Capítulo IX: El Plan de Phil


Todos me dicen que paciencia

Que te ponga a prueba con mi ausencia

Pero nadie ve las consecuencias

De que este juego no salga bien


El día de la graduación fue uno de los más hermosos y brillantes de Junio. Los alumnos de Redmond concluían una nueva etapa en sus vidas con la felicidad que solo los que salen victoriosos son capaces de acariciar.

Pero para el chico de ojos marrones el momento destacado de la noche no fue cuando lo nombraron frente a todos como el ganador del premio Cooper. El momento en el que sus ojos brillaron con orgullo y sus cejas se levantaron en una hermosa interrogación fue cuando Anne Shirley, ahora Licenciada en Letras por el Redmond College, recibió su título, dejando tras ella el aroma de lirios del valle más vivo que nunca.

Eran sus flores.

Gilbert le había mandado esa misma mañana una nota de felicitación y un ramo de lirios. Sabía que Royal Gardner probablemente le mandaría un ramo de algunas flores exóticas que Anne se pondría educadamente, pero que odiaría cada minuto. Nunca se le ocurriría que la inalcanzable pelirroja y ahora licenciada en letras, usaría su ramo, en una muestra de que su orgullo no servía para nada.

Los alumnos de letras ofrecieron su baile esa noche. Anne seguramente iría del brazo de Roy Gardner y Gilbert fue acompañado por Christine Stuart, pero cuando el primer resplandor rojizo atravesó la habitación, el joven se dió cuenta de algo que lo acompañaba, casi minúsculo, casi imperceptible. Algo rozado que nunca había visto acompañando al imponente rojo.

Anne no solo había usado sus flores esa mañana; sino que también traía con ella el collar de corazoncito rosa.

Y aún mejor, estaba sola hablando con Phil, así que probablemente su plan misterioso se llevará a cabo según lo acordado. Gilbert sabía sin saber que tenia Philippa en mente y Jonas tampoco estaba seguro, pero Phil les habia dicho que esperaran algo en el baile, así que habia que estar preparados por cualquier cosa. Con Phil nunca se sabe. Y es que las flores, y el collar...

Los ojos avellana de Gilbert parecían a punto de irradiar destellos, y en general parecía que el muchacho daría una voltereta en cualquier momento. Aun después de que Royal Gardner llegó a acompañar a Anne la emoción no lo abandonó; Christine fue consciente de ello y lo condujo hacia el extremo opuesto de la habitación para que dejara de ver a la futura señora Gardner. Christine estaba celosa, sí, pero lo hiza porque un brillo de cordura la invadió y vió que Roy no estaba para nada feliz esa noche. Aún así los intentos de la muchacha no sirvieron de mucho.

A la mitad de la velada, Gil se acercó a Anne con una clara intención:

—Hola Driade, ¿Quieres bailar conmigo?

La muchacha lo fulminó con la mirada, pero alegremente le contestó:

—Lo siento, pero tengo todos los bailes comprometidos de ahora en adelante— Y señaló hacia la mesa de bebidas, donde estaba Roy.

En ese momento, Gilbert se dió cuenta de que no había nada rosa en el cuello blanco de la chica y el miedo lo invadió. Según los cotilleos, Roy esperaba que la graduación pasara para proponerle matrimonio, después de tanta espera. ¿Qué pasaría si ese "de ahora en adelante" se refería a...?

—Muy bien entonces, solo quería felicitarte. Anne, esto lo logramos los dos juntos, a pesar de todo y de todos. Siempre fuiste la única que confió en mí. Siempre fuiste tú...—La voz de Gilbert se rompió, hizo una leve reverencia y se alejó de ahí.

Su mente daba vueltas y más vueltas: En las manos de Anne no había anillo alguno, pero dijo lo que dijo.

—Phil...Phil...Phil, tengo que encontrarte—Si habia alguien que lo podía sacar de la duda esa persona era Philippa, pero no la veía por ningún lado. Al final se dió la vuelta y la encontró en el perímetro de la habitación, con su Reverendo Jo, charlando animadamente.

Odiaba interrumpirlos, pero no habia otra forma de calmarse. Christine lo habia estado siguiendo por toda la fiesta, pero él no lo había notado siquiera.

—Phil, necesito hablar contigo

—Claro, vamos afuera Gilbert, pero ¿Qué pasa?¿Por qué estás tan contrariado?

—No sé qué le pasa a Anne— Contestó el muchacho en voz baja.

Phil no esperó más y salió de la sala de eventos y reuniones con Gil.

El aire en el exterior estaba lleno de aromas. Los jardínes de Redmond eran hermosos, con todas sus flores y los obsequios que éstas siempre traen. No era raro ver a los petirrojos cantar a la mitad de las clases, o a las mariposas interesarse por los argumentos literarios de Homero; no obstante, Gilbert nunca se había dado cuenta de las sorpresas de la noche: Los jardines se llenan de pequeñas luciérnagas.

El chico las miró con melancolía y con la voz firme le dijo a Philippa:

—¿Anne ya se comprometió con Roy?

—¿¡Qué!?, no Gilbert, estoy segura de que eso. Creo que estaban un poco enojados después de la graduación, incluso. ¿De donde sacaste esa absurda idea?

—Invité a bailar a Anne y fué un poco fria dijo que tenía todos los bailes comprometidos de ahora en adelante—Gil apenas pudo decir esto último. Le dolía la idea de Anne vestida de blanco, recorriendo el pasillo para entregarse a Roy.

—No, debe haber una equivocación. Además, espero que mi plan funcione... Aunque no estoy tan segura.

—¿Ya vas a decirme cuál era tu plan, Phil?

—Le dije a Anne que te ibas a declarar a Christine Stuart— dijo Phil con una sonrisa que dejaba ver su hoyuelo derecho, como si un hada la hubiera tocado.

—¿Qué me voy a comprometer con Christine dices? Phil estás loca.

—Pero todo Redmond lo piensa Gil, y es una forma de presionar a Anne para que vea que no siempre vas a estar a su disposición.

—¡Phil!, si Anne piensa, por un segundo, que quiero a alguien más me dejará para siempre.

—¿Por qué?

—Porque así es Anne, antepone lo que los demás quieren, aunque la lastime. Tú la conoces Phil y ahora todo está arruinado.

—No, yo sé que funcionará. Tú no la has visto, pero cada que menciono a Christine se pone celosa, es demasiado divertido Gilbert.

Pero Gilbert ya no estaba en los jardines. Había regresado a la recepción.


La canción de este capítulo es... Idiota de Danna Paola y Morat ¡Otra vez!. Fué escrita/compuesta por los chicos de Morat, Danna Paola, Andres Torres, Grant James Averil y Mauricio Rengifo. Sí, ya habia hablado de esta canción en "Aparece Christine" pero ahora Gilbert realmente la escribirá en su cuaderno y me emociona mucho, porque creo que estos son los mejores capitulos que he escrito.

Como se habran dado cuenta, Gilbert no ha escrito nada en su cuaderno esta vez, pero lo hará al terminar la noche.