Constantemente las puertas se cerraban en su cara, quería un nuevo trabajo, bum horarios, necesitaba ganar dinero extra, bum se dañaba algo de su casa. Los imprevistos llegaban como si fuese parte de un karma, se preguntaba si Delta tendría algo que ver en todas estas situaciones burdas.

Iban cada domingo a vender al mercado, pero aun así no fue suficiente, intentaron vender los brownies, pero Code les advirtió que ya no lo hicieran por seguridad, así que ahora estaban resignadas, Chöu necesitaba trascender en su arte, comprar material para así poder venderlo, pero parecía que ni sus desayuno sorpresa funcionaban, el tiempo trabajando en el bar las consumía, llegaban cansadas a sus casas, sin tiempo para pensar en otras soluciones, y cada vez que Sarada entraba a su cuenta bancaría veía los aportes tan vagos, no subía a comparación de dos meses atrás.

Estaba desesperada, se había propuesto que en poco tiempo tendría que estar en la universidad, pero nuevamente esa puerta se alejaba.

—¿Subir fotos en lencería?—Le sugirió Chöu, tratando de descargar la aplicación

—No tenemos tiempo de trabajar nuestro cuerpo—Mencionó Sarada con cansancio—O de invertir en nuestra imagen o la ropa de lencería, ni el maquillaje o tratamientos para una piel más tersa, tampoco podemos pagar para editar las imágenes o tenemos una cámara profesional

Estaban acostadas arriba de la alfombra de la madre de Sarada, aquella alfombra que tanto cuidaba, mientras ellas la manchaban de queso derretido, tratando de bajonear los efectos de la mariguana.

—Que desesperación—Mencionaba—¿Qué tal si regreso?

—Yo no lo sugerí—Mencionó Chöu, advirtiéndole que ella lo estaba diciendo

—Esta niña sigue insistiéndome que le dé una poción de brujas, pero le he dicho que no he contactado a las usuarias

—¿Tienes miedo de que sea un plan de Delta?

—A este punto le tengo más miedo a la pobreza—Mencionó resignada

—¿Entonces piensas regresar al juego?—Le cuestionó Chöu, hubo silencio—Chica, bueno, no tendrías que responderme, pero veo en ti esa determinación como cuando corres a los borrachos del bar, o cuando pones a las chicas seguras en un auto, no son grandes cosas, pero sé que deberían ser reconocidas, no reprimidas como lo hace Kakashi…Y si seguimos el discurso de Delta es un ganar, tu las ayudas a vengarse de sus estúpidos novios, es como aquellos hombres que dan dinero para que los engañen, solo hay que saber como sacar provecho de una situación, mente de tiburón

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Cuando la contrataron por segunda vez, pensó en hacerlo mejor que la primera, así que investigó el propósito, ¿Por qué lo quería dejar? ¿Qué cosas necesitaba saber de él? ¿Qué es lo que ella quería hacer? Fue la misma historia que la primera, la relación se estaba apagando, el sexo no era lo mismo, eran hombres "buenos" pero aburridos, y ellas querían más acción, no una estabilidad y solo, no querían quedar como la mala del cuento. Sarada aceptó, a final de cuentas le pagaban por conocer a un hombre durante cierto tiempo, tratar de enamorarlo, y bueno sino funcionaba el enamoramiento, le iban a pagar por pasar tiempo con él, así ellas tenían el pretexto de disfrutar sin culpa y en caso de que él apareciera, decirle que él inició el proceso de culminación de la relación al salir con Sarada.

Con Derek duró poco más de un mes, coincidieron un par de veces en una cafetería, para Derek fue un amor instantáneo, la dibujaba en caricaturas, le escribía historias, Sarada estaba agradecida por eso, nadie la había tratado como musa, a las historias siempre les falto algo que no notaba su pareja, creía que tenía a Sarada en sus manos, que ella gozaba de él, no podía ver el engaño. Disfruto la "relación" que estaba llena de besos y caricias, ella jamás había sentido algo así, una gratitud por dibujarla como protagonista ¿O acaso sería amor? ella solía alejar a los hombres con intenciones de romanticismo, no tenía tiempo para conocerlos a fondo ni para escuchar sus sentimientos, por eso sus relaciones fracasaban, estaba enfocada en su futuro, no tenía tiempo para jugar a los novios.

La segunda persona con la que salió fue después de dos semanas de "terminar" con Derek, el rompimiento fue una despedida amorosa, se dijeron adiós y ambos escribieron una despedida, como adultos pudieron narrarse aquello que sentían el uno por el otro y se dieron cuenta de los aprendizajes que obtuvieron, Sarada se preguntó por qué su exnovia no había hecho una cursilería así para decirle adiós, pero las personas no suelen ser las mismas con la gente, siempre tienen una faceta que ocultar. Entonces empezó a salir con Gongoro, a quien tuvo que maternar durante cierto tiempo, su novia lo había dejado debido a que subió demasiado de peso, Sarada era más "dulce" con él, tierna y paciente, lo escuchaba durante sus crisis, intentaba ayudarlo en sus problemas, cuando Gongoro empezó a darse valor retomó sus hobbies donde incluía a Sarada, jugaban videojuegos y elaboraban ricos platillos, en simultaneo Sarada empezó a salir con alguien que le enseñó los beneficios de algunas drogas, Gongoro inició el gimnasio, a trabajar su ansiedad y agradeciendo a Sarada por estar ahí la dejó ir cuando supo que salía con alguien más, él no se molestó, le habló claramente, y le dijo que le deseaba lo mejor, así que Sarada se empezaba a conflictuar.

—Realmente vas a fluir cuando encuentres a tu tribu, alguien con quien compartir—Le había dicho Kagura, recordándole la importancia de las conexiones

Se había conectado con él de una forma espiritual, había aprendido cosas y estaba dispuesta a aprender más si no fuera porque regresó la exnovia, había tenido tanta diversión que decidió que estaba lista para someterse a una formalidad al lado de Kagura y este con amabilidad despidió a Sarada, le regalo una pipa y una bolsa llena de mariguana.

Para ella, no tener a Delta estaba siendo una salvación, podía elegir que parte de ella mostrar, y no un guion elaborado por Delta o repetir lo que ella le decía al micrófono, estaba sintiéndose a gusto hasta que comprendió que dar de ella era sinónimo de una vinculación, así como te dan, así te quitan.

Sarada cada vez pedía más dinero, cuando se involucraba con alguien, algo en ella se sentía mal, le faltaba una parte, empezaba a ver que el problema muchas veces no eran los hombres, sino la falta de comunicación en sus relaciones, debido a esto, pensó en terminar el jueguito nuevamente, era una fuente de ingresos, sí, pero le estaba costando y cada vez esperaba más de esas relaciones ficticias. Sentirse querida, deseada y reconocida, porque sabía que esas personas la reconocían, pero aun así no era suficiente, necesitaba más, al final pensó en que si se hubiese involucrado sentimentalmente con ellos, ella saldría perdiendo, ellos volvían al lugar del inicio, aprendían algo de ella, pero a quien amaban siempre era a las chicas del inicio.

—Chou, ¿Estás segura de venir a una fiesta donde no nos invitaron?—Preguntó Sarada

—Si, chica—Movió las caderas de un lado a otro

Chou estaba nerviosa, no porque las miradas estuviesen en ella, sino por la reacción que tendría Shikadai cuando la viera, Chou se había enterado de que tenía una fiesta por el campeonato estatal, así que pronto se iría a las nacionales, y se sintió herida porque no la había invitado, no había querido que estuviese ahí apoyándolo desde las gradas, Chou era muy explosiva, enérgica, y para Shikadai, Chou en un torneó así sería un completo desastre.

—Ven—Tomó a Sarada de la mano

A pesar de que traía poco maquillaje, las miradas estaban en ella, Sarada se ajustó los lentes, e intentó concentrarse en Chöchö, quien estaba contenta de estar ahí a pesar de que no recibió la invitación, pero era incomodo estar bajo las miradas de aquellas mujeres, susurraban, y sí, la ropa era distinta, atrevida. Chou iba con ropa descubierta que dejaba ver partes de su cuerpo, y Sarada también, llevaba un crop de encaje, con un blazer de lentejuelas y un short que le llegaba a la cintura haciendo conjunto con el blazer, pensaba que estaría bien para una celebración informal como esa, pero al ver como iban vestidas se llegó a sentir mal, vestidos y faldas largas, pantalones formales largos y amplios, esto apestaba a formalidad.

—Creo que no era la vestimenta adecuada—Mencionó Sarada nerviosa—Todos nos miran

—relájate, chica, me miran a mí, cuando una chica gorda, grande y negra como yopli usa un vestido que es para flacuchas, las miradas están en ella, es algo a lo que me tuve que acostumbrar y es algo que me gusta, poder restregarles todo esto, porque claramente soy la diosa de la autoestima

—Aun así, siento que debimos ser más formales

—Es un estúpido premio por ganar el ajedrez, no creo que eso representé una formalidad; Hasta me hice el maquillaje de la Gambito de dama

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Después de un tiempo Shidakai no aparecía por ningún lado, y ellas estaban aburridas, la gente parecía conocerse y no había nadie que se acercara a ellas.

—Bien si la montaña no viene a Chöchö, Chöchö la chantajea para que venga hacia ella

Mencionó con confianza, le hizo una seña a la persona que traía las bebidas, tomó dos mojitos

—¿Quieres uno Sarada?—Sarada tomó uno

—Oye, te daré un billetote si nos consigues alguien con quien hablar

El mesero asintió, ellas esperaron pacientes, y una bolita de mujeres llegó chillando.

—O sea tipo, pensé que hablabas de Koyuki Kazahana, y ella nada que ver, o sea—Señaló a Sarada con indiferencia, la veía como si fuera poca cosa

—La confundí—Dijo el mesero yéndose de ahí y haciéndole señas a Chou de que le debía dinero

—¿Eres pariente de Koyuki?—Sarada negó, ellas estaban a punto de irse con una cara de repulsión

—Esperen, ¿Por qué no se quedan a conversar un rato con nosotras chica'? Traemos ambiente—Dijo Chou, alzando ambas cejas

—Si—dijo dudosa, intentando poner un pretexto, Chou la tomó de la mano e hizo que se sentara en el sofá, las otras la imitaron

—Ahí está Inojin—chillaron

—¿¡Quien!?—Preguntó Chou

—Ese, de cabello rubio, largo, es un artista—Mencionaron gustosas, Sarada hizo una cara de desagrado, lo conocía, y pensaba que era un engreído, mimado y odioso

—¿¡Ese flacucho!?—Lo señaló Chöchö, haciendo que le bajaran la mano y le taparan la boca rápidamente

—Sí, es un sueño hecho realidad

—¿Y porque no lo invitan?

—¿¡Que!? Tipo, o sea—Mencionaron todas—¿es de chill? Obvi, él nunca estará a nuestro alcance, es una persona con reputación y porte, tipo solo se fija en señoritas con experiencia

Sarada y Chöchö se miraron, aguantando una risa

—¿Y ustedes que son? ¿Caballeros?

—No tonta, en señoritas que no son castas y puras

Chö no evitó reír con gran estruendo—Que son esas mamadas, escuchaste eso Sarada

Ellas se horrorizaron ante la maldición que había soltado

—No me digan que ustedes dos…¿Ya hicieron el amor con alguien?

—Sí chica—Dijo Chöchö sin pelos en la lengua—Pero se dice coger, cochar, el delicioso, que es esa mamada de hacer el amor

Ellas miraron a Sarada—¿Te refieres a tener una experiencia erótica?—Ellas se miraron sin saber que decir—¿Compartida? ¿O solo te refieres al acto coital?

—Sí…jejeje, Sarada también ha tenido relaciones sexuales, aunque dice que prefiere lo oral, pero, que te la metan no se siente tal mal—Mencionó Chöchö

—Prefiero que encuentren el clítoris a estar con el jugueteo de mete y saca, es aburrido, a menos que sea un juego de rol—Dijo Sarada convencida de que lo mejor era lo erótico

Estaban a punto de persignarse e irse, cuando vieron que Inojin se acerco

—Sarada, no esperaba verte por aquí—Mencionó fingiendo ser un caballero, incluso se alzó el sombrero e intentaba tomar la mano de esta para besarla

—¿Por qué vienes con ese estúpido sombrero?—Le mencionó Sarada

—¿No revisaste la invitación? ¡La temática era acorde a la serie de Gambito!

Sarada entornó los ojos—Lo ves chica, delineado Gambito—Señalo Chöchö

Inojin se sentó al lado de Sarada—¿Desde cuándo se conocen?—Dijo, señalando al grupito

—No nos conocemos—Apresuró a decir Sarada devolviéndoles la mirada de desaprobación

—Pero nos estaremos conociendo—Mencionó con entusiasmo Chöchö

—Ey, te conozco—Dijo Inojin—Eres la gorda que va con Shikadai

—Sí ¡cara de caballo!

Ambos soltaron la risa, Sarada los miro incomodos, ¿Qué se creía que era? ¿Cómo es que podía llamar así a Chö?

—Sarada, ¿De dónde lo conoces? Este chico es increíble—Mencionó Chou

—Nuestras madres se conocen—Mencionó Inojin, les mostró la cartera, donde había una foto de él y Sarada cuando eran más niños—convivíamos juntos

—No uses el masculino como plural—Mencionó Sarada entre dientes

—¿Entonces tienen una relación especial?—Preguntaron las chicas del fondo

—No—Respondió Sarada

—Solo es un tipo raro que carga una foto de su infancia—Mencionó Chöchö riendo—Cualquiera lo hace, mira—Chöchö le mostró la foto de su infancia con algún desconocido—¿Lo ven? ¡Normal!

—Sí, es que salimos fantásticos—Mencionaron al mismo tiempo

La conexión entre ellos había sido inmediata, inclusive la misma Sarada lo notó, y estaba ansiosa por reconocer a ese tal Shikadai, se sentaron a platicar un rato más, y en cuanto Shikadai entro a la sala, lo ovacionaron de pie, Chou empezó a silbar y aplaudir con gran estruendo e Inojin la imitó.

—¡Ese es mi gallo!—Gritaba Chöu saltando de un lado a otro

La mandíbula de Shikadai estaba desencajada al ver a Chou ahí, estaba nervioso, sus padres venían detrás de él, saludando a los presentes, Shikadai trató de ignorar a Chöchö, fingió no haberla visto saludando y agradeciendo a su gente, dando discursos de como con su ayuda lo había logrado.

La reunión no pintaba bien para Sarada y Chöchö, que esperaban una fiesta más rítmica, pero ¿Música clásica? ¿Vino? ¿Galletas con algún tipo de aderezo raro y queso? ¿Qué clase de celebración era esta? Anunciaban cada minuto el juego con el que Shikadai fue campeón, y que su rival en un ataque de nervios y estrés desistió, así fue coronado Shikadai, hacían bromas respecto a eso, invitaban a los invitados a competir contra él.

Sarada durante más de 30 minutos intentó descifrar el juego, se imaginaba a ella como oponente, era algo aburrido, pero era mejor que escuchar las bromas de Chou e Inojin.

—Shikadai no me ha hablado—Le susurró a Sarada

—No entiendo porque te preocupas por eso, te la estás pasando bien con Inojin ¿No es así?

—sí chica, pero mis labios necesitan saliva ajena y muestras de afecto en público, ya sabes, que te manoseen el trasero—Miro a Shikadai, sonriente con el público, evadiendo el lugar donde se encontraba ella—Sí la montaña no va a Chöchö, esta diosa se encargará de ir a la montaña—Le dijo a Sarada

Así que se levantó, caminando directamente a Shikadai

—¿Quién es esa chica? Viene vestida como zorra—Exclamó la mamá de Shikadai, molesta—¿No leyó la invitación?

Sikadai sabía que se trataba de Chöchö, y a partir de este momento sería inevitable tener tiempo para él solo, empezó a buscar pretextos para que ella se los creyera, pero el nerviosismo ante que ella se presentara era excesivo.

—Tú amiga Chou es increíble, no sé porque no me tomé la molestia de que me conociera antes

—¿Ese es el cretino de Shikadai?—Preguntó Sarada

—Mmm ajá—dijo, viéndose las uñas

—No parece el tipo de Chöchö, es un enclenque—Mencionó Sarada

—Chöchö tampoco parece de su tipo

—¿Quieres decir que todavía se tomó la molestia de decir que tiene un tipo de chica?—dijo con burla—Mierda, debe tener el ego hasta la cima—Entornó los ojos—¿Quién es ese chico?—Señalo al que traía la piel de un animal como abrigo

—Es primo de Shikadai, adoptivo—Dijo mirándose nuevamente las uñas—¿Qué? ¿Te interesa?

—No, pero tiene un abrigo de piel real, ¿No sabe las consecuencias de eso? ¿El sufrimiento animal?

—¿De verdad, sufren?

Sarada entornó los ojos—Alguien debería arrojarle algo

—Con gusto lo haría, es demasiado pesado. ¿Oye te parecen estas las manos de un artista? ¡Digo, crees que lucen fantásticas para una fotografía!

Sarada comparo sus manos con las de él—Lucen mejor que las mías, debo admitirlo, pero le pondría una tonalidad verde a tus uñas, un verde pálido con brillos, resaltaría tu pálida piel, como el vómito

—Mmmm lo tomaré como un halago, debo admitir que me diste una idea, pero estás uñas no se pintaran

—¿Te las van a fotografiar o algo así?

—Voy a ser la portada de una revista, manos que hablan, yo mismo recomendé ese título—Dijo, alardeando

—¿Manos que hablan? ¿Cómo, por? ¡no te das cuenta de que estas utilizando un título que no te corresponde! No perteneces a la comunidad sorda, no tienes nada en común con eso

—De algún modo ambos expresamos lo que queremos, los minusválidos pueden tener su propio proyecto

—Personas con discapacidad—Le dijo Sarada—No sé utiliza esa palabra, puede ser ofensiva

—No has cambiado nada Sarada—Le dijo, sin expresión en el rostro—Sigues opinando cuando nadie te lo pregunta, y corrigiendo a las personas con un mal gusto, olvide que perteneciste a esa población discapacitada

—No me interesa tu opinión, pero hay voces que deberían ser escuchadas más que la tuya, un niño mimado y bien posicionado

—Bueno gracias por el halago—Dijo nuevamente admirando sus manos, ignorando los pesados comentarios de Sarada

Ella entornó los ojos

—Esta fiesta es patética, debería irme—Mencionó, levantándose de ahí, yendo a buscar a Chöchö, Inojin se levantó tras ella, odiaría quedarse con estás simples mortales sin ninguna aportación y Sarada era interesante, al menos en el modo argumentativo, siempre tenía algo que decir ante cualquier situación.

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Chöchö soltó una carcajada y le dio un ligero golpe a Shikadai en el hombro

—Sí, cuando nací el diablo dijo verga y yo dije chupas—Ella soltó una risa tremenda que incomodo a los presentes, haciendo que desaparecieran

Shikadai estaba molesto, se le notaba en la frente, la vena cada vez se agrandaba resaltando y llamando la atención, sus mejillas estarían rojas en pocos momentos y tenía que encontrar calma antes de explotar en contra de ella

—Escucha—Le dijo a Chöchö tratando de susurrar—Escucha bien porque no te lo voy a repetir, quiero que te vayas

—¿Qué? ¡Estás diciendo que me vaya!—Mencionó en voz alta, molestando a los presentes—Shikadai sabes que tus bromas no dan risa

—No es una broma, baja la voz, estas avergonzándome, ¿De verdad crees que querría que me vieran contigo en público? Me das pena—Chöchö se sintió herida, aterrorizada, él no había soltado algo así jamás

—Me estás haciendo sentir inferior

—Es lo que eres, alguien vulgar, maldigo la hora en que te invite a salir, eres una decepción más, no puede estar alguien como tú a mi lado

—¡Estás diciendo que no me amas! —Empezó a levantar la voz—¿Es porque soy gorda? ¿Es por mi color de piel? ¿Por cómo me visto? Chico' esto te gusto desde un principio y ahora me dices que no—Las lágrimas de Chöchö estaban presentes—Nadie me había humillado de tal manera como tú

—¿Qué pasa aquí?—Apareció la mamá de Shikadai

—Su hijo es un pendejo ¿Cómo puede estar humillándome de esa manera?

—Tal vez si te vistieras más adecuado y te dieras el valor a ti misma podríamos humillarte de manera menos vergonzosa, no eres digna de mi hijo, eres vulgar y las vulgaridades no van con la familia Sabaku no—Chöchö se sentía impotente, se dio la media vuelta llorando, metiéndose en el baño

Sarada escuchó todo, y corrió tras Chöchö—Ábreme por favor

—Solo vete Sarada, estoy en mi lecho de muerte—Dijo, llorando—No me había sentido tan humillada—Empezó a llorar con más fuerza, Sarada intentaba abrir la puerta a empujones, pero no podía

—No creo que se abra fácil, esa gorda está bloqueándola con todo su peso—Mencionó Inojin, empujando de igual modo—Veré si hay manera de acceder por el baño de hombres

—Chöchö por favor, déjame ayudarte, llorar a tu lado—Mencionó Sarada luchando con la puerta—No es cierto nada de lo que esa familia dijo de ti, eres una gran persona con un corazón enorme

Sarada intentaba hacer que Chöchö recapacitara, que lo meditará. Se sentó en el suelo, mencionándole cosas bonitas sobre ella, pero no obtuvo respuesta.

Chöchö, intentaba escapar de ahí por la ventana, pero se había atorado, las ventanas estaban reducidas para alguien como ella.

—¿Me ayudas?—Le pidió a alguien, que se encontraba en el patio fumando, ella estaba avergonzada

Este la miro e intento tomarla del brazo y jalarla, Chöchö estaba llorando a moco tendido, la imagen que daba era embarazosa, lo que le faltaba, atorarse en la ventana del baño, para cuando alguien lo abriera la pudieran humillar aún más. Él tomó su brazo y la jalo para que cayera a su lado, el vestido de Chöchö se había roto, y en su piel tenía marcas de la ventana, Chöchö no se levantó, se hizo bolita en un rincón, llorando ampliamente. Él se acercó despacio y le colocó su abrigo para que se cubriera, se sentó al lado de ella a fumar, importándole poco el modo en que ella actuaba.

—Es que puedes creerlo, humillarme así enfrente de todas esas personas desconocidas, que solo me verán una vez en sus vidas, la imagen que tendrán de mí será humillante, y si alguien me vio por esa ventana será peor—Dijo gimoteando

Él le ofreció un cigarrillo.

—Y su mamá fue una perra conmigo ¿No se supone que las suegras deben defender a sus nueras?

Chöchö acepto el cigarrillo

Mientras tanto Sarada se agachaba para ver si podía ver algo, pero le era imposible

—Ay no es posible, esa gorda se encerró en el baño—Dijo la mamá de Shikadai

Sarada la miraba con rabia, y veía como se alejaba, aparentando ser la persona más amable del mundo, atendiendo a las personas.

—No creo que haya forma de entrar, a menos que sea por el tejado, los baños tienen una ventanilla

—Está bien iré

La gente se empezaba a reunir, haciendo difícil que Sarada pudiera salir por la puerta de atrás, anunciaban con entusiasmo que Shikadai estaría dispuesto a renunciar a su puesto si alguien era capaz de ganarle. Sarada no dudo en aprovechar la oportunidad

—Quítate perdedor—Le dijo, a un chico que estaba sentándose, arrebatándole la silla

Shikadai colocó una sonrisa arrogante

—Trataré de que la humillación no sea tan fuerte para una chica bonita, ¿Sabes cómo se llama esta pieza? Tiene un caballo

Sarada empezó a colocar las piezas como las tenía Shikadai el día que gano. Sarada hizo el primer movimiento, y tocó el reloj, Shikadai tragó con dificultad, le llevo un minuto pensar en el siguiente movimiento y lo hizo, poniendo una sonrisa, Sarada hizo el movimiento en menos de 30 segundos, llevándose varias piezas con ella, Shikadai reaccionó nervioso y pensó que estaba subestimando a esta chica.

—Parece que te subestime

—Ya sabía que eras un pendejo misógino—Le dijo Sarada—A los vatos mamadores como tú solo les gusta llamar la atención con el intelecto—Susurro evitando que otras personas escucharan su conversación

Shikadai se puso nervioso

—No pienses que eres mejor que yo

—Oh, claro que no lo soy, ¿Yo, podría ser mejor que tú haciendo esto?—Dijo, llegando a una posición más cerca de ganar

Shikadai maldijo y arrojó un par de piezas a la pared

—Típico—Dijo con burla—¿Le vas a pegar a la pared? ¿Vas a aventar el tablero cuando gané? Sabes que este juego no da para más, ríndete

Shikadai no sabía que movimiento hacer, por más que analizaba, por más que se mordiera el labio, o contara las piezas que tenía Sarada, estaba entre la espada y la pared

Sarada se recargó en su silla, viendo como se estiraba los cabellos, había aprendido de Delta que la manipulación era la mejor arma en este tipo de situaciones—No te la compliques—Mencionó divertida—Si mueves esa pieza yo moveré esta, pero también no pienses en mover aquella no querrás dejar a tu reina sin protección, uhhhh, yo tampoco movería esa, sabes si tuvieras una pizca de inteligencia sabrías que en cualquier escenario yo saldría victoriosa, ¿Por qué no te rindes?, vamos, ríndete…ríndete…ríndete

Sarada estaba burlona, sabía que en un movimiento astuto Shikadai podría darle la vuelta, pero el hombre estaba tan ensimismado en que una mujer lo humillara de tal forma, los insultos y las burlas por parte de Sarada, y su pose despreocupada lo hacían salir de quicio. Intentó levantarse, y su pie se atoró en la mesa, moviendo el tablero

—Típico, clásico

Dijo Sarada, levantándose de ahí, Shikadai estaba con la mirada gacha, y Sarada le extendió la mano, Shikadai dudó en aceptarla, pero finalmente lo hizo y Sarada lo jalo a un abrazo

—Sin resentimientos—Dijo en voz alta— Buen juego, me rindo

El mundo estalló en aplausos

—Somos amigos, él planeó todo este juego, no piensen que soy mejor que él

Shikadai se sorprendió de sus palabras, Sarada empezó a caminar y como lo esperaba Shikadai siguió tras ella, Inojin llegó a su lado.

—Ese es mi muchacho, sabía que una chica no podía ganarle a este genio

Mencionaban a espaldas de Sarada mientras Shikadai asentía con seguridad

—Oye, ¿Cuál es tu nombre?

—Cierto, ven, acércate, te lo diré en secreto—Dijo seductora—Si vuelves a humillar a Chöchö de esa manera, voy a ir a uno de tus torneos y no seré condescendiente, te humillaré de tal manera, que los hijos de tus hijos van a tener que trabajar duro para borrar ese error en el linaje, sabes que ese premio es robado—Se alejó de él—Y sí, muchas felicidades—Dijo sonriente, dejando a Shikadai helado y molesto

Se dirigió a la salida de emergencia, Inojin iba tras ella, empezó a escalar para poder acceder al techo, observó a los invitados a través del cristal, pensó en la ridiculez del evento, el tipo ni siquiera era tan bueno como presumía, siguió caminando, sintiendo el aire en el rostro, observó que Inojin se detenía.

—Mierda está muy alto

—Nadie te obligo a venir—Le dijo Sarada, pero aun así le extendió la mano para ayudarlo a subir

Caminaron agarrados de la mano y observaron la escena, girándose a otro lado.

—¿Con Shinki? ¿De verdad gorda?—Le gritó Inojin, anunciando que los había visto

Se estaban besando con desesperación, intentando quitarse la ropa, sino hubiese sido por el grito de Inojin, no sabían hasta donde serían capaces de llegar. Cuando Chou se separó soltó un suspiro

—Eso fue…—Mencionó a medias, tratando de recuperar la respiración

—Increíble

—Lo sé, sino lo hubieses dicho te hubiera aventado de aquí, como sea, ¿Por qué no me muestras como subir? No quiero que me veas los calzones

Shinki trepo a las escaleras y le tendió la mano a Chou, pero se sorprendió por lo hábil que fue al agarrarse

—¡Ay dios! ¡No! Esta muy alto ¿De verdad tengo que subir? ¡Sarada estoy mareada!—Pidió auxilio Chöcho

—No sueltes mi tobillo—dijo Shinki—Subiremos al mismo tiempo

Se aferro al tobillo de Shinki y subieron lentamente. Sarada recibió a su amiga dándole un abrazo

—¿No tendrás a alguien que tenga un helicóptero para que baje por nosotras?—Mencionó Chou

—De hecho, ahí está el ascensor—Señaló Shinki

Chöchö recuperó el aliento—Gracias por el abrigo—Mencionó

—Me lo entregas después

Chou le dedico una última sonrisa, Sarada e Inojin subieron al ascensor, viéndose preocupados y confundidos ante la actitud de Chou, en cuanto se cerraron las puertas el llanto comenzó nuevamente, Sarada intento consolarla, ambas se fundieron en un abrazo.

—No puedo creer que Shinki te dejará usar su abrigo—Mencionó

—Digamos que es una garantía para volver a vernos…—Gimoteaba

—¿Entonces se verán nuevamente? ¿Qué pasará con Shikadai?—Pregunto Inojin

—Volveremos, porque yo me besé con su primo y lo manosee un poco y él me humillo enfrente de todos sus conocidos, ¿Estamos a mano no?

Sarada negó e Inojin asintió.

—Él no volverá a molestarte Chou, no tienes por qué querer regresar con él

—Sarada ¿Quién más se fijaría en alguien como yo? Alguien tan listo como él

—¡Chica! ¿Estas drogada? ¿Acaso no viste a la persona que te dio el abrigo?

—Él no esta interesado en mí no seas tonta—Le dijo a moco tendido—Además Shikadai es único

—sí que lo es—Comentó Inojin

—Por cierto, a ti quien te invito—Amenazó Sarada

—Sino voy yo, ¿Quién las llevará?

Sarada le mostro la App que tenía para pedir coches, Inojin no se limitó y decidió ignorarla.

—Chou necesita mi apoyo ¿Verdad gorda?

—Claro flacucho—Dijo gimiendo, las lágrimas caían con más fuerza

—De verdad, de verdad, quisiera que por una vez vieras a la gran mujer que tienes dentro, no mereces pasar por este tipo de cosas Chou

Sarada le beso la mejilla, recordando las veces que Chou estuvo ahí para ella. Odiaba ver a su amiga así, destrozada y llorando por alguien que no valoraba su cariño, deseaba poder hacer algo al respecto, hacer sufrir a ese idiota por lo que las hizo pasar, a él y a su familia, pero la amenazaba se quedaba en el aire, una amenaza que Shikadai saboreaba en sus labios, no podía permitir que alguien como ella terminara con su reputación de un día para otro, ideaba como o que le haría a esa chica, solo sabía que era amiga de Chöchö, entonces, tenía que regresar con Chöchö y estaba seguro que ella regresaría con él ante la más mínima muestra de afecto.

Entonces empezó a planear sus astutos movimientos, investigar un poco más de esa chica para poder dar en el blanco y recordarle que no solo ella podía humillarlo de esa forma tan cínica. La frialdad de sus ojos no lo olvidaría nunca…