Respiró durante unos segundos, sosteniendo su peso en las piernas recargando sus manos en ellas, tomo aire desde abajo y nuevamente se levantó.
—Podemos continuar—Mencionó con más seguridad, tratando de no demostrar que estaba cansada
—Y luego me lo dijo como muy natural, como sino
Chöu la interrumpió nuevamente—Espera Sarada, espera, ese auto nos viene siguiendo
Sarada miró hacia atrás viendo que efectivamente avanzaba lento—Vamos gorda camina, vas muy lento—Trató de parecer tranquila, lo cual no era cierto, ya había notado ese auto, los nervios le recorrían el cuerpo, estaban a una cuadra de la avenida más transitada y de una tienda con cámaras, así que intentó alentar a Chöu—Y cómo te decía, parecía que me lo dijera como si fuésemos amigas de toda la vida, como un favor
—Sarada de verdad no me ignores, ese auto nos está mirando
—Va,va, cámbiate de lado—Le dijo, rodeándola, dejando que Chöu estuviera en la pared—Y bueno, no sé qué clase de sociópata pagaría para quitarle el novio de encima, ¿Puedes creerlo gorda?
—Tenemos que correr Sarada—Mencionó más asustada, viendo que el auto se acercaba lentamente a ellas, con la puerta entreabierta—¡Si me sigues voy a empezar a gritar!—Le dijo a las personas del auto, pensando que con eso las iba a intimidar
—Cálmate—Le dijo Sarada—Ya casi llegamos a la esquina, hay más gente
Chöu veía el auto cada vez más cerca—No puedo creer que no estés nerviosa chica, ¿Sabes lo que le pueden hacer a las diosas como yo? ¡No me lo quiero imaginar!
Chöu empezó a rezar en silencio, rogando porque fuera alguien que estaba perdido y solo les pidieran una ubicación.
—Bien cuando te diga corres vas a correr—dijo, quitándose los lentes, esa no era buena señal—corre
Ese aviso hizo que su cuerpo temblara y sintiera el verdadero terror, no había estado en una situación similar, esta vez los nervios que sentía eran reales, no como los de veces anteriores donde solo era paranoia, el corazón se le aceleraba, estaba paralizada, no sabía que hacer hasta que sus piernas se movieron por si solas.
Chöu empezó a correr y Sarada lo hizo de igual forma, cuando estuvieron en la esquina a punto de dar vuelta Sarada choco con alguien, y Chöu lo esquivo perfectamente. Sarada y la otra persona cayeron al piso, solo escucharon como el auto avanzó rápido.
—Esa mi Sar ¿Qué haces por aquí?—Code sonrió, levantándola, colocándole sus lentes—Chöu que tranza mi panza—Le dijo, viendo cómo se recuperaba—Estos rumbos no son buenos para unas chicas buenas como ustedes—Mencionó, viendo el carro regresar
—Ay dios, ay dios ay viene—Dijo Chöu nerviosa
Code y Sarada estuvieron al tanto de la situación, preparados para atacar en caso de que fuera lo que se estuviesen imaginando, Code emitió un silbido alertando a la gente de alrededor, cuando el auto se detuvo bajaron dos enmascarados, agarrando a Sarada y a Code, queriéndolos meter al auto.
Sarada empezó a soltar golpes, tanto a la persona como al auto porque trataba de meterla dentro. Code saco su navaja, pasándola de la mejilla a la frente de la otra persona, librándose del agarre, la gente comenzaba a salir con palos y rocas, lanzándoselas al auto. El otro tipo dejo a Sarada en el piso y huyo rápido a refugiarse, se metió al auto y este avanzó rápido.
—¿Estas bien mi Sar?—Le dijo, dándole la mano para levantarla
La gente los empezó a rodear, atendieron a Chöchö que se veía más afectada que los otros dos
—Sino lo hacen no lo creo, deberíamos ir a denunciar—Su corazón estaba agitado, trataba de que su voz se escuchara firme, sin temor, quería darle seguridad a Chöu, quería aparentar esa imagen de fortaleza
—Naaa, tranquila morra, ni que los puercos fueran a hacer algo, déjanoslo a nosotros, ese vato ya lo traigo en la mira, ya le dejé mi marca, ahuevo que lo encuentro
—¿Estás bien?—Se acercó una señora a atender a Sarada, pero ella asentía, observó a Chöchö pálida ante lo sucedido, y quiso acercarse pero una señora se cruzó en su camino dándole un pedazo de pan
—Ten mija, pal susto, no vaya a ser que te de algo
—Voy a ver si los veo cerca—Mencionó Code, yendo con algunas personas
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Durante la siguiente hora estuvieron rodeadas de toda clase de atenciones, las cuales Chöu disfrutaba, Sarada trataba de asimilar los hechos, las habían intentado secuestrar, su corazón seguía latiendo con fuerza, y trataba de respirar profundo. Los vecinos de la zona les habían dicho que estaban haciendo rondines para este tipo de situaciones ya que no era la primera vez que pasaba y que por más que denunciaran, siempre les recordaban que ellos habían elegido tener poca seguridad por vivir en esa colonia.
—Dios, chica, tengo miedo de volver a mi casa, con esas historias de los choferes que secuestran morritas ni ganas me dan de subirme a un taxi
—¿Por qué no llaman a sus padres?
—Sí, lo haremos—Dijo Sarada con una sonrisa
—Será mejor que venga tu papá niña, por si acaso, no sabemos con qué tipo de personas nos metemos—Chöu sintió más miedo, no podía avisarle a su padre por miedo a que lo sorprendiera de más con la noticia, pero tampoco podría hablarle a su madre, ya sabía que no vendrían por ella
—Estaremos bien—Mencionó Sarada con una sonrisa—Vivimos a unas cuadras
—No se sabe con ese tipo de personas, pero pueden quedarse el tiempo que quieran aquí
—Gracias es muy amable—Le respondió Sarada con una sonrisa
—No podemos quedarnos Sarada—Chöu le mostró su mano temblando—¿Es que de verdad ya no podemos salir seguras? ¿Te imaginas? Justo cuando empezábamos a recuperar nuestras vidas, sucede esto, si le digo a mi papá ¿Cómo crees que va a reaccionar? ¡Se me infarta el pobre gordito!
Inmediatamente Sarada pensó en su mamá, ¿Se lo comentaría? ¿Se arriesgaría a que se preocupara? Ella no quería causarle problemas, suficiente tenían con estar sobreviviendo al mes y los turnos dobles de su madre.
—Vamos, estaremos bien—Mencionó, segura de caminar, se defendería más rápido en caso de que llegaran a rondarlas nuevamente
Las sirenas se escucharon y la patrulla se paró frente a ellas, la señora que las había atendido amablemente le explicó a la policía lo que había ocurrido. Con una mirada recorrió los cuerpos de ambas, sacándoles escalofríos, se quitó los lentes como si estuviese cansado de escuchar la misma historia, ni siquiera opto por bajarse para atender la solicitud de quejas, tampoco mostro interés en tomar nota de la historia que había mencionado la señora.
—Mire nomás como van vestidas, nomás llamando la atención. La próxima vez que salgan, procuren ir menos llamativas mijas—Les dijo
La sangre de Sarada empezaba a hervir, sus mejillas se ponían coloradas y la lengua estaba a punto de soltarse, Chöu conocía las expresiones de Sarada, sabía lo que estaba a punto de suceder.
—¿Procuren ir menos llamativas? ¿Qué pendejada es esa?—Mencionó con un tonó neutro, arremedando las palabras que le habían dicho en modo de burla—¿No es su pendejo trabajo hacernos sentir seguras?
—Cuida tu lenguaje niña—Mencionó la otra persona que iba manejando
—¡Hagan su pinche trabajo!—Dijo furiosa
—A nosotros nos alertaron por un posible linchamiento, no es la primera vez que sucede ¿No es así doña Mari?—Le dijo en forma de amenaza—Omitiré lo que nos acaban de decir, aquí no paso nada
Veían como la patrulla se iba—Siempre es lo mismo—dijo con un suspiro—A mi Pancho lo agarraron un día por defenderse y le dieron 5 meses, nunca se recuperó de eso
—Pero ni crea doña Mari—Mencionó otra vecina que se detuvo a escuchar la conversación—Entre ellos mismos se ayudan, onta la Erendira siempre andan levantando muchachitas, se las llevan y las drogan, luego las avienta la misma policía en los baldíos, hay algunas que ya mejor se dedican a eso, a vender la caricia, porque sus familias no les creen, pobres criaturas
—Ya una necesita defenderse—Mencionó otra persona, que dejo las bolsas del super en el suelo para unirse a la conversación, les enseñó la navaja que tenía en el brasier—Porque la policía no hace nada, cuando estaba más morrilla un día a mi madre santa no se le ocurrió mandarme al nixtamal y una de buena fe va pensando que no le sucederá nada, era de día, y la mentada patrulla violeta no me agarro para revisarme porque me veía sospechosa, yo, una chamaca de 12 años viéndome sospechosa, en ese tiempo eran hombres los que andaban en las patrullas y aprovecharon para agarrarme todo, llegue con la ropa rota a mi casa, y mi apa fue a reclamar bien enojado pues, y le dijeron que era mi culpa porque los andaba provocando, desde entonces mi apa me dio una bolsita de polvos pica-pica y me dijo que se los aventara en los ojos a los cabrones
—Sí, ni crea, a mi Gretel también le paso una vez así, pero se la querían llevar dizque por agredir a un policía, pero ese mismo no le andaba chiflando y la quería subir a la patrulla pa llevarla a quien sabe donde
—¡Ay ya ni me digan porque más miedo me da!—Mencionó Chöu
Sarada observó sus lentes chuecos, la señora que estaba con las bolsas del mandado le enseño sus lentes, en lugar de varilla tenía un bisturí—Don Artemio los hace, a él le desaparecieron a su hija hace mucho tiempo
—Si es cierto, decían que la chamaca era bien fiestera y en una de esas no regreso
—¿No se había ido con el novio?
—¡Que se la llevaron, no entienden!—Dijo cansada—El desgraciado de su novio la secuestro, ya lo agarraron pero no quiere decir que es lo que le hizo, no se sabe dónde la tiene, como su papá en ese tiempo era el jefe de los verdes
—Mmmmm—Dijeron con indignación
—Vente mija, yo te llevo, no se tarda mucho—Le insistió
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Chöu estaba demasiado nerviosa por las historias que andaban contando, agradecía mucho estar en su casa a salvo, vivir un poco más lejos de estas colonias, y no conocer a gente que se podría aprovechar de ella, aunque este susto ni con mucho pan se borraba, veía a Sarada platicar con la señora sobre otras situaciones que habían pasado en la colonia, y que no era la primera vez que ocurría, la gente se había cansado de esperar una solución y empezó a linchar a aquellas personas que "hacían el mal". No entendía de donde salía el valor en su amiga, estaban a punto de subirla al auto, y ahí estaba, tratando de consolar a las personas de alrededor, como si ella no hubiese estado en peligro hace rato.
—No creas que son muchachitos que lo hacen porque son obligados, aquí todos saben a lo que se meten y lo que enfrentan, nomás lo hacen por sus huevos, por tener el poder
—Qué pues mi Sar, sigues aquí—Pregunto Code
—¿Los agarraron o no?—Pregunto Don Artemio
—Nel, pero ya lo marqué como vil toro, ese ca/brón no se salva de topármelo, si lo bajé con dos-tres pu/ta/zos, no se salva don Arty
—Será mejor que acompañes a estas señoritas a su destino, no vaya a ser la de malas y regresen por ellas
—Simón no tenga pendiente don Arty
Sarada miro a Code con las manos llenas de marcas como si hubiese golpeado a alguien, no dudaría en preguntarle que sucedió, pero esperaba que tuvieran más privacidad. Se despidió de las personas y agradeció su amabilidad.
—Todo sería más sencillo si tuviéramos en que movernos, y no me refiero al sub, ya sabes chica, un carro propio
—Nombre a la Jessy la bajaron de su ranfla y le quitaron todo, no estás segura en nada mija—Habló Code, caminando con ellas volteando a todos lados
—Ash, seguros Code, se llaman seguros y ventanas polarizadas—Este soltó una risita burlona
—Nombre morra, a penas un calibre 50 pa que te defiendas bien Agustín
—Oye, ¿Qué te paso en las manos?—Sarada fue directo al punto
—Tuvimos que golpear a unos ca/bro/nes pa que soltaran la sopa, pero nel, los pin/ches charros monta perros no dijeron ni una pin/che palabra, esos w-ey-es están bien apalabrados
—¿Entonces andas buscando a los cabro/nes esos?
—Simón mija, somos parte del patrullaje vecinal, ¿Qué andaban haciendo por aquí?
—Maldita sea—Mencionó Chöu—Ya no alcance a aquel w-ey
—Chöu quería comprar un tostón de mota para hacer unos brownies
Code asintió lentamente conectando todo, le enseño a Chöu lo que tenía en la mochila—Dame cien y es toda tuya
—¿Por qué no lo pensé antes?—Dijo entornando los ojos, Code podría conseguirle si ella se lo pedía, así no tenía que arriesgarse a venir a colonias abandonadas por dios
—¿Van a hacer una pory sucia?
—No, pensábamos vender en el bar
—Uy eso huele a cosas ilegales—Le dijo en la oreja a Sarada, poniéndola más nerviosa
—Por supuesto que no los vamos a vender—Se defendió Sarada, alejándose de Code
—Sarada ya habíamos hablado de que teníamos que hacer dinero si queríamos pagarnos las escuelas y vivir juntas, tenemos que hacer lo posible por juntarlo, además las chicas como nosotras, las nenis, movemos la economía del país
—Sí, como digas neni—Le dijo Code, le dio la mochila a Sarada—Es menos probable que te revisen a ti, en caso de que la chota nos tope
—Tiene razón Sarada, póntela, póntela —ella se puso la mochila con nerviosismo—Oye Code, ¿A qué te dedicas?
—Ya les dije, les doy baje a dos-tres weyes y me pagan por eso
—¿Te pagan por pelearte?—Este silbó el forma afirmativa
—¿Y pagan bien?—Mencionó Chöu
—Salen las cuentas de la casa—Mencionó—a mi jefa no le falta su cartón diario de guamas
—Ya ves Sarada, deberías hacer eso, como en teatro—Le mencionó Chöu riéndose, haciendo referencia a golpear gente, pero Sarada lo malinterpreto pensando en Delta
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—¿Segura que estas bien?—Le preguntó su madre, revisándola por todos lados
—Sí, estoy bien, las personas fueron amables conmigo
—No me dejas segura con eso, debemos hacer algo, haré unas llamadas o…
—Tranquila, no volveremos a ir hacia esos rumbos, sabes que puedo defenderme
—Es que no, no estoy tranquila, por más que tú me digas que está bien, no, no está bien todo eso que está pasando. Y no me mires así, como si estuviera exagerando porque sabes que no lo estoy
—Bueno, pero por lo que estoy aquí no es por eso, memorice el número de patrulla y los nombres de los incompetentes, ¿Puedes decir que es denuncia anónima?
Su madre le dio una mirada pesada a Utakata—Ya estoy en eso—Mencionó, mandando un par de mensajes, observó a Sarada y antes de salir le revolvió el cabello—Me alegra que estes bien y te hayas podido defender, sirvió la inversión que no querías hacer—Esto último se lo dijo a Sakura, recordando que no quería meter a Sarada a clases de artes marciales
Ambas se miraron sin saber que decir—Ya sé, ya sé que no puedo encerrarte y protegerte y aunque lo haga encontrarás una forma de salirte, pero por favor, aunque sea solo estas semanas quédate en casa, no imagino una vida sin ti, sabes que, aunque tengas los recursos para defenderte no siempre puede resultar bien, y no me gustaría dejarte sin protección, a donde quiera que vayas avísame, mándame ubicación
—No te preocupes, estaré haciendo otras cosas con Chöu, venderemos pastelillos en el bar, iremos a casa de Denki, en el lado fino de la ciudad, por lo que estaremos seguras ¿Eso te tranquiliza más?
Sakura negó preocupada, sorprendida de como Sarada estaba sobrellevando la situación, no titubeó al contarlo, y su lenguaje no mostraba temor alguno, sabía que la situación era distinta, a Sarada le había tocado crecer en un contexto donde la violencia estaba normalizada, como si ya supiera que en algún momento de la vida podría pasarle una situación así y durante años se hubiese preparado.
—Voy a pedir el día para quedarme contigo
—No lo hagas, ya te dije que estoy bien
—Sí, pero yo no estoy bien
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La idea de brindarle seguridad había sido llevándola a un lugar rodeada de gente, pesé que conocía a su hija no se dio cuenta que era una opción incorrecta, había demasiado ruido para Sarada, y el centro comercial estaba lleno porque era hora de comida.
—Pudimos comprar el helado en la paletería de la esquina
—Sí pudimos hacerlo, pero ¿No se siente bonito estar en un lugar rodeado de gente? ¿No te sientes segura?
Sarada negó—Es incomodo estar en un lugar rodeado de gente
—Oh, ¿querías estar sola?
—no, te dije que iba a ir a casa de Denki para realizar repostería, además no necesitabas silenciar tu teléfono, puedo escuchar las vibraciones hasta acá
—Vamos, solo quería pasar el día contigo—Dijo, tomando el teléfono intentando apagarlo
—Mamá estoy bien, y no lo digo solo por el hecho de dejarte tranquila, estoy bien, reaccione bien, sabía que hacer, lo tome con calma, no paso a mayores. Y bueno, si traigo algo, pero es la indiferencia de las personas que deben hacer un cambio, si notas algo raro en mí es eso, impotencia, no acudí a ti para preocuparte, acudí a ti en busca de soluciones, mueve tus influencias o algo, porque esa zona es peligrosa
—Sabes que…
—No te pido que te involucres, sino que hagan algo, escuché hablar de cosas que han pasado, de personas que siguen buscando a sus hijas por la misma corrupción de la policía, ¿No estaría bien hacer algo? Y sí algo me afecto es eso, y si algo me sigue afectando será eso…
Sakura puso sus manos en su rostro, lanzando un suspiro de resignación—Solo, no vuelvas a aparecerte en esa colonia, por favor
Sabía que esa era una respuesta positiva por parte de su madre, que estaría ideando alguna estrategia para poder ayudar de alguna manera.
—Mándame detalle a detalle lo que sucedió el día de hoy y veré que es lo que puedo hacer, no será mucho, pero…
—Sólo sé que si podemos hacer algo por mínimo que sea lo tenemos que hacer ¿No es así? ¿No es lo que me enseñaste? ¿No es lo que tú haces?
Sakura asintió con pesadez, odiaba haber instruido bien a su hija y se sentía con las manos atadas. No podía impedirle que saliera, sabía que no era culpa de ella y que su vida no podía detenerse por este incidente, Sarada lo estaba sobrellevando muy bien a diferencia de ella,
—Pero a cambio, me gustaría que hablaras con alguien sobre este incidente, ¿Te parece si vamos con Shizune?
—¿Una evaluación?—Pregunto Sarada cansada—¿Eso te dejará más tranquila?
—Claramente—Sarada hizo un puchero cediendo ante los deseos de su madre—¿Sabes? Me recuerdas mucho a…—Se detuvo en seco cuando dijo eso
—¿A quién?
—Ana de las tejas verdes—Le comentó haciendo que Sarada frunciera el ceño—Iba a decir Santana, pero eso es de un caso que recibí hoy…Bueno—Se levantó de ahí—Tenemos trabajo que hacer—Dijo llevándose su comida—Te veré en la noche, y haré la cita con Shizune ¿Está bien?—Le limpió la mejilla, yéndose de ahí, Sarada espero a que Denki y Chöu pasaran por ella, lanzando un enorme suspiro, un par de lagrimas cayeron por sus mejillas, y las limpió de inmediato, había estado asustada, pero el temor no era porque se la llevaran, sino porque su madre tendría que buscarla.
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Se sentaron en el patio de Chöu satisfechos con su trabajo, mordisqueando un brownie, felicitándose entre sí.
—¿Denki, porque no nos llevaste a tu casa?—Le reclamó Chöu
—Porque no estaría sola, ya les había dicho
—Y aquí el olor se disimula con el de tus vecinos—Añadió Sarada, recostándose en la hamaca
—Además tu casa es muy cómoda, tienes ese árbol con botellas de hadas, y esos amuletos raros que cuelga tu mamá
—Sí, los pájaros de origami en la entrada le dan un toque especial, me recuerda mucho a la habitación del mago Howl
—¿Quién es ese?
—No preguntes Denki—Dijo Chöu, jalándose el rostro hacia abajo en forma de cansancio
Sarada le describió su película favorita, y el crush que tenía con Howl, después de explicarle las red flags que había identificado en él.
Chöu sacó una botella de cerveza y varios tarros, veían los carros pasar después de la ligera lluvia que había caído, Denki puso música de Kevin Kaarl mientras escribía notas en una libreta que tenía y Chöu aprovecho para pintar su incompleto trabajo, ambos se centraron en sus actividades, mientras Sarada veía relajada el cielo, tarareando las canciones, pensando en aquello que había dicho Delta.
¿Quería hacerlo? ¿Necesitaba hacerlo?
Al principio Delta se disculpó por lo que había pasado la noche anterior explicándole lo que había pasado con Koji, emocionada porque su crush finalmente se fijó en ella, espero a que Sarada le hablara de lo que había hecho con Boruto, pero no soltó muchos detalles, de alguna manera Delta le transmitía seguridad, confianza, era una mujer que podía hacer lo que quisiera, con esa firmeza de que no le importaban las consecuencias, y era algo que Sarada admiraba en las personas, deseaba ser como ella, pero era tan meticulosa, tratando de hacer todo de forma correcta y ética.
Si ella obtuviera ese beneficio que Delta le proponía no tendría que atravesar esas bochornosas situaciones donde intentaran levantarlas, o estuvieran siendo acosadas en el subterráneo, podría comprarse un auto y no depender tanto de Denki, podría comprar un teaser de buena calidad y no de los que funcionaban con poca intensidad. Tal vez podría acceder a la misma universidad que Delta y tener la vida funcional que ella tenía, podía darle una mejor vida a su madre, hacer que sus jornadas fueran menos pesadas, ayudarle a pagar el auto y las reparaciones de la casa.
—¡Mira Sar! Sales muy chula—Chöu le enseñó el dibujo que le había hecho a modo de siluetas y colores, la sacó de sus pensamientos—Fue un día muy terrible, pero verte así de tranquila después de lo que sucedió hace que me sienta segura
—¿Hiciste esto en este tiempo tan corto?—Mencionó Sarada, con los ojos llorosos hacia lo que había hecho su amiga, desperdiciando este talento en un bar donde no tenían futuro
—No es la gran cosa, pero gracias, por lo que hiciste por mi chica, sino fuera por ti…—Dijo con lagrimas en los ojos, abrazando a su amiga, Denki se unió al abrazo sintiéndose parte de ellas, de su mundo, queriendo olvidar lo que dijo su primo, "Ellas solo te quieren por tu dinero" "Son unas interesadas, así son todas"
Se separaron al escuchar las patrullas, se asomaron a la entrada y vieron la riña que había, varios sujetos corrían lejos de la policía, mientras que estos corrían tras ellos.
—Deberían dispararles, así los atraparían más fácil
—¿Bromeas chico? ¡Ese de ahí es quien me vende las caguamas clandestinas!
—Sería abuso de poder y autoridad si hacen eso—Mencionó Sarada—Solo son los galleros, pasa cada semana
—¿Qué es eso?—Preguntó ingenuo
—Hacen peleas de gallos clandestinas, hay veces que hacen carreras de caballos en la madrugada, imagínate si fuéramos de primer mundo, nos perderíamos joyitas como estás
Dijeron, disfrutando de ver los gallos volar y atacar a las personas involucradas, Chöu tomó una fotografía pensando en pintarlo más tarde, soltando una leve risa—Los policías no tardan en irse, siempre es lo mismo, vienen, los persiguen, se llevan sus gallos, sobornan a un policía y este viene a entregárselos al día siguiente, pan de cada día. ¡Ey Sarada!—Dijo recordando la historia que le contó en la mañana—Esa chica blanca te quiere pagar porque le bajes al novio
—¿Qué? ¿Quién?—Preguntó Denki confundido, no sabía nada sobre eso, estaba ajeno ante ese chismecito
—Fue una propuesta que me hizo una chica
—Quiere pagarle a cambio de que le baje el novio, así el novio queda como un idiota y ella queda como la santa, suena divertido ¿no?
—No—dijo Denki—¿Eso no es cruel? ¿Jugar con los sentimientos de un hombre enamorado?
Chöu y Sarada se miraron soltando una risita—Los hombres tienen la capacidad de poner límites, lo único que tengo que hacer es derribar esos límites para hacerlos ver como lo idiotas que son
—¿Y que pasa si él no quiere?
—No tiene que querer, solo tengo que estar para causar situaciones tensas
—¿Te tienes que acostar con él?
—No Denki, solo ocupo causar tensiones en su noviazgo
—Eso suena demasiado fácil chica, deberías hacerlo, esa blanca esta loca por soltar ese dinero
—Bueno tal vez sea divertido—Se convenció a si misma pensando que sería menos riesgoso que vender brownies con mariguana.
