—Siéntete como en tu casa—Le dijo Delta
Sarada estaba deslumbrada ante la mansión en la que vivía, era minimalista, por fuera parecía que estaba en obra negra, sin ningún tipo de acabado rodeada de plantas desérticas, pero lo más llamativo de esta, era el paisaje, parecía estar en la punta de un lugar inhabitable, rodeada de maleza y algunas plantas tropicales que sobrevivían, alrededor de esta estaba un acantilado y una vista llamativa de la ciudad, había una piscina de cristal con vistas al vacío que te sentir vértigo al verla.
Cuando habían entrado por ese largo caminó Sarada llegó a pensar que irían a un lugar turístico, pero no creyó que este castillo fuese su humilde morada. Las puertas de cristal eran enormes, y a pesar de que las paredes eran de concreto, las plantas le daban una vista asombrosa. Había una caída de agua en la pared, y tenía peces ¡Peces! Dentro de su casa.
Habían salido a presenciar la vista, Delta le explicaba que sus padres odiaban la civilización y harían lo que estuviese a su alcance para alejarse socialmente ya que consideraban el silencio parte esencial de la creatividad. Sin anticipar nada se lanzó a la piscina, sin miedo, sin temor a caerse al vacío, nadaba de un lado a otro con seguridad y Sarada, tímida la veía, se quitó el short, su traje de baño era descolorido a comparación del de Delta, Sarada lo había comprado en una tienda de remate, lo tenía desde hace tres años, y había partes que apenas podía rellenar. No se había sentido insegura sobre su cuerpo, tenía piernas fuertes, brazos fuertes, pero ver a Delta, su piel estirada, blanca, sin una imperfección, ningún vello fuera de lugar o cortada debido a la depilación con navaja, no había cicatrices o moretones, parecía muñeca de porcelana, el cabello rubio, sus ojos llamativos. ¿Por qué alguien como ella querría estar cerca de Sarada? ¿Por qué le mostraría algo tan intimo como su casa?
Se sentó en la orilla, metiendo a penas los pies, estaba intimidada ante todo el lujo.
—Sí, te digo que se la creyó—Decía Delta al teléfono—No, esta perra es genial …si por supuesto, Kashin saldrá conmigo esta noche, no, no, para nada
Sarada se cuestionó cuanto tiempo se tardaría en tener algo así, ni con los ahorros de toda su vida, ni con un trabajo estable conseguiría una mansión de esta magnitud, no podría estar hablando como Delta, donde su única preocupación sería el amor, y tener un corazón roto. Donde sus rutinas se basarán en el cuidado de su piel, y no por sobrevivir un día más. Miro sus manos y sus piernas y pensó, que ensuciarían la clara agua en la que nadaba Delta, tuvo miedo incluso de seguir metiendo los pies ahí, de repente todo se volvió blanco y ella era una mancha obscura difícil de quitar.
Estaba tan metida en sus pensamientos que no sintió cuando Delta terminó de hablar, empujándola a la piscina y saltando con ella, Delta sonreía—Pensé que te ahogarías perra—Le dijo, viendo como quería llegar a la orilla, teniendo sus lentes en la mano—Sígueme—Le dijo, nadando hacia abajo, viendo la aterradora vista hacia abajo, era tan hipnotizante
Salieron a tomar aire—¿No te gusta?
—Es un sueño hecho realidad—dijo Sarada
Delta sonrió, viendo como Sarada estaba deslumbrada por el lugar, preguntando por cada objeto existente. A ella le gustaba que la halagaran, el trabajo de sus padres resultaba valioso, y el reconocimiento que Sarada les daba la hacía sentir con más ambición, ella tendría que convertir a esa niña en un monstruo, costará lo que costara, porque Sarada tenía potencial.
—ay no, tu ropa se mojó—dijo Delta, mojando un poco más su ropa
—Oye—Le dijo Sarada en modo de burla
—Tranquila probablemente seremos de la misma talla
Salió, tomando la ropa de Sarada, observándola. Sarada se sentía intimidada, no era una marca de ropa reconocida, la había tomado de la tarima de veinte pesos y había soportado durante años el paso del tiempo, estaba orgullosa de obtener ropa de calidad a precio accesible sin importar que ya fuese usado por alguien más, pero cuando Delta la sostenía una inseguridad crecía en ella.
Sarada la siguió a las regaderas, mirando como había dejado su ropa en la silla para que se secara con el sol.
—¿Estás sola la mayor parte del tiempo?—Le hizo una pregunta inocente que para Delta no pasó desapercibida
—¿Aquí? No, me aterra la idea de pensar que no tengo plan, suele ser aburrido estar aquí, no hay nada que hacer en este sitio tan taciturno—Grito—aburrido, importuno
Si Sarada tuviera esa aburrida casa, no volvería a ver la luz del día.
—Estoy más que molesta de que mis padres no me dejaron elegir el diseño de mi habitación, fue el fin del mundo para mí, entre en depresión te lo juro, tuve que ir a terapia durante dos meses, mi lugar más privado opacado por la sombra de mis padres, carita triste ¡Imagínate tener que vivir en las tinieblas!
De su habitación colgaba una lampara del tamaño de su puerta, había plantas alrededor, y una cama tan grande que se veía tan pequeña a comparación de la habitación, había espejos en el techo, inclusive un árbol pasaba por ahí. ¿Delta estaba chiflada? Esta habitación valía tres veces su casa
—Mi madre me mando estos outfits—Dijo, aplanando un botón para que la ropa diera vueltas
Sarada se mordía la lengua para evitar tenerla abierta
—Es lo único que me encanta de aquí —Le dijo Delta Abriendo otras dos puertas más, mostrándole toda la ropa y zapatos, todo el maquillaje, las bolsas, parecía una tienda
—Cool—Fue lo único que pudo soltar, volteándose un momento y apreciando su habitación como si fuese museo, Delta veía todo eso en silencio, disfrutando del rostro inocente de Sarada, como trataba de ocultar el asombro, parecía mosquito yendo hacia la luz
—Pienso que es ideal para ti—Dijo con su voz firme, atrayendo a Sarada y poniéndole un vestido encima de la ropa mojada, era un vestido descubierto—Combina con tu cabello negro—Le dijo, haciéndoselo hacia atrás—Pero hagámoslo más divertido
Delta le dijo que podía utilizar la regadera, y le dio ropa interior nueva, la mayoría de la ropa tenía etiqueta, y era ropa a la que Sarada no podría acceder con su sueldo. El baño de Delta era amplio, salía agua por la pared, en chorros, Sarada no sabía cómo utilizarlo, ni como apagarla, pero se dio cuenta que era por medio de un sensor. No sabía que utilizar, todo lo que estaba ahí parecía jabón…Y cuando salió a secarse, las toallas se sentían tan suaves, se puso la ropa interior que Delta le había dejado, y salió envuelta en la toalla. Delta la sentó, poniéndole varios productos en el cabello y luego peinándolo, explicándole la función de cada cosa, secó su cabello y lo trenzo. Poniéndole una especie de media en la cabeza.
Empezaron la transformación de Sarada, poniéndole una peluca de color negro ondulada, el vestido color rojo, y un maquillaje que hacía resaltar sus ojos rasgados
—Solo falta quitarte eso—Señaló los lentes, dándole lentes de contacto
Sarada no se reconocía, se miraba y no podía creer que era ella, el cabello esponjado en una coleta alta con varios mechones sueltos, sus labios rojos al igual que sus mejillas, su cara perfilada, ¿Qué clase de brujería era esta?
—Valió todas las horas, ahora a crear tu perfil falso, no podemos permitir que descubra quién eres ¿cierto? Le quitaría la magia y lo último que quiero es que te ande acosando—dijo
La instruyó sobre cómo hacer las poses, y maquillaba los ojos de forma distinta, le cambiaba las pelucas, el vestuario, haciendo que el perfil fake de Sarada pareciera más real. Tenía pinta de ser una influencer, la mansión de Delta tenía muchos rincones donde las fotos salían increíbles, Sarada no se había sentido tan bien con ella misma, utilizar la ropa, los accesorios, la hizo pensar que algún día podrían ser suyos.
—¡Estas lista para tu cita!—Dijo, regresándola al look principal, pero con un vestido abierto de toda la pierna color nude, se pegaba a su piel, nuevamente Sarada se sorprendía de la habilidad de Delta, de hacerla parecer alguien privilegiada, una persona completamente ajena a lo que realmente era: Una chica de clase baja.
—Parece que me opere los labios—Dijo sorprendida
—solo es maquillaje honey
Durante el caminó Delta le habló sobre cómo comportarse, que debía esperar de "su bae" y cómo debía reaccionar ante los halagos, no le mencionó su nombre para que el anonimato entre ellos estuviera de por medio, también le advirtió sobre decir su nombre, tenía que inventar uno distinto, un seudónimo.
—Él necesita saber porque eres distinta a las demás, acuérdate de ser el gancho
—¿Cómo sabes que estará ahí?
—Porque le pedí que asistiera, casualmente se van a topar cariño, es tan sencillo, tipo hola, mira el destino nos está diciendo que nos quiere ver juntos
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Se habían encontrado "por casualidad" intercambiaron palabras, Boruto no la había reconocido hasta que empezaron a charlar de cosas sin sentido, durante un tiempo jugaron en equipo y ganaron varias partidas, cuando Boruto supo que Delta no vendría se despidió de Sarada, pero esta le retuvo mencionando que su pareja que no había llegado la cito en un lugar que se veía inseguro y le insistió en que la acompañara, este se dejó caer de hombros y acepto.
Boruto habló sobre el malentendido de la noche donde se conocieron, y que su novia seguía molesta con él, pero que con una cena podía contentarse, solo que esta vez no había llegado, probablemente seguiría enojada. Sarada le mandó mensaje a Chöu diciéndole que asistiría al lugar donde ella estaba, al llegar Boruto se bajó con ella diciéndole que la acompañaría solo a la puerta, pero al jactarse de las miradas que le daban a Sarada decidió entrar de forma protectora, no la conocía, pero había algo familiar en ella que le llamaba la atención. Sarada alertó a Delta sobre el lugar en el que se encontraba y esta empezó a maldecir, odiándola por cambiar sus planes perfectos.
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Delta entro buscando con la mirada a Sarada y Boruto, estaba desesperada, ¿Por qué Sarada tenía que arruinar su plan? ¿Por qué tenían que llegar a un lugar tan corriente como este?
Observó a Boruto sentado, jugando con los videojuegos y a Sarada bailando, arruinando su vestido, ahí estaba su amiga gorda con ella. ¿Acaso había dejado la cita por venir con esa gorda?
Sarada se movía cantando, con un vaso en su mano, divertida
—Ella es callaíta'—Grito con Chöchö—Pero pal sexo e' atrevida
Delta le hizo una señal con una linterna, Sarada la vio inmediatamente y bufando la fue a buscar, Chöchö fingió que estaba bailando con Sarada tratando de que Boruto no se diera cuenta que se había marchado.
—¿Qué estás haciendo aquí?
—Fue un intento desesperado para que no se fuera
—Aquí no puedo encontrarlos él sabe que no vengo a estos lugares
—Tuve tiempo de encender su ubicación, di que lo rastreaste porque fuiste a su casa, yo qué sé
Delta asintió yendo a su auto por aquella bata dramática que le encantaba ponerse.
—Maquillaje para mandar alv a tu bae—Publicó en sus historias, tomándose una selfie
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Sarada tomó la mano de Boruto, haciendo que se olvidara de los videojuegos por un momento, a estas alturas ya se sentía demasiado chistosa con las bebidas que había tomado. Los vestuarios de ambos estaban sacados de contexto, llamaban la atención por eso. Anteriormente habían tenido una ligera discusión acerca de los bailes y los lugares con música demasiado ruidosa, coincidieron en que no eran los contextos para conocer a alguien, pero Sarada animosa le dijo que ella quería bailar, que hace tiempo no lo hacía, lo que le pareció extraño a Boruto, él quería saber más de esa chica que le ganó, seguía impaciente con ese tema, ¿Qué era lo que hacía? ¿Cómo practicaba? Y para lo que ella dijo, no hacía nada más que "divertirse".
Boruto de alguna forma extraña confiaba en ella, sabía que era inofensiva y no tenía la intención de dañarle o llevarle a lugares desconocidos para aprovecharse de él, no quería tumbarle el nivel en el que se encontraba o hacerlo quedar en ridículo ante sus seguidores, así que confió en las acciones de ella creyendo que eso le ayudaría a ser mejor jugador, incluso ella le había permitido jugar en su cuenta.
—Me ven y me preguntan porque visto caro—Cantó Chöchö pegando la frente con Sarada, Boruto estaba demasiado incomodo con la situación, no sabía qué hacer con un montón de gente bailando a su alrededor
¿A eso se salía? ¿A bailar? ¿A sudar? La gente alrededor le atemorizaba, no tenía una idea de que hacer, estaba entrando en pánico, no eran ambientes típicos de él, la gente estaba tan cerca y podía sentir las miradas de todos alrededor, ¿Se burlaban de él?
—Pon la mano así y muévela—Le dijo Sarada—Dóblate a la izquierda y luego a la derecha, como si estuvieses explicando algo—Puso una cara extraña mientras veía como hacía los movimientos—Tienes que dejarte llevar
—No…—Dijo, arrepintiéndose, notando que su cuerpo si podía ambientarse y coordinarse
—De lejos se nota que mi Flow se nota—Cantó Sarada pegándose más a él
—He—Le dijo Boruto,
Cuando llegó la parte lenta de la canción Sarada rodeó su cuello, y lo miro a los ojos
—¿Por qué no puedo ser así?—Cantó
Boruto levantó ambas cejas ante su gesto, y rodeó su cintura, disfrutando la parte lenta
—Prepárate para saltar y hacer todo lo que te dije—Le mencionó Sarada
Esta vez Boruto hacía los movimientos como los hombres de su alrededor, escuchando la letra de la canción y sacudiendo "polvo" de su saco, exageraba los movimientos, pero eso no le quitaba lo divertido. Delta llegó, sujeto a Sarada del hombro haciéndola girar, y le metió una bofetada
—¿Qué haces zorra? ¿No te bastó estar con él hace días?—Dijo fingiendo estar ofendida, fue demasiado convincente, Boruto la separo
—¿¡Que mierda te pasa!?—Le dijo, señalando a Sarada—¡Estábamos bailando! ¡Es solo un baile!
—Me dijiste que no tenías nada que ver con ella, ¡Yodo!—Le habló, esta apareció creando una bomba de chicle, señalando el teléfono—Lo tengo todo grabado, estaban a punto de besarse, te vi, no me vas a engañar a mí ¿Me estas escuchando? ¡Terminamos! ¡Terminamos! ¡Eso es todo!
—Babe ¡Pero!—Intentó decirle algo, hacer que volviera, pero ella se retiró indignada
Sarada no supo qué hacer con la atención que le daban las personas alrededor, miro a Chöchö pero no se acercó a ella por miedo a perjudicarla, se tocó la mejilla y caminó a la salida, ahora Boruto estaba en una encrucijada ¿Qué debería hacer? ¡Solo estaba bailando con una chica! No era nada comprometedor
—¡Esta no es una salida con fines de cita ¿cierto?!—Le pregunto Boruto a Sarada, ella negó y Boruto la tomó de la mano, yendo tras Delta—Babe—Le gritaba desesperado, persiguiéndola, con Sarada detrás de él—¡Delta! ¡Por favor escúchame! ¡Delta!
Delta fingía llorar, e irse rápidamente evitando a Boruto, dando por finalizada la relación, pero también quería sentirse deseada, ver hasta donde sería capaz de llegar. Era todo un enigma la situación, ella necesitaba saber que haría ¿Lloraría? ¿Le rogaría? ¿Se hincaría? ¿Le propondría matrimonio? Se entusiasmo ante esa idea, decidió que fingiría perder las llaves…
—¡Delta!—Decía, con la voz rompiéndosele, ya habían salido al estacionamiento, Sarada no sabía que hacer, los planes eran otros y todo se había salido de control
—No, no quiero saber de ti—Sus labios temblaron, haciendo más convincente su actuación
—Por favor escúchame, ella, no es lo que tú crees ¡Dile!—Le pidió a Sarada—¡dile de que va esta salida! ¿No ves que se está yendo? ¿No ves que me va a dejar?—Sarada agachó la mirada ante las suplicas de Boruto
—No, ya no eres más mi bae, me has traicionado por algo como ¡esto! ¿Por ella Boruto? ¡¿Realmente por ella?! ¿Qué tuvo ella? ¿Por qué te fijaste en ella? ¿No ves cómo estoy? Las comparaciones me están matando, no puedo seguir con alguien que no me dé mi lugar, me sentí inferior babe, me hiciste sentir así—Dijo, tenía que reconocer que esas palabras eran ciertas, lo único que la mantenía con la cabeza en alto era saber que, si podía ser mejor que Sarada, al menos económicamente, ella había hecho que Boruto hiciera cosas, que ella nunca logró y fue un golpe bajo, no se esperaba eso, ¿Boruto bailando? ¿Boruto asistiendo a este tipo de lugares con una sola petición? ¿Boruto ofreciéndose a llevar chicas?
Ni siquiera ella podía lograr que Boruto saliera de su ridículo circulo familiar para realizar actividades con ella, no lo pudo arrancar de la protección de su madre, ¿Cómo debía sentirse?
—¡Oye dile! Ni siquiera sé su nombre…¿No significa algo para ti? Babe… No me hagas esto por favor, sabes, que no puedo seguir adelante sin ti, has estado para mí…me has apoyado tanto ¿Cómo quieres que lo haga sin ti? ¡Delta! ¿No te das cuenta del amor que te tengo?—decía desesperado—Sé, sé que estas enojada, y lamento no haber hecho más por ti…de verdad, lo lamento, lo lamento, lo lamento, no entendí lo que te lastimaba
Delta movía los pies, desesperada, fingiendo que no podía localizar las llaves, como si no quisiera escucharlo, pero moría por seguir escuchándolo
—¡Dile!—Le dijo, clavándole la mirada a Sarada, Sarada le devolvió la mirada y la desvió a Delta, quien tenía miedo de que la traicionara
—Te engañó—Dijo apenada
—Maldita perra—Dijo Delta levantándole el dedo a Sarada—Sé feliz con esa—Al fin encontró las llaves mostrándoselas y abrió su auto
Boruto intentaba abrir la puerta de su auto, pero Delta solo bajó el vidrio
—¿Me harás lo que hicieron los otros?—dijo con voz rota, recordando los traumas pasados, utilizando esa carta a favor, Boruto estaba consciente de eso, recordando todo lo que había vivido Delta, soltó la puerta y esta encendió el auto—Por favor, no hagas esto más difícil, no me hagas sentir como la loca porque yo sé lo que vi y escuché, deja de mentir, no necesito más mentiras
—No estoy mintiendo, te lo juro por Hima
—No metas a tu familia en esto, no jures en vano…solo ya termina—Espero a que Yodo entrara al auto, esta seguía grabando—No quiero seguir preguntándome los motivos de tu traición, esto tú lo vez como sino significara nada, pero para mí significa todo y me jodiste—Encendió el auto
—¡Espera por favor, permíteme explicarte lo que sucedió! ¡No es lo que parece! Yo te amo, Delta, Delta—Ella cerró la ventanilla acelerando sin importarle las suplicas de Boruto, este avanzó detrás del auto unos cuantos metros y luego cayó llorando
Su mundo se venía abajo, Sarada solo se quedó ahí, viendo, no sabiendo que hacer, no sabía si acercarse, no se esperaba que él se derrumbara, Delta le había dicho que él era una persona indiferente, que le daría igual si ella se iba o no, pero veía que no era así, se sobó su mejilla. Volvió a meterse en el papel y caminó hacia él, tratando de reincorporarlo.
—¿Por qué le dijiste eso? ¡Ella creyó que estábamos juntos!—Le dijo Boruto, tratando de empujarla
Sarada se sintió molesta ante el tonó con el que le respondió, empujándolo—No dejaré que me trates de esa forma—Le dijo—¡A veces digo idioteces sin sentido, estaba muy nerviosa por la situación! ¿Acaso querías que me diera otra bofetada? ¿Viste las expresiones de ella? Es una persona totalmente agresiva
—Tienes buenos reflejos—Le dijo Boruto, levantándose de ahí, limpiándose las lágrimas—Lamento dejarte tirada en medio de esto, pero ella es importante para mí y por un malentendido no puedo perderla—Le dio un billete grande—Tómalo necesito saber que estarás bien, que irás a casa en un auto seguro ¡Tómalo!
Un escalofrío recorrió su cuerpo, y su mano tomó el billete que le había dado Boruto. Pese a que se veía como una persona elegante, Boruto sabía que no lo era, la forma en que hablaba la delataba, necesitaba más que eso para hacerse pasar por una persona privilegiada.
—Lamento que esta salida termine así—Se limpió la nariz y fue en busca de su auto para ir tras Delta—De verdad me divertí, pero, es más importante recuperarla a ella
Agradecía a Sarada por permitirle atreverse a realizar cosas fuera de su confort, agradecía su compañía y su interés por alentarlo.
Sarada regresó a la puerta, y Boruto se paró delante de ella—Necesito saber que iras a casa—Le dijo, señalando un auto—Por favor hazlo—Le dijo desesperado, temblando
Sarada caminó hacia un auto y se subió—solo espere que se vaya ese auto—Le dijo al señor—Es mi novio, quiere que vaya a casa y no quiero irme
El chofer asintió, Boruto visualizó la cara del chofer, inclusive anotó las placas, y partió en chin-ga tras Delta.
Sarada se bajó y se encontró con Chöchö—Cielos chica, tu bofetada está en todas las historias—Le mostró el video Chöchö, ella se sintió apenada
—Nadie sabrá que soy yo
—Estás irreconocible—dijo Chöchö, vio el billete que tenía en la mano—¿Y ese dinero chica? ¿Te lo dio el werito ese?—Dijo, no creyéndolo
—Quería que tomara un auto, que fuese seguro para regresar a casa…—Dijo confundida
—Pues anda, vámonos, pediremos algo para cenar ¡Podemos ir a los tacos de Maymay!—dijo emocionada subiendo al auto
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—¡Conozco esa mirada chica!—Le dijo Chöchö, comiendo—Y sé que no piensas nada bueno
—Delta me dijo, que ese chico era indiferente, que si ella se iba de su lado a él le daría igual, pero Chou ¿Viste como actúo? Sus sentimientos parecían reales
—¿No me digas que ahora te interesa lo que sienten los hombres?—Dijo dándole otra mordida a su taco
—No…pero…tengo la sensación de que hice algo malo, esa chica me dijo que él era un manipulador
—Y lo es, mira que llorar y perseguirla por todo el pasillo, dios es algo que quisiera que hicieran por mí, pero no para que me manipulen con su llanto, chica si alguien hace eso, por favor patéale la cara y si lo sigue haciendo déjame ir con él porque, que deli que te rueguen de esa forma
—Pero vi cómo se detuvo cuando ella le dio a entender que no hiciera lo que los demás hacen…¿A qué se refería con eso? Chou él se detuvo cuando ella le puso el límite, ningún hombre hace eso
—Pero luego salió quemando llanta persiguiéndola, ¿Quién hace eso? Bueno si, eso también quiero que lo hagan, ¿No sería romántico que alguien te persiguiera? Chica, no sé de lo que hablo, estoy muy ebria, pero si sigues saliendo con ellos y nos siguen patrocinando los tacos de May-may uffff
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—No debiste darme una bofetada—Le dijo Sarada
—Tenía que parecer real a los ojos de mi bae cariño—Le dijo caminando a la piscina, Chöchö estaba sorprendida por su enorme mansión, soltaba comentarios sorprendentes sobre cada piedra que había ahí
—¡No te pases tienes uno de estos! ¡Y uno de estos!—Decía—¡WOW!
—No creí que quisieras volver, debo admitir que tuve miedo de tu desaparición, pero mírate aquí estas
—Dijiste que querías hablar sobre algo importante
—Sentí que debía una explicación más clara sobre lo que había sucedido y mi antigua relación con, digámosle Mr. J…Bueno, vamos, siéntate, en lo que tu amiga descubre todo lo que hay en mi casa, claro que puede explorar—Dijo con una sonrisa cínica—Oye querida, tal vez quieras ir a la piscina de hidromasaje—Le señaló el lugar y esta corrió divertida
—No creo que él haya sido tan perverso como lo describes
—Oh, claro que no lo es, a los ojos de todo el mundo yo siempre soy la mala. ¿No te has dado cuenta de que las mujeres que tenemos carácter siempre hemos quedado como las brujas odiosas? ¡Escuchaba ese tipo de comentarios diariamente! No tienes que disculparte por tu comentario, te pasaré el contexto reina así que ponte cómoda, es cansado escuchar "Lo creo más de ti Delta que de Mr. J", oh no Delta, le romperás el corazón, él es tan lindo contigo y tú eres una perra. Pero todo mundo cree que el único tipo de violencia que existe es la física, te da un golpe y ahí puedes darte cuenta de que no es para ti, pero que pasa con este tipo de violencia que no se nota. Mr J era el tipo de hombre que te bajaba las estrellas y la luna en cuanto tú se lo pedías, pero, así como lo hacía, así demandaba atención, era tan cansado estar con él. Un día me traía enormes ramos de flores y al siguiente me hacía sentir culpable por no ir a verlo a su partido, un día me hacía sentir importante y al siguiente estaba hablando con otras, así como tú, y le restaba importancia, oh solo estamos lavando ropa, oh solo estamos bailando, haciéndome sentir a mi como la loca exagerada, haciendo que dudara de mí misma, puedes verme como una persona que derrama autoestima cada que camina, escuchar mi tono de voz demostrando y escupiendo auto seguridad pero no es así, estoy echa una mierda por su comportamiento, él se comporta demasiado tranquilo en situaciones como esta, mientras que yo estallo, siempre quedo como la loca y él como la persona más cuerda y decente
Sarada recapitulaba los momentos desde que lo conoció, no podía darle el beneficio de la duda a Delta, sabía lo que había visto, aquel chico rubio hacía ver los problemas como algo banal e insignificante.
—Lamento desde el fondo de mi corazón hacerte pasar por esa situación, es algo que se salió de mi control, porque en un momento llegue a pensar que ustedes conspiraban contra mí, así de jodida me dejo la relación, y mis otras relaciones donde la gente me acosaba
—Entiendo a lo que te refieres
—Pero debo admitir, que dentro de mí me alegre ver a Mr J arrodillado, suplicando por mí, casi caigo, te lo juro. Y en cuanto te vi, dije, sí, esta perra va a entender cómo me siento, no dirá que estoy loca y no me equivoque—Le tomó las manos a Sarada—Porque aquí estás, escuchándome y no me estas juzgando
—No haría eso, no tengo motivos para hacerlo, al final todas somos víctimas del amor romántico patriarcal—Le dijo intentando consolarla
—Eres tan buena en esto de ayudar a las personas, dime que lo seguirás haciendo
Sarada le quito las manos inmediatamente—¿Qué quieres decir con eso?
Delta miro a Chöu—Yo soy una persona común y corriente que no tiene la misma fortaleza que tienes tú, ese verdadero altruismo—La alagaba mucho haciendo sentir importante a Sarada y valiosa por la acción que había hecho la noche previa, ella pensó que se había equivocado en sus acciones y que alguien salió lastimado, pero escuchar la declaración de Delta hacía que la culpa fuera menor—Esas ganas de brindarle el empujón a las mujeres para que salgan de sus relaciones, te he escuchado hablar con tu amiga acerca de sus relaciones, y tu voz es poderosa, no hay que desperdiciar este talento, con tu ayuda y con mi apoyo podremos cambiarle la vida a muchas mujeres que estaban en una situación similar a la mía
—Perdón Delta, fue un poco tedioso para mí hacer esto, involucrarme con la persona y tener que conocerla
—Entiendo, es solo que, traigo mucho coraje, lamento decírtelo, tengo una amiga que acaba de terminar con su pareja, es el tipo más horroroso que te puedas imaginar, y mi amiga es la persona más dulce que conocerás en tu vida. En una salida que tuvimos lo cachamos cogiendo con la zorra de la escuela, perdón que me dirija con ese apodo, pero ella es eso, es lo que es, y ambos alardeaban que desde hace mucho lo hacían, inclusive en la casa de mi amiga, cuando hacían trabajos en equipo y cuando ella finalmente lo enfrento la enredo en un trío para que dejaran de hablar mal de ellos y todo pareciera muy openmind. He querido vengarme de él muchas veces, y esperaba que tú me pudieras ayudar
—Yo también estaría muy enojada, pero no pienso hacerlo
—No voy a obligarte a nada linda, claro que tienes que tomar tus decisiones, es por tu bien, pero al menos podemos ver la situación como un apoyo mutuo y sororo, yo te ayudo a que este año ingreses a la universidad y tú me ayudas a deshacerme de los idiotas de mis amigas, quiero venganza, no negaré ese hecho, acaso ¿No te da coraje saber que hay hombres vanagloriándose de sus vulgares hazañas? Tu no quisieras que a tu amiga le sucediera algo similar, que conozca a un idiota, la coja y se vaya hablando pestes sobre ella, ¿No harías todo lo que estuviera a tu alcance para detener esos rumores? No me respondas Darling, Sé que lo harías
—¿Ahora quieres que salga con los novios de tus amigas?
—No quiero que salgas con ellos, quiero que se retuerzan en la mierda que ellos hicieron pasar a mis queridas hermanas. Imagínate lo que podríamos hacer si nos aliamos, humillar a los hombres, robarles la dignidad, será divertido, estarás a un paso más cerca de entrar a la universidad, yo te daría el dinero como un apoyo altruista claro, pero crecí en un mundo de negocios reina, además no quiero que te sientas con la culpa de recibir dinero sin dar nada a cambio, sé como es aquel sentimiento agridulce
—¿Es una broma?—Preguntó intentando sonreír, no creyendo eso que le acababa de proponer
—Claro que no linda. Es que tú te pareces tanto a mí, siempre con ganas de querer dar de más ¿Crees que no lo noté? Les das monedas a la gente que pide, incluso alguna orientación como cuando íbamos en camino con Mr. J, es una lastima que no sea suficiente—Delta hizo un puchero—Que más quisiéramos poder mejorar la situación de las personas obviously, que más quisiera yo darle una salida a mis amigas para que rompan con sus idiotas novios, sé que entiendes esa cuestión, llegas a la adolescencia y estas animada de tener a tus bff cerca, hacen cosas juntas, se comprenden en los cambios abruptos, hasta que aparece un hombre, que les promete amor eterno y tú te emocionas claro, porque piensas que el amor es el suceso más impactante y hermoso que le puede suceder a alguien, y gritas de emoción con ellas, pero luego vienen las infidelidades, el tira y afloja de las relaciones, y ahí estas tú, recogiendo sus pedazos. Ahora sus espacios se transforman en los espacios de ellos, ya no hablan de sus necesidades, ni hablan de las salidas o planes que tendrán a futuro, hablan de lo doloroso que fue la relación, de como ellos piden perdón y ellas regresan y tú, te vuelves un basurero emocional, las escuchas, las quieres, sabes que no es lo mismo y sabes que si te vas, nadie las hará regresar…sé que también has vivido estas historias, y somos del tipo que no nos gusta quedarnos con los brazos cruzados, porque si estamos a tiempo de demostrarles lo mierda que pueden ser sus novios o lo mierda que llegarán a ser, tomamos esa oportunidad—Delta le mostró el fajo de billetes, moviéndolo de un lado a otro, sonriendo a medias, fingiendo estar abatida—¿Te diviertes linda?—Le habló a Chöu, quien disfrutaba la comida que tenía encima de la mesa, esta exclamo con la boca llena una afirmación
Sarada lo pensó durante algunos segundos y luego tomó el fajo de billetes de mala gana, caminó con Delta hacia su habitación, Chöu seguía deslumbrada ante tantas cosas, tocaba la pared, la caída del agua, olía las flores frescas, esta casa era un sueño hecho realidad.
—Ella acepto—Dijo Delta, abriendo la puerta, dejando ver que tres chicas más estaban ahí
Se presentaron como Yodo, Tarai y Remon. Tarai fue la primera en ir al grano, no le gustaba andarse con rodeos, así que mencionó al chico
—Quiero saber si es capaz de engañarme, sino le hace caso a una diosa como tú, estaré más tranquila
—Es él, no quiero que sea feliz en su relación actual, así como yo no lo fui en la anterior—dijo Yodo resumiendo, tratando de no verse tan rencorosa
Finalmente llegó el turno de Remon—No…no creo poder—Dijo
—Hazlo—Le dijo Delta
—No me hizo nada malo—Trató de explicar
—Te engañó, te propuso que abrieran la relación y ahora estas en un trío donde no eres tomada en cuenta y eres la burla—Dijo Yodo
—Necesitamos ser las avengers, que ellos pasen por lo que nos hicieron pasar—dijo Delta—somos chicas, y tenemos que buscar una forma de recuperar nuestro orgullo, fuimos demasiado para ellos, no podemos con esta humillación
—¡Dios chicas! Hasta yo sé que esos imbéciles no valen la pena ¿Qué tienen de buenos?—Dijo Chöchö viendo las fotos con asco
—Tienen dinero—dijeron las cuatro al mismo tiempo
Chöu se miró con Sarada—Cuando te vimos supimos de lo que hablaba Delta—Dijo Remon—Eres una chica única, bonita, inteligente, atractiva, tienes las cualidades que un hombre no podría ignorar
—solo tienes que callarte la boca y hacerte la idiota—Le dijo Yodo
—Por favor, ellos merecen sufrir—Dijo Tarai
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Chöu no podía creer los cambios que le estaban haciendo a Sarada, levantar los pómulos, ponerle pestañas, quitarle ceja…
—Chica eres una diosa—Le dijo Chöu viendo como le ponían la peluca rubia de cabello largo—Que bonito vestido—Decía revisando el closet de Delta
Las chicas ignoraban a Chou tratando a Sarada como una diosa, llenándola de elogios, acomodando sus uñas, poniéndole tatuajes falsos, marcas sutiles, viendo que color le quedaba mejor, probando con diferentes estilos de peinado, distintos tonos de cabello utilizaban pelucas y lo que estuviese a su alcance.
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Después de días preparándose mentalmente, cambiando sus tonalidades de voz, sus expresiones de asombro y su personalidad ahí estaba dándole miradas seductoras a los hombres, necesitaba llamar la atención discretamente, necesitaba que todos los ojos estuviesen en ella y lo había logrado. Aquel chico estaba en la mesa escribiendo canciones, demasiado ocupado para notar a Sarada, las chicas estaban viendo desde fuera, Tarai estaba ansiosa por saber si él la engañaría, pero parecía estar más ocupado en sus pensamientos que en notar a Sarada.
Alguien más se acercó a ella, ofreciéndole un trago, Sarada negó, pero él seguía insistiendo, trataba de ser dulce y juguetona, con una voz simplona, pero no funcionaba.
—Permíteme unos segundos—Dijo cansada—Tengo que acicalarme
Se retiró de ahí, sentándose en otro lado, esperando que esta vez aquel chico la notara, pero alguien más llegó a sacarle platica, cada vez empezaba a hartarse era un juego ridículo y por más que le huyera a los hombres estos parecían aceptar una invitación que ella no había dado, la abrazaban como si tuvieran el derecho de hacerlo, invitaban tragos pensando que llegarían más allá de una plática, la tocaban intentando bajar la mano debajo de su cintura, insistían en que bebiera más, que hablara de ella, pero Sarada estaba indiferente ante sus acciones, ellos no eran el objetivo.
Quería seguir en su papel de chica tonta y desorientada, era divertido poner en práctica lo que había aprendido en el campamento dramático y seguir los consejos que le habían dado las chicas de cómo comportarse, pero no era divertido que los hombres asumieran que había un interés genuino, en otras circunstancias si ella estuviera vestida así e iría por un trago, definitivamente no lo haría pensando en una compañía; Era evidente las señales corporales que emitía de incomodidad, pero los hombres a su alrededor parecían ignorarlas, lo cual le molestaba más.
—Discúlpame—Dijo yéndose de ahí sin dar explicación, aquel tipo tomó los dos tragos dispuesta a perseguirla
Sarada llegó al lugar donde estaba "el chico"
—Me voy a sentar aquí, por favor finge que me conoces—Le dijo, sacándolo de sus pensamientos
Aquel chico llegó sentándose en la mesa, traía ambos tragos, tenía confianza en sí mismo y con seguridad apostaba que Sarada caería a sus pies esa misma noche, no había mujer que se resistiera ante los halagos y las invitaciones casuales.
—Querida ¿Qué haces?—Le dijo el imbécil que venía derramando los tragos
Sarada miro al otro chico esperando que él hiciera algo—¿Querida? ¿Ustedes dos se conocen amor?
—¿De verdad? ¡Es que no podrías estar saliendo con alguien como él!—Estaba incrédulo, ¿una chica tan linda como ella saliendo con alguien como él?
—¿Nos dejarías en paz?—Le dijo el chico, con voz molesta, porque la única razón por la que te dejen de molestar es gracias a alguien que socialmente se acepta como hombre
El otro se retiró maldiciendo.
—Gracias, no entiendo como no me pueden dejar tranquila
—Es que eres muy linda—Le dijo, poniéndose en otra silla—Puedes quedarte si gustas—Le dijo volviendo a su canción
—¿Eres escritor?—Preguntó con curiosidad tratando de ver lo que escribía
—Algo así, escribo canciones
—Wow debes ser muy profundo—Mencionó con un tonó seductor, improvisando suspiros entre palabras—¿Podrías escribir algo para mí?
—Bueno necesitaría estar inspirado—dijo nervioso
—¿Crees que si te doy un beso en forma de agradecimiento puedas inspirarte?—Le dijo con voz seductora, acercándose lentamente, él se retiró riendo
—No…no…no me lo tomes a mal, no debes agradecer por eso…me refiero a conocerte ¿Qué te gusta?
—Bueno—Envolvió su cabello en su dedo—me gustan muchas cosas—dijo
—¿Cómo qué? Podemos tener algo en común
—¿Por qué no quieres un beso mío? ¿No te gusto?—dijo nuevamente, acercándose a él, este hizo la misma acción de alejarse
—Creo que eres muy linda—Sonrió—pero no te ofendas, no es mi intención, es solo que quisiera terminar esta canción, y me estas distrayendo mucho
—¿Es porque si quieres besarme?—dijo volviendo al tema, este nuevamente soltó una risa
—Tengo pareja, y la respeto—Mencionó
—¿Entonces no te gusto? No lo suficiente para que aceptes las consecuencias
—Lo siento—Mencionó dándole una palmada en el dorso de la mano—Pero te puedes quedar aquí, si gustas—Dijo volviendo a la canción
Sarada no sabía que hacer, Delta le indicaba que siguiera insistiendo ¿Qué más pruebas querían?
Movía su pie sin saber que hacer, empezó a tararear pintándose los labios, pero él no le ponía atención, entonces empezó a cantar la primera canción que se le vino a la mente— Todo en dolor se transformó, el frío por dentro quemó, rasgando el pecho, el corazón, si te sigo queriendo. Amarga y triste mi canción, una batalla por tu adiós, sencillamente se esfumó, brindo en tu recuerdo…—Él le puso atención y ella se detuvo
—No, no, no sigue
—¿Conoces la canción?—Él negó
—Pero creo que es algo que puedo utilizar, es un ritmo que no conozco, la tonalidad que utilizas, por favor sigue
—Y busco calma, se apagó la llama, se va muriendo mi alma, mi corazón te reclama, quisiera ser más fuerte, yo no quería perderte, pero así es mi suerte. Quisiera volver a verte y cerca tenerte, fue un gusto conocerte
—¿Me puedes indicar que género musical es? ¿Dónde puedo escuchar la canción completa?—Mencionó
—Espera—Dijo Sarada, sacando su teléfono y conectando los audífonos, le dio uno, y ella se colocó el otro, poniendo la canción, al principio él hizo una cara confusa, no pensó que alguien siguiera utilizando este tipo de audífonos
—¿Estas escuchando esto? ¿De verdad?—No lo creía, ni siquiera él se animaba a escuchar esto, pero admitía que algo en él se había inspirado, por la tonalidad de Sarada, melancólica
—Sí, la gente suele ser demasiado clasista—Dijo, olvidando el tono que estaba fingiendo, y el papel en el que se había metido
—No eres tonta—dijo él con asombro
—¿Crees que por ser bonita no debería tener cerebro? No seas ridículo—Dijo, molesta, claramente seguía olvidando el papel en el que estaba metida
—No, no quise decir eso…¿Te encontrabas fingiendo?—Le pregunto
—Por supuesto que no, no seas tontito—Dijo, poniendo la voz melosa de nuevo—Solo quería llamar tu atención
—Lo hiciste—Mencionó asombrado—¿Qué te parece esta canción?—Dijo él, esta vez sacando su teléfono y poniéndole los audífonos
Y yo estoy aquí, borracho y loco, y mi corazón idiota siempre brillará…y yo te amaré, te amaré por siempre, nena no te peines en la cama, que los viajantes se van a atrasar…
—¿Qué opinas? ¿A qué crees que se refiera en la última parte?
Los hombres solían preguntar confiados, ellos tenían las respuestas a las preguntas que realizaban, solo para engrandecer sus conocimientos y subordinar a quien tenían enfrente, Sarada no quiso caer en su juego, desviando la respuesta
—Oye…yo la he escuchado, creo que se a lo que se refiere—Dijo poniéndole play a la otra canción
Pa' que me vas a amar si yo ya te dije adiós, si ya me despedí de ti, no quiero saber más de tus besos
Él no podía creer que le estaba poniendo ese género musical tan corriente, aun así, escucho la canción, disfrutaba verla complacerse con la canción, cantarla, tararearla; Era alguien sencilla, no parecía hacerlo por molestar, lo disfrutaba, y él no entendía porque hacía eso.
—Espera, todavía no llega esa parte, tiene una explicación
—Sino sangran mis oídos—Dijo entre dientes—Espera… no es
Pero me cansó ser tu pendejo, ¿Por qué perdiste sensibilidad? Te fuiste sola sin mirar atrás, aprendes a diferenciar, lo que parece y lo que es, lo que está escrito a las estrellas a lo que está escrito en un papel…
—Claro que al inminente y efímero final de una relación que nunca fue lo que creían que era
—¿Lo interpretas así? ¿Así tan simple?—Se desconcertó ante lo dicho
—¿Esperas una explicación más densa y sociológica cariño?—Dijo ladeando su cabeza, recorriendo el cabello hacia atrás, dejando ver su cuello—¿Sabes? Si no me besas ahora, te arrepentirás siempre, creo que ya te disté cuenta que soy un enigma que resolver, y a ti te encantan los misterios
—Me caes bien—dijo, dándole otra palmada en el hombro—Estoy a punto de irme, tu presencia me inspiro a hacer algo, ¿Quieres que te acompañé a que esperes a tu chofer?—Sarada negó—¿Estarás bien aquí?—Preguntó, sacando un billete y dejándolo encima de la mesa—Puedes pedir algo si quieres
Se retiró, Tarai no podía creerlo, chillaba de felicidad, brincando de un lado a otro. No había caído en el engaño, ahora la culpa emergía por poner a prueba su afecto, inmediatamente pensó que podría sobrevivir con ello.
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—No puede ser—Dijo Chöchö, caminado al lado de Sarada, viendo todo el dinero que le habían dado solo por eso—Chica no te lo creo, de verdad cuando me dijiste estaba de no chica, no, es que wow
—No sé porque los pintan como unos cretinos, creo que exageran muchas cosas—Dijo, quitándose los tacones para caminar más a gusto
—De verdad Sarada, eres otra, no creí que pudieras ser así de diosa, no es que no lo fueras, pero mírate—Le decía Chö, demasiado emocionada—Esa chica debe ser paleontóloga para descubrir a tu diosa sumida
—Ya basta, es solo maquillaje
—Si yo pudiera hacer eso, chica, ufff
—Metete a la escuela de arte Chöchö, no renuncies a tus sueños solo porque…
—Porque no puedo pagarla—Sentenció—Chica sé que te gusta volar alto, pero ten cuidado con el sol porque puede quemar tus alas, sé que esto te da esperanza de entrar a la uni, pero—descartó el pensamiento
—Pero—Mencionó Sarada—Confía en mí, puedo tenerlo bajo control.
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Habían regresado a la casa de Delta, ella les tenía preparadas unas margaritas, Chöu alardeaba de la zona donde vivía haciendo que las otras chicas soltaran carcajadas, no se reían de lo que mencionaba Chöu, se reían de ella, de que compraba ropa usada y lo más caro lo había encontrado en una tarima de cien pesos, claramente Chöchö no lo notaba, hablaba con naturalidad, estaba acostumbrada a que la gente se riera con ella, con sus ocurrencias, pero Sarada miraba con atención, analizaba el lenguaje corporal de ellas.
—Oye linda, ¿Quieres ir dentro y traernos un par de margaritas?—Le dijo Delta a Chöchö
—Simon—Dijo, levantándose y corriendo dentro, las otras chicas se reían de la manera en que corría, como si su cuerpo pesara más de lo normal y la gravedad en la tierra cambiara, haciendo más pesado el movimiento
Delta intentaba explicarle a Sarada lo que tenía que hacer
—¿Por qué no podemos utilizar la misma peluca de la semana pasada? ¿Funciono, no es así?
—Sí descubren que eres la misma persona se hará un caos cariño—Le mencionó buscando un peinado ideal—No queremos que nos descubran Darling
—Por cierto, te he traído el vestido
—No, es un regalo para ti, obvi, esa ropa se ve mejor en tu cuerpo, no es que diga que mi cuerpo de diosa no soporta, pero admito que se ve mejor en ti
—Tal vez puedas venderla en la paca de cien neni—Mencionó Yodo burlándose
—No seas estúpida Yodo—La regañó Delta
—Así son—Mencionó Yodo—Dices rana—Mostró un fajo de billetes— y ellas brincan
Sarada sabía a lo que se refería, dejo su maquillaje a medio concluir y se dirigió a la salida. Delta hizo una cara de pesadez ante los comentarios de Yodo, paso al lado de ella tirándole la bebida encima
—¿Eres idiota o qué?—Le reclamó a Yodo susurrando, caminó detrás de Sarada, tratando de retenerla
—Nos vamos Chöu—Le mencionó con seguridad a Chöu, pero prefirió no darle explicaciones
—Vamos Sarada era de chill—Gritaba Delta, tratando de bajar las escaleras con la misma rápides que Sarada—Es una idiota no sabe hacer bromas
—Mira—La encaró—Hice esto una vez para ayudarte, no para ser la mascota de ustedes a la que puede utilizar cuando se les de la gana
—Te pido una disculpa, se malinterpreto la situación y los comentarios, es obvio que Yodo es una estúpida que no sabe de lo que habla, vamos, sabes que es super funny esto que estamos haciendo
—Lo siento Delta, no seguiré con esto, no soy una burla, o alguien que necesite de ustedes
—Yo sé que no lo eres cariño, nunca te he hecho creer eso, te aseguro que Yodo dejará de hacer esos comentarios, nos estábamos divirtiendo ¿No es así? Vamos, dile que es divertido—Observó a Chöu—Solo necesitamos burlarnos de los intentos de hombre que nos han lastimado
—Eso suena divertido—Mencionó Chöu
—Es una ayuda sorora—Reitero Delta—Tu nos ayudas a humillarlos, y nosotras te ayudamos para que puedas entrar a la uni, ganar, ganar recuerda eso cariño
—Lo pensaré—Dijo tomando a Chöu y saliendo de ahí dedicándole una mirada fría a Yodo, Delta maldijo internamente dejando que Sarada se fuera, avisándole al chofer que las guiara a la salida, se quedó ahí observando como se iban, estaba indignada, si esa niña no seguía con el juego todo sería en vano
