en preocupación por la posibilidad de que estuviera hablando con su familia. Tal vez escuchando una patética disculpa por no haber estado disponibles para atender el día anterior o alguna excusa que consiguiera que los perdonara.

Pero otra vez llegó tarde a buscarla, pues justamente en el momento en que vislumbraba la fachada de la oficina, Sakura venía saliendo de ella con una peculiar sonrisa en el rostro que de ninguna manera podía ser posible fuera a causa de hablar con sus padres o su hermano. Lo que rápidamente infirió que significaba que con quien había estado hablando era Neji.

Esa conciencia, fuera de enojarlo o ponerlo celoso, como con anterioridad le había sucedido cada que pensaba en el soldado cerca de ella, lo hizo sentir inseguro sobre si él sería capaz de ser recibido por ella con esa misma expresión de agrado y dulzura.

¿Sakura estaría igual de contenta por hablar con él luego de tantos días en los que se estuvieron esquivando el uno al otro?

¿Estaría siquiera dispuesta a escucharlo disculparse en primer lugar?

No podía evitar pensar que quizá estaría molesta por lo que había pasado el día anterior. Realmente haberla abandonado en un gran momento de necesidad como el que había pasado por su estado de salud era lo último en su lista de cosas que el Uchiha había hecho mal con ella.

Así que, dudoso de continuar con sus planes, decidió guardar las flores en el bolsillo de su camisa y desistir por lo pronto. Al menos hasta que se le ocurriera una forma más efectiva de abordarla.

Tal vez ese sería un buen momento para solicitar la ayuda que se había ganado de parte del irritante dúo de chicas, mismas por las que ayer había tenido que desperdiciar toda su tarde persiguiendo a Naruto para dejarle esa ridícula declaración de amor.

Aunque, debía admitir que al menos Hinata tenía un curso de acción mucho más efectivo que el suyo respecto a su interés amoroso.


Esa mañana Sakura comió su desayuno rodeada de la mayoría de campistas que se habían enterado sobre el incidente del día anterior.

Mientras disfrutaba de su comida, como si de una naufraga perdida por años se tratará, les contó que fue lo que le sucedió, se disculpó con todos por preocuparlos y causar molestias, asi como también agradeció a todos los que la habían ayudado.

Sobre todo, a Temari y TenTen, a quienes, de cierta forma, les debía la vida.

Más tarde, Asuma los citó al campo de juego donde habían jugado voleibol en aquella larga práctica del día anterior, con el propósito de anunciarles que ya había decidido quienes conformarían el equipo de "Atlantis".

—¿Van a hacer un equipo? — Sakura le preguntó a Temari, quién estaba a su lado esperando escuchar los resultados con una expresión emocionada.

—Sí, porque se organizó un partido amistoso contra el equipo de "Raíz" — escuchar quienes serían sus contrincantes provocó sorpresa en la pelirrosa, lo que fue evidente en su rostro y la rubia solo hizo un gesto restándole importancia —. Es algo que se hace todos los años y en cada ocasión el equipo se conforma de personas diferentes, aunque yo siempre estoy en él.

—Muy bien, entonces, quienes jugarán serán... Sai, Shino, Temari, Gaara, TenTen y obviamente tú, Sasuke — el monitor les sonrió a todos animadamente.

La pelirrosa le dio un pequeño vistazo a su compañero de cuarto, quien no pareció gustoso de escuchar la noticia. Todo lo contrario, era obvia la animadversión en su expresión.

—Ayer Sasuke fue el mejor de toda la práctica — Ino le susurró al oído tomándola desprevenida.

—¿E-en serio? — tartamudeo sin querer.

—Sí, debiste verlo, nos hizo polvo a todos, fue un espectáculo muy varonil — había un tinte de persuasión extraño en el tono de voz de la Yamanaka que desconcertó ligeramente a Sakura, pero no dijo nada.

Al final, Asuma decidió darles el día libre como disculpa por el proceso de tortura que habían pasado el día anterior, por lo que todos fueron libres de retirarse.

—Sakura-san ¿Tienes planes hoy? — Hinata se acercó a preguntar en cuanto vio que Sakura se despedía de sus amigas para ir a su cuarto.

—Ah, realmente no... ¿Porqué?

Al saber que tendría el día libre pensó en pasarlo con Temari y TenTen, pero en vista de que habían sido elegidas para el equipo, querían ponerse de inmediato a practicar, algo en lo que ella no pintaba nada y no quería resultar en un estorbo para ellas.

—Porque queríamos saber si querías acompañarnos a cierto lugar — Ino respondió rodeándole los hombros con un brazo y comenzando a caminar.

Por un momento pareció que estaba conduciéndola en dirección a Sasuke, lo que alarmó a la pelirrosa por un instante, aunque luego, aliviada, vio como él se marchaba a otro lado.

La que no reaccionó con el mismo gusto por su evasión fue Ino, quien rechinó los dientes y trató de no fruncir el ceño, conteniendo su rabia por ver su plan de armar una cita de cuatro, con ese idiota incluido, viniéndose abajo.

—¿A dónde? — preguntó la pelirrosa sacándola de viniéndose su estado de ira mental.

—¿Sabes qué? Recordé que Hinata y yo tenemos que hacer algo antes — su abrupto cambio de opinión desconcertó a Sakura, aunque no impidió que sus acompañantes de alejaran lentamente, con rostros un poco nerviosos, para pedirles explicaciones —. Pero nosotras te buscamos cuando terminemos ¿Sí?

—E-está bien...

—Excelente nos vemos después frentona.

Dicho eso, ambas muchachas se marcharon sospechosamente.

Sintiendo que había algo muy raro ocurriendo con ellas, la joven de ojos verdes se quedó dónde estaba para intentar averiguar a dónde iban o qué se traían entre manos, aunque luego deseo no haberlo hecho cuando las observó detenerse a hablar con Sasuke, luciendo todavía más misteriosas que antes.

Parecían estar teniendo una discusión por la forma en que, luego de un intercambio de palabras en el que Ino gesticuló demasiado, a simple vista molesta, la rubia se marchó, dejando solos a Hinata y a Sasuke.

No supo porque, pero fue como si sus pies se hubieran quedado plantados en el suelo, incapaz de moverse y apartar los ojos de como ambos parecían conversar más pacíficamente e interactuando otra vez de una manera peculiar e inclusive cercana, como cuando los vio desayunar juntos el día anterior.

No pudo evitar pensar en cómo ella había una vez estado así con el pelinegro, claro, antes de que el desastre entre ambos ocurriera y se entristeció profundamente al darse cuenta que esos días no volverían pues ya había sido reemplazada.

Pero lo que terminó por destruirla fue como la chica de ojos perlas sacaba de su bolsillo una pequeña caja envuelta en papel rosado, sellada por un listón y se la entregaba con las mejillas completamente rojas, así como el fácil recibimiento que él tuvo con el presente, guardándolo de inmediato.

Entonces por fin pudo darse la vuelta y huir de ahí, siendo asaltada por el recuerdo de su propio regalo siendo rechazado en aquella discusión que todavía no podía superar y que la hizo desear con todo su corazón poder tenerlo otra vez en su poder.

Así al menos podría aferrarse a él y recibir consuelo de objeto descartado por Sasuke a otro.


Al final, Sakura superó el día organizando sus fotos en la soledad de su habitación. Una distracción que resultó más que efectiva, pues significó un trabajo que la hizo sonreír genuinamente mientras lo llevaba a cabo.

Con anterioridad había entregado a Ino la mayoría de las fotos que le tomó, quedándose apenas con unas cuantas, de ellas, las cuales eran tomas más experimentales o artísticas que las convencionales que la rubia prefirió conservar.

Al menos no había escatimado en lo que le pagó por ellas, así como por los rollos que le había prometido.

También tenía muchas fotos de sus amigos y unas pocas de los encargados del campamento, las cuales dividió en dos grupos, las que planeaba regalarles y las que quería quedarse para sí misma.

Quería tener recuerdos de todos ellos para disfrutar cuando el verano se acabará y se sentía optimista por los que aún le faltaban por crear.

Así mismo, también organizó las de paisajes y tomas de la naturaleza y arquitectura de "Atlantis", las cuales eran en las que más esfuerzo había puesto y por lo tanto de las que más estaba orgullosa.

Al final, las únicas que quedaron fueron las de Sasuke...

Una vez que no tuvo más opción que dejar de ignorarlas, las tomó entre sus manos para verlas y nuevamente su corazón se apretó por lo complejo y desesperanzador de sus sentimientos.

Ni siquiera pudo ver más de tres antes de tener que parar para evitar ponerse a llorar. Así que eligió tomar una al azar, guardándola para sí y las demás las puso sobre la cómoda de su compañero de cuarto para que él decidiera que hacer con ellas.

Después de todo, siempre había sido su plan dárselas, pues eran suyas, por más que las hubiera tomado para satisfacer su propia fascinación por él.

Más pronto de lo que pensó, se había llegado la hora de ver a Neji, por lo que a prisa guardó sus cosas, limpiando antes de irse. Todavía tenía que pasar a la cocina a conseguir algo que quería llevar para él, lo que haría que inevitablemente llegara tarde.

Aunque, para su buena suerte, arribó al punto de encuentro antes que el soldado, por quien no tuvo que esperar mucho tiempo, pues apenas unos minutos después, hizo aparición.

Tal y como hicieron la primera vez que se vieron, ambos se sentaron en el mismo tronco y observaron el paisaje mientras charlaban tranquilamente y compartían las galletas que la pelirrosa había llevado para él, pues en su encuentro anterior el chico manifestó tener antojo de ellas, así como también tener prohibido disfrutarlas por su estricta dieta impuesta por "Raíz".

—¿Estrés? — el chico preguntó luego de que ella le explicara la causa de su dolor de estómago.

—Sí, en realidad es algo que me pasa bastante seguido en casa — ella trató de reír tomándoselo a ligera —. Sólo que no esperaba que también fuera a pasarme aquí.

—Entiendo, bueno... Me alegro de no sufrir algo así, porque el estrés en "Raíz" es el pan de cada día — Neji aseveró, imaginándose cómo sería sufrir la condición de su acompañante —. Aunque me cuesta imaginar que podría causártelo en un lugar como "Atlantis".

—Ah, b-bueno... — el tener la oportunidad de revelar el motivo por el que se había sentido así la hizo comenzar a ponerse nerviosa. No estaba segura de si debía, pero, al mismo tiempo, estaba tentada a hacerlo y recibir un consejo una vez fuera escuchada —. Es que he tenido unos cuantos... problemas, con mi compañero de habitación.

Neji se giró a verla, inspeccionándola cuidadosamente, como si le costara trabajo creerle o esperara que rebelara un poco más de contexto que pudiera darle sentido a lo que ella había dicho.

—¿Qué tipo de problemas? — indagó el muchacho.

—E-es que... — Sakura comenzó a juguetear con sus dedos para apaciguar la intranquilidad y la vergüenza —. Peleamos hace unos días y desde entonces no nos hemos hablado o siquiera cruzado.

—¿Y puedo saber qué tipo de pelea fue?

—El tipo en el que ambos gritamos y decimos cosas hirientes al otro — la joven de ojos verdes admitió con vergüenza.

—Entiendo... — Neji hizo una pausa contemplativa para pensar que sería lo siguiente que diría y, para la buena suerte de Sakura, no continuó con su interrogatorio, sino que fue directo a las observaciones útiles —. Se me hace difícil imaginarlos peleando si te soy honesto.

—¿A qué te refieres? — la pelirrosa se sintió descolocada por su afirmación.

—Bueno, para empezar, tú eres bastante dulce e inofensiva, no puedo visualizarte insultando a alguien o usando palabras para herir a los demás — mientras se explicaba, Neji se tomó la libertad de colocar un mechón de su cabello rosado tras su oreja con mucha delicadeza, acción que ella recibió con un pequeño rubor extendiéndose por sus mejillas —. Así como tampoco puedo pensar en qué razones le darías a alguien para que se enojara contigo.

—Sasuke piensa que soy fastidiosa — el soldado se rió al escuchar sus palabras, como si le pareciera absurdo.

—No creo que realmente crea que lo eres, Sakura — le dedicó una mirada profunda y consoladora a la joven, quien comenzaba a mostrarse todavía más afligida —. Y eso me lleva a mi otro punto... Solo he visto y hablado con Sasuke una vez, pero parece apreciarte más de lo que te imaginas, así que por eso me siento reacio a creer que pueda gritarte o lastimarte...

—Pues lo hizo — ella lo interrumpió con firmeza.

—Te creo... iba a decir que no creo que pueda hacerte daño sin una razón de peso realmente grande — él completó su idea —. ¿Pasó algo que pudiera haber provocado su enojo?

—No lo sé, le he dado miles de vueltas en mi cabeza, pero no sé qué pude haber hecho para que se pusiera así... — ella le explicó luciendo realmente abrumada, mientras rememoraba lo acontecido de una nueva cuenta —. Todo lo que recuerdo es que ese día, después de que te conocí, fui a comprar un regalo para él y aunque acordamos que lo buscaría al terminar, ya se me había hecho tarde, por lo que me fui directo al autobús. Él llegó un poco después y para entonces ya estaba tenso... y fue cuando llegamos a nuestro cuarto que explotó.

—¿Y dijo algo relevante que puedas recordar en este momento?

—Solo que no le importaba nada que tuviera que ver conmigo y que, por él, podía hacer lo que me diera la gana. Ni siquiera aceptó mi obsequio — ella respondió encogiéndose de hombros con tristeza y luego procedió a contar el resto de la historia para proporcionarle más contexto a su acompañante —. Pero esa no fue la gran discusión de la que hablo. Una semana después, cuando regrese por la noche, luego de nuestro primer encuentro aquí, él estaba realmente furioso... — Neji estudió con atención y expectativa las siguientes palabras que diría la efusiva joven, quien no se daba cuenta de su escrutinio mientras hablaba —. Al principio me gritó por no estar presente en el cuarto por si acaso algún monitor hubiera ido a buscarme, pues nos vigilan constantemente, lo que lo hubiera obligado a mentir para salvarme, pero luego comenzó a reprocharme el estar viéndome con un "desconocido" sin decirle a nadie donde estaría o al menos quien eras... me llamo tonta y debilucha e, indirectamente, estúpida...

—Ya veo... ¿y qué hiciste tú?

—No me contuve en responderle que lo que hiciera no era de su incumbencia — se limitó a contar omitiendo los detalles sobre el resto de su estallido, incluyendo la muerte del pececito que puso fin a su pelea.

—¿Y aunque tienes toda esa información clara no sabes porque estaba tan enojado? — el soldado la miró entre incrédulo y enternecido. La pelirrosa se sintió como un niño ignorante de algo que sólo los adultos saben, lo que la irritó, pero aun así negó con la cabeza sin dudar —. Ahhh pequeña Sakura, tienes unos ojos preciosos, los más bonitos que jamás haya visto, pero no sabes ver con ellos.

—N-no te entiendo — esa afirmación descolocó todavía más a la joven, quien realmente se estaba esforzando por comprender lo que, al parecer, para Neji era tan obvio.

—Lo que digo, es que la razón por la que tu compañero de cuarto se ha portado así es porque esta celoso.

Sakura quedó muda y estuvo a punto de caerse del asiento al momento de escucharlo decir tal cosa. Se obligó a sí misma a mantener la boca cerrada por la impresión el tiempo suficiente para pensar algo que decir.

¿Sasuke celoso? ¿Era una broma? Desde luego que sí, tenía que serlo.

Observó a Neji en espera de que se lo confirmara, pero no, parecía estar hablando muy en serio.

—Neji... no puedes decir esa clase de cosas a la ligera.

—No lo hago, sinceramente creo que ese es el origen de todos sus problemas — el joven se levantó de su lugar y se posicionó frente a ella, agachándose a su altura mientras sostenía sus manos entre las suyas —. Tan solo piénsalo, ambos eventos sucedieron después de que estuvieras lejos de él, por estar con alguien más, conmigo.

—P-pero ¿celoso? Sasuke nunca...

—Cualquier hombre es celoso cuando se trata de lo que es especial para él — el castaño la interrumpió antes de que pudiera completar su idea —. Yo me pondría realmente celoso si un día me dijeras que encontraste otro chico de "Raíz" con el que pasar el tiempo y me dejaras por él.

—Yo no lo deje por nadie — Sakura comenzaba a sentir el típico ardor en los ojos, previo a comenzar a llorar —. Él no me ve así, me lo ha dejado claro muchas veces.

"Además, ya ha encontrado a alguien con quien sí se siente cómodo y por quien probablemente sienta algo" pensó melancólica, aunque resistió el impulso de contárselo a Neji para no ponerlo en una posición difícil, siendo su prima la persona que la había desterrado de la vida de Sasuke.

—Si no lo hiciera entonces no se enojaría por con quien estas de la manera en que lo hace — el soldado sostuvo su mirada tratando de convencerla, pero la chica estaba reacia a aceptar su teoría —. Además, tampoco habría tenido el atrevimiento de pedirme que me aleje de ti...

Esa nueva revelación causó estupor en la joven, quien casi se muerde la lengua tratando de pronunciar torpes preguntas instantáneamente.

—¿É-él te pidió...? — fue lo único que pudo decir con mucha dificultad, pues su mente estaba hecha un lío.

—Así es y fue bastante claro al respecto — Neji finalmente se levantó, soltando un cansado suspiro en el proceso —. También dijo otra serie de cosas interesantes...

—¿Cómo qué?

El soldado la contempló dudoso un par de segundos. La expresión acongojada y al mismo tiempo ilusionada de la bella chica era realmente adorable.

Entendía a la perfección porque aquel pelinegro llegaba a comportarse tan hostil y fúrico cuando sus sentimientos por su compañera entraban en conflicto o sus intereses, que también la tenían a ella en el centro, se veían impedidos.

Neji no mintió cuando le dijo a Sasuke que no sentía más que cariño amistoso por Sakura, pero el que fuera tan absoluta e inconscientemente encantadora le hacía plantearse que tan rápido podría llegar a caer enamorado de ella si bajaba la guardia. Aunque tenía claro que iba a esforzarse por no hacerlo, pues la chica parecía corresponder los sentimientos del Uchiha, aún si no estaba enterada de ellos y sería muy problemático para él tener que lidiar con su rechazo.

—No puedo decirte — sonrió radiante, dándose la vuelta para no flaquear al ver como su impresión la hacía poner otra mueca que resultaría tierna viniendo de ella —. Aunque...

—¿Qué? — ella se levantó esperanzada y se plantó frente a él, mirándolo directamente a la cara.

—Puedes preguntarle a él — se encogió de hombros y el ánimo de la chica decayó al suelo por la sola mención de la idea —. No pierdes nada intentándolo.

—No conoces a Sasuke — ella le dijo con un hilo de voz mientras bajaba la cabeza —. No va a decirme nada y luego se molestará por haber siquiera preguntado.

—No lo hará, te lo aseguro... ¿No confías en mi juicio? — tal vez era una pregunta manipuladora con el propósito de hacerla aceptar confrontar al Uchiha, pero ella era muy necia y tenía que valerse de trucos para convencerla, lo cual resultó, pues la vio asentir lentamente —. Ahí está, así que hazme caso, solo habla con él... ¿Lo intentarás?

—Sí, lo haré — ella respondió no muy segura, incluso temerosa de que lo que se estaba planteando hacer.

—Muy bien, ahora... ¿Quieres un abrazo? — Neji tenía mucha experiencia cuidando al montón de primas que tenía en su familia, por lo que sabía que esa era la mejor forma de aliviar un corazón afligido como el de la chica frente a él. Sakura volvió a asentir y sin esperar más, el soldado envolvió sus brazos en ella protectoramente —. Estarás bien, lo prometo y si llega a lastimarte otra vez solo tienes que decirme, sé hacer más de cinco llaves al cuello diferentes y aplicaré ese conocimiento en él nada más lo pidas.

Su pequeña broma consiguió que ella se estremeciera en una suave risa, animándose un poco. Luego de unos segundos más refugiada en su compañía, se separó de él levantando la mirada y plantándole un suave beso en la mejilla.

—Muchas gracias Neji — le sonrió con dulzura y los ojos iluminados en auténtico agradecimiento.

Esa belleza suya tan devastadora lo dejo sin palabras, por lo que solamente le devolvió la sonrisa.

En definitiva, tendría que proteger su corazón para no rendirse por ella, aunque si Sasuke era lo suficientemente descuidado o estúpido para no aprovechar el cariño que la pelirrosa le profesaba, él con gusto tomaría la oportunidad.


Sakura no demoró en su segundo encuentro con Neji más de lo que había hecho en el primero. Aunque, ciertamente, fue una cita de amigos mucho más productiva, en pro de conocerlo más y de compartir un tiempo agradable con alguien que la escuchaba, le abría su corazón sin reservas y le ofrecía su sabiduría.

De cierta manera sentía que el soldado se parecía a su abuelo.

La pelirrosa sonrió mientras caminaba a su cuarto al llegar a esa conclusión. Sí, pensándolo bien, ambos tenían esa personalidad tranquila, pero al mismo tiempo cálida y soleada. Como si no tuvieran nada que les preocupara o afligiera.

Como si el mundo fuera un lugar seguro y perfecto del que no tenían que cuidarse.

Pero, aun cuando ella siempre había querido tener esa misma visión del mundo, dadas sus circunstancias, no le fue posible... y en cuanto arribó a su habitación tuvo otro ejemplo de ello.

Al abrir la puerta se encontró con la figura alta de su compañero, de pie frente al escritorio observando las fotos que le había dejado, habiendo señalado implícitamente que le pertenecían.

Al verla hacer aparición, el joven se giró contemplándola con el rostro tranquilo, aunque al mismo tiempo afligido.

Sakura lo notó, por lo que decidió dar el primer paso en busca de una reconciliación parcial o completa con él, tomando fuerzas de las palabras de Neji.

—Hola Sasuke — saludó dubitativa, adentrándose en el cuarto.

—Hola... — él respondió suavemente, luego les dio una breve mirada a las fotos en sus manos y se las ofreció.

—Son para ti — ella se negó a aceptarlas y algo parecido a desconcierto paso por la expresión del joven, aunque luego se transformó en ironía.

—¿Tan desagradable te resulto ahora que ya no quieres lo que tanto insististe en fotografiar? — preguntó con una mordaz sonrisa.

—No es así... m-me he quedado con una — ella respondió tratando sin éxito de no titubear —. Es que quería que tú también tuvieras recuerdos cuando el verano terminara y nos fuéramos.

—Gracias, creo... — ella asintió lentamente y luego comenzó a juguetear con sus manos en su ropa, como siempre hacia cuando estaba nerviosa.

—Sasuke ¿Puedo... puedo preguntarte algo?

—Ya lo estás haciendo — a Sakura no le hizo gracia su hábil respuesta.

—No, otra cosa... — Sasuke se lo permitió con una leve venía, pero la chica necesitó de un par de segundos para darse valor —. Neji me dijo que se encontró contigo ayer ¿D-de qué hablaron?

La mención del castaño en la primera conversación que mantenían luego de tanto tiempo ofuscó al Uchiha de inmediato, lo cual no pudo ocultar y fue evidente para la pelirrosa.

—¿De modo que hoy fuiste a verlo? — la aversión comenzando a fluir de su mirada la obligó a bajar la cabeza para resistir el impulso de huir o terminar con la conversación.

—Sí, quería saber cómo estaba y que le contara que me había pasado — se sinceró queriendo obviar el creciente enojo en el chico pelinegro.

—¿Ah sí? ¿Y qué le dijiste?

Su pregunta la confundió por un momento, por lo que levantó la mirada del suelo para observarlo y en su atractivo y hostil rostro encontró desesperado interés por obtener una respuesta, por lo que decidió ser concisa al concedérsela.

Quería dejar de temer de él y confrontarlo para, de una vez por todas, recuperarlo o darlo por perdido.

Aunque lo último lo creía más plausible.

—Que Kurenai afirmó que me enferme por estrés... porque me he encontrado desanimada últimamente — no supo cómo, pero encontró fuerzas dentro de sí misma para acercarse un par de pasos hasta él sin dejar de contemplarlo fijamente a los ojos —. Y que es...

Pero al último momento su valentía flaqueó, pues en esos oscuros orbes que tanto le gustaba ver cuando eran suaves y gentiles, no encontró más que inflexión y escrutinio. Fue inevitable sentirse intimidada.

—¿Que es porque tu horrible compañero de cuarto te tortura con su existencia? — él completó por ella rechinando los dientes.

Sakura luchó por no congelarse al escuchar su fría afirmación y en cambio trató de volver a demostrar convencimiento y honestidad de ahora en adelante.

No podía dejar que él torciera sus palabras o se quedara con equivocadas inferencias sobre sus sentimientos.

—¡N-no! Claro que no — ella lo corrigió desesperada.

—¿Entonces qué? ¿Cómo le explicaste que terminaste tan enferma si no fue a causa de nuestras peleas y desacuerdos? — él se apartó lejos de ella, completamente enojado.

—Sasuke escúchame...

—¡¿Porque he de hacerlo?! — él rugió dándole la espalda —. Yo te he dicho que no vayas a ver a ese tipo porque es peligroso y no me has escuchado.

—Neji no es peligroso, él...

—No claro que no, él es encantador ¿verdad? — Sasuke volvió a interrumpirla con una sarcástica sonrisa —. Él es perfecto, seguro que nunca te grita o molesta y por eso te encanta estar a su lado.

—¿Por qué te pones así por él? Estoy tratando de decirte algo y no tiene nada que ver con...

—¡Porqué lo odio! ¿No es obvio? — aquella revelación dicha con tanta pasión enmudeció a la chica, quien solo pudo observarlo como un cachorro regañado. No hizo falta que ella preguntara porqué, pues él de inmediato le dio sus razones —. Te pide que lo veas escondidas plenamente consciente de que te podrías meter en problemas y tiene un interés en ti que es más que inquietante y sospechoso. Pero la razón principal es que nos ha mantenido distanciados aun estando del otro lado de la laguna.

—Sasuke...

—He estado tratando de buscar la manera de remediar las cosas entre nosotros y todo lo que tú has hecho es preferirlo a él.

—¡No es verdad! ¡No has tratado de hacer nada! — la chica le gritó de vuelta —. ¡Has huido de mi tanto como yo de ti! La diferencia es que yo he tenido que consumirme en soledad mientras tu paseas o pasas tu tiempo con Hinata.

—¡¿Y qué tiene que ver ella aquí?!

—Al parecer lo mismo que Neji — ella señaló tomándolo por los hombros y parando su ansiosa caminata por el cuarto —. Si he tenido que ir con él es porque necesito que alguien me escuche... ¿Ahora me dices que querías que acudiera a ti? No seas absurdo. Tú también buscaste compañía en otras personas ¡¿Por qué sólo yo estoy mal entonces?!

—Si he estado con esa pesada es porque ella e Ino me han obligado a...

—No me digas, pobre de ti Sasuke, que mal debiste haberlo pasado — ahora ella estaba siendo sarcástica y mordaz —. Al menos yo no pongo excusas del porque me he acercado a Neji.

—Si supieras porque he estado haciendo lo que estoy haciendo te sentirías tonta por cómo estás confundiendo las cosas.

—Entonces dímelo — la pelirrosa se cruzó de brazos, expectante —. Adelante te escucho.

Aunque le dio la apertura para expresarse, Sasuke dudo un momento sobre hacerlo. De repente toda la seguridad con la que le había

reclamado hacía un momento despareció, dejando al conflicto apoderarse de su mente.

—P-porque yo... y-yo — la pelirrosa interpretó su duda como un intento de buscar una mentira convincente que lo justificara, por lo que se dio la vuelta, cerrando los ojos con fuerza para contener sus propias emociones.

—Ya está bien Sasuke, no quiero hablar más de eso. Estas en todo tu derecho de estar con quienes tú quieras — ella continuó la conversación con un tono más tranquilo, aunque al mismo tiempo sonaba derrotado y se plantó en una esquina del cuarto, lejos de él —. Solo no me reclames si hago lo mismo, porque realmente me he sentido muy sola sin ti y hasta ahora él ha sido la única persona que no me presiona para que resuelva cosas que no sólo están en mi poder... Así que por favor deja de hacerlo porque... Porque me haces sentir...

Al final de su discurso la voz comenzó a fallarle hasta fundirse con el llanto que salió en un instante de sus ojos. Los cuales cubrió con sus manos.

—¿Qué? — él acudió a ella tomándola de los hombros, pero como la chica no podía responder por su desesperado lloriqueo, Sasuke finalmente se atrevió a envolverla en sus brazos —. ¿Qué te hago sentir?

Apenas él la abrazó ella hizo lo mismo aferrándose a su espalda mientras disfrutaba la cercanía que tanto había añorado.

—Me confundes — alcanzó a decir con mucha dificultad —. Me haces pensar que te importo.

—¿Por qué se te hace tan difícil creer que es así? — él la apretó contra sí mientras le hablaba al oído.

—Porque no me lo imagino ¿Cómo podría ser así cuando me odias?

—Yo no te odio, nunca te he dicho eso — el Uchiha se molestó momentáneamente por esa equivocada declaración.

—No hizo falta... Lo veía en tus ojos cada vez que me gritabas — no pudo evitar volver a lagrimear con más intensidad y aferrarse más a él —. Y ni siquiera sabía por qué lo hacías ¿Por qué tenías que cambiar Sasuke-kun? ¡Te adoraba tanto como eras antes!

—Yo... — escucharla preguntarle eso lo dejó sin palabras, de verdad había tenido ataques muy ambiguos en el pasado y el resultado era que la habían dejado demasiado confundida.

—Pero de verdad quiero parar con esta pelea eterna entre los dos... por eso voy a aceptar eso y...

—¿Aceptar que? — la interrumpió un poco inquieto.

—Que no me quieres... como yo a ti — ella logró murmurar insegura, pero, al mismo tiempo, necesitada de sacar de su pecho esa verdad que la había estado consumiendo desde que la admitió y de verdad le ayudó mucho estar ocultando el rostro en su pecho para no intimidarse y echarse para atrás por lo siguiente que iba a decir —. Me gustas Sasuke-kun, no sé desde cuándo pero tal vez haya sido así desde que te conocí... Nunca me he sentido así antes por eso no sé qué debí haber hecho entonces o lo que debería hacer ahora... Me di cuenta muy tarde, cuando ya te había perdido y desde entonces todo lo que he querido saber es porqué... Y y-yo...

Agradecía infinitamente que él se mantuviera en silencio mientras hablaba porque de verdad estaba ahogándose con sus palabras y sentía que mantener el hilo de sus ideas le sería imposible si la interrumpía.

Pero, antes de que pudiera continuar expresándose, fue tomada por sorpresa por el chico, quién, en un acto que sucedió demasiado rápido para que su cerebro lo procesara normalmente, se separó de ella, la tomó por las mejillas y la besó de lleno en los labios.

Los siguientes segundos pasaron en cámara lenta para la chica, mientras se dejaba saborear por el pelinegro.

Por Sasuke.

El primer chico que le había gustado en toda su vida.

Mismo que en ese instante se deleitaba con la dulzura de su boca mezclada con el sabor de las lágrimas de las que, de cierta forma, también era dueño.

Tan inexperta como era para esas cosas, la pelirrosa se limitó corresponder como podía el furioso y profundo ritmo impuesto por el joven. Se sentía realmente bien estar así con él, entre sus brazos y compartiendo un contacto tan íntimo y a la vez vehemente.

Era como ser guardada en un lugar seguro.

Ese que se la había pasado toda la vida buscando.

Justo como se había imaginado que sería su primer beso...

No, no era verdad, faltaba algo y dándose cuenta rápidamente de qué era, la chica se apartó del chico rompiendo con el contacto y a su vez poniendo distancia entre ambos.

Sakura respiraba agitadamente, teniendo dificultades para recuperar el ritmo de su corazón. Estaba muy impresionada, por lo que se cubrió la boca con el dorso de la mano y se limitó a observar fijamente a Sasuke, en espera de que él hiciera o dijera algo.

Específicamente lo que ella deseaba escuchar de él: que también la quería.

Pero, en cambio, no recibió más que un duro y prolongado silencio que venía acompañado por una expresión contrariada e incluso arrepentida del chico.

Confirmándole a la joven lo que ya sabía, pero había albergado inútiles esperanzas de estar equivocada.

Así entonces, no resistiendo su decepción, Sakura se marchó de ahí corriendo con nuevas lágrimas corriéndole por la cara.

Sasuke, en cambio, se quedó petrificado en medio de la habitación, impresionado y a la vez confundido por lo que acababa de pasar.

Lo que menos se esperó que sucedería por besarla, sobre todo luego de escuchar sus sentimientos por él, era que reaccionara de esa manera.

Por eso se animó a accionar de esa manera en primer lugar, aunque, al parecer, nuevamente se había equivocado con ella.

A segundos de haber presenciado el malestar y desolación que los ojos de Sakura habían manifestado, el Uchiha fue muy consciente de que no podría borrarse esa imagen de la cabeza jamás. Siempre la tendría nítida y clara en su memoria.

Así como el sabor de unos labios maduros y dulces que creyó habían sido diseñados solo para él.

Aunque su dueña parecía que nunca volvería a compartírselos otra vez.

...

NOTAS FINALES:

¿Qué dijeron? "¿Estos dos ya se arreglaron?" Pues no JAJAJAJAJ. PERDÓN.

No pero ya mero, a mí también me urge que vuelvan a estar como antes para volver a escribir fluff a lo desgraciado, porque tengo pensado mucho de eso más adelante, no desesperen.

Eso es todo por hoy bebés, muchas muchas gracias por estar aqui y comentar, nos leemos hasta la siguiente actualización. BYE!