Capítulo IV: Es otra, no una hermana
I've been waiting all this time to finally say it
But now I see your heart's been taken
And nothing could be worse
Baby, I loved you first
El verano de trabajo de Gilbert pasó sin ningún incidente nuevo. Algunas veces, durante el trabajo dejaba lo que estaba haciendo y se ponía a pensar en su objetivo: No se iba a rendir con Anne. Le iba a dar tiempo, el que fuera necesario, una vida si ella quería. Pero por el momento era mejor dejar las cosas así, alejarse hasta volverse simples conocidos, porque por mucho que lo imaginara, Gilbert no sabía cómo iba a actuar la próxima vez que viera a Anne.
Cuando el otoño llegó y los alumnos de Redmond regresaron a sus monótonas vidas de universitarios, Gilbert se pasó por la casa de Patty para ayudar a las chicas a desempacar y prepararse para las clases. Phillipa le había escrito una carta diciendole que el sábado después de su llegada a Kingsport, Anne iba a salir con la tía Jamesina a comprar la despensa; por lo tanto, ir con Priscila, Stella y Phil era puerto seguro. Además Phil estaba muy interesada en hablar con él acerca de un "misterioso idilio" que vivió durante el verano y Stella quería que le ayudara a colocar un librero en su habitación.
Al final, estuvo más de media hora hablando con Phillipa sobre Jonas Blake, Prissy tuvo a todos en la casa buscando un libro que había perdido y ocupaba para su primer clase del Lunes (después de media hora apareció ‒inexplicablemente‒ en el horno) y Gilbert tardó un cuarto de hora más en subir el gran mueble a la habitación de Stella, en la que ya no cabía nada más que el librero y su cama.
Las chicas justo estaban despidiendo a Gilbert cuando Anne entró con la tía Jamesina; Ambas cargadas de bolsas del mercado y un poco sudorosas, pero Gilbert pensó que nunca había visto a Anne más bonita, con sus mejillas sonrosadas cuando lo vió y su vestido con capullitos de rosas que a él tanto le gustaba.
¿Qué era lo que pretendía Anne Shirley? Romperle el corazón aún más, seguramente. Ninguna chica tenía derecho de ser tan bonita enfrente del chico al que acaba de rechazar, pero Gilbert pudo sobreponerse y contestar con amabilidad.
‒Buenos días tía Jamesina, hola Anne.
Parecía que saludaba a una desconocida.
Escenas similares se vivieron durante seis de los ocho viernes en los que las chicas recibieron visitas desde el inicio del semestre hasta mediados de noviembre. Gilbert charlaba animosamente con las chicas y con las visitas; llenaba a todos con sus bromas y su vitalidad, y solo él y el Reverendo Jo eran los especimenes del sexo masculino tolerados por la gata Sarah. Pero con cierta muchacha pelirroja las cosas eran un poca diferentes. A Anne le dolía la amabilidad fría con la que cierto muchacho de ojos color avellana la trataba: Ya no eran amigos, solo eran conocidos.
Claramente era ESE fatídico noviembre.
A principios de mes un chico nuevo llamado Royal Gardner había entrado a las clases del tercer año en Redmond. Según los rumores, Roy pertenecía a la crema y nata de la sociedad de Kingsport y había cursado el primer y segundo año en Redmond, pero tuvo que ausentarse dos años para auxiliar a su madre enferma y ahora regresaba para terminar sus estudios.
También se iniciaron unos rumores que aseguraban que ese muchacho alto, apuesto y de ojos inescrutables estaba pretendiendo a Anne Shirley.
Gilbert bien podía ignorar estos rumores, ¿Cuántas veces no habían mencionado los chismorreos de Redmond sus nombres juntos? pero Roy era un buen prospecto. Si Anne no podía quererlo, Gilbert se hubiera conformado con saber que el corazón de la muchacha se vería colmado de alegrías y su espíritu de riquezas; por otro lado, el chico parecía hecho para Anne. Todo en él era como Anne soñaba a su Príncipe Azul.
Tal vez lo peor de todo fue confirmar los rumores gracias a la mirada de Phil cuando se lo encontró un día en los jardines de Redmond. Gilbert había estado con unos amigos, pero se había apartado un poco y su mirada iba de su libro de griego a la escena que se presentaba delante de él. Anne y Roy paseaban por los jardines, y aunque Anne hablaba y hablaba como siempre lo hacía, Roy no parecía ir con la conversación, se le veía un poco confundido, aunque el chico era más bien inteligente.
‒Hola Gilbert, supongo que ya sabes que Roy Gardner está pretendiendo a Anne‒ dijo Phil con una expresión en el rostro que dividía su alegría por su amiga y su pena por el chico y daba como resultado una mirada de gatito, nada corriente en ella.
‒Bueno Phil, no es como que ellos sean muy discretos y no soy ciego así que lo supuse.
Phil soltó una risita y un suspiro
‒¿Entonces has perdido la batalla?
‒Phil, si supiera que Anne es realmente feliz yo me haría a un lado en este mismo instante. Pero solo miralos, Anne solo está siendo ella misma relatando algo sobre flores o algo por el estilo, y el parece completamente perdido. Si el chico tiene sangre en las venas está bien, me rindo y les deseo lo mejor; pero por lo que he visto, él piensa que su sangre es tan azul que ya se congeló. No la entiende, y yo podría estar ahora donde él mismo, comprendiendo y amándola, y de hecho estuve muy cerca, ¿Te haces una idea de lo que duele eso? y por otro lado, no quiero rendirme.‒ El muchacho estaba frustrado, hablaba con pasión, pero su resentimiento, latente en un primer momento, iba menguando cada vez más.
‒¿Cómo te atreves Blythe? Entiendo que estés celoso, pero no hables mal de Roy, sus padres eran amigos de los míos. Además, va en contra de tus principios.
‒Lo siento Phil, sé que todo lo que dije es egoísta, pero algunas veces he pensado que en realidad soy malvado, pero cuando Anne y yo éramos amigos me contenía para no serlo|1|
‒Bueno, tal vez sigas siendo tan bueno como los ángeles Gil, porque el otro día me encontré esto‒ dijo Phil sacando un librito azul‒ Es de Anne y en él hay una flor, como las que tu le diste esa tarde. Eso quiere decir que ella sentía lo mismo que tu Gilbert, y que yo tenía razón.
Era un libro de poemas, y justo en medio tenía un madroño preservado, la página en la que estaba tenía impreso el poema Bingen on the Rhine y había un verso marcado con tinta.|2|
‒ ¿Estás segura de que Anne hizo esto Phil?
‒Pues el libro estaba en su escritorio cuando lo tomé, no creo que Rusty haya metido el madroño ahí‒ Ese comentario hizo estallar la risa de Gilbert.
Ahora todo era mejor. Probablemente no podía competir con Roy. Ya ni siquiera quería intentarlo. Porque el muchacho se dió cuenta de que Anne, al menos por un breve momento, le tuvo afecto.
‒Bueno Phil‒ Gilbert se incorporó‒ tengo que ir a buscar a Christine, creo que ya terminó su última clase y yo la llevo a casa.
‒Christine‒ a Philippa no le agradaba esa chica. Solía verla por encima del hombro cuando estaba con Jonas‒ Para irte con tu mejor amiga Christine tendrás que pasarme tus apuntes de griego, Blythe.
‒Tu sabes que puedes tomarlos Phil. Y además tu siempre vas a ser mi favorita. Yo solo cuido a Christine.
‒Si, no creo que a Anne eso le agrade mucho. Christine.‒ Phil lo decía casi con desagrado.
‒Christine- repitió Gilbert suspirando. ¿En qué lío se había metido al aceptar cuidar de ella?.
Y, de alguna manera, ya tenia dos notas más en su cuaderno antes de recoger a Christine Stuart.
I saw that you moved on with someone new
In the pub that we met he's got his arms around you
It's so hard
So hard
Las canciones de este capítulo son Loved You First de One Direction, compuesta por John Ryan y Julian C. Bunetta (juro que ya sólo queda una canción más de 1D en esta historia, y que, de hecho, de Taylor Swift hay más), y This Town de Niall Horan, compuesta por Niall y Jamie Scott (Creo que ya saben quien es mi favorito de One Direction). Es tan gracioso que sean dos canciones completamente diferentes y encajen tan bien aquí.
|1| En Anne of the Island, Anne dice una de sus frases más icónicas cerca de la boda de Diana: "No me gustaría casarme con alguien que fuera malvado, pero creo que me gustaría que pudiera ser malvado y no lo fuera." y siempre pensé que secretamente Gilbert tenía esa espíritu.
|2| Todos sabemos la historia de Anne y Gilbert con Bingen on the Rhine, de Caroline Norton, en Anne of Green Gables. Tengo que decir que ADORO ese capítulo y siempre he odiado que en ninguna adaptación lo incluyan con todos los aspectos que lo vuelven tan icónico.
Probablemente el próximo mes no tenga mucho tiempo para subir y editar los capitulos, pero intentaré seguir subiendo cada viernes. No piensen que abandonaré la historia o dejaré de publicarla, lo unico que pasa es que estoy en final de semestre (lo que significa CAOS).
Y ya que estoy en esto, quiero agradecer otra vez por el apoyo que me han dado con esta historia. Sé que muchos no hablan español como primera lengua y puede que se les haga algo complicado entenderla o traducirla. Aún no decido si la subiré en inglés, pues tengo que traducirla, y aunque puedo escribir en el idioma, no tengo mucho tiempo para hacerlo. Cualquier decisión que tome al respecto, lo subiré a mi perfil esta semana, así como información sobre futuras fanfics que tengo en mente.
~Mund
