NARUTO y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto por diversión y para su entretenimiento.


Lo primero que quiero hacer en este día, es agradecerles a ustedes por estar. FF fue la primera comunidad que me acogió mientras aceptaba mi amor por la escritura. 8 años, un libro publicado y otro en proceso después, seguimos aquí brindando cariño a estas tramas. Gracias de corazón, gracias de verdad.


Temari Nara, antes Sabaku No, jamás en su vida se había paralizado de esa forma. Nunca algo la había tomado por sorpresa sin representar un peligro inminente para ella. ¿Cómo pasó esto? ¡Se supone que era muy pronto! Aun así, ella estaba presenciándolo, en vivo y en directo, sin ningún testigo para corroborar el hecho. Ante ese último pensamiento, Temari observó el teléfono que descansaba a unos pasos de distancia, con cuidado, para no romper el momento y arruinarlo, buscó la cámara y grabó el suceso para la posteridad y se lo envió a su esposo, él tenía que paralizarse al igual que ella.


Estaba cansado, demasiado y agradecía a todo lo bueno que ya era hora de ir a casa. Cualquiera pensara que con lo holgazán que era, no le apetecería ir a casa con un bebé de 10 meses esperando por él, pero era todo lo contrario. Shikamaru era plenamente feliz cuando llegaba a casa y encontraba a su esposa e hijo en ella. Nunca pensó que ser padre le llenaría tanto. Sabía que amaría a su hijo sin importar que, pero el nivel era totalmente diferente a pensarlo que sentirlo. Lo mismo aplicaba a Temari. Siempre supo que querría a quien fuese su esposa, pero nunca pensó que estaría tan perdidamente enamorado de alguien como lo hacía con la domadora del viento. El hecho de que ella le brindara a Shikadai, simplemente hizo que la amara aún más.

Sus pensamientos se interrumpieron en el momento en que sintió su teléfono vibrar. Temari le había enviado un video, según veía por la notificación. Extrañado por el hecho, ya que, ella sabía que debía estar llegando a casa, lo abrió. Al principio se sorprendió, pero cuando cayó en cuenta de lo que pasaba, no pudo evitar sonreír.

Eso es, amor, eso es, ven con mamá. – escuchó a su esposa detrás de cámara mientras su campeón se tambaleaba sobre sus dos piernas. Sus primeros pasos, su hijo estaba caminando. Ante el llamado, el pequeño Nara levantó la vista y sonrió directamente hacia la cámara con los dientecitos que se asomaban de su boca. Shikamaru sintió su corazón explotar. –Casi llegas amor, con cuidado, ven con mamá, Dai. – la ternura con la que Temari le hablaba al pequeño, lo hacía sentir el hombre más afortunado de todos por tener una mujer tan abnegada con su hijo. Finalmente, Shikadai llegó hasta su madre, levantando la vista directamente hacia la cámara celebrando la hazaña. – Hermoso de mi vida, estoy tan orgullosa de ti. –Lo último que registró el video fue las melodiosas risas de su familia. Shikamaru apresuró el paso. Llegaría en tiempo record a su hogar, si su motivación antes era fuerte, esto era el verdadero ímpetu.

Sin aire por su improvisado ejercicio, Shikamaru abrió la puerta de su hogar. Encontró a su Dai, sentado a mitad del pasillo. Al sentir la presencia de su padre, el niño sonrió, Shikamaru solo había alcanzado a quitarse las sandalias cuando Shikadai puso sus manos en el piso y se impulsó para ponerse de pie. Shikamaru se agachó para esperarlo, extendiendo sus brazos para recibirlo. Por supuesto que le tomó tiempo llegar hasta su padre, pero lo hizo, con todo y tambaleó, Shikadai llegó hasta los brazos de su padre.

–Papá está orgulloso de ti, Dai.

–Y mamá también. – respondió su esposa apareciendo en el lugar. –Me sorprendió; no pensé que caminaría tan rápido.

–¿Por qué?

–Porque es tu hijo. Lo adoro, pero es un vago.

–Bueno, es tu hijo también, por eso es un torbellino curioso cuando quiere. Tal vez se cansó de esperar a que le alcancen las cosas, irá directamente a destruirlas, como su madre. – bromeo el Nara, ganándose una sonrisa burlona por parte de su esposa.

Un pequeño chillido le devolvió la atención a la pequeña personita entre ellos. Shikadai extendió uno de sus bracitos hacia su madre, como si intentara que se acercara aún más a él. El pequeño Nara disfrutaba de estar rodeado de sus padres. Para Shikadai, esos pequeños pasos significaron algo divertido, pero para sus padres era un orgullo más de los muchos que faltaban por venir por parte de su hijo. Él era la prueba viviente de lo mucho que se amaban y cada vez que él conseguía una victoria, ellos también lo hacían. Eran sus padres y no podían ser más felices con aquel hecho.


Siguiendo la tradición, aquí estoy actualizando el día de mi cumpleaños. Estaré actualizando múltiples historias en el transcurso del día. Lamentablemente no todas, porque tuve unos problemitas con algunos de los archivos y no me alcanzó el tiempo para re-escribir. Estaré respondiendo los mensajes privados en el fin de semana. Todo se me complicó a último minuto; solo pude revisar los capítulos una sola vez después de escribirlos; no es lo ideal, pero así es la vida, debo aceptarlo.

Gracias SweetCandy66 por tu review. Significa mucho leer lo que piensan al respecto. Como siempre, siéntanse libres de comentar; me dejan saber qué les pareció.

Cuídense un montón; ¡un fuerte abrazo virtual!

Bye!