En el planeta 4032-Verde-877, ubicado en el borde de la Vía Láctea en el lejano extremo de las Galaxias del Norte. El planeta Chikyū o tierra para los hispanos hablantes. En el Kami no Shinden o el Templo Sagrado de Kami, Pikkoro permanecía en pie sin moverse mientras pensaba con los brazos cruzados y los ojos cerrados.

Pensamientos de Pikkoro: ¿Cuál podría ser el motivo de este torneo? *pensaba para mí mismo, una pregunta que me rondaba la cabeza desde que recibí la información.*

Misutā Popo: ire dentro del palacio para preparar algo para los invitados, Kami-Sama.

Dende: si!

Rápidamente Pikkoro abriría los ojos, descruzaría los brazos y miraría una dirección son una sonrisa. Un ki familiar se estaba acercando muy rápido hacia donde estaba, siendo una presencia bastante identificable. Tras unos segundos, apareció Son Gohan cubriendo la altitud del palacio a una velocidad vertiginosa. Se detuvo en torno a diez pies por encima del suelo enlosado, disminuyendo el aura blanca que le rodeaba. El híbrido, mitad Saiya-jin mitad terrícola, inspeccionó deprisa el palacio, analizando la misteriosa nave, a los Namekku-sei-jin y los extraños extraterrestres con forma de ave. A continuación, ubicó a Pikkoro, Dende y Misutā Popo que estaba entrando al Palacio, descendería antes de caminar en dirección de los dos Namekku-sei-jin.

Son Gohan: Hola a todos!

Dende: Gohan! *Exclamaría mostrando mi alegría al verlo.* ha pasado un tiempo desde lo de Moro!

Son Gohan: lo sé, Dende! *contestaría con una sonrisa honesta.* lo siento, últimamente he estado ocupado por el descubrimiento de un tipo de hormiga pero me informaron de último momento que el informe completo se retrasara un poco. Así que decidí aprovecharlo para venir aquí.

Pikkoro: jum! Y yo que pensaba que abrías venido por lo del torneo. *exclamaría un tanto decepcionado pero sabiendo que esta era la actitud de mi ex-alumno.* pero al menos llegaste rápido.

Son gohan: jeje…! *rascaría mi nuca con modestia.* eso creo que es lo único que se mantiene tras dejar los entrenamientos Pikkoro-San. Además, no creo que sea necesario, después de todo, Otōsan y Bejīta-San se encargarían.

Ante estas palabras, Pikkoro lanzaría un puñetazo al rostro de su discípulo que terminaría por bloquear rápidamente este último.

Son gohan: jeje! Parece que no pierdo el estilo- UGH!

Tan pronto terminaría de hablar nuestro hibrido Saiya-Jin, seria golpeado fuertemente en sus costillas por el otro puño de Pikkoro. Agacharse para sujetarse la zona adolorida fue lo único que pudo hacer Gohan al no esperarse dicho movimiento. Sin esperar una respuesta, el Nameku alzaría su brazo en dirección de su discípulo, haciendo que la ropa del Primer hijo de Gokū brillara por unos momentos para luego ser cambiara en un santiamén por una ropa idéntica a la del Nameku. Gohan pondría sus manos en sus rodillas en un intento de soportar el peso de la nueva ropa que no esperaba que le diera su antiguo Maestro.

Son Gohan: que pesado! *diría tratando de soportar el peso.*

Pikkoro: acaso no te trae recuerdos…? Con esto estarás listo para el torneo.

Son Gohan: pero si aún no he decidido en participar…!

Pikkoro: ya deja de quejarte! En serio vas a desperdiciar esta gran oportunidad de ver que tan lejos has llegado?

Son Gohan: como…!?

Pikkoro: jum! Niégate si quieres pero recuerda, cabe la posibilidad de que haya Gohan's que vayan a participar y posiblemente sean mejores que tú.

Son Gohan: pero si Otōsan y Bejīta-San se podrán encargar de los problemas, no me necesitan para eso.

Pikkoro: tch! cielos, no sé por qué me molesto!

Palabras que irían con molestia a un hibrido Saiya-Jin que ahora podía moverse tranquilamente con la ropa pesada tras haberse acostumbrado.

Son Gohan: cielos, sí que trae recuerdo. Este es el entrenamiento que le da a Pan?

Pikkoro: que balas!? Ella todavía no está lista para eso, ni siquiera sabe volar aun.

Son Gohan: jeje, puedo ver que su trato con Pan es diferente al mío en su momento.

Pikkoro: no hagas comparaciones. Eran épocas desesperadas.

Dende: Buruma está aquí!

La atención se desviaría y verían como llegaría en una gran nave, la esposa de nuestro Príncipe Saiya-Jin, aterrizando delante del Cuarteto. Las puertas de la nave se abrirían, dejando ver como los amigos de nuestro Saiya-Jin favorito bajaban de este. Kuririn, Yamucha, Ten Shinhan, Chaozu, Kame-Sen'nin y Buruma, quien estaba de pilota. Con extrañeza, miraría alrededor y preguntaría por su esposo y Son Gokū, una pregunta que parecería obvia.

Pikkoro: si no utilizo el Shunkan Idō, significa que están llegando por Uisu-San, llegaran pronto. No te preocupes.

Buruma: esos tontos! Siempre tomando el camino larga y difícil en vez de lo simple y rápido! *mostraría irritación por el pensar Saiya-Jin.*

Kuririn: oye, pikkoro. *Diría cambiando de tema con discreción.* que tal nuestros visitantes?

Pikkoro: los Namekku-sei-jin son Namekku-sei-jin. Siempre se puede confiar en ellos. Aunque extrañamente se hacen llamar Namekianos.

Buruma: Namekianos? Suena raro, aunque tomando en cuenta que son de otra realidad, es factible de que la forma de decir ciertas cosas o razas sea diferente a como lo hacemos nosotros.

Pikkoro: también lo creo… y esos Varga-Jin… por lo menos me parecen sinceros. No siento hostilidad en ellos. Dicen la verdad de ser de otra Realidad.

Yamucha: es eso posible?

Buruma: en teoría no. *conteste pensativa.* según Uisu-San, solo existen los 12 universos y los anillos del tiempo. No debería existir nada más allá de eso. Aunque esto no debería ser tan nuevo para nosotros, ya sabemos que los viajes en el tiempo y la existencia de universos Es posibles. Deben tener una tecnología muy avanzada para hacerlo posible. Ir de una Realidad a otra debe utilizar muchísima energía. *me daría media vuelta y examinaría a la Nave de esos Varga-Jin.* me pregunto si dejarían que la estudiase…

Mientras nuestra científica favorita analizaba con la vista la interesante y valiosa tecnología que tenía en pocos metros, Son Gohan cambiaria de tema al mirar al mejor amigo de su padre.

Son Gohan: oye Kuririn-San, donde esta Jinzōningen Jū Hachi-Gō-San y Māron-San?

Kuririn: ella no vendrán, alguien tiene que quedarse a cuidarla, ya sabes, escuela y no puede dejarla así no más. Yo pude venir gracias a que esto llego en mi tiempo de vacaciones.

Son Gohan: jeje, si, la escuela sí que hace que no todos podamos reunirnos. Aunque en el caso de Videl, ella tiene trabajo en su escuela de Budō. Ah! Cierto! Tengo que avisarle que Pikkoro-San no podrá ir a por Pan!

Dijo nuestro hibrido para luego sacar su celular para visarle a su esposa de la situación.

Kuririn: veo que eres igual de despistado que Gokū, jeje! *Miraría a Yamucha.* y dime Yamucha, que cuentas?

Yamucha: no mucho, lo mismo de siempre. Pensaba que podía aprovechar el hecho de que Gokū-San y Bejīta-San no están en el planeta pero veo que este tipo de cosas jamás se lo perderían, jeje…

Kuririn: jaja, sí, yo pensaba ir como simple espectador, mi nivel ya está muy lejos de este tipo de combates, pero no pensé que Ten Shinhan y Chaozu vendrían.

Ten Shinhan: yo pensaba participar en un momento pero tras pensarlo, decidí en no participar.

Chaozu: yo quería venir, por lo que convencí a Ten de venir a ver, quizás y hasta puede aprender algo.

Kuririn: ya veo. La verdad, no creí que Ten viniera sin participar pero siempre puede haber cambios.

Ten Shinhan: pero lo que me sorprende a mi es que Gohan esté aquí. Pensaba que había dejado los entrenamientos luego de la batalla con los prisioneros Galácticos.

Son Gohan: eh? *cerraría mi celular tras haber dejado un comunicado a mi esposa.* ah, la verdad es que me dieron tiempo de último momento.

Ten Shinhan: ya veo. Así que piensas utilizar ese tiempo para participar en el torneo? *vería detalladamente la vestimenta que portaba.*

Son Gohan: uh…? *vería mi traje y dejaría salir una sonrisa nerviosa.* no, la verdad es que Pikkoro-San transformo mi ropa a una de entrenamiento tras enterarse que no he entrenado nada. Pero en si no me llama la atención participar.

Ten Shinhan: ya veo.

Yamucha: este sin duda es Gohan, jaja!

Kame-Sen'nin: deberías por lo menos participar en la primera ronda, esta es una oportunidad de ver que tan lejos puedes llegar al verte a ti de otras formas.

Son Gohan: um…

De la nada, un grupo de cuatro personas aparecería cerca de los Guerreros Z, escuchando como una voz conocida se comenzaba a quejar.

Bejīta Yon-sei: ¡Kakarotto! ¿Por qué no utilizaste el Shunkan Idō? ¡Tuvimos que esperar 45 minutos!

Son Gokū: Lo siento, Bejīta. *Conteste con una sonrisa en la cara.*

Birusu: Para tener esa idea, eres terriblemente lento.

Son Gokū: ya! Dejen de molestarme por no tener esa idea!

Bejīta Yon-sei: eso es difícil considerando que eres un cabeza hueca!

Son Gokū: Si estabas tan ansioso, Bejīta, ¿por qué no utilizaste tú el Shunkan Idō? Si lo utilizaste para llegar a Chikyū desde Yādoratto-sei.

Pikkoro: Ya empezamos. *murmure para sí mismo.*

Bejīta Yon-sei: ¡ya te dije que no pienso utilizar métodos característicos tuyos!

De repente, un extraño ruido, casi un rugido, pudo ser escuchado por varios segundos. Los Vargas, temiendo una tormenta, empezaron a escanear los cielos añil. El grupo de terrícolas, sin embargo, sabía perfectamente qué había sido el ruido, y todos miraron hacia Son Gokū.

Son Gokū: ¡Ja, ja! ¡Solo es mis estómago, amigos! Vine demasiado rápido y me olvidé de comer…

Mientras que Bejīta Yon-sei se mofaron de él, hastiado, Uisu se quedó extrañado.

Uisu: Pero si desayunamos antes de empezar a entrenar…

Son Gokū: ¡Eso fue hace dos horas! Todo ese entrenamiento me dio hambre. ¿Dónde está Misutā Popo? ¡Oh! Estoy seguro de que ya estará preparando todos mis platos favoritos. ¿ Misutā Popo? ¿Holaaaaa?

Todos permanecieron en silencio mientras Son Gokū entraba en el interior del palacio, hacia la cocina. Son Gohan intentó romper el hielo:

Son Gohan: así que, eh, Bejīta-San, Buruma-San. Donde están Torankusu y Bura.

Bejīta Yon-sei: y yo que sé! *respondería sin siquiera mirarlo.*

Son Gohan: eh…

Buruma: Torankusu está en la escuela, no puede perderse las clases. Sobre Bura, pues lo deje con mí Otōsan y OKÂSAN.

Son Gohan: ya veo.

Un pequeño Varga se acercó con timidez hacia el grupo.

Varga: Eh… discúlpenme, pero…

Pikkoro: No se preocupe, regresará pronto. Cuando Son Gokū tiene hambre, es imposible hacer que deje de pensar en comida. Pero pueden unirse a nosotros si quieren. Podemos discutir los detalles del torneo mientras comemos. *Un pensamiento fugaz me hizo sonreír.* Aunque con todos estos Saiya-Jin's en la mesa, la comida podría durar menos que las explicaciones…

El varga regresó a su grupo e informó a los demás de que su estadía podría ser un poco más larga de lo esperado como en los anteriores.

Misutā Popo terminó de preparar toda la comida y alineó los platos sobre su alfombra voladora, que hacía de mesa improvisada para la comida. Durante el almuerzo, solo Son Gokū, Bejīta Yon-sei y Birusu, se atiborraron de comida. Los demás, en cambio, prestaron atención a los vargas, quienes estaban sentados al final de la alfombra mientras explicaban con más detalle los pormenores del torneo.

Varga: Como sabéis, venimos de un universo y realidad completamente diferente del que conocéis vosotros. Los namekianos que nos acompañan son también de nuestra realidad.

Uno de los namekianos avanzó despacio y estiró el brazo. Sostenía en sus manos un objeto circular y delgado, que empezó a tornarse cálido y causó que el aire alrededor empezase a comportarse de forma extraña. Imágenes empezaron a aparecer sobre el aparato, hecho que rápido llamó la atención de Buruma.

Buruma: ¿Un holograma?

Son Gohan: Sí, eso parece

Varga: Existís dentro de un multiverso de otra Realidad, lo que puede entenderse como múltiples Realidades en donde Alberga su Propio Multiverso. Todos son parecidos; en muchos de ellos se dan las mismas causas y efectos. Sin embargo, en nuestra Realidad, un único evento que ocurra de forma diferente en un universo puede causar una divergencia y hacer que todo cambie. Por ejemplo, en un universo, el cielo de vuestro planeta podría ser rojo, y en otro universo, vuestro planeta podría haber sido invadido por extraterrestres. En la vuestra Realidad, existen solo 12 Universos y 6 líneas del tiempo, regido todo por Zen'ō pero en la Nuestra no es Regida por nadie.

El varga fue interrumpido por los sonidos que emitían Son Gokū, Bejīta Yon-sei y Birusu al engullir la comida. Los tres se dieron cuenta de que la habitación se quedó en silencio, y miraron a todo el mundo con fideos colgándoles de la boca de nuestro Saiya-Jin favorito y nuestro Hakai-Shin favorito. Sabiendo que habían dejado de hablar por el ruido que estaban haciendo, Mortal y Dios se apresuraron a devorar el resto de fideos y poder así prestar atención a sus locutores.

Varga: Sí, como iba diciendo. Otro ejemplo es nuestro universo. En el nuestro, y solo en el nuestro, los vargas hemos descubierto la tecnología que nos permite viajar de un universo a otro. Los dioses decidieron que los universos debían permanecer cerrados, pero nos dieron permiso para organizar un evento único.

Son Gokū: ¡Eh! ¡Ese se parece al Kaiō-shin! *exclamaría al Darme cuenta de quién ese Kami de piel morada que se veía en el holograma se parecía al igashi no Kaiō-shin, aunque este tenía la piel rosada.*

Varga: Nos aliamos con los namekianos de nuestro universo. *comente, ignorando a Gokū.* para organizar un torneo entre los guerreros más poderosos de entre los diferentes universos de las Distintas Realidades. El ganador del torneo obtendrá tres deseos del dragón eterno de Namek.

Nameku: Las Bolas de Dragón de los otros universos serán utilizadas para resucitar a cualquiera que muera en el torneo. Y además del premio, los guerreros del torneo deberían sentirse afortunados por la posibilidad de enfrentarse a tantos oponentes poderosos.

Buruma: las Bolas de Dragón? Se refieren a las Doragon Bōru?

Nameku: así es, como pueden ver, este es un ejemplo de lo distinto de nuestras Realidades, ustedes pueden llamar a las Bolas de Dragón como Doragon Bōru. Para referirse a las especies, ustedes utilizas el sufijo Jin pero en nuestra Realidad nos referimos a otras especies agregando otros sufijos. Puede que incluso algunos de ustedes se puedan parecer pero se llamen diferentes.

Varga: El torneo es único y completamente seguro. Nuestra pregunta es: ¿os gustaría participar?

El grupo alrededor de la improvisada mesa empezó a hablar, y no llegaban al acuerdo de si confiar en la historia o no. Bejīta Yon-sei, que permaneció en silencio tras terminar de comer, encontraba difícil concentrarse con todas las diferentes conversaciones que se superponían a su alrededor. Son Gokū, por fin, irrumpió.

Son Gokū: ¡Esta es una gran oportunidad! podre ponerme a prueba sin riesgos. Quiero mostrar todo lo aprendido por Uisu-San

Bejīta Yon-sei: No me creo esto de las Realidades, ¡pero no vas a entrar en ningún torneo sin mí, Kakarotto! Te reservo un par de sorpresas…!

Kuririn: en ese caso, creo que el resto de nosotros no participara, creo que iremos como espectadores, se puede?

Nameku: sí. Los espectadores son bienvenidos. Aceptamos a cualquiera. Incluso a un luchador ha inscrito a su hijo y ni siquiera ha nacido.

Pikkoro: iré como un participante.

Son Gohan: yo también!

Son Gokū: eh!? En serio?

Son Gohan: si! Lo he estado pensado y las palabras de Pikkoro-San y Muten Roshi-Sama me dejaron con una duda. Por lo que quiero participar por lo menos en la primera ronda!

Son Gokū miraría con sorpresa a su hijo mientras el Príncipe lo miraba de re-ojo, mostrando ambos una sonrisa por la decisión del Hibrido.

Kame-Sen'nin: yo también participare.

Son Gokū: eh!? Usted también Sensei?

Kame-Sen'nin: jeje, este saco de huesos aún tiene algo que mostrar chico.

Nameku: sois el 36 grupo inscrito, este será vuestro número de universo. La gente que quiera ver o participar, que vayan entrando en nuestra nave, por favor.

Bejīta Yon-sei: no perdamos tiempo!

Son Gokū: ¡No puedo esperar a llegar! *Dije animado.*

Varga: no tan rápido! Necesitan tiempo de empacar algunas cosas antes de irnos. Pueden tomarse el día e invitar a quienes quieran.

Son Gokū: en serio? Entonces supongo que descansaremos todo el día! ¡Os veré a todos por la mañana! *Exclamaría, anunciando mi partida.* ¡No os marchéis sin mí!

Son Gokū desapareció tan rápido que ni tan siquiera Son Gohan tuvo tiempo para reaccionar.

Buruma: Bueno, no creo que vaya a ir con vosotros, chicos, pero al menos puedo hacer algo útil. *Rompería el silencio que Son Gokū había dejado tras su abrupta partida.* Supongo que este torneo no va a ser nada sencillo, así que… os prepararé a todos armaduras especiales que puedan absorber parte del daño.

Bejīta Yon-sei: ¿Te refieres a las mismas que hiciste antes del Seru Gēmu?

Buruma: Por supuesto. Probablemente me tome toda la noche, pero me sentiré mejor sabiendo que al menos vais bien equipados.

Son Gohan: realmente no es necesario buruma-San. No creo que a mi Otōsan le vaya a gustar la idea de ir a un torneo sin su Dogi.

Buruma: supongo que tienes razón.

Birusu: oye! Uisu! Vayamos a pasarla en gran esta noche con la deliciosa comida de la tierra!

Uisu: hay! Me parece una fantástica idea!

Por fin, Son Gohan, Kuririn, Kame-Sen'nin, Yamucha, Ten Shinhan, Chaozu, pikkoro, Birusu y Uisu se marcharon volando por direcciones diferentes, dejando tan solo a Bejīta Yon-sei como visitante.

Bejīta Yon-sei: No puedo esperar a aplastaros a todos en el torneo.

Buruma: ¿Me llevarías volando a casa, Bejīta? *Me colge de los hombros de Bejīta.*

Bejīta Yon-sei: Si insistes… *me resigne y tome a mi Esposa en brazos.*

Buruma: ¿Sabes? *Le sonreí con picardía, agarrándome más fuerte y acercándome a Bejīta.* Pretendo disfrutar de nuestra última noche juntos antes de que te vayas…

Bejīta Yon-sei: ¡Idiota! *conteste ruborizándo.* ¡Dilo delante de todos ya que te pones!

Fueron las palabras de nuestro príncipe que despegaría rápidamente del Kami no Shinden.

Por debajo del Kami no Shinden, se podría ver a nuestro dúo Favorito de híbridos Saiya-Jin. Son Goten y Torankusu se encontraban escondidos escuchando todo lo que podían del torneo. Son Goten era quien estaba más preocupado de que su Oka-San se entera de que había faltado a la escuela y peor, que sea por querer escuchar algo sobre el torneo.

Rápidamente el dúo-Saiya-jin saldría de su escondite para preguntar a los Varga más detalles, sorprendiendo a estos y al propio Dende.

Torankusu: disculpe, queremos preguntar si se permite la lucha en equipos, jeje… es que escuchamos a escondidas sobre el torneo y queríamos ver si se podría.

Nameku: oh, ya veo. Lamentablemente no se puede. Los combates son de uno contra uno. Pierdes si no puedes luchar tras treinta segundos o si abandonas. Las armas están permitidas siempre que entres en el ring con ellas. Una vez dentro de este, no se permite ninguna ayuda del exterior.

Torankusu comprendió la situación, pensaba estrenar al Saiyaman X1 y al Saiyaman X2 en el torneo pero por lo visto no se podrá…

Son Goten: oye… recuerda que aún queda Gotenkusu.

Torankusu: es cierto!

Ambos híbridos se sonreirían mutuamente.

Son Goten: ¡Por nosotros está bien!

Torankusu: Registramos al Saiyaman X1, Saiyaman X2 y Gotenkusu, no! Al Saiyaman X3!. Este último esta entre nosotros, pero no podéis verle.

Nameku: Sí, No nos importa si creáis a esos Saiyamans justo antes del combate.

Torankusu: *miraría a mi amigo diciendo.* parece que tendremos que empezar a practicar la Fusión de nuevos… ah! También tengo que pedirle a Pirafu que haga un Traje nuevo para Gotenkusu!

Son Goten: ¡Esto va a ser genial! *conteste, deseándolo.*

Torankusu: deberíamos pedirle a la presidenta del Club de Gimnasia que nos lo preste, que te parece?

Son Goten: ¡Buena idea! *Conteste asintiendo.* ah! cierto! para que no nos descubran. *Miraría al Varga.* creen que puedan llevarnos aparte? Y si es posible, no podrían comentar esto a nadie?

Varga: uh? No hay problema, pero deben venir a la hora acordada.

Torankusu: tenlo por hecho, pero vengan a buscarnos con una nave aparte.

Nameku: entendido.

A la mañana siguiente, Son Gokū ya estaba preparado para irse. En posición de meditación miraría pensativo la inmensidad del cielo, pensando toda la inmensidad del universo, para luego el de los universos y ahora de la realidad. Sin duda hacia que su pobre cerebro se fundiera con facilidad pero a la par se sentía emocionado, ahora todo se ampliaba para él.

Son Gokū: un cambio y suceden cosas distintas, eh? Si Birusu-Sama no hubiera llegado, yo habría seguido por el camino numérico del Sūpā Saiya-jin? *Pensaría un momento.* existirá un Sūpā Saiya-jin Fō o Sūpā Saiya-jin Faibu? *Mostraría una sonrisa mientras comenzaba volar.* jaja! Quizás hasta un Sūpā Saiya-jin Ten! Jajaja!

Por parte de nuestro príncipe Saiya-jin, su esposa se encontraba durmiendo en la cama mientras este se estaba vistiendo con el nuevo traje de batalla, más que listo para este acontecimiento único. Vería aun lado y su hija estaba mirándolo con claro sueño. Eran apenas las 9:30 de la mañana y considerando lo mimada que era, muy seguramente Bejīta Yon-sei la dejaba dormir a sus anchas. Rápidamente y con delicadeza cargaría a su pequeña y como ultima mimada, la haría dormir antes de irse.

Nuestro hibrido favorito, se encontraba más que listo, con su Dogi preparado para el torneo.

Bīderu: porque este cambio repentino?

Son Gohan: uh? *me daría la vuelta, viendo a mi esposa que aún tenía su pejima.* por nada en especial… solo… quiero ver un punto.

Bīderu: qué punto?

Son Gohan: si haber seguido las expectativas que todos tenían de mi hubiera sido el camino correcto.

Bīderu: que quieres decir?

Son Gohan: mi sueño siempre ha sido ser un gran investigador, desde que era niño. Sin embargo, desde que se descubrió mi potencial, siempre he escuchado que debía pulirla hasta sus límites. Me tenían tanta confianza que mi padre puso la tierra en mis manos cuando vio que mi poder supero al suyo… pero… a pesar de haber peleado… a pesar de haber utilizado mi poder para proteger a los inocentes, nunca me llego a llamar la atención más haya de ser un plus que tenía. Las palabras de pikkoro-San y Muten Roshi-Sama me hicieron ver si realmente el seguir mis sueños, el seguir lo que quiero fue el camino correcto.

Bīderu: entiendo…

Son Gohan: quizás pueda estar equivocado, quizás de igual manera te hubiera conocido y habría tenido una familia contigo, no lo sé.

Bīderu: sabes lo que yo sé?

El rostro de nuestro hibrido se mostraría dudoso pero vería como las cálidas manos de su esposa se posarían en su rostro, sintiendo esos delgados dedos que lo sujetaban para acercarlo al rostro de su esposa. Todo culminaría con un tierno beso entre ambos esposos que se separaría cuando Bīderu así lo quiso.

Bīderu: yo ya tengo todo lo que necesito contigo. Sea cual sea la respuesta que encuentres… y sea cual sea la conclusión que quieras implementar, yo te apoyare sin dudar.

Son Gohan: Bīderu-San… *mostraría una sonrisa sonrojada.* gracias!

Bīderu: jeje! Ahora ve! Confió en que demostraras todo lo que tienes!

Son Gohan: Si! ¡Nos vemos!

El hibrido saldría de su casa volando con una felicidad tremenda, mientras era visto desde la puerta por su esposa que lo veía con una sonrisa.