Agradeció a Shizune por las palabras de aliento y salió de ahí, finalmente su madre estará tranquila con su evaluación y ella podría estar más a gusto con sus salidas.

Se detuvo unos segundos para ver lo grande y pintoresca que era la universidad, imaginando que una canción romántica como Stand by me estaría sonando de fondo, deseaba estar ahí, deseaba ser la chica que estaba bajo un árbol estudiando, o aquella chica que descansaba libremente en las hamacas. El edificio colonial le daba el toque de sofisticación, sabía que su madre había estado ahí durante varios semestres y que luego había desertado por obvias razones, en parte solía culparse a sí misma por hacer que su madre perdiera oportunidades, pero recordaba las dulces palabras que le dedicó en su tesis de licenciatura y se le pasaba.

—Pensé que no estabas estudiando—Mencionó Delta, sorprendiéndose de encontrarla ahí, levantó su rostro de entre sus manos, la había sacado de sus fantasías y eso le molestaba un poco

—No lo estoy

—Mmm ya, lamento lo que sucedió, de verdad Yodo puede ser una patada en el culo

—Bueno, lo hecho esta hecho—Dijo caminando en dirección contraria

—Espera, ven conmigo a una clase, quiero mostrarte mi trabajo

No lo pensó durante más de cinco segundos, e inmediatamente la siguió, quería conocer las dinámicas, saber cómo era la educación, si había alguna clase de favoritismo, si hablaban en idiomas distintos, los métodos de aprendizaje que utilizaban, la filosofía que tenían las personas que estaban a cargo de la educación, necesitaba saber de qué se estaba perdiendo todo este tiempo.

Delta la metió de oyente, ella era la asistente de la persona a cargo del grupo, se sentaban en circulo, y Sarada ocupo un lugar en una de las sillas que tenían rueditas. Los escritorios estaban acomodados en media luna, Delta le prestó un libro, diciéndole que no tenía que comentar, la clase no tardó en iniciar y el debate la mantenía con un interés genuino, eran temas que a ella le interesaban, discutiendo los ángulos de la corporalidad, debatiendo sobre que el cuerpo es utilizado en cualquier ámbito, para comer, dormir, trabajar, sentir placer, llegando a los estigmas de este con la cuestión del comercio sexual.

—Es que la sexualidad es un tema muy amplió y debe dejar de ser un tabú reduccionista a lo biológico

—Pero ¿Estas consciente de que el cuerpo no solo lo utilizamos para sentir placer? Va más allá de las construcciones socioculturales que se han establecido alrededor de este, el cuerpo también son los procesos naturales

—Sí pero ya estás casándote con el determinismo biológico

Sarada miró a Delta sonriendo, estaba agradecida por esta oportunidad.

—¿Entonces grupo, a que vamos llegando con toda esta cuestión? ¿Qué pensamos del comercio sexual?

—Sí me permiten opinar, el comercio sexual es solo un eufemismo hacia la prostitución—Aclaro Sarada nerviosa, los ojos se posaron en ella

—Mmm te escucho

Las manos le sudaban—¿Estás diciendo que las personas que trabajan de comerciantes sexuales no merecen los mismos derechos que las personas trabajadoras?—Le cuestionó alguien

—Déjala hablar

—Sí estamos partiendo desde que todas las personas trabajamos con el cuerpo de alguna manera y del tabú que hay en torno al tema del coito, ¿Estás en el mismo canal? ¿Leíste a Lamas*?

—Me refiero más a esta cuestión de clase—Mencionó Sarada—Quien se beneficia de estas cuestiones laborales donde gozan de ser sus patrones son aquellas personas llamadas scourt o acompañantes, aquellas personas que lo hacen más por gusto que por necesidad. ¿Quiénes son estás personas que se desempeñan como tal? Son personas privilegiadas, que gozan de los recursos que tienen, las conoces por internet, por medio de una página, ellas tienen la capacidad y libertad de elección sobre las personas con las que saldrán, pero en la prostitución es distinto, pareciera que ellas están ahí porque quieren como alguien más mencionaba, pero va más allá de eso, sí lo realizan es porque necesitan el dinero para subsistir, para llevar a su familia, algunas personas son minorías, migrantes, mujeres con discapacidad, o mujeres que están siendo explotadas porque buscan una calidad de vida decente y la sociedad no les permite encontrar algo más allá de eso, y el verdadero problema no es la existencia de derechos o no, mientras sigan existiendo sujetos de consumo la prostitución seguirá existiendo, aunque tenga el estandarte de que es un trabajo al mismo nivel que los otros donde se utiliza el cuerpo como herramienta, eso no garantiza que tendrán una vida mejor, no garantiza que existirá menos discriminación y prejuicios entorno a este trabajo, porque sí, que lindo que alguien ganará dinero en base al placer, pero olvidamos todo lo que está detrás de esto—Hubo silencio ante la larga explicación de Sarada

—Temblaron ¿Verdad?—Mencionó la persona a cargo acomodándose el cubrebocas y la bufanda, tapándose el rostro—Es un punto de vista interesante y diverso a lo que hemos estado escuchando—Tosió, la garganta no le ayudaba mucho— ¿Alguno de ustedes pensó en esto que menciona la compañera? ¿La división de clases sociales? ¡Delta, anota eso como recurso necesario! Cuestionar los privilegios que tenemos, porque claro, nosotros como investigadores podemos estar acá y discutir arduamente sobre este tema, pero hay que trascender en estos temas más allá de los privilegios—Le dedicó una sonrisa a Sarada bajo el cubrebocas—Y aterrizarlos en lo cotidiano, en las necesidades de la población, porque actualmente existe el debate de las mujeres que necesitan seguir haciéndolo con más seguridad, pero están aquellas otras personas abolicionistas…es necesario seguir sensibilizándonos con estos temas, recuerden que nosotros somos el cambio el día de mañana y no podemos estar por ahí ejerciendo con los privilegios en la frente

Siguieron compartiendo puntos de vista, invitando a Sarada a la conversación, debatiendo con ella, y codeándose, cuanto terminó la clase Delta reconoció el potencial que ella tenía como futura investigadora, sabía que esa niña podría ser un monstruo y no dudaba en querer ayudarla. Ella merecía estar aquí, había personas que ni siquiera estaban interesadas en estarlo, y las que si lo estaban no podían acceder. Se sacudió los pensamientos, pensando que ya se estaban yendo por otro lado.

—¿Entonces estudiaste comunicación?—Le preguntó Sarada con interés

—Comunicación, letras e idiomas, estoy iniciando historia, es muy cansado ser yo si me lo preguntas, pero tengo que hacerme camino en este mundo tan hostil

—Debe ser interesante estar en la clase de él—Señaló el salón del que habían salido

—¿De Omago-sama? Le decíamos así porque es el honorable nieto del director de esta escuela; Darling claro que no, es otro hombre que saca beneficios a partir de las investigaciones que hacen sus alumnas, no te dejes deslumbrar por él, al fin de cuentas es un hombre deconstruido—Soltó con burla—Imagínate estar aquí, serías un cambio enorme para tu generación, estas despierta ante temas que a nadie le gusta tocar

Sarada no dijo nada, sabía que estar ahí era un sueño imposible

—¿viste cómo te veían? Algunas personas estaban molestas porque obviously les derribaste los discursos, encajarías perfectamente aquí, y yo puedo ayudarte, solo déjame hacerlo, será un trabajo de investigación, o no…olvida eso que te dije, solo va a ser un estúpido juego, los hombres han ocupado gran parte de nuestro reconocimiento, sabes cómo nos han internalizado esta mierda del amor romántico, ustedes nacen para amar pero ellos para gobernar como dijo Millet*

Sarada suspiro, asintiendo, mientras Delta brincaba de alegría, caminaron a la cafetería, planeando su próxima estrategia.

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Durante unas días rechazaba la idea de volver hacerlo, se sentía extraña, con un amargo sabor de boca, le costaba asimilar los sentimientos, pero reconocía la facilidad de obtener el dinero y los discursos entorno a la abolición del estigma sobre la sexualidad le animaban a continuar, el cuerpo era utilizado como herramienta de trabajo en cualquier aspecto.

La lucha interna había iniciado antes de lo que ella esperaba, miraba a Chöu contenta de utilizar los bailes, y ser la sensación de internet, ella gozaba con la atención, sobre todo con la innecesaria.

—Sí los perros ladran, es porque voy pasando reinas, compermisa—Anunciaba en sus videos cada vez con más confianza, le encantaba hablar con sus fans imaginarios por medio de sus videos, pero sobre todo con sus haters

Sarada estaba tumbada en su cama, observando los lugares a los que había tenido acceso, y pensando en aquellos donde les fue negada la entrada. Las puertas se abrían sin necesidad de decir una palabra cortes, solo bastaba con la presencia de Delta, una vez bastó para que recordaran su rostro y no le cuestionaran nada acerca de sus visitas a lugares inaccesibles para alguien de clase media-baja.

Había creído que Delta era la típica niña mimada sin conocimiento alguno, pero escucharla hablar en sus clases de maestría y más de cuatro idiomas le recordó la cruda verdad, Sarada no pertenecía a ese mundo, y por más que se esforzara en ser parte de, cada vez le era imposible. Hace algunas semanas lo sentía tan cercano, tan tangible, pero ahora, era un pasillo interminable, cada vez que veía la luz esta se alejaba ferozmente. Le bastó un make over extremo para que decidieran seguirla en lo que fuese que tenía planeado, pensó que para triunfar solo necesitó eso, y se sentía patética.

—Voy a seguir

Hizo la declaración, Chöu la miro durante unos segundos no sabiendo cómo reaccionar, si felicitarla o cuestionarla.

—No sé qué decir

—Sí hago un par de trabajos más quizá pueda comprar un carro, ya sabes, no andar todo el tiempo a pie y en transporte público, es más inseguro andar ahí afuera caminando

—¿Cuándo ha sido seguro?—Se sentó al lado de ella quitando el esmalte en sus uñas—Lo que necesitamos es salir de aquí, y ese dinero es el pase a una nueva vida universitaria que nos labrará el camino a la vida laboral—Citó a su madre con su típico acento extranjero

—Vamos a ir a la misma universidad ¿No?

—¿No era ese el plan? ¿Vivir juntas? ¿Trabajar juntas? ¿Compartir gastos juntas?

Sarada suspiro, veía el plan cada vez más tangible para acceder a sus metas, aunque tenía dudas acerca de la ética se convencía a si misma de que hacía lo correcto si eso la iba a sacar del lugar en el que se encontraba, no es que no le gustara su casa, pero aspiraba a una mejor vida, desde que conoció a Delta y esta le hizo creer que se podía, que todo era más fácil y brillante si conocías a las personas correctas en el momento adecuado, podía utilizar a las personas con privilegios, ellas obtenían la atención de ella y ella ganaba dinero, un ganar-ganar como mencionaba, pero aún así había algo que no se sentía del todo bien, y no podía ignorarlo.

—Bueno chica, no es por correrte, pero me tengo que ir con Shikadai—dijo mandándole besos

Sarada dio un largo suspiro, ahora Chöu se encontraba enamorada, estaba feliz de alguna manera, pero sentía que necesitaba su opinión, alguien que la mantuviera con los pies en la tierra, alguien que le recordara quien era ella, a que se dedicaba y cuales eran sus aspiraciones; Alguien que la hiciera reconocer que el acceso al mundo de Delta era imposible, y le costaría años llegar a la zona V.I,P, pero Sarada tenía aires de grandeza, no podía solo consolarse con entrar a la universidad porque sabía que entre más tiempo pasara con Delta, más se convencería de que una vida así era la que merecía.

Odiaba cada vez que alguien cercana a ella se centraba en las relaciones de pareja, la dejaban en segundo plano priorizando las necesidades de la relación primero, como si eso fuese lo más importante.

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Sus días libres se convertían poco a poco en los días de las propuestas, aquellas citas con hombres que habían lastimado a las amigas de Delta o a la misma, Sarada llevaba un micrófono donde grababa todo lo que ellos mencionaban, después de que acababan las citas ella iba a casa de Delta a reírse de lo que le decían ellos, haciendo análisis de como la masculinidad era tan frágil y lo patéticos que eran, contrastaban las historias de cómo eran mierdas con las mujeres y se daban aires de grandeza. Ella era buena haciendo que los hombres se abrieran con ella, solo tenía que quedarse callada fingiendo interés en todo lo que ellos hacían, haciéndolos sentir importantes, deseados, queridos y valorados. Al principio ella quería sentirse deseada y valorada, aportando sus conocimientos personales, pero al poco rato se aburrían de su conversación, ellos solo querían ser admirados.

El tema que siempre era el recurrente en sus citas, sus novias estaban locas y ellos necesitaban salir de una relación aburrida, necesitaban ser diferentes con otra persona y mencionaban que ella sacaba lo mejor de sí mismos. No había diferencia, ella sabía que hacer, puesto que sus ex novias le daban las señales para que los hiciera sentir importantes y hacía lo mismo que hacían sus novias en sus relaciones, no tenía nada de original, no era una chica distinta, y ellos no lo notaban, exageraban en sus interpretaciones sobre ella. Así que en tres meses había juntado el suficiente dinero para pagar la inscripción de la universidad, se quedó sorprendida de su logro.

—Sí, Mr. J me sigue llamando por las noches esperando que regrese con él—Decía Delta al teléfono, mientras le arreglaba las uñas de los pies a Sarada, tenían esa cercanía física, donde podían cambiarse como muñecas, maquillarse, y hacerse peinados como si fuesen hermanas—Claro que no volveré con él, lo deje destruido, pero tiene que entender que no podía seguir en esa relación, Koji me trata como me merezco

Sarada y ella se burlaron ante ese comentario—Cállate perra, es cierto, Koji es todo un amor, un encanto, lo amo—Dijo alardeando

. ¿Por qué Delta y Chöu tenían que ser tan distintas? Delta tenía novio, pero aun así la mayor parte de su tiempo se lo dedicaba a Sarada y ponía todo su empeño y energía en mejorar el juego, y Chöchö solo se lo dedicaba a ese tal Shikadai, no tenía tiempo de escucharla, ni de burlarse sobre lo que sarada le hacía pasar a los idiotas.

—Tengo que irme ya—Le dijo a Delta, esta asintió terminando de pintarle las uñas

—Espera a que se seque, no, no te digo a ti, bueno te llamo luego, besos perra. Olvide que hoy trabajabas—Le dio el dinero a Sarada—Con eso ya puedes pagar la inscripción ¿No es así?

—¿Me estás monitoreando?—Le dijo con burla

—Soy tu asesora financiera perra, agradéceme—Dijo, tomando las llaves de su auto, no notó la presencia de Boruto fuera de su residencia, ni cuando empezó la persecución, ellas iban más concentradas en la conversación de su cita de mañana que no notaron la indeseable presencia del auto de Boruto.

—¿Por qué te burlas de mi relación con Koji?

—Pasas más tiempo conmigo que con él ¿Por qué no dudaría de una relación así?

—Ay cállate, experta en vinculaciones amorosas—Bromeaban entre ellas—Pero ya, mi amora, es obvio que lo amo

—Sí, pero ¿Es obvio que él te ama?

—Por supuesto—Dijo Delta resoplando, nerviosa—¿Cómo no iba a amarme en estos tres meses que hemos estado saliendo? Lento pero seguro

—Aun así, ¿Qué es lo que hacía un hombre de cuarenta años en una fiesta? Eso siempre me lo cuestioné

—Para yaaa grosera, que sea mayor no significa que no pueda hacer aparición en un evento gamer, él es fanático

Boruto estaba nervioso, no sabía si llamarle a Delta y avisarle sobre lo que estaba haciendo, sabía que si lo descubría ella entraría en una crisis, y posiblemente le gritaría y golpearía nuevamente.

No era la primera vez que rompía con él, se había acostumbrado a que ella no supiera lo que quisiera, y respetaba sus tiempos, pero habían pasado más de tres meses donde ella no cedía y lo torturaba con la incertidumbre, su familia había notado el estado en el que estaba, no era él, no comía, no dormía, sus ojos amanecían hinchados de tanto llorar después de las conversaciones cortantes durante la madrugada, donde Delta le daba señales de regresar y al día siguiente se arrepentía, para Boruto había sido suficiente, había esperado paciente, la había complacido en todo lo que ella demandaba, él necesitaba respuestas ante su actitud descarada y prepotente.

Delta entro al otro lado de la ciudad y él se sorprendió ante lo sucedido, ella no solía venir a esta parte, mucho menos sola, manejando. No pudo sostener su mandíbula al ver bajar a Sarada del auto de Delta, él la reconocía, era la chica por la que habían terminado. ¿Acaso Delta la estaría hostigando? Quedó atónito cuando Delta bajo para abrazarla por la espalda y llenarla de besos, mientras que la chica de cabello negro le levantaba el dedo medio, no duraron mucho tiempo sus afectos públicos, pero no fue lo que imaginó. Ignoró el impulso de bajarse y cuestionar a la chica que había terminado con su relación, se preguntaba que mierda hacía Delta al lado de ella, ¿Se conocían?

Boruto continúo siguiendo a Delta sin que esta notara su presencia, se estacionó en un sitio público y camino unas cuantas cuadras hacia un café, donde saludo afectivamente a un rostro familiar.

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—¡Me alegro por ti!—Dijo Chöu abrazándola, su rostro no tardo dos segundos en cambiar por uno de tristeza, y llorando en medio del abrazo

—¿Qué sucedió?—Le cuestionó alarmada

—Es que, Shikadai, es que—Decía entre gimoteos—Es que…fingió que no me conocía en una de sus partidas, y fue muy humillante—Se limpió las lágrimas en el mandil de Sarada

—No es cierto—Mencionó Sarada—¡Que imbécil!

—Lo sé, lo sé, sí lo es, ya no quiero saber nada de él, ya no, necesito que me estes apoyando, necesito que estes conmigo porque yo sola no puedo hacerlo

—Sabes que estaré contigo

—Es que también sé que estas muy ocupada en tu otro trabajo que no quisiera hacerte perder el tiempo

—No, no te preocupes, cancelaré todo

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—Parece que tu mamá no ha llegado

—Me dijo que llegará más tarde de la una—Mencionó Sarada poniendo su bolso y abrigo en la entrada, Chöu hizo lo mismo

Calentaron lo que su madre le había dejado preparado y subieron a la habitación de Sarada.

—No puedo creer que tiendas la cama—Chöu se dejó caer en la cama, cansada de estar parada la mayor parte del día

—Así no tengo que sacudirla en las noches y solo llegó a dormir, espera, iré a activar la alarma

Chöu asintió, levantándose con pesadez, notó la carpeta de Sarada y la tomó entre sus manos, abriendo el candado con la llave que tenía colgada en el cuello. Ahí estaban los expedientes de los chicos con los que había salido, la foto, los datos más significativos, sus conversaciones con ellos, y las curiosidades que sus novias solían decir acerca de las personalidades de ellos. Sarada era demasiado meticulosa con los proyectos en general, le gustaba el orden, que todo saliera bien, pero también sabía improvisar y adaptarse a las circunstancias. Ningún chico era atractivo, y si leías las notas y sugerencias de Sarada analizaba los discursos y mencionaba las red flags que encontraba en ellos "Su clasismo es insoportable, al punto que te considera propiedad, él piensa que pagarte una salida significa que tendrás sexo con él, no hables acerca de futbol o toda la conversación se centrara en ello y en lo ignorante que eres en los deportes"

—Ya revisé que todo estuviese en orden—Le anunció a Chöu victoriosa—El sótano está cerrado, las ventanas de igual forma, la luz de afuera esta encendida y…

—Oye, no sabía qué hacías todo esto…¿Te lo pidió Delta?

—No, de hecho, lo hago para mí, así recuerdo porque no debo sentir lastima por ellos

—Tal vez deba hacer uno de Shikadai—Comentó a forma de broma, pero Sarada asentía convencida de que era necesario—Chica, no me había dado cuenta de que pasabas más rato con la Delta que conmigo, hasta ahora que veo esto, has salido con muchos chicos

—Ocho no son muchos

—En tres meses lo son, ¿cómo les rompes el corazón tan rápido?

—Es que no lo hago—Dijo dándole una mordida al chocolate que no había terminado en la mañana—Ellos lo hacen solos, como el perro de las dos tortas

—¿Y qué es lo que pasa con las chicas después de que descubren que su ex es una mierda?

—Delta se encarga de darles consuelo, somos una mafia te lo aseguro—Mencionó con seguridad imitando el tonó que hacía Delta cuando lo decía

—¿Y confías en ella? ¿En que lo haga?—Sarada frunció el ceño, Chöu no dejo pasar esa expresión desapercibida y se sintió incomoda—Lo siento no quise incomodarte, es que—gimoteó, sintiendo que las lágrimas venían nuevamente—Tengo problemas con la confianza en estos momentos, desconfío de todos, ya sabes como soy cuando paso por problemas amorosos

—Bueno la he visto hacerlo, se la pasa al teléfono, pero dejemos esto sí, dijimos que nos íbamos a concentrar en ti

—¿Qué están haciendo?—Mencionó Sakura a modo de susto, alarmándolas a las dos, haciendo que soltaran un grito y que Chöu cerrara rápido la carpeta

—¡Ma! ¡Casi me orino del susto!

—Sí me da azúcar, señora Haruno, quiero que sepa que es su culpa

—¿Qué tienen ahí?

—A esto, es el libro del mal—Dijo Chöu nerviosa—Vamos a quemar a todos nuestros exnovios aquí

—Será el libro del bien entonces—Dijo yéndose por el pasillo—Avísenme si hay espacio para mí, tengo muchos ex novios por quemar

—Salvadas por la campana—Mencionó Chöu bajito

—¿Ya comiste?—Le gritó Sarada, corriendo hacia el pasillo

—A eso voy—Le respondió de mala gana

—Chica, tal vez debas darme un bolillo pal susto

Sarada asintió no sin antes guardar la carpeta en su mochila, con todo y candado, se sentaron en el comedor acompañando a Sakura, mientras ella les platicaba lo que había sucedido en su día.

—¿Te sacaste la ceja?—Le pregunto a Sarada, esta asintió—Y noté que tienes shampoo corporal en el baño—Nuevamente asintió—¿Estas saliendo con alguien?

—¿Qué?—Empezó a toser ante esa pregunta

—Te estas depilando más seguido, he notado que tienes más interés en el aseo personal, tu ropa esta más limpia, casi no comes o no te veo comer y pareces estar distraída todo el tiempo, además de que no pasas mucho tiempo en casa, ni en tus días libres

—Suena como si fuese un monstruo que no tiene interés en la apariencia física o el aseo personal

—No dije eso

—No, no estoy saliendo con nadie, me he dedicado a trabajar—Estaba respondiendo con los nervios en la punta de la lengua

—Mmm por cierto—Mencionó comiendo—Me llegó una notificación sobre tu cuenta de ahorro, tengo que ampliarla porque llegaste a tu limite

—¿De verdad?—Preguntó intrigada, no contaba con que sucediera eso

—Lo interesante aquí es, ¿De dónde sacaste todo ese dinero? ¡No estamos hablando de ahorros de propinas Sarada!

Chöu y ella se miraron nerviosas, abriendo la boca para poder explicarlo.

—Es que…es que lo que estamos haciendo—Mencionó Sarada

—Te das cuenta de que te notó nerviosa y dudosa

—Es que, no es legal—Soltó Chöu—Estamos vendiendo brownies con mariguana y bebidas como las que usted hace, fuera del menú de Kakashi-sensei

—¿Estás vendiendo los brownies en el bar?—Estaba alarmada

—No, no, por supuesto que no—Mencionó Sarada

—Chica, los vendemos los viernes en el subterráneo, es por pedido, no queríamos decir nada porque ya sabíamos que desaprobarían nuestro negocio, además tenemos pocos clientes, los de confianza

Sakura asintió lentamente—No lo apruebo y no debí saberlo

—Por eso no queríamos decirle

—Ya sé, sé lo que me dirás sobre los estigmas y prejuicios que hay entorno a eso, y también sobre la sangre que se derramó por la María, pero esta que tenemos es libre de sangre, resulta que Code—Chöu le dio un codazo—Ay ya dije su nombre

—¿Code?—Dijo, volviendo a comer de su plato—¿Code el niño que parecía Chuky las metió en esto?

—No, más bien nosotras lo involucramos—Mencionó Chöu

—Mmmm no les creo—Dijo serena

—Su abuela de Code padecía epilepsia, entonces todo lo que tenga que ver con mariguana en él es legal

—su abuela murió hace seis años

—Sí…pero sé quedo con las plantas que ella tenía, plantas legales, libres de sangre y de guerra y secuestros y tortura, y lo estamos haciendo por nuestra cuenta, pero, pero—Agacho la cabeza—ya no lo haremos—Dijo, avergonzada por mentirle y por confesarle algo que podría poner en peligro su trabajo

—Apoyo el emprendimiento que están haciendo, de verdad, sé que hacen un gran esfuerzo para pagar el acceso a la universidad, pero que la desesperación no las lleve a actuar de formas que las puedan poner en riesgo—Les dijo Sakura tomándoles la mano a las dos—Sé que están ansiosas por querer continuar sus estudios y aprender algo nuevo y novedoso, pero la universidad no les puede dar todo, no siempre es como lo platican

Sarada volteó hacia otro lado, sabía a qué se refería a la no idealización ni romantización de los estudios, lo veía con su madre, un título no le garantizaba una mejor vida, ni siquiera tener la capacidad de resolución de conflictos en ese puesto o la sensibilización necesaria; El nepotismo estaba presente en cualquier institución, al igual que la falta de derechos laborales, era difícil acceder a un puesto laboral sino conocías a alguien o tenías un familiar ahí, pero era optimista pensando que con ella podía ser distinto.

—Aun así creo que me lo merezco—Dijo, mirándola fijamente a los ojos, ahí fue cuando Sakura cedió, sintiéndose incapaz de cumplirle todas las expectativas a su hija, ella seguía aferrándose a ese sueño, a esa necesidad de "ser alguien", de poder cambiar sus circunstancias, Sarada se sintió mal, sabía que era como echarle la culpa a su madre de no garantizarle una vida digna, pero ella no lo veía así, ella debía cambiar la vida de su madre y de ella, ella era el futuro

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—vámonos Sarada, se nos hizo tarde—Mencionaba Chöu, echándose el desayuno a la boca

—Ya voy—Dijo tomando su mochila y corriendo a la puerta

Chöu iba en el monopatín y Sarada en la patineta, se les había hecho tarde, tenían que estar abriendo a las once para que pudieran hacer la limpieza, y ellas esa semana eran las encargadas de las llaves.

—Siento que no dormí—Decía Chöu, dando todo de sí para subir la loma

—No desayune—Expresó con tristeza—No mames me equivoque de mochila—Dijo sintiendo la carpeta pegar con su espalda

—Ya es demasiado tarde para regresarte, sabes que no puedo subir la cortina sola

Maldijo por lo bajo

—Oh no, no de nuevo—Mencionó Chöu, observando que ese carro venía a una velocidad pacifica desde hace cinco cuadras—Nos están siguiendo

—Apura el paso, será más fácil huir en la bajada, te vas por

—¿Te quieres separar? ¡No podemos separarnos! ¡No hagas eso!

—Está bien, solo no te detengas y pégate a la pared

Chöu hacía lo que su amiga le decía, acelerando el paso para llegar a la bajada. Sarada volteaba hacia atrás pero no podía ver bien con el movimiento y su cabello chocando con su rostro; Ambas se prepararon para descender y el auto empezó a ir más rápido.

—No te detengas Chöu—Le alertó Sarada, a este punto su corazón latía con más fuerza, se pegaba cada vez más a la banqueta, y evadía los baches con dificultad

El carro freno a unos metros de ella, la puerta se abrió, haciendo que Sarada intentara frenar con dificultad, saltó de su tabla y la tomó para utilizarla como arma, pero Boruto le enseñó las manos saliendo del auto

—¡Sarada!—Le gritó Chöu preocupada

—Estoy bien—Dijo intentando que Chöu se calmara, pero esta llegó corriendo amenazando a Boruto con el gas pimienta

—Ha eres tú—Mencionó Chöu bajando su brazo

—Sí, ¿Quién más?—Se quejó observando a Sarada, esta no lucía feliz

—¿Qué quieres?—Le cuestionó molesta—Voy a llegar tarde a mi trabajo

—Me dijiste que vivías a costa de tus padres ¿Acaso era mentira?—Las sospechas de Boruto se hacían cada vez más reales

Sarada entornó los ojos, evitándolo, había olvidado las mentiras que le había dicho.

—Mira werito, tenemos prisa ¿Sí?

—Delta te está utilizando—Le mencionó Boruto viendo cómo se subía a su patineta y se iba, Sarada le levantó el dedo medio

—¿Qué significa eso?—Preguntó Chöu

—No lo sé, pero no me quedaré a escucharlo, es un manipulador

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Después de posponer por una semana la salida, finalmente llego el día de prepararse; Delta le decía como actuar y que decir en todo momento, la había llenado con discursos acerca de lo malos que habían sido esos chicos con ella, y Sarada sentía emoción de poder devolverles un poco de lo que ellos le habían causado a Delta, ella era su amiga, y no toleraba el hecho de que alguien le lastimara, quería gozar al ver sus caras de arrepentimiento, quería que ellos suplicaran por ella, así como Delta alguna vez lo hizo por ellos; Tener a las personas pidiendo por ella la hacía sentir deseada y poderosa, orgullosa del trabajo que estaba haciendo, sentía que el karma que les ofrecía seria suficiente por las faltas que habían cometido con las chicas.

—Acepte venir a hablar tres palabras contigo, no quiero nada innecesario y ahórrate tus discursos cursis—Mencionó Sarada con seguridad

Aquel chico empezó a llorar—Pensé que lo que teníamos era especial, no sé qué paso, no sé dónde nos perdimos

—Ay dios—Entornó los ojos—Si lloras me voy—Mencionó Sarada con cansancio

El chico se limpió las lágrimas, mientras Sarada volteaba a todos lados, sonriéndole a extraños, intentando ignorarlo.

—No quiero incomodarte, lo siento, pero me gustaría saber que sientes por mí

—Dime algo, ¿Harías lo que fuera por mí?—Mencionó seductora, poniendo toda la atención del mundo, este asintió—¿Lo que sea? ¿Rogarme? ¿Casarte conmigo?—Este asintió convencido—Me darías tus contraseñas de juego—Dijo con una sonrisa

—¿Por qué haría eso?

—Porque así sabría que confías en mí o ¿Acaso no lo haces? ¿No soy tan importante para ti como lo son tus juegos? ¿Acaso no quieres todo de mí?—Empezó con el bombardeo de preguntas

Delta escuchaba lo que decían y sonrió por dentro al escuchar las cuentas y las claves, intentando entrar. Saltó de alegría en cuanto se abrió la cuenta

—Mmmm no es cierto, no tenías que dármela, solo te estaba probando—Mencionó Sarada con confianza, dándole un tierno beso—¿Serás devoto a mí?—Alzó una ceja esperando que cayera

—Por supuesto que sí mi amor, yo haría todo por ti, tú eres lo mejor que me ha pasado, ya sabes—Dijo tímido—No sé qué hice para que una chica como tú se fijara en mí, con todo respeto, digo, no sé lo que hice y quiero saberlo porque tengo miedo de perderte, significas mucho para mí

Superficial, fue la primera palabra que se le vino a la mente a Sarada, lo anotaría en su carpeta.

—¿Podemos tomarnos una foto?

—Sabes que no soy fanática de las redes sociales, pero te parece si ¿vamos a ponernos más cómodos?—Le acarició el rostro delineándole los labios con una uña

—¿Quieres decir que lo vamos a hacer?—Dijo, sintiendo un cosquilleo en sus piernas

—Sí, pero…yo subiré primero—Le entregó la tarjeta de la habitación, este acarició su mano tratando de quitarle los guantes de cuero, pero Sarada retiró rápidamente la mano

Se abrió el vestido cruzado, enseñándole el corsé que traía bajo el vestido, este babeaba por ella.

—Espera cinco minutos en lo que terminó de realizar tu sorpresa—Le guiñó nuevamente el ojo, mandándole un beso, antes de que se fuera le tomó la mano—Me encanta el color de tus ojos

—Deberías recordarlos cariño, porque lucirán distintos—Sarada puso los ojos en blanco, simulando sentir placer, soltando un ligero gemido

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—¿Por qué era importante su contraseña?—Le preguntó a Delta, quien la esperaba paciente en su auto, esta no paraba de reír con lo que acababan de hacer

—Espera, es que mira—Reprodujo nuevamente el video—Es un pen/dejo ¿De verdad es tan ingenuo para pensar que iban a coger? ¡que coja con un cerdo si eso es lo que busca!—Soltaba la carcajada regresando el video al inicio, Delta había puesto un peluche de marranito con un enorme agujero en la cama

—¿Qué es lo que harás con el video?

—No lo voy a publicar ¿Crees que soy estúpida? No quiero meterte en problemas Darling, mucho menos a mí—Sarada comenzó a dudar aún más

—¿Por qué me meterías en problemas?—Preguntó riendo

—Es un decir perra, ¿Qué te pasa hoy? Andas super intensa con las preguntas—Encendió el auto

—No, es solo que—Había evitado mencionarle que había visto a su ex novio, y lo que él había dicho sobre ella, pero se mentiría a sí misma si dijera que no le interesaba el discurso de aquel rubio, así que decidió omitírselo y hacer su propio criterio—Tengo que regresar al trabajo—Comentó, quitándose el maquillaje y los zapatos

—Pensé que era tu día libre

—Es que Chöu está muy abatida por lo de aquel hombre, y no quiero que vuelva con él, entonces—Suspiro

—Deberías seducirlo, para demostrarle a tu amiga lo mierda que es

Sarada observó a Delta y esta soltó una carcajada

—No podría hacer eso, ella es importante para mí, no creo que lo tomé a bien

—Querida, todas las mujeres han estado muy agradecidas contigo por abrirles los ojos, te garantizo que ella lo estará si lo haces, confía en mí ¿Cuándo te he fallado perra? Mmm antes de que se me olvide—Le dio un regalo—Lo vi y pensé en ti

Sarada abrió la caja, dándose cuenta del casco y las coderas—¿Qué es todo esto?—Mencionó riendo

—He visto que vas en esa tabla sin protección, no deberías salir así de confiada

—Gracias, pero…

—Sin peros, me preocupo por ti, eso hacen las amigas perra, solo agradece y ya, te cuesta tanto dejar que te ayuden, mmm por cierto, nos llegó otra propuesta; Ay dios como quisiera cogérmelo yo, pero lo conozco —Le enseñó las fotos y el perfil de Ig

—¿Saru?—Pregunto Sarada—¿Se llama Saru?

—Sarutobi, pero le decimos Saru, ¿A que es un encanto?

—Sí, a comparación de todos estos idiotas con los que he salido, sí, lo es

—Debemos elaborar un plan, pero para esto, tenemos que hacer circulo de estudios, por dios, Saru en un sabelotodo, no te imaginas la cantidad de temas que tiene en su repertorio, estoy segura de que caerías tremendamente enamorada de él, yo estuve a punto de ceder ante él, pero, no es mi tipo

—¿Y qué es lo que hizo para que alguien quiera vengarse de él?

—Ese es el problema, es la falta de compromiso que tiene respecto a las salidas con otras chicas, él es muy de fluir y responsabilidades afectivas que al final no tiene; Solo ejerce su poder de ñoño para convencerte de que es buena elección salir con él y tener relaciones poliamorosas, al final te gosthea

Nuevamente volvió al perfil, no salía su rostro, las fotografías solo eran de perfil y debía confesar que ese perfil no estaba nada mal, una nariz afinada y rasgos llamativos más que nada un cuerpo demasiado trabajado, se notaba que el gimnasio hacía de las suyas. Tenía una espalda amplia y fuerte, y las venas se marcaban en sus brazos.

—¿Entonces cuál es el plan?—Mencionó, admirando sus fotos

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Sarada entornó los ojos al verlo sentado en la barra.

—¿Qué quieres?

—Solo quiero hablar contigo

—Yo no—Le dijo cortante

—No lo hago por gusto—Se defendió

Avanzó a la barra, ante la mirada de Chöchö—¿Entonces?

—Delta rompió conmigo porque pensó que teníamos algo, tú y yo…

—No hay nada entre nosotros, si quieres que se lo diga, se lo diré

—Sé que lo sabe, sé que te está usando

—¿Este es otro de tus intentos desesperados por volver con ella? ¿Acaso no la conoces? ¿No te das cuenta de que no quiere nada contigo?

—¿Y tú sabes de ella? ¿Qué sabes de ella? ¿Sabes en que trabaja? ¿A qué se dedica? ¿Sabes quién es su familia? ¿Cuántos hermanos tiene? ¿Sabes su verdadero nombre? ¿Te ha llevado a su verdadera casa?

—Oh sí, me ha llevado a su casa

—La casa de la loma es de sus padres, tiene una piscina que da vista hacia el voladero—Le dijo Boruto, seguro de que con eso la engancharía —Pregúntale sí tiene casa propia, con tanto dinero ¿No crees que tendría una? Sabrás que ella confía en ti si te dice el lugar—Boruto le dio una dirección, yéndose de ahí, esperando sembrar la duda en Sarada.