Llegó a casa con los labios temblorosos, ahogando gritos, llenando el lavabo de agua y metiendo la cabeza ahí intentando gritar, saliendo de inmediato tosiendo, escupiendo agua. Llorando en la cocina, traicionada y desilusionada, procesaba sus sentimientos por unos minutos, y agarro la toalla que colgaba de la estufa, llegó a su habitación, tirando todo tipo de regalo que le recordara a Delta, el maquillaje, la ropa, los zapatos, los accesorios, muchas cremas, perfumes.
Aún podía reconocerse en el espejo, aún estaba ahí esa Sarada que aceptaba la traición y no ser parte dé, pero temía por ella, porque desapareciera.
Escuchó las alarmas de la policía y se asomó a la ventana, hace tiempo no veía las calles como eran, parecía que este lado de la ciudad había perdido el color, no eran en tonalidades cálidas como la otra parte de la ciudad donde solía pasar su tiempo, ahí estaban los gatos peleándose por la basura, reconoció el sonido de los perros de sus vecinos ladrando por los gatos, las sirenas de las patrullas, el tren, el movimiento del subterráneo. ¿Por qué pensó que podía salir de ahí? ¿Por qué pensó que podía tener una mejor vida? ¿Por qué se atrevió a hacerlo? Ahora solo le quedaba la dura realidad que le decía que no era capaz de conseguir aquello que deseaba, una mejor vida.
—Pensé que no llegarías—Le dijo su madre, adormilada de camino al baño
—¿Cuándo llegaste a vivir aquí, tenías la esperanza de irte pronto?
—Aún la tengo—Le dijo—¿Por qué estamos con preguntas existenciales a estas horas?—Le dijo su madre, entrando a la habitación
—Es que hay días que estoy tan cansada de escuchar el tren o sentir el subterráneo…y el otro lado de la ciudad es tan silencioso, tan cálido
—¿Fuiste al lado turístico?
—últimamente he estado pasando tiempo allá—Mencionaba sin mirar a su madre—estamos en una misma ciudad, y parece ser tan distinto para cada persona
—Lo es, estar de este lado no es nada fácil, parecen los juegos del hambre—Dijo con burla, aunque sabía que era real—Sakura suspiro—No te voy a quitar esa esperanza de la UCK, porque creo que podemos lograrlo y si piensas que ese será un cambio para nuestra situación, confiaré en que lo sea, eres capaz de hacer grandes cosas—Se acerco a ella, acariciando su cabeza y dándole un beso—Yo creo en ti, y en lo que puedes hacer, así que descansa ya
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¿Cómo te recuperas después de que pierdes una amiga?
—¡Esa Delta sí que es una desgraciada!—Decían, sentándose en la banqueta, compartiendo una bolsa de chetos y añadiéndole crema y salsa
—Ya no importa—Decía haciéndose la fuerte, aparentando que no le dolía la perdida
—pásele, pásele, todo original, poco uso—Mencionaba Chöu gritando, invitando a la gente a pasar
Había decidido que no podían tirar todo aquello que Delta le obsequió a Sarada, tenían que hacer algo, y lo único que les interesaba era el dinero.
—Tengan mijas para que no les cale el sol—Les decían los vecinos, ayudándoles a poner una lona sobre sus cabezas, estaban tiradas en la banqueta, con todas las cosas encima de una manta tirada en la calle, ellas agradecieron el gesto invitándoles el desayuno cuando paso la que vendía hot dogs.
—¿Y ahora? ¿Qué harás?
—Lo mismo que hacía antes de conocerla, trabajar, sin que me estés cubriendo todo el tiempo, necesitamos conseguir esas colegiaturas, necesitamos salir de aquí
—Sí chica, lo que más me gustaba de estar con Delta era que nos abrían las puertas en todos lados, nos echaban perfume, nos alagaban, es el sueño chica
—Sí, y creo que tenemos una oportunidad para estar más cerca de él
—¿Qué es esto?—Alguien se detuvo a ver los cuadros de Chöu, ella los llevo en modo de adorno, para que llamaran la atención y la gente se acercara—¿Qué técnica es esta?
No esperaba que alguien se interesara en su arte. Le explicó detalle a detalle el tipo de materiales que había utilizado y en que se inspiró para hacerlo, se sorprendió de la cantidad de dinero que ofrecía, dándole esperanzas de que pudiera triunfar en la vida, llegó chillando con Sarada emocionada ante tal acto.
—Ve por tus pinturas—Le dijo, la casa de Chöu estaba a dos cuadras, y esta fue corriendo rápido
Ada se detuvo con Sarada, agachándose—¿Te interesa algo?—Le pregunto
—Un cheto
—Son cinco pesos
—¿Cinco por un cheto?
—Con crema y salsa—Esta se los dio
Agarro un perfume a medio uso y se roció toda—Ten—Le aventó una moneda de cinco pesos por esa rociada
Otra chica vio la acción que hizo Ada, y se acercó a Sarada, haciendo lo mismo, dándole una moneda de cinco
—¿Otro cheto?—Le dijo Ada, como sugerencia por atraer clientes—¿Y la mesa?—Preguntó, refiriéndose a que faltaba una
—No tenemos
—Dame veinte y te consigo una—Sarada se los dio mientras Ada se iba
Esta fue de puesto en puesto revisando que cosas tenían, negociando con los dueños, pidiendo una mesa.
—No, no, ¿Y si alguien quiere comprarla?
—¿Y si no? Perdería veinte, mejor veinte que nada
—¿Y cómo van a saber que estoy vendiendo?
Ada le tomó una foto a la mesa, mencionando que ahorita volvía, imprimió en un puesto de más adelante un tabloide, negociando que le daba una rociada de perfume si le imprimía esa fotografía, demostrándole que el olor no sé quitaba tan fácilmente con agua y que el sudor aumentaba el aroma, la chica finalmente acepto, entregándole lo que pedía, Ada prometió regresar, le llevó el tabloide al anciano de la mesa.
—No es una mesa, es una foto de una mesa
—Así preguntarán por la mesa y les dirá que la tiene en exhibición y si quieren verla que vayan allá—Señaló a Sarada y Chöu
—Más vale veinte que nada—Dijo, pensando que tendría al menos veinte en su bolsillo por una mesa que no se ha vendido desde la semana pasada
Chöu y Sar quedaron impresionadas cuando vieron a Ada llegar con la mesa plegable.
—¿Conseguiste una mesa en veinte?—Comento Sar
—Hasta las 2—Les dijo el límite de hora, se fue de ahí tratando de conseguir más cosas
Sarada se quedó acomodando, la mitad de la ropa, y la otra mitad de maquillaje, lociones, accesorios.
Ada llegó cargada de cosas, había conseguido varios palos de madera, y había atado diversas cuerdas para poder colgar la ropa en ganchos, que también había conseguido.
—No entiendo como conseguiste todo eso con veinte pesos
—El poder del truque—Dijo, llevándose el perfume en lo que Sarada acomodaba todo
Así recibieron más gente interesada en lo que ellas vendían. Estaban demasiado abatidas para poder hacer que funcionara, Sarada pasaba por una ruptura amistosa, mientras que Chöu seguía pensando en Shikadai.
—A mí no me gustaban los chicos de cabello largo, pero chica, este era la excepción—Le comentaba con la tristeza en las palabras, creía que estaba a punto de llorar, y si ella lo hacía, Sarada no tendría contención con sus emociones, no quería que se le escapara nada, no quería rendirse ante los sentimientos que tenía por Delta.
Ella era una chica que difícilmente conseguía amigas leales o el afecto de estas, Sarada había sido alguien de pocas amigas, cuando ellas empezaban a tener novios con conductas violentas y esta se las señalaba, ellas dejaban de hablarle, se alejaban porque sus novios veían a Sarada como mala influencia, no entendía porque le dolía tanto si nunca se dieron un abrazo, pero recordaba como Delta se los daba, y la llenaba de besos y elogios, como si realmente fuesen cercanas.
—¿De nuevo esa horrible canción?—Mencionó odiándola, Dancing queen se escuchaba por sexta vez—¡Ya plis! Consideración por estas pobres almas en pena ¿No ven que sufrimos?—Se quejó en voz alta con su dibujo
—You can dance…you can dance—Cantaba Sarada tratando de molestar a su amiga
Al poco tiempo vieron que Ada volvía con más cosas para comer.
—¿Por qué tanta amabilidad de tu parte?—Le cuestionó Chöu
—Hoy desperté y el mundo me dijo sé buena
—¿Estas llegando tarde al trabajo, verdad?—Mencionó Sarada, viendo como Ada asentía
—Estoy harta de los bares, descubrí que soy buena emprendiendo
—Sí que lo eres chica, eres la puta reina de los mercaditos, mira que hiciste un palacio nuestra pocilga
—De nada—Mencionó ella
—pásele, pásele, todo de marca, cien por ciento real no fake—Mencionaba Chöu—¡Esa niña ocupa ropa! ¡Mira linda, este vestido hará que te veas como una bichota!
—¿Original?—Les cuestionó Ada, ellas asintieron mientras revisaba la ropa, topándose con etiquetas originales y tela de buena calidad
—Puedes tomar algo que quieras, el día de hoy nos ayudaste mucho—Mencionó Sar—O te esperas para ver si conseguimos dinero y vamos a comer a un lugar fino
—¿Quieres gastar este dinero?—Mencionó Chöu y Sarada asintió
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—Se me acaba el argumento y la metodología, cada vez que se aparece frente a mi tu anatomía, porque este amor ya no entiende de consejos ni razones, se alimenta de pretextos y le faltan pantalones…
Reían con estruendo mientras cantaban las tres, habían pedido un salón privado en el karaoke, con una botella de sake y sushi de sobra. Denki las veía desde la banca, sin participar, le traían duros recuerdos de su pasado, pero las animaba aplaudiendo.
—Bruta, ciega, sordomuda, torpe, traste y testaruda es todo lo que he sido, por ti me he convertido en una cosa que no hace otra cosa más que amarte, pienso en ti día y noche, y no sé cómo olvidarte—Cantaron las tres al mismo tiempo, gritando, bailando alrededor, como si pudieran entender el mismo sentimiento, como si hubiesen estado en la misma línea de insatisfacción sobre las relaciones afectivas
—¿Cuántas veces he intentado enterrarte en mi memoria?—Decía Sarada con dolor, tratando de canalizar todo su sufrimiento en esa canción
No lloraría, se había jurado que no lo haría, que solo fue una alucinación de ella aquella amistad que le dio calidez. Se convenció a sí misma que tenía que hacer otro tipo de cosas para olvidar aquello que la estaba lastimando y el karaoke fue la primera opción que tomo, se estaba divirtiendo, realmente lo hacía a pesar de estar destruida. Agradeció el momento en que Ada se levantó y decidió hacer el bien.
Se sentó un momento a disfrutar la comida, mientras veía a Chöu y Ada finalizar con la canción.
—¿Esa canción nos sigue o que?—Dijo quejándose de Dancing Queen
Denki comenzó a cantar y bailar esa canción en conjunto con Sarada, haciendo los ridículos pasos que solía hacer Denki, gritándose a sí mismos "You can Dance"
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Salieron abrazadas de ese lugar, cantando la canción de Shakira, haciendo intentos de baile por la calle, sabían que tenían que comportarse, porque tenían que trabajar, pero todos notaban el estado en el que habían llegado, no dejaban de cantar y tararear las canciones. Retiraron a Sarada de la caja, poniéndola a lavar trastes al igual que a Chöu. Repetían la canción de Shakira una y otra vez, teniendo suerte de que no hubiese ningún cliente aún, pero los cantos se podían escuchar en los cuatro rincones. Daisuke aullaba como perro cada vez que las escuchaba, haciéndolas enfadar.
—¡Ya vas a ver como van sanando poco a poco tus heridas, ya vas a ver!—Chöu cantó más alta, haciendo enfadar a Daisuke—Ya dime que me quieres besar chico—Añadió, mientras este entornaba los ojos y levantaba el dedo medio
—Chiquillas, no sabía que les gustaban estas canciones—Bug entro a la conversación, era el más grande de todas las personas que trabajaban ahí, encargado de la seguridad, tenía un aspecto gracioso, dándole un parecido al señor de como dice el dicho, solo que su barba estaba más larga y tenía unos cuantos dientes—En mis tiempos
—En sus tiempos Bug ni existía la radio, no sea hablador—Dijo Daisuke, encendiendo un cigarrillo
—Uste Cállese chamaco pendejo, no sabe ni de que lo habla
—¿Qué? ¿Qué? Se le traba la lengua Don Bug—Le dijo con burla, apoderándose de las canciones
—Y yo te amaré, te amaré por siempre Shikadai inútil hijo de tu chingada cola—Cantó Chöu, dejándose llevar por la canción—te odio, te odio
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Sacaron sus risas burlonas a flote haciendo que él se pusiera más rojo de lo normal, el tartamudeo estaba comenzando, tratando de negar lo que ellas trataban de afirmar. Se posicionó nuevamente, reiterando la negación, y ellas soltaron una risa enorme haciendo que los perros empezaran a ladrar.
—De verdad para, si sigues diciendo eso te lo juro que me voy a orinar—Decía entre risas
—No aguanto—dijo Sarada, rodando por el verde pasto, recién podado y tupido
—Dejen de burlarse de lo que les digo, una médium me lo dijo
—Te timó Denki—Le dijo Chöchö—Lo sé porque Sarada y yo pusimos un puesto de eso, la gente escucha lo que quiere escuchar—Detuvo su risa
—Pero me dijo que mi papá era calvo, nadie sabe eso
—La mayoría de los padres son calvos
—Excepto el tuyo—Dijo Denki
—El mío es obeso—Mencionó Chöchö tratando de que la conversación fuera menos incomoda—Como la mayoría de los papás, algunos son pelones, otros no, como el papá de Sarada
—¿Tienes papá Sarada?—Preguntó Denki, no creyendo lo que acababa de decir Chöchö
—Sí—Dijeron ambas, incomodas
—Es, es la pareja de mamá, no creo que sea su hija, no creo ni siquiera que sea el esposo de mi madre…
—¿Qué? Pero ¿Se parecen no? ¿Por qué dirías eso de tu papá?
Chöu negó de inmediato—Sarada no se parece a él, además no hablemos de ese tema, es raro e incómodo, eso me tensa, miren, tensión—Dijo moviendo sus manos como si temblaran
—¿Por?—Preguntó Denki
Ambas se miraron—Porque Sarada esta traumada con daddyissues—Mencionó bromeando
—Cállate gorda, no son daddyissues, pero tengo mis reservas en ese tema, digo ¿Llamarías padre a una persona que estuvo ausente la mayor parte de tu vida? Lo único que hacemos juntos es ver una película en silencio, no cruzamos palabras, es incomodo
—¿Qué? ¡De verdad no cruzas palabras con él!
—Soy testiga de que no lo hace, es incómodo cuando llega él
—Sí, mi mamá no deja de alagar y agradecer lo que hace, que si me cuida que si me compra, que si trae alimentos, de verdad parece—Entornó los ojos—No parece ella, digo ¿Por qué agradecer las responsabilidades y engrandecerlas?
—Así es, como mi mamá cuando papá trae algo de dinero a casa, digo no se vuelve la loca agradecida, al contrario, le exige que traiga más
—Pero en tu casa los papeles son invertidos ¿No?—Dijo Denki
—Sí, pero…es lo mismo, ninguno de los dos hace show por lo que les corresponde, mi mamá no alaga a papá por tener la casa limpia y mi papá no alaga a mi mamá por traer dinero a la mesa, ni siquiera a mí me lo agradecen porque dicen que es nuestro deber mantener el hogar, a veces solo desearía que los papeles cambiaran, tener una familia normal, ya sabes, mamá en casa y papá en el trabajo, pero no es así
—¿No extrañarías la comida de tu padre?—Le pregunto Sarada
—Tienes razón chica, es algo que extrañaría
—Pero tu papá está en casa ¿Por qué…
—Por hipertensión, es obeso—Dijo Chöchö—Y hereditario, entonces les advierto que no me preocuparé por muchas cosas así que no toquen temas sensibles como esos, chicos, venimos a mover el culo y ponernos ebrias ¿Por qué hablan de esto?
—Bueno, ¿Por qué no nos habías invitado antes Denki?
—No sabría que querrían venir, no hay mucho que hacer
—¡No hay mucho que hacer!—Dijo Chöu golpeándolo en la nuca— ¡Tienes piscina! ¡Esa mamada del temazcal en tu patio! Una cancha de tenis y mesas de pingpong y dices que no hay nada que hacer
—Lo siento, no sabía que querrían ser mis amigas
—Pues si queremos—Le dijo Chöu—¿Verdad Sarada?
Esta asintió, haciendo que Denki se pusiera más rojo.
—¿Por qué te metiste a trabajar ahí?
—Sí chico, tú no tienes necesidad—Le dijo Chöu, recargándose en la hamaca
—Bueno—Con un nerviosismo se atrevió a hablar—Mi padre dice que no soy capaz de ser un líder, así que quise demostrárselo, pero eche a perder unas cosas y mencionó que no tendría acciones por parte de la empresa, y que estaba por mi cuenta…me cerró muchas puertas en la familia, al igual que en otros sitios, no es que pueda hacer mucho ahora que estoy estudiando pero mi primo me ayudo a preparar las bebidas, y necesitaba un trabajo, ya saben, para formarme como hombre y encontrar el carácter que no tuve en mis pantalones—El discurso que daba le hacía sentir mal, era un discurso establecido que le dictaban decir, pero algo no se sintió bien al decirlo a sus amigas
—Wow eso también es un tema incomodo
—Chöuchöu—Le regañó Sarada
—¡Que! Les dije que podría ser hipertensa, no toquen temas que me pongan hipertensa, bueno, pero a qué hora llegas a la parte en que eres gay
—No soy homosexual—Dijo Denki con una tranquilidad
—¿Qué? Jure ante dios que, si lo eras, me iré al infierno por eso, y tú también por mentir
—Tu religión no me gobierna a mí—Dijo sereno
Sarada se recostó nuevamente, cerrando los ojos escuchando los sonidos del mar.
—¿Mi religión? Cuestionas mi religión, pero le crees a una médium
—Ella dijo muchas cosas, me leyó la mano, y sentí como jalaba una parte de mí, dijo que nuevas cosas se presentarían ante mí, y que no debería desaprovechar la oportunidad, también vio muchos conflictos a mi alrededor
—Que tonto, cualquiera te puede decir eso, hasta yo podría ser más creativa ¿Cierto Sarada?
—Ajá—Dijo observando lo nublado del cielo, cerro los ojos con serenidad recordando vagamente a Delta y su lujosa casa, viendo todo tan distante, sintiendo nuevamente la traición, los delirios de grandeza y esa necesidad de obtener todo de un día para otro
Una gota en el rostro hizo que abriera los ojos alertada, estaba a punto de llover.
—Esperen, esto es algo que quise hacer—Mencionó Chöu recostándose en el pasto, esperando la densa lluvia que les cubriría, pero a penas fue una llovizna con viento
—Esto solo hace que la basura del pasto se me meta a los ojos—Mencionó Sarada
Entraron a la habitación de Denki, que estaba en la parte trasera y baja de toda la casa, tenía ventanas grandes que intentaron cubrir con periódico, y un closet enorme que llamaba la atención, alrededor había posters de animales con ropa.
—Esto es cringe Denki, pareciera que te dieron la habitación más fea
—No es que este feo—Mencionó Sarada viendo las cosas que había, haciendo que se preguntara si realmente conocía a Denki—Es a comparación del resto de la casa
—Oh, es que esta era de mi hermana
—¿Tienes una hermana?
—Tenía una hermana…Ella, decidió irse
Ellas le pusieron atención
—No estoy triste por eso, de verdad, vi sus rostros, estoy feliz por ella, porque si pudo huir de la familia y sé que estará bien
—¿Podemos husmear?—Pregunto Chöu curioseando en los cajones, debajo de la cama, las repisas de los juguetes
Sarada le siguió el juego, indagando en el closet, mirando los zapatos y la ropa que había ahí trayéndole recuerdos incomodos.
Denki reprodujo un disco que tenía en el estéreo—¡No sabía que existían de esos chico!—Mencionó Chöu observando todos los discos que tenía
—¡Más que negarlo, quisiera olvidarlo, pero hay algo entre los dos, déjale sentir algo a tu corazón, toma todo más enserio o yo ah te digo adiós…!—Cantó Sarada
—No es posible ¿Te gustan esas canciones?—Denki estaba sorprendido, pensó que los gustos de Sarada eran más alternativos como Die Antwoord, pero la recordó cantando canciones de Shakira
—Sí chico, Sarada escucha la música Pop porque es la que sale en la radio—Mencionó Chöu en modo curioso, pero también en modo de reproche para Sarada, ella sabía que no ha tenido tiempo actualmente ni para desarrollar gustos musicales
—Y la que pone mi mamá cuando limpia, o es eso o los cantos incomprensibles disfrazados de música relajante y estimulante
—Denki quítate los zapatos—Mencionó Sarada tomando unos tacones de plataforma, estaba anonada con el tamaño del pie—¿De que numero calzaba tu hermana?
—Mmmm no lo sé, creo que igual que yo
—Entonces te quedan—Sarada alzó la ceja intentando probárselos
—No creo que deba hacerlo
—Solo te los vas a probar
—No le gustaría a…—Guardó silencio
—Bueno yo lo haré—Mencionó Chöu sentándose al lado de Denki en la cama, le quedaban grandes por un centímetro—Chico parecen de la mismísima barbie, están muy cute la verdad, son dignos de una reina como yo
—Pero no te los puedes llevar—Mencionó de inmediato, temiendo que se llevaran algo valioso para él
—Tranquilo, no soy ratera, ese es un prejuicio hacia mi gente he
—No, no quise decir eso, perdón, no quise hacerte sentir mal, es solo que…que
—Entendemos Denki, hablar de tu hermana es algo difícil y puede serlo vernos utilizar sus cosas, nos podemos salir de aquí si quieres—Dijo Sarada con media sonrisa, haciendo que Denki sintiera culpa, se supone que ellas eran sus amigas, y no deberían existir secretos, él era una persona tímida, no podía darse el lujo de perderlas
—Es que, hay algo que no les he dicho, no sé si realmente mi hermana exista
—Chan-chan-chan, no, Espera ¿Qué? ¡Temblé!—Mencionó Chöu mostrándole su mano temblorosa
Ambas miraron a Denki demasiado raro como para poner la situación cómoda. Él se movió hacia detrás del vanity, sacando de la pared una vieja caja.
—Es que…no quiero que haya secretos entre nosotras porque ustedes han sido muy buenas conmigo, y son las primeras personas a las que les tengo confianza. Cuando era chiquito, o chiquita…bueno, no diré cosas que las confundan—Agarraba la caja con fuerza, temiendo que ellas se burlaran o escaparan de su pasado, solo quería que alguien le reconociera, porque tenía demasiadas dudas sobre quien era, pero estar con ellas dos hacía que se sintiera bien, ellas no temían hablarle de ella o de él, a veces podía ser en broma, pero no se sentía mal, es como si la familiaridad de sus palabras viniera desde hace tiempo.
Ya llevaba varias semanas dándole vueltas al tema, ellas habían sido tan sinceras y abiertas con él, recibiéndolo con cariño en el trabajo y pacientemente le explicaron cómo funcionaba cada cosa, le acogieron en su amistad, le habían dejado entrar a ser parte de ellas y encontraron una manera de funcionar pese a sus diferencias, él sentía que les debía esa explicación porque necesitaba saber si era real, si había gente por ahí capaz de ver su condición como una situación normal.
—¿Chiquita?—Mencionó Chöu—¿Es que eras niña?
—Cuando nací le habían comentado a mis padres que tenía una condición intersexual
—Ya—Dijo Sarada comprendiendo, atando cabos
—Yo no entiendo, ¿Eras niña y decidiste ser niño?
—No…es que, es complicado, toda mi infancia creyeron que podía ser mujer, encajar en esa categoría, mi mamá lucho por la no mutilación de mis partes…pero cuando fui creciendo fue distinto, mi voz se engroso, mi espalda creció, las características que me hacían "femenino" ya no estaban…entonces me obligaron a comportarme como un "hombre"—Dijo con la cabeza gacha—Porque mi cuerpo se asemeja más a esa categoría—Señaló tímido su entrepierna
—¿Y si pudieras decidir con que te quedarías?—Le cuestionó Sarada, con los ojos abiertos y su atención en él
—Pues…mi papá espera
—No chico, no lo que tu papá espera, te refieres a eso verdad Sarada, ¿A lo que quiere él? ¿O ella?
—No tengo ningún problema en ser cualquiera de las dos partes…el problema es encajar en sí por decisiones que no son mías —Ellas asintieron, dándole la razón—Este es mi lugar seguro, el único recuerdo por el que luche, pero entonces mi papá pago demasiadas terapias para que me hicieran creer que tuve una hermana, para que finalmente yo me identificara con lo que soy ahora—Vomito los sentimientos atorados de hace tiempo, vomito aquellas palabras que anteriormente se sentían como una espina profunda que cada vez se encarnaba lo suficientemente profundo para poder sacarla con dificultad y ahora fue el plop, donde salía a conocer la luz del día.
—Eso…es demasiado cruel—Mencionó Chöu
—Debe ser difícil pasar por todo ese proceso tu solo Denki
—¿Y tenías otro nombre?—Chöu cambió el tema inmediatamente antes de que ambos se pusieran más serios
—Sí, Kiden
—¿Y como te gustaría que te dijéramos?—Preguntó Sarada demasiada entusiasmada
Denki se dejó caer de hombros—¿Qué te parece si hoy Kiden esta con nosotras?
—Sí, mira toda esta ropa—A Sarada le emocionaba la idea de ser esa persona que solía ser grosera y atractiva con los hombres, pero esta vez ser bonita al lado de las personas con las que más confianza tenía, estos días había renunciado a aquella feminidad a la que Delta la había acercado, cuando decidió vender todo supo que el paso se había dado, pero seguía viéndose al espejo y era ella, con maquillaje podía seguir siendo Sarada, esa que Delta no pudo llevarse
—No lo sé…—Mencionó confuso, pero vio los tacones de Chöu y se los arrebato—Dame eso perra, me lucen mejor a mí—Dijo con una sonrisa
Sarada le ayudó a maquillarse mientras que Chöu le elegía el outfit, las tres empezaban a sentir más confianza, Sarada le dedicaba palabras de aliento y elogios cada vez que veía que Kiden se sentía insegura, al finalizar se observó el espejo, tocándose, reconociéndose después de tanto tiempo.
—Todo tembló dentro de mí, el universo escribió que fueras para mí, y fue tan fácil, quererte tanto, algo que no imaginaba—Se volteó y las invitó a cantar con ella
—Fue perderme en tu amor, simplemente paso y todo tuyo ya soy—Se le unió Sarada
Hubo un ligero temblor cuando miraba su imagen, había pasado años intentando recuperar aquellos escritos donde decía que todas las terapias no eran del todo ciertas, cada vez que iba recordaba escribir sobre la persona que había sido, y la verdadera razón por la perdida de su madre, se había guardado su historia tanto tiempo que Denki se volvió una persona insegura y tímida, le habían obligado toda su vida a ser alguien que disfrutaba ser y finalmente le arrebataron esa vida, poniéndole otro género y otro comportamiento, alejándolo de aquella vida que disfrutó, de la escuela donde aprendió, de las amigas que había hecho y que al final cuando intentó explicarles estas huyeron.
Cuando decidió contárselo a Sarada y Chöu sintió miedo, miedo de perderles y que le rechazaran como las personas solían hacerlo, pero aun así se arriesgó, porque ellas no eran como la gente que le abandonó, eran más comprensivas, y pese a que Chöu no fuese tan abierta como Sarada intentaba comprender, preguntaba y trataba de dar confianza.
Se encariñó con la versión que Sarada le había pintado, la maquilló con tanta delicadeza y ternura que entendió que fue buena idea contarles de su secreto, fue buena opción confiar en ella, brindarle la cercanía de conocerla y el poder de lastimarle, no hubo rechazo en su voz o en sus acciones, había más recibimiento que el de su familia.
Estar con su primo durante casi dos años aprendiendo a ser hombre le había sobrepasado, porque ni aun así encajaba en ese molde, era tímido, retraído, dudaba de sus opciones, intentaba sobresalir a su modo pero finalmente dejaba que la gente sobrepasara por encima de él, porque era tan buena persona que pensaba que los demás lo merecían y no él; Pero cuando estaba en la piel de Kiden sentía que merecía todo, ese amor, ese afecto, la amistad de ellas, pero no se sentía como con Denki, porque Denki las había obtenido y no Kiden, porque ellas habían confiado en Denki y solo por hoy habían aceptado a Kiden, pero ambas personas no eran lo mismo.
A Kiden le gustaban las canciones pasadas, porque esa era su época, coleccionaba discos y mantenía la ropa intacta, compraba zapatos nuevos que solo le gustaba ver y no usarlos, era demasiado vanidosa y egoísta, más privilegiada y mimada.
—Duele el amor, sin ti, duele hasta matar—Cantó con Sarada, roja de las mejillas, sudando por las vueltas que daban fingiendo bailar
Se soltaron de las manos y esta vez le tocó a Chöu bailar, acompañando a Kiden, divirtiéndose. Sarada se metió al closet y alrededor de unos minutos salió fingiendo ser un hombre, con un traje que le quedaba demasiado ancho y largo, peinando su cabello en una coleta, recogiéndolo hacia atrás, quitándose los lentes, ensanchando un poco su ceja.
—Soy fragilidad, sin ti, ¿Cómo superar el fin? ¿Dónde es que dañé? ¡No sé! Y el recuperar se fue—Cantó Sarada, invitando nuevamente a Kiden a bailar
—Ni tu ni yo somos culpables—Cantó Kiden mientras hacía una breve reverencia
—Pero somos vulnerables—Cantó Sarada
Chöu se sentó a descansar mientras les veía comportándose como opuestos, con sonrisas en la cara y las mejillas rosas, Sarada era atractiva de ese modo, claro, si fuese hombre, y Kiden también, hasta ahora se sintió como una idiota por no notar lo atractivas que eran ambas personas que tenía a su lado.
Kiden y Sarada se tumbaron en la cama, descansando y soltando risas—Deberíamos hacer duetos más seguido—Engroso la voz fingiendo ser alguien del genero masculino
—Creo que hay otra canción—Tomó el control, intentando encontrar otra canción
—Yo seré su público, estoy demasiado bofeada para seguir con el ejercicio
Después de unos minutos encontraron la canción
—Tan pronto yo te vi, no pude descubrir, el amor a primera vista no funciona en mí, después de amarte comprendí
—Que no estaría tan mal robar tu otra mitad, no me importo si arruinaríamos nuestra amistad, no me importo ya que más da
—Éramos tan buenos amigos hasta hoy que yo probe tu desempeño en el amor, te fuiste dejando y te agarré
—A pesar de saber que estaba todo mal, lo continuamos hasta juntos terminar, cuando caimos en lo que estaba pasando, te seguí besando y fue…
Había sentido que el tiempo se detuvo, escuchando cada latido de su corazón con más fuerza, no había visto a Sarada tan relajada, divirtiéndose, sacando a Chöu a bailar y cantar, siendo ella la de la iniciativa, era como ver a dos personas distintas, alguien que podía divertirse si se lo proponía, no aquella chica mandona que siempre se quejaba por algo, y el verse a si mismo, con la ropa, con el maquillaje, finalmente lo entendía…
—¡Kiden!—Dijo su ama de llaves al verla poniéndose nerviosa, no imaginó verla nuevamente, habían acordado que Kiden no vendría jamás por el bien de la familia, ella no quería meterse en problemas, pero tampoco quería que Denki lo hiciera—Será mejor que no te vea tu padre por aquí, necesitas irte Kiden
—¿Por qué necesita irse?—Cuestionó Sarada—¿No es Kiden la que deba decidir si deba irse o quedarse?
—Está bien Xio—Le dijo—Gracias nuevamente por todo, me iré pronto
Su ama de llaves asintió retirándose más rápido que un rayo, temiendo que el padre de Denki llegara en cualquier momento, ella aceptaba las decisiones de Denki, pero odiaría nuevamente que le pusieran otro castigo como limitarle nuevamente los recursos, o mandarlo durante meses a la casa de la familia de Kaminarimon-II, ella sabía lo que Kiden sufría cada vez que iba con ellos, adelgazaba y cada vez se veía más debilitada, la depresión no la dejaba continuar. Denki le hablaba de las mujeres que estaban a su alrededor, y rezaba cada noche porque esas mujeres aceptaran a Denki tal y como era, pero esperaba que no supieran nada de Kiden, ahora sus temores la carcomían, estaba confundida, pero sus ojos no se habían equivocado, esas chicas le habían acogido a Denki sin importar que fuera Kiden, a menos que les haya mentido y se hubiese aparecido como Kiden, que a los ojos de Xio ese era el escenario más probable. Revisó las cámaras de seguridad viendo que el padre de Denki estaba por llegar, nuevamente caminó hasta la parte trasera esperando que se hubiesen salido y clausurar con llave la habitación, se sorprendió de la velocidad con que limpiaron y acomodaron todo en su lugar.
Al entrar le había parecido que el aura cambiaba, mostrando un cálido rosado, pero ahora que veía todo era opaco, gris, aburrido, como si nadie hubiese estado ahí. Escuchó pasos en las habitaciones de arriba y suspiro tranquila de que las cosas podrían volver a la normalidad.
—No tienes por qué hacer eso Denki, quiero decir agg, no te pueden obligar a ser alguien que no eres
Denki se limpiaba el rostro con una sonrisa, había vuelto a su ropa normal, con una sudadera enorme y los joggers flojos que le daban el outfit de alguien masculino.
—No te preocupes Sarada, hace mucho creo que decidí que me gustaba ser Denki, pero les agradezco a las dos por permitir esta oportunidad de presentarles a Kiden, y que la hayan recibido, así como a mí, con afecto
—Pero Denki…Kiden…agggg
—De verdad Sarada, estoy a gusto siendo Denki—Mencionó—Me he dado cuenta de que estoy aprendiendo más, y me gusta este camino que voy construyendo…Denki es un reto y quiero vivir en él, Kiden…es solo…que ya viví con ella y ella no ha vivido todo lo que he aprendido, y no quiero renunciar a esto
—Pero…
—Sarada, es su decisión—Mencionó Chöu con una sonrisa, ayudándole a desmaquillarse
Sarada observó el mar desde la ventana de la habitación de Denki, las olas chocaban con fuerza con las rocas y los rayos estaban presentes, haciendo la vista fantástica, se pregunto si ella también trataría de complacer solo para seguir teniendo estos privilegios, no cualquier podría tener esa vista para reflexionar acerca de sus problemas. Si ser Denki lo salvaba de aquellas terapias donde le hacían dudar de si mismo, ella no sería una carga más para esa identidad, Denki tendría que descubrirlo en algún punto.
—Solo quiero que las cosas no se pongan raras entre nosotros—Mencionó—Ustedes me conocieron por Denki—Dijo firme—Y quiero que así siga, que nada cambie, que no extrañen a Kiden porque a ella la conocieron unos minutos
—Está bien—Dijo Sarada entre dientes—Pero existe el genero fluido, o el no binario, existen más soluciones, inclusive…
—Sarada soy Denki y seguiré siendo Denki, también puedo cantar las canciones cursis que cantamos hace unos momentos, puedo ponerme tacones sin necesidad de ser Kiden, la ropa
—no te hace mujer—Dijo agachada ante su resignación
—La ropa no me hará Kiden…ni los gustos, solo quería que supieran que existió en un pasado y que entre nosotras no deben existir secretos porque existe confianza
—¡Que bonitas palabras Denki!—Dijo Chöu, abrazándolo, observó su teléfono y leyó en voz alta la notificación—Shikadai publicó un estado para mí
—¿El wey que te mando a la riata más de tres veces va a publicar algo para ti?—Le cuestionó Sarada en tono burlón
—no puede vivir sin mí chica—Dijo con seguridad—Por cierto…es que, todo esta pasando tan rápido que, no te pregunte si te has enamorado de alguien—Chöu levantó ambas cejas tratando de desviar el tema, antes de que Sarada preguntara porque no lo había bloqueado e intentara hacerlo—soy morbosa no me culpes y vas a tener que responder todas las dudas que salgan al respecto
Denki empezó con sus titubeos conocidos por ellas—No lo presiones Chöu
—Tal vez podemos hablar de esta situación por única ocasión—Mencionó Denki bajito escuchando la voz de su padre por los pasillos, acercándose a la puerta, esta se abrió y el señor observó a Chöchö y Sarada arriba de la cama, se acercó sin mirar a Denki
—Trenes solares—Dijo emocionado, ambas se miraron sin entender—Estamos ante el futuro, uno para ti y otro para ti—Sacó de la caja de plástico dos trenes color plateado, estas agradecieron confundidas—Esto será una celebración familiar, Denki, prepárate
Salió de la habitación en bailoteos, celebrando por su nuevo proyecto
—El subterráneo es al que debería darle mantenimiento—Mencionó Sarada
—Sí, ¿Has visto que solo del lado turístico de la ciudad está bien cuidado?—Agrego Chöu
—Tal vez sería bueno decirle…—Mencionó Denki pensativo
—Tú papá no es de esa clase de papás que se vean temibles, se ve simpático
—Bueno…evade todo con humor, si sabes a lo que me refiero…
Mencionó recordando que los discursos de su padre provenían desde la gracia y lo pasivo-agresivo.
—Mi papá es una sátira andante—Suspiro
Chöu los observó en silencio, agradeciendo que estuvieran ahí para sostenerla, agradeciendo que no la dejaran sola en estos momentos, no entendía porque le dolía, solo era un chico más, un chico normal que había demostrado interés en ella, un chico que la hacía sentir especial en privado, pero en público ya no. Se maldijo en silencio durante unos minutos y volvió a retomar el hilo de la conversación, abrazando a Sarada y a Denki, agradeciéndoles que no la dejaran sola, y Sarada hizo lo mismo, mencionando que extrañaba estar con ellos, con su gente, bajándose poco a poco a donde había comenzado, pensando en que, si ellos estaban, no tendría por qué sentirse mal.
"Iré" Respondió Chöu ante el mensaje de Shikadai, esperando que nuevamente que su relación no le arrebatara estos momentos.
