Capítulo 4: Consecuencias
-Si, yo. – Le respondió con firmeza y seriedad. – No voy a permitir que hagas caer a nadie más… – Hizo una pausa mientras se acercaba al sujeto con firmeza mirándolo directamente al rostro. – Hawk Moth – Finalizó mientras LadyBug los miraba con intriga – ¿Ellos se conocen? – Se preguntaba mentalmente. Los personajes mantenían su vista fija uno en el otro, sin dudar ni titubear un poquito. Luego de unos segundos, el mayor empezó a aplaudir lentamente, mientras una sonrisa sarcástica aparecía en su rostro.
-Muy bien Chat, muy bien. – Continuaba con su voz sarcástica – Me has atrapado totalmente, ya no poder ayudar a mi amiga con lo que necesitaba – Decía mientras volteaba a ver a LadyBug. A lo cual ella retrocedió un paso se puso nerviosa, esa no era la cara y la voz de antes que le había ofrecido su ayuda, algo andaba mal. Mientras decía eso, Hawk Moth pensaba que esa era una buena oportunidad para deshacerse de ese gato molesto.
-No sé qué le dijiste, - empezó a decir Chat – pero una cosa si es segura, no estas tratando de ayudarla. – Totalmente serio, miraba a su adversario mientras el, de pronto, empezó a reír de una manera que haría que se le pusieran de punta los pelos a quien sea.
- ¿Cómo puedes acusarme de eso sin base? – Respondió fingiendo estar ofendido, pero se notaba que no lo estaba ni un poco. – Yo vengo de toda buena gana ofreciendo mi ayuda ¿y tú me acusas de algo así? – A Chat ya le empezaba a molestar esa actitud – Me siento totalmente perturbado por eso. Disculpa LadyBug por tener que pasar por esto, mi ayuda al parecer no es bienvenida. Tal vez podamos en otra… - Pero no pudo terminar de decir nada por un grito de Chat.
- ¡Basta ya! – Grito claramente enojado, pero conteniéndose para no despertar a nadie – No voy a dejar que sigas engañando y haciéndole mal a mis amigos. Te voy a detener aquí y ahora. - Mientras LadyBug miraba atónita a lo que estaba pasando "¿Qué sucede aquí?" se preguntaba. Hacía rato que se le había olvidado la razón por la que estaba ahí. Al oír lo que Chat le dijo, Hawk Moth río para sus adentros, pero mostrando una sonrisa malévola.
- ¿Y se puede saber cómo planeas hacerlo? Si estas tu solo. – Justo al terminar de decir eso, dos chicos salieron de un callejón por atrás de ellos. Tenían un equipo de sonido camisetas sin mangas negras, jeans holgados y algo rasgados y zapatos deportivos negros. Uno de ellos tenía una calavera en su camiseta, ambos tenían pintada una mariposa Papilio chikae de color morado, así como ellos, estilo de antifaz. Uno tenía piel morena y el otro, piel clara. – Oh… ya veo. No importa igual puedo contigo y con ellos si es necesario. – Respondió Chat una vez pasada la sorpresa de ver a los otros chicos. Hawk Moth nunca iba acompañado, a menos que fuera uno de sus ataques directos al club, lo cual, al principio, lo sorprendió. Pero se recompuso rápidamente. – Me gustaría verte intentarlo – Respondió el villano.
Acto seguido, asintió hizo hacia los chicos y estos, de su mochila, sacaron un estéreo ochentero y lo encendieron empezando a reproducir: Avicii – Levels. Era obvio lo que estaba pasando, una lucha de baile empezaba en plena calle. LadyBug miraba atónita a lo que sucedía, dos personas que apenas conocía estaban peleando en la calle, sin ninguna razón. Pero algo no cuadraba, los dos se veían muy molestos el uno con el otro, algo pasaba, algo que no sabía. Decidió esperar a ver si podía descubrir que. Justo en ese momento, algo la despertó de sus pensamientos, los gritos nada disimulados de los chicos a su lado. Gritaban con violencia y se veía que mucho desprecio cosas como: "Destrúyelo" o "acaba con ese infeliz". Eso la sobresalto ya que no entendía porque tener esa actitud tan violenta por una batalla de baile, después bajo su mirada y vio el bolso que traía consigo, las latas de pintura y la cuerda. Cerró los ojos con fuerza y apretó los puños, esa no era ella, eso no era lo que ella quería, eso no era lo correcto. Mientras todo eso pasaba por su mente, el combate en la calle era algo que haría tener envidia a los patinadores sobre hielo profesionales, se movían con tanta soltura y gracia que parecía que lo habían ensayado antes, pero no era así exactamente. Tantas batallas los hacia conocer bien sus movimientos, era solo una batalla de baile, pero en ella intentaban de verdad acertar un golpe, más Hawk que Chat, pero ahí estaban, metidos en lo suyo sin notar que las luces empezaban a encenderse a su alrededor, los vecinos despertaban y no se veían nada felices por todo el alboroto afuera. Ambos estaban tan concentrados que no notaron esto hasta que uno les lanzó un zapato que casi golpea a Chat, lo cual lo hizo distraerse y Hawk aprovecho para brindarle una patada en el estómago que lo hizo caer entre los basureros, el ruido despertó a LadyBug de sus pensamientos y fue a ayudarlo. A lo lejos se escuchaban y veían las luces de las sirenas de policía.
-Vengan, ya hicimos lo suficiente – Dijo Hawk Moth, así que dejaron el estéreo ahí y se fueron corriendo por un callejón sin ser vistos por la policía.
- ¡Chat ¿Estas bien? - Le pregunto LadyBug mientras lo ayudaba a ponerse de pie.
-Si, es solo un pequeño golpe.
-Hay que salir de aquí rápido, viene la policía. – Pero justo al terminar esa frase, se vieron rodeados por agentes y autos de policía.
-Oh no, no está vez. Están arrestados. – Decía el que era el jefe de policía ya que el resto solo estaba de pie cerrándoles el paso. La pelinegra no sabía qué hacer, estaba totalmente paralizada pensando en que pasaría si la atrapaban y descubrían cuál es su identidad. Chat rápidamente noto que estaba paralizada así que habló.
-Yo también me alegro de verlo de nuevo oficial Rogers – Respondió Chat con un poco de dolor en su abdomen – Me encantaría quedarme a tener nuestra usual charla de porque esto es malo para la sociedad, pero acabo de recibir un golpe en el abdomen y quisiera irme a casa – esto lo decía mientras se acercaba al oficial hasta estar cara a cara, sin dejar esa sonrisa que le caracterizaba.
-No esta vez, gato pulgoso. Estas totalmente rodeado. Así que tú y tu amiga vendrán conmigo a la comisaria para pagar por sus crímenes. – Se notaba el resentimiento en la voz del oficial.
-Lo siento por decepcionarlo, pero nosotros nos vamos ahora. – Justo después de decir eso, tomo la gorra del oficial, salto sobre una de las patrullas corriendo - ¡LadyBug, corre! – Gritó en medio del aire lo cual hizo a la chica reaccionar y hacer lo mismo que el chico.
-No esta vez – Pensó el oficial en voz alta, luego se dirigió a unos de los oficiales ahí - ¡ustedes dos, vayan tras ella! Se ve que es nueva, será fácil atraparla. El resto, vengan conmigo, hay que atrapar a un gato.
Ella no sabía a donde ir, lo único que hizo fue irse por la calle paralela a donde estaban y empezar a correr. Pero poco después de poco tiempo de haber partido, escuchó silbatos y sirenas. Miró hacia atrás y se dio cuenta que los perseguían 3 oficiales. Asustada, aumento el paso para intentar dejarlos atrás. Pero estos oficiales no eran oficiales comunes, estos eran de las fuerzas especiales entrenadas para atrapar a chicos de arte callejero. Había oído de ellos, pero les parecía una tontería que realmente hicieran algo así, hasta ahora, ya que por más que corriera, ellos le seguían el paso, lo cual no cualquiera podía hacerlo debido a su habilidad y fuerza en las piernas por el ballet y el break dance. Se necesitaba mucha resistencia para seguirles el paso, lo cual no sabía si estaba más asustada o sorprendida por el hecho de que de verdad existiera ese tipo de entrenamiento. A unas tres calles más abajo, pero en paralelo, Chat corría con gracia y hasta haciendo burlas sin la menor preocupación a los oficiales le que seguían, aunque le seguían el doble que a LadyBug.
-Chicos están mejorando. Sigan así y tal vez en tres años logren atraparme. – Les decía jocoso evitando a los oficiales que se le lanzaban encima, pero que no lograban siquiera acercarse. Incluso se detenía para justo en el último segundo saltar y evitarlos. Esto empezaba a cansar a el oficial Rogers.
-Eso es lo que tú crees. – Luego de decir eso, saco de su bolsillo una radio, la cual estaba conectada con los otros que seguían a LadyBug. – Atrápenla ahora, así podremos detener a este gato pulgoso. – Chat logró escuchar eso y no le gusto para nada. Perdió la sonrisa por un momento y casi lo agarran por ese momento de distracción, lo cual el oficial noto y, sonriendo con superioridad lo encaro. – Que pasa gatito, ¿te preocupa tu amiga?
-Si- Respondió serenamente, y justo después vuelve a sonreír de manera jactanciosa, lo cual irritó al oficial nuevamente- pero se de primera mano que ella es más de lo que aparenta y no podrán con ella.
Chat creía en ella, esa noche en el club le mostro lo capaz que es. Fue corto pero fuerte, le mostró todo su valor y fuerza. Pero también sabía que ella nunca había enfrentado una situación así, y ya muchos de sus compañeros habían caído por esa misma razón. Así que, por más confianza que el tuviera en ella, él debía asegurarse que ella también la tuviera o sería muy tarde. Levantó la cabeza y se percató de algo: se acababa la calle y ahí estaba el parque cerrado. La oportunidad perfecta para perder a esos policías molestos. No iba a ser fácil, pero ahora para ayudar a su compañera, era lo mejor. Acelero el paso, corrió directamente hacia el edificio más próximo al cerco, dio dos pasos largos sobre la pared y, haciendo una mortal hacia atrás para tener el cuerpo lo más recto posible y caer del otro lado sobre los pies. Lo consiguió, pero no vio una pequeña piedra donde callo su pie izquierdo lo que ocasiono una torcedura, pero no podía parar, no ahora, así que aguanto el dolor, se despidió burlonamente de los oficiales que lo veían al otro lado de la cerca y corrió por dentro del parque, pero algo lo hizo no adentrarse más, LadyBug no había entrado, corría por fuera de la cerca, y lo peor era que solo le quedaban dos cuadras antes de llegar a un bloque donde la atraparían sin dudar, así que se acercó y empezó a hablarle.
-Tienes que saltar. -Le dijo.
- ¡¿Estás loco?!- Le respondió exaltada, ella no podía hacer eso, era demasiado alto- No llego ahí de un salto ni usando zancos.
-Si puedes, tienes todo lo que se necesita, el coraje, el corazón y la fuerza para hacer eso y mucho más. Esa noche en el club lo dejaste claro al patearme el trasero, eres mucho más capaz de lo que crees. Puedes hacerlo, creo en ti-Le respondió con tranquilidad con una mirada de plena confianza, de esas que le hechas a un amigo en una situación difícil y donde sabes que no te va a fallar. Tenía razón, no era momento de dudar, era ahora, todo o nada, ganar o perderlo todo, eso es por lo que ella baila, para darlo todo en todo momento. Era el momento, ese era el último edificio y luego el bloqueo debía hacerlo. Miró el edificio determinada, salto, un paso, otro y, juntando ambas piernas, dando un magistral salto hacia atrás que le daría envidia a cualquier gimnasta o bailarina de valet, paso por encima del cerco y aterrizó suavemente y con gran delicadeza con ambos pies del otro lado dejando atónitos tanto a los oficiales como a el gato negro. Ella, al notar como la miraban hace una reverencia y agradece.
-Gracias querido público, vengo todos los martes y jueves, sin autógrafos solo fotos. -Luego le giño un ojo a Chat lo que lo hizo despertar y sonrojarse al ver como se había quedado como bobo mirándola.
-Hasta la vista oficiales, son un gran público, aunque realmente espero no verlos pronto. – Dijo Chat también y empezó a correr con LadyBug hacia el otro lado del parque, para cuando lo oficiales llegaran ahí, ellos ya se habrían ido. Y mientras se iban se dirigió a LadyBug- Te dije que podías hacerlo. Nunca debes dudar de ti mis…- Pero no pudo terminar la frase porque se agacho a tomar su tobillo por el dolor.
- ¡Chat! ¿estás bien? - LadyBug se dio cuenta que algo pasaba y se acercó para ver qué pasaba.
-Si, es solo una pequeña torcedura. – Se intentó levantar, pero un fuerte dolor le hizo agacharse de nuevo.
-No es cierto. Mírate, ni siquiera puedes levantarte. Hay que hacer algo. – LadyBug pensaba desesperadamente que hacer. A dónde ir, a quien acudir, en quien confiar.
-Se donde podemos ir. - Chat le interrumpe, como si leyera su mente. – Ayúdame a llegar.
- ¿A dónde vamos? – Le preguntó mientras le ayudaba a levantarse y a apoyarse en ella para poder caminar.
-Lo sabrás el llegar, solo te pido que confíes en mí.
¿Debía hacerlo? ¿Qué tanto podría confiar en alguien que solo conoció hace una noche y del que no sabía nada? Esos eran los pensamientos de la chica. Pero al verle la cara de honestidad que reflejaba, decidió confiar en él. Después de todo, ambos estaban en el club y el simple hecho de estar ahí debías tener confianza con los que ahí estaban son como tu al menos en un sentido. Amaban el baile y no les gustaba la prohibición que le daban a ciertos tipos solo por ser diferentes. Después de salir del parque y caminar unas 10 cuadras doblando en las esquinas, a veces para evitar a policías que hacían su ronda nocturna o simplemente para asegurarse que nadie los estaba siguiendo. Finalmente llegaron a una casa de estilo edad media parecía abandonada.
-Aquí es. – Dijo Chat al estar justo frente a la casa. Lo cual sorprendió a la chica. Realmente no sabía que esperar, pero igualmente esto lo sorprendía. – Toca suavemente, no queremos llamar la atención.
- ¿Estás seguro? A esta hora todos deben estar dormidos.
-Totalmente, confía en mí. - Lentamente ayudando a su amigo a no caer se acercó a la puerta y toco levemente. La puerta se abrió lento, tenía pestillo de cadena puesto por lo que no se abrió completa, se vio media cara de piel morena y ojos verdes y pelo negro. La miró de arriba abajo con un semblante neutro. Entonces el chico rubio habló – Hola, disculpa por venir a esta hora, pero realmente necesitamos su ayuda. Tengo un problema con mi pie.
La puerta se cerró de golpe, se escucharon unos pasadores y luego la puerta se abrió lo suficiente para poder entrar, aunque no se veía nada hacia adentro. LadyBug camino lentamente hacia adentro con algo de inseguridad. En cuanto entró, la puerta se cerró y ahora todo estaba totalmente oscuro y paso así por un par de segundos y de pronto se encendió una luz tenue y, frente a ellos, estaban los del club: Plagg y Wazzy vestidos con pijamas, pero en sus rostros estaban pintados como en el club, lo cual extraño a la chica. Aunque desde a fuera la casa parecía que no vivía nadie, en el interior estaba impecable.
-Espero que realmente sea importante. – Dijo el peli negro algo molesto – Interrumpieron mi sueño de belleza.
-Tranquilo Plagg, no tardaremos mucho y podrás volver a dormir, realmente lo necesitas. – Respondió Chat en tono burlesco. Wazzy rio a lo bajo.
-Oye tu… - Dijo casi gritando, pero algo lo distrajo.
- ¿Qué está pasando? – apareció Tikki por una de las puertas igual con un pijama rosa mientras se rascaba un ojo.
-Nada terrón de azúcar, vuelve a la cama. – Dijo Plagg rápidamente a lo que la chica se dio la vuelta fio un bostezo y se fue por donde vino. – Más vale que sea importante, despertaron a Tikki. – Dijo viendo seriamente a los chicos. Mientras Wazzy revisaba el tobillo de Chat que estaba sentado en un sofá a un lado.
-Para ser justos, tu fuiste quien alzó la voz. – Dijo esta vez Wazzy poniendo una pequeña sonrisa. – Así que es tu culpa que se haya despertado. – A lo que Plagg se sobresaltó y miro a otro lado molesto y algo sonrojado por la vergüenza, mientras Chat reía levemente. Ladybug solo veía algo preocupada. Wazzy lo notó. – Tranquila, solo es una pequeña torcedura, mañana estará bien, no hay de qué preocuparse.
-Gracias de nuevo Wazzy. Y de nuevo disculpa por venir, sobre todo por la hora. – Decía el rubio.
-No te preocupes. Solo ten cuidado. Sabes que debemos evitar este tipo de reuniones. – Le recalcó ya poniéndose más serio. – Es para protección de todos.
-Si, lo sé. De nuevo gracias.
-Bien. Ya te puedes levantar, esas vendas te las quitas mañana en la mañana y a pisar con cuidado, te caes o pisas mal, podría ser peor. Te acompaño hasta lo más cerca que pueda de tu casa para asegurarme que todo esté bien. ¿Estarás bien por tu cuenta Ladybug?
-Si, estoy bien gracias. – Respondió algo apenada.
-Tranquila, nada de esto se sabrá. – Respondió Plagg al notar como se sentía – Esa es una de nuestras prioridades al hacer el club: que todos sean libres de expresarse sin miedo a que les pase algo malo por eso. – Decía eso muy seriamente mirando hacia adelante.
-Tal vez no deba – empezó a decir la chica – pero ¿Por qué eres parte de todo esto? – A lo que Wazzy le miró sorprendido. Lo que alteró a la chica inmediatamente y, moviendo los brazos muy nerviosamente dijo- N...n...n…no te preocupes, no quería meterme en tu vida personal, eso es un peligro pa- no termino de decir al ver la sonrisa que puso Wazzy.
-Vaya, además del maestro y mis compañeros aquí, nunca nadie me había preguntado porque hago esto. – Eso sorprendió a la chica que escuchaba atentamente - Amo la danza y la unión que puede llegar a hacer entre dos o más personas. Pero no me gusta eso de limitar, la danza es sobre expresarse y no debe tener límites. Hago esto, porque eso me enseñaron mis padres, y quiero hacer todo lo posible porque este y cualquier arte nunca sea limitado. - LadyBug y Chat lo escucharon atentamente y se sorprendieron un poco al escuchar su historia.
-Wow, eso es muy inspirador. – respondió Chat – Ahora quiero saber más.
-Pues si el público tanto lo pide – dijo Plagg con una actitud airosa – Contaré mi historia.
-Nadie lo pidió Plagg – Dijo risueño el rubio
-Lo contaré de todas formas. Cuando vives con apenas un pan al día, es un poco difícil lograr estudiar ¿sabes? Aprendí rápidamente que para conseguir algo, debes luchar por eso… y mucho. – Todos lo miraban atentamente escuchando cada palabra que se notaba que se decía con un toque de tristeza – Empiezas a hacer cosas de las que luego te arrepientes, para poder sobrevivir. Entonces, un día, mientras buscaba algo para comer, vi a unos bailarines haciendo su presentación en la plaza y la gente les daba dinero por eso, aunque fuera poco, era algo. Mi madre estaba preocupada por lo que venía haciendo para sobrevivir, así empecé a alejarme de las malas compañías y a pasar tiempo practicando para poder hacer mis propias presentaciones o unirme a un grupo si era posible, debí ayudar a mi familia como pudiera. Me gusta el baile, no solo porque soy genial en eso, sino porque, así como a mí, puede ayudar a otros a mejorar su vida. – Todos lo miraban atentamente. El parecía ser el chico despreocupado y bromista, pero se notaba muy serio en ese momento. Entonces, Chat notó algo en la historia de Plagg.
-Un momento. Tu historia es muy profunda y ahora te tengo más respeto. Pero ¿dijiste que viste bailarines en la plaza? ¿Cómo es eso posible?
-Las cosas han cambiado – apareció el Maestro Fu hablando mientras bajaba por las escaleras – y no precisamente para gusto de todos como pueden ver.
-Maestro, perdón por despertarlo tan tarde – decía Wazzy muy apenado
-No te preocupes, estas ayudando a los chicos que es lo más importante. – Respondió sereno – Además, esta es una buna hora para contar una historia.
- ¿Usted sabe qué pasó? – Hablo LadyBug
-Tristemente, estuve donde todo comenzó… Hace unos 20 años, estaba en una plaza haciendo una rutina con mi grupo. De pronto unos oficiales aparecieron, nos lanzaron al suelo y nos arrestaron. No sabíamos que pasaba, pero no opusimos resistencia ya que sabíamos que eso solo empeoraría las cosas. Pasamos toda la tarde en una celda de 7x7 metros y en la noche se la pasaron interrogándonos uno por uno a donde habíamos estado hace dos días. Se notaba que no crían una palabra de lo que decíamos. Al día siguiente, después de comprobar que lo que dijimos era cierto, nos soltaron y vi en las noticias lo que pasaba y entendí porque nos arrestaron el día anterior. Había habido una serie de robos hace dos días por todo el país y la única pista que tenían es que habían sido unos bailarines por la forma como enfrentaron a los de seguridad y como huyeron de la escena. Además de que habían pintado las cámaras con pintura en aerosol. Estaban encapuchados y con pintura en el rostro por lo que no se podía hacer un reconocimiento facial viable. Ahí entendí lo que había pasado. No somos muchos los que bailamos de esa manera y menos los que usan ese tipo de pintura así que iban tras nuestro hasta dar con los culpables.
-Y ¿lo hicieron? – Preguntó Chat
-No… - Hizo una pausa mientras bebía algo de té y les pasaba uno a cada uno – Ojalá lo hubieran hecho, así todo habría terminado rápido y sin muchos problemas. Pero no fue así. Antes, la gente que le gustaba o solo se sorprendía de lo que hacíamos se acercaba a ver y el resto solo e iba. Pero, conforme los robos y otros actos fueron aumentando, la paciencia y tranquilidad de la gente fue disminuyendo. Al principio solo pasaban gritando cosas, pero poco a poco todo fue peor. Era cada vez menos gente las que nos veían y más las que nos gritaban, insultaban o lanzaban cosas. Fue gradual, pero terminaron sacándonos de las plazas, parques o cualquier lugar donde nos gustaba ir a hacer lo nuestro. Fue molesto, pero al menos podíamos hacerlo en casa de alguien, nos reuníamos y no había problemas, subíamos los videos a internet y fue bien. Entonces, un día, pasó lo peor. Unos de los grupos que estaban delinquiendo quedo atrapado entre los policías y un callejón y, en vez de rendirse, acometieron contra los policías, robaron el auto y uno de ellos termino en el hospital. Esa fue la gota que derramo el vaso, la escusa perfecta que habían estado esperando. El informe se hizo noticia nacional en poco tiempo y ahora, nadie podía hacer nada relacionado con break dance, B-boys o girls, grafitis, aunque fuera con permiso, escuchar música para ese tipo de baile sin que fueras arrestado por la policía o tratado de mala manera por la gente en la calle. Una semana después del incidente, apareció la ley que prohibía todo tipo de expresión artística que no fuera las que el estado seguía permitiendo. Todos los grupos se disolvieron, no pudimos juntarnos más con mis amigos a hacer lo que nos gusta y con lo que algunos se ganaban la vida por culpa de unos delincuentes. Aunque no era mi trabajo, era mi forma de expresarme y de sacarme el estrés del día a día y ahora no podía hacerlo. Se convirtió en una actividad peligrosa, hasta tus vecinos te delataban si te veían haciendo algo como eso. Luego se empezó a enseñar en las instituciones educativas lo peligroso y malo que te hacía ver ese tipo de arte. La gente realmente empezó a odiar a todos los tipos y artistas callejeros.
-Eso es horrible. – Exclamó la chica – Por lo menos todos pudieron ocultarse a tiempo antes de que algo malo les pasara.
-No todos… - Dijo Plagg con dolor y algo de irá contenida en sus palabras.
-¡¿Qué?! ¿Qué pasó? – Preguntó muy preocupada.
-Yo no escapé. – Respondió Tikki saliendo de su habitación.
-¡Tikki! Te dije que fueras a dormir, no hay de que… - Plagg no pudo terminar ya que la pelirroja le puso un dedo en los labios para que hiciera silencio.
-Tranquilo. Todos están contando sus historias, yo también quiero compartir lo que he pasado. – Respondió de manera cariñosa aunque se notaba que lo que iba a decir no era bonito y aún le dolía. Después de un suspiro empezó a contar. – Mis hermanas Trixx y Pollen, ellas también son parte del club pero están dormidas, íbamos todos los días después de clases a la plazas a ver a los bailarines y artistas callejeros. Nos encantaba ese tipo de arte, era muy bueno y entretenido. Así que fuimos buscando videos de cómo hacerlo, desde lo más básico hasta lo más avanzado. Estábamos muy emocionadas porque ibas a hablar con el grupo de la plaza para unirnos a ellos y ahí fue cuando vimos de primera mano como arrestaban al maestro y a los demás. Nos fuimos corriendo de ahí porque no sabíamos lo que pasaba y temíamos que nos agarraran también por estar ahí. Poco a poco vimos como todo se fue poniendo cada vez más feo, pero no sabíamos lo que pasaba. – Hizo un pequeña pausa mientras se veía una lágrima correr por su mejilla izquierda.
-Tikki, no tienes que… -Decía nuevamente Plagg
-No, quiero hacerlo. Puede motivarlos. – Lady y Chat la miraban atentos y algo preocupados. Sabían que lo que se venía no era bueno. Tikki tomo respiro profundo y siguió. – Nosotras no miramos muchas noticias, no entendíamos lo que pasaba. Un día, poco después de la prohibición, estábamos en la plaza temprano en la mañana para no molestar a nadie, fuimos a practicar. Entonces, paso un grupo de personas y nos vieron. Su mirada fue de odio puro, como si les hubiéramos hecho algo a ellos. Fueron directamente a dónde estábamos, no tuvimos tiempo de recoger e irnos. Con un palo rompieron nuestro estéreo y las mujeres del grupo empezaron a empujarnos, darnos cachetadas y jalar nuestro cabello mientras gritaban insultos de todo tipo. Una los hombres solo las tapaban para que no se viera lo que hacían. Una de ellas agarro el palo con el que rompieron el estéreo e iba a golpear en la espalda a Pollen que ya estaba en el suelo casi inconsciente, pero me interpuse y el golpe llegó a mi cabeza. Caí desmayada en el acto, pero mis hermanas me contaron que después de eso todos salieron huyendo. Y, al vernos ahí en el suelo, algunos que pasaban llamaron a la policía. Cuando desperté, estaba en el hospital esposada a la camilla. Mis hermanas estaba en sillas igual esposadas con algunos moretones no muy graves. Luego llegaron unos oficiales y nos soltaron las esposas. Dijeron que por ser la primera vez y no sabíamos de la prohibición además de que nos habían atacado. Pase dos semanas con vendas y dolor de cabeza, desde ese momento no he podido bailar como antes, siempre que lo intento vuelven a mi mente esos recuerdos y me paralizó. Por eso estoy aquí, para intentar superar ese trauma y proteger a los que amamos está forma de expresión. Es lo mejor por mis hermanas. – Tikki termino sonriendo con una muestra de determinación en su rostro
Nadie hablaba. Por supuesto se notaba que Plagg, Wazzy y el maestro ya conocían la historia, pero no lo hacía fácil de procesar. Impactados estaban Chat y LadyBug al oír lo que la gente era capaz de hacer. Sabían que a la gran mayoría no les agradaba para nada su estilo de expresión, pero no creyeron que alguien llegaría a tanto. LadyBug se levantó y abrazo a Tikki para mostrarle su apoyo.
-Te ayudaré a conseguirlo, no me rendiré hasta que todo pueda volver a ser como era antes.
-Los dos lo haremos. – Dijo Chat poniendo sus mano en el hombro de ambas chicas y sonriendo. A lo que Tkki les devolvió la sonrisa con una mirada llena de esperanza.
-Bueno chicos, no queremos causarles problemas así que creo que es mejor que vallamos partiendo.
Los chicos se miraron entre ellos para luego ver un reloj en la pared, eran las 3:50 AM. Por todo lo ocurrido con Hawk Moth, la policía, y las historias se les había pasado la hora demasiado. Ambos se levantaron rápidamente pero Chat tropezó por el dolor en su tobillo, se había olvidado de eso al escuchar las historias. Wazzy se acercó y ayudo a ponerse de pie. Decidieron ir por los techos, era la manera más segura tanto para ir más rápido como para evitar ser vistos. Wazzy ayudaría a Chat en todo el camino hasta estar lo más cerca posible sin revelar donde vive, mientras que LadyBug se fue en dirección opuesta hacia su casa. Al llegar, Adrien por el tamaño de su casa, se fue directo al baño para darse una ducha y poner agua caliente en su tobillo para estar bien mañana. Si no lo está, solo fungiría una caída por la escalera y todo resuelto. Al otro lado de la ciudad, Marinette entro por su balcón con mucho cuidado de no hacer ruido para no despertar a sus padres. Ya se daría un baño en la mañana para evitar hacer ruido en ese momento. Si se cambió de ropa y al menos lavo la cara así no tener que preocuparse de la pintura al otro día. Ambos se acostaron al mismo tiempo, viendo al techo de sus respectivas habitaciones pensando claramente en lo que les contaron esa noche. Pensando en que cada acción tiene sus consecuencias y hay que hacer lo que se pueda para que esas consecuencias no sean negativas, había que arreglar todo eso. La pregunta era ¿Cómo?
Hasta aquí este capítulo. Si estoy vivo y como dije en capítulos anteriores, sin importar el tiempo que pase no voy a dejar la historia. Este capítulo sufrió muchos cambios antes de finalmente plantearlo y escribirlo, fue mucho tiempo para pensar bien las cosas. Espero que realmente les este gustando la historia y el rumbo que está tomando. Se vienen cosas buenas y muchos personajes y buenos giros en la trama.
Si lo están leyendo desde el principio, les agradezco mucho la paciencia. Tarde mucho porque pasaron muchas cosas en mi vida que realmente no creo que les importe pero al menos explico un poco porque tarde tanto. Si tienen ideas o sugerencias, puede dejar un comentario, siempre sin insultos por favor. De nuevo, gracias por leer y será hasta la próxima, Mr. Eragox se despide, ¡Paz
