Bleach y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.


En el primer instante de mi nueva vida, me sentí…extraño al sentir el latir de mi corazón... nunca pensé posible que un ser tan despiadado como yo pudiese reencarnar de alguna forma.

No sabía cuánto tiempo había pasado ni qué haría a partir de ahí. Vivo en el Rukongai con una familia que, sin conocerme, me permitió quedarme con ellos. No sabía qué hacer, ni cómo actuar en una convivencia tan…poco hostil. No entiendo por qué estas personas me tratan de manera afectuosa si soy todo menos eso. Desde que renací hace una década atrás, lo único nuevo en mí, ha sido el incesante latir de mi corazón.

Por increíble que pareciese, la mujer lo había logrado…había activado mi corazón, aunque fuese hasta donde sé, una mera formalidad en mi caso, pues no tengo conocimiento de lo que debo hacer con él ahora que lo tengo. Cada vez que me planteo el por qué del corazón, recuerdo todos los problemas que tuve que pasar por esa mujer. Era surreal ver cómo no temía a la muerte y cómo confiaba tan ciegamente en Kurosaki Ichigo y los demás, actitud, que cabe destacar, me molestaba bastante

Otra actitud que me molestaba, era la actitud de mis compañeros Arrancar hacia ella. No solo Aizen había comandado que estuviese íntegra, también alimentada y bien portada, por lo que, los constantes cuchicheos, maltratos y demás acciones, me molestaban sobremanera porque no solo entorpecían mi trabajo, haciéndome quedar en evidencia ante mi superior, también le agregaban tensión a la convivencia con ella, empeorando aun más, cuando comencé a notar las intenciones de la población masculina de Las Noches, incluyendo al mando superior.

Me irritaba y no entendía por qué.

Así que tuve que estar más atento no solo a su paradero, también al de los demás para interferir si algo amenazaba por pasar. Pero luego de eso, nada importó, las peleas empezaron y finalmente, fui uno de los derrotados y solo allí, pude entender a lo que se refería ella al hablar del corazón…siendo mi última imagen como espada, la de ella tratando de tomar mi mano.

Luego de eso, me volví un alma más. Escuché por las calles del Rukongai que el shinigami de extraño color de cabello, que supuse era Kurosaki, se había casado. ¿Cómo lo sabían? Sigue siendo un misterio para mí. En mi mente, estaba seguro de que su esposa era aquella shinigami de anormal baja estatura del clan Kuchiki. Era un hecho que, para mí, no tenía discusión; era evidente que existía algo más que camaradería entre esos dos.

Observo al cielo…

Sé cuándo Kurosaki y una pequeña entidad que aún no reconozco, visitan la sociedad de almas. La combinación de ambos reiatsus, elevan la actividad de huecos y, en ocasiones, de arrancars en el lugar, quienes vienen atraídos por ellos. Me mantengo en constante vigilancia por si necesito intervenir. Al fin y al cabo, mantener a salvo a mi "familia" era lo único que podría retribuirles como tal.

Se supone que no debería recordar tan vívidamente mi existencia pasada, pero al parecer el protocolo no se aplicó correctamente a mí, ya que, recuerdo todo a la perfección como si hubiese pasado ayer. Uno de esos momento que recuerdo a la perfección es aquel donde "declaré" la muerte de la mujer Kuchiki al Kurosaki. La incredulidad y el pánico se hicieron presentes en sus facciones al comprobar mis palabras y por eso, fue que estalló en furia cuando le confirmé que, en efecto, la mujer Inoue fue traída a la fuerza a este lugar. ¿Se enojó por el secuestro? Por supuesto, pues gracias a éste, partieron a Hueco Mundo, en busca de una muerte que casi encuentran...Por mi culpa Kuchiki Rukia estaba muerta (o eso pensé) y para él, era la situación más nefasta de todo el panorama.

Realmente, me sorprendió saber que se había casado con la mujer que era mi deber vigilar. Eso solo confirmaba mi incompetencia al momento de entender a los humanos y sus estúpidos y sin sentido sentimientos. Me escabullo entre las personas. Decidí que lo mejor sería mantenerme en bajo perfil, en especial, cuando me di cuenta que mis poderes no habían desaparecido del todo, pero….

Ella comenzó a venir….

Por alguna razón, sentí la necesidad de confirmar que era ella. Varias veces, me dediqué a observarle y tratar de entender qué viene a hacer aquí. Hoy es diferente; está llorando.

¿Será porque Kurosaki Ichigo y Kuchiki Rukia están juntos?

Cada vez que la sentía en la sociedad de almas, trataba de atar cabos sueltos. En estos últimos meses, las presiones espirituales de Kurosaki y Kuchiki eran inseparables y tal vez, ella ya se dio cuenta de ese detalle.

Cuando se me asignó la misión de secuestrar a la mujer pelirroja, una de las tareas previas a esto, era vigilar su entorno para encontrar el momento idóneo de atacar. En ese punto, me vi en la necesidad de vigilar al extraño dúo que siempre han conformado Kurosaki y Kuchiki. Francamente, nunca llegué a entender del todo la dinámica que giraba en torno a ellos. Sus peleas eran ruidosas y siempre empezaban por algo sin sentido, pero a los pocos segundos, se encontraban riendo y bromeando como si no hubiese pasado nada. Con la mu- Orihime, él era más cortés, pero por alguna razón, no logré identificar la chispa que aparecía ante la presencia de Kuchiki.

Otra cosa que no entendía y que sigo sin entender era la extraña forma que tenía la shinigami de darles ánimo. Era una mujer bastante agresiva, a pesar de su corta estatura y no se contenía a la hora de demostrarlo, pero curiosamente, era lo que parecía funcionarle a Kurosaki Ichigo para recuperar fuerzas y enfrentarse a las adversidades. Su relación con la mujer y la shinigami de estatura anormalmente baja era como el día y la noche, y no pensé que al final, se inclinaría por la mujer que atrapó la atención de Aizen con sus poderes.

No sé por qué me importa.

Hace más de una década que no es mi prisionera y no debo mantenerla en óptimas condiciones. Si no está conforme con el vínculo que tienen Kurosaki Ichigo y Kuchiki Rukia, no debió involucrarse con él, pues no había forma humana o sobrenatural que separara a esos dos.

Sigue allí, a orillas del lago que baña los límites del distrito. El lugar es pacífico, tranquilo y solitario, por lo que, no me extraña que parezca estar reflexionando.

―No sé qué hacer…―dice, extrañándome, al ver cómo está hablando sola. No conforme con su conversación con el aire, deja salir un fuerte grito que rompe por completo la atmosfera tranquila del ambiente.

Esta mujer sigue siendo sumamente extraña.

― ¿Por qué has hecho eso? ― se tensa.

―Esa voz…― escucho que dice y no la culpo. Escuchó la voz de alguien que se supone que hace más de diez años despareció.

―Sigues siendo extraña…―digo sin mucho problema, ella aun no voltea a verme―Mírame…mujer…

Y eso hace…

Está estupefacta ante mi presencia, así que, solo atino a acercarme a ella. Mi apariencia es menos amenazante que antes, y no creo que sea eso lo que la mantiene a la expectativa. No sé si es por el choque repentino de mi presencia o porque, simplemente, los recuerdos volvieron a ella

―No puede ser…― dice ―Ulquiorra…

De cierta manera, que ella pronuncie mi nombre me reconforta.


Esta perspectiva fue pensada para ser algo desordenada, para dar ese aire de confusión que podía tener Ulquiorra al renacer y tener que replantearse todo. Además, como siempre fue tan reservado, imaginé que, en algún punto, analizó profundamente las relaciones de los dos personajes que más le impactaron (en mi opinión, Orihime e Ichigo) y daría su punto de vista o lo que entendía qué pasaba con ellos dos. Pensé que sería interesante plantear esta perspectiva, además de que servirá de "puente" para la próxima etapa de la historia.

Gracias a Ultimate blazer, Cass, Haruka-Shiho y Mikanji por los reviews en el capítulo pasado y a todos ustedes que dieron nuevos favs y follows.

En cuanto a algunas dudas en los reviews, les comento que, realmente, estoy tomando este fic como si fuera la continuación de Bleach como tal y estoy tratando de imaginarme las personalidades de acuerdo a lo que vi en el final de la serie, especialmente con Renji y Orihime en cuanto a todo lo percibido de ellos de principio a fin de la serie.

En el caso de los niños, al principio pensaba en que Kazui fuese el que reaccionara mal, pero la idea no me terminó de convencer porque el niño se presentó al final del manga con una personalidad muy alegre y no quería que desapareciese por los momentos. Al final del manga, percibí la personalidad de Ichika como explosiva, por lo que, intuí que no sabía muy bien cómo controlar sus emociones y, al ser tan impulsiva, seria la que no entendería del todo la situación. Creo que con los años, ella llegará a ser más centrada y madura que Kazui en este tipo de ámbitos, pero por ahora, creo que debe experimentar algo trascendente para que entienda que su voluntad no siempre se cumplirá.

Pues bien, eso solo es para que vayan entendiendo mis pensamientos respecto a la historia y mi percepción de la misma, para que entiendan un poquito más mi accionar.

Como siempre, muchísimas gracias, por leer y espero que se sientan libres de comentar,

Cuídense,

Bye!

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