Pues es 7/7 y la tradición continua. Honestamente, no pensé que podría actualizar nada este año, pero lo logree de alguna forma. Como algunos ya saben por mi Instagram, estoy trabajando en publicar novelas de mi autoría, eso consume muchísimo tiempo, sin contar el trabajo que financia todo. Me disculpo por la tardanza, pero no me es posible actualizar como me gustaría, pero con Dios y salud, seguiré actualizando como pueda. Muchas gracias por la comprensión, espero poder seguir cumpliendo más años con ustedes por aquí y que, cuando mis novelas salgan, puedan disfrutarlos tanto como los fics. Un abrazo.
Naruto y sus personajes NO ME PERTENECEN. Solo hago esto para su entretenimiento y su diversión.
Temari supo hace mucho tiempo que su entrenamiento psicológico se había ido por el caño luego de los exámenes Chunin. Tal vez no le importaba tanto en aquel entonces porque vivía la vida en automático, con sus hermanos, sin amigo y sin propósito establecido más allá de ser la mejor kunoichi para su aldea. Pero luego, su burbuja se rompió. En retrospectiva, la primera señal de aquello fue durante el plan para invadir a Konoha. Se sorprendió a sí misma, siendo…humana. No queriendo invadir una aldea que les estaba abriendo las puertas y con personas que no habían hecho nada para estar en el medio de dicha situación. Ciertamente, no le hubiese gustado que le hiciesen eso a su aldea.
Luego de esa debacle, llegó el cambio de Gaara y la muerte de su padre. Fue un espacio en el tiempo confuso porque la alegría se mezclaba con la tristeza. Fuese lo que fuese, era su padre y la pizca de que no existía más, era una realidad fuerte para una joven de 15 años que, de manera oficial, pasaba a ser la responsable de sus hermanos. No legalmente, pues para eso estaba Baki, pero en el hogar, ella era la mayor y aunque sus hermanos no le pedían ayuda de manera frecuente, ella se tomaba las atribuciones del hogar y de chequeo en cuanto a su bienestar y cosas tan triviales como su alimentación.
Cuando Kankuro fue envenenado y Gaara murió momentáneamente en manos de Akatsuki, ella no supo cómo manejar esa realidad. Llegó la guerra y mucho mejor no fue, especialmente, porque también se preocupaba por sus amigos, especialmente por Shikamaru, la única persona con la que sentía que podía ser ella misma. Nara casi muere durante la guerra y ella sintió que moría con él. La guerra de por sí juega con los nervios de los demás, pero ella era la líder de una división y no tenía el privilegio de quebrarse. Debió sufrir pánico internamente. Salió como una tormenta poco después de terminada la guerra en forma de pesadillas y noches en vela. Las cosas fueron mejorando cuando sus misiones a Konoha se reanudaron. Luego de la guerra, fue obvio para ella que Shikamaru era importante en su vida y aunque al principio fue confuso, existieron los destellos acusadores de que le correspondía. Pero ella nunca había amado a alguien de esa forma tan intensa, por lo que, sus inseguridades salieron a flote ante la distancia y lo complicado de sus puestos.
Al final, no le importó. Durante sus citas, sus besos, sus abrazos, charlas importantes, partidas de shogi y momentos de intimidad, disiparon las dificultades que al final superaron para casarse. Poco tiempo después, Shikadai nació y, posiblemente por primera vez desde que fue consciente de sus alrededores, se sintió plena. Amaba a su hijo, más de lo que se creyó capaz y por eso, en la actualidad, sufrió un ataque de pánico. Shikadai acababa de cumplir tres años. Temari había reanudado sus misiones y a medida que el niño se desarrollaba, los lugares de destino eran más apartados. La última misión fue en un pueblo donde se suscitó un ataque a un orfanato lleno de niños por razones políticas, en contra de la Alianza de Paz entre las naciones. Un grupo insurrecto que acude a la violencia como punto de razón.
El pensamiento de tanta tragedia sobre seres tan jóvenes como de tres años, le impactó profundamente. Su propio hijo tenía esa edad y pensar que alguien podría hacerle eso, era atemorizante. Las posibilidades de que Shikadai fuese un blanco de este tipo de cosas, era alta ante su puesto, el de Shikamaru, sin contar el de Gaara. El simple pensamiento, la paralizó por unos instantes. Sus compañeros no aguantaron la escena por mucho tiempo, ella tampoco era capaz, pero debía hacer su trabajo, se sentía en deuda con las víctimas. El punto de quiebre vino poco después de que volvió a casa. Dai corrió hacia ella, feliz de verla, abrazándola y comentando lo mucho que le extrañó con esa sonrisa plena que tanto ama. Al principio todo estaba bien, solo cuando el pequeño comenzó a relatar sus aventuras como un niño de tan poca edad podía, una imagen llegó a su mente: una de su pequeño en la escena que acababa de documentar. Fue tan fuerte que no tuvo tiempo de disimular su expresión como para que el pequeño no se diera cuenta.
–Oka-san, ¿qué pasó? – estaba consciente de que su expresión era de puro pánico, pero se las arregló para sonreír a través de aquello, prometiéndole que solo estaba cansada. Se alejó por los pasillos lo más rápido, escuchando los pequeños pasos de su hijo correr por la casa. Lo último que escuchó antes de sentarse en la cama, presa de la taquicardia y los temblores nerviosos fue la voz de su hijo pronunciar 'Algo anda mal con Oka-san'. A partir de ahí, su concentración se enfrascó en controlar los estragos del pánico. Su destello con la realidad volvió en el momento en que su esposo llegó al lugar, cerrando la puerta para que el pequeño Nara no presenciara el acto. Le calmó, reconociendo los síntomas que él había experimentado en varias ocasiones de su vida. La abrazó, la llenó de mimos mientras la traía de vuelta a la realidad con palabras reconfortantes hasta que ella estuvo lo suficientemente tranquila como para contarle lo acontecido.
Su esposo es la persona en el mundo a quien le confiaba todo, sin miedo a ser juzgada. No tenía idea de cómo, pero Shikamaru se las arreglaba para ser su roca y entenderla de una manera que a veces ella era incapaz. Él tenía reservas en cuanto a la seguridad de su hijo y por eso trataba de que la aldea fuese lo más segura posible. No le sorprendió que una imagen tan horrenda terminase por quebrarla. Ser padre es una dicha, pero también es un trabajo por demás importante. Es un ser humano creado como extensión de ellos, pensar que alguien podría lastimarlo por quienes son sus padres, es una carga con la que tenía que vivir. En los momentos de debilidad, era normal que le afectara.
No le entregó palabras vacías, fue realista ante lo que ambos hacen para un mundo en paz y seguro donde su hijo y los que puedan tener en un futuro, llamaran un hogar seguro. Amaban ese detalle de su relación de parejadonde ambos eran realistas, conscientes y no intentaban engañar al otro con imágenes idealistas. Son shinobis y sabían bien lo que se abstenían al tomar ese camino. Temari se calmó del todo y decidió darse un baño para cerrar el suceso que aún le aquejaba: Shikamaru le aseguró que se encargaría de todo. Con eso en mente y el cansancio emocional a flor de piel, decidió que lo mejor era dormir y reflexionar en solitario. No llevaba quince minutos en su espacio cuando sintió como una pequeña figura se escabulló entre sus brazos, entregándole su calidez; un par de brazos más largos y fuertes le abrazaron por detrás.
–Te amo, oka-san
–Te amo, Tem.
Sonrió aun con los ojos cerrados. Claro que su entrenamiento psicológico no servía más porque en la actualidad, si le interesa lo que le pase a ella y a sus allegados. Le interesa la situación del mundo y siente la responsabilidad como kunoichi y madre de hacerlo un mundo mejor para la familia que rescató y esta pequeña que construyó. Afianza el abrazo hacia su pequeño, recibe el beso que su esposo le entregó en el pelo. Era atemorizante pensar en perder a las personas importantes, pero por los momentos, estaba agradecida de tenerlos con ella.
¡Y ta-dan! Espero que las hayan disfrutado. Tengo la noción de hacer una especie de fic familiar, pero no sé si lo haré. En fin, muchas gracias y espero que esté bien pues solo pude revisar una vez. =)
Cuídense, y nos leemos.
Bye!
