Frozen es de Disney y Rise of the Guardians de Dreamworks. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento


Abrió sus ojos lentamente, tratando de enfocar todo a su alrededor. Estaba acostada en una especie de cama, cubierta con una frazada, la cual suponía, nótese la ironía, la protegería del frio. Luego de que su vista por fin, le permitiera distinguir claramente su alrededor, supo que estaba en los calabozos de Arendelle; no había estado muchas veces ahí, pero tan desagradable sitio no se olvidaba tan fácil. Elsa se levantó de la cama y comenzó a caminar hacia una pequeña ventana, pero…algo la detuvo. Miró sus manos y se horrorizó al ver que estaba, literalmente, encadenada al suelo. Sus manos se encontraban cubiertas de unas "esposas" ancladas al piso. Se acomodó lo mejor que pudo para ver si podría liberarse si ejercía un poco de fuerza, pero fue inútil. Lo único que pudo lograr fue mirar a través de la ventana…hubiera deseado no hacerlo.

— ¿Qué…qué es lo que he hecho? — susurró horrorizada. Anna tenía razón; Arendelle estaba congelado. Los barcos estaban incrustados en lo que antes había sido un muelle, fuertes ventiscas, enormes montículos de nieve…todo por su culpa. No podía creer la maldición que sus poderes habían echado sobre Arendelle. Ellos no tenían culpa de nada…¡no merecían este invierno!

—¿Reina Elsa? — la joven Reina giró hacia la fuente de la voz: Hans, el prometido de su hermana —Es bueno ver que ya despertó.

—¡¿Por qué me trajeron aquí?! —preguntó angustiada. ¿Acaso no veían que era un peligro para ellos?

—No podía permitir que esos hombres la mataran —respondió el chico con preocupación.

—¡Pero soy un peligro para Arendelle! —Dijo tratando de razonar con él —¡Trae a Anna!

—¿Anna? Ella aun no ha vuelto— Elsa giró hacia la ventana preocupada. Anna estaba allá afuera, en esa tormenta y no sabía si estaba bien, herida o…algo peor.

—Reina…por favor detenga el invierno…devuélvanos el verano —suplicó. Elsa se sintió desesperada.

—¿Es que no lo ves? No puedo…no sé cómo — al parecer, esa no era la respuesta que esperaba el príncipe de las Islas del Sur — Diles que me liberen…te lo suplico…

—Veré que puedo hacer…—sin decir nada mas, Hans salió del lugar.

La respuesta de Hans no le había brindado ningún tipo de esperanza, es más, la había contrariado más. No solo estaba encerrada en el calabozo de su propio Reino, al cual, había congelado, también Anna estaba perdida con aquel desconocido chico rubio. Temía infinitamente que algo malo le haya sucedido a su hermana menor. Y para agregar más peso sobre sus hombros, estaba el Eterno Invierno…¡No tenía ni la menor idea de cómo descongelar Arendelle! Sus emociones estaban a flor de piel, ya no tenía control sobre ellas y estaba más que consciente de ello. Las esposas que aprisionaban sus manos comenzaron a congelarse, demostrándole una vez más, que sus poderes estaban fuera de control y, curiosamente, solo pensó en una persona, en aquella desesperante situación.

—Jack…—pero él no estaba con ella en ese momento; ella debía arreglárselas sola…


Jack…—el joven guardián se detuvo en pleno vuelo. Alguien lo llamaba y ese alguien era… ¿Elsa?, pero… ¡¿Cómo era eso posible?!

—¡Elsa! —llamó, aún estaba sobrevolando el área montañosa, por lo que, era imposible que Elsa o cualquier persona estuviera llamándolo. ¿Acaso fue su imaginación? Pero… ¡Si se escuchó tan real! Podría haber jurado que la joven Reina lo había llamado. Llegó a la conclusión de que la preocupación lo estaba volviendo loco. Respiró de manera profunda, tratando de tranquilizarse para poder pensar claramente. Elsa estaba en peligro y él tenia que ayudarla; eso era lo único que le importaba en ese momento. Ya un poco más tranquilo, emprendió vuelo nuevamente hacia Arendelle.


—Espero que esto sea importante, North — dijo el Conejo de Pascua al llegar al punto de Reunión. Allí estaban reunidos los demás: Toothianna, Sandman y North, esperando a que su colega se pusiera cómodo.

—Créeme que lo es, Conejo…es algo de suma importancia…—respondió North serio, algo extraño en él.

—Pues dinos de que se trata, North — animó Toothianna. Era extraño que North convocara reuniones de emergencia. La última fue para anunciar el regreso de Pitch Black, así que, algo grave debía estar ocurriendo. El espíritu de la Navidad miró a los presentes —Y ahora que lo noto… ¿Dónde está Jack?

—Está en medio del asunto que tenemos que resolver.

—Asumo que está al tanto de todo…—dijo Conejo de manera desinteresada.

—No…no está enterado de lo que pasa — Toothianna, Conejo y Sandman lo miraron confundidos — Hace poco, envié a Jack a investigar un extraño invierno que se había instalado sobre el Reino de Arendelle…

—¿Invierno en verano? — preguntó la única chica del grupo. Santa asintió.

—Jack regresó y me informó que la causa de dicho invierno era… una chica.

—¿Una chica? —preguntaron Conejo y Toothianna sorprendidos, mientras Sandman dibujaba un signo de interrogación con sus arenas.

—Una chica— dijo sonriente, recordando su reacción cuando Jack se lo dijo — y no, no es malvada.

—Entonces… ¿Por qué congeló ese Reino?

—Ella tiene los mismos poderes que Jack, pero no sabe controlarlos.

— ¡¿Otro más?! —exclamó Conejo—¡¿Acaso hay rebajas en el departamento de poderes invernales? —ironizó

—Tranquilízate, Conejo; deja que North termine

—Gracias, Tooth; como iba diciendo, cuando le pregunté al Hombre de la Luna sobre la situación, su respuesta no ha sido muy de mi agrado —North miró al astro en el cielo y, en cuestión de segundos, proyectó una imagen en el centro del salón. La imagen de una chica rubia y de ojos azules apareció frente a ellos —Ella es Elsa…la chica de la que acabo de contarles y la recién coronada Reina de Arendelle — Los guardianes se quedaron estupefactos; esa chica estaba muy lejos de lo que se habían imaginado que sería; era bella e, irónicamente, se veía cálida y amable.

—Aun no entiendo cuál es el asunto— dijo el Conejo de Pascua.

—El asunto es que el Hombre de la Luna me dijo que alguien siniestro se sentirá atraído por ella.

—¿Crees que se refiera a Pitch Black? — preguntó Tooth.

—No lo sé… de lo que sí estoy seguro es de que quien sea que sea, no será nuestro aliado — Sandman hizo algunos gestos — Tampoco sé que tipo de interés tendrá el desconocido, tal vez quiera sus poderes o a ella, pero no hay forma de estar cien por ciento seguros.

—¿La chica está en peligro? —preguntó Conejo. North suspiró.

—Por los momentos, no, pero debemos mantenerla vigilada ante cualquier eventualidad — un momento de silencio pasó.

—Y… ¿Qué tiene que ver Jack en todo esto? — preguntó Toothianna. Esa parte de la historia era muy importante para los demás Guardianes, ya que, no entendían por qué había que ocultarle esa información a Jack, si él era el que se encontraba más cerca a la chica.

—Según el Hombre de la Luna, entre ella y Jack se formara un vinculo que nos ayudara en nuestra misión como Guardianes de la Niñez— explicó Santa — ¡Oh casi se me olvida! — exclamó el hombre barbudo, sorprendido ante su olvido —También debemos ayudarla en otro aspecto — Sandman, Tooth y Conejo miraron expectantes — Debemos ayudarla con sus poderes.

—Es decir que debemos…

—Entrenarla…


La desesperación que sentía era palpable. Ya no estaba razonando; quería salir y pronto. Jalaba frenéticamente esas, ahora congeladas esposas ancladas al suelo, que mantenían sus manos prisioneras. Escuchaba voces acercándose cada vez más, lo que avivó su urgencia de escapar. Una serie de crujidos muy familiares para ella llamaron su atención. Miró a su alrededor y vio como la habitación se congelaba, sucumbiendo ante sus poderes. Las esposas se habían congelado por completo; las sentía más frágiles, por lo que, como último intento, jaló con todas sus fuerzas, liberándose finalmente de ellas.

—¡Vamos por ella! — Elsa escuchaba las voces cada vez más cerca. Colocó sus manos frente a la pared y creó una ráfaga que la derrumbó al instante. Sin pensarlo dos veces, salió del calabozo, solo segundos antes de que Hans y los demás mandatarios hicieran acto de presencia.

La pequeña ventisca que había observado a través de la ventana, se había convertido en una verdadera tormenta, gracias a sus descontroladas emociones. No sabía dónde estaba ni hacia donde iba; la tempestad le inhabilitaba la vista. Avanzó a ciegas, luchando contra sus propios poderes . Caminó sin rumbo hasta que vio una silueta formarse delante de ella: Hans. Un pequeño chillido salió de su boca; tenía que alejarse de él.

—¡Elsa! —Ella se detuvo en seco— ¡De esto no puedes escapar! —la joven Reina giró hacia él.

—Solo cuida de mi hermana y ya…

—¿Tu hermana? Regresó de la montaña débil y helada…dijo que congelaste su corazón…

—No…—susurró. Ella no podía haber congelado su corazón… ¡Dios mío, no! La tormenta seguía azotando con fuerza contra ellos dos, y aun así, parecía no tener la mínima importancia.

—Yo traté de salvarla, pero ya era tarde…su piel era de hielo, su cabello se tornó blanco…ella ya no existe…¡por tu culpa! —Los ojos de Elsa se abrieron llenos de incredulidad— ¡mataste a tu propia hermana — el cerebro de la joven rubia procesaba las palabras dichas por el príncipe…Anna había muerto y era su culpa…

—No…— no podía ser cierto…su hermanita no podía estar…—No…—sus manos se unieron temblorosas gracias a la ansiedad que la invadía — ¡No! — cayó de rodillas, totalmente derrotada. Al instante, la tempestad se detuvo y un silencio sepulcral se instaló.

La culpa que sentía en esos momentos, la consumía. No podía creerlo…Anna, su hermanita…muerta…por su culpa…¡ella era el peor de los monstruos! Ahora estaba sola en el mundo, ¡por su propia culpa! Lagrimas descendían por sus mejillas dejando en evidencia el sufrimiento y el dolor que invadían su corazón…solo quería llorar y que el mundo se acabase y poder irse con su hermana…


Había llegado a Arendelle en medio de una muy bien formada tormenta y él sabía perfectamente lo que eso significaba: las emociones de Elsa estaban descontroladas. ¡No podía culparla! Había sido emboscada y secuestrada en su propio Castillo, seguramente tenía miedo y se sentía indefensa; no le extrañaba que iniciara la tormenta del siglo. Aterrizó en el congelado rio, en un intento de mejorar su capacidad de búsqueda porque desde las alturas, no podía apreciar nada.

—¡Elsa! — trataba de controlar el clima a su alrededor, pero era inútil; los poderes de ella eran tan o más fuertes que los suyos —¡Elsa! — si tenía que gritar su nombre una y mil veces, lo haría, ¡claro que lo haría! Su meta era encontrarla y no le importaba lo que tuviera que hacer para cumplirla.

La tormenta empeoraba a cada minuto y eso no le agradaba para nada; solo le complicaba la tarea de encontrar a la joven rubia.

—¡No! —Jack giró rápidamente hacia el origen del grito. Para su sorpresa, la tormenta desapareció, todo quedó en silencio y ahí fue…cuando la vio. Estaba muy lejos de ella, pero aun así podía ver que estaba arrodillada, cabizbaja y parecía… estar llorando. Cuando iba a acercarse, escuchó un sonido metálico…alguien desenvainó una espada y ese alguien estaba justo detrás de Elsa, levantándola en el aire…listo para atacarla. Miedo recorrió todo el cuerpo de Jack

—¡No!

Su mundo se detuvo en ese instante…


¡Hola chicos, aquí reportándome con un nuevo capítulo! Estoy tan emocionada por la recepción que ha tenido esta historia. Gracias chicos por sus follows, favs y los reviews. Gracias de corazón, ya que, por su apoyo es que la historia continua *0*

Reviews:

Liliana Galadriel: Muchas gracias por tu review. Me alegro de verdad de que te guste la historia =)

MyobiXHitachiin: Gracias por la felicitación y por el review. Pensé igual que tuu cuando estaba escribiendo el capitulo, pensé: "si te hubieras quedado, Jack…" xD

Nicole Kirigiri De Kudo Potter: ¡Hola! Qué bueno que la historia te haya llamado la atención y, posteriormente, gustado y te comprendo, Jack es genial XD. ¡Gracias por el review y la felicitación! =D

Luna: ¡Gracias por el review! Me alegra que te haya gustado la historia.

Mary-animeangel: ¡Hola! Gracias por el review y espero que este capítulo te agrade también =D

Nastinka: ¡Gracias por la felicitación! Y aquí está el capitulo. Creo que el final dejará algo de suspenso pero no tanto, ¿verdad? Nuevamente, gracias por tan lindos comentarios, Nastinka =D

Chicos nuevamente, gracias por decir presente y espero que sigan haciéndolo. Recuerden: Los reviews ayudan a la imaginación, así que no sean tímidos ;)

Gracias a ellos, este capítulo fue creado tan rápido xD

Bueno, sin más nada que decir,

Cuidense,

Bye!