Yoshimune decidió irse del centro comercial con el enorme oso de peluche y así terminó vagando por todas partes del sur de la capital causando extrañeza antes quienes cruzaba hasta que finalmente se topó con lo que parecía un restaurante bar y en cuyo segundo piso estaba lo que parecían ser cuartos de tatami como si fueran los de una posada pero solamente era un grande y cómodo sofá con una mesa en medio, un televisor plasma en la pared y un equipo de sonido anexo.

La joven en menos de nada supo que estaba nada más ni menos que en una tantas salas/cuartos de lo que parecía ser un bar kakaoke, el cual era uno de los gustos predilectos de la joven reina. La joven entró a uno de los cuartos aunque tuvo que pagar toda una noche al sirviente que atendía en los karaokes.

La pelirrosa entró en el lugar, dejó el enorme oso de felpa y se sentó en el enorme sofá mientras veía una lista de canciones o cancionero, habían tantas que no sabría de donde elegir pero en eso alguien abrió la puerta y era...

-¡Shin-san! Al fin te encontré.

La mencionada se volteó para darse cuenta de que era nada ni menos que su madre adoptiva.

-Niicchan, ¿cómo...?

-Escuché que estabas aquí, me alegra ver que te gusta el canto.

-Es algo que me gustaba hacer en mis tiempos libres, además de que cuanto me enteré sobre tu pasión por las Idols y como cantabas, pues lo practiqué y medio me sale jeje. Por cierto, ¿Y Chiyo?

-La niña se quedó con Cocoro y los demás. Creo que en estos momentos está comiendo soba con ellos.

-Ya veo. Me alegro de que al menos tenga algo de felicidad a pesar de la situación de su padre.

-Y bien, ¿qué canción quieres cantar Shin-san?

La joven vio la lista que tenía en la mano

-Hay muchas que me interesan, aunque si quieres una que escuché cuando estuve en el extranjero, te puede interesar - ambas entraron al karaoke en donde una vez estando ahí, la melodía solicitada por la peli roja comenzó a reproducirse.

.

OLVIDAME Y PEGA LA VUELTA- GRUPO PIMPINELA

(Nota: Yoshimune tomará el papel de la mujer y Nico el papel del hombre)

.

Yoshimune:

Hace dos años y un día que vivo sin él
Hace dos años y un día que no lo he vuelto a ver

Y aunque no he sido feliz aprendí a vivir sin su amor
Pero al ir olvidando de pronto una noche volvió.

.

Yoshimune: ¿Quién es?
Nico: Soy yo

Yoshimune: ¿Qué vienes a buscar?
Nico: A ti

Yoshimune: Ya es tarde
Nico: ¿Por qué?

.
R: Porque ahora soy yo la que quiere estar sin ti

.

Yoshimune: Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa

Y pega la vuelta

Nico: Jamás te pude comprender

.
Yoshimune: Vete, olvida mis ojos, mis manos, mis labios
Que no te desean

Nico: Estás mintiendo ya lo sé

.

Yoshimune:

Vete, olvida que existo, que me conociste,
Y no te sorprendas...

Olvida de todo que tú para eso
Tienes experiencia

.

.

.

Nico:

En busca de emociones un día marché

de un mundo de sensaciones que no encontré

Y al descubrir que era todo una gran fantasía volví
Porque entendí que quería las cosas que viven en ti

.

Yoshimune: Adiós

Nico: Ayudame

.

Yoshimune: No hay nada más que hablar

Nico: Piensa en mí

.

Yoshimune: Adiós

Nico: ¿Por qué?

.

R: Porque ahora soy yo la que quiere estar sin ti

.

Yoshimune: Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa

Y pega la vuelta

Nico: Jamás te pude comprender

.

Yoshimune: Vete, olvida mis ojos, mis manos, mis labios
Que no te desean

Nico: Estás mintiendo ya lo sé

.

Yoshimune:

Vete, olvida que existo, que me conociste,
Y no te sorprendas...

Olvida de todo que tú para eso
Tienes experiencia

.

.

.

Yoshimune: Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa

Y pega la vuelta

Nico: Jamás te pude comprender

.
Yoshimune: Vete, olvida mis ojos, mis manos, mis labios
Que no te desean

Nico: Estás mintiendo ya lo sé

.

Yoshimune:

Vete, olvida que existo, que me conociste,
Y no te sorprendas...

Olvida de todo que tú para eso
Tienes experiencia

.

.

.

Yoshimune: Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa

Y pega la vuelta

Nico: Jamás te pude comprender

.
Yoshimune: Vete, olvida mis ojos, mis manos, mis labios
Que no te desean

.

Yoshimune: Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa

Y pega la vuelta

Nico: Estás mintiendo ya lo sé

.

Yoshimune: Vete, olvida mis ojos, mis manos, mis labios
Que no te desean

.

.

.

Yoshimune: Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa

Y pega la vuelta

Nico: Jamás te pude comprender

.

Yoshimune: Vete, olvida mis ojos, mis manos, mis labios
Que no te desean

.

Yoshimune: Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa

Y pega la vuelta

Nico: Estás mintiendo ya lo sé

.

Yoshimune: Vete, olvida mis ojos, mis manos, mis labios
Que no te desean

.

.

.

Yoshimune: Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa

Y pega la vuelta

Nico: Jamás te pude comprender

.

Yoshimune: Vete, olvida mis ojos, mis manos, mis labios
Que no te desean

.

Finalmente la canción se dio por terminada mientras una mesera del karaoke les trajo una merienda en una bandeja hasta dejarla sobre la mesa. Ya cuando la joven salió y cerró la puerta, la mujer pelinegra, de manera muy animada como amistosa comenzó a hablarle a la joven reina la cual buscaba otra canción en la lista.

-Shin-san...

-¿Sí?

-¿Cuándo saldrá de prisión el padre de Chiyo?

Eso dejó congelada a la pelirrosa, debía ser honesta aunque eso implicaría una critica hacia su actuar.

-Es que… Pobre Chiyo, me da pena. Aparte de eso corren rumores.

-...

-Dicen que el señor Izuya se enfermó en prisión, ¿No hay algo que pueda hacer, Reina Yoshimune?

La joven seguía estando callada mientras la mayor seguía insistiéndole ahora acercándose a su oído y le susurró divertida.

-¿Que te pasa? No se quede callada, por favor. ¡Vamos, diga algo!

La joven miró por un momento a la líder de los bomberos tomando un trago ya que no era un secreto que ella desde joven comenzaba a tener afición por el alcohol, eso por culpa del nuevo ambiente en que le tocó vivir.

-Justo como me gusta, un buen sake.

-Nicchan... Esto...

-¿Y entonces?

La joven nuevamente quedó sin palabras pero no debía darse otro nudo en la garganta.

-Pues… No, no puedo.

-Sí, no puedes... ¡¿...?!- La pelinegra en menos de nada escupió el licor que había consumido mientras la joven pelirrosa estaba con una mirada algo alicaída- ¡¿Qué dijiste?! ¡No es posible! ¡D-Dime que estás bromeando, Shin-san! ¡Dime que estás bromeando!- A medida que estaba en shock se dibujaba una sonrisa involuntaria que desapareció al instante cuando la pelirrosa dio su breve justificación.

-Lo siento Niicchan, pero no puedo... Las leyes no se pueden torcer

Un silencio incómodo se hizo en ese instante mientras se escuchaba en otro cuarto de karaoka una balada triste.

La mujer bajita tomó la jarra grande de sake que estaba en la bandeja se lo tomó todo ante la mirada atónita de la joven pelirrosa quien no entendía como alguien como Nico podía soportar toda una jarra entera de licor.

-Ya veo... Conque no se pueden torcer, ¿Eh?- La mujer lanzó la jarra contra el televisor terminándolo de destruirlo en el proceso- ¿Dime Shin-san? ¿Quién de las dos es la más decepcionante? ¿Tú al ser la gran gobernante de esta nación? ¿O yo que terminé siendo lo más bajo comparado a lo que soñé una vez?

-¿Qué?

-Así es, estoy orgullosa de mi nueva vida y la odio- La líder de los hikeshi ya comenzando a sentir nuevamente el estado etílico le señaló con el dedo- Pero lo más importante, ¡Es que eres de lo peor! ¡Eres una decepción, Yoshimune Tokugawa! ¡Oye, su majestad, creo que la juzgué mal!

-Niicchan...

La pequeña mujer pelinegra comenzó a molestarse.

-Realmente me molesta que no puedas hacer nada cuando eres la Shogún, Shin-san.

-Por favor Niicchan, no es que no...

-¡Creí haberte criado como alguien fuerte y que no dejaría que los débiles sufrieran! ¿Por qué como alguien que tiene el poder para hacer algo no lo hace?

-No funciona así...- La pobre pelirrosa negó con la cabeza mientras ese dolor de ver a su madre tratándola de tan dura manera- Como Shogún no puedo juzgar algo así, para eso está...

-¡A mi me importa una mierda eso!- En eso la líder de los bomberos se lanzó como una fiera a su presa hacia la reina y empezaron a forcejear. Nico estaba encima de Yoshimune mientras le apretaba las muñecas mientras ésta levantó las piernas para empujarla.

Luego de eso empezaron a darse de golpes haciendo de esta sala de karaoke un campo de batalla. El intercambio de golpes duró un buen rato hasta que la pelirrosa fue enviada contra el sofá y nuevamente la pelinegra se lanzó contra su hija pero ésta cambió de posición ahora doblegando a su madre pero luego la okashira cambió de posición y siguieron así por un buen rato.

-¡Eres una hija de perra! Maldición... Shin-san, ¿Cuándo…? ¿Cuándo te volviste tan cobarde? ¡Primero Maki-chan, ¿Y ahora tú?! ¡Yo puse todas mis esperanzas en tí y terminas de esa manera!

-N-Nicchan...

-Si te has vuelto débil, ¡¿Qué será de Chiyo? ¿Qué será de Izuya? ¿Que será de mí? ¿Qué será de nosotros?!

-Nicchan... ¿Q-qué pasó con Maki? ¿Que acaso...?- La joven reina intentó decirle algo acerca de lo que pasó a su madre adoptiva en el pasado pero ésta le gritó

-¡No es momento de decir estupideces!

-¿Qué pasó con tu relación...?

-¡Primero Maki-chan me deja por estar con una maldita hatamoto y señora feudal! ¡Y ahora que mi hija que creí que era fuerte me está saliendo con estas cosas!- justo cuando esta lanzó un puñetazo, este ni siquiera llegó a la pelirrosa ya que Nico se derrumbó por todo lo que pasaba, la impotencia en su cuerpo y mente la jodía y eso notado cuando lagrimas cayeron sobre el rostro de la joven monarca.

La pelirrosa le dolía mucho ver a la pequeña pelinegra llorar a lo que ahora se sentó en el sofá mientras la mayor envolvía sus brazos sobre el cuello ajeno dando un fuerte abrazo mientras no paraba de sollozar. Yoshimune extendió uno de sus brazos para acariciarle su suelto y liso cabello negro hasta que con ambas manos tomó el rostro de Nico y le limpió las lagrimas y le dio un dulce beso en la frente.

-Niicchan... No, madre

-Shin-san... hija.

La mencionada dibujó una sonrisa en el rostro mientras sus ojos escarlata brillaban con total determinación

-Mamá... Lo entiendo, lo entiendo muy bien... Lo intentaré de nuevo, así me tenga que meter en sitios oscuros para hacer justicia y así hacer que mi pueblo tenga felicidad.

-Shin-san... Realmente no me equivoqué contigo.

-No me daré por vencida, así mi cuerpo se rompa en pedazos, seguiré apuntando hasta el infinito- por un momento, Nico pudo ver un corcel blanco detrás de la Shogún lo que la hizo sonreír.

En eso una risa estruendosa sonó por todo el lugar haciendo que ambas se pararan del sofá para saber de quien era esas fuertes carcajadas.

-¿Quién es? ¿Quién anda ahí?- Preguntó la princesa mientras miraba hacia todos lados

-¡Claro! ¡Así debe ser! ¡Como era de esperarse de la princesita! ¡Que bueno!

De repente, un trueno comenzó a resonar mientras una figura de una persona de cabellera larga y unos listones largos como antenas o cuernos estaba mostrándose por un instante. Luego ambas féminas sintieron una mano dando un fuerte choque contra su trasero hasta que se voltearon a para a la persona causante de eso.

-Tú...

-Inazuma Candy... El Demonio Dorado de Edo- La rubia estaba sonriendo en grande mientras estaba parada contra una de las paredes de la sala de karaoke mientras con las manos en el bolsillo de su chamarra. Era la misma chamarra negra que usó y medias largas negras hasta la pantorrilla.- Por cierto, que lindas se ven las dos. Mamacitas.

-¿De que estás hablando raijin?- Preguntó Nico hacia la persona quien en el pasado también le dio su mano en algunas de sus duras peleas

-Nikogoro, Princesita... Si fueran ustedes me mirarían al espejo o por lo menos entre ustedes.

-¿De qué rayos estás hablando?

Las dos féminas se miraron la una a la otra mientras que la chica rubia sonreía con total complaciencia al ver a la reina y su madre. Las dos mujeres luego de mirarse comenzaron a sonrojarse de la vergüenza mientras la rubia comenzó a reírse del momento pues resulta que luego del forcejeo y la pelea tanto Nico como Yoshimune quedaron literalmente en ropas interior.

Las dos mujeres se evitaron de mirarse así mientras que su interlocutora miraba y analiza los cuerpos de cada una. La joven reina estaba usando brassier y bragas rojas mientras que la lider de los hikeshi usaba una top deportiva y unas bragas tipo boxer, la menor a sus quince años poseía un buen atractivo físico que diría que era igual o mejor que una adolescente mientras que la okashira a pesar de su ovbio como nulo pecho tenía un cuerpo bien moldeado como entrenado gracias a sus intensos enfrentamientos como líder de los hikeshi contra los demonios de fuego y las constantes peleas que tenía con tipos cualquiera cada noche en su bar favorito.

Las féminas para no experimentar la sensación rara de verse a la otra y llegar a desarrollar cosas que nunca tenrdían ni en lo más absoluto, miraron a la chica rubia la cual ya tenía un veredicto luego de estudiar como analizar al par de féminas.

-¡¿Cuándo quedamos así?!

-¿Acaso nos quitaste la ropa?

-Lo siento pero cuando llegué ustedes estaban así- La rubia echaba un ligero vistazo al cuerpo de su posible eterna rival como enemiga- Jajajaja, vaya, Yoshimune-chan, parece que no te anda con cosas, realmente tienes un cuerpazo, aunque..

La mencionada no evitó sentirse molesta ante lo dicho por la autodenominada demonio.

-¿Aunque qué Inazuma-san?

-Prefiero cogerme a Nikogoro, aunque esté plana, su trasero se ve más zukulento aparte de que está algo dura y maciza.

-Lo siento, pero no estoy dispuesta a hacer cosas contigo por el momento- La pelinegra estaba con una mirada dura, cosa que motivaba más a la raijin de querer intentar hasta lograrlo, pues entre más difícil más bueno se pone.

-¿Por qué no? Sabes que te estoy dando una buena oportunidad luego de mucho tiempo sin estar en acción.

-Sencillo, es que ya pasé por unos malos momentos con alguien que me dejó y no me interesa eso por el momento

-¿En serio?- Candy frunció el ceño mientras sonreía divertida, le gustaba ser retadora- No me digas, ¿Ese alguien que mencionas acaso es la hatamoto a quien golpeaste y a quien tratas de matar desde hace mucho tiempo? Tengo entendido que entre los 80000 personas que ostentan ese titulo está una gaijin de extraña apariencia a quien te encontraste en muchas ocasiones y tuviste tus encuentros y como siempre terminas en la prisión por dos días y sales bajo fianza.

-...

-Deberías agradecer que esa persona que odias con toda tu alma es una persona considerada y paciente que ha sabido tolerar tu horrible actitud o de lo contrario estarías en una isla lejana o en metros bajo tierra, ¿Puedo rematar con algo más? Su prometida está embarazada... ¿No es grandioso que el nuevo dominio de Tamaki tenga a su primer sucesor y líder?

-...

-¿Qué pasa? ¿Por que no opinas al respecto, Nikogoro? ¿Acaso mis palabras no son lo suficiente para hacer perder tu voluntad de lucha?

Yoshimune estaba apretando los puños mientras la insolente chica rubia negó con la cabeza, eso sin borrar esa sonrisa retadora que se le caracterizaba.

-Como sea Nikogoro, pero que no se te olvide algo... Soy el Demonio Dorado de Edo, si a nadie le he importado mucho menos me importan ustedes. Si veo algo o alguien... conseguiré lo que quiero al precio que sea, como sea y en donde sea, de alguna manera y de algún modo... Eso va lo mismo para tí, princesita, algún día seré el shogún y para eso tendré que matarte en el momento indicado y de lograrlo haré que todos sus malditos habitantes luego de mucho tiempo, quieran admitirme... Bueno como dijo Mickey Mouse, cada uno para su house- Las antenas de la rubia se movieron y después la joven desapareció.

Yoshimune quedó con un pequeño nudo en la garganta pues en buena parte supo la situación y el conflicto que afrontaba su madre adoptiva desde hace buen tiempo. Mientras tanto, la líder de los bomberos inhaló y exhaló una bocanada de aire hasta que volvió en sí.

-Vaya con esa raijin, en serio, esa tipa no la entiendo a veces- Decía la pelinegra, pero al notar a la pelirrosa se sonrojó ya que notó el cuerpo de la que alguna vez crío- E-este, ¿C-Crees que podamos ir a otro lado a charlar y cambiarnos?

La joven que estaba de igual modo al ver el moldeado cuerpo de su madre asintió.

-D-De acuerdo, vamos.

-Bien, vamos a casa.

Las dos chicas que seguían en ropas menores salieron del cuarto de karaoke para ver que todo, literalmente todo estaa abandonado y tirado, de hecho, el primer piso del bar restaurante estaba desierto, con bebidas y comida en todas partes.

-Sin duda alguna, eso es obra de Inazuma-san- Dijo Yoshimune mientras miraba algunas mesas vacías y viendo que había un taco intacto lo tomó y se lo comió.

-¿Que esperabas? Es el demonio que todos le temen y odian. ¿Y si vamos a la sala a cambiarnos?

-Si tú lo dices.

Acto seguido, subieron al segundo piso y fueron a la sala para encontrarse con sus prendas caídas y salieron del lugar que ya parecía un lugar rondando en pena lúgubre para emprender camino a la estación Nikogumi al menos eran horas cercanas a la noche, exactamente entre las cinco y seis de la tarde, por lo que la okashira no tendría que sufrir los regaños de sus hermanos menores y saber como estaba la pequeña Chiyo.

Pero no contaban que alguien estaba observándolas desde la lejanía.

-Quiero ver si es que la princesita realmente tiene lo que se necesita, por mientras me iré a tirar a alguien por ahí.

-Candy-dono.

La rubia se volteó para ver que era su guardaespaldas de cabello y ojos oscuros y uniforme escolar del mismo color.

-Ah, eres tú, Kurome. ¿Pasó algo?

-El bugyo de Minamimachi junto con Zenigata irán a la casa del comerciante Akita. Tienen una reunión esta noche.

-Entonces hay que eliminar a Onizawa... Yo iré a la reunión del bugyo pero mientras tanto investiga en donde vive y esas cosas. Algo me dice que no irán todas allá.

-Como ordene Candy-dono, le daré información mientras tanto- En eso la guardaespaldas desapareció dejando a la rubia la cual se cubrió tanto su rostro como su cara por la capucha de su chamarra negra.

-Bien, princesita, desde hoy comienza la encuesta de popularidad. En estos momentos estás en un margen del 1%, a ver si lo superas o de lo contrario, tomaré el poder y haré que Edo me vea arriba como debe de ser.

Acto seguido, desapareció.

.

.

.

Yoshimune y Nico llegaron a la estación pero se encontraron con la sorpresa de que estaba Yuzu Aihara, la gokenin como sublíder del grupo especial Citrus. La rubia de ojos verdes estaba sentada en la mesa con una taza de café echa por Cocoro.

-Aihara, ¿Qué estás haciendo aquí?

-Ah, Nico-san, Tokuda-san. Que bueno verlas sanas y salvas.

-¿Sanas y salvas?- Preguntó la pelirrosa algo extrañada.

-Es que había oído que el bar Izaya cerró por otra pelea y pensé que tú volviste a las mañas de siempre, Nikogoro.

La mencionada frunció el ceño.

-Para tu información, Doña Pendeja, yo estaba en el karaoke junto con Shin-san.

-¿Ah eso?

-Efectivamente, Yuzu-san.- Agregó la joven monarca.

-Jajaja, lo siento. Pero me alegro de que ustedes estén muy bien.

-¡Chiyo, no hagas eso!- Se oyó la voz de Cocoro desde la cocina a lo que Yoshimune vio que era la niña pelinaranja la cual estaba metiendo un dedo en uno frasco grande de aceite que era parte de la despensa que le dio Akita luego de haberle salvado la vida la noche anterior.

La pequeña niña luego de haber metido un dedo dentro del frasco se puso a lamerlo como si tratara de analizar e indagar sobre el sabor del liquido ante la mirada de las tres féminas presentes. Yoshimune y las otras dos estaban viendo a la pequeña yendo a dar una probada de ese mismo aceite.

-Vaya, esa Chiyo. Tiene ese extraño hábito.- Dijo Cocoro mientras estaba con una pequeña sonrisa oculta.

-Ya que lo dices, Cocoro, Chiyo-chan tiene esa costumbre desde que era pequeña- Dijo la gokenin rubia- Escucha, el señor Izuya tenía 100 barriles en los almacenes que se quemaron y desde que se enteró de que los robaron, Chiyo prueba el aceite de cualquier sitio al que vamos, ¿Sabes por qué?

-No, para nada, Yuzu-dono.

-Dice que el aceite de su padre está hecho con semillas de canola y sésamo, por lo que su sabor es único.

-¡Ese es!- Exclamó la pequeña niña pelinaranja cual dejó un dedo dentro de otro galón grande de la despensa que dejó Akita para la chica mágica

-¿Que pasa Chiyo?- Preguntó la joven reina mientras la niña arrancó la etiqueta del garrón que era de color negro con un abanico abierto dando con una blanca donde estaba un cuervo de tres patas o Yatagarasu

-Este aceite… ¡Es el de mi padre! ¡Es aceite Izuya! ¡Este Yagarasu es el símbolo de nuestra tienda!

-¿Es en serio lo que dices Chiyo?

-¡Lo juro!- Asintió la pequeña a lo que la pelirrosa se dirigió junto con Nico y Yuzu hacia la sala.

Pero Cocoro detuvo a su hermana mayor.

-Oneechan, ¿A dónde vas? ¿Acaso vas a irte a pelear contra alguien?

-Lo siento, Cocoro pero este asunto no es para que se metan los niños- La negativa de la líder de los hikeshi hizo que la menor inflara las mejillas junto con un gesto chistoso de enfado lo que causó gracia ante los ojos de Yoshimune.

(...)

Ya estando en la cocina, las tres féminas estaban a solas mientras Yoshimune estaba con la clara y certera teoría.

-Izuya es inocente.

-¿De verdad, Shin-san?

-Sí. La razón por la que fue inculpado fue que Akita le tenía envidia a Izuya ya que sus ingresos eran mejores que los suyos a lo que ordenó a su banda a quemar los supermercados y almacenes. Pero antes de los incendios robaron los barriles de aceite de sus víctimas para hacerlos pasar como suyos lo mismo que con Izuya. Eso me basé en lo que me dijo Niicchan cuando trataba de acabar con el incendio, no había ni un barril para ese entonces.

-Entonces, Akita es el autor material de los incendios- Formuló la gokenin.

-Exacto, Yuzu-san. Pero también fue el pretexto perfecto para que el Bugyo de Minamimachi tuviera otro logro en su expediente lo mismo que para Zenigata y Onizawa que buscan ascender a como de lugar como oficiales de policía.

-¿Entonces Izuya fue inculpado? ¿Y por el Bugyo?- Preguntó la líder de los hikeshi.

-Exacto, el Bugyo quería crear el crimen para hacerse quedar como el heroe y los incendios que la pandilla de Akita hizo fue la manera perfecta para darse otro logro. Pero no es el primer crimen fabricado que hace si no que posiblemente hubieron otros más y muchas personas inocentes fueron inculpadas y quizás enjuiciadas.

-¿Entonces el Bugyo de Mimamimachi está detrás de los falsos positivos?

-¿Falsos positivos?- La pelinegra alzó una ceja pues no entendía en ocasiones- ¿Qué rayos es eso, Shin-san?

-Simple, Niicchan, cuando un crimen es resuelto se le considera positivo y ayuda de buena manera en el currículum de las personas que participaron en el caso resuelto. Los falsos positivos son delitos creados para beneficiarse tanto economicamente como también aumentarse los logros en el currículum y darse a conocer ante la opinión pública.

Yuzu: -Y su victima más reciente fue el pobre Izuya.

Nico: -Desgraciados... Desde que los conocí no me han dado mala espina.

-Pero ahora será su fín...- Habló la joven reina

-Matsuri me dijo que el Bugyo y Zenigata van a la casa de Akita para una reunión aparte de que el caso de Izuya fue tomado por su majestad, la Reina Yoshimune por lo que significa que ella tiene el derecho directamente de liberarlo o condenarlo.

-¡Esas si son muy buenas noticias!- Exclamó la pelinegra- ¡Finalmente lograremos demostrar la inocencia de Izuya!

"Eso explica por que ella desapareció cuando investigaba junto con Genzo y Suneo"

-Entonces, Yuzu-chan y yo nos iremos a la casa de Akita aunque para eso necesitamos de una buena cuartada y yo sé cómo hacerlo- Dijo la princesa mientras la gokenin estaba interesada en el plan que tenía en mente la ahora chica mágica.

-¿En serio, Tokuda-san? ¿Cuál es lo que tienes en mente?

-Tú tranquila, yo nerviosa, Yuzu-san.- La joven estaba sonriendo con seguridad mientras dejaba una mano sobre el hombro de su nueva camarada- En el camino lo pensaré y lo haremos.

-De acuerdo... Pero, ¿Necesitas la ayuda del grupo especial por si las cosas se ponen muy duras?

-¿Por que no? Igualmente ustedes también investigaron los hechos con el propósito de ayudar a Izuya.

-Muy bien, vamos Tokuda-san.

-Vamos.

Las dos chicas decidieron ir en carrera hacia la zona residencial donde habitaba el matrimonio Aihara y luego ir hacia la mansión de Matsuno para finalmente dar con la batalla que pondría fin a su tiranía.

Mientras tanto, a la salida de la casa estaba Nico mientras veía a su chica desapareciendo en el horizonte del iluminada por la noche que amenazaba con cubrir todo a su paso y luego de eso miró un conjunto de estrellas que formaban un corcel alado blanco.

"Shin-san, por favor acaba con ese bugyo y salva a Izuya. La felicidad de Chiyo está en tus manos".

Pero como siempre ignoraban algo... Una silueta con largas antenas y ojos azules nuevamente hacía presencia en la estación Nikogumi y tal como apareció, desapareció.