Sarada intentaba ignorar el hecho de que la voz se había corrido y las mujeres sabían a quién recurrir si tenían alguna emergencia, sabían que Sarada conocía a la chica de las propuestas, esa chica que hacía las pruebas de fidelidad con mejores resultados que el pan molido, la que se sometía a coquetear con otros chicos para verificar que no fueran infieles. O Aquella chica que te bajaba al novio para que pudieras andar con alguien más. Las compañeras alrededor de Sarada no pensaban que ella fuese así, trabajan con ella, compartían momentos, Sarada era una chica comprometida, interesada en lo familiar, interesada por causas ajenas a algo superficial como robar novios, además ahora que estaba saliendo con ese chico dudaban mucho sobre esos rumores de que ella era esa chica, o de que se juntaba con esas chicas que hacían eso.
Los susurros llegaban hasta ellas y veían a Sarada distinta, no es que demostrará cambios, pero los rumores deformaron esa imagen, no sabían si aceptarlos o negarlos, Sarada no hablaba al respecto.
—Por favor puedes poner las alitas en el congelador—Ordenaba, mientras hacía el conteo de los vasos—Tenemos que mandar a poner el logo—Dijo anotándolo en el teléfono, Sarada era muy comprometida con el trabajo, necesitaba ascender
—Si, los robos chica, han estado ufff, de locos—Dijo Chöchö—No entiendo que tienen estas porquerías, las pueden encontrar en la tienda de 10 pesos
—Yo creo que lo llamativo es el logo—Mencionó Denki
—¿De verdad?—Le dijo Sarada con un tonó pesado—¿Me lo dices cuando ya ordené que lo pusieran en los siguientes?
Ahí era cuando los rumores parecían falsos, Sarada era una chica estructurada, molesta, mandona, no tenía tiempo de pensar en chicos, ellas habían visto como rechazaba de una manera molesta los cortejos que le brindaban, inclusive Lee, lo rechazaba de una manera brutal aunque fuese nieto del dueño.
—¡Chica que dice'!—Dijo Chöchö, poniendo ambiente
—Saoko papi, Saoko—Dijo Denki
—¡Chica que dices! —Se arrimó a Sarada, esta soltó un suspiro pesado
—Saoko papi saoko
Chöchö empezó a perrearle—Chica, mis ancestras no me dieron todo esto para tenerlo guardado, sería una ofensa si no lo utilizara—Dijo sacudiendo su trasero—¿Puedes creer que las blanquitas quieran apropiarse de esto? Uh chica, les hace falta un largo camino que recorrer, y no solo me refiero a las cirugías—Dijo moviendo las manos estrepitosamente y chasqueando los dedos
—Así se habla chica—Dijo Denki imitándola
—Denki eres demasiado blanco para hacer eso—Mencionó Chöchö con repudio y una risa burlona
—¿Qué me dices de Sarada? Ella también es blanca—Mencionó Kai
—No demasiado blanca como su madre, esa señora ¡brilla!—Mencionó Chöchö con burla
—¿Podemos ponernos a trabajar? ¡Falta poco para abrir y las mesas no están limpias!—Mencionó Sarada, molesta— Chicas, de verdad, necesito demostrar que puedo tener todo bajo control
—Sarada, tú siempre tienes todo bajo control
—Pero esta vez necesito que mi esfuerzo se noté, limpiamos todo, acomodamos de manera distinta, subastamos los cuadros, hicimos que funcionara la vieja rockola, cambiamos los tapetes, estamos al pendiente de los jodidos tarros
—¿y todavía quieres más?—Dijo Mai desde atrás
—¡Sí! Necesito demostrar que puedo con esto, quiero encargarme de la sucursal
—¡Dios nos libre!—Menciono Mai con burla
—Relájate, el puesto es tuyo
Respiro hondo, y agacho la mirada, sabía que tenían razón, nadie más se podía encargar de ahí, ella era reconocida por sus compañeras, el trabajo era arduo, pero Sarada no demostró flaquear.
—Por cierto—Dijo Daisuke de forma burlona—¿Ya podemos descansar?
Sarada bufó en voz alta, soltó un respingo y una maldición antes de hablarle—¡¿Por qué no has hecho nada?! ¡Necesito que vayas a limpiar las mesas de afuera y encárgate de las sillas! ¿Tu pequeña cabeza puede entender eso, cerebro de pájaro?
—Motivación de la siguiente lidereza feminista de la colonia, me alegra ver como tratas respetuosamente a tus empleados, sobre todo al segundo al mando—Se estiró en la silla—¡Relájate, perra!
Sarada se desesperaba con él, todo el tiempo trataba de ignorarlo, pero le era difícil con los comentarios molestos que hacía, solo estaba para reírse de las acciones de la gente—Por favor puedes ir—Dijo entre dientes
—Usted dice rana y yo salto—Dijo levantándose del lugar—Por cierto, ¿Qué es esa bebida que solo tú sabes preparar? Veo que te la piden mucho ¿Coctel de brujas? ¿Poción? Bueno esa ma/ma/da
Sarada se miró con Chöchö
—Solo es vodka
—Y te recuerdo que no estás autorizada a preparar bebidas que no están incluidas en el menú
—¡Ey chico! Sino estás afuera en un minuto, agarraré todo esto que me cargo y te lo pondré por todo el rostro de papucho tatuado
Sarada se tensó más y su compulsión salió a flote. El personal se miró, maldiciendo a Daisuke, habían tratado de que Sarada estuviese tranquila, sabían que era un monstruo de la obsesión cuando le provocaban, no tuvieron más de otra que soportar todo y acatar las órdenes.
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Parecían estar cortos de personal, había gente en espera por una mesa, las cosas se le estaban saliendo de las manos y no sabía que hacer, el estrés la estaba matando, su labio ya estaba rojo de tanto que se lo mordía.
—Chica, esto es algo que nos pasa siempre, es un día normal
—No se supone que deba haber gente en espera, y gente enojada diciendo que tenía reservación
—Denki se está encargando de verificar
—¿Quién se supone que estaba a cargo de eso? ¡Denki no era!—Chöchö no quiso decir—No me digas que…Daisuke
Cerró los ojos con fuerza y soltó un bufido.
—¿Oye? ¡Oye! ¿Me puedes atender?
Sarada intentó poner una cara más amable
—¿Qué?—Fingió toser—¿Qué puedo hacer por ti? ¿Necesitas el menú?
—Necesito un…una…poción mágica, no… un—Sarada rogaba en voz alta que no dijera la palabra con b—Coctel de brujas
—Permíteme un momento, ¿Puedes esperar al final de la barra?—Ella asintió, verifico que Daisuke no estuviese cerca
Sarada se acercó con los ingredientes, preparándola frente a sus ojos.
—Puedes verificar que no tenga algún ingrediente que no…
—Sí, sí, mira, me han dicho, bueno, que me puedes ayudar. Tengo una amiga, que está saliendo con alguien que es más grande que ella, yo sé que estamos en pleno siglo XXI y que openmind y los suggar, pero es una relación super rara te lo juro…—Ella se atoraba con cada palabra que quería decir, las mentiras que estaba tejiendo no eran obvias para Sarada
—Sarada…¿Qué bebida estás haciendo?—Le pregunto el jefe, ella se puso nerviosa—Mmm con vodka, el poder de tu juventud te mueve a tener iniciativa—Mencionó—Necesito que me prepares una igual
—Es una bebida de chicas, vodka con piña y limón—Estaba nerviosa
La chica no sabía que hacer, la miraba a ella y miraba a su jefe
Sarada le brindó el coctel a la clienta
—Bien hecho, la clienta siempre es primero—Guy le guiñó el ojo a la clienta
—El lugar luce bien—Apareció Kakashi detrás de Guy
Se sintió nerviosa, no esperaba verlos en un momento así
—Te dejo los datos de donde estaré—Le dijo la chica dándole un papel en forma de corazón, y un adelanto, dando por hecho que Sarada aceptaría el trabajo
Kakashi tomó el vaso que Sarada le había preparado a Guy—Mmm, solo es jugo de piña con limón ¿Qué tiene de especial?
—Oye—Se quejó Guy
—¿Y cobras todo esto por una bebida simple?—Hizo la observación Kakashi, con su voz aburrida
—¡La bebida es un éxito rotundo!—Mencionó Guy probando lo que había preparado Sarada—Mira este color Kakashi
—Solo es colorante—Mencionó intentando apagar la emoción de Guy
—No, regularmente la cobró como el mojito, ella supongo que dejó propina
—Te recuerdo que no estás autorizada a preparar nuevas bebidas fuera del menú
—Oh, vamos Kakashi, mira este lugar, esta radiante, como aquellos años de nuestra juventud, solía verse así, claramente con más luces neón—suspiro—Como añoro esos tiempos, además nuestra pequeña Sarada demostró tener iniciativa, no es tan apegada a las reglas como suponías que era
—Mmmm, es cierto, el lugar luce magnifico, ahora reúne al comité, daremos el anuncio de manera rápida
—¿Ahora? Tenemos mucha gente por atender
—Y nosotros tenemos prisa, así que—Dijo amenazante
Sarada empezó a textear.
—¿No irás?—Le pregunto Kakashi
—Mi dulce Kakashi, ¿No ves que ya lo hizo? La juventud de hoy no es la misma que la de ayer, usan sus aparatitos siniestros para avisarse de manera simultánea, como con los walkie takies pero por texto
—Estarán en un minuto
—Debo reconocer que eres muy eficiente, andando
Sarada asintió, quitándose el mandil y recogiendo el dinero. Cerró los ojos con fuerza, dio un respiro y cruzo los dedos, Chöchö observó a Sarada a lo lejos, haciendo la seña del pulgar arriba y mandándole besos. Sarada caminó lentamente, segura del reconocimiento que le darían por tener la sucursal en excelentes condiciones.
Empujó las puertas de la cocina al mismo tiempo que Daisuke, este le dedicó una sonrisa burlona haciendo que bufara. Al lugar asistió Denki, Ada y Bug.
—Oh mi querido Denki que bien luces, y mírate Dai, te tatuaste un alce en la cara, claramente haciendo alusión a nuestra familia
—Señores—Dijo Bug, estrechando su mano—Que alegría tenerlos de visita, como pudieron ver, nuestra querida Sarada se encargó de todo, hizo magia con el lugar debo admitirlo
—Es lo que notamos—Dijo Guy orgulloso
—Bueno no les quitamos más tiempo—Interrumpió Kakashi—Venimos a anunciar al representante de la sucursal, la persona que se encargará del manejo de absolutamente todo.
—Bug, como siempre serás la persona encargada de verificar que todo se haga de forma correcta, tu puesto sigue siendo el mismo, reportándonos a ambos—Menciono Guy—Mi querida Ada, sigues encargada de la seguridad y de nuestros vasos, Sarada reportó robo constante
—Cierto—Mencionó Ada, desinteresada—No pude evitarlo, son rápidos—Mencionó con el tonó desinteresado
Guy soltó una risa escandalosa—La juventud de hoy en día
—Bug estará al tanto—Dijo como solución
—Creo que no es necesario elogiarte nuevamente Sarada—Mencionó Kakashi—Ahora sin tanto embrollo, la persona que queda a cargo con ustedes de testigos es
La sonrisa de Sarada se estaba asomando, las manos le temblaban, se sentía orgullosa de todo lo que había hecho, la sucursal aumento su clientela.
—Daisuke—Soltó Kakashi
—Excelente trabajo en la atracción de clientes nos encanta tu entusiasmo, que te tatuaras el logo habla mucho de ti
Los restantes y los de la cocina miraron a Sarada con preocupación.
—¿Perdón, Daisuke? ¿Es que no me esforcé lo suficiente?
—Creo que tu esfuerzo es excesivo—Mencionó Guy—Hiciste un gran trabajo
—-Bueno eso era todo—Interrumpió Kakashi—Avísenle a los demás, éxito
—Pero…pero
—Por cierto, Sarada, deja de hacer esas bebidas, puedes meternos en problemas, ¿No estarás saboteándonos?—Dijo, dudando por un momento de ella, descartando esa idea de inmediato—Por cierto, alguien debe encargarse de la gente que está afuera haciendo fila, nos vemos
Sarada se quedó parada, sin decir nada, mirando a Daisuke irse como si nada
—¿No oíste, cerebro de pájaro?—Mencionó Daisuke con burla—Ahora encárgate de verificar la lista de las reservaciones, estamos al tope
Dijo, sentándose con las manos en la nuca, sonriente de estar al mando. Ni siquiera él se lo esperaba, veía el rostro de Sarada y se deleitaba con ello, estaba furiosa.
—Eres un pen/dejo—Fue lo único que soltó antes de salir enojada a la barra
—¿Qué?—Mencionó Daisuke, al sentir la mirada de ellos—Saben que es por su bien
La noche iba en picada, la noticia se había corrido y Sarada no se sentía lista para dar la cara, les había exigido para nada, se había comportado como una loca para nada, allá van otros años de trabajo para alcanzar la inscripción de la escuela, allá va el rechazo hacia Kawaki. Se preocupaba por entrar a la universidad a los 25 años, ese era su límite, trabajando 7 años de su vida en un lugar donde no se valoraba lo que ella hacía, y miro el dinero en su bolsillo. Se había cuestionado la ética de hacer eso, había pasado noches sin dormir, pensando en los pros y los contras, pero tenía que sacar dinero de algún modo, y era una ayuda colectiva, ella les ayudaba a dejar a sus pen/dejos novios y ellas le pagaban, una ayuda colectiva. Pero lo que más la tenía mal era el asunto de Kawaki, si decidía seguir con él ¿Cómo tomaría eso? ¿Él querría seguir con ella? ¿Porque tenía muchos sentimientos encontrados? Tal vez fue después de la plática que habían tenido acerca de Sumire donde él le había confesado que ella le propuso volver, y este no negó ni lo admitió, maldijo, no quería perder ante Sumire, no quería salir herida, pensó en llamarle, en decirle lo que estaba sucediendo, las nauseas y el enojo no la dejaban de molestar, quería desquitarse con él imbécil de Daisuke, quería golpearlo hasta que borrara esa cruel sonrisa y se metiera las palabras por el cu/lo, pero ni con eso se iría el sentimiento de culpa.
Ada se acercó a ella en silencio, no queriendo mostrarle la foto, después de todo lo que había pasado ya no era divertido—¿Es Kawaki?—Le mostró la foto donde se estaba besando con Sumire, y otra donde estaba arriba de las piernas de Kawaki, este parecía consolarla, fue un golpe bajo para ella, lo que menos se esperaba, su corazón comenzó a latir, pero, finalmente el destino le daba una respuesta burlándose de ella, o más bien Kawaki había decidido regresar con Sumire después de la plática que habían tenido rompiéndole el corazón.
¿Qué haría? ¿Qué se hace cuando la persona que más quieres te desgarra el corazón con sus acciones?
Esta vez decidió dejarse llevar por lo que sentía, la traición, la rabia, el asco, no podía contenerse, observó el dinero en su mano, se alejó de Ada encerrándose en los vestidores y empezó su transformación.
—¿Dónde está Sarada?—Pregunto Chöchö
—se metió a los vestidores, pero creo que debemos darle tiempo, ya todo mundo sabe que el gerente es Daisuke—Mencionó Denki
—Fue un putazo—Dijo Ada—estará llorando ahora
—¿Puedes corroborar eso Ada?
—No
—No hay cámaras en los vestidores—Tradujo Denki, Ada solía utilizar pocas palabras, dando por hecho que la gente entendería lo que quería decir, le costaba trabajo comunicarse, esperaba que las demás personas leyeran su mente, y al parecer Denki era el único que podía hacerlo en ese lugar
—Como sea, debe estar llorando, su novio se está besando con otra y supongo que no tarda en saberlo
—¿Qué? ¿En dónde? Tengo que corroborar eso—Dijo Chou
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Sarada había llegado al lugar, se amarró las cintas de los tacones y se colocó más lápiz labial, las puertas las abrieron cuando la vieron llegar, para su suerte era no cover para mujeres.
Había utilizado el vestido con arneses y cintas, que hacían resaltar cada parte de su cuerpo, pero admitía que era lo menos cómodo de utilizar, cerró los ojos e intentó reprimir todo el desorden que había dentro de ella, con cada paso sus ojos se cristalizaban, y le costaba mantener una respiración firme.
Buscó a la chica y ella le dio indicaciones de la mesa en la que estaba su amiga, no le pidió explicaciones ni motivos de porque lo quería hacer, solo, pensó en el dinero de esa noche.
Vio a la persona saliendo del baño y decidió seguirla, cuando ella estuvo en la mesa, Sarada siguió de largo y se detuvo en la barandilla, tratando de observar la cara del sujeto por el espejo, el cual soltó al reconocerlo.
Se acercó realmente molesta, y le tiró la bebida encima.
—¿¡Que se supone que estás haciendo!? ¿¡estas saliendo con ella!?
—¡Oye! ¿Quién se supone que eres? ¡Estás siendo muy grosera!—Le dijo la chica, parándose del asiento
—¿Sarada?—Le cuestionó
—Papá vámonos a otro lado, está loca
—¿Papá? ¡Es tu papá!
Utakata intentó tomar del brazo a Sarada, y ella se soltó, señalándolo en el pecho
—¿Qué se supone que es esto? ¿Es un engaño? ¿Tienes otra familia?
Utakata maldijo por lo bajo, dando por hecho que Sakura no mencionó su relación laboral—Te lo explicaré, solo, tranquilízate
—Te dije—Apareció la otra chica—Te dije que tenía otra, lo seguí—Comentó la chica que la había contratado
—¿A nosotras no nos vas a explicar nada? ¡Mía!
—Namire, Mía, vayan a casa—Mencionó Utakata
—No
Sarada tenía los ojos llorosos, se sentía traicionada. No era que tuviera una conexión super especial con él, pero su mamá si, ella lo apreciaba, pasaban tiempo juntos, trabajaban en el mismo lugar, le ponían un plato en la mesa sin importar que desde que ella recuerda, además de que sus tiempos libres giraban entorno a los tiempos de él, aún así tuvo el descaro de traicionarla.
—Mamá está afuera, sino nos vas a explicar a nosotras a ella sí—Dijo Mía
Ambas se dirigieron a la salida, Utakata miraba a Sarada sin saber que hacer.
—Si te hace sentir más tranquila, tu mamá sabe de esto, es ella quien te tiene que dar las explicaciones
Utakata salió detrás de sus hijas, Sarada no supo que hacer, veía ajena la escena sintiéndose una sobra, rechazada en todos los aspectos posibles, caminó con resignación detrás de la familia de Utakata, todo este día había sido de mie-rda.
Levantó la mirada y vio que la observaban aquella rubia de ojos grandes y las chicas de cabello castaño, no supo cómo reaccionar. La mamá de ellas se acercó y abrazo a Sarada.
—Debes ser hija de Sakura—Le susurró—Y debes estar muy confundida
—¡Mamá! ¡Pero que estás haciendo!
—No es "la novia" de su padre, taradas—Les dijo, inclusive Sarada se sorprendió—su padre la cuida cuando la mamá de ella tiene que trabajar ¿No recuerdan que jugaban juntas?
Ellas se miraron sin saber que decir.
—¿Y porque no lo dijiste?—Le reclamaron a Utakata
—Porque son chismosas—Les dijo, abrazándolas
Sarada miraba al piso, todo era tan molesto, ruidoso, Hotaru le hizo la seña a Utakata de que la llevara a su casa.
—Vamos—Le dijo Utakata—¿Por qué estas vistiendo de esa manera?
—Yo voy—Dijo Mía
Caminaron en silencio hasta la camioneta, Mía dejo que Sarada se subiera de copiloto, inclusive le abrió la puerta, la otra hermana se subió también, las tres estaban tan confundidas.
—¿Entonces no es tu amante?
—¿Cuántas veces lo tengo que repetir?
—¡Muchas, claramente! —Dijo Mía molesta
—¿Por qué nos lo ocultaste?
—No les interesa
—Sarada ¿Por qué estas vestida así?
Sarada miro a Mía por el espejo, dándole una mirada de advertencia sobre decir algo, ella entendió de inmediato, no recordaba jugar con ella, ni sabía quién era, pero la mirada que le hecho la hizo temblar.
—No conseguí el puesto—Soltó, y las lágrimas cayeron—se lo dieron a un verdadero pen/dejo
Las chicas de atrás abrieron la boca, estaba diciendo maldiciones frente a Utakata.
—¿A Denki?—Pregunto confundido
—A Daisuke
—Si es un pen/dejo—Le dijo Utakata, con sus hijas murmurando en la parte trasera, es como si su papá fuese otro con Sarada—Debió ser muy duro escuchar las palabras de Kakashi, no suele tener mucho tacto
—No, es que no lo entiendo, me esforcé mucho—Dijo en voz baja—Para lograrlo, y lo vieron, pero le preparé una bebida a una chica y eso me jodió
Mía le dio un pellizco a Sarada, esta vez para que ella se detuviera, no se supone que ambas hermanas deberían beber alcohol o salir a fiestas. Todo el plan que habían ejecutado fue en vano, ahora Utakata les daría un castigo que no olvidarían.
—¿Y no le debías dar bebida a esa chica?
—No, no debí
—¿Era menor de edad?
—Solo llego en un mal momento
—¿Qué clase de bebida era?
—Todos en el trabajo me decían que era muy rígida y estructurada, que solo me apegaba a lo que los jefes querían y no podía ser más permisiva, así que decidí tener la iniciativa, y les preparé las bebidas que hago con mamá, y fueron un éxito entre las chicas, pero…puse en riesgo a la sucursal, entonces supongo que debo apegarme más a las reglas, soy tan estúpida—Decía tan rápido que ni ella misma podía procesarlo
Ellas escuchaban hablar a Sarada y se daban cuenta que a pesar de que se veían de la misma edad ella tenía otra capacidad de entendimiento, como si fuera más adulta, inclusive Utakata la trataba como igual, como si pudieran entenderse y no como figura de autoridad, él no la regañaba o reprimía, no la corregía, no le daba sermones, solo la trataba como una persona en un mismo nivel
—A veces tiene que ser así, esforzarte más que los demás, tragarte el orgullo y el enojo cuando no reconocen tu valor, y esperar a que alguien se dé cuenta de lo valiosa que eres
—Wow, que consuelo—Mencionó Sarada—No sé cómo le diré a mamá…—Se limpió las lágrimas—Ella se ha esforzado tanto y no puedo decirle que me salí del trabajo, no sé si me despidan, nadie sabe que me salí, sabes que, tengo que regresar, no puedo dejar las cosas así
Dijo, interviniendo en el volante.
—Sarada, no creo que debas regresar—Dijo, dándole un leve empujón—No estás en condiciones
Sarada se limpió las lágrimas e intento calmar su respiración, pero fue en vano, estaba rebasada por los sentimientos, no sabía cómo sentirse o que problema arreglar primero, colocó sus manos en su rostro e intentó apagar sus gimoteos.
Utakata miraba a sus hijas asustadas, y realmente lo estaban, hubiese sido mejor preguntarle a su padre directamente, o a su madre, susurraban entre ellas y se echaban la culpa la una a la otra.
—Te dije que tu plan era estúpido
—Te dije que sugirieras otra cosa
Se sentían apenadas con Sarada, no querían dañarla de esta manera, ni siquiera sabían que podía salir dañada o que ella era la misma chica de las propuestas, solo esperaban que reaccionara molesta, como ellas lo estaban y que se unieran para confrontar a su padre. Pero Utakata resultó no ser el monstruo que ellas estaban pensando, había cuidado de una niña que no era su hija, en secreto, sí, ahora la cuestión era esa ¿Por qué no querían que se enteraran?
Habían llegado a la casa y Sakura esperaba en la puerta con una cara angustiada, Utakata se había bajado y ambos se abrazaron.
—Hotaru me llamó—Dijo Sakura con preocupación—No creí que llegaría el momento de hablar de esto
—Han pasado muchos años—Le dio el número de Suigetsu—debes hacerlo por ella, no lo admitirá, pero está pasándola muy mal
—¿Qué hay de tu familia?
—Yo me encargo de ella
Sakura abrió la puerta y vio a Sarada pegada a sus piernas, llorando, le partió el corazón verla de ese modo, le hablaba con cariño tratando de que reaccionara, y Sarada parecía estar sumida en su mundo, la bajo del auto, mientras ella caminaba en automático, limpiándose el rostro, se agacho para vomitar las emociones que estaba sintiendo
—¿Por qué esta vestida así?
Utakata levanto los hombros sin saber que decir—¿Ocupas que este?
Sakura negó
—Te llamó mañana—Le dijo Utakata
Observó a sus hijas, intimidadas ante la situación y se maldijo internamente por no ser tan cauteloso.
—¿Es hija de tu jefa?—Mencionó Namire
—Sí
—¿Por qué?
—No les interesa
—Si nos hubieras dicho pudimos evitarlo—Mencionó Mía
—Saben que, mejor no hablemos del tema—Dijo Namire
—Me parece lo ideal por hoy—dijo Mía, sintiéndose culpable
—¿De dónde conocieron a Sarada? —Les cuestionó Utakata
—Papi, dijiste que no habláramos de eso—dijo Mía, evitando la fría mirada
A Utakata le parecía mejor dejar este tema de lado, a ella no les incumbía saber de ella, y mientras menos se supiera de Sarada mucho mejor.
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Habían estado frente a frente en silencio, la conexión entre ellos parecía tan frágil. Sabía que Chou posiblemente le había comentado de la tragedia sobre el puesto, pero Kawaki no mencionaba nada al respecto, esperaba que Sarada dijera algo, pero Sarada esperaba que Kawaki fuese sincero con ella sobre lo que sucedió, como cuando habían establecido acuerdos para vincularse con otras personas fuera de su relación, quería que le contara sobre sus acciones y que tomara responsabilidad de lo sucedido, ella posiblemente lo perdonaría, dejaría pasar esta situación, porque estaría 1 a 1.
Apenas picaba el plato de las crepas, jugaba con las moras alrededor. Él no había dormido en la noche y Sarada podía notarlo, tenían el mismo atuendo de la noche anterior, ambos procesaban todos sus sentimientos, Sarada no quería vomitarle nada aún sobre como inicio todo, quería demostrar control y confianza y él se mantenía firme, no quería tener un ataque de pánico frente a ella, no le hablo acerca de eso, de lo inseguro que era y de lo mal que lo pasaba con la idea de abandono, en cambio él sabía que ella podría continuar sin él con tanta facilidad y le atemorizaba.
—Están pasando cosas que no he podido controlar—Tomó la iniciativa, si él no se responsabilizaría o diría algo para enmendar lo sucedido ya no podía perder más el tiempo retrasando sus objetivos—Creo que lo mejor es que nos distanciemos—Le dijo sin mirarlo a los ojos, jugando con la crepa en su plato, había salido de su casa en bata, todavía tenía el maquillaje corrido, el cabello despeinado—No quiero que salgas lastimado ante los problemas que se puedan desencadenar, no estoy preparada para sobrellevar una relación—Las lágrimas cayeron, pero no se sentía capaz de mirar a Kawaki, se había echado la culpa, pensando que él hablaría con la verdad
—Entiendo—Dijo simple
Sarada comenzó a sentir coraje, pero no lo demostró, ni siquiera tuvo el valor para decirle lo que había pasado ayer con Sumire, no le dio una explicación, ni se disculpó, Sumire tenía razón.
—Ojalá podamos coincidir más adelante, esto fue lo mejor que me sucedió—Sarada no lo miro, se levantó de ahí ignorando eso, ¿De verdad? ¿Solo eso? Estaba molesta, las náuseas emocionales la invadían, quería desahogarse con él, decirle lo que sucedió realmente y no quedar como una idiota ante su acto. Solo fue la chica del salto, la chica que utilizó para darse cuenta de que necesitaba a su ex…
Kawaki sentía el mismo malestar, las náuseas, al pasar por el callejón empezó a vomitar, no pudo decirle a Sarada lo que había hecho, no pudo disculparse ni pudo impedir que mandaran a la mier/da lo que tenían, entendía que había situaciones que la estuvieran rebasando, pero él respetaba su decisión, Sarada era una chica centrada, que sabía lo que quería y lo mínimo que podía hacer para darle paz y estabilidad era respetar sus decisiones.
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—¿Entonces él nada que ver contigo?—Cuestionó a su madre, intentando despejar su mente de lo acontecido
—Solo venía a cuidarte—Mencionó Sakura
—¿Por qué dejaste que creyera que era mi padre? —Mencionó Sarada
—No pensé que lo vieras de ese modo—Le dijo su mamá—Él no entraba en un perfil de padre, pensé que, sería obvio, lamento que no fuese de esa manera
—¿Entonces quién es mi papá? ¿Tengo alguno?
—Sarada, ¿Para qué te servirá saber eso?
—No me digas que—Se limpió la nariz—Provengo de un donante de esperma porque sabemos que no es cierto, eres una persona demasiado consciente para traer hijos a este mundo a sufrir, por lo que supongo que no fui planeada, y para eso necesitabas a alguien más
—No quiero hablar contigo de este tema
—¿Entonces cuando? ¡cuando será el momento! ¿Cuándo lo descubra por mi propia cuenta? ¿No sientes que debas darme explicaciones?
—Creo que te las mereces, definitivamente necesitas escuchar, pero este no es el momento para mí
—¿Soy producto de una violación entonces? ¡Porque si fue así no debiste tenerme!—Maldijo, estaba rebasada…
Se levantó de ahí, dejándola en su habitación, yéndose a encerrar a la de ella. Huyendo del pasado, pero, aunque corriera, no podría librarse de lo sucedido. Sarada estaba destrozada, no podía creer o confiar en algo de lo que dijera su madre ¿Por qué le había estado mintiendo? Ella siempre trato de ser la hija perfecta para no preocuparla, habían llegado a acuerdos de confianza, y creía que su relación era verdadera, pero todo parecían tan irreal.
Se miro en el espejo y empezó a quitarse el vestido, era la peor imagen que tenía de ella, llorando, tratando de no hacer tanto escándalo, no creía que su día podía empeorar, su cuerpo lo sentía demasiado débil y estaba cansada, había sido un peso emocional terrible. Su celular emitió una alarma, ella pensó que Kawaki la había buscado, pero no había señales de él desde que fue a buscarla a su casa y tuvieron la última conversación, la foto de perfil había desaparecido al igual que la ultima hora de conexión…observó la alerta del periodo con los ojos abiertos, lo había olvidado, quince días de retraso, creyó que solo había sido el estrés de las semanas, desde que Sumire había aparecido, pero podía estar equivocada… Salió corriendo a la farmacia
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Sakura miró el teléfono que le había dado Utakata, meditó durante bastante tiempo la situación, tenía que llegar un punto en la vida de ambas donde ocuparan saber los secretos, no creía que fuera tan pronto.
Nuevamente miro el teléfono, le temblaba la mano.
Abrió la laptop, y en una ventana en incognito googleo el nombre de Sasuke Uchiha, necesitaba saber de él, que había pasado. Durante bastante tiempo se ocultó debajo de una roca, y rogaba no encontrarse con él, lo primero que encontró fue una página dedicada a los logros que había obtenido.
Y su cuerpo empezó a temblar al ver el rostro de él, parecía que los años no hubiesen pasado, los rasgos maduros, la misma sonrisa discreta, era una locura, se arrepintió de hacer la búsqueda, él parecía tener su vida, estar estable, no podía llegar y decirle tienes una hija, pero sabía que Sarada quería respuestas, tal vez sí ella le explicara la situación…
Pero que pasaba si Sarada quería conocerlo, y que pasaba si Sasuke no estaba interesado en eso.
Sabía que debería tomar decisiones, y tenía que ir con alguien a que la orientara, esto le estaba costando demasiado trabajo ¿Cuál era la elección correcta? ¿Qué las haría sentir mejor?
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—¿Estás bromeando? ¿él? —Señaló la foto impresa que le había dado Sakura, Sarada no podía creer que ese hombre fuese su padre, esperaba una respuesta como que era alguien del barrio adicto al cristal y al alcohol, al menos uno de sus miedos irracionales se esfumo en ese instante —¿Entonces solo se enteró y dijo que no quería hacerse responsable? —Las ideas estaban revueltas pero claras, ese tipo se veía de familia acomodada— ¿No pudiste ponerle una demanda? Él pudo pagar una mejor educación para mí, incluso para ti
Sakura no dijo nada
—Él ni siquiera sabe Sarada, es una situación muy complicada para mí
—¿Para ti? ¿No imaginas lo que estoy sintiendo yo? Este mes ha sido el peor mes de mi vida, ¿Cómo quieres que vuelva a confiar en ti? Por cierto ¡Feliz cumpleaños! Sí es que también es tu cumpleaños
Sarada fue directa al grano, haciendo que Sakura se tensara aún más, si era su cumpleaños significaba que faltaban tres días para el de ella, bonita fecha.
—No creo conveniente decírtelo, pero de todos modos te lo diré, entiendo tu enojo, pero por favor, si pudieras comprenderme un poco
—¿Un poco? —Dijo bufando
—La familia de él me intimidaba, sabes lo que es vivir en el margen y comprender el sentimiento de esforzarte y no obtener lo que quieres, él se abría camino y era complicado porque me sentía frustrada. No podía obtener las cosas que quería, me era imposible, competía contra él constantemente y el sentimiento de la meritocracia de verdad me estaba matando. Todo fue tan confuso, disculpa—dijo, tomándose un momento para aclarar sus ideas —Tenía un sentimiento de culpa—Dijo, analizándose a ella misma
—¿Entonces fue porque sentías que no lo merecías?—Le cuestionó Sarada, demasiado intrigada por su historia
—Oh, por supuesto que nos merecíamos, ambos, era lo que estábamos buscando, pero sentí un miedo enorme, la familia de él era de esas familias que tenían logro tras logro, y yo no encajaba en sus estándares, era una chica que milagrosamente pudo cursar la universidad a costa del trabajo de sus padres, hija de obreros que pudieron darle una educación privilegiada, la familia de él me veía como un obstáculo y…
—¿De verdad? ¿Hablas bien de tus padres sabiendo que nos siguen dando la espalda?
—No voy a denigrar su esfuerzo Sarada, por favor, era muy difícil poder acceder a las universidades que querías, creo que lo sabes, nunca es suficiente, tienes que hacer de todo
Sarada sintió la pedrada, y se estremeció, sus niveles de enojo disminuían
—Solo —Se rasco la cabeza— su familia hizo comentarios despectivos, cada que yo estaba presente y nos quedábamos a solas, obviamente Sasuke nunca estuvo presente escuchando eso, así que supe que ese no era mi lugar, desaparecí de ahí y bueno tuve miedo, sentía mucho miedo, y cuando me enteré de que estaba embarazada fui feliz porque algo de él se quedó conmigo y pensé en compartirle la noticia pero no quise estar con una familia donde tu recibimiento no sería bendecido ni añorado, era demasiado joven para enfrentar a la única familia que le quedaba y no me sentía digna de un lugar dentro de su círculo, fue hace mucho, y durante tanto tiempo me escondí de él, porque sabría que nos encontraría, y Sasuke estaba tan acostumbrado a su vida privilegiada, que sentí que si le pasaba lo mismo que a mí, no podría con eso, pero me equivoque, y sé que mi decisión nos llevó a esto…Desde lo más profundo de mi corazón te pido una disculpa, pensé que la decisión que tomé fue la mejor, e intente darte una educación donde pudieras sentirte libre, pero fracase y lamento mucho todo—Dijo, tapándose la cara
Sarada no sabía que decir o que hacer, no tenía palabras, pero se acercó a su madre y la abrazo.
—Creo que estamos bien las dos—Dio su resolución final
—Es que no dejo de pensar como hubiese sido tu vida si él estuviera presente, tal vez sería diferente, no tendrías que pasar por tantas carencias, no debí hacerte pasar por eso, fui tan egoísta
—Me gustó la vida que tuve, no me arrepiento de todo lo que pasamos, no cambiaría nada—Dijo—Sí…estoy…molesta, porque no me dijiste de su existencia, porque estaba en una mentira, pero no molesta por la vida que tenemos
Ambas se abrazaron.
—Creo que le debo una disculpa a la familia de Utakata, necesito aclarar la situación…aun no entiendo ¿Cómo supieron? ¿Estuviste investigando?
Sarada se puso nerviosa— Ellas pensaron que su padre tenía una aventura, supongo que alguna vez lo vieron yendo al trabajo o conmigo, o contigo
—Por cierto—Le tocó la mano—Lamento mucho que no hayas obtenido el puesto, sé que te esforzaste por eso, pero vienen cosas mejores que andar detrás de todos tus compañeros ¿No es así? ¿Te parece si salimos a comer algo para olvidar esto? ¿Celebrarme? ¿Hablar más claro, pero con comida?
—Gracias mamá—Mencionó Sarada, intentando sonreír, recordando sus problemas cotidianos, sus labios temblaron—Mamá…—Las lágrimas empezaron a caer, mostrándole la prueba positiva
