¡Edición Actualizada!
Deseos de inocencia
(parte 1)
Nerima, un barrio especial donde habitan nuestros personajes peculiarmente favoritos. Una pequeña sombra diminuta, se hace presente saltando por los tejados de las casas para que no le pudiese alcanzar las lindas jovencitas que venían persiguiendo al anciano, para que le devolviese sus ropas íntimas que al parecer este había robado, para alimentar su adicción.
La pequeña sombra diminuta llegó a uno de los tejados sonriendo e ingreso por una ventana donde al parecer es su habitación. Comenzó a desenvolver la pañoleta grande que tenia en su espalda y sacar con delicadeza las prendas íntimas qué había recolectado en la mañana.
-Fiu Fiu fiuu... -silbaba de buen humor el anciano mientras, se disponía a planchar una de las prendas femeninas que era verde limón y que a la vez admiraba la belleza en ella.
Después, terminó de planchar toda su colección de ropa íntima, abrió su armario y sacando una caja de porcelana china pintada con diseños florales azules, sacó de esta lo que contenía dentro para guardar allí su colección de ropa íntima. Y antes de cerrar vio lo bonita que había quedado y la guardó.
-Y esto lo tirare a la basura. -dijo al voltear y ver lo que había sacado de la caja de porcelana.
Kasumi que justo se encontraba tirando basura porque había hecho limpieza, vio que el maestro venía también a tirar basura.
-Hola, maestro. -Decía sonriendo la bella Kasumi, hija mayor del señor Tendo.
-Hola, linda Kasumi. -Saludó el maestro Happosai, alegremente.
-Veo que también hizo limpieza. -Kasumi.
-Así es, vine a tirar cosas que no me sirven. -Happosai.
Hmm!?... Espere maestro... -Volteó a decirle algo al anciano pero este ya se había marchado. -Mmh... Sería un desperdicio tirar algo tan lindo. Creo que al maestro no le importará si me lo quedo. -Y con el objeto guardado en su bolsillo derecho de su lindo vestido, se fue a preparar la comida pues, pronto sería hora de almorzar.
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Mientras tanto, en la Preparatoria Furinkan. Un chico de larga cabellera atada a una trenza y ojos azules, esperaba en la puerta de salida a su prometida ya qué, había sido el primero en salir del salón por que moría por llegar a casa a comer pero decidió esperar a la chica para llegar juntos a casa.
Una vez que una chica de cabello azabache y ojos marrones se acercó al chico que la esperaba, se fueron caminando juntos a casa. Después de un rato llegaron anunciando su llagada.
-¡Ya llegamos! -dijeron al unísono, la joven pareja.
Hola, chicos. En un momento estará la comida. -Dijo, Kasumi con una sonrisa de amabilidad y los más jóvenes asintieron.
Pasados unos minutos, todos estaban en la mesa disfrutando la deliciosa comida preparada por la linda hija mayor del señor Tendo. El anciano Happosai, sacó a la vista un diminuto y lindo conjunto de lencería color rosa mostrándole a la chica de cabello azabache, Akane. Este ya había terminado de comer y quiso molestar a la pequeña.
-Mira te he traído un regalo pruébatelo, linda Akan... -Fue interrumpido por dos golpes, uno del muchacho de la trenza, Ranma y el otro golpe por la muchacha de cabello azabache, Akane.
-Maestro. ¿Desea más arroz? -Kasumi, despreocupada le decía.
-Ya Akane, Pruébate ese lindo traje y en vez de mostrárselo al maestro le muestras a Ranma. -habló la mediana de las Tendo para hacerle sonrojar a su cuñado y vaya que lo hizo, no solo a él y también, a su pequeña hermana.
-¡Nabiki! No digas eso aún, no están casados. -Kasumi comenzó a regañar a su hermana, Nabiki.
Y ambos prometidos se sonrojaron por la situación.
La familia no había cambiado mucho y la pareja, si qué lo había hecho. Después, lo de saffron el enemigo más poderoso de Ranma Saotome, y que casi muere Akane, su prometida. Ambos comenzaron a tratarse aún mejor. Aunque, tenían ciertas discusiones.
Ya qué todos terminaron. Cada quien se fue hacer a lo suyo. Nabiki, a llevar cuentas de su nuevo negocio en la universidad y qué era mostrar fotos de su hermana y de Ranma siendo mujer. Kasumi, fue a lavar los trastes y de paso al terminar saldría con el doctor Tofu, ya que, habían quedado en verse. Estos dos, con el pasar del tiempo se volvieron más unidos y querían avanzar en su relación. Los patriciarcas, Tendo y Saotome. Fueron a jugar shogi. Happosai se desapareció a seguir robando más prendas íntimas de seguro. Ranma, fue a entrenar al dojo y a la vez, pensaba en su prometida. Akane, en su dormitorio hacia su tarea y también, pensaba en cierto chico de la trenza.
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La linda muchacha de cabello marrón oscuro, Kasumi. Estaba caminando tomada de la mano con el doctor Tofu, que este iba en las nubes y ella sonriendo. Ellos dos habían comenzado a salir y aunque, el doctor se armo de valor de confesarse y pedirle que sea su esposa hace unos meses atrás, Kasumi no acepto en ese instante. Ella está enamorada de él y lo ama mucho, pero quería saber si estaba lista para formalizar la pequeña relación que tenían ellos dos y quería presentarlo como su novio y después, como prometido a su familia. Sin embargo, le dijo que lo pensaría y este mismo día había ido con un pequeño regalo a decirle que si aceptaba ser su esposa. Aunque, se salto la parte de presentarlo como su novio pero así se dieron las cosas y lo importante es que se aman.
Estaban en un parque lejano disfrutando del atardecer con su ahora prometido. En su mente pensó, en su hermana y su cuñado. Deseaba que se llevarán mejor como una pareja de enamorados.
-Deseo que Ranma y Akane, avancen mucho en su relación. Les deseo ver felices a ambos y que siempre se amen. -mientras que una ligera pluma brillante se desvanecía en cierto bolsillo del vestido de la chica, al pedir un inocente deseo.
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Continuará...
Gracias, por pasarte por aquí y tener el tiempo de leer.
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Volví a escribir esta también, porque debía tener una segunda parte y lo tendrá.
Muchas gracias.
(Estaré Actualizando mis historias de nuevo)
Toma agüita y cuídate mucho para que vuelvas por aquí.
n.n
