Digimon y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.


Estaba empezando a odiar la escuela. ¿Por qué? Porque, últimamente, nada le estaba saliendo bien en ese lugar y no hablaba de lo académico, no, ella era más que increíble en las clases y poseía uno de los promedios más altos de toda la escuela. Se refería al ámbito personal. Para empezar, Takeru, o mejor dicho Tk, estaba últimamente en las nubes y, como consecuencia, Davis se la pasaba aburrido todo el tiempo, ¿y a quien creen que fastidiaba hasta la saciedad?…sí… ¡a ella! También estaba el asunto de Hikari. Trató de contactarla desde que se enteró que todo el asunto fue culpa (como siempre) de Davis, para disculparse con ella, pero no pudo. La llamó miles de veces a su celular y no respondió, la llamó a su casa y no se encontraba, la buscó por toda la escuela y no la pudo hallar. Simplemente… ¡se la había tragado la Tierra! Y lo peor, el desastre más grande hasta ahora: Ken Ichijouji. Estaba algo extraño…bueno…más de lo normal. Sabía que el chico no era de expresarse muy bien, pero últimamente, estaba hablando menos y eso la preocupaba. Trató de hablar con Sora y Mimi sobre esto, pero no hubo caso. Sabía que Sora debía tener sus propios problemas con ese nuevo noviazgo de Tai y la insufrible de Akino y Mimi...bueno…luego de su humillación pública cortesía de Jun, no creía que tuviera cabeza para escuchar sus problemas, por lo que, Yolei decidió acudir a una vieja conocida suya: su almohada…o lo que quedó de ella, luego de la ronda de puñetazos cortesía de ella misma.

─ ¡Yolei! ─ la pelimorada giró desanimada ─ ¡Buenos días!

─ Hola Davis…

─ ¿Te pasa algo? ─ preguntó al ver el ánimo que profesaba la chica.

─No; solo estoy algo cansada

Davis decidió que era mejor no hacerle más preguntas; no quería verla enojada. Ambos chicos se dirigieron a su salón y cuando entraron, vieron a Ken sentado en su silla conversando muy confianzudamente con una chica. Yolei frunció el ceño automáticamente. ¿Quién era esa…chica?

─ ¡Buen día! ─ exclamó de manera exagerada, asustando tanto a Davis como a la pareja de chicos más adelante.

─Hola chicos ─saludó Ken sin percatarse de la mirada de seriedad que Yolei le profesaba a su acompañante ─Ella es Megumi; Megumi ellos son mis amigos: Miyako Inoue, mejor conocida como Yolei ─ la pelimorada sonrió falsamente ─ Y él es Daisuke Motomiya mejor conocido como Davis.

─ Un placer ─ respondió animadamente.

Yolei observó a la chica. Tenía pelo negro con un corte de pelo a la altura de sus orejas, ojos azules y un escultural cuerpo que cualquiera, incluyéndola, envidiaría. Tenía que admitirlo: era bella.

─Mucho gusto ─ respondió amablemente con una sonrisa en tu rostro ─ Ken, ya debo irme, ¿nos vemos esta tarde?

─Claro ─ Megumi se acercó a Ken y le dio un pequeño beso en la mejilla. El chico se sonrojó violentamente y Yolei miró indignada a la chica mientras se iba. ¡Era una atrevida! ¿Cómo se atrevía a besarlo así de repente?

─Vaya Ken, quien diría que tuvieras tan buenos gustos ─dijo Davis.

─No es lo que piensas, Davis ─ se defendió─ Ella y yo nos conocimos en mi antigua escuela; la acaban de transferir y soy el único al que conoce ─ explicó tranquilamente.

─A mi no puedes engañarme; se nota que a ella le gustas ─Davis miró con picardía a su amigo, quien se sonrojo al instante.

─ Yo…no es verdad…

─ ¡Deja de decir idioteces, Davis! ─ gritó enojada la pelimorada. Caminó hasta la ventana del salón y comenzó a observar la vista a través de ella.

─ ¿Y ahora que hice? ─ susurró a Ken. Este solo encogió los hombros sin saber que responder.

─Buen día ─ respondió alguien a sus espaldas. Tanto Ken como Davis giraron a ver al recién llegado.

─Buen día, Tk

─ ¿Quién es ella? ─ preguntó con curiosidad. ¿Acaso sus amigos le presumían a sus amigas? Él también podía conseguirse una muy bella amiga.

─ Ella es Catherine; ya les había hablado de ella.

─ ¡Oh claro! ─exclamó Davis ─ La niña elegida que tu y Tai conocieron en Francia.

─Mucho gusto ─ saludó ella de manera educada.

─Y… ¿Qué te trae por aquí? ─ preguntó Ken.

─Gennai dijo que necesitarían mi ayuda pronto, así que, heme aquí ─ la rubia miró a los chicos sonrientes.

─ ¿Ayuda? ¿Con que? ─ preguntó Davis.

─ Aún no sabemos, pero creo que la reunión que Izzy convocó tiene que ver con esto ─explicó Tk.

─ ¿Reunión? ¿Cuando Izzy convocó…? Oh… ─ dijo Davis al ver el mensaje en su D3 ─Sólo nos resta esperar… ─Catherine miró a Tk de manera sugerente y el entendió.

─Umm…chicos aun hay algo que debo decirles ─ los chicos miraron a Tk curiosos, hasta Yolei prestó atención aunque estaba algo apartada del grupo ─ Catherine y yo estamos saliendo ─ Ken y Davis abrieron los ojos a más no poder.

─ ¡¿Qué?! ─ Yolei se acercó al rubio rápidamente ─Hola, soy Yolei, mucho gusto ¡¿Qué?! ─habló tan rápido que los chicos tuvieron que hacer un esfuerzo sobrehumano para entender lo que dijo.

─Emm…Catherine es mi novia ─ volvió a afirmar, algo inseguro por la reacción de su amiga. Yolei no lo podía creer.

─ ¿Cómo? ¿Cuándo? ─ preguntó Yolei.

─Bueno, Catherine y yo nos hemos mantenido en contacto desde que nos conocimos años atrás y cuando nos encontramos anoche, nos dimos cuenta de nuestros sentimientos ─ tomó la mano de Catherine ─ y ya que no hay distancia entre nosotros, decidimos darnos una oportunidad.

─Pues… ¡felicidades! ─ dijo Davis entusiasmado.

─ Es una muy buena noticia ─ secundó Ken.

─Sí… ─ Yolei estaba preocupada por cierta castaña. Juraba que Tk sentía algún tipo de amor más allá de la amistad por Hikari y ahora de la nada…tenia novia. ¿El mundo estaba al revés? Yolei iba a hablar nuevamente cuando notó la presencia de alguien en el umbral de la puerta.

─ ¡Hikari! ─ exclamó sorprendida. Todos giraron a verla. Venía acompañada de un joven rubio, al cual, reconocieron de inmediato.

─ ¡Wallace! ─exclamaron todos.

─ ¡¿Cuánto tiempo, amigo?! ─ Davis se acercó al chico y lo abrazó afectivamente ─ ¿Estás aquí por el asunto de Gennai?

─Así es

─ ¿Cómo lo encontraste, Hikari? ─ preguntó Yolei. La chica parpadeó un par de veces, antes de contestar.

─Cuando volvía a casa, Wallace me salvó de un hombre que intentó atacarme ─explicó aun algo distraída por lo que escuchó al entrar al salón.

─ ¿Estás bien? ¿No te hizo nada? ─ preguntó Tk con notable preocupación en su voz. Hikari lo miró seria.

─No paso a mayores, Takeru ─ la respuesta de Kari lo sorprendió; sonaba inexpresiva y hasta… ¿enojada? Sin mencionar que le había dicho Takeru.

─Eres todo un héroe, Wallace ─ alabó Yolei.

─ No fue nada, yo haría cualquier cosa por mi Hikari ─ Tk frunció el ceño. ¿Su Hikari? Que ni lo soñara. Miró a Davis para verificar si también le había molestado la actitud de propiedad que poseía hacia Hikari, pero no lo encontró; Davis estaba fascinado con Wallace.

─ Me alegro…Kari ella es…

─Catherine─ terminó la castaña por él ─ Lo escuché todo…─dijo algo decepcionada. Giró hacia la chica francesa y forzó una sonrisa ─ Mucho gusto, soy Hikari, pero todos me dicen Kari.

─Mucho gusto, Kari ─ respondió ─ Takeru me ha hablado mucho de ti…

─ Me imagino…

Un breve momento de silencio se instaló entre el grupo.

─Bueno, un placer verlos Catherine y Wallace; Ken y yo debemos irnos a nuestro salón ─ dijo Yolei. Junto a Ken comenzaron a caminar hacia la puerta, sin antes susurrarle algo a Hikari ─ Kari, quiero hablar contigo, por favor ─ la castaña asintió.

Pocos minutos después de que Ken y Yolei se fueron, el maestro de los chicos llegó al salón. Saludó y anunció la llegada de Catherine y Wallace a toda la clase, aunque dos personas no prestaban mucha atención.

Tk estaba algo contrariado. Estaba de novio con Catherine y celaba a Hikari por Wallace…a veces, no se entendía para nada. Mientras tanto, Hikari trataba de entender la desagradable sensación que la embargó al escuchar, del propio rubio, que estaba de novio con Catherine. Le dolió, no sabía por qué…Se supone que debería estar feliz por él, pero no podía y eso la preocupaba.


─ ¡Lamento la tardanza; ya estoy aquí! ─ exclamó Joe abriendo estrepitosamente la puerta de la sala de computadoras.

─ No te preocupes, sabemos que para ti era más difícil llegar ─ respondió Izzy ─ después de todo, ya no vas en esta escuela.

Joe entró como pudo y se sentó en un espacio vacío al lado de Sora, quien lo recibió con una sonrisa que le quitó el aliento.

─Ya podemos comenzar, Izzy ─dijo impaciente el no tan pequeño Cody.

─ Como ya han notado, Catherine, Michael y Wallace están aquí porque el señor Gennai se los pidió.

─ ¿Por qué? ─ preguntó Mimi.

─El señor Gennai está siguiendo una anomalía en las redes de todo el mundo y sospecha que un digimon está detrás de ello.

─ Supongo que uno malo, ¿no? ─ intervino Tai.

─ Aun no podríamos decirlo con seguridad, pero es lo más probable ─ Izzy hizo una pausa ─ Gennai sospecha que el epicentro de todo esto es Odaiba, por lo que, los contactó a ustedes para ayudarnos si se presenta alguna eventualidad ─ dijo mirando a los digielegidos internacionales.

─ Entonces… ¿Qué hacemos?

─Por el momento, mantenernos alerta; debemos esperar algún indicio de que algo anda mal para ver cómo resolverlo, pues como les dije antes, no tenemos nada comprobado.

Los digielegidos quedaron en silencio por unos instantes, digiriendo la nueva información. Al parecer, una nueva aventura se aproximaba.


─ ¡Sora! ─ la pelirroja volteo para encarar a la persona que la llamaba.

─Oh, hola Joe ─ respondió alegremente ─ ¿Ya te vas?

─Sí, debo volver─ hizo una breve pausa, buscando las palabras adecuadas para proseguir─ lo siento mucho.

─ ¿Por qué?

─Por lo de Tai ─Sora suspiró ─ Me enteré de que tiene novia.

─ Sí, pero no entiendo por qué tu…

─Yo te animé a que te confesaras ─dijo interrumpiéndola ─ de seguro te sentiste muy mal cuando ibas a hacerlo y te enteraste del noviazgo.

─No te mentiré: fue horrible, pero no creo que haya sido tu culpa ─ Joe la miró sonriente. Sin decir nada, tomó su bolso, sacó una alargada caja de él y se la extendioo a Sora para que la tomara.

─ ¿Qué es esto? ─preguntó al sostener la delgada caja en sus manos.

─Ábrela ─ animó él. Sora obedeció y al abrir la caja vio una hermosa rosa con una nota que decía "Eres especial para mí".

─ ¿Por qué me das esto? ─preguntó sonrojada.

─Porque me recuerda mucho a ti: fuerte y hermosa…

─Joe…

─Escucha…me hice a un lado para no interponerme entre Tai y tú, pero dada la situación, ya no es necesario.

─Joe, yo te quiero, pero como amigo, ¿entiendes?

─ Lo sé ─ dijo algo nervioso ─ y por eso, te conquistaré ─ Sora contuvo el aliento. ¿Quería cortejarla? ─ Estoy consciente en que no soy bueno en esa área, pero por ti, Sora ─ tomó la mano de la pelirroja y la besó tiernamente ─ hago lo que sea ─el futuro medico tomó su bolso y se despidió de Sora con un beso en la mejilla.

Sora observó esa rosa que sostenía entre sus manos, aun sin poder creer lo que acababa de pasar. La pelirroja estaba más que en shock. Joe le declaró oficialmente su proceso de conquista y no sabía por qué, pero quería ver que tenía planeado para enamorarla. Acercó la rosa a su nariz y aspiró su aroma. ¿Sería tan malo darle una oportunidad al superior?


─Bien…aquí estamos ─dijo Hikari. Yolei hizo lo que siempre hace: exagerar.

─ ¡Lo lamento tanto! ─ la castaña se sobresaltó ante tal exclamación. La pelimorada se lanzó al suelo poniéndose de rodillas ante Kari ─ ¡Lamento haberte juzgado sin saber!

─Tranquila…todo está bien…

─ ¡No, no lo está! Eres una gran amiga y no debí tratarte de esa manera ─ dijo mientras trataba de no comenzar a llorar. Kari sonrió enternecida.

─No te pongas así, Yolei: te perdono─ la chica la miró esperanzada

─ ¿En serio? ─la castaña sonrió.

─Con una condición…

─Lo que sea ─respondió rápidamente.

─Dime por qué te enojaste en primer lugar─ Yolei se avergonzó un poco por la pregunta, pero luego pensó que se trataba de Kari y en ella podía confiar ciegamente.

─Me enojé porque… te vi besando a Ken ─la pequeña Yagami miro confundida a la chica─ en el campamento.

─ ¡Oh sí!… ─ dijo recordando el episodio ─ lo que pasó fue…

─No tienes que explicármelo; ya Davis lo hizo ─ Hikari la miró entrañada ─ Él fue el que puso el muérdago…

─Oh… ─ fue la monótona respuesta de la elegida de la luz y luego de eso, un momento de silencio algo incomodo ─Explícame una cosa─ Yolei la miró atentamente ─ ¿Por qué te molestó que lo besara? ─las mejillas de la pelimorada se encendieron de inmediato ante la pregunta y fue ahí, que Kari lo comprendió ─ ¿Te gusta Ken?

─No lo digas tan alto─ susurró alarmada.

─ ¿Por qué no me lo dijiste antes?

─Porque me daba vergüenza, además, no sé si el sienta lo mismo ─se lamentó.

─Bueno, solo debemos averiguarlo ─ Yolei abrazó a Hikari agradecida.

Se sentía tan bien de estar en paz con Hikari; no habia notado lo mucho que la habia extrañado hasta ese momento.

─ Entonces…cuéntame de tu situación

─No te entiendo…

─El noviazgo entre Catherine y Takeru ─ el semblante de Hikari pasó a ser de seriedad ─ No me mires así, solo digo que como a ti te gusta Tk…

─ ¡¿Qué?! Claro que no ─Yolei rodó los ojos.

─Claro que sí; tú y él son el uno para el otro

─ Tk es mi mejor amigo, nada mas ─ se defendió ─ Puedes preguntarle a cualquiera.

─ Si le pregunto a cualquiera, me dirán que esta enamorada de nuestro querido rubio ─la castaña iba a protestar ante lo dicho, pero Yolei la detuvo ─ ¿Me vas a negar que no te sentiste dolida cuando presentó a Catherine como su novia?

─Bueno…sí, pero…fue porque no me lo contó antes─ mintió pobremente. No sabía que decir; la había tomado desprevenida.

─Amiga…─Yolei la abrazó por los hombros ─ que lo niegues, no lo hará mentira…cuando te des cuenta de que lo que digo es la verdad, estaré aquí.

La castaña estaba confundida en verdad. Había venido a hablar con Yolei para arreglar las cosas y lo hizo, pero no creyó que la conversación tomara ese rumbo. ¿Ella enamorada de Tk? ¡Pero si era como su hermano! Eso no tenía ningún sentido, pero también estaba esa sensación que le recorría el cuerpo cuando pensaba en el hecho de que Tk tenía novia. Estaba segura de que eran celos, pero… ¿de qué tipo? ¿Celos de una amiga con el fin de proteger a su amigo o celos de interés amoroso? Y para agregarle más leña al fuego, había otra variable en esta ecuación: Wallace. El chico le había causado una muy grata impresión y podía decir que le atraía, entonces, ¿Cuál era su problema con que Tk estuviera en una relación? ¡Dios mío, que embrollo! Estaba perdida; sus sentimientos estaban a flor de piel.

─Yolei…aun no comprendo… a mi no me gusta Tk

─ Escucha, ¿Qué te parece si hacemos una noche de chicas? Mimi y Sora pueden ser de gran ayuda, después de todo, ambas necesitamos ayuda en el ámbito amoroso.

─No sé si…

─Es una buena idea y la llevaremos a cabo…

Hikari suspiró; ojalá que Sora y Mimi la ayudaran a comprobar que no sentía nada por Tk porque en esos momentos, ya no estaba tan segura.

─Hikari ─ la castaña miró a su amiga ─ ¿Tienes algo que hacer esta tarde?

─ No estoy segura ─ respondió extrañada─ ¿Por qué?

─ Me gustaría que me acompañaras a una misión de espionaje…


─Creo que a mis padres les dará gusto saber que estas aquí.

─ ¡Claro que sí! Quisiera hacerles una visita ─ expresó el rubio ─ ¿Puedo acompañarte a tu casa? Así aprovecho para saludarlos.

─Claro ─ dijo la castaña no muy convencida.

Michael no se había despegado de Mimi en todo el día. No era que a ella le molestara la cercanía de su amigo, pero sabía que otro rubio no muy paciente estuvo todo el día viendo la escena y podía jurar que no estaba muy feliz por ello. Estaba segura de que esta visita de Michael no era del agrado de Yamato, pero no podía hacer nada al respecto; Michael era muy cercano a ella y no podía simplemente alejarse de él.

─ ¡Mimi! ─ escuchó como la llamaba una voz muy conocida por ella. Yamato se acercó a los chicos. Miró de manera indiferente a Michael y luego fijó su atención en la castaña ─ ¿Ya te ibas? Quería invitarte a comer algo ─ dijo en un tono más amable. Mimi iba a responder cuando fue interrumpida por Michael.

─No puede; la llevaré a casa ─ respondió de manera fría, cosa muy rara en él. Yamato lo miró serio al chico americano.

─Disculpa, pero estoy seguro de que hablé con ella─ respondió el elegido de la amistad al borde de la paciencia.

─Pero yo quise contestar ─ respondió─ Mimi es muy importante para mí y tengo todo el derecho de protegerla.

─ ¿Protegerla? ¿De qué? ─ preguntó frunciendo el ceño.

─De chicos arrogantes y de aspecto de estrella de rock rebelde en decadencia…como tú, por poner un ejemplo…

─ ¡Michael! ─regañó la castaña. Podía ver como un pequeño tic se adueñaba del ojo derecho de Yamato; eso no era bueno…

─Escúchame, hijo de…─ Mimi jaló a Yamtoo bruscamente antes de que terminara la frase y lo apartó un poco de Michael, para poder hablar con él a solas.

─ ¡Yamato!─ regañó ─ ¡¿Qué te pasa?! ─el chico la miró indignado.

─ ¡¿Qué me pasa a mi?! ¡¿Qué le pasa a él?! ─ preguntó indignado ─ Él fue el que comenzó a atacarme ─ Mimi se mordió el labio.

─Tenle algo de paciencia, ¿bien? Siempre ha sido un tanto sobreprotector, inclusive cuando éramos novios, él…─ Mimi se cubrió la boca con las manos rápidamente al ver la expresión de incredulidad que se dibujó en el rostro del rubio. ¡¿Por qué demonios había dicho eso?!

─ ¿Tú y él…fueron novios?

─Sí…─ Yamato quedó serio por unos minutos; parecía pensativo.

─ ¿Sabes algo, Mimi? No se lo voy a permitir ─ la castaña lo miró confundida ─ Sé nota de lejos que aun siente algo por ti…pero su oportunidad ya pasó.

─Yamato….

─No me interesa que haya sido tu novio y piense que por eso, tiene derecho sobre ti; yo te quiero y si le molesta, mal por él. No esperaré a que el tiempo decida por nosotros; yo haré que las cosas pasen ─ antes de que Mimi pudiera decir algo, Yamato la atrajo hacia él y la besó, todo eso ante la atenta mirada de Michael quien rugió molesto al ver que Mimi no se resistía ─ Forever my princess ─susurró contra sus labios cuando finalizó el beso ─ ¿Ves? Yo también sé inglés ─ La castaña se quedó petrificada ante el gesto.

Yamato camino hasta Michael y lo miró por unos instantes, retándolo con la mirada y dándole a entender que no tendría a Mimi. Él ya había tenido su oportunidad, ahora, era la suya.

Mimi volteó justamente para ver como Yamato se alejaba por el pasillo. Michael se veía enojado. Ya veía un sinfín de peleas aproximarse por el horizonte.


Odiaba el soccer; un grupo de personas corriendo detrás de un balón, no tenia ningún sentido para ella. Y aun así, se encontraba sentada en las gradas del campo de soccer observando una práctica. ¿Por qué? Por su novio, quien resultaba ser el capitán del equipo, nada más y nada menos que Taichi Yagami. Se sentía tan orgullosa de ser su novia, o sea, era la novia de unos de los chicos más guapo y popular de la preparatoria, por lo tanto, todas la envidiaban; un sueño hecho realidad. Estaba consciente de que habían obstáculos para que Taichi fuera totalmente suyo, bueno, una persona principalmente: su mejor amiga Sora. Esa estúpida pelirroja vivía día y noche detrás de su Tai y eso la irritaba. Incluso Taichi ponía a su "amiga" antes que a su propia novia. Se notaba a kilómetros que Takenouchi sentía más que amistad hacia el castaño, por lo que, tenía que vigilarla muy de cerca. Miró nuevamente al campo de soccer y vio una cabellera pelirroja que la enojó sobremanera. Ahí estaba otra vez cerca de su Taichi. Le hirvió la sangre cuando vio que él la elevaba en el aire y comenzaba a darle vueltas en el aire, celebrando una jugada que el castaño había logrado. ¡Ni siquiera con ella se veía tan feliz! Akino apretó los dientes furiosa. Esa amistad debía acabar, pero ya. Ella misma se encargaría de eso…


Chapter 6: Done! Hola, aquí reportándome con un nuevo capítulo.

Lamentablemente, mis clases comienzan pronto, por lo que, no actualizaré tan rápido como me gustaría, pero en fin. Esta historia llega a ustedes gracias a los reviews, así que, digan presente y díganme que les pareció, para que cuando vuelva, tenga la inspiración recargada al ciento diez por ciento. Gracias manuel4898 y netokastillo por sus reviews en el capitulo anterior; me alegra mucho que les este gustando la historia :D

Gracias también a quienes dieron favs y follows y a ustedes también, que aunque no dicen presente, siguen la historia. ¡Gracias!

Bueno, cualquier cosa me pueden mandar un PM y les responderé cuando pueda.

Bye!