—¿Quieres dejar el teléfono durante unos segundos?—Mencionó Denki

—¿Qué?

—Te estoy diciendo lo que paso anoche—Mencionó Denki realmente preocupado

—Si esas personas le hubieran querido hacer algo a Sarada se lo hubieran hecho—Esperaba que Denki dejará de alarmarla ante todos esos momentos llenos de tensión, ella no podía hacer nada, el intento de secuestro fue algo que la impacto mucho, y sabía que Sarada tenía las herramientas para defenderse

—Estaba inconsciente Chöu—Le dijo nuevamente—Y cuando ella despertó, le mintió a su madre diciendo que se había caído de la patineta y se golpeó en una roca

—Tienes razón, no se había atrevido a tanto—Dijo esta vez, haciendo sentir a Denki menos paranoico, volviendo a responder los mensajes

—Desde que estas enamorada eres insoportable—Le confesó

El desdén con el que lo decía le había llamado la atención, desde que estas enamorada estas insoportable, saboreaba las palabras, ella ya no estaba enamorada, según las palabras de Sarada, tenías que pasar por la fase de atracción, luego en el enamoramiento y finalmente el amor, ahora ella se encontraba amando, ya podía decir que lo amaba, porque así era.

Sabía que su relación no era el ejemplo que seguir, pero estaba conforme con eso, siempre tenían motivos para reconciliarse en lugar de continuar peleando y fingir que estaban mejor separados.

Cuando lo conoció no pensó que fuese atractivo, andaba demasiado caliente para ponerse de caprichosa, y pesé a que la ahuyento con aquella información del ajedrez, la recupero con el tamaño de su pene.

—Se llama amor Denki

—Es como si no te preocupara en absoluto lo que le pasa a Sarada

—O tu estas poniendo más atención en ella desde que sabes que te gusta

—Chöu, es motivo para alarmarse, todo esto que esta haciendo es riesgoso, se los dije y se burlaron de mí, por favor pon atención—Mencionó quitándole el teléfono—Tenemos que hacer que Sarada se aleje de eso

—Es terca como una mula, es mejor dejarla así, que ella sola sé de cuenta de eso—Miro hacia otro lado

—¿Estas enojada?—Comentó Ada, escuchando la conversación—¿Con ella?

—¿Qué? ¡No!—Dijo, resoplando, haciendo muecas tratando de evitar ese tema

—¡Sí... sí. Estás molesta con ella!—Dijo Denki dando en el blanco

Abrir las viejas heridas no era lo fuerte de Chöu, trataba de evitar los conflictos y aquellas situaciones donde involucraba salir lastimada y hablar sobre lo que le hizo daño; no tenía problema alguno hablar sobre las relaciones amorosas, pero hablar de la amistad era otro tema.

—¿Desde cuándo?

—No te irás—Amenazó Ada sosteniéndole la mano

—Desde que hizo todo esto con Delta ¿Sí?—Dijo molesta—Ella sola se vio involucrada en todo esto, Sarada era una morra mamona pero desde que la conoció se volvió peor, viendo lo feo en las relaciones, atacándome cada que podía, se supone que es mi amiga, y debe apoyarme en todo, y no me apoya en todo, mucho menos en mis relaciones, me siento juzgada por ella cuando ella es…

—Pero, sí, ella tiene razón; tu relación es algo que te está afectando

—Ay va la burra al trigo—Le respondió a Denki—Tal vez Shikadai tenga razón, todo mundo está en nuestra contra, tú, Sarada, todo el mundo, nadie quiere que sea feliz—Se quejó intentando huir de ahí

—¿Eso quiere decir que Shikadai le está metiendo ideas en la cabeza o entendí mal?

—Ajá—Le dijo Ada, tronando una bomba de chicle.

.

.

.

—Te juro que estoy bien—Le decía a su madre mientras la examinaba

—¿Entonces ahora haces apuestas?—comentó con un tono de seriedad

—A veces lo hago—Sakura suspiro

—¿No podré convencerte de que disfrutes tu vida?

—Estoy disfrutando mi vida ¿Eso te molesta?

—no me molesta que hagas apuestas, me molesta que haya dinero de por medio y eso lo veas como una salida, puedes hacerlo, puedes caerte y rasparte como una chica normal de tu edad, no una señora de diecinueve años—Dio un largo suspiro— Tienes diecinueve años, no deberías estar pensando en cómo subsistir

—Mamá…—Dijo en forma de queja

—Hace diecinueve años te tenía en mis brazos, y lo único que imaginaba es que pudieras conocer el mundo a tu manera, tenías pocos años y me pediste que te comprara una tabla, así lo hice, te lleve a los entrenamientos, te dejé andar por ti sola, practicabas hasta la noche, era algo que te gustaba hacer y ahora solo tocas la tabla para ir al trabajo y hacer apuestas, creí que era algo sagrado para ti; Y sé que por cuestiones laborales no te acomodas para regresar a tus clases de TKD, y sé que por eso te metiste con esos vagos a practicar parkour hace un año, pero ya ni eso…dime que está pasando, ¿Qué puedo hacer por ti? ¿Cómo puedo ayudarte?

Sarada suspiro evadiendo su mirada.

—Sí ahorita estas así, no me imagino cuando tengas la depresión después de terminar tus estudios

—¿Crees que tengo depresión?

—Puede que sea una respuesta común ante todo lo que está sucediendo, te quiero, eres mi todo, tengo que preocuparme por ti, ¿Lo entiendes?

—Estoy bien, no hay nada por lo que tengas que preocuparte

—Sé que hemos estado solas más tiempo del necesario y que entre las dos construimos todo lo que tenemos, pero me gustaría que, aunque sea por unos días soltaras esa carga y la pusieras sobre mis hombros—Sarada ladeó la cabeza en forma de cansancio—Necesito que descubras el mundo Sarada, que no vivas trabajando por un futuro incierto

—No es incierto, será una realidad, ahora, quisiera irme a descansar—Le dijo, evitando su mirada

.

.

.

Sorprendió a Chöu al llegar a su casa, Sarada venía con un pants y un crop que no combinaban, se burlo de su atuendo.

—Parece que agarraste lo primero que viste—Le dijo al ver el gorro de pescador y los lentes

—Agarre lo primero que vi—Le dio la malteada que compró para ella

—¿Qué planes tienes?

—Voy a patinar ¿Vienes?

—Ya me trajiste una malteada chica, vamos—Le dijo, yendo por su tabla

.

—Hace mucho no volvíamos aquí ¿Qué te dio por regresar? —Le pregunto, cansada—¡Debo admitir que los atardeceres desde la cima de la loma son lo mejor! Selfie—Cantó emocionada de los últimos rayos del sol

Sarada se tumbó, tratando de respirar—Mi mamá esta preocupada, y supongo que yo también. Este fue uno de los lugares seguros que tuvimos ¿Recuerdas?

—Hasta que don vergas apareció—Recordó la llegada del narco a la colonia, ese lugar se había convertido un punto de encuentro—Y tuvimos que ocultarnos en casa, y tuvimos que dejar de hacer actividades, y luego pandemia y así, nos quitaron la mitad de nuestra vida, que chafa

—Sí…Eras mejor que yo en la tabla, lo recuerdo, no sé porque lo dejaste gorda, pudiste triunfar

—Prefiero el monopatín, oye recuerdas como Tami se cayó y se raspo la barbilla

—Oh, no lo recordaba

—Fuiste la única que se preocupo cuando todas reímos, que culeras fuimos, la neta

—¿Qué habrá sido de Tami? Digo, además de juntarse

—De Tami, de la suertuda, la berrinches y la jajas, wey, a veces me da por recordarlas, ¿Fuimos muy amigas no es así?—sarada asintió—No sé qué cambio—Bebió de su malteada, Sarada la miro con cansancio

—Los hombres, eso fue lo que sucedió. Algo de lo que solía platicar con Delta era sobre eso, de como solo veíamos cuando alguien estaba locamente enamorada por alguien y lo demás se esfumaba como polvo, éramos sus amigas solo cuando había rupturas o peleas, o drama…si yo hubiese caído en esa trampa del amor, supongo que no las hubiese hecho a un lado por irme con alguien

—Mis memorias me dicen otra cosa…no me hagas sacarlos—Dijo cantando con emoción, recordando a Sarada intensa con su primer crush—Sabes…creo que estuve molesta contigo—Mencionó Chöu, sintiendo como los últimos rayos iluminaban su rostro, el confesarlo tal vez fue causa de la melancolía, de que estaban hablando de viejos tiempos y los recuerdos llegaban como flashes—En lo que te estabas convirtiendo al lado de Delta

—¿De que hablas?—Se reincorporo

—Toda tu vida te escuché quejarte sobre la belleza y toda la mier/da alrededor, y verte convertida y actuando como alguien que no eres tú, de verdad me pregunte si el dinero te estaba cambiando—Se sinceró con ella—Actuabas como Delta, salías de compras con ellas, ibas a hacerte las uñas, a cortarte el cabello, todas esas cosas que a mi me gustaban y tu criticabas, como esa blanca de chicas pesadas, supongo chica que estuve celosa…

—Lo…¿siento?—No sabía si disculparse o no, no entendía el sentimiento de Chöu

—Y ahora temo por ti, no me gusta hablar de este tipo de situaciones con Denki, pero de verdad me da miedo que pueda pasarte algo, sé que puedes tener las cosas bajo control, pero esto último que sucedió—Le señaló el raspón en la barbilla—No puedes estar involucrándote en esa mierda chica, sabes lo expuestas que podemos estar, ser mujer es completamente un peligro en este lado de la ciudad, y ahora ser una chica completamente atractiva es como darles motivos para que te localicen

—Es que fue algo extraño esto último que sucedió—Dijo pensativa—No niego que si me expuse demasiado, y pensé que era un juego, pero…algunas chicas no lo vieron como algo tan simple, me dieron más dinero del que esperaba, para que distrajera a alguien porque al parecer tenía secuestrada a su novia

—¿Qué?

—Mencionaron las chicas que estaban cansadas de denunciar, y por eso recurrieron a mí…no fue una experiencia del todo desagradable si mi trabajo pudo hacer que alguien saliera de una relación donde verdaderamente lo necesitaba

—¿Qué no fue algo desagradable? ¡Terminaste desmallada chica! Pidiendo auxilio

—Fue mi culpa—Dijo pensativa—Yo me caí, yo me pegué, ellas lo único que hicieron fue entregarme a Denki

—¿Cómo sabes que no te hicieron nada?

—Porque estuve medio consciente escuchando sus conversaciones, vi que traían el expediente del tipo y estaban haciendo videos de rescate conmigo para amenazarlo, no eran las más listas, pero querían ganar tiempo para que su amiga escapara

—Chica, parece que lo justificas

—No lo justifico, pero ¿No te han dado ganas de abrirle los ojos a las personas sobre sus relaciones violentas? ¿No te daban ganas de quitarle el teléfono a alguien y pelearte con su ex novio? ¿Recuerdas cuando a la berrinches, bueno a Kari la hacían llorar y nos juntábamos para responderle a su ex? Es la misma sensación de querer ayudar, es como si todo esto que hice no tuviera un propósito más allá del personal, esto me genera…ruido ¿Sabes? Hay algo de esto que no me deja dormir, que ni siquiera dejo de pensarlo

—Chica, de verdad estamos preocupados por lo que estes haciendo, sobre todo por eso que estás pensando, porque conozco esa mirada de determinación, bota esas ideas a la basura ahorita que puedes, antes de que sea demasiado tarde, ¿Qué pasa si te encuentras con un novio como el de la jajas? Y eso que la jajas tenía un papá militar, y aún así el vato la secuestro…chica, solo, piénsalo

—Lo mismo te podría decir, bota esas ideas sobre regresar con Shikadai, antes de que pienses que lo ames y no quieras dar vuelta atrás

—Es diferente

—¿Por qué es distinto?

—Porque es amor, es lo que hacen las parejas, pelean, tienen sexo super marrano y luego se contentan

—Sí estas ahí solo por el sexo entonces no es amor—Dijo volviéndose a recostar—¿Tan siquiera sabe dónde trabajas? ¿Cuál es tu apellido? ¿Qué es lo que te gusta?

—Chica, tu sabes que no le revelaría a nadie mi ubicación laboral—Mencionó recostándose también

—¿Sabe que te gusta patinar?

—No

—¿Sabe que te gusta la cerveza artesanal?

—No

—¿Sabe que tipo de perfume te gusta?

—No y ya basta con las preguntas, no vas a hacer que lo deje

—No se trata de hacer que lo dejes, se trata de sembrarte dudas—Dijo juguetona, pero a Chöu no le hacía gracia, durante varias noches ya se había cuestionado eso, tal vez su amiga estaba en su contra

—Odio que cambies de un tema personal a uno mío—Dijo, volviendo a la tabla, deslizándose—Además soy una chica frágil, necesito a un hombre que me proteja

.

.

.

Había regresado de esa salida con más dudas que respuestas, cuestionaba a cada rato su relación.

"¿Qué somos?" Le escribió a Shikadai, creyendo que este le daría una explicación completa acerca de lo que se habían convertido, porque terminaban y salían con otras personas, pero a los tres días se contactaban nuevamente omitiendo los detalles de las otras relaciones. "¿Somos algo que va más allá de el sexo cochino?" "¿Me ves como algo a futuro?" Eran preguntas que no tenían respuesta, Shikadai no las respondería, lo suyo no eran los mensajes, tenía que ser convincente en persona, tenía que demostrarle el afecto y la atención que ella necesitaba, hacerla sentir bien, complacerla; Chöu se desanimó ante la nula contestación, observó que Shinki le daba corazón a todo lo que ella posteaba, habían hablado un par de semanas acerca de los cuadros de Chöu, incluso hablaba más con él que con Inojin y tenían más cosas en común,

Se replanteó nuevamente su propósito de vida, le había prometido a Sarada que estudiarían en la misma escuela, vivirían juntas, cenarían juntas, pero ahora se reemplazaba por la idea de estar más tiempo con Shikadai, viajando con él, apoyándole, siendo su refugio, su amuleto de seguridad.

Él le había dicho que tenía que estar presente en sus torneos porque le traía buena suerte, y esta le había creído, lo cierto era que la gente estaba reconociendo a Chöu por los videos que hacía, por su modo de hablar y narrar historias, además del entusiasmo que demostraba con las personas y Shikadai no podía dejar pasar esa oportunidad para que la gente preguntara por él, se interesara en los vídeos que Chöu le ayudaba hacer para promover el ajedrez, para que estuviese siendo reconocido.

Se preparó para irse al trabajo, nuevamente en crisis, no toleraba sentirse así, no soportaba los sentimientos que la hacían sentir incomoda, ella tenía que ser alguien feliz, sonreír, alegrar el día de otras personas, ¿A dónde se estaba yendo su actitud positiva? ¿A dónde se estaba yendo ella?

.

.

.

—Tienen razón—Les dijo—Tenemos que pasar más tiempo juntas—Abrazó a Sarada y a Denki en contra de su voluntad, necesitaba distraerse, necesitaba ser más tiempo ella, necesitaba ser ella con sus amistades

—Suéltame—Decía Denki incomodo

—Me caes mejor cuando esta Kiden—Le susurro, haciendo que este entornara los ojos

Dejo de abrazarles, observando a ambos como estaban colorados por la fuerza que había ejercido; Sonrió ampliamente diciéndoles todo el itinerario que había planeado

—Sarada, atiende van a pagar—Mencionó Daisuke aburrido, tronándole los dedos, esta levanto el dedo medio yéndose de ahí

—¿Por qué quieres hacer todo eso?

—¿No dijiste que querías distraer a Sarada de sus estúpidos juegos?

.

.

.

Todavía me acuerdo de ti, todavía siento que estás junto a mí, ni el tiempo, ni el espacio podrán borrar lo que me hiciste soñar—Cantaba Sakura en conjunto con Denki

—No canten esa porque mi mamá llora—Decía Sarada

Chöu se unió—Creaste en mí una nueva ilusión, me recordaste que existe el amor, y aunque perdida estuvo mi alma, ya no estarás más junto a mí

¡Ratos felices contigo pase, después de eso olvidarte no podré, y aunque mi corazón te anhele a ti, sé que con otra tu eres feliz! No vuelvas a mí, aunque te quiero, no vuelvas a mí aunque te extraño, te necesito aquí, pero tu amor ya no es para mí—Se quedaron callados ante el sentimiento que le metía la mamá de Sarada, creyeron que estaba a punto de llorar, pero Sakura contuvo sus lagrimas

—Te dije que no pusieras esas—Mencionó Sarada nuevamente

—Denki es el copiloto, el decide que canciones poner

—Terrible error, Denki es amante de la onda sad vintage, todo el camino estaremos llorando con canciones super tristes

—¡NO!—Se quejaron al escuchar la siguiente canción

Paso el tiempo sin saber, sigo sin entender, como alejarme…solo espero que estés bien, y sepas que aquí estaré, no voy a olvidarte—Cantó Denki a todo pulmón

Más y más se va el momento al decirte una vez más que el tiempo es el tiempo y el lugar nos vuelve a desintegrar y así no hay más, pues se esconde momento para hablarte a ti y se rompe como el sueño donde te perdí yo te perdí—Le siguió el juego Sakura

—¿No tienes tus audífonos?

—No tienen batería

—Vamos son canciones bonitas

—Son canciones para cuando te rompen el corazón—Mencionaron las dos

—Ni que no hubieran pasado por eso—Mencionó Denki, Sarada negó

—Sí chico, pero canciones actuales, no viejas, las viejas son en los tiempos de los emos, claro que estarán más sad

—Me diste una idea—Mencionó cambiando la canción, Sarada y Chöu se miraron, cuando escucharon el intro supieron que canción era

—¡No!—Dijeron nuevamente al mismo tiempo—La mamá de Sarada era emo—Decía Chöu con burla, recordando como se ponía a limpiar con las canciones de pxndx

Le quiero platicar que todo sale mal, que yo la alcanzaría teniendo la oportunidad—Cantaron Denki y Sakura, moviendo la cabeza de arriba hacia abajo

—Va, va, ¿Qué les parece si cada una selecciona una canción?

—Me parece bien

—Pero con temática depresiva, una canción que les hace llorar

—Bueno, la tristeza se disfruta mejor con compañía—Le siguió el juego Denki—Yo elijo la de Chöu

—Bueno supongo que yo la de Sarada—Mencionó Chöu

—Mamá, lloras con todas

—Solo una Sarada—Le dijo Denki

—Veré si te conozco bien Denki…—Mencionó Sakura pensativa

—Bueno, empiezo con Chöu—Mencionó buscando la canción ideal, y entonces dio en el blanco

—¡No es cierto!—Dijo Sarada con burla—Lloras con esa

—¡una vez! ¡Una vez!—Dijo, cantando De contrabando—Te prometo discreción ante la gente, soy capaz hasta de actuar indiferente si me hablan de ti, oh sí; Te prometo no mancharte la camisaCantó—Anda, canta conmigo, no es una mala canción

—Yo cantaría si me la supiera

—Sarada se la sabe

aunque sea de vez en cuando, aunque sea de contrabando, pero ámame, aunque sea de contrabando, aunque sea de vez en cuando pero ámame—cantaron, Sakura se les unió

Tsunade les había invitado este fin a la fiesta sorpresa de Tonton, habían cambiado sus planes, pero finalmente accedieron para que Denki conociera a la gran Tsunade que Sarada admiraba. Hacían tres horas de camino, y tenían que encontrar una forma de desaburrirse para que el viaje no fuese cansado y lleno de reproches de Sakura hacia Sarada.

La canción le recordaba a Chöu las veces que se veía a escondidas con Shikadai, y de alguna forma le había dolido porque pensaba que era la otra, esto se lo había confesado a Denki en una borrachera, el idiota de Shikadai le daba todas las señales para hacerla sentir de ese modo.

—Sigues Chöu—Dijo Denki, pasándole el teléfono a Chöu, Sarada quería ver cual le iba a poner, sugiriéndole canciones

—Cállate, yo te conozco mosco, ushale pa su lado—Mencionaba quitándosela de encima

—¡No!—Dijo Denki riendo esta vez

Sarada la miro cansada, mientras Chöu empezaba a cantar—Pensaba que te había olvidado, pero pusieron la canción, que cantamos bien borracho', que bailamo´ bien borracho', nos besamos bien borracho´l los dos…

—¿Te pones triste con esa?—Mencionó su mamá sorprendida

—No—Se defendió ella

—No, pero es lo más triste que me acuerdo de que repetía una y otra vez

—Entonces no cuenta—Mencionó Sakura,

—Sí, tiene que dolerle

—No me mates—Dijo Chöu, poniendo la canción

—No lo haré—Mencionó con burla, creyendo que Chöu no daría en el blanco, hasta que la escucho

Mi buen amor…pues la verdad no hay otra cosa que yo pueda hacer, tu no cambiarás, no me vas a convencer, de que ahora sí todo va a estar bien

Su cara dejo de sonreír, le había atinado, frunció los labios asintiendo

—Ándale, ándale, déjalo salir—La invitó a cantar

Su madre la veía intrigada, se había perdido de ese momento donde le rompían el corazón a su pequeña, veía como cantaba, como si le había llegado la canción. Se unió a ellas junto con Denki quien también estaba confundido acerca de esa canción ¿De que se había perdido?

Sarada maldecía a Delta internamente por seguir haciendo acto de presencia en su tristeza, no podía sacarla de sus pensamientos sin que interviniera este amargo sentimiento.

—Chan chan chan—Mencionó Chöu—Recuerda que tu madre presiono, ponle una canción que la tumbe, nada personal señora Haruno—Decía con risas

Sarada asintió tratando de recordar, sintió presión con el silencio y puso la primera que se le vino a la mente—¡Que al fin te lo han contado amor! Bueno ya conoces, mis defectos, si anduve, con este y con aquel, con este y con aquella—Cantó emocionada

—Esa no la hace llorar—Mencionó Chöu

—Es Obvi que se la dedicaron, piensa Sarada, piensa

—Ya sé cuál—Mencionó alegre

—¡No! Esa canción nos persigue, esa canción no es triste, irradia alegría, brillos y arcoíris

Pero la cara de Sakura decía lo contrario, sus labios temblaron al recordar lo que significaba.

—¡No es cierto, si va a llorar!—Mencionaba Denki

Sarada la recordaba, llorando al lado de su mejor amiga, cantando esa canción a todo pulmón, burlándose y llorando amargamente.

—Es que…es que—Decía Sakura—Fue un día muy bonito, que abrazo con toda mi esencia, porque vi a…un ex—Se detuvo abruptamente no sabiendo que decir!

—¡Lo sabía! Las mamás siempre tienen a aquel ex millonario con el que se hubiesen casado y no lo hicieron por seleccionar a los mediocres de nuestros papás

Sakura soltó una risita ante ese comentario, había recordado al gran amor de su vida bailando esa canción para alegrarle el día, se había enterado de la existencia de Sarada, y no sabía como decirle, todo había sido demasiado confuso, pero él, de alguna manera supo como hacerle poner una sonrisa.

—Tal vez

—Ojalá te hubieses casado con él, tendríamos una mejor vida

—Tal vez algún día—Dijo pensativa

—¿Por qué no lo busca señora Haruno?—Preguntó Denki

—Ya tengo una familia, no lo necesito

—Necesitamos sus millones—Dijo Sarada riéndose con Chöu

—Bueno Denki, veré si puedo atinarles a tus gustos—Mencionó, tratando de buscar la canción y concentrarse en el camino, poniendo La gata bajo la lluvia- Rocio Durcal

—¡Amor!—Cantó Denki, sintiendo nostalgia—Tranquilo no te voy a molestar, mi suerte estaba echada ya lo sé, y sé que hay un torrente dando vueltas por tu mente…—Intento mirar a Sarada por el espejo, sintiéndose identificado con la canción

—Qué triste canción—Mencionó Chöu—Es muy triste, mi mamá la pone también

La siguiente canción para Chöu fue El amor que perdimos-Prince Royce; Sakura y ella la cantaban muy alto, Se sentía identificada completamente con esta canción, era como si hubiese sido escrita para ella en todos los sentidos, recordaba las veces que Shikadai trataba de humillarla, la negaba ante personas atractivas, y aquella idea constante de ya no verlo de nuevo, de querer alejarse de él, pero también sentir que su vida pudiera ser mejor si pasaban tiempo juntos.

Yo te amé, te adoré, no te quiero ver… y sufrí, hasta el fin, no te quiero ver…

Se repetía a si misma como un mantra, quería que se quedara tatuado en su cerebro para evitar regresar con él, pero muy en el fondo sabía que no podría, ese hombre tenía algo, le ofrecía un futuro, y nadie más lo había hecho. Había desperdiciado su adolescencia encerrada en su habitación, conociendo chicos online, chicos que solo querían eso…una relación ficticia, ellos no querían dar la cara en público, la llamaban el amor de pandemia, porque iba a ser fugaz al igual que el encierro. No solía dudar mucho de si misma, pero durante ese tiempo existieron razones por las cuales dudar sobre ella, aquellos hombres la hacían sentir poca cosa, le habían prometido demasiadas cosas, que al final nunca se realizarían…

—¿Deberíamos seguir poniéndonos tristes?—Preguntó Denki

—¡Sí!—dijo Sakura—¡Sino es hoy ¿Cuándo?!

Estaba muy insistente, queriendo que Sarada entrara en conflicto y se replanteara todo lo que estaba haciendo, quería que se diera cuenta que había cosas más importantes por disfrutar, que a veces solo bastaba ir en carretera con canciones que te hicieran darte cuenta de que tenías más cosas por delante.

—Ya sé Sarada, no espero, no, no, no se cual, estoy muy triste para pensar en una canción para ti—Mencionó Chöu

—Bueno yo lo voy a intentar—Mencionó Denki poniendo Bad reputation-Shawn Mendez

Ella tiene una mala reputación, ella toma el camino largo a casa, todos mis amigos la han visto denuda o es lo que dicen, errores que todos cometemos, pero ellos no lo dejarán pasar…Ella tiene mala reputación, pero yo sé lo que ellos no

Su rostro fue serio

—Chico, nadie aquí habla otro idioma—Le reprendió Chöu

—Bueno, pero se escucha triste—Mencionó Sakura observando el rostro de Sarada

Estaba incomoda ante la posible confesión de este, no sabía que Denki la veía como una chica con mala reputación, pero era probable, el papá de Denki pertenecía a un partido político super conservador, por lo que sus acciones podían ser desaprobatorias para él.

Había ocasiones en que Denki no podía decir lo que pensaba con más discreción o tacto y sabía que no era su trabajo cambiarle el pensamiento, pero no podía evitarlo, si tenían que convivir juntos, tenía que acostumbrarse a ver las cosas lejos de su privilegio.

Sarada esperaba que la canción terminara, ansiosa por cambiarla—¿Ya estás lista Sakura?—Le dijo con una sonrisa cínica poniéndole la canción y cantándola

Ayer a esta hora en esta misma mesa, tu sentado justo enfrente donde ahora se sienta tu ausencia, me dijiste que te vas. Dos docenas de mis años, veinticuatro de tus horas atraviesan como balas una detrás de otra mi existencia, me muero si no estas. Y Ahora que, hago el balance del primer día sin ti…

—No es justo Sarada—Le mencionó, tomándola por sorpresa, esa canción la tumbaba, pesé que fuese para un publico infantil, la sentía en cada parte de sí misma; Era ridículo pensar en ello, era ridículo que esa canción describiera muy bien lo que estaba sintiendo, después de tantos años

—Tal vez deberíamos dejar las canciones tristes—Dijo Denki nervioso, viendo como ya iban dos personas que cedían ante la tristeza

—No, no, continuemos—Alentaba Sarada

—No, estoy como Chöu, no puedo elegir otra canción

—Yo lo hago de nuevo—Dijo pensando en una canción para Denki, acordándose de aquella canción que habían puesto en la casa de Chöu, cantándola — Ya dime si quieres estar conmigo o si mejor me voy, tus besos dicen que tu si me quieres pero tus palabras no

Oh no, se dijo Denki a si mismo tratando de bajarse a la realidad, no se la dedicaba a él, solo pensó en el con esa canción, no es que Sarada secretamente pudiera estar enamorado de él, pero que le pusiera esa canción le hacía sentir especial, le hacía sentirse visto y querido por ella, que ella ponía atención en sus gustos, que posiblemente en un futuro existiera una mínima posibilidad de que Sarada estuviese junto a él.

.

.

.

Habían llegado con un rostro demasiado abatido para el gusto de Tsunade—No es un entierro, no me he muerto—Les dijo, recibiéndoles con un enorme abrazo

Había música alegre por todos lados, los inquilinos de Tsunade tocaban alegremente algunas polkas para Tonton, quien gustoso se metía entre los pies de los que bailaban. Se pusieron atuendos que asimilaban estar en épocas de la revolución, botas de tacón con agujetas y blusas de holanes con collares de perlas coloridos.

—Chica, esto es divertido—Mencionó Chöu bailando

—Nos hubieses traído antes con tu abuela Sarada—Dijo Denki, sintiéndose cómodo con sus raros pasos

—¡Esta lleno de gente que ama el arte y las cosas extravagantes! ¡Aleluya!—Mencionaba Chöu brincando, enlazándose con alguien más y dando vueltas felizmente

Juraron que seguirían haciendo salidas a casa de Tsunade con fiestas temáticas, la casa estaba llena de música y colores, instrumentos desconocidos para ellos, pinturas diversas, con techos iluminados con luces fluorescentes.

La pequeña reunión les había dado la fortaleza de establecer metas, prometiéndose y jurándose a si mismas que las situaciones serían distintas, Denki se estableció un plazo para hablarle a Sarada sobre sus sentimientos, notó la evitación que existía en él cuando Sarada se acercaba, y ella se percataba de sus conductas, era difícil relacionarse afectivamente con alguien como ella, o con cualquier persona, porque ¿Quién en su sano juicio estaría con alguien como Denki?

También se prometieron que sus días libres se los dedicarían a realizar cosas, tratando de distraerse de aquellas cuestiones, ese día Sarada dejó a su madre más tranquila, prometiéndole que se divertiría más, que saldría a disfrutar la juventud, como solía decir Guy.

Chöu se prometió a sí misma tener mayor claridad sobre sus decisiones futuras, alejarse de Shikadai si era necesario y concentrarse en la calidad de vida que quería, pero cada vez que pensaba en eso, estaba la imagen de Shikadai presente, recordándole que, si era amor lo que sentía, justo en ese momento donde sus pensamientos finalmente la abrazaban, sucedió aquello que no creía posible, la contestación de los mensajes.