Salvación desde las sombras
Hola he vuelto con esta historia. Espero que les guste agradecimiento a Southparklateralus por su review y sin más preámbulo esta historia continua.
En la luz
-¿donde estoy?-
Luz era lo único que veía, nada más que pura luz
-¿ya estoy en Hyrule?-
No podía ser, recordaba haberse metido al portal, recordaba haber visto las estrellas del cielo en una noche que parecía ser tranquila, pero donde estaba en aquel momento era algo total mente diferente a lo que recordaba. La luz cegadora y reconfortante en la que estaba envuelta era similar a la del reino cercano al mundo sagrado, pero esta estaba llena de paz y tranquilidad.
-¿alguien puede escucharme?- volvió a decir al aire mientras caminaba en círculos. -Mierda, no tengo tiempo para estar en esto- dijo Midna frustrada al ver que no llegaba a ningún lado. Nunca se caracterizó por su paciencia y eso era bien sabido por varias personas entre esas su maestra Kira y Link quien durante 3 meses tuvo que aguantar a un diablillo que lo forzaba a seguir ante cualquier peligro.
-para ser una reina tu vocabulario no es el más adecuado- se escuchó una voz retumbar entre aquel infinito del que no podía ver absolutamente nada.
-en primer lugar, púdrete-dijo con enojo la de mirada escarlata buscando el origen de aquella voz - y en segundo lugar ¿quién diablos eres? -
-quién diablos somos dirás- corrigió una segunda voz proveniente del mismo lugar de partida de la misma voz.
-lo que sea- respondió Midna rodando los ojos por aquella conversación sin sentido y que para ella le estaba gastando demasiado tiempo, tiempo que a Link no le quedaba según lo que ella sabía.
Sin recibir respuesta la luz que le daba de lleno en el rostro disminuyo un poco solo para revelar la silueta de tres mujeres más altas que la misma regente del Crepúsculo, algo que ya era mucho decir, y a pesar de que la luz que le daba al rostro había disminuido considerablemente esta no le permitía mirar y distinguir perfectamente a los tres entes que tenía al frente.
Agudizando su mirada y pudo distinguir los brazos fuertes, pero a la vez delgados de la mujer del centro de quien se podía distinguir una cabellera roja atada en una cola de caballo. Seguido pudo distinguir de una de las otras dos mujeres una cabellera azul que caía libre por los hombros dejando notar su largo que pasaba la espalda baja y por último estaba la última mujer que tenía su cabello verde cual esmeralda recogido en dos coletas que caían elegantemente a cada lado de la cabeza de esta. Las tres mujeres venían vestidas con túnicas blancas adornadas con broches y bordes dorados.
-nosotras somos las diosas creadoras del mundo, somos las diosas de oro- se escuchó la voz potente y decidida de la diosa del poder.
-Din, Nayru y Farore- exclamo la regente del crepúsculo con los ojos abiertos, pero a pesar de tener a las creadoras del universo, el orgullo terco de la peli naranja no hizo mayor esfuerzo para mostrar una pizca de respeto.
-te hemos alcanzado cuando estabas a la mitad de tu viaje por el portal interdimencional para poder comunicarnos contigo en persona- se escuchó la voz aguda y tranquilizadora de la diosa protectora de la bestia sagrada, aquella que había bendecido a Link con la trifuerza del valor.
- ¿para qué? - dijo de manera un tanto ruda solo para después continuar -no quiero sonar irrespetuosa pero cada segundo que paso sin hacer nada es un segundo que, a Link, tu protegido y el héroe de su preciado mundo y el mío, le drenan la energía vital- dijo mirando fijamente a la silueta de la diosa Farore.
-la paciencia es una virtud que lamentablemente aun no tienes regente del crepúsculo- escucho la voz melodiosa y sabia de la diosa Nayru la protectora de su amiga Zelda.
-lo tomare como un cumplido-
-silencio- volvió a escuchar la voz decidida de Din y a pesar de que detestaba que le dieran ordenes, sin saber o quizás por el hecho de ahora estar bajo la protección de la diosa del poder obedeció mientras agachaba la cabeza guardándose para sí misma un par de maldiciones -el motivo por el cual te convocamos es sin duda un tema que te incumbe Midna- y por gracioso que sonara aquello le había sonado igual que cuando su madre la regañaba.
-la oscuridad vuelve a acechar no solo a las tierras de Hyrule sino que también a las tuyas regente de las sombras- dijo Nayru haciendo sobresaltar a la Twili.
-¿Qué?-
-así como lo oyes. Aquel al que el emperador de las tinieblas invoco antes de su muerte ha cambiado de estrategia y de plan al haber descubierto lo que tú te enteraste hace días atrás-
-aquella conexión que te une con mi bendecido y tus esfuerzos por aminorar su sufrimiento ante las horas de penumbra hicieron que la sombra maldita descubriera el poder con el que has sido bendecida-
-pero ¿cómo? - pregunto la regente del crepúsculo desconcertada -se supone que es la conexión que nos une a mí y a Link, ¿Cómo es que él se enteró de aquello?-
-la resonancia entre tu trifuerza y el de nuestro escogido- dijo Nayru
-no entiendo-
-el estado fundamental de la trifuerza siempre fue, es y será estar unidas las tres partes y a pesar de que esta se fragmento al ser tocada por el emperador de las tinieblas en la época del héroe del tiempo, está siempre tiene la tendencia a querer unirse a pesar de que siempre la trifuerza del poder caiga en manos de Ganondorf- sin poder evitarlo Midna llevo su mano izquierda al dorso de su mano derecha acariciando la trifuerza que tenía en esta.
-al estar tu alma y la de mi protegido Link unidas, aquello sirve como conexión entre tu trifuerza y la de él y sin poder evitarlo esta resonó cuando el enemigo estaba más atento-
-y ahora la luz y las sombras son amenazadas otra vez, sin embargo, a diferencia de hace año y medio la luz está atada de manos siendo las sombras la única esperanza por el momento- dijo Din
- Reina del crepúsculo te pedimos humildemente que nos ayudes a salvar a nuestro elegido y el mundo de la luz – dijo Farore haciendo que las tres diosas agacharan la cabeza en símbolo de respeto.
- a cambio podrás tener lo que tanto tu corazón anhela-
Ya había llegado hasta aquel momento, había enfrentado la muerte y había puesto su propia vida en riesgo solo para poder volver a aquello que su corazón le pedía a gritos haciendo que su respuesta sea automática y sin dudar.
-acepto-
Al finalizar la tierra en la que estaba empezó a estremecerse con violencia sorprendiendo a la regente de las sombras quien vio como las tres diosas de oro empezaban a ser bañadas por auras de su respectivo color.
-esperen! - exclamo al verse cada vez más segada por la luz que las tres mujeres irradiaban - ¿quién es aquel al que Ganondorf invoco? ¿Y qué es? -
-lo sabrás muy pronto Midna- se escuchó la voz de Din. Quería acercarse más sin embargo la luz que rodeaba a las tres diosas empezó a ser tan brillante que hacía que la regente de las sombras se tuviera que cubrir sin poder dar un paso más.
-DIN- exclamo la twili llamando a la diosa con desesperación - ¿Por qué yo? ¿Por qué me escogiste a mí? –
- ¿por qué tu?, ¿Por qué Zelda?, ¿Por qué Link?, mis hermanas desde antes de todo el cataclismo ya habían escogido a aquellos a los que iban a bendecir y al igual que ellas yo ya te había escogido a ti –
Y así con un último destello el lugar brillo haciendo que todo alrededor de la princesa Midna incluida ella, fueran bañados por la luz.
El patíbulo del desierto, aquel gran monumento erguido imponente coronando aquel infierno plano. El cielo de aquella noche era custodiado por la dama blanca escoltada por sus fieles centinelas bañando las arenas frías de la planicie naranja.
En aquella imponente estructura en lo más alto estaba el circo del espejo, aquel que custodiaba y guardaba los restos de lo que en un tiempo se dio a conocer como el espejo del crepúsculo, el portal a la dimensión de los condenados. La roca colgando entre cadenas se mantenía apacible al frente del marco del espejo, aquel pedazo de piedra que había sido testigo de miles de vidas atravesando el portal siendo condenados al exilio.
De un momento a otro el circo del espejo empezó a estremecerse haciendo que las columnas y la gran roca empezaran a mecerse. En el centro de esta, una grieta de luz se abrió empezando a partir la enorme piedra a la mitad haciendo que aquello que empezó como un rasguño creciera exponencialmente hasta el punto de partir la piedra a la mitad. De repente aquella grieta se abrió haciendo explotar la enorme piedra dejando las cadenas colgadas al verse libres del enorme peso que cargaban.
El portal de luz empezó a aclararse dejando entrar una ráfaga de aire levantando toda la arena que había cubierto el círculo del espejo. Junto al viento empezaron a salir tribales y letras en un idioma extinto que cubrieron cada columna, cada baldosa y cada estatua con estos. Del portal partículas negras salieron empezando a girar enfrente del marco del crepúsculo tomando la forma de una mujer alta y de cuerpo atlético. Cuando la figura termino de materializarse el portal exploto en un haz de luz desapareciendo el enorme hoyo junto con todas las runas y tribales con los que había aparecido.
De rodillas hincada afrente del marco había aparecido la regente del crepúsculo quien respiraba erráticamente intentando de contener aquel temblor que le recorría todo su cuerpo. Con esfuerzo se logró poner de pie, pero al intentar dar el primer paso sus piernas vacilaron obligando a la de mirada escarlata a aferrarse del marco. Con lentitud volvió a sentarse en la arena para así quedar con su espalda contra la base del marco.
Recostando su cabeza contra el gran objeto de piedra abrió sus ojos escarlata fijándose en el cielo estrellado de aquella noche.
"sabes, si hay algo que extrañare de este mundo son las estrellas y la luna" recordó aquella noche en la pradera de Hyrule junto con el héroe. Sin poder evitarlo y a pesar del cansancio que tenía no pudo evitar empezar a reír de alegría cual niña ante su juguete perdido.
-he vuelto- dijo mirando con alegría aquellos puntos titilantes en el cielo oscuro junto con aquella guardiana en lo alto. Sentía la briza gélida de la noche en el desierto, volvía a sentir el frio calando en su piel pálida y a pesar de aquello lo disfruto, disfruto aquel cambio de temperatura que en su principio detesto. Y así siendo arrullada por la briza nocturna cerro sus ojos y se durmió contra el marco del crepúsculo.
Las horas pasaron y el dolor palpitante de su espalda la despertó haciendo que esta se removiera con un gemido de dolor. Con dificultad y ayuda del marco se levantó solo para después desperezarse haciendo crujir cada una de sus vertebras.
-por fin despertaste- escucho a su espalda y por instinto volteándose con rapidez lanzo un rayo negro de la palma de su mano el cual exploto en la pared donde antes estaba colgando al frente la roca. A pesar de aquel ataque el ente frente a ella estaba intacto.
-eres uno de los 5 sabios- dijo Midna al reconocer y recordar de su aventura a aquella figura blanca con túnica y mascara.
-yo soy el sabio del bosque- dijo el ente acercándose a Midna quien retrocedió un paso solo para después mirar con desconcierto al ente blanco.
-eres el sabio al que Ganondorf mato antes de que lo condenaran a la dimensión del crepúsculo- y mirando fijamente al sabio noto que este era traslucido al igual que Rutela e Impaz - ¿Qué haces aquí? ¿Cuánto tiempo he dormido? -
-llegaste a medianoche, apenas saliste del portal intentaste pararte, pero fallaste solo para sentarte y caer dormida- dijo el sabio haciendo que la regente del crepúsculo se fijara en el cielo siendo despuntado por el sol.
-diablos he desperdiciado tiempo- dijo con enojo Midna mientras se sacudía la arena de su túnica negra.
-y con respecto a la otra pregunta- dijo el sabio para quedar al lado de la de mirada escarlata haciendo que los orbes carmesí de la regente del crepúsculo se fijara en el – mi alma vaga en este patíbulo desde mi muerte, hay pocos lugares a los que puedo ir pero hasta que otra generación no sea escogida, estoy condenado a vagar en este mundo-
-lo lamento-
-no lo hagas- dijo el sabio mirando al horizonte donde el sol empezaba a salir- parece que el destino de todos los sabios del bosque es siempre caer y rondar en el mundo de los vivos estando muertos-
- ¿a qué te refieres? - pregunto Midna sin entender a lo que se refería el espectro quien solo se acercó al borde de la torre mirando al infinito.
-este lugar sin duda está condenado a ver las desgracias de la vida de las personas- dijo el espectro como si hablara para sí mismo- si eso debe ser, este lugar esta maldito a solo traer dolor y tristeza-
"este ya perdió la habilidad de razonar" pensó fastidiada dirigiéndose a la salida del circo del espejo, sus movimientos eran un poco lentos ante la pérdida de energía al abrir el portal, eso además de las heridas de la batalla contra Maryn le estaban costando movilidad en especial aquella quemadura en su brazo que palpitaba con la briza del desierto. Cuando ya estaba a punto de llegar a la salida se detuvo.
-aunque es gracioso ver como vuelven, como si les gustara el dolor, como si fueran masoquistas- hablo el espectro antes de que Midna desapareciera.
- ¿a qué te refieres? - volteo a mirar la reina del crepúsculo al fantasma en el borde.
-primero yo, después él y por último tú, vuelven al origen de su sufrimiento-
- ¿él? ¿quién? - cuestiono la reina del ocaso eterno afilando su mirada a donde estaba el sabio el cual mantenía su vista perdida en el horizonte.
-aquel muchacho de ropajes verdes y de mirada vacía- y volteando a mirar a la pelinaranja continuo-aquel que cargo con el destino de dos mundos en sus hombros solo para perder lo que más quería- y así desapareció el fantasma llenando la estancia de una niebla ligera que cubrió todo el suelo del circo del espejo. Estaba a punto de gritar y maldecir al espectro por haberse marchado sin responder cuando de repente una figura se formó en la niebla haciendo que Midna mirara con dolor la imagen frente a ella. - aquel que fue escogido por las diosas-
-Link- susurro alzando la mano viendo la cara traslucida del héroe de ropajes verdes que el espectro había formado. A pesar de estar formado por la niebla que había creado el espectro pudo distinguir a la perfección cada uno de los rasgos físicos del héroe y así como había dicho el espectro y así como había visto innumerables veces en sus pesadillas, la mirada de este solo eran dos cuencas vacías de cualquier brillo.
-venia acá una vez por mes- escucho la voz del espectro mientras veía como la figura de la bestia sagrada caminaba lentamente hacia al marco del espejo solo para caer de rodillas y llorar – no importaba cuantas veces viniera el resultado siempre era el mismo-
Midna llego a donde estaba la figura de niebla solo para arrodillarse y ver como Link dejaba sus brazos y su cabeza sobre el marco mientras su cuerpo temblaba furiosamente, después de un minuto las gotas empezaban a caer de su mentón haciendo que el corazón de la regente del crepúsculo se estrujara de dolor al ver aquella escena frente a ella. Alzo la mano intentando de tocar a su amado, quería abrazarlo y decirle que todo estaría bien sin embargo cuando su mano llego al hombro del héroe la ilusión se desvaneció dejando a la de mirada escarlata arrodillada frente al marco con gotas salinas cayendo de su rostro. Después de un momento el sabio volvió a aparecer al lado de ella.
- no volvió hasta después de un tiempo que regreso por última vez- dijo el espectro llamando la atención de la twili -aquella vez que vino algo en esa mirada azul había cambiado, un rayo de esperanzaba había florecido, se quedó y juro a las diosas no descansar hasta terminar su misión, juro que iba a encontrar la manera de volverla a ver, de volverte a ver regente del crepúsculo- finalizo el espectro solo para mirar fijamente a Midna- se porque estás aquí, sé que te trajo aquí porque al igual que sentí tu presencia también logre sentir aquel poder corrupto que empezó a crecer hace un tiempo y que ha estado acabando con la vida del héroe- se giró completamente quedando cara a cara con la de piel pálida -no hay tiempo que perder tienes que irte de acá pero no te recomiendo que uses muy frecuente los portales, estos desaparecieron y crearlos por tu cuenta harán que pierdas energía rápidamente así que te sugiero que solo crees uno para salir del desierto y busques un lugar donde puedas conseguir transporte-
Con un solo asentimiento por parte de la regente esta alzo las manos creando un portal en el que se desvaneció entre partículas de sombra.
-buena suerte guardiana del inframundo- dijo el espectro al viento y con la vista fija en donde se posaba el portal por el cual la pelinaranja había desaparecido.
El portal se abrió encima de aquella fuente en la región de latoan a unos cuantos metros del pueblo de ordon agitando las aguas calmas donde habita el espíritu guardián de Ordona y al igual que cuando salió del portal interdimensional Midna cayo de rodillas en la orilla del agua mojando su túnica y su falda.
-definitivamente tengo que dejar de usar los portal-dijo jadeante en el suelo mientras estaba hincada sobre sus rodillas haciendo que toda su túnica negra se mojara del agua cristalina que llegaba a la fuente. Con dificultad salió del agua para después quitarse la túnica y la falda para dejarlos secando ante el sol radiante de aquella mañana quedando solo con las sombras que cubrían su cuerpo.
Se acostó en la hierba de la fuente con su cabello largo suelto y esparcido por toda la manta verde en la que se acostó. Al haber entrado en el agua de la fuente las heridas que había tenido por su batalla contra Maryn fueron curadas por lo que pudo acostarse en la hierba sin miedo a que esta le irritara sus heridas, mientras sentía los radiantes rayos del sol bañar su piel azulada. A pesar de que odiaba tanta luz tocando su cuerpo se mentiría a si misma si dijera que no extrañaba aquella calidez proporcionada por el astro rey. Su respiración se normalizo y lentamente sintió como la energía volvía lentamente a ella, su cabeza le daba vueltas desde que había tocado la dimensión de la luz en especial por las charlas que tuvo con las tres diosas de oro y con el espectro del sabio del bosque.
"¿por qué tu?, ¿Por qué Zelda?, ¿Por qué Link?, mis hermanas desde antes de todo el cataclismo ya habían escogido a aquellos a los que iban a bendecir y al igual que ellas yo ya te había escogido a ti"
Recordó las palabras de la diosa Din, aquella que la había bendecido con aquel poder que estuvo en manos del emperador de las tinieblas, aquel que le arrebato la libertad a su pueblo y la venció en un combate, aquel poder que corrompió a su hermano arrebatándole a sus padres en el proceso.
- ¿Cómo no tenerte desprecio? - dijo Midna mientras alzaba la mano y veía fijamente a aquella marca en su mano derecha. Su mente siguió divagando entre sus recuerdos volviendo a aquellas noches en el palacio del crepúsculo cuando despertaba totalmente aterrada ante lo vivido en su pesadilla, su mente divago en su familia, en su triste pasado, en aquel turbulento presente y en su incierto futuro. Entre recuerdos y divagaciones su mente volvió a aquella estructura en medio del infierno llamado desierto donde hablo con el espectro.
"parece que el destino de todos los sabios del bosque es siempre caer y rondar en el mundo de los vivos estando muertos"
- ¿a qué se refería? - dijo al viento mientras analizaba aquella frase del fantasma -parece que hablar con fantasmas se ha vuelto algo común en mi caótica vida- dijo para sí misma con una sonrisa al recordar a Rutela y a Impaz. Al recordar a los fantasmas no pudo evitar pensar en el príncipe de los Zoras y en todas aquellas personas que de un modo u otro habían ayudado en su aventura con la bestia sagrada.
De repente los sonidos de metal sonando junto con gritos de miedo y llantos de terror se empezaron a escuchar en la lejanía.
-parece que provienen de… ordon- se dijo para sí misma y solo fue hasta que analizo todo junto que con rapidez se levantó y tomo sus ropajes negros que ya habían sido secados por el calor del sol. Corrió todo el camino que separaba la fuente del pueblo de ordon llegando hasta aquella casa que daba la bienvenida a la villa, aquella casa que era nada más ni nada menos que la del héroe del Crepúsculo, la bestia sagrada y el elegido por las diosas. Iba a entrar a la villa cuando de entre las sombras salió lo que parecía ser un lizalfo totalmente negro y de ojos rojos.
Con rapidez se quitó del camino desapareciendo entre partículas negras solo para aparecer flotando en el aire. Con fuerza cargo un conjuro que lanzo contra el espectro el cual recibió aquella ráfaga de magia de las sombras, sin embargo y para terror de la princesa, aquel espectro se volvió a materializar solo para lanzarse contra la twili quien tuvo que esquivar el ataque con agilidad.
Cuando el lagarto volvió a saltar fue aferrado por una mano de magia crepuscular que la reina había creado.
-un lizalfo de las sombras- dijo Midna con asombro al ver a aquel ser que se retorcía bajo el agarre de la regente de las sombras – esta clase de magia es parecida a la magia del crepúsculo, pero a la vez es muy diferente- pero al estar en sus cavilaciones no pudo reaccionar al ver como el lizalfo desaparecía en una sombra solo para materializarse a las espaldas de la anaranjada recibiéndola con un fuerte golpe de su cola que lanzo a la twili con fuerza contra el árbol. Saliendo rápidamente del mareo por el golpe fue capaz de crear un campo de energía antes de que el lagarto le clavara su espada, este sin parar en sus arremetidas empezó a golpear el campo cada vez más fuerte.
Pasado un tiempo y al verse acorralada Midna empezó a enojarse y a sentir como la energía empezaba a quemarle por sus venas haciendo que la luz de la trifuerza del poder empezara a iluminarse.
-ya basta- grito haciendo explotar el campo de energía en un as de luz que lanzo para atrás a la sombra aturdiéndola solo para después atravesarla con un rayo de luz blanca con destellos negros haciendo que la sombra chillara de dolor para después desaparecer.
-quizás si seas de más utilidad de lo que yo esperaba- dijo la pelinaranja mientras veía su mano ser iluminada por la trifuerza, no obstante, los gritos de batalla proveniente de la aldea hicieron que corriera a toda velocidad hacia la entrada. Al llegar vio como la aldea era asediada por 5 sombras como la anterior, pudo ver como Rusl, Jaggle, Bo y Fado combatían con las sombras mientras Pergie y Uli intentaban de poner a salvo a los niños.
-Beth, corre rápido- escucho a Pergie gritar al ver como la pequeña niña atravesaba todo el campo de batalla corriendo por su vida, sin embargo, una de las dos sombras que estaba ocupada destruyendo todo lo que encontraba vio a la niña corre y salto en contra de esta. Antes de que la espada del lagarto negro tocara a la niña, un escudo se atravesó entre el camino de la espada y Beth. Era nada más ni nada menos que Colin que había saltado con escudo y espada en mano. El muchacho lanzo una estocada con su espada la cual el lagarto esquivo con facilidad para volver atacar al niño obligándolo a defenderse con su escudo y retroceder ante el potente golpe. De una fuerte patada el lagarto hizo caer al rubio para atrás haciendo que este perdiera su protección de madera.
-Colin!- se escuchó la voz desesperada de Uli quien había estado ayudando a Talo y Lalo a entrar a la caza de Bo. Dispuesto a degollar al rubio el lizalfo alzo su espada, pero antes de que esta descendiera un rayo de luz plateado con negro lo atravesó a la altura del pecho haciendo que este chillara de dolor y desapareciera entre las sombras.
Con asombro los ordonianos vieron como en el centro de la aldea estaba la regente del crepúsculo levitando mientras lanzaba esferas y rayos de luz desintegrando a las sombras, después de que todos los aldeanos salieran de su escondite y al asegurarse que no había ninguna sombra a la vista Midna descendió solo para sentir como sus piernas le temblaban ante el gasto de energía. Vio el dorso de su mano y vio como la trifuerza del poder se apagaba lentamente.
-no te muevas! - escucho el grito de Jaggle solo para después ver como este le apuntaba con su espada al igual que Rusl, Fado y Bo.
- ¿que? - dijo desconcertada la twili al ver el miedo en los ojos de los ordonianos -esperen estamos del mismo lado- dijo Midna haciendo notar aquel acento del crepúsculo al hablar Hylian.
-eres un twili- dijo Jaggle mientras apuntaba con su espada – de la misma raza que aquellos que nos invadieron hace un año, eres uno de esos monstruos-
-no todos tuvimos la culpa en aquello-se defendió la reina del crepúsculo.
-papa ella me salv…-
-no hables Colin- cayo el mayor al rubio mientras miraba fijamente a la mujer frente a él, buscando resolver el puzzle que su mente había creado.
-vimos el portal abrirse cerca de la fuente y después nos atacan esas sombras- acuso Fado mientras señalaba el portal flotando a lo lejos- tu trajiste a esos demonios, tú los invocaste-
-es un chiste ¿verdad? - dijo Midna incrédula al ver como todos la miraban con desconfianza -acabo de salvarles el trasero y así me lo agradecen.
-eso de ahí- dijo Bo señalando a la mano de la regente del crepúsculo -esa es la trifuerza del poder y solo los sedientos de fuerza y energía la portan-
Cada vez los aldeanos se acercaban más a la de piel pálida quien levanto sus manos en posición de defensa lista para cualquier ataque que se le viniera.
-se los advierto no quieren hacer esto- dijo mientras un círculo de sombra se dibujaba alrededor del que empezaban salir cadenas negras que se movían cual serpiente.
-vienes a nuestra aldea con tus demonios, amenazas a nuestras familias y crees que no haremos nada- grito Jaggle colérico.
"Por las diosas es igual de ruidoso a su hijo"
-tú vas a …- sin embargo, el hombre fue callado por un fuerte estruendo que se escuchó en la lejanía seguido de los gritos agudos de Ilia.
-tengan cuidado! - de repente de entre los bosques salió una figura anaranjada y con crin blanca que paso por entre los aldeanos a toda velocidad haciendo caer a Fado, Jaggle y Bo al suelo solo para llegar y quedar frente a frente con la regente de las sombras.
-Epona! - exclamo con alegría la pelinaranja al tener a la yegua belga frente a ella, con cariño acaricio al caballo el cual correspondió ante el tacto de la twili, todos los aldeanos vieron con asombro como la fiel yegua de su héroe extraviado interactuaba con aquella mujer de piel pálida.
-muchacha- llamo Rusl quien se había mantenido al margen de toda la pelea – ¿cuál es tu nombre? -
-Mi nombre es Midna- respondió la regente con una mirada seria.
-la princesa del crepúsculo-dijo Rusl sorprendiendo a más de la mitad en aquel lugar- todos vuelvan al trabajo, la princesa es una de nuestras aliadas-
-pero Rusl- exclamo Jaggle.
-sin peros. Ahora todos vuelvan a trabajar, Ilia llévate a Epona a la casa de Link. -y así se giró para ver a la de mirada escarlata-¿Su majestad sería tan amable de acompañarnos junto con el alcalde a comer en mi casa?- pregunto el caballero de manera respetuosa.
-será todo un placer- respondió Midna con una expresión seria intentando de descifrar aquella mirada analizadora y calculadora que Rusl le daba. Seguido todos empezaron a arreglar el daño que habían causado las sombras mientras Bo, la familia de Rusl y la regente del Crepúsculo se dirigían a la casa del ex militar.
Al entrar Midna pudo apreciar que la casa del padre de Link no había cambiado demasiado desde la vez en que ella y el héroe tomaron la espada de Ordon, seguido fue y se sentó en la mesa junto con Colin, Rusl y el alcalde. Minutos después llego Uli con 5 tazas de sopa caliente. Al probar la comida twilli no pudo evitar recordar su aventura con la bestia sagrada cuando esta le hacía de comer y sin darse cuenta una sonrisa se formó en su rostro pálido.
- ¿es de su agrado? - pregunto Uli al ver la sonrisa que había crecido en el rostro de la twili.
-esta delicioso- respondió Midna.
El almuerzo paso en silencio mientras los ordoneanos miraban a la forastera de vez en cuando haciendo que Midna se sintiera incomoda. Cuando todos terminaron, la soberana del crepúsculo agradeció la comida y seguido Uli y Colin se llevaron los platos vacíos dejando a los dos hombres y a la regente de las sombras a solas.
-pero mama! - se escuchó la voz de Colin en la cocina.
-no discutas- se escuchó la voz de Uli para seguido verse a Colin salir de la cocina dirigiéndose a la entrada y salir no sin antes mirar por un momento a Midna, después de aquello Uli volvió a aparecer para quedar sentada junto a su esposo. Durante minutos la estancia estuvo en silencio mientras tres pares de ojos escudriñaban a la twili haciéndola sentir incomoda.
-es un placer conocer a aquella que ayudo a Link en su aventura- dijo Rusl rompiendo el silencio exaltando un poco a Midna.
-¿Link se los conto?-
-no exactamente- respondió el ex militar-a todos nos contó una versión resumida de lo que paso, pero jamás dio gran detalle, fue después que me contó todo de principio a fin sin esconder detalle o eso creo-
-¿Por qué esta acá?- pregunto Uli -¿es por Link verdad?- dijo esta con dolor reflejado en sus ojos. Era entendible, una madre siempre se preocuparía por sus hijos.
Midna asintió levemente- vine a buscarlo-
-¿Por qué habría de?- pregunto mordazmente Bo -usted se fue y dejo a Link atrás-
-lo hice por el bien de ambos mundos, el espejo era un artefacto de magia negra que corrompía a las personas, además sin la conexión del crepúsculo el reino de la luz estaría más seguro-
Bo solo refunfuño sin decir más.
-fue noble su acción- dijo Rusl en confort de la regente del crepúsculo quien sintió la herida de culpa abrirse ante lo dicho por el alcalde.
-se que Link desapareció- informo Midna haciendo que los presentes la miraran- vine a buscarlo, pero necesito saber que paso con el después de mi partida-
-primero tiene que responder de donde saco eso- dijo Rusl señalando a la trifuerza del poder.
Midna miro su mano y suspiro solo para después ocultarlo con una ilusión.
-después de la muerte de Ganondorf la trifuerza del poder salió de este y cayó en mí. No pregunte porque yo solo sé que después de volver a mi hogar tenía esta cosa- dijo Midna con seriedad.
Rusl asintió con la cabeza solo para después soltar un suspiro.
-lo que le voy a contar ahora su majestad es sobre el cambio que sufrió Link después de su viaje. Lo que le contare a continuación fue la pena que sufrió el héroe elegido por las diosas-
Hola soy yo de nuevo, espero que esta historia les esté gustando y ya saben cualquier comentario es bien recibido.
