Habías días en que notaba que Delta se contradecía en algunas historias, cosa que le hizo poner atención en los discursos que daba o en las conversaciones telefónicas que tenía, se burlaba de las situaciones pasadas, alardeando de sentir lastima por aquellas personas. Para Sarada dejaba de ser gracioso, se cuestionaba a sí misma sobre su posición y a donde la llevarían las actividades que estaba realizando, sabía que eran dinámicas que le causaban ruido, no estaba del todo contenta con ellas.
Boruto se había metido en la tranquilidad que de alguna manera le brindaba el juego y dudaba de cuáles eran sus razones.
—Háblame de Mr. J—Eso sobresalto a Delta, la tomó desprevenida—Te siguen llegando rosas de él ¿No es así?
—Mmm realmente es un fastidió, ¿Cien rosas? ¿Cree que valgo solo eso? —Dijo acompañada de una risa burlona—Pensé que todos nuestros años significaban más, ¿Sabes? Estuve para él, ayudándolo, apoyándolo en su carrera gamer, crecí junto con él hasta que alcanzo la gloria, cuando hacia sus transmisiones estaba ahí, apoyándole, desvelándome junto a él, aguante los comentarios de las fanáticas, aguante sus putas salidas de patrocinadores, le conseguí seguidores, yo hice su carrera ¿Y dónde estaba mi reconocimiento? En ser la puta novia de alguien
—¿Y dónde quedó eso de la violencia?—Le preguntó
—Se llama violencia simbólica reina, remitirme a un espacio estereotipado y prejuicioso donde solo soy el rostro de la novia de alguien famoso—Mencionó, tomando la otra mano de Sarada—¡De verdad en otra maldita vida pude ser esa gran emprendedora, Delta Nails! ¡Mira este trabajo! D-i-v-i-n-o-
—Tal vez deberías serlo
—No tengo la necesidad de hacerlo, ¿Mis padres? ¿Crees lo que tolerarían? Bueno, realmente no esperan mucho de mí
—¿No?
—¡No! Cuando entre a la universidad me dijeron ¿Cómo por? Tipo, reina, tu no ocupas ser lista, ocupas ser famosa, el rostro de alguna reconocida marca
Sarada soltó una risita que incomodo a Delta—¿De verdad? ¿Solo te veían como un rostro lindo?
—no sabes cuanta presión hay en eso—Mencionó Delta—Toda mi infancia estuvo llena de atenciones entorno al cuidado de la piel, si iban a reconocer a mis grandes padres artistas sería por la belleza de su hija—Le señaló la gran foto de una muñeca—Soy yo
—¿¡Que!? No te pases, pensé que era una de esas muñecas—Delta negó—pero—Nuevamente negó
—Pase con esos vestidos horrendos la peor infancia, concursos, tratamientos, faciales, depilaciones dolorosas y al principio lo veía como oh wow, sí, quiero todo eso, porque todo eso es lo que las niñas quieren a lo máximo que podemos aspirar, a la perfección, una depilación completa, una piel perfecta, uñas estilizadas, el cabello largo, los pómulos altos, el cuerpo trabajado, una liposucción, todo, wow, pero es una mi-er-da, quien, como tú, que aún puedes decidir depilarte o no
—Es una mier/da—Dijo, observando sus uñas, ella ya había atravesado por toda la mie-rda de la pubertad y las inseguridades todavía quedaban, se preguntaba entonces ¿Qué inseguridades tendría Delta?—Debiste tener cero complejos
Soltó una carcajada—Tanta perfección te vuelve crazy, para mí never enough. Me volví la cara de un maquillaje conocido, y ahora tengo todos esos productos echándose a perder porque no son para mi tipo de piel, pero mi contrato me impide utilizar otros, me volví el cuerpo de otra marca de ropa y odio como se me ve. Estar en ese mundo, es para personas que sobreviven, un mundo hostil en el que no querrás estar pequeña saltamontes—Le mencionó dejando finalmente sus uñas—Tienes todo y a la vez nada, el vacío, aunque este medio lleno con nada se cubre
¿Esta era la misma Delta de la que hablaba Boruto? ¿La que la había engañado? ¿La que la estaba utilizando?
—Debió ser duro para ti
—Carajo sí, obviamente, estar encerrada en este maldito bunker es horrible, escucharme a mí misma me atormenta, que bueno que estás aquí conmigo
—Tienes todo el dinero del mundo para comprarte algo más simple ¿Por qué no lo has hecho?
—No, no, no, algo más simple no se compara con esto
—Entonces ¿No tienes otra vivienda? Llegué a pensar que a estas alturas de ser una mujer independiente y autónoma tenias un lugar para ti
Delta comenzaba a sospechar de Sarada, ¿Por qué le estaba preguntando cosas tan personales? Pero aún más, ¿Por qué estaba respondiendo esas preguntas con la verdad?
Hace muchísimo tiempo nadie se interesaba en ella, en lo que pensaba, en como había vivido, no tocaba esas cicatrices durante periodos prolongados y en el aquí y el ahora estaba hablando como si conociera a esta chica de toda la vida, como si no existiera un dinero de por medio para que fueran cercanas. Delta desecho la idea de la fraternidad, solo eran negocios, si no existieran estos de por medio, Sarada no estaría ahí, intentando saber de ella. Para Delta solo era una simple fachada de falsa modestia, ella también lo hacía, preguntaba cosas por preguntar para que la gente se sintiera significativa, para que se concibieran como personas importantes así se ganaba su confianza, pero toda esta fachada de interés era mierda, a ella no le interesaba saber como estaba la persona después de que su abuela falleciera o después de que perdiera un hijo, todo eso solo lo preguntaba para fingir ser una persona amable, dar una imagen que no habitaba en ella desde hace tiempo, lo único que importaba era la fachada, la superficie.
—Nunca de los nunca, mis padres no me dejarían, me tienen atada a este lugar, dando la cara por ellos—Intentaba responder superficialmente, pero la verdad salía de alguna forma
—¿Y tus padres dónde están?
—Lejos de mí, donde no puedan lastimarme—Cantó como princesa de disney, yendo a la cocina, evadiendo los temas, ¿Por qué estaba diciendo verdades a medias? ¿Por qué Sarada pudo romper el caparazón donde se protegía?—¿Sueles ser así de preguntona perra? ¿Por qué tanto interés en eso?
—¿Te da miedo que te conozcan? ¿Somos amigas, no? Deberíamos hablarnos de situaciones familiares incomodas y ayudarnos a superarlo
—Eres rara
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Se sentaron fuera de la universidad, en las gradas, observando a las demás personas llegar a estudiar o comer, la noche estaba serena, no sentías ni frío ni calor, el viento a penas sacudía el cabello de Sarada, no se conocían ni estaban cerca de estarlo, no preguntaron sus nombres o sus teléfonos, estaban ahí, observando, pensando, callar en estas circunstancias se volvió un privilegio, puesto que compartían el mismo dolor y no había algo más que decir que les pudiera dar consuelo
—Le pregunté si tenía otra casa, como insinuaste—Empezó la conversación—Y negó todo…¿Cómo supiste de todo esto?—Necesitaba encontrar respuestas y rápido, había tenido una sensación incomoda la mayor parte de la semana
Y cuando vio a Boruto nuevamente le pidió que hablaran en un lugar seguro, este le mencionó las clases que tenía pendientes y acordaron verse en la universidad, para Sarada estaba bien, podía escaparse del trabajo durante unos minutos, ya no soportaba más la intriga, necesitaba saber quien estaba mintiendo.
—Una de sus amigas me lo dijo—Mencionó seco, no queriendo tocar la herida, se recargó en la pared moviéndose dos escalones más abajo, observando el rostro de Sarada, quien lo sostenía con ambas manos, esta lo miro a los ojos.
—Creí que este proyecto era especial, pero fue un estúpido juego—Mencionó abatida—Me cegaron sus halagos y discursos, pensé que compartíamos el mismo estandarte social… que…tonta fui al confiar en ella—La tristeza se notaba en su voz, porque ella había creído que el vínculo era genuino, ahora entendía que, si era una situación que la rebasaba, porque ella si consideraba a Delta como una amiga, y ahora estaba vomitando verdades
—De nada—Le dijo Boruto, suponiendo que esta nunca le agradecería por lo que él hizo
—Sí, supongo que gracias—Sarada estaba demasiado atónita para reconocerle el mérito—¿Cómo supiste que todo era verdad? ¡No me digas que es porque te lo confirme! —Lo señalo Sarada con un dedo, desconfiando nuevamente de él, Delta le había dicho que era manipulador, y chantajista, te hacía sentir engañada con sus palabras
—Un día seguí a Delta sin que se diera cuenta, y la vi con un viejo conocido, yo sabía que él tenía esposa, entonces me sorprendió verlo con ella, en cuanto me vio supo que estaba en problemas, fue cuando Delta comenzó a armar un escándalo, pero al siguiente día me busco como si fuese la persona más importante, pidiéndome perdón y queriendo reconciliarse conmigo—Suspiro—Dije, va, que puede pasar, ella va a cambiar, y a los tres días volví a verla con Koji…ya sabrás lo que sigue—Dijo encendiendo su vape, ofreciéndole a Sarada, esta negó
—¿Por qué confiaste en lo que te dijo ella?
—Porque luego te localice, no era lo primero que pensaba en decirte, fue lo que salió, realmente estoy furioso contigo, pero sé que no es tú culpa, y sé que nos está utilizando para sus fines, no podemos llamarle amor a lo que ella siente, porque dudo mucho que pueda sentir algo; Ha utilizado a las personas para sus propios fines, odia estar consigo misma, así que busca entretenimiento real, y nosotros fuimos su blanco perfecto—Estaba irritado, le costó semanas asimilar la situación, tenía personas alrededor que fue perdiendo por defender a Delta, la relación con su familia se iba haciendo cada vez más lejana por ensimismarse con una relación que no existía
—Pero aún así porque confiaste en ella, ya te había engañado, ya sabías que mentía, pero decidiste darle otra oportunidad
—Porque la amaba, porque soy una persona simple, si ella me dice que me ama yo le creo, si ella me dice que va a cambiar yo le creo, porque así soy, no me gusta andarme con complicaciones—Mencionó un poco molesto—Así soy—dijo, intentando retener las lágrimas sintiéndose cada vez peor, ahora Sarada le confirmaba lo cruel que podía ser, porque realmente Delta hacía sufrir a Boruto, se reía de él, de sus intentos por regresar a una relación que para Delta fue la peor
Sarada cubrió su boca con una mano, escondiendo lo temblorosos que estaban sus labios, le había dado la razón a Boruto, sintiendo la realidad de que Delta solo la veía como un juego, él la observó, intentando tomarle la mano, consolarla, pero ella la retiro—¿Cómo sé que lo que me dices es verdad y no me estás usando para vengarte de ella?
—Dime con quien has salido y te digo que tiene que ver con Delta
—Mejor tu dime con quien salió y así confiaré en tu palabra—Dijo, con la voz cortada
Quería defenderla, mencionarle a él que ella no sería tan cruel para usarla, pero desde el primer momento en que la vio, le ofreció dinero, viéndola como una persona que haría lo que fuese por este. Si Delta se lo hubiese pedido sin la necesidad de darle dinero tal vez ella lo abría hecho, distraer a su novio, pero Delta le pagó por hacerlo y eso dejaba mucho que hablar.
Boruto inhalo profundo y sostuvo el aire en sus mejillas, pensando durante unos segundos, en cuanto tuvo una respuesta sacó el aire y le dio una calada al vape—Kabuto Yakushi, un tipo raro con lentes de Harry Potter demasiado mayor pero no tanto para llegar a los cincuenta, ammm, Renga Kokubo que recientemente se operó la nariz, Hoki Taketori, un estúpido que siempre trae medio rostro tapado
—¿Cómo sé que toda esta información no te la dijo quien sea que te haya dicho esto?
—Porque esos son de la comunidad gamer, solían acosar a Delta—Le mostró evidencias, conversaciones, vídeos, comentarios—Delta solía ser de la comunidad, ganaba torneos, era experta en lo que hacía, hasta que empezaron a acosarla, dieron con su residencia, y la amenazaron de muerte, tuvo que dejar eso, y empezó a usarme a mí para dar la cara en las partidas y torneos
—¿Entonces todo esto lo hizo por una venganza?
Boruto miro al suelo no sabiendo que sentir, estaba tratando de procesar lo dicho, pero de pensar que Delta cometería una traición de tal magnitud le revolvía el estómago. Le habían advertido sobre ella, pero él había decidido defenderla con capa y espada, no era la misma chica que él conocía, la chica de la que se enamoro parecía tan lejana, tan fantasiosa.
—¿Me estuvo usando para quitarle la contraseña a estos idiotas y hackearlos? ¿Porque me lo estás diciendo? ¿Por qué quisiste ayudarme?
Sarada prefería incomodar a Boruto con preguntas a incomodarse ella con sus pensamientos, Delta la había utilizado para sus propios fines, como un vil títere, a una persona que se le puede pagar y esta hará lo que sea para obtener las migajas.
—Porque nadie merece ser tratado así, como algo desechable—Mencionó con más tristeza que indignación, pensó que Delta lo había visto por cómo era, y no como un peón más en una venganza que no tenía pies ni cabeza—Di todo por ella, maldita sea, es que todo mundo tenía razón, no imagine hasta qué punto llegaría—Estaba sorprendido cuando conecto todo
Porque eso era lo que sucedió, Delta había utilizado a Boruto para triunfar por medio de él, desterrando a varios de los primeros puestos y dejándolos en el olvido, irritándolos al punto en que pensaran que no eran lo suficientemente buenos en el juego haciendo que lo abandonaran, torturándolos psicológicamente con comentarios burdos cada que podía, elaborando cuentas falsas, acosándolos como ellos lo habían hecho con ella, impidiéndole retomar lo que le había dado sentido a su vida. Ellos la habían alejado de lo que más amaba y ella les arrebataría las ganas de vivir, había usado a Boruto y a Sarada para poder vengarse y esa cuestión les costaba tragarla, ahí se encontraban, de brazos cruzados ante esta situación no queriendo renunciar a Delta, no queriendo cortar lazos con ella por una imagen idealizada sobre lo que era con ellos, sobre el trato que les daba.
Sarada sacó de su mochila la carpeta donde tenía todos los expedientes de los hombres con los que había salido, mostrándoselos a Boruto, este reconoció inmediatamente a los gamers.
—No puedo creer que bajo esa cortina de amabilidad se escondiera esta parte de ella—Seguía en negación
—No te lo tomes a mal, pero si no tienes el mismo nivel socioeconómico que ella no te tomará en cuenta, te verá como otra persona más a la que puede dar órdenes. ¿No te has dado cuenta como trata a sus amigas? No las halaga ni las complace…—Decía tratando de recordar todo lo que no notó, esperaba que esta chica se diera cuenta a tiempo—Hay mucha indiferencia en sus palabras, pero con la gente que tiene a su servicio es la más amable del mundo, las alaba, les da seguridad, les hace creer que son personas cercanas, para que estos den lo mejor de sí. Lo he visto con meseros, los elogia, les hace cumplidos, porque no quiere que escupan en su plato, con su estilista, selecciona a gente humilde dándoles una propina más grande que el pago para que estos la prioricen sobre otros clientes, y cuando ve que sus clientes frecuentes se aburren, esta se va y no vuelve, lo hace por diversión—Contaba mientras veía la carpeta que le dio Sarada—¿Tu hiciste estas anotaciones?
—Llegué a pensar que esta información trascendería, que estábamos haciéndole un favor a las futuras novias de estos incompetentes, obviamente me equivoque…¿Cómo es que puede sentirse con el derecho de utilizar a las personas?—Mencionó Sarada con la voz rota pensando por dentro ¿Cómo me pude sentir con el derecho de utilizar a las personas?— nuevamente Boruto intento consolarla, poniéndole la mano encima pero esta la retiro—Quiero venganza, quiero que pague por esto que hizo
Se sorprendió ante lo dicho—¿Piensas pagarle con venganza? Estoy aquí para decirte que eso fue lo que la hizo hacer este tipo de cosas
—Obvio no lo hago para vengarme, lo hago para que ella sepa que no puede tenerme, que no soy una propiedad o un objeto, no soy una jugadora más en su estúpido juego—Sarada se levantó de ahí, limpiándose la lagrima que derramó, aguantándose los sentimientos
Era un sentimiento nuevo para Boruto, ella haría algo al respecto a diferencia de él, ella no se quedaría de brazos cruzados ante la jugada de Delta, ella podía demostrar ser mejor jugadora y a comparación de Boruto, Sarada no temía, no le interesaban las consecuencias, no le interesaba poder salir mal en ese juego, creía que ella podía soportarlo ¿Además, como podía quedar mal? Ella ya había perdido, en cambio Boruto solo fue a solicitar ayuda, creía que Sarada iba a entender y a darle una explicación sobre lo que sucedió, pero no se animaba a preguntar sobre lo ocurrido con él, acerca de como había llegado a esa conclusión Delta, a tratarlo de manera indiferente y fingir que los años que duro su relación no significaron nada, porque fueron tres meses de agonía, tratando de esforzarse en hacer que ella volviera con él, tratando de no perderla, olvidándose a si mismo.
—No creo que debamos vengarnos—Le mencionó, recordándoselo a él, tratando de no involucrarse en cuestiones vengativas, ya no quería ser usado
—No te estoy pidiendo que lo hagas, esto es mío, quiero recuperar la poca dignidad que le permití arrebatarme, no sabes lo que estoy sintiendo en estos momentos, y no creo que lo comprendas
—Creo que soy la persona que más lo hace
—Creí que era mi amiga—Dijo con un tonó melancólico y roto
—Creí que era mi futura esposa—Respondió abatido
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—Te lo dije—Mencionaba por teléfono—Koji es un idiota, se le olvido decirme que estaba casado—Mencionaba por teléfono, Sarada confirmaba aquello que le había dicho el rubio, estaba demasiado conflictuada sobre en quien confiar—Ay no me importa que este casado, la responsabilidad es de él, él está decidiendo ser infiel…Ay no, no lo llevaré a mi casa, ¿Estas loca o qué? ¡Que pague el hotel! Tal vez vayamos a Kiri, yo qué sé
Veía los ramos enormes de rosas que le llegaban a Delta, y como esta los tiraba por el acantilado
—Mr J—Decía riendo, pero para Sarada ya no era gracioso, el rostro que tenía era largo, lleno de tristeza y melancolía, no podía cambiarlo, no quería estar ahí, le dolía estar frente a frente con la persona que la estaba utilizando, había romantizado y puesto a Delta en un pedestal, porque parecía que no era parte de la norma, que cuestionaba, que sus investigaciones iban a la práctica y no solo a lo teórico, y sé equivoco.
Sarutobi era el siguiente en su lista, el rubio le había hablado sobre él, diciéndole que le había robado el puesto a Delta, y esta le guardaba rencor por darle el lugar de asistente, en vez de reconocerla como igual. De algún modo Sarada entendía a Delta y el rencor que le guardaba a aquellos hombres que le habían hecho imposible la vida.
—Linda, no te lo dije, esperé tanto tiempo para poder hacerlo—Mencionó colgando el teléfono, abanicándose el rostro evitando llorar de la emoción—Ahora podemos ser una red sorora, mujeres apoyando mujeres. Solo tienen que ir contigo, porque obvi dije que eras una intermediara y conocías a las personas adecuadas para resolver los "trabajos", y ¿A que quiero llegar con esto Darling? Que, recomendé el lugar donde trabajas como un lugar seguro, las chicas pueden llegar contigo y pedirte una poción de brujas y así sabemos que se trata de ya sabes que—Chilló emocionada—¿No te gusta la idea? No te noto emocionada
Delta lo hacía para evitar ver a Sarada más seguido, la incomodaba su curiosidad, su preocupación, temía que descubriría a la verdadera Delta, aquella chica vulnerable que se escondía porque le temía al mundo, que lastimaba antes de ser lastimada.
—No es eso…es que, ¿Qué tal si me enamoro de alguien? ¿No lo has pensado?—Fingió intrigarse por esa cuestión
—Darling eres una persona arromántica
—Sí, pero es un espectro—Le mencionó, Delta le guiñó el ojo abrazándola, feliz de que Sarada haya aprendido de su investigación
—La alumna supera a la maestra—Mencionó, chillando de emoción
—Tal vez me gustaría tener pareja, tal vez me gustaría salir con él—Le mostro la foto de Saru
—¿Quieres salir con hombres cuestionables?
Tal vez Delta la conocía mejor de lo que Sarada pensó, era difícil engañarla, se estuvieron conociendo en conversaciones y discusiones, tenían el mismo hilo de pensamiento, y en algunas cuestiones parecían coincidir, por lo que no era tarea sencilla engañar a Delta con algo que "quería".
Sarada había pensado que encontró una aliada en ella, cuando salían no tenía que esperarla hasta que terminara de coger con alguien, Delta se encargaba de estar con ella, de bailar, de compartir momentos, le arreglaba las uñas y las cejas con una delicadeza que parecía llena de afecto, estudiaban y debatían sobre temas políticos, intentaban deconstruir las realidades, se desmitificaban sobre el amor romántico, Delta mentía tan bien que le costaba diferenciar cual era la realidad de su sinceridad, estaba negada a pensar en ella como alguien que se aprovechaba, pero el ruido de las pruebas era más fuerte que la vinculación con ella.
No entendía en donde había estado el engaño, ellas cantaban por las madrugadas en videollamada canciones de Mon Laferte y Natalia, compartían textos y debatían entorno a ellos. Era una simplicidad que no tenía con Chöu, era una relación complicada, pero le agradaba Delta, y le dolía el engaño, porque finalmente descubría que Delta la veía como sujeto de estudio y nunca como igual.
—Tal vez quiero hacerlo, quiero estar dolida por una acción de un hombre, quiero ver como actúo, no sé…ver si es menos doloroso que…
—No necesitas eso, podemos fingir—Le dijo tomándola de las manos, pidiéndole canciones a su asistente virtual— Mi buen amor, pues la verdad no hay otra cosa que yo pueda hacer, tu no cambiaras, no me vas a convencer, de que ahora sí, todo va a estar bien
—Hasta cuando, seguirás pensando que puedes jugar a pedir sin nada dar, pues ahora, no estaré esperando…—Cantó con ella, sintiendo la canción en la piel, sacudiéndola, revolviéndola, ahogándola como una ola que vio venir, pero se dejó llevar
—Mi buen amor, sino quieres regresar—Cantaron ambas—¿Porque vuelves a buscarme una vez más? No me pidas que te dé una última noche, mi buen amor ¡Parece fácil para ti, alejarte para luego exigir que te quiera como si nada, nada, nada yo sintiera!
Sarada evito la mirada de Delta, y se sentó un momento para tranquilizarse mientras Delta seguía bailando alrededor de ella cantando, cada vez se hacía más pequeña tratando de no derramar lágrimas, pero esta traición le dolía más que una ruptura amorosa. Ella no la veía con malos ojos a comparación de Denki, que creía que lo que hacía Sarada traería un pésimo karma, y Chöu no la apoyaba lo suficiente por estar en una relación vaga, la única persona que le quedaba apoyando sus decisiones era ella, decisiones que finalmente no fueron de Sarada.
No había sentido estas sensaciones de familiaridad y confianza desde que conoció a Denki, nadie la había reconocido más allá de su madre en el aspecto intelectual, y Delta le abrazaba con todo y sus defectos, haciéndola sentir importante en un proyecto, compartiendo el mismo sentimiento de traición hacia lo romántico y de querer hacer algo, pero ahora se daba cuenta que era una relación insana, ¿Quién te pagaría para que pudieras bajarle el novio? ¿Quién llenaría tu cabeza con discursos bajo el estandarte de sororidad para obtener una venganza?
—Sí que te metiste en el papel—Le dijo dejando de bailar alrededor de ella
Sarada suspiro levantándose de ahí, agarrando los pedazos de su corazón y armándolos como pudo, haciéndose la valiente y la fuerte ante ella, porque si se derrumbaba sería darle el poder a Delta y no quería hacerlo más.
—La verdad se dice con nuestras acciones ¿No es así?—Le pregunto, desorientando a Delta por la pregunta
—No entiendo
—Estoy practicando para el encuentro de esta noche
—Nena, si te dice que te acuestes con él, debes hacerlo ¿Sabes? ¡Eso nos permitiría derribar la imagen de hombre deconstruido!
—Hombre deconstruido, ¿Cómo el tipo del que eres asistente?—Delta se puso nerviosa ante esa pregunta, y asintió, nuevamente se cuestionó si Sarada podía leer su mente, había algo que ya no le parecía, estaba invadiendo mucho su espacio, estaba entrando demasiado en ella y Delta no podía confiar en las personas porque sería dar su brazo a torcer, las personas que mas queremos son las que nos lastiman con tal magnitud
—Sí, hay un montón de hombrecillos alardeando de su deconstrucción
—¿Qué tal si yo no quiero acostarme con él?
—Todo mundo quiere acostarse con él, cuando lo veas en persona lo entenderás. ¿No me digas que también eres asexual? ¡Ya habíamos practicado los gemidos perra y ahora me sales con esto!
—No creo que acostarme con él sea la solución
—Te lo juro que sí
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—¡Regresaste con…
—No ¿¡Cómo podría!?—Dijo nerviosa, interrumpiendo la conversación—Te llamó después, estamos llegando a la fiesta—Colgó desde el volante de su auto—Ya sabes nena, él tiene que verte llegar conmigo, saber que me conoces, haremos todo lo posible por quebrantar su imagen, este es nuestro reto suicida
Bajaron seguras de lo que estaban a punto de hacer. Sarada traía el cabello rubio atado en una coleta alta, el vestido dejaba ver más allá de lo que le hubiese gustado enseñar, el escote en V la hacía sentir insegura, pero Delta le colocó un camino de piedras de modo vertical en el pecho, haciendo que las miradas se posaran en esa línea en lugar de sus pechos. Traía los labios rojos, y la sombra azul, había un toque de cinismo en su sonrisa, y el carisma en su voz no la había abandonado, cada cinco segundos tocaba su anillo, nerviosa por lo que estaba a punto de hacer, en cuanto Delta estuvo inmersa en la conversación Sarada aprovecho para escaparse.
Boruto había conseguido que el tal Sarutobi saliera de esa fiesta, y empezaron con el plan de venganza, se quedaron encerrados durante media hora repasando lo que tenían que hacer, elaborando varias alternativas en caso de que algo no saliera como ellos planeaban, el teléfono de Sarada comenzaba a sonar, esta le respondió a Delta con mensajes, diciéndole que estaba con él, y mandándole una foto que había tomado Boruto de él anteriormente.
"Tienes que coger con él, ahora" Le respondió Delta, ahí Sarada confirmaba que no le importaba sobrepasar una línea, no le pregunto su opinión, solo dio la orden, como si ella ya fuese parte de un ejercito que solo acataba las ordenes que le daban sus superiores.
—Vendrá en cualquier momento—Le advirtió Sarada, invitándole un shot, sacando dos botellitas de su bolsa, las bebieron rápido
—Delta sigue abajo—Mencionó Boruto, le habían enviado una foto reciente de ella peleando con Koji en el estacionamiento
—Entonces, supongo que fracaso nuestro plan, no me esperaba esto—Mencionó resignada
Boruto husmeó en la alacena de aquel closet en el que estaban escondidos, y sacó una botella, ofreciéndole a Sarada, está la acepto sin poner peros, su corazón seguía latiendo con rapidez, trataba de ignorar aquellos sentimientos que Delta había provocado en ella, aquello que hacía sentirla mal consigo misma por ser tan ingenua.
—Lo mejor será no involucrarnos más con ella, seguir sin mirar atrás
—De verdad creí que me consideraba una igual—Mencionaba, pero ya no se escuchaba la melancolía de la noche previa, se subió a una mesa sentándose, moviendo sus pies en el aire
—x2—Mencionó dándole un trago profundo
Hablaron vagamente sobre lo que sentían respecto a Delta, ninguno de los dos quería profundizar, fingían no tener más que furia dentro de ellos para asimilar la traición y evitar los lloriqueos.
—No llores, porque sí tu lo haces yo también—Le dijo Boruto, viendo como las lagrimas estaban a punto de resbalar—No sé porque pensamos que podríamos hacer esto, aquí estamos fingiendo que no nos duele lo que nos hizo
—Si podemos hacerlo—Mintió
—Sabes que no, no te conozco y tu no me conoces, pero tenemos la certeza de que no somos así, no podemos pagar con la misma moneda—Le dijo, poniéndose frente a ella, limpiando una lagrima
—Sí podemos—Dijo tomando su mano y acercándose a él, besándolo—Si podemos—Dijo, besándolo nuevamente, dejándose llevar al igual que él
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Delta buscaba de habitación en habitación un indicio de Sarada, se pegaba a las puertas tratando de escuchar gemidos, o algún sonido que le indicara que estaban cogiendo, porque a este punto, si seguía sus instrucciones, estarían cogiendo, y es lo que necesitaba, una prueba irrefutable de que él abusaba de su poder con alumnas para poder retirarlo del puesto, porque veía como ellas intentaban llamar con desesperación su atención, y él no cedía, pero al final de cuentas era un hombre, y tendría que hacerlo con una chica que le había dejado huella desde que la escuchó hablar.
Delta se preparaba para grabar, tenía el teléfono en la mano, solo esto podría alegrar su noche después de la pelea con Koji, pero cada vez la ansiedad le ganaba, Sarada no respondía sus mensajes, tenía miedo de que la hubiese dejado plantada, con el plan a medias, su mente era su peor enemiga, no podía confiar ni un cincuenta porciento en las personas, ni siquiera en ella misma.
Abrió la puerta con cuidado escuchando varios susurros, después escuchando claramente los gemidos. La tenue luz dejaba ver muy poco sobre la pareja, pero conocía la voz de Sarada. Dejo caer el teléfono cuando se dio cuenta de lo sucedido y la persona con quien estaba.
—¡Pero que mier-da estás haciendo!
Ellos detuvieron su beso y miraron hacia Delta—Te dije que podíamos—Susurro Sarada en los labios de Boruto, refugiándose en su cuello, no podía verla, porque lloraría
—¿Puedes salir de aquí? ¡Estamos ocupados!—Le dijo con un tono de voz firme que lo sorprendió
—¿¡Pero que mier-da está pasando!? ¡Me dijiste que estabas con Saru!
—Él me dijo que se llamaba Saru, hice lo que me dijiste
—¿¡Estás idiota o que!? ¡Estas cogiendo con mi ex! ¡SABES QUE ES MI EX!—Delta no sabía que decir o cómo reaccionar
—Ya díselo—Mencionó Boruto, desconcertando a Sarada
—¿Qué me va a decir?—Dijo, caminando hacia Boruto, separándolo de Sarada, Boruto se quitaba el condón lentamente, subiéndose los pantalones ante la mirada fría de Delta—¿¡Que me va a decir!?—Le decía desesperándose, empujándolo—¡No se supone que tengas que hacer esto! ¡No! ¡no! ¡no! Tú eres mío, no puedes estar con ella, no puedes…
—Estamos saliendo desde hace tiempo Delta—Mencionó Boruto improvisando
—¡Están saliendo!—Dijo, esta vez mirando a Sarada—¡Me engañaste! ¡Me pusiste una trampa! ¡Me usaste para llegar a él!—Intento darle una cachetada, pero esta la detuvo, al igual que los movimientos siguientes, agarrándola de ambas manos—¿¡Es que no entiendes bae, ella lo hizo!? ¡Es un maldito plan de ella!—Señalaba a Sarada sin escrúpulos, ahí Sarada confirmaba que Boruto no le mentía
—Igual que tú lo hiciste conmigo, con nosotros, te aprovechaste de nuestra bondad ¿Quién mierda hace eso Delta? ¡Tú querías que él te dejará! ¡Es lo que estoy haciendo, te lo estoy quitando de encima, por eso me pagaste!—Decía armada de valor—Para irte con Koji
—No, no, es un invento amor, te lo juro que es un invento de ella—Estaba colapsando, ahogándose en sus mentiras, no sabiendo que decir— ustedes tienen que hacer, lo que yo les diga, son míos, yo los hice, los convertí en lo que son…hice que sacaran lo mejor de ustedes y aprovecharan ese potencial—Dijo en su momento de quiebre gritando maldiciones seguido de su discurso, dando vueltas, intentando buscar una solución creativa, todo su plan no se podía ir a la mierda, pero lo más importante era la imagen de ella, no podía parecer loca
—¿Desde cuándo planeaste toda esta mierda Delta? ¿Si no era yo quien era? ¿Sino era ella quien iba a ser? ¡Solo estás dejando ver lo mierda de persona que eres! Alguien vacía—Le dijo Boruto, tocándose el corazón, pensando que esas palabras no iban a salir—¡La ibas a obligar a coger con alguien que no quería para que obtuvieras un estúpido puesto que no te interesa! ¿Quién mierda hace eso? ¡Deberías pedirle una disculpa! ¡Deberías suplicarle!
—¡No tú no sabes de lo que estás hablando! ¡No soy una maldita perra! No me hagas sentir como si yo tuviera la culpa de todo, no me mires así, tu sabías bien lo que estábamos haciendo—Le mencionó a Sarada—¡No me pueden estar haciendo esto! ¡Ustedes quieren acabar conmigo! ¡Hacerme sentir la culpable y responsable de todo! Conozco sus trucos, no, no, no…¡Soy una maldita desgraciada! ¡Sí! Pero no la que ustedes quieren adjuntarme
—Sí porque mientras ella hacía anotaciones para otras chicas tu solo pensabas en uno menos en la lista y publicabas sus conversaciones haciendo que los cancelaran, sacándolos de la partida, sacándolos del juego
—Sabes que se lo merecían—intento defenderse
—¿Y ella se lo merecía? —Señaló nuevamente a Sarada—¿Yo me lo merecía? ¿necesitábamos atravesar por todo este sufrimiento para que tu pudieras sentirte mejor contigo misma?
El rubio le había parecido alguien débil al principio, pero no podía reconocerlo ante todo lo que le decía a Delta. Esta vez era la imagen de como lo describía Delta, y ni siquiera la misma se lo imaginaba así, teniendo el poder de destruirla.
Los ojos de Delta se movían de un lado a otro, desesperados, estaba molesta, el plan no salió como ella lo hubiese querido, se había arruinado todo, quería romper cosas, quería gritar, pero no podía perder la cordura ante un evento de tutores. Tenía que guardar la compostura, respiraba lentamente intentando calmarse, intentando no gritar, porque si demostraba sus sentimientos explosivos, perdería todo lo que con trabajo le costó.
—No voy a permitir que me humillen de esta manera—Les dijo en forma de amenaza—No es justo que me estén haciendo esto a mí, que cinismo tienes de inventar una historia a mi ex novio de como yo te involucre en situaciones que no son ciertas, ¿No te preguntaste si esta who también fue una acosadora mía? ¿No te preguntaste si ella me quiso hacer daño? ¡Es una trampa! Sé que me engañaste con ella, sé que estabas saliendo con ella y todo lo de Koji fue en venganza de eso…yo siempre supe de su relación y ella te lleno la cabeza con cuentos baratos acerca de mí, por favor, amor, babe, tienes que creerme, tu me conoces y no la conoces a ella—Agarró el ultimo hilo, donde sabía que Boruto la "engaño" con Sarada, intentando manipularlo—¿Quieres que te ruegue? Porque me pondré de rodillas ¿Quieres verlo?—Mencionaba tironeándolo
Volteó con Sarada—¿Quieres verla de rodillas?—Preguntó Boruto, Delta le soltó una cachetada y este soltó una risa cínica—Ya no puedes hacerme daño, ya no puedo creerte—Dijo, caminando hacia la puerta
Delta le dio una mirada pesada a Sarada y está la soporto, sentía demasiado rencor contra ella, pero no podía atacarla—Yo solo quise ser tu amiga—Le confesó, no soportando el daño—Sí me hubieses pedido el favor ese día lo habría hecho sin p-edos, pero tu solo me veías como un peón más, nadie se había aprovechado de este modo de mí, y tú sabías que yo sería capaz de hacer todo por ti, porque te consideraba cercana a mí
—No me vengas con estas mi-erdas sentimentales, ambas sabemos que solo nos veíamos como un trato comercial—Decía, tratando de recobrar la compostura, pero sabía que la sinceridad en Sarada era su fuerte, ella no tenía por qué mentir a estas alturas
—Pensé que si me considerabas tu amiga—Decía dolida
—Estas mierdas de sentimentalismo no van conmigo—Mencionó, caminando a la salida, dedicándole otra mirada pesada a Boruto
Sarada pensó que de su boca saldrían palabras más pesadas, justo como el rubio, pero no salió nada, le hizo saber que le había lastimado, y pesé a que sabía que a Delta le daba igual, ella no quería quedarse con sus sentimientos, quería devolvérselos, como si con esa confesión se pudiera ir el cariño que le tenía. ¿Ahora que iba a hacer con ese cariño que quedó? ¿Qué iba a hacer con dar su brazo a torcer?
Boruto observaba a Sarada mirando el piso, moviendo los pies incomoda, dio un brinco de donde estaba y lo miro a los ojos.
—¿Te puedo pedir un favor?—Esté asintió—¿Me puedes llevar a un lugar cercano para tomar el sub?
Boruto asintió, este le tendió la mano a Sarada y ella pensó en tomarla o no, se aferró a su brazo caminando junto a él, ante la mirada de varias personas. Sus rostros lucían abatidos, todos pensaban en la pobre Delta, descubrió a su exnovio con su amiga, pero ellos no sabían acerca de esos rumores, estaban ajenos a toda estrategia que planeó Delta para su escape.
Boruto le comentó sobre su incapacidad para manejar en estos momentos, y le pregunto si no le molestaba caminar, había sido un golpe duro difícil de asimilar, pero Sarada cuestionó si Delta tendría alguna estrategia para vengarse de ella, ella tenía mucho que perder.
—Créeme Delta sabe que tiene más cosas que perder, no hará nada en tu contra, puedes estar tranquila sobre ello
—Sí llegó hasta acá por una venganza, no imagino lo que querrá hacernos
—Delta será lo que sea, pero no podría traicionarte o delatarte, es difícil de decir, pero también tuvo afecto hacia tu persona y la hirieron tus acciones y palabras
—¿Cómo sabes eso?
—Porque vio que falló al ponerme en tu contra, y desconfía de la gente, yo era quien más fue devoto, y tiene poca confianza en sus amigas, si les dice acerca de que perdió contra mí, ellas tendrán esperanzas para irse de su lado y lo último que quiere Delta es perder seguidoras
—¿Qué tal si se unen en mi contra?
—Intentaste coquetear con el novio de Tarai, ella no querrá que su novio sepa que lo puso a prueba
—¿Ella fue quien te dijo todo?—Boruto asintió—Me encargaré de que tranquilice a Delta
—Realmente Delta tiene motivos para sospechar de la gente a su alrededor, una de sus amigas la traicionó
—Si no hubiese sido por Tarai, seguiríamos siendo el plato principal de venganza—Mencionó
Boruto subió al subterráneo con ella, no se dijeron nada en el trayecto, esperaban no volver a cruzar palabra o mencionar lo que había sucedido hoy. La incomodidad los aturdía, Boruto la acompañó hasta dejarla donde la había visto por última vez, esta no agradeció, solo caminó sin decir nada, sin despedirse, ni mandar un adiós, Boruto observaba como iba tambaleándose, quitándose los zapatos.
—Supongo que adiós
Fueron las únicas palabras que le dedicó esperando no volver a encontrarla. La extraña conexión se había quedado, estuvieron acompañándose mutuamente mientras Delta rompía sus corazones, pero no lo suficiente para poder llorarle a aquella mujer en unión, podían sanarse, podían compartir su experiencia, pero decidieron no hacerlo, estaba de más el quedarse, ya nada los unía.
