TWO HEARTS IN A FISHBOWL
DISCLAIMER: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto, pero la historia es de mi autoría.
...
Capítulo 9. La consciencia que aconseja desde el cuerpo de alguien más.
Decir que Sasuke estaba de mal humor era poco, de hecho, aunque podía sonar a exageración, era lo más huraño que se le había visto desde que inició el verano. Tanto así que nadie se había acercado en todo el día a él para no ser fulminado por su iracunda mirada.
Claro, esas personas tenían el mínimo instinto de supervivencia y reconocimiento de cuando era oportuno o no, estar cerca de alguien como el Uchiha.
Cosas que Naruto no poseía.
—Los poemas que recibí me gustaron mucho... Tal vez eran un poco complicados y extensos, pero Shikamaru me los explicó y creo son geniales — el Uzumaki le contaba al apático pelinegro a su lado —. Digo me gustan más las cosas claras y sencillas, pero tampoco quiero quitarle valor al trabajo que invirtió la persona que me los escribió.
Sasuke no estaba haciendo el esfuerzo ni siquiera de mirarlo mientras su indeseado acompañante no dejaba de parlotear, pero de verdad estaba tratando de no perder la paciencia mientras era obligado a escuchar sus tonterías.
Iruka los había citado a todos en el comedor para hacer una actividad que involucraba cocinar en parejas una pequeña tarta de frutas que el coordinador se encargaría de enseñarles paso a paso a preparar.
Para su desgracia, aun cuando todo el mundo recibió el mensaje de su antipatía y se negaron a ser su pareja, Uzumaki felizmente tomó la oportunidad, ignorante de la peligrosa situación en la que se estaba metiendo voluntariamente.
Ahora, mientras el Uchiha trataba de trabajar y hacer caso omiso a su compañero, Naruto se dedicaba a hablarle sin parar sobre su admiradora secreta, poniendo nada de atención a la elaboración del postre, siendo más un estorbo que un buen ayudante.
—¿Crees que debería hacer una investigación para averiguar quién es? — el ojiazul preguntó con una expresión de duda y aunque su compañero hubiera querido decir algo no hubiera podido, pues Uzumaki rápidamente se respondió así mismo —. No, tengo que esperar a que este lista y ella misma me diga quien es. — distraídamente comenzó a comer de las rodajas de kiwi que Sasuke estaba cortando a su lado, al no tener otra cosa que hacer, pues su postre y los de todos los demás equipos ya estaban horneándose —. Pero realmente quiero saberlo ya, nadie entiende lo difícil que es ser paciente.
El joven de cabello oscuro hizo una mueca incrédula y al mismo tiempo rabiosa por el irónico comentario de Naruto, pues de hecho él sabía a la perfección lo difícil que era tener paciencia y sobre todo tolerancia en cierto tipo de situaciones, como en la que se encontraba atrapado, por ejemplo.
Asi que, ofuscado por las tonterías que Naruto seguía diciendo, comenzó a cortar la fruta con más agresividad, llegando a producir un fuerte martilleo al golpear el cuchillo contra la madera de la tabla en la que trabajaba. Acción que provocó que el jugo de las frutas comenzara a salir de ellas, como si de lamentos de la inocente comida por tener que sufrir el descargo de ira de su verdugo se tratara.
—Oye Sasuke, si las cortas así nuestro postre no tendrá el amor que la comida casera requiere para saber bien ¿No lo crees? — el muchacho no hizo caso de su observación y siguió trabajando bruscamente. Solo así Naruto pudo entender lo que para todos había sido obvio desde que empezó el día: Que Sasuke tenía un humor de perros —. ¿Por qué no mejor dejas que yo lo haga?
—Atrévete a meter mano en mi comida y te la rebano — fue una advertencia muy clara que le causó escalofríos al rubio.
—Bueno... — de todas formas, se alzó de hombros aceptando esa resolución —. Entonces, como te decía, tal vez podría hacerle una prueba de incognito a la caligrafía de todas las chicas y así podría encontrar a quien...
—Ya cállate quieres, me importa un gramo de sal tu vida amorosa — finalmente le cortó el rollo con sus palabras y una mirada afilada y severa.
—Uy perdón... — Naruto masculló con un zorruno mohín y alzando los brazos a la altura de su cara. Iba a dejar la conversación hasta ahí, pero luego se le ocurrió un ingenioso comentario que no podía perder la oportunidad de hacer —. Por cómo te pones me haces pensar que mi admiradora secreta podría ser Sakura-chan.
Eso fue todo.
El Uchiha inmediatamente tomó la herramienta pulso cortante con la que había estado trabajando y le apuntó directo al cuello al rubio.
—Vuelve a insinuar o imaginar una cosa como esa y te atravieso la garganta ¿Me entiendes?
—Imposible no hacerlo — Naruto respondió observando cómo, al escucharlo, su compañero retiraba el cuchillo de su cercanía. De inmediato, el rubio buscó con la mirada a su alrededor si acaso alguien había visto el intento de ataque que había sido perpetrado en su contra, pero no, todos estaban concentrados en sus cosas. Sasuke, por su lado, volvió a su labor, aunque seguía evidentemente irritado, por lo que el Uzumaki soltó un pesado suspiro —. Lo siento ¿Sí? — el pelinegro ni siquiera volteó a verlo, por lo que, con tal de que le perdonara, el ojiazul tuvo que recurrir a darle una opción para solucionar sus problemas, aun cuando Shikamaru le indicó que no debía opinar o involucrarse en los asuntos personales del Uchiha —. ¿Sabes cómo podrías recuperarla? ¡Regalándole esta tarta que estás haciendo!
—No digas tonterías — el joven de ojos oscuros le ordenó, consiguiendo callar en automático a su compañero. Ni siquiera dándole todos los pasteles o postres del mundo ella regresaría a él.
Luego del beso compartido la noche anterior y de su abrupta huida, Sasuke se quedó esperando inútilmente a que ella volviera a su cuarto para continuar su conversación sobre sus sentimientos donde la habían dejado, solo que ella nunca llegó.
No sabía en donde había pasado la noche o si acaso pensaba volver en algún momento a la cabaña, pero la verdad no era eso lo que más lo preocupaba respecto a su situación con ella.
Ese lugar lo ocupaba el motivo detrás de su contradictoria reacción a él demostrándole que correspondía sus sentimientos y que también sentía por ella todo lo que le confesó sentir por él.
Ni siquiera podía evocar el dulce recuerdo de sus labios contra los suyos sin teñirlo de melancolía por cómo había terminado.
Luego de darle muchas vueltas en su cabeza comenzó a pensar que, quizá, siendo tan tímida e inexperta respecto a los acercamientos románticos como era, tal vez recibir un beso sorpresivo y tan profundo como el que compartieron la había asustado y por eso había tenido que escapar.
Sin embargo, también tenía la teoría de que, al probar su beso, podría ser que se hubiera dado cuenta de que realmente no sentía por él nada fuera de la amistad y por eso se había mostrado arrepentida cuando lo empujó lejos y huyó.
Y, aunque debido a que ella no había vuelto a su habitación sino hasta que él la desocupó, ni tampoco le había dirigido ni una mirada en todo el día, su segunda hipótesis podría ser la más acertada, deseaba con todas sus fuerzas que al final se tratara de la primera.
Desde su mesa de trabajo le dio una discreta mirada por el rabillo del ojo a su compañera de cuarto, quien trabajaba en otro lugar un poco alejado de él, acompañada de Chouji.
El joven estaba realmente concentrado en las pequeñas manos de su compañera cortando las fresas que podrían en su postre una vez que terminara de hornearse, aunque Sakura no se daba cuenta de ello pues tenía la mirada triste y perdida en su labor.
Ni siquiera sonrió un poco cuando el Akimichi la felicitó en una sonora exclamación una vez que finalizó su trabajo, en cambio, le dio un pequeño asentimiento y pareció decirle algo que puso reflexivo al chico y bajó el buen ánimo que había ostentado anteriormente.
Sasuke observó curioso como Chouji le palmeaba el brazo y comenzaba a recoger todo diligentemente, mientras que la pelirrosa se retiraba el delantal y se dirigía a Iruka para hablarle de algo en secreto.
El monitor hizo una mueca al escucharla, pero de todas formas aceptó lo que sea que ella le hubiera dicho y Sakura, agradecida, se inclinó como despedida, para luego marcharse del comedor misteriosamente.
El Uchiha entonces no supo que lo preocupó más, si su evidente estado de ánimo decaído o su huida de la actividad. Por un momento se alarmó recordando cuál había sido el motivo por el que había pedido retirarse la última vez que estuvieron en medio de una actividad grupal. Pero rápidamente descartó la posibilidad de que se sintiera enferma otra vez, pues, ya que al parecer Temari y TenTen pensaron lo mismo que él, se acercaron a Iruka para averiguar porque la pelirrosa se había ido, recibiendo una tranquilizante respuesta que las hizo regresar a sus lugares un poco menos asustadas.
Pensó en pedir permiso para ir a buscarla y saber que le sucedía, pero, al hacer un pequeño recorrido por la habitación mientras meditaba que hacer, se encontró con la mirada hostil y fija de Ino clavada sobre él.
"Te veo afuera al terminar" ella gesticuló con los labios exageradamente para que pudiera entenderla a la distancia.
Sasuke no aceptó ni denegó su pedido, pero, por la mirada afligida y al mismo tiempo desesperada que tenía Hinata al lado de la ofuscada rubia, supo que realmente no tenía opción.
Para su buena suerte, Naruto no siguió molestándolo el resto de la actividad y debido a que el pelinegro había hecho la mayoría del trabajo (o más bien todo), se ofreció a quedarse a limpiar, lavar los utensilios y avisarle cuando la tarta estuviera lista para decorarse.
Una vez que Iruka anunció que podían tomarse un descanso y retirarse en lo que sus postres salían del horno, Sasuke se marchó del comedor siguiendo al par de molestas chicas que ya lo esperaban afuera a unos cuantos metros de distancia para esconderse de ojos curiosos.
Todavía ni siquiera estaba lo suficientemente cerca de ellas cuando fue atacado de sorpresa por una fuerte patada en la rodilla de parte de la rubia.
—¡Ino! — Hinata exclamó sorprendida.
—¡Es lo menos que se merece!
—Sí, pero la violencia no es la forma de hacérselo entender — aunque la pelinegra no estaba de acuerdo con los métodos de su amiga, tampoco hizo ademan alguno de ayudar al joven que se agachó en el suelo y se sostenía el área golpeada resistiendo el dolor.
—¡Dime estúpido! ¡¿Qué te hizo considerar que romperle el corazón a la chica que te gusta después de que se te declarara es una forma de recuperarla?! — Yamanaka sonaba como si de verdad quisiera retorcerle los testículos y arrancárselos.
A pesar de su sufrimiento, Sasuke consiguió comprender e interiorizar la consciencia de que, de alguna manera, esas dos sabían lo que había pasado entre él y Sakura. Lo que no entendía del todo era porqué lo atacaban y viendo como el Uchiha parecía confundido por el arranque y las palabras de su amiga, Hinata no tardó en explicarle.
—Ayer Ino y yo salimos juntas al baño antes de ir a dormir y vimos a Sakura-san entrar a la enfermería, pensamos que tal vez había vuelto a sentirse mal, así que fuimos a verla para saber si necesitaba algo...
—¡Y cuando entramos estaba hecha un mar de lágrimas! — Ino interrumpió a su amiga para dirigirse a Sasuke, quien ya se había recuperado de su ataque, para darle un fuerte y sonoro puñetazo en el pecho, que al menos fue un poco menos doloroso para el Uchiha —. ¡Esa frentona que no se inmuta por más mal que me porte con ella, que siempre había tenido la paciencia para tratar con un cretino como tú y que se había estado aguantando como una campeona todos sus sentimientos durante tanto tiempo, estaba destruida y empapada por su propio llanto!
Ino realmente estaba fuera de sí y ver la expresión de imbécil impresionado que Sasuke puso mientras las escuchaba le dieron aún más ganas de tomarlo por el cabello y ahogarlo en la laguna.
—No pudo contarnos que le pasaba hasta mucho después, cuando pudo calmarse y dejar de llorar un poquito — Hinata añadió.
—¡Y entonces fue que nos dijo que le gustabas, te lo había dicho y que la besaste!
—Al principio estábamos confundidas sobre porqué estaba tan triste si aparentemente las cosas habían salido bien.
—Pero luego nos dijo que, aunque había sido el primer beso de sus sueños ¡TÚ NUNCA LE DIJISTE NADA SOBRE SENTIR ALGO POR ELLA! — la rubia iba a darle otro golpe, apuntando esta vez a su rostro, pero Sasuke alcanzó a detenerla —. ¡Eres peor que Hinata manejando el romance directamente, lo juro!
—¡¿No se supone que un beso es precisamente la demostración más clara de correspondencia?!
—¡No para alguien como Sakura, idiota! — Ino necesitó de un par de profundas aspiraciones y exhalaciones para calmarse, luego, aunque su tono de voz seguía siendo irritado, le explicó a que se refería —. Sakura es... Muy ingenua. Nunca había conocido a una persona tan abiertamente ignorante del romance y sus dinámicas. Me sorprende que al menos hubiera tenido expectativas sobre cómo le gustaría que fuera su primer beso.
—Mismas que tú no cumpliste, Uchiha-san — la pelinegra le señaló con ligera decepción.
—Pero ¿Qué se supone que...?
—Te preguntare algo Sasuke, ya que a tu insensible cerebro le cuesta tanto entender que hiciste mal — Ino se acercó nuevamente a él dando lentos y amenazantes pasos, mientras, a su vez, el chico retrocedía anticipándose a otro ataque físico —. ¿Qué crees que una chica como Sakura, quien, a pesar de su edad, nunca ha tenido un novio o salido con un chico antes, espera de confesar su primer enamoramiento?
—Y-yo...
—Espera escuchar palabras románticas que le confirmen que ha sido correspondida — la rubia estaba haciendo un gran trabajo conteniendo su exasperación —. ¿Las cuales tú le dijiste?
—No... — admitió en un susurro.
—Bueno pues gracias a eso Sakura no entiende porque la besaste si no le dijiste nada sobre sentir lo mismo que ella — Sasuke iba a tratar de justificarse, pero Hinata tomó la palabra cruzándose de brazos.
—Puedes intentar defenderte diciendo que cualquier chica habría captado de inmediato el mensaje con ese simple beso, pero estamos de acuerdo en que Sakura-san no entra en esa clasificación — parecía que le había leído la mente porque era justo lo que el Uchiha iba a hacer, excusar sus acciones —. Además, dijo que, aunque estaba disfrutando el beso, se separó de ti para darte la oportunidad de expresarte si acaso también la querías, pero que no lo hiciste y que para colmo te veías increíblemente perturbado.
—¿Qué? ¡No! Esto es un gran malentendido...
—En efecto, así que, ahora que ya me desahogué y ya sabes que fallaste en hacer... — Ino finalmente volvió a su segura y más controlada personalidad de siempre —. Vamos a ayudarte a que hables con ella y le aclares tus sentimientos de manera apropiada.
Sasuke estaba a punto de protestar, incómodo por la sola idea de recibir entrenamiento de ese par de locas entrometidas, pero no le dieron oportunidad y lo convencieron con un muy válido argumento.
—Sakura-san ya tuvo la valentía de confesar su amor por ti aun cuando tenía mucho miedo de hacerlo... Lo menos que puedes hacer por ella ahora es expresarle, como se merece, que te sientes igual.
Así que el chico, aunque un poco dudoso, no se resistió demasiado y asintió con la cabeza aceptando su ayuda dócilmente, aunque aun así fue tomado por sorpresa por una firme palmada en la nuca de parte de Yamanaka.
—Y más te vale hacerlo bien, o de lo contrario, todos ustedes bola de discapacitados sentimentales, van a conocerme con la paciencia completamente agotada.
Si no estuviera tan desesperada por ser atendida, Sakura se habría dado por vencida hace mucho, aceptándose humillada y abandonada.
Ya había perdido la cuenta de cuantas veces había llamado a los mismos números desde que inició el día. Primero antes del desayuno, luego después de la actividad grupal y finalmente al terminar su segunda comida del día.
Pero, por más que marcó, nadie nunca respondió.
Inclusive Kakashi, quien le permitió intentar las veces que quisiera sin limitarla, dejó la habitación las tres veces que la chica acudió para usar el teléfono, para así no tener que verla fracasar.
Al menos el director no había indagado en los motivos por los cuales era tan apremiante contactarse con su familia, ni en los que estaban detrás del triste semblante de su rostro.
No quería tener que mentir para ocultar que todo se debía al íntimo y último encuentro que había mantenido con su compañero de cuarto.
Además, quería evitar por todos los medios hablar de ese incidente si estaba en la posibilidad de hacerlo, pues suficiente había tenido con el vergonzoso desahogo del que Ino y Hinata fueron testigos la noche anterior y no soportaría otra mirada de pena o consuelo dirigida a ella.
Todo lo que quería era poder enterrar ese episodio y no volver a dar la cara por él jamás, así tuviera que conseguirlo haciendo algo que le rompería todavía más el corazón hacer.
Sin importar que hubiera una pequeña voz en su cabeza diciéndole que estaría tomando la salida más cobarde a sus problemas. Además, como era la misma que la animó a confesarle sus sentimientos a Sasuke provocando que terminara así, Sakura ya había decidido que no volvería a escucharla nunca jamás en su vida.
La joven decidió que el siguiente que haría sería el último intento por buscar a su familia, al menos por ahora y que retomaría sus esfuerzos el día siguiente o al que siguiera de ese si era necesario.
Pero, como siempre, la línea la mantuvo en espera un largo lapso, antes de finalmente indicarle que el número que buscaba no estaba disponible.
Sakura se mordió el labio inferior conteniendo su desesperación por sus circunstancias y derrotada, se levantó para irse.
Sin embargo, cuando ya estaba por cruzar la puerta, recordó una indicación que se le había hecho para cuando se sintiera sola y quisiera ayuda o un consejo.
Así pues, regresó al lugar que había estado ocupando anteriormente y, buscando en su memoria cuál era el número telefónico que necesitaba, presionó los botones hasta que escuchó el sonido de la línea esperando ser atendida del otro lado.
Para su buena suerte no se equivocó al marcar y una amable, pero a la vez firme, voz le indicó que estaba comunicándose con el campamento militar "Raíz" para luego pedirle que identificara el servicio que requería para poder ayudarle, así entonces, aunque estaba temerosa de ver denegado su deseo, solicitó hablar con Neji Hyugga.
Contrario a lo que creyó, pues su amigo le había comentado que a veces podían ponerse un poco restrictivos con las llamadas en ese lugar, el operador le pidió aguardar en la línea hasta que la persona que buscaba atendiera.
Sakura aceptó obediente y luego de los siete minutos más largos de su vida, el soldado con el que necesitaba con todo su corazón hablar respondió.
—¿Hola?
—Neji, hola... — lo saludo tímidamente, pues sentía que estaba siendo desconsiderada al buscarlo cuando probablemente estaba ocupado.
—¿Sakura? ¡Que linda sorpresa! — él sonó genuinamente complacido de escucharla.
—Lamento si estoy interrumpiendo alguna ocupación tuya...
—Para nada, o bueno, sí estaba haciendo algo, pero no era importante, no te preocupes — él le regaló una pequeña risa para aminorar su preocupación, cosa que funcionó bastante bien.
—Solo quería preguntarte si podía verte hoy más tarde... — luego de su pedido se produjo un pequeño silencio entre ambos, que, por un momento, la hizo temer que él fuera a rechazarla, lo que rogaba al cielo no hiciera porque de verdad tenía muchas cosas que decirle.
—Me encantaría, pero, ¿A qué se debe? Digo, ¿Qué podría ser tan importante como para que me llames? ¿Estás bien? — el soldado denotaba una ligera inquietud, mientras que Sakura reflexionaba que pregunta debía responder primero, así como cuales serían las honestas y reales respuestas que él se merecía escuchar por el simple hecho de interesarse en ella.
—¿Te parece si te digo más tarde? — seguro que Neji captó el temblor en su voz, porque lo escuchó suspirar del otro lado de la línea.
—De acuerdo... Pero, antes de que te vayas dime ¿Tiene que ver con Sasuke? — "la mayor parte sí" la joven pensó, aunque no se permitió admitirlo en voz alta.
—Tiene que ver conmigo — fue lo que al final decidió contestar, pues esa era una verdad mucho más absoluta.
—De acuerdo, entonces te veré más tarde ¿Sí? — el soldado no tuvo de otra más que aceptar su evasión, aunque no se oía muy seguro de creerle.
—Sí, muchas gracias Neji — ella inconscientemente se inclinó en una pequeña reverencia y luego se dio un golpe en la frente al recordar que el chico no podía verla —. Llevaré algo delicioso para ti...
—No es necesario ¿sabes? — él no contuvo una risa corta —. Acudiría a tu llamado sin importar las circunstancias aún si no me dieras nada a cambio... Aunque sí me gusta que lo hagas, jeje.
Sakura sonrió a pesar de su aflicción por la respuesta del chico. Pobre Neji, de verdad debía ser duro para él no poder comer las cosas que tanto le gustaban cuando se le antojaba hacerlo.
—No sabes cuanto aprecio lo que haces por mi — le confesó desde el fondo de su corazón, pues deseaba que supiera el gran significado que tenía su amistad, su comprensión y su apoyo para ella —. Muchas gracias, en serio.
—No agradezcas todavía — su voz le pidió con un toque de dulzura —. Hasta entonces, Sakura.
—Hasta entonces.
Dicho eso, el joven colgó y con la llamada finalizada y el encuentro pactado, Sakura se preguntó si acaso estaba siendo inoportuna o egoísta por buscarlo, muy a pesar de que lo necesitaba. Tal vez él tendría algo que hacer o compromisos que atender y que se vería en la necesidad de posponer por aceptar verse con ella.
Además, a eso habría que agregarle la dificultad que representaba para él el escaparse de la estricta vigilancia de su campamento cada que se encontraban.
Inevitablemente se sintió muy culpable por pedirle hacer el esfuerzo de verla sin tomar en cuenta sus obstáculos y su contexto.
Pero, al mismo tiempo, trató de empujar hacia atrás esos pensamientos ayudada por el recuerdo de cómo el chico había sido muy reiterativo y vehemente al indicarle que podía y debía apoyarse en él siempre que lo llegara a necesitar.
"Me sentiría peor si no me buscaras y eligieras pasar por tus penas tú sola" él le había dicho en el último encuentro que tuvieron. Ofreciéndole su atención para saberse escuchada, su pecho para resguardarse y toda su sabiduría para que la usara y pusiera en práctica.
Así que, con esa positiva, aunque difícil de aceptar, perspectiva, salió de la oficina rumbo a buscar a Chouji para revisar la tarta y ofrecerle un trato a cambio de conseguir quedársela completa.
Pues al menos estaba decidida a pagar la amabilidad de Neji dándole las cosas que solo podía añorar estando en "Raíz" e inclusive iba a buscar la manera de hacérselas llegar a como diera lugar una vez que consiguiera irse de "Atlantis"
—¡Hey Sasuke! — el Uchiha se dio la vuelta al ser llamado e interrumpido en su camino rumbo a su habitación —. Mierda te hemos estado buscando todo el día ¿Dónde te habías metido?
Se trataba de TenTen, quien parecía haber hecho una exhaustiva carrera, pues respiraba agitadamente y tenía el rostro acalorado.
—Estaba... ocupado — fue todo lo que le respondió no teniendo (ni queriendo tener) una buena razón para hablarle sobre cómo había sido obligado por Ino y Hinata a hacer una tonta representación de una escena de romance que habían visto en una película y que creían que si replicaba con Sakura mágicamente resolvería todo.
Pensó que la joven de cabello castaño tal vez estaría acudiendo a él para hablarle sobre algo del equipo de voleibol y estaba listo para pedirle que lo que fuera a decirle lo hiciera rápido para poder marcharse, pues todo lo que quería hacer en ese momento era ir a su habitación, pero fue detenido por los verdaderos motivos de la chica revelados de golpe.
—¡Pues espero ya hayas terminado porque necesitamos que busques a Sakura! — la mención de su compañera de cuarto consiguió hacerlo cambiar su expresión taciturna y ponerle más atención a TenTen, quien no demoró en seguir explicándole —. Temari y yo nos preocupamos porque había estado yendo muchas veces a la oficina y, cuando le preguntamos a Kakashi-san porqué, él dijo que estaba tratando de comunicarse con su familia.
—¿Qué? — él quedó tan descolocado como ellas al recibir la noticia.
—Tú sabes que ella no haría eso a menos que tenga una enorme razón — la muchacha puso una expresión mucho más seria —. Por eso Temari y yo creemos que podría deberse a que tiene intenciones de irse a casa.
En cuanto la escuchó soltar su teoría, no dudó de que podría ser realmente posible, dado que la pelirrosa había acumulado durante los últimos días los motivos suficientes para querer tomar esa decisión.
Sin embargo, él no iba a aceptarla, por lo que no esperó a más explicaciones de TenTen y emprendió camino rumbo a buscar a Sakura, averiguar si era verdad y, de ser así, detenerla.
Justo lo que la castaña quería que hiciera.
—¡Más te vale hacer las cosas bien con ella esta vez! — la escuchó gritar a sus espaldas.
Por primera vez le disgustó que su cabaña quedara tan lejos, pues, temeroso de llegar tarde como siempre, tuvo que hacer una estresante carrera para no tardar.
Justo por esa apremiante necesidad de verificar si Sakura se encontraba en el lugar, abrió la puerta abruptamente, sorprendiendo a la chica, quien en efecto estaba ahí y estaba a tratando de subirse la cremallera de la espalda del vestido blanco que usaba.
Al ver la suave y cremosa extensión de su piel a la vista, ya que la joven no llevaba sostén y la bendita abertura bajada hasta el inicio de sus caderas, por un momento se olvidó del motivo por el que la buscaba, sin embargo, la pequeña exclamación de recelo y pudor que la pelirrosa soltó lo hizo regresar a la realidad.
En otras circunstancias Sasuke se hubiera dado la vuelta inmediatamente, dejándola terminar de vestirse y luego procedería a hablar con ella, pero, debido a la urgencia que tenía por saber si lo que había escuchado de TenTen era verdad, se quedó justo como estaba.
—Sa-Sasuke-kun ¿Qué haces? Y-yo... — Sakura se estaba poniendo muy nerviosa por el profundo de escrutinio al que su compañero la estaba sometiendo, mientras ella sostenía el frente de su vestido contra su pecho manteniendo la tela en su lugar para revelar todavía más piel.
—¿Qué estás pensando tú hacer? — él la cuestionó con ligera acusación en su voz.
A pesar de la vergüenza por su estado, Sakura también se sintió confundida por su actitud. En el rostro masculino, que normalmente no demostraba más que antipatía o enojo, había una preocupación tan evidente que no supo cómo tomarse.
—¿De qué...?
—¿Es verdad que estas tratando de irte de "Atlantis"? — Sasuke decidió ir al punto principal de inmediato.
Internamente la Haruno se preguntó cómo había obtenido esa información si no le informó a nadie, ni siquiera a Kakashi, que esas eran sus intenciones y por eso trataba de contactarse con su familia.
Para que por lo menos dieran permiso al campamento de dejarla irse sola a casa si no querían recogerla ellos mismos.
No pudo evitar bajar la mirada al verse descubierta, buscando una excusa o una forma de escape para no discutir su decisión con él, pero Sasuke no se lo permitió acercándose a ella y tomándola del rostro con la mayor delicadeza que su desesperación le permitió ejercer, para que lo viera a los ojos y respondiera.
—¿Es verdad? — volvió a preguntar haciendo un esfuerzo inhumano para no bajar la mirada de sus alhajas verdes a sus suaves labios.
—Sí... — ella admitió en un hilo de voz, aunque luego intentó sonar más normal al continuar —. P-pero todavía no sé cuándo... Primero tengo que hablar con mi padre o mi hermano y ellos no...
—¿Porqué? — él volvió a interrumpirla, pero como la joven parecía todavía más cohibida por no haber terminado de vestirse además de por su interrogatorio, Sasuke la soltó para ponerse a sus espaldas y él mismo subir el cierre de su vestido quitando de en medio la distracción, volviendo a posicionarse frente a ella al terminar —. Adelante, dímelo y quiero que seas honesta.
—Y-yo... — la pelirrosa tartamudeo un poco afectada por la plácida sensación de haber sentido los dedos del Uchiha haberse rozado contra la piel sensible de su espalda —. Es que... ya no estoy cómoda aquí y... No tienes que preocuparte por esto porque hago esto por mí, yo...
—Mirame a los ojos y dime que no lo haces por mi — él volvió a tomarla por las mejillas con suavidad manteniendo sus miradas contactadas.
Sakura, demasiado hipnotizada y a la vez nerviosa por su cercanía, no pudo responder nada, aunque, de cierta forma, era porque tampoco quería mentirle al negar que su rechazo no era la razón de mayor peso por la que quería irse.
Sasuke tomó su silencio como una afirmación al hecho de que su decisión sí estaba motivada por él, por lo que concluyó que ese era el momento preciso para aclarar las cosas y hacerle saber que lo que había pasado la noche anterior había sido un gran malentendido.
Aquella violenta rubia iba a destriparlo cuando supiera que no había atendido a sus indicaciones para hacer una declaración de amor exitosa, pero no podía desaprovechar la receptiva oportunidad que Sakura le estaba dando de ser escuchado.
—Sé que quieres irte por mi culpa — la joven intentó apartarse para bajar la cabeza apenada por verse descubierta, pero, actuando espontánea y ansiosamente, Sasuke se inclinó a sus labios dándole un pequeño y breve beso que consiguió el efecto deseado por el joven, retener su atención sobre él —. Pero no puedo dejarte hacerlo ¿Entiendes?
—Sasuke... — ella murmuró su nombre con las mejillas enrojecidas, así como una expresión mezclada entre aflicción y fascinación que lo animaron a volver a besarla para que se mantuviera en silencio mientras él hablaba.
—No puedes irte, no cuando estoy haciendo mi mejor esfuerzo para que vuelvas a mi — él murmuró con sus labios todavía sobre los de ella. Aún con lo aturdida que la estaba dejando su cercanía y sus besos, la joven pudo ser consciente de lo que su compañero estaba diciéndole —. Me equivoque Sakura, desde el principio... No te veo como siempre te he hecho sentir o pensar que lo hago, todo lo contrario. — anticipándose al cuestionamiento que la vio tener intensiones de hacer, esta vez tomó su boca en un beso mucho más profundo y apasionado, parecido al primer beso que habían compartido la noche anterior —. Escúchame ¿Sí? Pero, sobre todo, créeme. He sentido cosas por ti mucho antes de que tú las sintieras por mí. Tal vez desde que te conocí porque siempre quería tenerte cerca y siempre me imaginaba cómo sería estar así contigo.
Deteniendo un momento su narración, el pelinegro le soltó el rostro para colocar los brazos femeninos alrededor de su cuello y posteriormente abrazarla por la espalda para acercarla aún más a él.
Ella no se opuso en lo absoluto, sino que, con los ojos entrecerrados mirándolo entre conmovida y deseosa, correspondió el siguiente beso que recibió, al tiempo que con sus manos le acariciaba el nacimiento del cabello oscuro en la nuca.
La mente de Sakura estaba hecha un desastre. Sabía que tenía que procesar la declaración que el chico estaba haciéndole y cuestionar sobre la veracidad de ésta para no volver a bajar la guardia ante él, pero su corazón le ordenaba que se concentrara en la absolutamente hermosa sensación de ser besada por el chico que, sin importar cuánto la hubiera hecho llorar, no podía dejar de querer.
—Tú también me gustas Sakura, muchísimo — él se separó de ella juntando sus frentes para recuperar el aliento al tiempo que terminaba de sacar de su pecho todo lo que ella la hacía sentir puesto en palabras —. Me encantaba estar contigo y tenerte solo para mí, por eso tus citas con ese tipo con el que te ves me hacen reaccionar como un estúpido. Pensé que estabas comenzando a dejarme de lado por alguien más, que estabas enamorada de ese alguien más... Y por eso... Cuando me confesaste que sientes lo mismo que yo, estaba tan feliz que me apresure a besarte antes de hacerte saber mis sentimientos y sé que eso te lastimó, perdóname.
—Sasuke-kun... — ella le acarició la sien cariñosamente apartando un mechón de cabello negro que le cruzaba el rostro. Estaba tan conmovida por sus palabras que sentía que iba a ponerse a llorar en cualquier momento.
—¿Me perdonas Sakura? — él susurró necesitado y agitado, recibiendo un asentimiento al instante que lo hizo besarla de nuevo en agradecimiento, aunque luego volvió a separarse de ella —. ¿Y crees en lo que te digo?
—Sí Sasuke-kun — ella afirmó limpiándose la comisura de los ojos cuando las lágrimas quisieron asomarse y arruinar el momento.
Por un segundo se preguntó si acaso estaba cediendo demasiado rápido a las disculpas y declaraciones del Uchiha, pero, esa mirada tan nueva y diferente en él, una que nunca había presenciado antes, tan tranquila y brillante, no le dejaba otra opción más que rendirse.
—¿Vas a estar conmigo cómo estábamos antes? — ella no dudó en asentir enérgicamente —. ¿Y vas a dejarme besarte así siempre que quiera? ¿Me dejaras ser tu primer novio? — nuevamente la chica lo afirmó, esta vez acompañado de una sonrisa extasiada y preciosa, la más bella que alguna vez la había visto esbozar. — ¿Y te quedaras aquí conmigo?
Una vez más, ella le aseguró que sí, por lo que, más que aliviado y contento, finalmente deshizo el aferrado agarre que había mantenido en ella cuando tuvo miedo de perderla y se permitió simplemente seguir frente a ella contemplando como ella sonreía extasiada.
Como había hecho desde que la conoció y antes de que sus desastrosas discusiones tuvieran lugar.
La misma sonrisa que le regaló siempre que estaban juntos y que ahora volvería a disfrutar libremente con todo aclarado de una vez por todas.
—Te extrañé — la escuchó murmurar observándolo con dulzura.
—Yo también a ti — le respondió tomando su mano y acariciándosela con el pulgar —. De verdad perdón por todas las veces que te hice daño.
—Entonces tú disculpame también — Sasuke no tenía nada que perdonarle, pero de todos modos asintió, luego la joven soltó una pequeña carcajada que irrumpió en el cursi ambiente que los había envuelto hacía un momento —. Es la primera vez en mucho tiempo que hablamos sin gritar, estoy muy feliz.
—Y no quiero volver a gritarte nunca más, haré mi mejor esfuerzo por ello.
—Está bien si te tardas en cambiarlo, pero no esperes que me quede callada, te responderé siempre de ahora en adelante, así que tómalo en cuenta — ella respondió con una mirada no muy seria mientras reía, luego le dio una breve mirada al escritorio y dándose cuenta de la hora que era, de inmediato procedió a ponerse los zapatos.
—¿A dónde vas? — él le preguntó viendo sus apresurados movimientos.
—Voy a ver a Neji — ante esa declaración Sasuke contuvo lo mejor que pudo la animadversión queriendo ser expresada y estacándose en la punta de su lengua, no queriendo volver a pelear con ella a minutos de haberse reconciliado, pero, como su rostro no pudo ocultar su desagrado, la pelirrosa se apresuró a esclarecer el tema del soldado con él —. Él ha sido realmente muy bueno conmigo desde que lo conocí y me ha animado siempre que lo he necesitado... Hoy pensaba ir a despedirme de él.
—Si es para ir a hacer eso yo mismo te acompaño — él hablaba en serio, pero la joven desdeñó su propuesta con una risa.
—Si voy a quedarme no tiene caso decirle adiós... Además, también quiero ir a agradecerle por todo lo que hace por mi — declaró con una expresión cálida que hizo sentir nuevamente inseguro a Sasuke, sin embargo, antes de que ese sentimiento pudiera asentarse en su mente y corazón, la pelirrosa se acercó a él y le abrazó con fuerza —. Él es mi amigo, pero tú siempre has sido mucho más que eso para mí... Nunca he visto a nadie más como te veo a ti, ni jamás me han hecho sentir lo que solo tú me provocas. Eres el primer chico del que me he enamorado en la vida... ¿Me crees, Sasuke-kun?
Pero antes de que él pudiera contestar y tomando por primera vez la iniciativa, ella se estiró lo más que pudo, dándole un suave beso en los labios que lo incluso lo hizo suspirar.
—Te creo Sakura... — él respondió hechizado y luego recibió dócilmente los siguientes tres besos que ella le dio, finalizando con un último en la mejilla, antes de separársele para encaminarse hacia la puerta —. ¿No quieres que te acompañe entonces?
—Tal vez en otra ocasión, ya se me ha hecho tarde y aún tengo que ir a recoger la tarta que hice para él, por lo que tendré que correr — ella respondió al tiempo que abría la puerta y se prometía a sí misma explicarle el tema de la relación prohibida de Neji con los dulces más tarde para que no malinterpretara su regalo —. Te veo después Sasuke-kun.
Y con una última mirada amorosa dedicada al chico que la despedía de pie en medio de su habitación, la joven se marchó contenta y deslumbrante.
El pelinegro estaba tan feliz de volver a verla tan jovial como la recordaba antes de sus malentendidos y peleas, que ni siquiera tuvo cabeza para ponerse plenamente celoso por haber visto su momento romántico con ella interrumpido por el soldado.
Todo lo que ocupaba su mente y corazón era la plenitud y el deleite de por fin recuperar la persona de la que estaba enamorado y al mismo tiempo establecer entre ambos la relación que siempre había querido tener con ella.
No podía esperar a que Sakura regresara para volver a asaltarla a besos y regodearse en ese cariño que ella tenía destinado solo para él.
Pero la felicidad no sólo se limitó a ambientar el pequeño espacio de la cabaña "Dorado", pues la pelirrosa lo propagó hasta el lugar especial en el que se encontraba con su amigo aún más especial, a quien apenas vio acercándose hacia ella, corrió para atraparlo en un fuerte abrazo, dejando atrás aquella tarta que pasó a ser de agradecimiento en lugar de despedida.
—Muchas gracias Neji, tenías razón — ella exclamó mirándolo con alegres lágrimas en las comisuras de sus ojos, las cuales él retiró con delicadeza mientras correspondía la eufórica sonrisa que ella le daba —. De ahora en adelante siempre voy a creer y confiar ciegamente en ti.
...
NOTAS FINALES:
Yastaaaaaaa. Yupi, viva el amor! Ahora sí, vivan los novios! ¿Cómo ven amistades? Hice mi mejor esfuerzo por escribir una reconciliación emotiva y bonita, espero les gustara.
Como ven, el tema de este capítulo se baso mucho en cómo a veces las personas de nuestro alrededor actúan como la voz de la razón que necesitamos para encaminarnos a hacer o ser lo que deseamos desde el fondo de nuestro corazón. A mi siempre me ha tocado ser eso para mis amigos así que estos dos últimos capítulos vienen de mi experiencia como grillo de la consciencia jaja.
Como siempre les agradezco millones por leer, saber que aprecio todo lo que me escriben y cualquier pequeño apoyo que me den porque con eso me basta para captar que hay personas interesadas en mi historia.
Díganme tambien que les pareció este capitulo y sin más por añadir, nos leemos pronto. BYE!
