Aborrecía los mensajes que le mandaban pidiendo regresar, trataba de ignorarlos, pero algo le decía que no podía estar omitiendo sentimientos humanos, debía hacerse cargo de ellos, darles un cierre, una explicación, hacerles sentir más tranquilos; Veía en aquellos chicos a Chöu, a sus viejas compañeras sobre-pensando las rupturas amorosas, echándose la culpa, inventando finales alternativos u alguna forma de consuelo que las hiciera sentir mejor, ella odiaba que los hombres se comportaran de esa manera, que se fueran sin dar explicaciones y que a la semana la explicación viniera acompañada de otro rostro bonito y una relación de un mes; Se recargó en la barra, metiéndose otro dango a la boca, regularmente el baño no sería buena opción para comer, pero maldita sea, el baño olía a flores, la limpieza la sorprendía, no veías una pizca de polvo por ninguna parte. La luz naranja le recordaba al atardecer, justo cuando el sol estaba por meterse, el olor le recordaba una flor de color rojo que lentamente la guiaba hacia lugares incomodos de sus pensamientos haciendo que múltiples crisis se desencadenaran, no entendía porque se presentaba la duda, no comprendía porque se sentía en las polaridades, incluso sus sentimientos podían ser ambivalentes, cada vez que coincidía con alguien había un leve destello en sus ojos, pensaba que sería diferente, que el chico podría ser distinto, pero conforme pasaban los días demostraba ser una m-ierda. Ella podía tener la esperanza de que algunos de esos chicos fuesen la excepción, de que finalmente se dieran cuenta que tenían una bonita relación con sus novias y no renunciaran a ello, las pruebas de fidelidad eran la propuesta más abundante en la cual la mayoría fracasaba, y odiaba a esos chicos que rogaban una relación de tres semanas y daban por perdida la que tenían de meses o años; Aún así no dejaba de sentir pena por ellos, porque ella no quería ser como los hombres, y se estaba comportando como una persona sin responsabilidad afectiva, aunque ellos fuesen unos cabro/nes sentía que debía darles una explicación.
Procesó nuevamente todo lo que estaba sucediendo, dándose cuenta que en ella también habitaba el egoísmo y este hablaba sobre quedarse al lado de un chico que fuese la excepción, donde podía vivirse dentro de una relación, donde quería que alguien la observara con ojos de esperanza, no entendía porque se sentía así, necesitaba afecto, de vez en cuando necesitaba que alguien la quisiera, pesé a que estos hombres le juraban amor eterno la situación seguía siendo la misma, eran hombres que tenían pasado, relaciones, parejas y dejaban todo por un juego. ¿Cómo podía ser real el amor que le profesaban? Ellos dejaban a sus parejas sin pensarlo, ellos hablaban mal de sus parejas, ¿Por qué tendría que ser distinto con ella? ¿Qué tenía de distinto ella? Al final del camino, todo era un acto montado por ella.
Además ¿Por qué se cuestionaba nuevamente el romance y la afectividad? ¿Qué de bueno tenía el amor si te aleja de tus personas más cercanas? Recordó la vez en que Chöu la abandonaba por irse con Shikadai, o que Denki ahora se centraba en aquel crush que lo traía loco, ahora solo se la pasaba escribiendo en una libreta versos para una persona que posiblemente no sepa que existe, ¿Acaso se habían olvidado de su amistad y lo bonita que era antes de que conocieran a otros hombres?
Pero, nuevamente venía aquel oleaje ¿Para que quería una pareja? ¿Solo porque sus amigas están viviendo el romance? ¿Estaba celosa?...No, no eran celos, hace tiempo que no tenía una pareja, y las parejas con las que se había compartido la hicieron sentir como si no fuese suficiente, ella no quería repetir nuevamente ese sentimiento, no quería que le exigieran lo que ella no podía dar, no quería que la compararan, ni que su tiempo fuese parte de la necesidad de alguien más. Y el salir con estos hombres solo la hizo darse cuenta que ni así era vista, no era reconocida, ellos se enamoraban de un caparazón, de una cascara que fingía quererlos, ella profesaba un cariño falso y ellos no lo notaban, solo veían la personalidad de sus novias en alguien más atractiva, solo la veían por un físico irreal. Si ellos observaran a la verdadera Sarada, ¿Les seguiría llamando la atención? Aquella chica con lentes y ropa holgada, con su cabello negro recogido en dos chongos flojos, usando vans y sneackers la mayor parte del tiempo, aquella chica que se preocupa por cosas reales y que no se permite ser divertida por las presiones económicas…
Se miró en el espejo, no reconociéndose, el cabello rubio atado en una coleta alta con varios mechones sueltos, el vestido pegado haciéndola ver como una persona elegante, y alrededor un chal de peluche que se deslizaba con facilidad por sus hombros, los tacones que la hacían crecer diez centímetros más. Y ahí entraba aquella nostalgia polar, ¿Acaso ni así de linda era merecedora de un poco de amor real? Porque últimamente todo parecía una ilusión…
Lanzó un largo suspiro y se convenció a sí misma de poder con esta situación y darle una oportunidad al sujeto con el que estaba sentada, pero ahí estaba, en el baño, solitaria, comiendo a escondidas de él.
—Señorita, se comió mi almuerzo—Dijo alguien que entraba por la puerta
—Perdón—Dijo Sarada con la boca llena—Pensé que eran de cortesía, permítame compensarlo—Dijo apenada
—No, no…olvídelo—Dijo la persona, cabizbaja, decepcionada por el acto, pensando en que comería esta vez
—Insisto, venga—Le indicó que la siguiera
Sarada insistió bajo la pesada mirada de su acompañante que pidiera algo del menú, que corría por cuenta de ambos. Él no dudo un segundo en poner cara dura ante las insistencias de Sarada, finalmente atendieron sus pedidos, y ella agradeció mencionando que estaría al pendiente de la comida.
—¿Por qué hiciste eso?
—Una labor altruista no tiene precio—Dijo con dignidad, poniendo la frente en alto
—Pagarás tú—Dijo firme
Sarada lo miro con peso—Tú me invitaste a mí
—A ti, no a la chusma prieta de la limpieza, no entiendo el motivo por el que tenemos que pagarle su comida
—Va—Miro sus uñas falsas—No tengo problema alguno con pagar—Mintió, el sitio era un lugar demasiado caro para ella—Simplemente creí que un par de billetes más no te harían sudar, no te preocupes, si tienes problemas económicos yo pagaré todo—Lo dijo con seguridad, pero por dentro temblaba, esperaba que funcionará en él ese tipo de manipulación
Este soltó un bufido—Pero, ¿Cuál es el motivo? La gente de su clase siempre inventa un chorrocientos de historias, que su tía necesita una operación, que su hermanito no tiene para terminar la school, dime ¿Qué te dijo? ¿Qué historia te vendió? Porque la de el cáncer es la más rentable
—Mi padre me enseñó a que hoy por ti, mañana por mí, haz el bien sin mirar a quien;—Recordó la película de Nacho libre— Es un dicho muy popular, gracias a eso obtuvo sus riquezas, es querido entre la gente y reconocido por sus labores altruistas, no se va de ningún lado sin que una persona no tan privilegiada como él obtenga algo, solo estoy siguiendo sus pasos si es lo que realmente cuestionas
—¿Sí?—Alzó una ceja—¿Y quién es? ¡Tal vez escuché de él!
—No tiene caso que te lo diga—Mencionó Sarada—Está claro que nuestra filosofía de vida no aplica para ti, pero no te preocupes, iré a pagar, no tiene caso seguir congeniando con alguien que no comparte el pan en su mesa
Se levantó de la mesa, esperando que él rogara, pero la dejó avanzar, caminaba segura pero por dentro los nervios se la comían, ¿De dónde iba a sacar esa gran cantidad de dinero para pagar?
—Tenías que abrir tu bocota—Dijo bajito entre dientes, reprendiéndose a sí misma, se acercó a donde estaba la persona que los había atendido, estaba a punto de decirle que cancelara sus órdenes, excepto la de aquella mujer, hasta que él hablo, dando la tarjeta y pidiendo todo para llevar, esperaron sentados en una mesa cercana, le pidió a alguien que grabara discretamente lo que estaba a punto de hacer, cuando llego la comida se acercó a la mujer dándole toda la orden, y esta, agradecida alababa sus acciones, limpiando sus lágrimas y mencionando que tenía para comer toda la semana, a Sarada se le apachurro el corazón y pensó en agradecerle la acción, hasta que alardeó sobre esa acción, que con eso ganaría puntos en redes sociales.
Sarada salió tras él con brazos cruzados, este había sido uno de los peores encuentros que había tenido, ahora recordaba porque había huido al baño. Él no paraba de mencionar que también los ricos sufrían discriminación y exclusión, y ella no podía alegar nada, porque ser Sarada no era su papel, estaba en Mei, esa chica que no decía nada y solo escuchaba, pero los discursos de aquel chico, la mirada que le daba la hicieron volver a lugares en los que no quería estar.
Cuando era más niña había invitado a sus compañeros de primaria a una fiesta de cumpleaños, su madre estaba contenta porque pensó que su hija no estaría sola en un día tan importante, ella volvía del trabajo a las once y esperaba poder celebrar un poco con ella. Para mala suerte de Sarada, la mayoría del salón asistió, así que tuvo que encargarse de recibirlos y servirles, todo iba bien hasta que llegó el momento de la diversión, emocionada ella había puesto su estación favorita en la radio, días después seguían haciendo burla de lo sucedido, restregándole en la cara los i pods, los CD's, y las memorias donde tenían su música favorita. Después las burlas vinieron por su vivienda, donde había cortinas en lugar de puertas, donde las macetas eran botes de aluminio y la regadera era un bote de agua.
—Super me diste la idea de los 10,000 followers, con esto mi ranking se elevará al cien—Le dijo con burla mientras esta le daba una mirada pesada
—¿Y bien? ¿Cómo les fue?—Ahí estaba la chica que la había contratado, o al menos se parecía a la persona que vio en redes sociales, cabello rubio con mechas, cuerpo delgado, un tatuaje de un infinito—Duraron menos de lo que espere
—Dijiste que era una oportunista—Mencionó él señalando a Sarada, ella estaba demasiado confundida hasta este punto
—Te dije que los de su clase harían lo que fuese por dinero, no entiendo como Santi pudo caer ante esta, ¿Qué tiene de especial, dime?
—absolutamente nada—Mencionó—La plática fue super aburrida, taciturna, nada interesante ni sorprendente o sea, preferiría estar ahogándome en el océano, de verdad
—Mmm—dijo ella, observando su atuendo, y su peinado—Dime ¿Qué hiciste para que Santi dejará a Sophy? ¡Rompiste a la pareja del año! ¡Tú! ¡Alguien tan poca cosa como tú! Tina, que es una de mis bff, me contó que Sophy te contrato, o sea, ya todo mundo lo sabe, esta en trend, obvi, pero la curiosidad nos mata
Sarada entornó los ojos y dio media vuelta, ignorando sus comentarios, pero ellos iban tras ella, molestándola con preguntas, burlándose de como lucía y de las conversaciones que había tenido con él, traía el sentimiento a flor de piel, quemaba y estaba a punto de llorar sin entender porque, sabía que estos eran los riesgos del juego, pero llegó a pensar que él sería algo diferente, o que algún hombre sería la excepción, pero no, no intento defenderse, ni decir palabra alguna, no tenía caso, le recordaban a Delta y maldecía por eso, pensó que ya lo había superado.
—Te pagaré más si dejas que te humillemos más—Soltó con burla—¡Niña, es que no piensas defenderte! A los de su clase les gusta que los humillen ¿Cómo es que dicen? With money…oh, con dinero, baila el perro
—Dale, vamos a hacer un trato—Dijo con seguridad, señalando su collar—¿Qué me van a dar para no exhibir el fraude que son? Todo está grabado—Mencionó con seguridad, si algo había aprendido de Delta, era a manipular con mentiras
—¡Estás mintiendo! Obvi
—Tengo grabado todo, hasta la labor altruista de la que te vas a regodear en tus redes sociales y sé que ustedes también lo estaban haciendo ¿No es así? Pero en términos legales todo esto pinta para acoso—Arqueó una ceja
—No va a proceder ¿Quién le va a creer a una puta? ¡Sí, porque eso es lo que eres!
—No, ¿Crees que soy estúpida? Por supuesto que ustedes tienen los recursos para hacer que no suceda, excepto los de las redes sociales, ¿Qué pensaran de ustedes, dos personas blancas, siguiendo y acosando a la pobre víctima que hace su trabajo para poder tener un día más de comida? ¿Cómo se verá que personas blancas privilegiadas se aprovechen de la clase proletaria vulnerándola e incitándola al comercio sexual? ¿Qué es lo que querían? ¿Querías que me acostará con él? ¿Y me estás acosando para que lo haga no es así?—Ahí estaban aquellos discursos que quiso dedicarle a Delta, finalmente lo había sacado—Tú me enviaste mensajes acerca de él, de su vida privada, tengo a mi gente trabajando en búsqueda de la verdad, ¿creíste que solo me iba a quedar con lo que mencionaste? Sé quien es tu ex, sé lo que le hiciste, ¿Andi? ¿No es así? ¿No te puso una orden de restricción por acoso? ¿No es esa quien lo hizo público?
Ambos se miraron—Somos dos y tú eres una ¿Qué piensas hacer?—Dijo intentando quitarle el collar, Sarada le retiro la mano de un manotazo
—No soy estúpida—Mencionó—Si intentas hacerme algo, ¿Ves a aquel tipo de negro? Ese que está en el auto, doy una señal y él viene directo acá; La verdadera razón de que yo este acá teniendo una cita con un pendejo como tú es porque alguien más pago por tener un vídeo de ustedes exponiendo lo mierdas que son, así que, hagamos un trato, no les doy este video a esas personas, porque claro me cayeron muy bien—Dijo Sarada—A cambio de una pequeña transferencia
—Está mintiendo—Dijo él con seguridad
—No te conviene que lo publique ¿O sí?—Mencionó con una ceja arqueada—Estoy segura que si indago más, tal vez haya alguna Becky…o Kallie…o bien, notó esa seguridad en sus rostros, creo que todo lo que digo es falso—Dijo ella, intentando dar media vuelta, ambos se miraron y entre ellos empezaron a discutir. Sarada cruzo de calle y se acercó a donde estaba el hombre que había señalado anteriormente—Disculpe, me dijeron que usted me podría decir donde reparar este tipo de piedra—Le mostró el collar
—Lo siento niña, te equivocas de persona
—Oh, perdón, pero sabe dónde hay una joyería, no vengo mucho a este lado de la ciudad
Él bajo del auto y señaló la joyería que estaba tres cuadras atrás. La pareja con la que Sarada hablaba anteriormente se puso más nerviosa, pensando que Sarada los estaba señalando, después él volvió a entrar al auto y ellos le hicieron una seña discreta de que fuera, había funcionado su plan y se preguntó porque, a leguas se notaba que estaba mintiendo, aunque Sarada hizo un gran trabajo recabando información de las ex parejas de este usuario.
—Ya está la transferencia—Mencionó—Ahora danos el vídeo
—Primero borren aquella evidencia donde me tienen—Ellos se miraron con el ceño fruncido—Fotografías, vídeos, audios—Dijo segura arqueando la ceja, él de mala gana saco el teléfono, Sarada se preguntaba porque estaba siendo tan fácil, ¿Acaso eran tan idiotas para creérselo?
Sarada les dio el teléfono apagado—¿Por qué esta apagado?
—Si lo encienden antes de las 4 les pedirá contraseña, así que tienen que esperar mmm, una hora—Se quitó el collar que le había regalado la persona anterior—Fue un placer hacer negocios con ustedes—Les mencionó dando vuelta—Y si me siguen, no dudaré en darle mi señal a Orange—Sarada le dijo adiós al señor del auto, y este le devolvió el gesto
Ellos se quedaron discutiendo sobre lo que estaban haciendo y que todo el plan se les había ido a la mierda porque él no se acostó con ella y no la pudo grabar. Pensaron que con dinero sería capaz de hacer lo que le pidieran, pero se habían equivocado. Esa chica había descubierto historias que no estaban a la vista pública, y derrumbó un plan de semanas, temían que hubiese más personas involucradas y querían descubrir la verdad de quien la había contratado.
Sarada suspiro de alivio cuando estuvo en el gimnasio de Metal-Lee agradeciéndole por cuidar sus cosas personales, y explicándole que la cita fracaso.
—No dudo que él debe ser un idiota, pero creo que deberías ser tu misma—Mencionó al verla—Claro que luces fantástica así pero, no creo que necesites todo eso que llevas encima para agradarle a alguien, ni ese cabello teñido, y te lo digo como un consejo devuelto, ya lo aprendí por las malas de hecho, y fue contigo quiero que lo sepas, y lamento haber sido un idiota arrogante, es que pensé que así te gustaban, solo, solo quería recordarte que ya no soy así, y no soy ese—Le dijo mientras hacía lagartijas, Sarada se cambiaba frente a él, no eran muy cercanos, de hecho Metal era demasiado fastidioso con ella sobre sus sentimientos, pero sabía en el fondo que no estaba interesado—Oye…oye Sarada, ¿Por qué no te vas a un vestidor? ¡No puedes hacer eso frente a mí! No, no pienses que no vi a una chica desnuda ¡Por supuesto que la he visto! Y no…no creas que no me pareces atractiva, claro que lo eres, pero—Dijo completamente colorado
—¿Por qué no? Es un cuerpo, tenemos piernas, abdomen, usamos calzones, no entiendo que es lo malo
Se volvió a escuchar a sí misma, dándose cuenta de que se había desensibilizado, había salido con muchos hombres que se acostumbró a mostrarles su cuerpo, a que la vieran como un objeto, o tal vez ella misma se estaba viendo de esa forma. Se sentó en la banca cayendo en cuenta, apenada.
—Lo siento Metal—Este le daba la espalda
—No, tienes razón, debemos ver normal el cuerpo ajeno, digo, son cuerpos, al fin y al cabo, todos los días los vemos aquí en el gimnasio y mi carrera que elegí se trata de eso, de mostrar lo orgullosos que estamos acerca de nuestro cuerpo
—No, no, si es mi culpa—Terminó de cambiarse, quedándose quieta ahí, pensando en lo que había sucedido, ya estaba cansada, pero el dinero aportaba mucho a su futura educación—Es que, he salido con tanta gente que, me he perdido en el proceso—Suspiro—No pensé que fuera tan desgastante tener una relación, ni que te quitara tanto…
—¿¡Tenías novio!? Pensé que a penas lo estabas conociendo, ya sabes, llegaste diciendo que fracasaste en tu cita—Dijo sorprendido—¿Quién fue el afortunado? ¿O afortunada? No quiero descartar esa opción de que sales con una chica, ya estamos en otros tiempos, creo que yo mas que nadie debe entender eso, tengo que ser menos cerrado es solo que…
—No Metal…no era nada concreto, es que…¿Te puedo hablar con sinceridad?—Preguntó con tristeza, este asintió—Últimamente me he sentido tan sola…Chöu me decía que no podía estar trabajando todo el día, que no podía estar estudiando o haciendo tarea, y luego ya sabes, vino pandemia, y luego vino más trabajo, y boom. Chöu conoció a alguien justo cuando estaba aprendiendo a no sé, salir, ¿divertirme? Y después vino este estúpido juego de buscar pareja, no entiendo porque nadie me llena, nadie es suficiente para mí, son citas tan desagradables…y no sé porque te estoy diciendo esto—Se dijo a si misma pensando en que era Metlee, ¿Por qué mierda le contaba a él?
—Bueno, no soy experto en el amor, ni mi papá lo es… pero veo la relación que tiene mi mamá, que es feliz con Nelli, y son tan diferentes ya sabes, él sigue en su proceso de deconstrucción de su masculinidad y Tenten es…es Tenten, y coincido en que las diferencias nos atraen, cuando menos te lo esperes llegará alguien y conocerás el verdadero amor, ¡ya lo veras!
—Es que la relación de tu mamá con Nelli es única, ha sobrevivido—Mencionó Sarada, tomándole la mano, sabía que para Metlee hablar de su familia era complicadamente diverso
—No entiendo porque le sigo llamando mamá—Dijo sincero y riéndose—Solo le presto el vientre a mi papá, ella me ha dicho repetidas veces que le diga Tenten, y tengo que hacerlo, haré diez planas al final del día con su nombre, creo que así me quedará más claro todo, si, eso es
—Tenten siempre te ha visto como un hijo—Lo abrazo con sus palabras
—Gracias Sarada—Dijo, pegando su cabeza en el hombro—Pero no hay que rendirnos tan fácil—Se levantó de ahí con optimismo—Encontraremos a nuestra pareja ideal, hay millones y millones de personas en el mundo, no deberá ser difícil llamar la atención de una—Levanto el pulgar frente a Sarada, esta intentaba poner una sonrisa, pero quería corregir todo el discurso de Metal, ella sabía que no existían las parejas ideales, o el amor de la vida o el verdadero amor, pero quiso descartar todo eso sabiendo que Metal solo intentaba hacerla sentir bien
—Aunque…no existe la pareja ideal—Menciono no queriendo
—Aunque seas así de rara te va a llegar esa persona destinada, te lo aseguro, como aquella vez…
—Es que no existe esa persona destinada
—Bueno, pero existirá alguien que este a tu altura, recuerdo que…
—Metal…
—Por eso no funcionaremos como pareja y eso que soy demasiado optimista para todo, excepto contigo
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Veían películas románticas, y los comentarios de Sarada estuvieron presentes, Denki las veía con alegría, mientras que Chöu estaba en el teléfono.
—Sarada ya cállate—Le dijo Denki—Ya sabemos que esas formas son violentas, pero al menos deja que creamos en la ficción
—Sí, a Denki le gustan las locas toxicas—añadió Chöu
—Es que no entienden que eso no es amor, que te siga, que te revise el teléfono, que te cuestione donde has estado
—Es amor, mira, la busca porque necesita saber dónde esta para declararle su amor y defenderla de los que le dicen cosas
—Si le pones de fondo la canción de Halloween parece que la está acosando
—Chica, si no querías ver las películas ¿Entonces para que nos invitas?
—Ya no hemos salido
—Pero si nos vemos y todos los días, te veo a ti y a Chöu ¿acaso quieres que nos veamos más tiempo?
—Ese es el problema, nos vemos solo cuando trabajamos, ¿Por qué no hacemos otra cosa? ¡Estoy cansada de trabajar!
—Wow, wow, wow, ¿Sabes cuánto tiempo espere por escuchar eso?—Dijo Chöu señalándola
Sarada soltó una queja y se dejó caer en el puff—¿Y es demasiado tarde para decirlo?
—Sí, sí lo es—Dijo Chöu pensando en aquello que le decía Shikadai, Sarada solo quería separarlos, que estuvieran menos tiempo reconciliándose
—No lo es gorda, continua Sarada me intriga saber ¿Por qué estás cansada?—Pensó que finalmente se daría cuenta de lo absurdo que era robar novios para que otras pudieran andar con el mismo patán
—Porque cariño, cariño colectivo, con ustedes, son mis personas más cercanas, mi refugio, duh
Ambos se miraron pensando que había algo más que no les quería decir.
—¿Segura que no necesitas un novio?—Mencionó Chöu levantándole ambas cejas a Denki
—¿Qué? ¡No!
—¿No es por eso que sugeriste que era día de ver películas románticas?—Le cuestionó Denki
—Pero esas películas no son románticas, tienen muchas conductas cuestionables y además, las películas solo nos han enseñado que el amor lo podemos obtener de nuestra pareja y eso no es cierto
—¿A no?—Cuestionó Chöu
—No—Mencionó Sarada con firmeza—Obtenemos amor de nuestra familia, de nuestros amigos y si es un amor diferente pero no deja de ser amor, es solo que…el amor también divide—Mencionó agachada, pensando en cómo ellos se distanciaban y como ella con esos "juegos de amor" también lo hacía
—Bueno, bueno, entonces solo quieres pasar más tiempo conmigo y con Denki
—La burra por delante
—Cállate Denki
—Tiene razón Sarada, ni siquiera había notado que no teníamos tiempo después del trabajo, podemos establecer que los días en que coincidan nuestros descansos serán para nosotras
—Sí, podemos hacer eso—Dijo Sarada más animada
Chöu se sintió incomoda, eran los días que también le dedicaba a Shikadai
—Sí, pero ¿A qué hora?
—Como que a qué hora—Sarada puso sus brazos como jarra, levantándose de ahí
—Chica, es que—Suspiro—Si estuvieras enamorada lo sabrías, que todo el tiempo y energía se lo quieres dedicar a esa persona hasta quedarte agotada
—Eso suena horrible—Sarada sacó la lengua
—No porque no hayas tenido una relación así de hermosa significa que puedas criticar las de otras, no cuenta, no tienes referencias
—Tengo las suficientes referencias para saber que esa relación es igual que la de las películas
—¿Así de bonita?
—Así de redflag
—Oigan, oigan, esto está muy tenso jeje, ¿No quieren hablar sobre alguna actividad en concreto? Digo así acordamos los tiempos, yo también no puedo estar todo el día con ustedes, tengo cosas que hacer con mi padre, estamos en un taller de carpintería
—Bien—Mencionó gruñona, resignándose
—Oye Sarada, no nos contaste lo que sucedió en tus últimas citas—Mencionó Denki, intrigado
—Oh sí, era el blanquito mamón ese, que hace vídeos en youtube y el otro de cabello largo
Sarada no quería mencionarles lo que había pasado con sus pensamientos, de sentir esa necesidad de cariño y afecto, de querer que alguien la quisiera, sería dejarles ganar en esta ronda y no quería profundizar en algo tan complejo como lo eran las relaciones. Tampoco necesitaba alardear de su falta de criterio, de esperar que fuese real aquello que sentían en una relación ficticia.
—Me intentaron humillar, no sabiendo que yo era la reina de las humillaciones—Dijo con burla
—¿Hicieron eso?—Preguntó Denki alarmado
—Un par de idiotas, que creían que no me daría cuenta de su plan—Realmente no sospecho nada, pensó que era otra propuesta más—Pero lo hice, así que—Se dejo caer de hombros
—Detalles, chica, los detalles son muy importantes
Les explico la situación detalle a detalle, haciendo que Denki formara un puño con sus manos, estaba molesto, no podía creer que existiera gente así, o más bien no quería reconocer que la gente de su clase social siguiera siendo así de estúpida, porque al final de cuentas él pertenecía a ese mundo, sino fuera por ellas, tal vez sería así de déspota y clasista; Él trataba de hacer lo posible por estar a la altura de ellas, de sus conocimientos, de sus críticas, tal vez más las de Sarada, porque Chöu todavía soñaba con pertenecer, mientras que Sarada solo quería vivir con dignidad.
—¿Entonces los idiotas se lo creyeron?—Preguntó Chöu—Fue algo muy estúpido
—No me imagino sus caras cuando vean que el teléfono no traía nada más que la cuenta falsa, y un numero desechable
—Sarada no deberías dejar pasar desapercibida la situación, lo que estás haciendo es muy peligroso
—¿Qué de peligroso tiene bajar novios? ¡Ay Denki por dios! Sarada sigue manteniendo el anonimato, además ya casi junta lo de su escuela y lo de su carro ¿En cuánto lo juntes lo dejarás verdad?
—Estaba pensando en no hacerlo más, sé que es una buena opción, pero mi mamá ya se está preguntando de donde saco dinero para traer un poco más de carne, y sabe que de las propinas no es
—A tu mamá no se le puede mentir, ¿Seguirá pensando que sigues en el negocio de los brownies?
—No entiendo cómo es que tu mamá tiene un puesto importante y siguen sobreviviendo
—Las deudas chico, los préstamos, el seguro del auto, el seguro de la criatura, nada de eso es gratis
—súmale el altruismo que tiene y la necesidad de dar más por la gente, hay ocasiones en que paga viajes, despensas, comida, ropa, zapatos, uniformes
—¿No se supone que eso lo tiene que brindar la institución donde trabaja para las víctimas?
Chöu y Sarada se miraron y soltaron una carcajada—No le quieren dar ni seguro, ¿Crees que van a querer pagar todo eso para que las víctimas de delitos puedan subsistir?
—Niño bájate de tu nube—Le mencionó Chöu—Aquí los únicos apoyos que te dan son por tu voto, y en elecciones tienes que agarrar de todo, porque ya sabemos que ningún wey con la intención de llegar al poder tiene el propósito de hacer un cambio
—Ninguna persona que tenga los recursos suficientes para poder hacer un cambio lo hace
—Así se habla chica
—Bueno pero, entonces ya lo vas a dejar ¿Verdad?—Preguntó Denki—Ellos te llamaron puta, debiste sentirte mal por eso
—Denki, robar novios no la convierte en una prostituta
—Es un juego—Se defendió Sarada
—Pero sino me equivoco hubo días en que te sentías atada ¿No es así?, lo haces por necesidad Sarada, ¿Qué de distinto tiene?—Le dijo sin tacto, a Chöu se le trababa la lengua en busca de respuestas
—Sí, voy a aceptar dinero por destapar a hombres que no tienen la responsabilidad afectiva de decir que no quieren estar más en una relación y también para darle paz y seguridad a aquellas mujeres que soliciten mis servicios, es un ganar-ganar, no le veo nada de malo a eso
—Malo es que se involucrara sentimentalmente, cosa que ella no hace—La defendió Chöu—Así que tenemos esa ventaja de que Sarada sea más dura que una roca, además su identidad es anónima
—Aun así, esto no es un juego, solo quiero que notes eso, bueno, digo yo
—Ay Denki, hablas desde tus privilegios—Le mencionó Sarada, intentando digerir las palabras de Denki, le habían dado un golpe duro de realidad—Además me tomaré un descanso, es por eso por lo que quiero pasar más tiempo con ustedes
—Bien
—Bien
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.
Recogió los platos de la cena—Estoy tan cansada—Dijo su madre, estirándose
—¿Utakata no vendrá a cenar?—Pregunto Sarada
—No ¿Por qué lo preguntas?
—Es viernes, los viernes viene a cenar
—No lo había notado—Dijo despreocupada, tomando el sudoku que había dejado en la mañana—¿Me ayudas?—Le preguntó a Sarada, yendo a atender la puerta, Sakura les mencionó que no hicieran ruido
Notó los pasos de su madre, estaba concentrada en el sudoku que le había dado, levantó un poco la vista—¡Feliz cumpleaños!—Mencionaron, ella se desconcertó
—¿Qué?—No era su cumpleaños obviamente
—Sé que fue hace más de medio año y que no pudimos celebrarlo porque hicieron la graduación y ese día tuve que trabajar, pero, tienes 19 años, y es importante que sepas que te queremos—Mencionó su madre, viendo la cara de su hija, Sarada había olvidado que en otras ocasiones lo había realizado de la misma manera
—¡Felicidades Sarada!—Gritaron Chöchö, Denki, Ada y Code, empezando a cantarle la típica canción, acercándose a ella con un pastel con una decoración horrible de Shrek, haciendo que esta soltara una risa al verlo
Empezaron los abrazos y las fotografías alrededor de ella, igual que los elogios ante todo lo que había hecho. Una ligera lagrima recorrió su rostro, haciendo cada vez mas grande su sonrisa, sintiéndose querida y valorada por las personas que consideraba cercanas a su alrededor.
—Me encantó todo—Mencionó con emoción
—No pudimos evitar hacerlo, tú mamá y yo nos dimos cuenta que teníamos regalos de tu cumpleaños y dijo ¿Por qué no ahora? Y dije pues ahuevo
—Me alegra saber que ya no solo somos Chöu y yo—Mencionó Sakura, agradeciendo el tiempo a las demás personas—Y que mi criatura pueda refugiarse en personas como ustedes
—Ya mamá, no seas tan cursi
—¡Ya traje el sake!—Tsunade anunció su llegada, aventando la puerta, espantando a las personas que estaban ahí, Shizune dejó a Tonton en el piso, su pequeño cerdo que cada vez estaba más gordo, este corrió contento con Sarada
.
—Me alegra ver que te animaste a improvisar un festejo
—Dicho y hecho boca de profeta—Mencionó Sakura, bebiendo una copa de vino—últimamente he notado rara a Sarada—Había preocupación en su voz—No sé si esta en uno de sus momentos depresivos, es difícil saberlo, pero no quiero que pierda el rumbo
—¿Qué pierda el rumbo? Te escuchas como tus padres
—Te había mentido, sí sabía de donde sacaba el dinero, ella y Chöu habían estado vendiendo brownies con mariguana
—¿Y no me ofrecieron?—Comentó ofendida
—Tsunade—La regañó—Siento que nuevamente esta volviendo a eso y ese pelirrojo que esta ahí, tiene que ver
—Entonces, esto no es una fiesta sorpresa—Comentó intrigada
—Tal vez este alucinando—Mencionó—Hace meses empezó a llegar con ropa de marca y cosas caras, pensé que estaba saliendo con alguien, pero ella lo negó
—¿También creíste que era ese chico pelirrojo?—Le pregunto, observándolos desde la cocina, Sakura negó
—No, conozco los gustos de Sarada, rubios, ojos claros—Dijo, describiendo con señas a varios muchachos que le presentó
—Te digo que estoy conspirando conmigo misma, no me hagas mucho caso, bebí unas copas de más, solo quería que estuvieras presente, más presente en nuestra vida, porque estoy segura de que tu eres la única persona que puede arrastrarla a eso del arte, que ella le de un nuevo sentido a su vida, y quiero que sepa que no es demasiado tarde para hacerlo, que puede tener las fiestas el día que lo desee, no siempre tienen que ser en su cumpleaños, que pueda permitirse hacer cosas fuera de lo establecido
—Sí, como vender brownies con mariguana—Dijo bromeando—Esta bien, deja a esa niña en mis manos ¿Cómo piensas hacerle para que deje sus obligaciones? Te he dicho constantemente que adoptó un rol que no le corresponde, el de ser su propio padre
—Veré que puedo hablar con Kakashi, estoy segura de que él puede darme una idea más clara acerca de todo esto
Tsunade asintió, bebiendo de su enorme copa de vino, yendo hacia la mesa de la juventud, bromeando con ellos, conociendo un poco más a Code. Sarada reía ante los comentarios del pelirrojo, incluso Ada se estaba divirtiendo, no tardaron en sugerir la música y Tsunade dejó que Sarada seleccionara la música.
Empezó con un vaso a hacer los ritmos, jugaba con sus palmas también, esperando que Sarada asintiera al reconocer la canción.
—Vamos, que la cumpleañera cante—Decía Chöu sonriendo
—Él la estaba esperando con una flor amarilla, ella lo estaba soñando con la luz en su pupila, y el amarillo del sol iluminaba la esquina, lo sentía tan cercano, lo sentía desde niña—Cantó Sarada—Ella sabía que él sabía que algún día pasaría, que vendría a buscarla con sus flores amarilla
—Te dije que sus gustos eran muy simples—Le susurró a Denki—¿Es por eso que te enamoraste de ella?
Denki le dio un codazo, tratando de que Chöu no lo dijera en voz alta, porque tenía cierta costumbre de gritar las intimidades de la gente
—¿Le diste lo que escribiste?
Denki asintió tímido—¿Crees que Sarda…—Decidió no preguntar
Observó como el pelirrojo la hacía reír, la abrazaba sin que esta pusiera algún pero, ahí fue cuando coincidió en que le gustaba, estaba sintiéndose celoso, no quería que alguien más la tocara, la viera o la admirara. No entendía mucho del amor o las relaciones, era nueva persona en esto, paso de esperar el cortejo a ser quien corteja, no entendía cuando sería el momento ideal para decirle a Sarada lo que sentía por ella, pero esperaba no tardar mucho, tenía tanto miedo al rechazo de ella, pero Chöu lo alentaba.
Ada señaló la servilleta, pero Chöu no entendía que quería—Habla mujer
—Quiere esto—dijo Denki, comprendiéndola, a veces creía que Ada hacía eso solo para torturar a la gente; Ella era alguien de pocas palabras, no necesitaba decir mucho para hacerse notar, tenía un rostro llamativo, pero lo que más llamaba la atención de ella era su cabello bicolor, azul con mechones rosas y ese lunar en forma de corazón que tenía en un pómulo.
Había sido un día lleno de emociones difíciles de asimilar, se encontraba con más dudas que respuestas y temía que los siguientes días pudieran ser así. No podía ignorar la exposición a la que se sometió, ni la humillación que estaban dispuestos a hacerla pasar, pero ella no dejaría que todo lo sucedido arruinara el final del día, donde sus personas cercanas compartían el pan con ella. Ya no ponía la radio, ni tenía cortinas como puertas, no había nadie que señalara la precariedad en la que vivía y se sentía agradecida por encontrar a personas que la acompañaran en su camino de crecimiento, aquellas que no juzgaran su ritmo ni estilo de vida, aquellas que la acogían con sus palabras y su tacto, aprovecharon el momento para hacer la foto del recuerdo, y Sarada les agradeció por estar presentes, había olvidado cuando fue la ultima vez que dormía con una sonrisa de satisfacción en el rostro, sintiéndose orgullosa por estar rodeada de gente que la quería dándose el lujo de ignorar aquellos sentimientos desagradables que surgieron en el día.
