Seguía en conflicto con la situación, había sido un largo periodo de tortura hacia sí misma tratando de disfrutar y protegerse, porque si él le rompía el corazón volviendo con su ex, ella utilizaría el pretexto de que fue otra propuesta más dándose esa protección, pero si él no regresaba y la relación iba enserio, ella quedaría como la maldita desgraciada a la que le pagaron por salir con él.

Sus sentimientos eran reales, tan reales que le daban miedo, no quería dejarse caer ante el sentimiento del amor, no quería ceder ni reconocerlo, pero cada que estaba con él se olvidaba de sobre el engaño que tanto temía; le agradaba esta versión suya, la "Sarada enamorada", porque sonreía, se vestía más coqueta, como si eso que le quito Delta sobre su feminidad hubiese regresado, soltaba su cabello largo y obscuro; prestaba más atención a su imagen personal como Sarada, tenía a su madre menos preocupada por su futuro pero también esa agencia que volvía venía acompañada del cuestionamiento, ¿De verdad haces esto por un hombre? ¿Qué tiene de especial? Ni siquiera son algo

Pero la inexactitud ahogaba, y ella sentía que se ahogaba en un vaso de agua, porque lo que tenía que hacer era fácil, ceder ante el enamoramiento y permitirle lastimarla o seguir con la guardia alta y lastimarse con el remordimiento.

Odiaba las palabras de Delta que seguían en ella como tatuaje, "¿Por qué te enamorarías de personas que son cuestionables?"

Pero Kawaki no era una persona cuestionable, no tenía alguna conducta que la hiciera decir "Red flag" era comprensivo, amable, preguntaba antes de alguna acción; Pero por algo le pidieron que lo quitara de encima, y quería saber sobre él, pero tampoco quería distorsionar esa imagen que tenía sobre la persona que era con ella. Ni siquiera habían llegado al punto de hablar sobre las relaciones anteriores, no había mencionado su relación con la chica del cabello morado, omitía el pasado.

Y es que tampoco podía ser tan real si sus personas más cercanas no sabían de él, porque sabía que en el momento en que ellos supieran, se haría una realidad, aceptaría que estaba enamorada, pero tampoco conocía a las personas más cercanas a Kawaki ¿Serían aquellas personas del bar? ¿Ellas sabrían sobre Sarada? ¿Les contó? ¿Les habló que sale con ella?

Chöchö chasqueó los dedos frente a ella, deteniéndose en el monopatín.

—Tierra llamando a Sarada—Le dijo—Ey chica, ¿Estas poseída o algo así? ¡Ayer vi esa película del exorcista y mira que los primeros síntomas son esos!

—Sí, has estado más rara de lo normal—Mencionó Denki, tronando la bomba de chicle

—Estoy saliendo con alguien—Mencionó en voz alta, después de darle vueltas al asunto, se había detenido en medio de la banqueta, observando como Denki y Chöchö avanzaban en sus monopatines al trabajo

Ellos notaron a Sarada detenerse y tomar su tabla para caminar, un alivio, eso era lo que había sentido, darse cuenta de que estaba caminando en dos piernas, y que había confesado que estaba enamorada.

—¿Otra propuesta?

Sarada no evitó esa sonrisa naciente, negando—No

—Ya enserio chica, los primeros síntomas son esos, distracciones, disociación, vomito, posiblemente chorrillo

—Moretones inexplicables—Agrego Denki

—Estoy saliendo con una persona, porque quiero

Lanzó un suspiro aceptando la verdad, ella quería salir con él, a ella le gustaba Kawaki, ya era tiempo de decirlo en voz alta.

Chöu y Denki se agarraron a reír—No estamos para bromas Sarada

—Esa fue buena—Mencionó Chöchö avanzando, Sarada negó y los siguió por detrás

—Oye Sarada, esta vez iras con Chöu y yo al cine ¿Verdad? Ya has evitado nuestras reuniones

Denki se miró con Chöuchöu, estaban esperando una respuesta acida por parte de Sarada, al menos Chöu, ella sabía que no estaba bien no avisarle de las veces en que se iba con Shikadai, podía sentir la mirada de desaprobación desde atrás, ella tenía el presentimiento de que Sarada estallaría en reclamos, porque últimamente se había alejado, y el pretexto de que salía con alguien era ridículo, Sarada no tenía intereses amorosos, solo estaba maquillando su enojo por todas esas veces donde la había dejado tirada. Y si ponía de pretexto las propuestas Chou se atacaría, por supuesto que no iban a ser las propuestas, cada vez que llegaba una ella era la primera persona en saberlo, ella stalkeaba, analizaba la situación y le daba luz verde. Y descartando esa opción, definitivamente Sarada estaba molesta.

—Lo lamento, no había notado que estaba evitando sus salidas—Dijo apenada, durante ese mes se había enfocado en su nueva conexión con él, que había olvidado la molestia contra Chöu y Denki sobre cada vez que la abandonaban, esta vez comprendía a Chöchö, tal vez ella no dejaría a Chöu por ir con Kawaki, pero entendía el punto de querer estar con él

Se miraron, no entendiendo esta nueva actitud de su amiga, ¿Sarada disculpándose por algo que posiblemente no era su culpa? Para Chöu definitivamente estaba molesta, pero para Denki era distinto el sentimiento, no quería que Sarada se enterara de sus sentimientos por ella, al menos quería que lo supiera por su boca, y la había notado extraña desde esa vez en el camino a casa de Tsunade, tal vez si interpretó la canción, tal vez se dio cuenta de que estaba enamorado de ella y por eso actuaba tan raro, quizá, ella no estaría enamorada de alguien tan raro como Denki, ni siquiera tenía un cuerpo normal, o una actitud normal, no entraba en lo binario, ¿Por qué a alguien como Sarada le hubiese gustado estar con él?

Habían llegado al trabajo y observaron los movimientos de la gente, solo se quedaron mirando, no sabiendo que hacer.

—Oh, hay una remodelación—Les aviso Kakashi—Al parecer Daisuke no les aviso tampoco—Dijo con molestia—Pero ya que están aquí necesito que por ahora se encarguen de empacar los vasos y hacer el corte de caja

Asintieron, observando como le daban mantenimiento al lugar.

—Chica, de verdad te notó muy ausente, sino fuera porque no has vomitado, de verdad pensaría que el demonio te poseyó

—¿Por qué tienes esos temas en mente Chöu?

—Desde que le comentaron en sus vídeos sobre experiencias paranormales anda muy basada con ese tema

—Ash Denki, claramente tengo que creer, los fantasmas existen, diosa existe, cualquier suceso que tenga que ver con un ente es cien por ciento real, Tsunade anda con un fantasma

—Claramente no, estas alucinando, la ciencia

—La ciencia—Lo arremedó Chöu, Sarada solo escuchaba en silencio las peleas por ver quien tenía razón, agachó la mirada volviendo al trabajo, nuevamente dándole vueltas al asunto de Kawaki, no sabía que hacer o como proceder, él sabía quién era, conocía su nombre real, su dirección…

Estaba tan distraída que dos vasos cayeron, rompiéndose, esta vez Chöu se preocupó, ¿Sarada, distraída? Definitivamente no era normal

—Ya chica, ya dilo, las ansias me están carcomiendo, mira como deje mis uñas—Le mostró el esmalte a medio quitar

—¿Quieres que le diga a Kakashi que rompí dos vasos?—dijo, levantando los pedazos y tirándolos

—Yo me encargo de eso—Mencionó Denki—Deberían ir a hacer el corte

Le hizo una seña a Chöu de que fuese a hablar con ella, él también necesitaba saber si Sarada ya sabía de sus sentimientos por ella

—De verdad, lamento mucho abandonarte chica, es solo que, no resisto tu mirada de desaprobación, esa mirada de chica, te he visto llorar y luego te vas a coger con la persona que te hizo llorar, vuelves una y otra vez con…

—Chöu, ya te lo dije—La corto antes de que continuara—estoy saliendo con alguien…y creo que me enamoré—Mencionó Sarada con una sonrisa

—¡Que! ¿De verdad? ¡No me mientes! ¿Ya pasaste por la prueba gratuita de tres meses?

—No bromeo, de verdad salgo con él, pero…me están pagando por ello

Sarada le explico a detalle lo que había sucedido con Kawaki, como se conocieron, en donde, y que era lo que había ocurrido durante esas semanas, la torpeza que sentía al hablar de él, y aquellos temblores involuntarios que la estremecían al pensar en el sexo con él.

—¡Estás enamorada! ¡Te enamoraste de tu propuesta, en un beso de una peda!—Dijo, en voz alta

—No le digas así, es solo que…no sé qué hacer

—Te pagaron por enamorarte, Sarada creo que es obvio que tienes que terminar con esto, además ¿Quién se enamora en un día?

—Llevo saliendo un mes con él—frunció el ceño ¿Terminar con esto? ¿A que se refería? ¿Era una mala persona por ocultarle las intenciones?—¿A que te refieres con…

—¿Un mes?—Pregunto bajito evitando gritar—¿Por qué no me lo habías dicho? ¡Maldición! ¿Por qué no lo he conocido?

—Estabas en tu mundo de Shikadai te amo—Entornó los ojos—Además, el enamoramiento se pasa en tres meses, entonces…

Se quedó mirando el suelo—Diablos Sarada, chica, no puedo creerlo, con razón tienes tantos motivos para estar distraída

Sarada tenía sentimientos ambivalentes, realmente se estaba enamorando de Kawaki, lo peor era que, estaba siendo una de sus primeras veces. Claramente la vez que se enamoró en secundaria no contaba, y los fracasos amorosos pasados tampoco, esta vez tenía sentimientos conscientes y eso jodía todo.

—¿Y cuándo lo conoceré?

—De hecho, él vendrá hoy

—¿Y cómo es? ¿Es de esos tipos blanquitos con ojos azules?—Le recordó el patrón de sus relaciones anteriores

—Claro que no

—Es aquel—Señaló al chico trabajador con características similares

Sarada se puso a contar el dinero de la caja registradora para hacer el cierre.

—No

—¿Es aquel? —Señalo a alguien de cabello negro y largo, Sarada negó—No me digas que es ese tipo de las flores—Dijo riendo

—Muy graciosa—Dijo haciendo cuentas sin verla, recordando que no había gente debido a que estaba cerrado

—Se está acercando—Mencionó Chöchö riendo de forma cardiaca moviendo a Sarada de un lado a otro

Sarada levantó la vista de la calculadora y se sorprendió de verlo con unas flores, puso una sonrisa que a Chöchö le pareció estúpida

—¿Son para mí?—dijo ladeando la cabeza

—Se las acabo de robar a un maldito imbécil—Mencionó con gracia—Y pensé que hace mucho no me daba flores así que te las traje, para que puedas dármelas en la comida de hoy

Sarada las tomó

—Mmmm, sí ¿Y también te doy las flores?

—¡Sarada Haruno!—Mencionó Chöchö, ellos salieron de su mundo e hicieron parte a Chou —Soy Chöchö, pero Chöu para la raza, ¿Quién eres tú?

—Su prometido—Dijo, con el mismo tonó de seriedad de Sarada

A ambos no se les distinguía cuando hacían bromas, así que Chöchö se la creyó, su mandíbula se desencajo—¡QUE!

—Sólo cuando ella me de mi maldito anillo

—Diablos Sarada—Señalo a Kawaki—Este tipo es igual de malo que tu con las bromas, Denki, Denki, ven a ver esto—Se fue para atrás a buscarlo, Sarada entorno los ojos y termino de hacer el corte

—Listo, podemos irnos de aquí

—¿No se supone que fingiría ser un cliente?

—El lugar esta en remodelación, así que ¿Quieres quedarte aquí a fingir que eres un cliente o podemos ir a otro lado?

—Me parece un sitio acorde

Sarada entornó los ojos—Ya sé a donde te voy a llevar, iré a entregar esto, enseguida vuelvo

Dijo, dándole un beso en la mejilla

Chöu la intercepto en el camino a los vestidores

—¿Es él? ¿¡Estas saliendo con alguien tatuado!? Realmente no pensé que ese fuera tu tipo, en la colonia hay muchos de esos—Dijo hablando demasiado rápido—Pero es más guapo de lo que esperaba, está decidido—Dijo Chou, yéndose nuevamente

Sarada negó, poniéndose un vestido largo que se abría a mitad de su pierna, envolviéndose nuevamente en aquel suéter largo.

Respiró el aroma de las flores antes de salir con él, cuando Denki la vio se sorprendió, no podía creer que Sarada estuviese usando un vestido en un día laboral, o que trajera flores en sus manos, o que saliera con alguien, estaba en shock, era cierto lo que le había dicho Chöu

—Que linda—Mencionó, escuchando internamente el crujir de su corazón, sentía como se hacía chiquito, y como su garganta se secaba cuando intentaba decir palabra alguna

—Denki cúbreme, ya sabes que haré—Grito Chöchö, corriendo en dirección a Sarada y Kawaki—Esperen, está decidido

Cuando llegó con ellos, colocó sus manos en las piernas y se inclinó tomando aire—¿Qué haces gorda?

—La tengo—Le dijo Kawaki, burlándose de ella

—Está decidido, iré con ustedes

Sarada negó muchas veces, y Kawaki decía que sí.

.

.

.

—Adelante, pide la mierda que quieras

Sarada negó ante ese acto

—Chico este lugar es asombroso, es uno de los favs que tenemos Sarada y yo, debes ser muy especial para que ella te traiga aquí—Decía provocando los sonrojos de Sarada

—La crepa de crema es increíble—Mencionó Sarada, cambiando de tema

—Sí chico, ¿Entonces estás seguro de que puedo pedir lo que quiero?

—Eso…—Dijo Kawaki

—Chupas—Le respondió Chou interrumpiéndolo y soltando una carcajada—Te chingue

—Eso no es buena idea—Le susurro Sarada entornando los ojos

—¿Qué van a pedir?—Dijo la mesera

—¡Una de cada una!—Mencionó Chöchö

—Son más de doce sabores

—Lo sé—Le respondió a Kawaki con ambas cejas levantadas

—¿Estas segura que eres normal?—Le dijo Kawaki, Chou ignoró su comentario

—No sé qué pedir—Mencionó Kawaki, no había probado una crepa

—Quiero una de crema—Dijo Sarada, después ella miro a Kawaki—La de crema esta deliciosa—Le dijo

—Mmmm sí, pediré la de chocolate

La mesera se fue de ahí

—No he probado la de chocolate—Dijo Sarada pensativa

—No pienses que te daré de la mía

Chöchö los miraba divertida, al fin Sarada había encontrado a alguien con quien compartir sus momentos. Los siguientes quince minutos Kawaki y Chöchö se la pasaron albureándose, cuando trajeron la comida Chöchö la pidió para llevar

—Sé que estas en buenas manos Sarada—Esta vez miro a Kawaki con seriedad— porque si le llega a suceder algo a mi amiga, te aseguro que ella te matará, pero gracias tonto, por la comida—Agarró las crepas y salió de ahí en busca de Denki

Los dejó solos, el rato que pasaron fue agradable, Sarada disfrutaba cada expresión de Kawaki al comer la crepa, durante ese mes había rechazado varias propuestas, quería enfocarse plenamente en esto que estaba surgiendo, se sentía tan cómoda aceptando el sentimiento, aceptando el enamoramiento, sabía que cada vez se hacía más intenso, porque le había dicho que fuera a su casa, que podía quedarse ya que su madre salía fuera, y él acepto.

—Te lo dije, el atardecer es bonito desde aquí—Mencionó Sarada, viendo como la parte fea de la colonia se iluminaba con un filtro naranja, haciendo que los árboles brillaran ante eso, y que resaltaran las flores rojas y amarillas—Puedes ver los pocos árboles que se salvaron de ser talados, puedes ver las tejas rojas rotas de las casas y hay magia en ello—Mencionaba gustosa de la tranquilidad que los rodeaba

Para Kawaki era difícil verlo así, solo era una colonia detrás de un cerro, con casas en obra negra, cableado por donde quiera con tenis colgando de este, las casas colindaban unas con otras, y había muchas gaviotas alrededor. Telarañas en los cables de luz, basura en las alcantarillas.

No dijo nada, omitía lo que significaba para él debido a que no quería arruinar la magia que existía en el panorama para ella, aunque admitía que, con los últimos rayos de luz en sus mejillas rosadas, sus ojos rasgados sin lentes, el tono de voz cansado pero optimista, el panorama podría transformarse en magia.

—Parece una ciudad abandonada—finalmente dijo

—Lo fue…hace mucho tiempo no podías salir a sentarte aquí, era seguro que aparecieran cuerpos con varios orificios o indicios de tortura; Allá, en aquella iglesia abandonada los metían y los torturaban, como forma de protesta la gente la quemó, incendió todo a su paso, juegos, árboles, buscaban reclamar sus territorios, igual, no es que se haya ido el malestar, las personas siguen jugando al narco, pero al menos, tenemos la libertad de volver aquí, sin que sea un punto de encuentro, acordaron que todo lo que tenía que ver con infancias o juventudes no debían tocarlo

—Es un arma de doble filo

—¿Por? De verdad se respetan los espacios—Mencionaba

—La misma gente que anda metido en eso sabe que esos mismos niños en algún punto caerán en la repetición de la historia. No los tocan porque en un futuro, ellos serán quienes tengan la plaza acá.

—No creo que…—Sé quedo pensando

—Piénsalo, están creciendo en un jodido contexto donde esta normalizada la violencia, donde la gente como nosotros esta siendo excluida en entornos laborales, no es por ser un puto pesimista, pero al menos una parte de esos niños nuevamente caerá pensando que eso les garantiza un futuro; Es un arma de doble filo

—No subestimes la agencia que tienen las personas—Mencionó Sarada—Están resistiendo dentro de un contexto inefable sucumbido por el terrorismo y el abandono de las autoridades, cualquier movimiento que hagan a favor de la protección servirá para algunos—Menciono, viendo como llegaban unos niños a patinar—Puede ser poética la forma de afrontamiento en un mundo lleno de caos—Le dijo con una sonrisa

—Resistir no es lo mismo que sobrevivir—Mencionó—El instinto de supervivencia termina siendo más grande que el de la agencia en un contexto donde la raíz del caos está en el simple modo de existir cuando las oportunidades son negadas—Dijo con amargura, recordando lo que había vivido y lo que le costo sobrevivir

Sarada le señalo que su rostro había cambiado en lengua de señas, preguntando si estaba bien con esta conversación, notando su incomodidad. Cuando las palabras sobraban, las señas estaban para respaldarlos, tocando temas más delicados, envolviéndose en el misterio a los ojos de las otras personas. El hablar del caos que existía en las periferias era un tema del que no se sentía preparado para debatir, siempre que podía omitir el pasado lo hacía, no estaba preparado para hablarlo con alguien, ni siquiera con Sarada, tal vez ella no entendería por todo lo que tuvo que pasar para llegar hasta donde estaba.

Después de patinar toda la tarde, se acercaron a pedir comida para llevar, estaban de acuerdo en que verían películas durante la madrugada, pero cuando llegaron se olvidaron del plan inicial y empezaron con la demanda de besos, se quitaron la ropa hasta dejarse la interior. Kawaki observó el aro de luz en la habitación de Sarada, y levanto ambas cejas, Sarada le paso su teléfono y puso el foco rojo en su habitación.

Kawaki acomodó el teléfono buscando el punto donde se vieran ambos, Sarada estaba encima de la cama, mordiéndose el labio y recorriendo su cuerpo con las manos, invitándolo. Kawaki todavía no podía acomodar el teléfono, Sarada escuchaba la música de los vecinos y se burlaba. Empezó a bailar haciendo el paso de Annita en Envolver

—A la mierda—Mencionó Kawaki yendo con Sarada, dándole al botón de grabar

Se había vuelto una costumbre entre ellos hacer vídeos y disfrutarlos en el sexting, había días que no tenían tiempo para verse, así que cuando lo hacían trataban de aprovechar ese tiempo, grabándose para después rememorarlo y ver en que podían mejorar.

Aprovecharon la oportunidad y fingieron grabar un vídeo con historia.

—Oh no, no sé qué puedo hacer—Dijo Sarada, fingiendo que sus tuberías estaban rotas, tenían abierta la llave del lavabo

Sarada tenía el papel de la chica privilegiada que había descompuesto la llave del agua, llevaba la ropa interior debajo de una bata negra transparente, amarrada por la cintura.

—Me levante esta mañana como normalmente hago y, vi que mi llave estaba así, se rompió—Dijo a punto de llorar

Esta vez Kawaki apareció en el video, llevaba un pantalón con tirantes, no portaba la camisa, y sostenía una llave, era el plomero. Se acercó a la llave y la cerró

Sarada hizo una cara de sorpresa—¡Lo arregló! En menos de cinco segundos ¿Cómo puedo pagarle?—Dijo tomando una de las plantas que tenía en el baño, acercándose a él de manera seductora, Kawaki soltó la carcajada, ella miro hacia la cámara y luego hacia él—No te rías, estamos grabando—Le dijo entre dientes

—Ya ven acá—Le dijo, besándola desesperado, quitándole la bata y subiéndola a la mesa en donde estaba el lavabo—No puedo resistir más si te ves de esa manera—Susurró en sus labios, Sarada le quitó los tirantes tratando de abrirle el pantalón, movieron el interruptor apagando la luz, pero no les intereso, la luz roja de la habitación de Sarada iluminaba su camino; Empezaron en el lavabo y se fueron a la regadera, disfrutando el momento.

Había sido una de las mejores noches que habían tenido, terminaron en bata, comiendo en la sala, disfrutando las películas que ignoraron en un principio. Estaban abrazados, la puerta se escuchó y a Sarada se le bajó la sangre del rostro pensando en que era su madre.

—¡Sarada!—Escuchó a Chöu, sintiendo un alivio, esta escucho los ruidos en la sala y corrió a la habitación—¡No es cierto! ¡Estás haciendo noche de chicas con este!—Mencionó al ver como Kawaki tenía las uñas de los pies pintadas y la mascarilla de carbón en el rostro

—¿Quieres unirte?

—¡Por supuesto que sí!—Mencionó contenta, sentándose, sin importarle que estuviesen desnudos—Me encanta este tipo de cosas, comer, ver películas, tener mascarillas en el rostro, que emoción, se ven como las parejas de Instagram

—Mejores porque es real—Dijo Kawaki, dándole un trago a la cerveza

—Ay que recordar este momento—Mencionó Chöu tomándoles una foto sin avisarles

—¿Podrías avisar? Estaba comiendo—Mencionó Sarada, saliendo con la comida en la boca

—Ay ya, sorry

A partir de ahí se comenzaron a etiquetar en cosas en Instagram, hacían cosas simples cada que podían, salían de camping, vídeos tontos con Chou, comer unos dorilocos afuera del bar a medianoche, ir por unas cervezas los viernes, Sarada estaba satisfecha con la relación al igual que Kawaki.

Finalmente cedió aceptando que estaba enamorada, se dejó llevar, había días en que trataba de convencerse que él no era su tipo, que solo era una atracción pasajera porque le gustaba físicamente, pero este chico tenía algo que la tenía encantada, no podía descubrir que era, su voz, su manera de hablar, la forma en que la trataba, la música que escuchaba…No sabía justificar su enamoramiento y era algo que la aterraba, no encontrarles una explicación lógica a las cosas.

De lo que estaba segura era que no lo admitiría en voz alta con él, sería ponerse la soga al cuello ¿Cómo podría enamorarse de él y que este supiera que la tenía a sus pies? O la pregunta más bien era, ¿Cómo no se daba cuenta que ya la tenía de esa forma? Sus gestos, las acciones, su olor… la forma en que la miraba, la manera en que preguntaba ante cualquier situación, él se detenía cuando ella se lo pedía sin importar el escenario, a diferencia de las otras relaciones, esta era una relación sana.

¿Y cómo no lo iba a ser? Si desde el primer momento tuvieron esa conexión difícil de romper, las miradas, los secretos, las sonrisas discretas, los pequeños empujones, la confidencialidad; Todas esas cualidades que los volvían pareja, Sarada estaba conflictuada, se preguntaba constantemente ¿Qué pasaría si hubiese dicho que no a esa relación? ¿Qué pasaría si fingiese? ¿Él lo notaría? ¿La hubiese dejado? ¿Le recriminaría algo? ¿Cuándo se pedirían que oficialmente fueran pareja en voz alta? No era una necesidad, pero le gustaría saber que estaban en el mismo nivel, que él estaba igual de deseoso por ella, que sus sentimientos se sincronizaban y eran recíprocos.

Después de seguir dándole vueltas al asunto de la propuesta, le dio la razón a Chöu, necesitaba romper con aquellas promesas a las otras chicas, olvidarse de las propuestas, y no sabía si decirle algo al respecto, decirle la verdad sobre como inicio todo, tenía la vaga esperanza de que él la comprendiera, pero le aterraba esa idea de sinceridad porque estaba disfrutando de lo que tenían, realmente lo estaba, no era una mentira, no era un convencimiento absurdo, o una verdad a medias que se repitiera constantemente, así que tomaría esa decisiva elección, se despediría de aquellos favores a esas chicas privilegiadas, si eso significaba aplazar sus metas durante un tiempo, porque realmente, esto, se sentía tan bien.