Comisaria de Minamimachi, región sur de Edo City.
En la oficina del magistrado del sur de la capital, exactamente en un cuarto oscuro solamente iluminado por una bombilla blanca en el techo, estaba un hombre castaño de entre unos 25 y 30 años, colgado de los brazos por una cadena y semidesnudo. El hombre estaba siendo golpeado por otro hombre aparentemente un policía con una shinai gruesa y grande.
El hombre torturado se movía como un péndulo en el aire mientras su captor no paraba de golpearlo constantemente aparte de que gritaba y lloraba de intenso dolor ante el tormento debido. El cuerpo del condenado estaba lleno de moretones y cortadas dando a entender que estaba siendo torturado desde hace unas horas.
En ese pequeño cuarto de castigo estaban un grupo de personas los cuales se reían a carcajadas de la tortura a que era sometido el pobre hombre, de hecho, varios de los asistentes estaban tomando fotografías o grabando el momento con sus celulares.
Frente al torturador y al preso estaba sentada una joven de entre 15 y 20 años, cabellera oscura larga y ojos morados oscuros como piel algo clara. La joven usaba un saco estudiantil negro con insignias blancas en los costados del saco, bufanda roja alrededor del cuello y falda corta de verde olivo. En su cintura izquierda estaban dos espadas (Una larga y una corta) y una varita cuyo mango estaba decorado con un listón rojo. Esa joven era una doshin u oficial de policía, aparentemente era la líder de la policía del magistrado.
Oficial de policía de Minamimachi
Sheriff Hiyori Onizawa
Parecido físico entre Takina Inoue y Eru Chitanda
-¡Suficiente!- La oficial se puso de pie no sin antes hacer una seña al gendarme para que parara su acción. El hombre se apartó dejando que la sheriff caminara hasta donde estaba el hombre colgado. Onizawa tenía en su mano una hoja con un pequeño texto escrito en negro y su otra mano tenía su varita policial o jitte.
La joven posó sus fríos y crueles ojos amatistas sobre el pobre castaño torturado.
-Jihei Izuya, le pido encarecidamente que confiese de una vez por todas- La oficial le mostró en la cara la hoja escrita-Las instrucciones usadas para iniciar el fuego estaban entre sus cartas. Eso es la mayor prueba de su culpabilidad ¿Y aún así pretende seguir fingiendo?
El hombre ante el vil trato de recibió solamente atinaba a tartamudear.
-N-no sé de que habla... Y-Yo no… I-Inicié ningún incendio... ¡Y-Yo jamás haría eso!
Onizawa frunció el ceño como si la respuesta del hombre colgado no había sido de su agrado.
-¿Sigue diciendo lo mismo?
En eso sonaron unos golpes a la puerta a lo que uno de los gendarmes abrió la puerta.
-Buenos días, chicos.
-¡Buenos días, señor magistrado!
El hombre que saludó y entró al cuarto de castigo era un adulto joven de entre 25 y 30 años, de pelo algo erizado de color anaranjado y unos lentes celestes. Su vestimenta era un traje de chaqueta negro acompañado de una camisa blanca y una corbata de color rojo. Además su calzado consistía en unos zapatos de vestir de color negro, obviamente seguido de las dos espadas a la cintura izquierda.
Ese hombre que entró al lugar no era nada más ni menos que...
Magistrado de Minamimachi
Sukeyoshi Matsuno
Parecido físico a Loki de Fairy Tail
-Hola Onizawa, ¿Cómo estás?
-Muy bien, señor.- Saludó la oficial- Que bueno que usted llegó, señor Matsuno. Ese sujeto, Izuya, resultó tener más carácter de lo que imaginé, mi señor.
Con una seña, Onizawa ordenó a uno de su hombres que liberara al supuesto autor de los últimos incendios. En ese instante, Izuya quedó tirado bocarriba en el suelo mientras otro de los policías vació toda una botella sobre el atormentado preso como presunto autor de tres incendios que hubo en la capital.
El llamado Bugyo de Mimamimachi se arrodilló estando cerca del prisionero mientras lo miraba muy detenidamente como si tuviera lástima aunque tenía una leve sonrisa como disfrutaba ver sufrir de más al pobre hombre.
-Qué testarudo. No importa, átenle la roca.
-Sí señor- En eso uno de los hombres fue hacia donde había una fila de bloques los cuales eran llamados "Rocas" debido a que en sí eran pesados.
-Tráela.
Mientras tanto uno de los gendarmes puso de rodillas a la fuerza a Izuya mientras el que se le encargó uno de los bloques le llevó hasta ponerlo sobre las rodillas del condenado el cual nuevamente experimentaba un horrible dolor como si en vez de ser un prisionero era un conejillo de Indias todo por mero gusto.
Y eso quedaba demostrado cuando Matsuno y Onizawa se daban una sonrisa cómplice.
-Muy bien, ¡Vamos!- ordenó el malvado bugyo.
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Más tarde, en la mansión Owari, en el centro de Edo City
Sukeyoshi Matsuno, el magistrado de la región sur de Edo City estaba de visita hacia una de tantas mansiones como propiedades privadas que habían por doquier en la capital. Fue hacia una de ellas que tenía el apellido Owari junto con el símbolo de la familia Tokugawa y tocó el timbre hasta que salió un sirviente y lo llevó donde estaba el propietario.
Finalmente se dirigió hacia el patio de la mansión donde había una enorme piscina y en la cual nadando un joven pelinegro y varias mujeres en bikini. Luego de unos minutos el joven salió del agua mientras que una mucama que estaba en bañador escolar le dio una toalla a lo que el hombre le agradeció con un beso apasionado incluso llegando a unir y entrelazar sus lenguas.
El joven que salió de la piscina era un joven de cabello negro y ojos morados, se diría que era de muy buen aspecto por ser obviamente un joven millonario y de muy buena educación. El bugyo al verlo se arrodilló ante el joven el cual solamente sonrió con complacencia y se sentó en la silla de descanso mientras la sirviente en bañador le dejó servido un jugo frío en la mesita cercana.
Ese joven no era cualquiera sino era uno de tantos nietos de Ieyasu esparcidos por Edo. El nombre de ese joven apuesto era...
Príncipe Muneharu Owari
Nieto de Ieyasu Tokugawa
Parecido físico entre Yukiteru Amano y Eiji Hoshimiya
Ese joven no era nada más ni menos que el primo malvado de Yoshimune y líder de la familia Owari. Antes de que Ieyasu abdicara era el firme candidato para ser el nuevo shogun pero no contaba que a último momento, antes de que Ieyasu fuera a una casa de reposo en Colombia escribiera en una carta el ganador de las elecciones y era...
Su despreciable prima Nikko Kishimoto ahora Yoshimune Tokugawa...
Desde ese entonces cuando perdió la dorada oportunidad de ser el shogún juró así mismo derrocar a Yoshimune y crear un Edo a su imágen ya que planeaba destruirla y restaurarla a su manera. De hecho, aquel propósito se convirtió en una extraña obsesión por lo que el creó una organización criminal llamada Sesshocker y cuya figura como mascota de la organización era el legendario rey de los demonios, Sesshomaru Taisho, figura influyente de la era Sengoku.
Sesshocker es una organización terrorista que planea conquistar Edo como sembrar el miedo y el terror a su paso. Sesshocker realiza operaciones que modifican la capacidad que lucha humana. Incluso el soldado más básico de la organización es más resistente, más fuerte y más rápido que el ser humano medio (sin embargo no no necesariamente tan experto como militares profesionales).
Los más poderosos de sus fuerzas son los kaijus, los seres humanos alterados con ADN animal y cibernética para crear armas vivas. Sin piedad, Sesshocker secuestra a científicos prominentes y los fuerza a menudo trabajar para la organización, después los matan cuando su utilidad no era necesaria lo mismo que los funcionarios y politicos que simpatizan con ellos hasta a sus mismos soldados.
El bugyo de Minamimachi era uno de tantos siervos de esa organización y ahora estaba de rodillas ante el Gran Líder que como lo demandaba se le debía llamar el General Sesshomaru.
-¿Y bien Matsuno? ¿Qué se dice de Yoshimune?- Preguntó el joven villano mientras reposaba tranquilamente en su silla.
-General Sesshomaru... Parece que aún hay gente con buen criterio, hay pintas bastantes mordaces en la calle.
-Oh… ¿Ya apareció la pobretona esa?
-Exacto, mi señor. La princesa Nikko arribó al castillo pero caminando.
-¿Caminando?
-Resulta y pasa que una niña interrumpió el desfile y Zenigata, uno de nuestros soldados intentó matarla pero en eso aparecieron Nico Yazawa, la líder de los bomberos Nikogumi y la gokenin Yuzu Aihara para encarar a nuestro soldado.
-¿Y que más?
-La reina Yoshimune intercedió para salvar a la niña y encargó el cuidado a Yazawa y Aihara. Luego se puso a caminar hacia el castillo y como siempre, Gorozaemon Kano quien fue su tutor desde siempre se puso a patalear como la niña llorona que es.
-Hm, ya veo. No ha cambiado en nada, sigue siendo la misma sucia friki de siempre.
-Con todo respeto, la princesa Nikko parece una mendiga y usted parece un dios, General Sesshomaru.
El mencionado estalló en una risa macabra que resonó por toda la mansión y seguida de todos los presentes de la mansión haciendo alusión al Doctor Malito y su meme.
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Segundo día de gobierno de Yoshimune
Horas de la tarde, en el gran cuarto real.
En el gran cuarto real estaban reunidos algunos miembros del roju y algunos hatamotos. Estaban un total de cincuenta personas todas arrodilladas en el cuarto real donde la ahora reina Yoshimune estaba dando su gobierno. La mandataria del reino de Edo no había llegado, momento que fue aprovechado por varios de los presentes para conversar y murmurar al respecto.
Entre esas personas estaban dos que sobresalían, el primero era obviamente el bugyo de Mimamimachi, Sukeyoshi Matsuno quien con su traje formal negro estaba sentado de rodillas y la segunda persona era una chica de cabello azul corto, ojos mieles y unos anteojos, dándole una apariencia masculina. El atuendo de la chica era de un saco estudiantil azul oscuro, corbata roja con rayas moradas y falda azul con cuadrillas oscuras.
La joven peliazul que estaba sentada de rodillas y que parecía ser la persona más joven de entre todos los presentes posiblemente era una estudiante de la preparatoria Otonokizaka, de segundo año. Dicha escuela estaba ubicada en Nihon, el Japón como normalmente conocemos y en donde viven los humanos.
¿Acaso esa joven era una de aquellas legendarias nueve musas de que se hablaba en esa institución?
Tadasuke Ooka Echizen Sonoda
Joven Magistrada
-Ni quejas, ni acusaciones…
-Eso es una imprudencia
-¿Será a causa de dónde proviene?
-Esas cosas no se dicen
Esas eran muchas de las murmuraciones que se decían entre los miembros del gobierno acerca de la princesa Yoshimune sobre que su modo de ser, que sus orígenes, que era una otaku, que era una friki, que una cosa y que la otra y entre otros rumores sin fundamento ni pruebas.
Pasados unos minutos llegó lo que parecía ser una niña pequeña vestida con una pijama de pollito y comenzó a mover sus bracitos mientras comenzaba a gritar lo siguiente.
-¡Kikiriki! ¡Kikiriki! ¡Kikikiri! ¡Mi señora está aquí!
En eso las luces se apagaron dando con una cortina roja brillante con el logo dorado de tres hojas de malva, dicho símbolo era la insignia real, es decir, la familia Tokugawa. Los presentes solamente quedaron en silencio para esperar a mostrar sus respetos hacia la reina (Aunque buena parte no la veía con buenos ojos).
-Tío Goroza, levanta la cortina
-¡Pero Princesa Nikko!
-Pero nada...
-De acuerdo, como usted ordene, Princesa Nikko
En eso la cortina se levantó dando con la pelirrosa la cual estaba vestida de chamarra morada, una pantaloneta caqui tipo bermuda y medias largas negras hasta la rodilla. Aquello hizo que en algunos ancianos se les manifestaran la indignación pues se suponía que siendo la reina debía estar usando sus vestidos ceremoniales pero, ¿En serio tenía que usar ropa de civil y en pleno segundo día de gobierno? ¿Y Karaoke? ¿En serio comenzaba el día con un karaoke?
-Damas y Caballeros, bueno solo caballeros. Su Majestad Real va a cantar su Karaoke del día. Que lo disfruten.- Dijo Gorozaemon Kano con una voz de completo desgano a lo que ahora habían luces multicolor por todo el cuarto real mientras que la princesa tomó el microfono y comenzó a cantar teniendo como coros a sus dos gatos mascotas, Sukehachi y Osono
Al menos se confirmaba que la Reina Yoshimune gustaba del anime y del tokusatsu
SHOURI DA AKUMAIZER 3- ICHIRO MIZUKI
¡Zarado!
¡Irado!
¡Garado!
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Kagayake jankeru
(Miau miau miau)
sora takaku
(Miau miau)
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Waza to chikara to kokoro ga kayō
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¡Zabitan!
(Miau miau)
¡Ibiru!
(Miau Miau)
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Gabura
(Miau miau miau miau miau miau)
Unare jankeru
Akumaizā surī
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Yuku michi hitotsu ō tada hitotsu
Kore ga warera no ikiru michi
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¡Akumaizā!
(Miau Miau Miau Miau)
Akumaizā
(Miau Miau Miau Miau)
Akumaizā...
¡Suri!
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-¡Bravo, bravo! ¡Bravísimo!- Comenzaba a aplaudir efusivamente la chica de cabello azul y gafas pero desgraciadamente era la única persona que aplaudía ya que el resto del consejo no estaban nada contentos por el peculiar comienzo de la primera reunión del gobierno de Yoshimune.
-Princesa Nikko
-¿Que pasa tío Goroza?
El hombre de bigote le susurró al oído a lo que la pobre chica quedó con cara de WTF mientras algunos ancianos del consejo de daban un facepalm mientras que el bugyo de Minamimachi dio un pesado suspiro.
-¿Entonces no era Karaoke?
-Es la primera reunión con el consejo de gobierno.
-Oh mierda...
Las luces se prendieron mientras la cortina volvía a cerrarse y la niña con pijama de pollito nuevamente agitó sus bracitos mientras anunciaba la llegada de la princesa que solamente se puso de rodillas mientras Gorozaemon se dio un facepalm ya que la pelirrosa seguía usando su ropa de civil y ni siquiera se había encapuchado.
Los miembros del consejo no estaban nada contentos con eso pero no les tocaba de otra que hacer lo que se debía de acuerdo a las tradiciones. Los miembros decidieron poner las manos al suelo e inclinar su cabeza del mismo modo para reverenciarse ante su nueva gobernante.
-Tío Goroza, quita la cortina.
-¡¿Otra vez?!
-Descuida, así está mejor.
La cortina volvió a abrirse dando con Yoshimune estando sentada en su gabinete mientras sus subditos estaban en e suelo haciendo la reverencia y sin mirarle a la cara, no era por devoción, era porque alguien como ella era una persona indigna que los estaba gobernando.
-Hola, amigos, soy Yoshimune Tokugawa y quiero conocer a todos ustedes pero noto que me tienen mucha devoción, no los culpo pero no se molesten en ese trato conmigo. Se dicen que mirándonos el rostro es como conocemos el sentir del otro. Si están de acuerdo, entonces levanten el rostro.
Ninguno de los presentes no levantó el rostro exceptuando solamente a una persona y era la peliazul de pelo corto y gafas la cual estaba sonrojada al ver a la pelirrosa la cual quedó un poco en shock hasta que de repente fue hacia la peliazul y la abrazó haciendo que la otra chica se quedara enmudecida.
-¿Eres tú, Tadasuke? ¿Eres Tadasuke Echizen? ¿La prima pequeña de Umi Sonoda?
-S-sí pero ahora soy Echizen Ooka, Nikko-chan... ¡Digo, su alteza!
La pelirrosa se rio mientras juntaba las manos con las de la otra chica.
-Jajaja, nunca has cambiado, Tadasuke. Cuánto tiempo sin vernos.
-Y-yo igualmente.- La pobre chica llamada Tadasuke estaba completamente sonrojada al ver que nada había cambiado en la que ahora es la reina Yoshimune, seguía siendo esa chica alegre y de buen corazón aparte de que se había vuelto hermosa más con sus coletas hasta el hombro y cabello largo.
-Aún recuerdo aquella ocasión en que la una vez fuimos a la piscina con Umi-sensei y las demás en Nihon. Tú estrenabas su nuevo bañador pero creo que le tenías miedo a nadar, de hecho, cuando una de las musas te quiso meter a la piscina, comenzaste a llorar diciendo "No quiero ir, no quiero, tengo miedo, tengo miedo" y terminaste orinando en la piscina y llorando mucho.
La peliazul nuevamente quedó enmudecida por lo dicho por la princesa.
-¡Princesa Nikko!- Le gritó enojado Gorozaemon- ¡Lo que hace con la señorita Ooka es una infamia!
-Oh vamos, tío Goroza. Puede que sea ahora una bugyo pero eso no quita de sea mi amiga de la infancia.
-¡Pero Princesa Nikko!
-Pero nada...- Le respondió a su asesor con gesto serio y se dirigió hacia su amiga peliazul.
-S-sobre eso, mi señora... En verdad pido mis más sinceras disculpas por ese hecho tan vergonzoso.
-¿Cómo está Umi-sensei?
-¿M-mi prima? Ella ahora es la cabeza de la familia Sonoda y dirige el doyo aunque en ocasiones tiene tiempo para escribir ya que planea hacer una novela. Y está en planes de casarse con Kotori-san.
-Que bueno, quisiera hablar pero...- En eso notó que Goroza tenía una cara de que iba a matarlos a todos- Pero será más tarde o en otra ocasión, ya sabes, cosas de etiqueta y demás tonterías.
-¡Princesa Nikko!- Le gritó indignado estilo anime el hombre de bigote
-Sí, sí, lo sé. Reunión del consejo, lo sé... Aun así me alegro de verte, Tadasuke.
-M-muchas gracias, su alteza.
Ahora la joven se dirigió hacia Matsuno que estaba con la cabeza y manos al suelo, eso en forma de reverencia hacia la joven monarca.
-¿Cuál es tu nombre y tu oficio?- Preguntó la pelirrosa al ver pelinaranjo.
-Mi nombre es Sukeyoshi Kawauchimamoru Matsuno y soy el magistrado del Sur de la capital.
-¿El bugyo de Minamimachi?
-Sí, mi señora.
-Ya veo.- La joven veía de manera fija al bugyo que seguía en reverencia hacia ella mientras sentía un pesado ambiente dada su experiencia en el Santuario
"Algo perturba en la fuerza"
-Por cierto, Matsuno-san...
-¿Sí, mi señora?
-¿Qué hay de la capital? ¿Cómo marcha la vida para los ciudadanos?
-Reina Yoshimune, gracias al poder de su majestad el viejo señor Ieyasu, viven en verdadera paz y tranquilidad
"Eso no me consta para nada"
-Paz y tranquilidad, ¿Está usted seguro, Matsuno-san?
-Sí, mi señora.- Reafirmó su respuesta el malvado magistrado.
-Ok... Tadasuke...
-¿M-mi señora?- La peliazul se levantó de repente ante la mención de la ahora joven monarca.
-Tadasuke Ooka Sonoda Echizen, ¿Opinas lo mismo que Sukeyoshi Kawauchimamoru Matsuno?
La peliazul al escuchar la pregunta se calmó un poco ahora dando con una pequeña mirada seria como si tratara de parecerse muy cool... Después de todo, luego de muchos años, la chica que le gustaba desde niña ahora era la reina y debía demostrar su compostura.
-Su real majestad, con todo respeto, difiero un poco.
Eso hizo que el pelinaranjo de gafas quien seguía en posición de reverencia quedara en shock.
-Adelante, habla.
-Si, mi señora.- Asintió la peliazul de gafas- Actualmente, los únicos satisfechos en la capital son los dueños de grandes tiendas y los prestamistas, nada más. Samurais, plebeyos, campesinos de los pueblos cercanos, todos viven en extrema pobreza, sus voces ruegan por clemencia, sin descanso y con verdadero ardor.
"Echizen Ooka... ¡Eres una maldita!"
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Esa misma noche, en la Comisaría de Minamimachi
En esa misma noche, en la oficina del magistrado de sur, en aquel cuarto oscuro con una bombilla a medias, nuevamente Jihei Izuya estaba colgado de una cadena y estaba siendo molido a golpes con la shinai mientras ante él estaban Ritsu Zenigata, la oficial despedida por Yoshimune y la oficial Onizawa, no fue hasta unos segundos cuando alguien trajo a otra oficial de Minamimachi.
Era una joven de entre 15 y 18 años como Onizawa solo que esta vez de baja estatura con cejas gruesas y espesas. Su pelo violeta oscuro estaba atado en dos pequeños rizos gemelos y sus ojos eran del mismo color.
-Capitana Zenigata, he traído a Himeko Momokino.- Dijo un gendarme de policía.
-Muy bien. Ya terminamos la labor de la noche. Ahora alistense y dejennos solos- Ordenó la peliplata.
-¡Sí señor!- Onizawa y demás hombres se fueron al patio principal de la policía para formarse, posiblemente habría una operación esta noche.
-Zenigata, ¿Para que me buscabas?- Preguntó la joven pelimorada llamada Momokino.
-Verás Momokino, este hombre, Jihei Izuya es de lo peor.
-¿Y por que lo dices?
-Ese sujeto me pareció sospechoso desde que llegó. Y justo como lo imaginé...- Señaló con su jutte al condenado- ...es un Oniwabanshu.
(Aquello es una mentira, quiere vengarse de la verguenza comenzando por la gokenin Yuzu Aihara)
-¿Un espía? ¿Un espía del gobierno?
-Exacto y tememos que su superior es un vasallo del shogunato. Izuya nos confesó que hay uno u otros dos oficiales encubiertos en Minamimachi. Momokino, de todos los oficiales de Minamimachi, eres la espadachina más hábil de toda la comisaría. Ve, busca y mata a ese oficial.
-De acuerdo, Zenigata Iré en enseguida.
-Aguarda Momokino.- Le detuvo la peliplata- Sin embargo, hay otra razón por la que te elegí. Momokino, si no me equivoco, eres amiga de la prometida de la gokenin Yuzu Aihara, una joven llamada Mei, ¿No es así?
-Si- Afirmó al instante la doshin de gruesas cejas- ¿Tiene alguna relación?
-Matarás a Yuzu Aihara
La joven palideció ante lo dicho por la otra oficial.
-¿En serio? ¿Matar a Yuzu Aihara?
-Para tí, matar a esa gokenin significará lidiar con asuntos personales que tenías con ella del pasado- Zenigata esbozó una pequeña sonrisa- Podría ocurrir que Mei resulte herida.
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Más tarde, en un departamento de una zona residencial.
En un cómodo departamento de una zona residencial de la capital, exactamente en la región Sur de Edo City, estaba viviendo una pareja quien hace menos de un año estaban en unión matrimonial aunque la manera en que comenzaron era bastante peculiar. Comenzaron como simples hermanastras pero con el tiempo se convirtió en un amor que traspasó las fronteras.
Yuzu Aihara, gokenin de profesión y quien fuera su hermanastra Mei Aihara comenzaron una relación hace un año, hace unos meses que estaban en unión matrimonial pero la esposa de la gokenin se le ocurrió la idea de tener un hijo por lo que con insistencia habló del tema con su esposa rubia de ojos verdes a lo que ésta aceptó (Teniendo en cuenta algún que otro lado de su amada).
En estos momentos, una pelinegra de ojos amatista estaba sentada en el sofá leyendo un libro cuando alguien tocó el timbre de su departamento a lo que se paró y fue a la entrada dando con la joven bajita de pelo morado y trenzas enrolladas de hace unos momentos.
-¿Hime?
-Ah, hola Mei-Mei, lamento por la intromisión pero, ¿Está Yuzu?
-Mei, ¿Quien es?- Se oyó a la gokenin desde la cocina. Generalmente la gokenin era la que cocinaba de la pareja.
-Cariño, es Hime.
-Ah, eres tú, Momokino- Dijo la rubia que fue hacia su esposa, era la mejor amiga de ésta quien estaba afuera.
-Yuzu, tengo que hablar contigo.
-¿Hablar?- Alzó una ceja
-Las dos solas
-Lo entiendo... Mei, creo que voy a tardarme de nuevo. Nos vemos.
-Esta bien, pero no te demores mucho, cariño.
-No te preocupes, no será la gran cosa esta vez.- Le sonrió y luego recibió un beso de su amada bruja de ojos amatistas como le llamaba de cariño.
La gokenin y la doshin se fueron de inmediato desde la zona residencial hacia lo que parecía ser un lugar similar a un parque con mucha vegetación pero levemente iluminado por los faroles que se hallaban alrededor del área. La rubia miró hacia todos los lados mientras empezaba a comenzar a sentir algo raro y más cuando su amiga estaba callada y sin decir nada desde que llegó a su departamento.
Las dos ahora estaban en un lugar recóndito del parque, Yuzu paró de repente mientras Momokino solamente estaba detrás de ella como si ya lo obvio se estaba dándose a conocer. El viento de repente se hizo presente haciendo más tenso el ambiente de cosas que se debieron dejar en el pasado.
-¿Por qué tan sospechosa desde hace un rato, Momokino?- La gokenin miraba hacia el firmamento nocturno mientras la pelimorada estaba detrás de ella recalcando su oscuro propósito- Di lo que tengas que decir. No hay razón para ocultarlo.
-Yuzu Aihara... En nombre del bugyo de Minamimachi, tendré que matarte.
El viento se hizo más fuerte mientras nuestras dos féminas estaban de pie recibiendo el repentino golpe del viento.
-Ya veo. Maldita infeliz. Luego de todo este tiempo, ¿Sigues estando celosa de que lograra con Mei lo que tú no?
La pelimorada soltó un suspiro y rebeló una mirada seria pero que infundía miedo a cualquiera que la viera.
-Por favor, Yuzu Aihara. Ya todo se descubrió. Mei-Mei es inocente, ¿Por que la pretendiste siendo una oficial encubierta? ¿Por que tenías que involucrarla? ¡Enfréntate a mí!
La gokenin se volteó para ver frente a frente a su presunta contrincante pero su respuesta que debía como se debía en casos así fue solamente una negación queda.
-No, lo siento Momokino pero me rindo. No hay forma de vencerte en duelo ahora que ya eres hábil con dos espadas- Nuevamente la rubia se puso de espaldas y se arrodilló dejando su katana sobre el césped pero manteniendo la espada corta o wakizashi- Ahora que se sabe mi identidad, mi trabajo ha llegado a su fin. Me cortaré el estomago.-
La joven se quitó el suéter y se abrió la camiseta blanca mostrándose un brassier rosado y un bonito abdomen, planeaba hacerse el harakiri, como se le llamaba al suicidio samurai. Cerró los ojos suponiendo que ese era su triste final- Momokino... Por favor, te pido que cortes mi cabeza.
-Yuzu...
-Por el gobierno o por el bugyo, el camino del samurai está lleno de desgracias... Finalmente has ganado, Momokino por lo que ahora te encargo a Mei. Cuida de ella y también a nuestro bebé.
La pelimorada decidió desenvainar su katana mientras no paraba de mirar fríamente a su vieja enemiga la cual prácticamente ya se estaba despidiendo de este plano terrenal. La gokenin por otro lado estaba llevando la wakizashi para apuntarse al vientre el cual debía cortarse de izquierda a derecha como lo dictan las tradiciones.
Yuzu finalmente tenía el cuchillo cerca de su estomago mientras que Momokino se puso de lado y levantó su katana apuntando hacia la nuca de la gokenin. El corte debía ser rápido y concreto, no debía titubear ni por un momento. La gokenin finalmente ya tenía el cuchillo firme y la doshin bajó la katana para encestarle el golpe pero en vez de darle a la cabeza dio un golpe al aire y luego otro creando una X en el aire.
Yuzu dibujó una sonrisa mientras mantenía la espada a escasa distancia de su estomago.
-¿Con que... esa era tu intención? Gata Mágica, Hiyori Onizawa.- En eso dio un golpe frontal de espada hacia la nada pero...
De repente el lugar comenzó a desquebrajarse y romperse como si fuera un vidrio dando con unos hombres encapuchados y uniformados de negro en cuerpo completo. Varios de ellos cayeron al suelo, mientras que del aire cayeron otros dos quedando una pila de cuerpos inmovibles.
-No puedo creerlo, ¿Cómo supiste de mi conjuro mágico de asesinato sorpresa?- Digo la oficial mencionada la cual estaba vestida de ninja y con su bufanda roja sobre el cuello
-Eso es muy simple- Dijo Momokino mientras desenvainaba su otra espada que era una wakizashi- Matsuno no es el único que tiene ninjas.
En eso salieron tres figuras encapuchadas, una de blanco era el centro, a su lado estaban dos personas, una vestida de uniforme táctico negro y otra de yukata verde. La persona de yukata verde tenía en mano derecha una nagintata.
-Bien, preséntense- Dijo la oficial mientras desenvainaba la espada
-Muy bien- La rubia se quitó la camiseta blanca y su corbata roja dándose con un tatuaje de una pulpa de naranja sobre todo el costado derecho correspondiente al hombro y parte del brazo- Miembro número uno y sublíder, gokenin, Yuzu Aihara
En eso la persona encapuchada de yukata blanca disparó una cuchilla hacia un árbol y con ella había un pequeño pergamino que se desplegó dando con una frase escrita en vertical. Luego de acto se destapó dando con una pelinegra de ojos amatista.
-Miembro número dos, lider y fundadora, nieta del bugyo Hyogasaburo Aihara. Ometsuke, Mei Aihara.
(Ometsuke: Termino que se le da a la persona que desempeña el cargo de inspector o detective directo del gobierno)
La persona de yukata verde y de naginata se quitó la máscara dando con una jovencita alta con largos cabellos de color ciruela y ojos color avellana. Su cabellera larga estaba diseñada en franjas perfectamente rectas que cubren su frente, con flequillo algo más largos en los lados de su cabeza y orejas.
-Miembro número tres, Oniwabanshu, Harumi Taniguchi
-Miembro número cuatro, doshin, Himeko Momokino- Dijo la oficial pelimorada mientras estaba con sus espadas en mano.
-Miembro número cinco- El uniformado de negro se destapó dando con una niña de entre 12 y 14 años y de baja estatura. Tenía el pelo de color rosa claro y los ojos azules.- Ninja al servicio del gokenin como Oniwabanshu, Matsuri Mizusawa.
-Miembro número seis- Una silueta apareció saltando de un árbol dando con otra persona vestida de negro pero usando un sombrero ancho de paja que le cubría el rostro.
-Oniwabanshu...- Era una joven de cabello verde cenizo y ojos del mismo color. Tenía el pelo hasta el mentón con un corte honguito. Llevaba gafas con grandes lentes en forma de d- Kayo Maruta, Hitokiri Megane.
-Y con las hermanas Tachibana y Mitsuko Taniguchi somos ocho miembros pero seis somos de Edo City- Mei Aihara, líder y fundadora del grupo se puso al frente del grupo- Nosotras somos un grupo especial creado por mi padre, el ometsuke Shosuke Aihara y mi abuelo, el bugyo Hyogasaburo Aihara. Nosotras somos...
-¡GRUPO ESPECIAL CITRUS!- Gritaron al unísono las demás miembros
-Hiyori Onizawa, oficial de Minamimachi- Yuzu se puso al frente junto a Mei quien era su esposa- Hasta aquí ha llegado tu trayectoria junto con la de tu señor el bugyo Sukeyoshi Matsuno. Reconoce tu mal comportamiento como oficial y acepta tu destino.
"¡Maldita seas, Zenigata!"
-¡Callate!- Gritó Onizawa mirando furiosamente a la gokenin- Si ustedes dicen ser agentes del gobierno, los eliminaré. ¡Ninjas, matenlas!
-¿Ah sí? ¡Chicas, ataquen!
-¡OOOHHH!- Asintieron las demás siete miembros oniwabanshu mientras desenvainaron sus armas y fueron contra los ninjas.
Una batalla feroz acaba de comenzar.
