TWO HEARTS IN A FISHBOWL

DISCLAIMER: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto, pero la historia es de mi autoría.

...

Capítulo 13. Tocar un corazón libre.

La gente alrededor de Sasuke tenía la suerte de que fuera una persona muy capaz a la hora de manejar situaciones de crisis.

Tanto por su capacidad para guardar la calma como por su rápido y efectivo curso de acción.

Gracias a eso había podido sacar a su novia de la oficina, cubriéndola con su sudadera tanto de la lluvia como de ser vista tan vulnerable por algún curioso y llegar a su cabaña para resguardarla y cuidarla en la privacidad del espacio en el que solo ellos dos podían estar.

Sakura seguía tan ocupada llorando, débil y al mismo tiempo desesperadamente, que lo dejó quitarle la ropa húmeda y ponerle una seca, sin ninguna protesta o señal de vergüenza y tampoco puso resistencia alguna cuando él la llevó hasta su cama y la envolvió en su manta para posteriormente sentarla en su regazo.

Se necesitó de mucho tiempo abrazándola con fuerza contra su pecho y de limpiarle con ternura las interminables lágrimas que caían de los tristes ojos que se negaba a abrir.

Inclusive intentó susurrarle palabras de consuelo al oído o besarla, pero nada funcionó para sacarla de su trance.

Estaba seguro de que ni siquiera escuchó cuando Asuma fue a hacerles revisión y se quedó a escuchar la explicación de Sasuke para el estado en el que los encontraba, así como la promesa del coordinador por revisar con Kakashi lo que había ocurrido tras esa llamada y el permiso que le dio al chico para encargarse de Sakura por el momento.

Afuera la lluvia comenzaba a arreciar, convirtiendo el golpeteo de las gotas contra el techo y las paredes, acompañado por los espasmos y sollozos de su novia, en una verdadera canción de dolor para el Uchiha.

Estuvo sentado en la orilla del colchón con ella en sus brazos como un fiel servidor dispuesto a estar así todo el tiempo que ella necesitara, sin embargo, para cuando el reloj marcó las 12:00 am, tenía el cuerpo entumecido, por lo que decidió que era hora de que se acostaran.

Hacia un poco de frío, pero aun así el chico no le quitó de encima la manta a su novia para cubrirse a él también, prefiriendo abrazarla para mantener el calor.

Aproximadamente media hora después de eso, ya no sintió las lágrimas humedecer el espacio entre su hombro y su cuello, donde ella se había escondido desde que la rescató de la oficina, ni tampoco el abrumador temblor que sacudía su cuerpo con violencia, lo que eran señales de que estaba comenzando a calmarse.

—¿Sasuke-kun? — la escuchó llamarlo una vez que pudo sosegarse completamente y encontrar valor para hablar.

—¿Sí?

—Lo siento...

—No te disculpes — el Uchiha le besó la frente con ternura al tiempo que le acariciaba el cabello —. Ya todo está bien.

—¿De verdad? — ella sonó perdida y preocupada.

—Claro que sí, estás conmigo y no voy a dejar que nada te pase — en otras circunstancias palabras tan dulces se habrían ganado un lagrimeo de felicidad o una gran ronda de besos de su parte, pero Sakura solo tuvo fuerzas para apartar la manta y abrazar a su novio por la cintura.

Un prolongando silencio tuvo lugar entre ambos, siendo únicamente interrumpido por los rayos y la furiosa lluvia del exterior.

Adentro de la cabaña todo estaba en calma.

Misma que se contagió a la joven de cabello rosa y que le dio la confianza suficiente en sí misma para sorprender a su novio con la revelación de lo que celosamente había estado guardando lejos de él.

—Fue mi papá quien llamó... — Sasuke ya lo sabía, pero no dijo nada, no queriendo socavar su ánimo para expresarse —. Estaba muy molesto por las llamadas que le hicieron el día que me enferme.

—¿Molesto? — inconscientemente frunció el ceño.

—No le gusta que perturben su tranquilidad... más bien su vida en general — ella respondió resueltamente, aunque luego apenas pudo murmurar —. Mucho menos yo... — el Uchiha reflexionó ese último comentario, uniéndolo al resto de conocimiento que tenía sobre la situación familiar de su novia —. Y aunque me esfuerzo por no hacerlo siempre termino lográndolo.

—Eres dulce y tranquila como una maldita mariposa ¿Qué molestias podrías causarle a alguien? — a segundos de decir eso, Sasuke rogó que la chica no trajera a colación las múltiples veces en que él la hizo sentir que estaba causándole problemas, porque de verdad le avergonzaba esa costumbre suya que aún no podía cambiar del todo.

—Con existir es más que suficiente... — desde su posición, el Uchiha la observó morderse el labio inferior y contenerse en volver a llorar, mientras cerraba los ojos y fruncia el ceño, como si lo siguiente que estaba por decir fuera a ser duro para ella y, en efecto, lo fue —. Yo le estorbo más de lo que me gusta admitir... a él y a mi hermano mayor.

—¿Ellos te han dicho eso?

—Mi papá sí, Sasori no, pero en el fondo sé que también me ve de esa manera — sorbió ruidosamente y se tomó una pequeña pausa antes de continuar —. Él... él no es mi hermano, es mi hermanastro. — Sasuke parpadeó un poco sorprendido y con esa primera verdad fuera de su sistema, Sakura pareció tomar valor para desvelar sus otros secretos —. Sasori es hijo del primer matrimonio de mi papá, yo soy hija del segundo... el divorcio de su madre, Mina, y mi padre ocurrió dos años antes de que yo naciera, pero aun así para ella eso fue una ofensa a la memoria de su relación, así que, cuando Sasori estaba de visita para ver a papá, su madre siempre le indicó que no estuviera cerca de mí, porque no era adecuado.

—¿Ella también te ha tratado mal?

—No la he visto en muchos años, pero sí, también lo hacía — la pelirrosa se abrazó todavía más a su novio, apretando los párpados por el dolor de cabeza que comenzaba a agobiarla —. Mi hermano es siete años mayor que yo y aunque era muy pequeño cuando nací y toda esa problemática familiar debió ser muy confusa para él, nunca me trató mal, incluso, aunque lo tenía prohibido, jugaba conmigo cuando le tocaba visitar a papá... gracias él no me sentía tan triste. — a pesar de su dolor, la joven esbozó una pequeña y nostálgica sonrisa evocando su infancia, aunque luego la perdió cuando las memorias menos felices hicieron aparición —. Mis padres no se llevaban bien y sus problemas siempre los terminaron pagando conmigo, se reclamaban cosas como por qué habían terminado juntos y luego ambos, cada quien, por su lado, se encargaban de hacerme saber que fue por mi culpa. En el fondo, creo que mi papá aun amaba a Mina, pues lo primero que hizo fue a buscarla a ella cuando mi mamá murió.

—Lo siento Sakura — él le murmuró besándole la frente. Justamente estaba preguntándose qué papel jugaba su progenitora en su vida, pero ahora entendía que estaba imposibilitada a tener uno, aunque sí parecía haber dejado su huella el tiempo que estuvo viva, en el mal sentido.

—Está bien, ya hice las paces con eso, era muy pequeña así que no recuerdo mucho y eso hace un poco más fáciles las cosas. En fin, cuando él fue a buscar a Sasori y a su madre para pedirles volver a ser una familia ella aceptó... pero conmigo fuera de sus planes. Así que él me envió a vivir con mi abuelo, el padre de mi mamá — al escucharla, Sasuke frunció el ceño, comenzando a enojarse aún más con la familia de su novia y comprendiendo porque ella había evitado a toda costa hablarle de ellos. Sakura por su lado soltó una incontenible carcajada cuando el momento de hablar de su abuelo llegó —. ¿Sabes? Eso fue lo más lindo que ha hecho por mí en toda mi vida, porque a diferencia de mi padre, mi madre, la madre de Sasori o el mismo Sasori, él nunca me hizo sentir triste. Todo era divertido y alegre en su casa, porque él era exactamente así... sin importar el día o la hora siempre me hacía reír y me enseñó muchísimas cosas.

—¿Cómo a ser tan directa y alagar a la gente en contra de su voluntad? — él la escuchó reír y su pecho respiró con un poco de alivio.

—No exactamente, pero sí terminé aprendiéndolo de él, porque todo el tiempo estaba diciéndome algo bonito... igual que Sasori, sé que sentía pena por mí y quería consolarme — ella se separó levemente de él con el propósito de verlo a la cara mientras le contaba el resto de su historia, algo que enfrentó la aflicción que ambos sentían y era evidente a través de sus ojos —. Papá venía una vez al año a verme, pero mi hermano se tomaba el tiempo de al menos hacerlo una vez al mes, dado que él vivía en la ciudad y yo en el campo. Nunca he entendido porqué lo hacía, si su mamá se lo había prohibido y no estaba en la obligación de buscarme, pero siempre me contuve en preguntar por temor a que entrará en razón y nunca volviera a visitarme. — su verde mirada se perdió igual que su pequeña sonrisa ante los recuerdos felices llegando a su fin —. Llegue a vivir con mi abuelo desde los 5 hasta los 13 años y cuando mi estadía con él terminó, debido a su fallecimiento, lo poco bueno que tenía en mi vida también llegó a su fin... mi padre tuvo que hacerse cargo de mí y aunque no había nadie más que pudiera cuidarme, Mina no fue comprensiva y, luego de unos años de mi escondiéndome en su casa sin hacer ruido o aparecer en su presencia para no molestar, terminó por separarse definitivamente de mi padre.

Para ese momento ya era más que claro para Sasuke que el comportamiento de ese hombre se debía al rencor y la responsabilidad que injustamente le atribuía a Sakura por "obstaculizar" su vida.

—¿Y entonces que pasó?

—Me mude con papá a otra ciudad. Desde ese tiempo y hasta el día de hoy suele comportarse extraño conmigo... antes era frío y contundente sobre cómo me deseaba fuera de su camino y como mi existencia había sido un error, pero al quedarnos los dos solos pareció ablandarse... — la chica se frotó los ojos y parpadeó tratando de mantener la calma para explicarse —. A veces me hace regalos, me habla con un poco de afecto o recuerda mis cumpleaños, pero luego explota conmigo cuando me muevo lo suficiente para ser notada. Las cosas están bien entre nosotros en tanto no necesite ponerme atención...

—Por eso te lastimó hoy... — él concluyó acertadamente.

—Sí, Sasori me envió aquí para refugiarme, aunque fuera una temporada y mi padre me dejó venir a cambio de no causar problemas, porque ahora más que nunca necesitaba calma.

—¿Ahora más que nunca? — ella asintió de inmediato.

—Se casó hace poco y se fue de luna de miel al inicio del verano — esa explicación le hizo entender a Sasuke porque cuando llegaron a "Atlantis" ella manifestó no tener otra opción más que estar ahí —. Es su tercer matrimonio y de verdad quiere que las cosas le resulten esta vez... yo también quiero eso, porque Mei, mi madrastra, no es una mala persona y parece llevarse mejor con ella de lo que lo hizo con sus anteriores esposas. — hizo una pausa para analizar la reacción de su novio, encontrándose justamente la expresión confundida y sorprendida que se esperó que tendría quien fuera al que le contara sobre su familia —. Lo sé, esto es demasiado dramático ¿Verdad?

—Más o menos — él aceptó con honestidad.

—Así que, durante los últimos cuatro años he estado tratando de no ser un estorbo para él y de no causarle problemas a Sasori, quien insiste en estar presente, a pesar de que ya es un adulto con su propia vida y sus propias responsabilidades y que en realidad no tiene tiempo o atención que dedicarme más allá de ocasionales llamadas... — ella suspiró incorporándose de la cama para observar el cada vez menos furioso clamor de la lluvia a través de la ventana —. Pero al final siempre soy un problema, porque necesito tutores que autoricen cosas como estar en este campamento, alguien que esté al tanto cuando me enfermo o simplemente alguien a quien llamar familia... y ellos no pueden serlo.

Sasuke también se incorporó, analizando con cuidado su historia finalmente desvelada y concluida.

Ahora entendía varias cosas sobre ella e inevitablemente se sintió culpable por haber tenido tanta urgencia o deseo de conocer esa parte de la vida de su novia, que con mucha razón ella rehuía tanto de contar.

Ya comprendía porque Sakura veía como un ángel al frío y estricto Fugaku Uchiha, quien como ella mismo dijo, tenía al menos interés por estar presente en su vida y ayudarlo a pesar de la renuencia de su rebelde hijo.

Ahora tenía sentido esa afición suya por la fotografía al ser de las enseñanzas más valiosas que la única persona que la había cuidado en la vida le dio.

Finalmente le encontraba motivo al abrumador dolor que sentía cuando él se enojaba con ella o le atacaba con palabras hirientes.

—Tienes razón Sakura... — la llamó luego de una pausa, obteniendo toda su atención en él —. Tu vida suena a una maldita telenovela. — aun cuando lo mejor hubiera sido tener un enfoque serio a la hora de responder a su confesión, Sasuke prefirió buscar la forma de animarla, lo cual funcionó pues la chica no puedo contener una sonrisa —. Pero al menos ya llegaste a la parte en la que la protagonista se encuentra con alguien que la ayuda a darse cuenta de cómo son las cosas en realidad.

—¿Y cómo son?

—Injustas y urgentes de cambiar. La forma en la que te han tratado viene de toda la culpa que la gente a tu alrededor siente por sus decisiones, tu padre sobre todo... — Sakura parpadeó un par de veces analizando sus palabras como si le pareciera complicando de entender —. Es como si fueran un montón de niños pidiéndole a un solo adulto que se haga responsable de lo que ellos rompieron, porque es la persona más madura a su alrededor.

—¿Madura? — frunció el ceño interpretando el concepto.

—Y también dócil, cualquiera en tu lugar hace mucho que hubiera explotado, tú tienes la capacidad de hacerlo, lo has hecho conmigo muchas veces — ambos rememoraron las peleas antes vividas en las que la pelirrosa se defendió con ahínco —. ¿Por qué a él lo soportas?

La pelirrosa comenzó a juguetear con sus dedos en la tela de la manta que se arrugaba en su regazo, la acción que siempre hacia cuando se ponía nerviosa.

—Porque me da miedo alejarme y darme cuenta de que tenía razón — su expresión volvió a romperse en vergüenza y dolor —. Que todo estaría mejor para todos si yo no estuviera...

Sasuke suspiró comprensivo y la envolvió en sus brazos protectoramente antes de que ella se derrumbara en lágrimas otra vez.

Él entendía ese sentimiento de tristeza e incertidumbre que la idea de mejorar la vida de los demás desapareciendo podía producir, porque él mismo la sintió cada vez que su padre se estresaba por su culpa, su madre lloraba por no saber qué hacer con él o Itachi se metía en problemas innecesarios para ayudarlo.

Pero definitivamente no aceptaba la concepción de que un mundo sin Sakura sería mejor.

Al menos no el suyo.

—¿Sabes Sakura? Si le preguntas a todos los que me conocen, te dirán que has sido lo mejor que me ha pasado — él le susurró al oído con ternura —. Eres una autentica bendición para mí y estoy muy agradecido por tu existencia.


Dada su larga charla de la noche, la cual ni siquiera supieron a qué hora terminó, la mañana siguiente levantarse a la hora de siempre fue una tarea realmente difícil.

Ni siquiera la alarma de "Raíz" hizo gran efecto en ellos para levantarlos y lo único que impidió que se quedaran a dormir hasta tarde fue el director del campamento acudiendo a su cuarto para hablar con ellos. Tanto de la situación emocional de Sakura, verificando que estuviera bien, como del castigo que debían cumplir por su infracción en el día de campo.

Kakashi no se los dijo, pero estuvo reflexionando toda la noche qué debía hacer con la pelirrosa. No era la primer campista con un contexto familiar complicado que llegaba a "Atlantis", pero todavía no tenía la información suficiente sobre su situación particular como para acudir a las autoridades de protección infantil, como había tenido que hacer en muchos casos.

Hasta donde él sabía el daño de Sakura no era físico, sino emocional, pero necesitaba ser minuciosamente investigado por la seguridad e integridad de la chica.

Por eso, cuando esa mañana se encontró con la visión de la normalmente dulce y alegre joven que conocía, con el rostro cansado y una expresión ausente, se prometió tomar acciones en los próximos días.

Por ahora la dejaría reposar sus emociones y le daría la oportunidad de distraerse con el castigo que había preparado para ellos y que ahora tendrían duplicado por haber dormido juntos cuando lo tenían estrictamente prohibido.

Luego del desayuno, mientras todos los demás campistas eran llevados a navegar en las ahora calmadas aguas de la laguna, Sasuke y Sakura fueron recluidos en la cocina para hacer una limpieza profunda de los amplios refrigeradores.

Chiyo les explicó como debían asear los interiores y de qué comida podían deshacerse, poniendo énfasis en que prestaran atención a sus indicaciones, pues ella estaría ocupada afuera y no podría supervisarlos.

—Esto es relajante... — el Uchiha manifestó al terminar de limpiar la primera de las tres neveras, aunque luego suspiró audiblemente al ver el trabajo que todavía les quedaba por delante —. Y al mismo tiempo un fastidio.

—No tenía idea de qué tanta comida se necesitaba para mantenernos, como somos tan pocos — ella comentó distraídamente mientras comenzaba a ordenar la comida dentro.

A pesar de que contar la verdad detrás de su vida familiar fue liberador para ella, también se sentía muy lánguida y pérdida.

Como si echara de menos ese peso que se quitó de encima, al tenerlo tan interiorizado y prácticamente haberlo hecho parte de su alma durante toda su vida.

Sasuke notó su ausencia, así como la aflicción imposible de esconder tras las pequeñas sonrisas y miradas que ella intentaba darle para no preocuparlo, por lo que decidió hacer el intento de remediarlo.

—Siéntate voy a prepararte algo... — él le dijo tomándola por los hombros hasta llevarla a una silla cercana y posteriormente buscar unas cosas en la alacena.

—¿Q-qué? ¿Porqué?

—Porque quiero enseñarte uno de mis pocos talentos — el pelinegro se encogió de hombros poniendo sobre la encimera las cosas que necesitaba, sin molestarse en mirar a su confundida novia —. Cuando era niño, hubo una época en la que me inscribieron a toda clase de actividades extracurriculares con el propósito de ayudarme a socializar, pero termine fracasando en todas a excepción de la cocina, que es lo único para lo que tengo un don de creación.

—¿En serio? — ella no contuvo su interés en lo que su novio estaba por revelarle respecto a su infancia, algo de lo que él nunca dio señales de querer contarle.

—Sí, por ejemplo, una de ellas fue taekwondo, algo que me interesaba aprender pero que termine usando para mal, peleándome en la escuela — Sasuke se rió levemente recordando haberle sacado todo el provecho posible al mes que estuvo en artes marciales —. El psicólogo infantil al que mi madre me llevaba tampoco sabía muy bien qué tipo de actividad le sería útil a un niño como yo, una vez que se le acabaron las recomendaciones más comunes.

—¿Ibas al psicólogo Sasuke-kun? — eso sí que la sorprendió.

—Deje de ir hace un año, porque mi padre no veía sentido a seguirlo pagando si yo nunca iba a las citas — él respondió al tiempo que encendía la estufa y ordenaba unos condimentos que planeaba usar, bajo la mirada atenta de Sakura —. Además, para entonces medio había conseguido cumplir el propósito por el que me habían obligado a hacer tantas cosas desde muy chico: hacer amigos, aunque admito que no son exactamente compañías convencionales. — la pelirrosa contempló embelesada la habilidad con la que él cortaba verduras en trozos uniformes y pequeños, mientras recordaba haber escuchado los nombres Juugo y Suigetsu en su lista de amigos fuera del campamento —. También influyó que ni uno de los múltiples doctores a los que acudí pudieron dar con el motivo detrás de mi comportamiento. No cumplo con todos los criterios de trastorno de personalidad antisocial, pero para mis padres es como si de verdad lo tuviera, así que siempre han hecho de todo por evitar que me perjudique o que me haga perjudicar a los demás.

—Entiendo... — ella no pudo evitar sentirse triste por él, no pensó que la dificultad de su novio para relacionase con los demás tuviera tanto trasfondo.

—Me expulsaron de muchas escuelas cuando tenía entre los 8 y 12 años. Mis compañeros de clase se esforzaban en molestarme o hacerme reaccionar debido a que no hablaba, no tenía interés en hacerme amigo de nadie y ni siquiera a la hora de trabajar en equipo cooperaba en lo más mínimo... Inevitablemente me gane la imagen de bastardo arrogante por la que muchos me odiaron y que me metió en muchas peleas físicas — Sasuke estaba contando con total naturalidad su vida al mismo tiempo que trabajaba cocinando con gran maestría y facilidad —. Las únicas personas con las que accedía a tener verdaderas conversaciones eran mis padres e Itachi, pero... eso cambió cuando cumplí 15 y empeoré hasta incluso volverme un problema legal. — por primera vez el chico necesitó una pausa para sí mismo antes de continuar, por lo que Sakura, viendo su cambio de actitud se levantó de su asiento y le abrazó por la espalda, envolviendo sus brazos en su cintura —. Ya no era yo ignorando a todos en la escuela o encerrándome en mi cuarto hasta que llegara a la hora de arruinar otra actividad a la que me inscribieran... Sino yo comenzando a escaparme de clases, metiéndome con gente y a lugares a los que no debía, peleando con desconocidos, siendo atrapado por la policía fumando o bebiendo a pesar de ser menor de edad y arruinando a mi familia con mi enojo y rebeldía.

—¿Por eso tu padre...?

—Está preocupado todo el tiempo — él la interrumpió soltando un pesado suspiro y acariciándole una mano manteniendo su abrazo a su alrededor —. Ya sé lo que piensas de él, pero he visto lados de su persona que ningún hijo debería conocer de su padre y es debido a todo lo que le he hecho pasar. Incluso pienso que no está tranquilo sabiendo que comparto cuarto contigo, una mujer considerablemente sensible y diferente a mí, porque tiene miedo de lo que podría llegar a hacerte.

—Eres considerado, gentil y el chico más adorable que he conocido, no serias capaz de hacerme nada a mi o a ninguna otra persona — al escucharla él soltó una pequeña risa sin ánimos, la pelirrosa estaba haciendo oídos sordos a las declaraciones que le acababa de hacer respecto a su agresividad y se separó de ella para trabajar en lo que le restaba a su platillo.

—Solo lo soy contigo Sakura, en realidad con los demás sigo siendo el mismo — él admitió más para sí mismo que para ella —. Por eso a veces siento que enviarme a "Raíz" en lugar de aquí hubiera sido mucho mejor, porque quizá sí necesito una buena tunda.

—No digas eso, eres...

—No digas que diferente — él la volteó a ver seriamente, aunque con la mirada serena para no mortificarla más —. Porque siempre he sabido que soy capaz de perder el control en formas que eres incapaz de imaginar y, aunque llevo dándole vueltas al asunto desde hace años, nunca he podido entender por qué soy así.

—Lo siento Sasuke-kun... — ella murmuró bajando la mirada.

El Uchiha percibió su estado de ánimo decaer, probablemente sintiéndose culpable por hacerlo decir cosas que los ponían tristes a ambos, por lo que, terminando por fin con su labor secundaria, el joven no perdió más el tiempo y le sirvió un plato de la sopa que había hecho especialmente para ella.

—No te cuento esto para que sientas tristeza por mí, igual que tú solo quiero compartir con mi pareja la vida que he llevado hasta ahora — él le volvió a indicar que se sentara y posteriormente puso la comida frente a ella —. Esta es fue la primera receta que aprendí a hacer, me trae buenos recuerdos porque a toda mi familia les gustó desde la primera vez que la prepare y siempre que estoy de buen humor me piden que la repita... Así que come Sakura y dame todavía más motivos para apreciarla, así como al único don del que me siento mínimamente orgulloso.

La pelirrosa lo miro a los ojos sintiendo que las lágrimas picaban y luchaban por salir, enormemente conmovida por las palabras y el cuidado de su novio.

De verdad estaba muy enamorada de él.

Asintió obedientemente y después de soplar un par de veces metió la cuchara en su boca, deleitándose con el sabor.

No pudo evitar sonrojarse y que sus ojos verdes brillaran en apreciación por lo bien que sabía, volviendo a tomar otro sorbo inmediatamente. A su lado, Sasuke sonrió complacido y se alejó de ella, regresando a limpiar los refrigeradores como se suponía que debían estar haciendo.

—Sabe increíble, Sasuke-kun — la escuchó decir encantada a sus espaldas.

—Entonces terminátela pronto porque aún nos falta mucho por aquí y lo justo es que si ya te alimenté me ayudes a lavar eso — el chico se dio la vuelta señalándole los dos refrigeradores y los utensilios usados para la sopa sobre el fregadero.

Sakura observó todo con un pequeño puchero en el rostro que se asemejaba más a su cotidiana forma de ser y luego esbozó una tierna sonrisa para él, desterrando por fin el aura derrotada y herida que la había envuelto desde la noche anterior.

—Haz hecho mucho más que eso por mi hoy, lo justo sería que limpie de principio a fin todo el campamento para estar a mano — ella señaló con una mirada significativa solo para él —. Porque eres como un ángel para mí, Sasuke-kun.


—Debo decir que, cuando me llamaron a la oficina porque alguien me buscaba, la última persona que me imagine que me llamaría seria Sasuke — Neji le comentó a su amiga.

—Ya te lo había dicho, él es espontáneamente dulce — Sakura le respondió con mucha calma y ternura.

Ambos estaban recostados sobre la hierba, simplemente observando el cielo sobre sus cabezas, mismo que, a diferencia del día anterior, estaba desprovisto de una amenaza de lluvia.

Al par de chicos castigados les tomó más tiempo del que inicialmente pensaron que se tardarían limpiando los refrigeradores y para cuando el reloj marcó las 5 de la tarde y les faltaban unas pocas cosas por ordenar, Sasuke le anunció a su novia que su amigo de "Raíz" la estaba esperando en su lugar de siempre y que se diera prisa y fuera a verlo.

Sakura estaba muy sorprendida y a la vez agradecida por el gesto de su novio de armarle una cita con Neji, con quien probablemente se había puesto en contacto en una de sus escapadas al baño durante el día.

Sabía que el Uchiha aún no aceptaba al soldado por completo, pero al menos ahora le estaba haciendo una demostración de entendimiento a la amistad que la pelirrosa y el chico de ojos perlas mantenían.

Neji no sabía con exactitud los motivos por los que Sasuke le pidió que se encontrara con Sakura, pues lo único que le fue dicho era que la chica necesitaba distraerse.

Sin embargo, cuando la vio llegar al punto de encuentro se dio cuenta de que se veía diferente, dispersa e incluso un poco melancólica. Así que, decidiendo no indagar en la razón de su estado de ánimo, simplemente se dedicó a conversar con ella con normalidad.

No tomó mucho tiempo que la pelirrosa volviera a comportarse como siempre, sonriendo con facilidad y riendo cada cuando, lo que dejó muy satisfecho al soldado por conseguir animarla sin mucho esfuerzo.

—El tiempo se acabó — una voz ajena a ellos pero que conocían muy bien hizo aparición.

—En realidad llegas muy pronto Sasuke, normalmente nos quedamos aquí un rato más antes de despedirnos — Neji le comentó al recién llegado, incorporándose sobre la hierba. Acción que la pelirrosa imitó.

—Siéntate con nosotros — la chica invitó a su novio, pero él negó con la cabeza.

—Tenemos algo que hacer — se cruzó de brazos.

—¿Tenemos?

—Tú no Hyugga, Sakura y yo — frunció el ceño mirando con aspereza al castaño.

—De modo que como ya la hice sentir mejor, ya estas listo para llevártela y mandarme a mí al demonio — Neji fingió sentirse ofendido poniendo una mano sobre su corazón.

—Así es.

—¡Sasuke-kun!

—Pero no te des mucho crédito, tu solo tuviste que entretenerla porque yo ya había hecho el trabajo de consolarla — el Uchiha agregó con arrogancia ignorando la acusadora expresión de su novia —. Pero, como ya cumpliste tu propósito, despídete porque nos están esperando en "Atlantis".

Sakura estaba a punto de protestar en defensa de su amigo y exigirle a su novio que no se comportara tan hostil con él, sin embargo, Neji, a quien la actitud del Uchiha se le resbalaba como jabón, se lo impidió levantándose de su lado, listo para marcharse.

—Vale entiendo.

—Neji... — la pelirrosa trató de detenerlo.

—Descuida Sakura, no tengo ningún problema con hacerle este favor a Sasuke — frente a ellos el pelinegro entrecerró los ojos viéndolo con recelo —. Me siento especialmente generoso y alegre ahora que ya estas mejor.

—Muchas gracias por venir a verme y hablar conmigo — derrotada, ella le sonrió con cariño. De no haber estado su novio presente sin duda lo habría abrazado, pero por el bien de todos lo mejor era no hacerlo.

—Ni lo menciones, para eso están los amigos y nosotros tres lo somos ¿No?

—Quisieras... — el Uchiha respondió al tiempo que su novia asentía alegremente, receptiva y encanta con la idea.

—Niégalo tanto como quieras Sasuke, pero los amigos acuden a sus amigos cuando los necesitan y eso es lo que tú acabas de hacer — ante ese hecho el pelinegro se quedó callado como un cachorro al que le dan un periodicazo —. Además, si no lo somos aun, veras que terminare conquistándote justo como hice con Sakura, te lo aseguro.

—¡Me voy! — se limitó a anunciar con un leve sonrojo de vergüenza e ira pasándole por las mejillas y dándose la vuelta para marcharse, no dispuesto a soportar ese confianzudo soldado ni un segundo más —. Y para que conste no la conquistaste a ella, maldito cabeza de malvavisco.

Neji ignoró el insulto en referencia a su corte de cabello militar y se dirigió a Sakura con una sonrisa traviesa para, antes de que ella pudiera negarse al gesto o que su novio regresara para enterrarlo vivo, envolverla en sus brazos en un fuerte abrazo de despedida, como era usual entre ellos.

—Nos vemos otro día, cuídate mucho — le pidió fingiendo seriedad una vez se separaron.

—Muchas gracias otra vez Neji, tú también cuídate mucho y por favor perdona a Sasuke, él...

—No tiene paciencia ni tiempo que desperdiciar en imbéciles — el Uchiha la interrumpió pues no se había alejado mucho de ellos y pudo escuchar cómo se despedían.

—¿Entonces no me darás aunque sea dos segundos para besa...? — temerosa por lo que ese comentario podía desatar la cada vez más inexistente tolerancia de su novio, la pelirrosa alcanzó a cubrirle la boca antes de que completara esa oración y posteriormente corrió en dirección a su novio, comenzando a jalarlo para regresar al campamento.

Aunque eso no había evitado que Sasuke adivinara lo que el Hyugga quiso decir y le lanzara una última mirada amenazante que fue respondida con una descarada sonrisa.

Y en ese momento se reafirmó a sí mismo el parecido que el soldado tenía con los zorros y el hecho de que estaba condenado a odiarlos por el resto de su vida.


Sakura hubiera querido estar un rato más con Neji, sobre todo porque él le comentó que le sería difícil verla los próximos días debido a un entrenamiento que haría fuera de "Raíz", pero ese deseo se vio rápidamente desplazado cuando su novio le contó que, para empezar, la razón por la que se había atrevido a llamar al molesto soldado fue porque necesitaba que la mantuviera lejos un rato mientras él preparaba algo para ella.

Incluso mencionó la palabra "regalo", lo que fue suficiente para que, de buen agrado y con incontenibles expectativas, ella se dejara llevar hasta el comedor.

Para su sorpresa, adentro estaban reunidos sus compañeros del campamento, así como los encargados y todos estaban ocupados preparándose para lo que parecía una noche de películas.

—Sasuke-kun ¿qué...? — intentó preguntar cómo era esa actividad grupal algo para ella.

—¿Recuerdas lo que te prometí esta mañana? — él la interrumpió mientras la conducía a donde ellos se sentirían para disfrutar la velada, eligiendo estar detrás de los demás.

Habían movido las mesas lejos para improvisar un espacio cómodo en el suelo con muchas mantas y almohadas sobre las que podrían posicionarse libremente.

Sakura saludó con la mirada a sus compañeros quienes, al tiempo que hacían sus labores, pusieron una inusual atención sobre ella, observándola todos a la vez con ligeras expresiones amistosas, así como sensibles.

Incluso Ino le dio la sonrisa más gentil y amable que alguna vez le hubiera dirigido.

Internamente se sintió un poco abrumada y acongojada por la posibilidad de que estuvieran al tanto de su episodio del día anterior y quisieran consolarla haciendo ese evento para ella.

Como un animalito al que se le da refugio por lástima.

—¿Entonces? — sacándola de sus cavilaciones mentales, Sasuke le recordó que tenía una respuesta que darle al tiempo que le pasaba el recipiente con palomitas que Kurenai les estaba entregado como todos ahí.

—Di-dijiste que me animarías... — ella finalmente respondió.

—Exacto y, si no mal recuerdo, el otro día me dijiste que tenías muchos deseos de hacer algo como esto ¿no?

—Sí, aunque en realidad me refería a hacerlo solo contigo — le susurró de la forma más discreta posible para seguir guardando en secreto su estrecho vínculo con el chico, pues Kakashi y los demás coordinadores estaban cerca.

—Lo sé, pero necesitabas esto ahora y de esta manera — él comentó con una naturalidad muy contradictoria para la cuidadosa y profunda mirada que le estaba dando, misma de la que Sakura no pudo escapar y que le impidió notar que todos ya se estaban poniendo cómodos en sus lugares, pues la película estaba comenzando —. Así que le pedí a Kakashi permiso para organizar esto y pedí que viéramos específicamente una película de estas...

El Uchiha la sacó de su embelesamiento, señalándole con el dedo la improvisada manta blanca en la pared, en la que la imagen proveniente del viejo equipo de proyección del campamento rezaba: "El arrastre de los muertos".

Detrás de ella escuchó a Naruto exclamar nerviosamente que nadie le había dicho que verían una película de terror y que realmente las odiaba, recibiendo burlas por parte de Temari y Shikamaru.

A Sakura se le iluminaron los ojos por la elección de su novio y la apertura de la mayoría compañeros por pasar un buen rato, más que nada porque al parecer ella y Naruto iban a hacer de la película un completo espectáculo de comedia.

Sabía que por eso Sasuke eligió una película de terror sobre cualquier otro género.

—Ahora todos verán las peculiares reacciones que tienes cuando te asustas — él le reafirmó lo que ya había intuido en voz baja y luego se acercó un poco a su oído para también calmar las preocupaciones que ella pudiera albergar —. Porque sé que es así como prefieres que te vean, dejando de lado las penas y tristezas que estas en todo tu derecho de guardar para ti.

El Uchiha no le informó a ninguno de sus compañeros nada sobre el verdadero motivo por el que organizaban esa reunión en honor a Sakura más allá de un simple: "le vendría bien recordar que tiene amigos que la aprecian" y, aunque no se los dijo, agradeció la prudencia con la que todos aceptaron sin indagar demasiado.

—Gracias... Por todo...— ella susurró conmovida deseando con todo su corazón que todos a su alrededor pudieran cerrar los ojos al mismo tiempo durante el tiempo suficiente para que ella pudiera besar a su amoroso y considerado novio.

Él asintió en entendimiento y luego ambos se entregaron por completo al disfrute de la película, que, para suerte del Uchiha, arrancó con una escena sangrienta que hizo a Naruto mascullar una serie de groserías para enmascarar su miedo y a Sakura reír con toda claridad y sin vergüenza.

—¿Tú crees...?

—Es una gran probabilidad.

—Yo diría más bien un hecho.

Los encargados de "Atlantis", quienes, en lugar de contemplar la película, observaban con ojos analíticos a los chicos de la cabaña "Dorado" y discutían en voz baja sobre ellos.

—¿Qué deberíamos hacer? — Asuma preguntó frotándose las cienes.

—De nada serviría confrontarlos, solo negarían todo — Iruka, el más preocupado de todos por la situación, opinó.

—Tal vez nos estamos haciendo ideas y solo son buenos amigos — Kurenai intentó razonar, aunque no sonaba muy convencida, tenían más de una razón para inferir lo contrario.

—Ay por favor, comprate unos lentes — Asuma le indicó con la mano la peculiar vista de Sasuke relajando su normalmente hosca expresión cada que Sakura reía —. Es muy obvio y debemos meternos en medio antes de que incumplan más las reglas ¿no Kakashi?

—No exactamente... — el director del campamento se encogió de hombros mientras comía palomitas.

—¿Entonces no vas a hacer nada? — Iruka no pudo evitar sonar alarmado.

—Tengo algo más importante que resolver, por si no lo recuerdas hay un formulario de protección infantil que aún no sé si debo llenar — ante la respuesta del peliplata, los coordinadores reflexionaron cada uno para sus adentros —. Además, tú ya lo dijiste, de nada sirve preguntarles si son pareja, solo vigílenlos y estén listos para atraparlos con las manos en la masa.

Por algo Kakashi era el líder ahí, tenía una practicidad que era de mucha ayuda para situaciones así y que le permitía tomar las decisiones más acertadas, algo que sus compañeros reconocían y por lo que asintieron en aceptación.

Sin embargo, sí había alguien más en "Atlantis" en cuya opinión confiaban incluso sobre la del director.

—Están viéndolos maliciosa e injustamente — Chiyo, quien estuvo detrás de ellos escuchando su "secreta" conversación desde el principio, llamó su atención —. Es obvio que son un par de amigos apoyándose en un momento difícil.

—¿Usted realmente cree eso? — Asuma hizo una mueca, dudoso, aunque sonaba dispuesto a escucharla.

—Por supuesto, son solo niños que finalmente están conociendo el significado de la amistad ¿No lo ven? — apartando la atención de la mujer mayor, todos regresaron la mirada a Sasuke y Sakura, encontrándose con que ambos estaban cada uno por su lado murmurando a los demás compañeros cercanos a ellos y sonriéndoles cuando eran respondidos —. Déjenlos en paz, van a incomodarlos y por lo que escuché esa pobre niña no necesita que también la hagan sentir mal aquí.

Asuma e Iruka compartieron una avergonzada mirada al darle la razón a la mujer, mientras que Kurenai observó con aflicción y ternura a la pelirrosa.

El único que no estuvo tan seguro de creer la conjetura de Chiyo era Kakashi, pero como ya había dicho, tampoco tenía intenciones de tratar una infracción por una posible relación entre ambos, de la que por ahora solo tenían sospechas, cuando tenía otras cosas de las que ocuparse.

Aunque, por más listo y astuto que el peliplata se creyera, lo cierto era que la encargada de la cocina lo era más.

Chiyo era muy sensible y buena con los sentimientos, Sasuke y Sakura no eran la primera pareja que ocultaba o pasaba por alto en todos los años que llevaba trabajando para "Atlantis", ni serían la última.

Admitía sin ninguna vergüenza que era una fan del amor joven y que ellos eran la pareja más bonita que se había encontrado.

Algo que reafirmó cuando ese mismo día se asomó para ver cómo iban con su castigo y se encontró la acogedora estampa del Uchiha cocinando algo para su pelirrosa.

En una autentica y tierna forma de consolar a un ser amado

...

NOTAS FINALES:

Quiero que sepan que, aunque ya están aquí los secretos por fin revelados aún queda un poco de tramo por recorrer así que tal vez luego vayan saliendo más cosas.

También quiero avisarles que es probable que me tarde en actualizar los siguientes capítulos, pues estoy en proceso de planear y escribir otra historia en la que estaré trabajando al mismo tiempo que en esta, así como también he tenido pedillos con mi estado de ánimo como ya les había comentado anteriormente.

Plis tengan paciencia, nadie desea más que yo actualizar con rapidez, pero pues no me es posible.

Como siempre quiero agradecerles por leer, comentar y darme ánimos, ustedes son el motor de esta historia y mi principal (si no es que única) motivación para echarle ganas a mis cosas en este momento.

Háganme saber que les pareció este capítulo y denme un poquito de amor a mí y a mi historia.

Sin más que decir nos vemos en la siguiente actualización. Bye!