Frozen es de Disney y Rise of the Guardians de Dreamworks. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.
Lo primero que quiero hacer en este día, es agradecerles a ustedes por estar. FF fue la primera comunidad que me acogió mientras aceptaba mi amor por la escritura. 8 años, un libro publicado y otro en proceso después, seguimos aquí brindando cariño a estas tramas. Gracias de corazón, gracias de verdad.
La tensión en el ambiente era palpable. Los guardianes seguían en shock por lo que acababan de presenciar. La joven reina de las nieves había demostrado ser una máquina perfecta en batalla. La maldad que había corrompido su corazón, la inhibió de todo tipo de sentido de humanidad o empatía. Fue allí y derrotó cada obstáculo, sin pensar en las personas que se encontraban en el lugar, sin contar que robó las esferas.
─ ¿Cuándo tendremos las esferas nuevas? – preguntó Tooth.
─ Pronto, estimo que en un par de horas más. – respondió North, el desánimo latente en su voz. Observó a Jack, callado del otro lado de la sala, viendo por la ventana, totalmente inmóvil. No podía comenzar a imaginar que le debía estar pasando por la cabeza en aquellos momentos. Luego de años de soledad, no fue capaz de salvarla de Pitch. Era un doble golpe a todo lo que había logrado con los años. ─ ¿Jack? – llamó, pero no obtuvo respuesta.
─ Lo solucionaremos. – afirmó Bunny, pero el guardián no le respondió. Simplemente, se alejó de la ventana y salió de la habitación sin pronunciar palabra. ─ ¿Cómo vamos a solucionar esto? La frase de consuelo fue vacía, no tengo idea por dónde empezar.
─ Al suprimir sus emociones, sus poderes se han estabilizado y los domina incluso mejor que cuando entrenó con Bunny. – intervino Tooth. – Sinceramente, no quiero lastimarla; no es su culpa. – Manny asintió con el ceño fruncido, secundando las palabras del hada.
─ Y no la lastimaremos, no es nuestra intención. Tenemos que traerla de vuelta de alguna forma, sin causar daños.
─ Yo quiero causarle daño a Pitch. – admitió Bunny. Quería proseguir con su parecer, pero no tuvo oportunidad de hacerlo, el ambiente cambió. El hombre de la luna quería hablar con ellos, sin previo aviso, lo que tenía que decirles debía ser importante y sospechaban que tenía que ver con Elsa. Sin perder tiempo, prestaron atención; necesitaban cualquier tipo de información o ayuda que pudieran obtener.
Elsa no podía dejar de pensar en el 'mensaje' que le había entregado la extraña mujer que Pitch le recomendó. A pesar de que no entendía la frase, sentía que debía hacerlo. Mientras caminaba por unos valles cerca de Arendelle, sentía que había llegado a ese lugar por algo en específico. Fue el primer lugar donde los envió la esfera y no pensaba que se tratara de una casualidad.
─ Y ser la compañera del eterno que nunca llegó a vivir y y juntos, traerán la manifestación más pura de amor y poder. – repitió en voz alta. ¿Se refería a Jack? No pensaba que se tratara de Pitch porque la siguiente oración hablaba de la pureza y nada puro podría salir de él. Dudaba que de ella tampoco, pero le involucraba, por lo que, debería trabajar en base a esa asunción. ─ Siempre y cuando, puedas traspasar la mitad de tu vida al eterno que comparte tu camino y elimines lo que te aleja de él. – Definitivamente, Jack debía estar involucrado, pero ella no quería acercarse a él, ni siquiera para dedicarle el saludo.
─ Veo que sigues pensativa. – Elsa dirigió su atención hacia su indeseado visitante.
─ ¿Te molesta? Te recuerdo que ni siquiera deberías estar aquí.
─ Oh, vamos reinita, si solo…─ pero no pudo terminar la frase. Elsa le envió un ataque en su dirección, el cual Pitch bloqueó con sus arenas negras.
─ No me llames así. Ni siquiera deberías estar aquí.
─ ¿Por qué desprecias a quien te entregó todo? Te recuerdo que todo esto es gracias a mí.
─ ¿Esperas un aplauso o algo por el estilo? Ya te dije que el hecho de que no esté con los guardianes, no significa que estoy de tu lado. Recuérdalo. – La expresión de Pitch demostraba claramente su enojo. Estaba comenzando a perder la paciencia. Cuando la convirtió en esta versión oscura, esperó que la relación de ambos se convirtiera en algo más cercano, lograr su objetivo original, pero no lo había logrado y en vez de unirse a él, demostraba su resentimiento con más seguridad. – Quiero estar sola. – su acompañante enarcó una ceja.
─ No vas a poder escapar de mi por mucho tiempo. No me importa que tan poderosas seas, estás conmigo o en mi contra. Piensa muy bien tus próximos movimientos.
─ ¿Me estas amenazando?
─ ¿Qué cree, su majestad? – La joven le sostuvo la mirada, negándole la intimidación que pretendía infundir.
─ Creo que estas olvidando que las cosas han cambiado y que no te tengo miedo. Así que, déjame en paz, sé cómo defenderme. Se mantuvieron la mirada por unos segundos hasta que Pitch decidió marcharse. Por los momentos, no actuaría por impulso, esto apenas comenzaba. Él también estaba pensando en el mensaje de la adivina. Hasta donde podía entender, tenía que ver con ella y con Jack, lo que no le agradaba demasiado. Prefería eliminarla antes de que volviera con los guardianes. No quería llegar a esos extremos, le gustaría tenerla como compañera, pero existían cosas que no se podían conceder, acciones intolerables. Esta era una de ellas.
Elsa lo vio desaparecer entre un mar de arenas. No le importaba que fuese hacer mientras no interfiriera entre sus planes de descubrir toda la verdad detrás del fiasco de los guardianes. Sabía que algo tenía que ver con el origen de sus poderes, la relación estaba allí, por eso Jack estuvo años en su vida. Tal vez, algo había salido mal, se sobreexpusieron y por eso decidieron borrar su memoria. Eran demasiadas interrogantes que necesitaban respuesta.
─ Ah─ ah, oh─ oh─ oh─ Elsa dio un pequeño respingo ante lo que escuchó o pensó escuchar. Observó a su alrededor, pero no había nadie.
─ Debió ser mi imaginación o el viento.
─ Ah─ ah, oh─ oh─ oh─ oh─ oh─ oh
─ Pero, ¿qué? – se escuchaba fuerte y claro, a sus espaldas, pero no había nadie. La voz se escuchaba demasiado nítida como para que estuviese tan alejada. Tal vez el llamado sea una señal de que su destino hacia la verdad era por esa dirección
Eres un regalo proveniente del bosque encantado.
Esa frase retumbó en su mente. ¿Podría ser el camino al llamado 'bosque encantado' o simplemente estaba delirando? No perdía nada con intentarlo. Decidida, tomó la dirección de dónde provenía la misteriosa voz.
Eran altas horas de la noche cuando los guardianes hicieron acto de presencia en los alrededores del domicilio real. El gran destello atrajo la atención de la familia reinante, quienes tuvieron que hacer malabares para evitar que los empleados del lugar notaran todo el alboroto. Si estaban alli, es porque algo importante había pasado y tenía que ver con Elsa.
─ ¿Alguna novedad? – preguntó Anna, quien junto a Kristoff fue la primera en llegar al lugar donde los guardianes esperaban.
─ Necesitamos hablar con tu madre. – dijo Jack con urgencia en su voz.
─ ¿Para qué? – preguntó extrañada. Esa no era un enunciado que existía dentro de las posibles oraciones que esperaría de los guardianes.
─ ¿Por qué? – preguntó esta vez la aludida, entrando al lugar junto a su esposo. ─ ¿Saben algo de Elsa?
─ Sí y por eso necesitamos su ayuda. – dijo esta vez Bunny.
─ ¿Sabe dónde queda 'el bosque encantado'? – Ante el cambio en su expresión, los presentes supieron que la respuesta sería afirmativa.
─ ¿Cómo saben que es real?
─ ¡¿Lo es?! – exclamó Anna, recordando las historias que sus padres le contaban cuando eran tan solo una niña. Idun asintió. ─ ¿Cómo lo sabes?
─ Porque tu madre viene de él. Ella solía ser uno de sus habitantes. – respondió Asdgar. la expresión de la joven princesa denotaba sorpresa. – Es una historia larga.
─ ¿Por qué necesitan saber dónde está? ¿Tiene que ver con Elsa?
─ Sí, creemos que se dirige al bosque y necesitamos encontrarla pronto. Su vida corre peligro. Pitch es peligroso e involucrar a los espíritus del bosque en esto, puede desatar un verdadero problema.
─Por favor, necesitamos saber con exactitud dónde está. Solo nos informaron de su existencia. ─rogó Jack, al borde de la desesperación.
─ Está algo lejos, pero puedo llevarlos.
─ No sé si…─ comenzó Tooth a excusar, no creyendo que fuese buena idea involucrar a toda la familia.
─ Iremos con ustedes. No nos quedaremos de brazos cruzados mientras nuestra hija se encuentra en peligro. – los guardianes miraron a North por aprobación. Este suspiró derrotado.
─ ¿Prometen seguir nuestras instrucciones? – los presentes asintieron. –De acuerdo, si se pone muy peligroso, no intervengan. Anna. – llamó directamente a la pelirroja. – Recuerda todo lo aprendido hasta ahora, posiblemente necesitemos tus poderes también. – ella asintió. No confiaba demasiado en sus nuevas habilidades aun, pero si era por Elsa, haría lo que fuera. Necesitaba a su hermana de vuelta y entender toda la historia de su madre y el bosque encantado.
Justo cuando el sol se asomaba en el horizonte, Elsa visualizó la gran muralla, de lo que parecían ser nubes, frente a ella. Eran espesas y no había forma de ver a través de ellas. Como prueba, lanzó un pequeño rayo con su magia hacia él. Tuvo que reaccionar a tiempo, pues la barrera se lo devolvió con más impulso. Extrañada, pero decidida, se acercó aún más a la barrera, parecía no tener fin, pero ella tenía que entrar, algo había alli y necesitaba saber el que. Extendió su mano hacia el muro, para su sorpresa, las nubes abrieron paso.
─ No esperaba que pasara esto. – Siguió introduciéndose entre la neblina hasta que estuvo sumergida totalmente en ella. No podía ver nada, por más que lo intentase, cada lado se veía igual. Por un momento, se quedó quieta, hasta que las mismas nubes la impulsaron violentamente hacia adelante. No tenía control sobre su cuerpo, el empuje era fuerte y no se detuvo hasta que estuvo fuera de la misma. Un gran bosque apareció frente a ella. ─ ¿Este es el bosque encantado? – se preguntó a sí misma. No veía nada fuera de lo especial.
─ Ah─ ah, oh─ oh─ oh – Otra vez, la voz le llamaba. Estaba en el lugar correcto, solo tenía que encontrar la fuente de la voz.
Pitch estaba frustrado. No podía ingresar al lugar donde minutos antes Elsa había desaparecido. Sin importar lo que había intentado, no podía acceder y eso significaba que esto era magia contraria a la suya. El hecho de que la joven reina pudiese acceder era una mala noticia para él. Algo bueno quedaba en ella y ese no era el plan. Tendría que pensar rápido. Sabía que los guardianes vendrían, tenía que aprovechar la oportunidad para ingresar con ellos. No sabía que harían sus poderes en un ambiente como ese, pero por las dudas, llevaba un pequeño refuerzo de su visita con la vidente. Las cosas se pondrían divertidas o feas, dependía de la perspectiva donde se viera.
Sé que muchos esperaban por aquí el día de hoy, ya se ha vuelto tradición. Estaré actualizando múltiples historias en el transcurso del día. Lamentablemente no todas, porque tuve unos problemitas con algunos de los archivos y no me alcanzó el tiempo para re-escribir. Estaré respondiendo los mensajes privados en el fin de semana. Todo se me complicó a último minuto; solo pude revisar los capítulos una sola vez después de escribirlos; no es lo ideal, pero así es la vida, debo aceptarlo.
Gracias a Nikolai, Guest, NekoEvi29, LaLocaAsquerosa y jazminortegablas por los reviews. Como siempre, siéntanse libres de comentar. Cuídense un montón; ¡un fuerte abrazo virtual!
Bye!
