Salvación desde las sombras
Hola he vuelto, me demore mucho en publicar aunque no creo que importe mucho.
Aaron: claro amigo me encantaría leer tus historias pero mándame el nombre de tu usuario y leeré tus historias. Una pregunta de rapidez, eres el mismo Aaron que me siguió en mi historia de vuela junto a Mi?
En fin, espero que les guste este capitulo y sin mas, comenzamos.
Vida y Muerte
-¿pero que demonios?- se escucho el grito de cierta castaña Ordoniana refugiada en la capital. Era ya pasada la media noche en la ciudadela de la gran nacion de Hyrule cuando de un momento a otro un gran estruendo se escucho haciendo temblar la tierra y despertando a todos los habitantes de la ciudadela entre los que estaban los refugiados de Ordon que se hospedaban en la taberna de Telma.
-¿todos están bien?- se escucho el grito de Rusl, el ex militar ordoniano quien corría por los pasillos preguntando por el bienestar de todos los huéspedes.
-Rusl- escuchó el llamado de su esposa Uli que salía con su hija pequeña en brazos seguida de los demás niños del pueblo.-¿que esta pasando?- Todas las puertas del hostal se abrían y tanto ordonianos como los citadinos Hylianos vestidos en su ropa de dormir y con rostros de miedo salían para unirse al grupo del castaño.
-¿que fue eso?-
-¿es un ataque?-
-¿las bestias nos alcanzaron?- eran las preguntas que se escuchaban por el pasillo del hostal.
-no lo se pero..- de repente, y sin dejar terminar la frase al padre adoptivo del héroe del crepúsculo, otro estruendo sacudió el edificio haciendo que todos cayeran al suelo mientras la tierra se sacudía furiosamente logrando que cuadros y lamparas cayeran al suelo -diablos- exclamo el militar poniéndose de pie y ayudando a su amada a pararse la cual había abrazado a su hija pequeña para cubrirla de cualquier golpe. -sigan adelante, Colín ayuda a tu madre a bajar- dijo a su hijo quien tomo de la mano a su madre y la llevaba con cuidad pero con prisa por los pasillos del hostal seguido de todas las familias residentes que bajan con prisa las escaleras, y que si no fuera por Rusl que los organizaba, se estarían matando los unos a los otros en busca de la salida.
Cuando por fin el pasillo quedo totalmente vacío el ex militar paso revisando las habitaciones abriendo todas las puertas en busca de gente que se hayan quedado en las alcobas. El suelo se volvió a sacudir haciendo que muchas lamparas cayeran al suelo generando un incendio que se esparció con rapidez gracias a los pisos y paredes de madera que se empezaron al ser envueltos por las llamas incandescente y a la vez llenando la habitación de humo obligando al militar a cubrirse el rostro.
-¡Ayuda!- se escuchó el grito de una niña al fondo de un pasillo envuelto por el fulgor de las llamas pero que a pesar del crepitar del fuego quemando todo a su alrededor, fue posible para el castaño identificar aquella infantil voz.
-¿Beth?- preguntó al reconocer la voz de la pequeña de Sera escuchando como esta golpeaba una puerta sin cesar una y otra vez. -¿Beth donde estas?-
-en el cuarto de al fondo-
- en el cuarto de mi padre- se escucho la voz de otra niña quien no fue difícil de reconocer.
-¿Luda?- pregunto achicando los ojos al no poder abrirlos por el calor intenso y el espeso humo que llenaba los pasillos.
-Si- dijo entre sollozos la hija del alcalde de Kakariko- estamos en el cuarto del fondo-
-ya voy- grito corriendo por los pasillos hasta que de un momento a otro una viga se soltó cayendo frente a él. Una gran llamarada se alzo haciendo caer para atrás al militar y logrando que ambas niñas gritaran de terror. Para su suerte aquella llamarada se extinguió tan rápido como apareció permitiendo a Rusl seguir su camino -niñas- grito al llegar a una puerta con una gran viga cruzada al frente.
-ayudanos, la puerta no abre - dijo Beth que se escuchaba como golpeaba frenéticamente la puerta.
-hay una viga atravesándola- dijo Rusl - ¿hay alguien mas con ustedes?- pregunto Rusl solo para después toser un poco ante el humo que se había metido un poco en sus pulmones.
-mi padre. Le cayo el ropero encima y esta inconsciente y no podemos quitarlo-
-demonios- exclamo Rusl -intentare quitar la viga- y así como dijo con fuerza intento de levantar aquel obstáculo, sin embargo, la viga era grande y pesada además, había respirado mucho humo lo que no permitía que sus músculos se oxigenarán impidiéndole usar toda la capacidad de estos. -¡vamos!- se dijo a si mismo en aliento pero para su desgracia nada logro. -no puedo correrla-
-por favor no nos dejes- rogó Luda entre sollozos.
-Nunca- y así iba a volver a intentar de empujar aquel gran bloque.
-apártate- se escucho una voz suave pero autoritaria detrás de él. Al voltear vio a una persona totalmente envuelta en una túnica negra que cubría de pies a cabeza impidiendo identificar quien era.
-¿quien eres? ¿Y que quieres?- pregunto Rusl con desconfianza al ver a aquel sujeto, sin embargo, este puso una mano sobre su pecho y lo empujo con fuerza contra la pared haciendo que el militar cayera sentado al suelo sintiendo como el poco aire se le salía de los pulmones.
-Te dije que te apartaras- dijo otra vez con autoridad aquella persona. El encapuchado puso ambas manos sobre la viga empezó a emanar luz blanca de esta haciendo que la viga estallara en miles de esporas de luz permitiendo que la puerta se abriera dejando al ex militar entrar y ser abrazados por las niñas.
-¿están bien?- pregunto empezando a revisar a las niñas.
-estamos bien- dijo Beth con lágrimas en los ojos.
-pero mi padre- dijo Luda entre sollozos señalando a una esquina donde Renado se encontraba debajo de un enorme armario inconsciente mientras un hilo de sangre salía de su boca. Con rapidez corrió y con todas su fuerzas junto con la de las niñas lograron correr el enorme armario liberando al moreno de aquel peso.
-mierda, tiene las costillas fracturadas- dijo al sentir el tórax de su amigo. De un momento a otro se escucho la puerta del cuarto cerrarse y al mirar vieron al sujeto encapuchado enfrente de la puerta. Con paso firme pero tranquilo, el extraño uso un conjuro que hizo estallar la ventana empezando a salir el humo del cuarto.
-¿que diablos haces?- grito histérico Rusl al ver como el extraño se acercaba -tenemos que sacar a Renado para que reciba atención medica o si no él morirá-
-el edificio esta envuelto en llamas, el humo esta demasiado denso y si salimos lo único que lograremos será morir en grupo-
-pero no sobrevivirá si nos quedamos aquí- dijo con impotencia. Tenia miedo y como no tenerlo, de solo ver a la pequeña Luda que sollozaba en el hombro de Beth mientras llamaba una y otra vez a su padre, hacia que Rusl quisiera mover cielo y tierra con tal de salvar a su amigo.
Estando perdido en sus cavilaciones no se dio cuenta cuando el extraño se arrodillo frente al alcalde de Kakariko y poniendo sus manos enguantadas sobre el pecho de este, empezó a recitar con suavidad lo que parecía un hechizo. El alcalde de Kakariko fue envuelto en luz mientras se escuchaba como los huesos de este se acomodaban dentro de su cuerpo. Cuando la luz desapareció el sujeto se paro dejando que Rusl revisara a su amigo.
-lo curaste- dijo en un susurro a lo que Luda se lanzo al pecho de su padre llorando con alegría.
-ahora solo hay que salir- y así poniendo su mano en la pared hizo que está estallara con fuerza dejando ver la calle y parte de la ciudadela.
- pero estamos en un cuarto piso- dijo Rusl - ¿Qué vamos a hacer? ¿Saltar?-
-precisamente- dijo el sujeto tomando a Luda y a Beth por los brazos y lanzarlas por la ventana ante la atónita mirada del militar.
-imbécil ¿Qué hiciste?- grito el castaño lanzándose contra el encapuchado que en un ágil movimiento agarro el brazo del militar para después darle una vuelta y como movimiento final, darle una fuerte patada en el pecho haciendo que saliera volando hacia la calle.
Al sentir como sus pies dejaban el suelo cerro los ojos esperando el golpe, no obstante su caída se vio amortiguada por una textura suave y acolchonada.
-¿que diablos?- dijo abriendo los ojos viendo que estaba en una especie de nube luminosa que estaba suspendida a unos metros del suelo.
-¿estas bien?- pregunto Luda a su lado junto con Beth.
-estamos a salvo- De un momento a otro la nube titilo para después desaparecer haciendo que las dos niñas y el militar cayeran sentados al suelo.
-papá- se escucho la voz de Colín el cual abrazo a su padre por el cuello siendo acompañado de su madre Uli.
-creímos que te habías quedado encerrado- dijo besando a su esposo quien respondió al tierno gesto.
-¿y los demás?- preguntó Rusl a lo que solo recibió una seña de parte de su hijo apuntando a un cumulo de gente donde se encontraban todos los que habían estado adentro del bar de Telma -¿pero que es lo que ...están...mirando? - dijo quedándose sin palabras al ver lo que toda la gente veía con temor. Un gran rayo negro salía de lo que parecía un vórtice del cielo y crecía a cada segundo, Acababa de engullir a todo el palacio y mitad de la ciudadela.
-que las diosas nos amparen- dijo con temor al ver el rayo. De un momento a otro sintió como alguien jalaba su manga con fuerza llamando la atención del castaño solo para ver como su hijo Colín miraba para el lado opuesto con cara de asombro.
-tenemos que irnos- se escucho otra vez la voz suave y autoritaria del sujeto encapuchado quien flotaba en el aire cargando a Renado en una nube de luz y, para sorpresa del militar, con la capucha abajo dejando ver el rostro del salvador.
-no puede ser-
Mas allá de la pradera de Hyrule en la parte norte del imperio se podía ver el dominio Zora. Al igual que la ciudadela, este había sido sacudido con fuerza haciendo que todos sus habitantes se despertaran alterados por aquella fuerza con la que la tierra y las aguas se sacudieron.
-¿que rayos esta pasando?- grito Shad que se escondía detrás de un pilar de hielo mientras lo abrazaba con fuerza -¡vamos a morir!- grito con desesperación.
De un momento a otro sus lloriqueos fueron callados por un fuerte golpe que recibió en el rostro que lo derribo al piso. Al alzar la mirada vio a cierta mujer con mirada de muerte y armadura brillante parada con dificultad gracias a las vibraciones del suelo.
-cierra la boca que no eres un bebe llorón- dijo con ira al ver el comportamiento del erudito quien solo asintió al ver el aura negra que desprendía Ashei por su enojo. -ahora levántate y vamos a la sala del trono.
Haciéndole caso a la fémina, el castaño se paro siguiéndola por el cuarto que ambos compartían. Cuando estaban a punto de salir las vibraciones cesaron permitiéndole a ambos dirigirse sin dificulta hasta la sala del trono donde los soldados zora y los refuerzos Hylian iban y venían ayudando a levantar los pilares y trozos de roca que habían caído gracias a la gran sacudida de minutos atrás.
-Príncipe Ralis- dijo Ashei al llegar a los pies del trono donde estaba el muchacho sentado.
-gracias a las diosas están bien- dijo el menor viendo a la coronel y al erudito que la princesa Zelda le había mandado.
-¿alguna idea de qué esta pasando?- pregunto Shad al príncipe recibiendo una negación lenta mientras se tomaba el puente de la nariz mostrando su frustración.
-no tengo idea- dijo con preocupación- en toda la historia de este reino, nunca habíamos tenido un terremoto de estos. Ni los ataques mas fuertes han logrado lo que ese terremoto hizo-
-¿que repercusiones podría tener?- pregunto Ashei viendo como los soldados movían grandes bloques de escombros.
- con este sacudón es casi seguro que el pico nevado allá sufrido una avalancha de gran magnitud-
-¿habrá alcanzado a la colonia Yetis?- pregunto Shad al recordar a los grandes seres de las nieves.
-no creo- dijo Ralis - pero así no podremos comercia con ellos- después de la invasión del crepúsculo los zora y la colonia de yetis guiada por yeto y yeta habían comenzado a comercializar con los barbos olorosos a cambio de pieles y carnes de animales que solo habitaban el pico nevado.
-debemos evacuar antes de que haya una réplica- dijo decidida Ashei sin embargo, cuando estaba a punto de ir a organizar a los soldados fue detenida por una conmoción afuera del palacio zora.
-¿que esta pasando?- dijo Ralis parándose de su trono para después dirigirse a la entrada donde los soldados, tanto zora como Hylianos, se amontonaban en la entrada -¿que es lo que todos ven? Deberían estar ayudando a... los... heridos- dijo Ralis abriéndose paso entre los soldados hasta que vio lo que todos miraban consternados.
-¿que diablos es eso?- dijo Shad incrédulo ante lo que veía. En una montaña que estaba en el camino que conectaba a los dominios zora y la pradera de Eldin, se veía como un rayo negro salía disparado de la punta perdiéndose entre las nubes.
-Midna- dijo Ashei en un susurro al recordar a la twili. De un momento a otro el rayo negro empezó a crecer haciendo que el suelo se sacudiera de manera mas errática que la anterior vez.
Minutos después de la batalla.
Ahí de pie mirando el desastre a su alrededor en aquella montaña con vista a la pradera de hyrule, la cual estaba cubierta casi en su totalidad por una barrera negra, se podía ver a la sombra del héroe del crepúsculo con su espada en mano y el escudo en la otra. Detrás de este se encontraba aquel cuarto descubierto con escombros de lo que fue alguna vez el pico de aquella montaña junto con el cuerpo de uno de los espectros mas peligrosos de villa kakariko gimoteando con dolor detrás del guerrero oscuro.
El rostro serio y tranquilo que miraba a la distancia era solo la mascara que cubría al ente furibundo en el que se había convertido el espectro ante el fracaso de minutos atrás. Había tenido todo lo que quería, todo lo que había planeado durante meses lo había logrado saboreando levemente la victoria que tanto había anhelado por tanto tiempo y que al igual que la arena, se le fue de las manos.
Repetía una y otra vez los últimos acontecimientos buscando el error que había cometido pero sin importar cuantas veces lo repasara, su mente no era capaz de ver lo que estaba tan claro como el agua frente a el ante su ceguera de ira y enojo.
-tenias la trifuerza, a la patética reina del crepúsculo, a la princesita inservible y a tu contra parte a punto de morir, todos a tu merced- escucho la voz suave cual flor pero peligrosa cual serpiente cargada de burla y regocijo ante el fracaso del que tenia al frente - pero por tu incompetencia se te escaparon de las manos. Que ¿acaso la belleza de esa mujer te dejo sin palabras y sin la capacidad de razonar?-
-cierra la puta boca- siseo el espectro mientras agarraba con fuerza la espada oscura sacada del arma forjada para el héroe elegido por las diosas.
-o cariño- se mofo la dueña de la voz -sabes que tengo razón. Motivo por el que no respondes-
Con ira el espectro imbuyó su espada en energía oscura para después voltear y disparar una gran cantidad de energía hacia la fuente de donde provenía la voz solo dándole a un montón de rocas mientras una risa retorcida cual demonio e infantil cual niña resonaba por todo el lugar. Con fastidio miro el lugar buscando al dueño de la voz hasta que sintió dos brazos rodearlo por detrás.
-y es por estas tonterías que pierdes- escucho una voz susurrante atrás de él solo para después sentir como una lengua larga como serpiente le pasaba por el lado del rostro limpiando el hilo de sangre negra que escurría por este. Con fuerza se volteo intentando de asestar un golpe con la empuñadura de su arma, pero al igual que el anterior ataque, termino solo dándole al aire -es tan fácil acerté rabiar duendecillo- y volteando se con enojo vio a la mujer de piel negra como la noche recubierta en una túnica blanca y mechones de cabello azulado caer tapando parte de la mirada roja y burlona de la dama que estaba sentada con la pierna cruzada en la punta de uno de los pilares en los que antes estaba el héroe elegido.
-te guste o no. Tiene razón - escuchó una voz aguda y totalmente fría a su lado viendo como dos ojos rojos lo observaban desde las sombras de una esquina -siempre has sido impulsivo y poco precavido. Jamás piensas a futuro o en grande sin poder prever los posible pros y contras de la situación -
-desgraciadas- dijo con enojo guardando su espada y su escudo con ira - no olviden quien las creo y libero-
-si fuera así. ¿No deberíamos agradecerle a Ganondorf por aquello?- dijo fingiendo inocencia la mujer de cabello azulado mientras se llevaba un dedo al mentón en una postura pensativa mientras veía con mofa al espectro.
-no tomes un logro que no te pertenece- escucho mientras veía como la mujer salía de las sombras dejando ver un vestido totalmente negro con hombreras plateadas y cabello blanco como el de la luna que caía elegantemente por la espalda nívea de la mujer que miraba con seriedad al espectro - recordemos que tu plan original era tan simple como matar al héroe elegido por las diosas solo para después tomar su lugar. Mas patético no pudiste llegar a ser - dijo la mujer mordazmente.
De un momento a otro Dark Link apareció detrás de la mujer agarrándola del cuello y poniendo una daga en este mientras presionaba ligeramente.
-fui yo el que atrapo al héroe, fui yo el que completo la trifuerza y es gracias a mi que el imperio se esta desmoronando lentamente, así que aprende a respetar a tus superiores pequeña zorra- gruño con ira en el oído a la dama que no mostraba ningún signo de miedo o sumisión.
-mira eso Dark Zelda- dijo la mujer de túnica blanca -parece que el duendecito tiene complejos de superioridad-
-cierra la puta boca Dark Midna- volvió a rugir el espectro viendo a la mujer en el pilar que le sonreía mostrando aquellos colmillos alargados cual serpiente siendo cepillados por la lengua alargada de esta. De un momento a otro sintió como un pequeño dolor crecía a la altura de su corazón viendo como la sombra de la princesa del destino tenía un florete negro presionando su pecho.
-nada de aquello hubiera pasado si no fuera por la conexión que el mocoso tenia con la reina del crepúsculo- dijo mordazmente la mujer de cabellos platinados logrando hacer que el espectro la soltara - o sino dime. ¿Por que esperaste hasta ir por Zelda hasta ese entonces? ¿O por que no usaste la energía restante de la princesa del crepúsculo en el héroe para poder crear a Dark Midna?¿por que esperaste hasta que yo te lo sugiriera que no usaste aquella conexión para atraer a la pieza de la trifuerza del poder al mundo de la luz?- y así hundió mas el florete logrando sacar un fino hilo de sangre que escurrió por su pecho.
- eso es sencillo- escucharon atrás de ellos viendo como la sombra de la reina del crepúsculo había bajado del pilar y que en aquel momento miraba divertida la situación - eres lo suficientemente patético como para dejar pasar aquellas oportunidades. Como el hecho de que ahora no tienes, ni la trifuerza, ni a tu contra parte y ni si quiera tienes la parte que le habías robado a la princesita llorona- después de aquello una carcajada salió de los labios purpuras de la sombra de Midna -aunque solo fue un gran golpe de suerte que lograras todo aquello-
-¿de que hablas sucia serpiente?-
-usa esa cabeza tuya por primera vez -dijo Dark Midna caminando mientras contoneaba sus caderas de un lado a otro hasta quedar detrás del espectro abrazándolo por el cuello como había hecho al principio -¿que hubiera pasado si Link hubiera encontrado la carta que Impaz dejo?-dijo en un susurro mientras lamia detrás de la oreja del espectro para después alejarse y quedar atrás de Dark Zelda quien hizo mas presión en su pecho.
-aunque me duela admitirlo, tiene razón- dijo la de cabello platinado -que hayas capturado al héroe fue solo un gran golpe de suerte-
-menos mal el mocoso es demasiado despistado- dijo la de cabello azulado para después mirar al espectro con malicia -aunque ya veo por que eres tan tonto. Después de todo eres la sombra de él-
Con ira el espectro quito el florete de la dama de piel blanca haciendo que esta desapareciera su arma en un resplandor de luz negra.
-ninguna de ustedes previo que los espíritus del héroe del tiempo y la guardiana del inframundo salieran del pecho de ellos a pelear o si no ¿ por que no hiciste nada? Tu que dices tener la sabiduría de Nayru y el doble de astucia que posee tu contraparte- dijo mirando a Dark Zelda que lo miró indiferente ocultando el hecho de que no podía responder - exacto. No lo viste así que deja tus estupideces y complejo de sabelotodo porque solo eres una zorra que no sabes que hacer-
-acá el que perdió a la trifuerza no fuimos nosotras- dijo el espectro de piel negra mirándose las uñas.
De un momento a otro sintió como de un golpe el aire se le salía del pecho ante un fuerte puño de parte de Dark Link. A pesar de que el golpe hubiera hecho trizas cada uno de los órganos de la mujer esta solo rio con locura mientras se tenia el estomago.
-y ustedes estando presentes y no hicieron nada- dijo Dark Link que veía como la de túnica blanca se enderezaba mientras sonreía y escupía un poco de sangre negra al suelo.
-tu lo quisiste así. No nos eches la culpa de tu ego inflado que cree poder hacer todo solo- respondió Dark Zelda con enojo dejando al espectro sin palabras.
Este se giro y miro al muro negro viendo que este cubría en su totalidad a la pradera de Hyrule.
-no todo esta perdido- giro y miró al fondo siendo acompañado por ambas damas.
-con lo grande que es el muro y lo poco que vemos es seguro que la trifuerza tuvo el suficiente tiempo para abrir el portal y fusionar ambos mundos-
-si pero necesitamos a la trifuerza otra vez para que la fusión sea completa. Lo único que lograste es hacer que tanto el mundo de la luz como el mundo del crepúsculo quedaran en un mismo plano dimensional- y así se volteo mirando directamente al espectro del héroe elegido- ¿y ahora que genio? - pregunto Dark Midna con los brazos cruzados.
-para suerte nuestra la mitad del imperio esta sumido en las sombras. El ejercito esta disperso por los lugares restantes y algunos quedaron encerrados en el muro. En poco tiempo la gente tanto Hylian como Twili que este dentro se vera en conflicto con su lado oscuro, y con nuestra esencia negra ayudando será seguro que la contra parte de la gente consumirá su lado bueno formando el ejercito que tanto habíamos esperado formar- dijo mientras caminaba hacia Bongo Bongo el cual seguía tendido en el centro del lugar -y gracias a tu energía podre seguir creando a las criaturas sombrías que tanto me han ayudado- y poniendo una mano en este el espectro empezó a sacudirse con violencia intentando de separarse de la sombra quien había empezado a consumirlo. Minutos después el espectro del necromante había desaparecido dejando solo a las tres sombras en el centro siendo Dark Link rodeado por una aura negra -con el héroe elegido muerto y con las princesitas buscando liberar ambos mundos sólo nos quedara esperar a que vengan a nosotros, y que mejor lugar que esperarlos en nuestro nuevo y recién adquirido castillo-
Y así las tres sombras desaparecieron de la montaña dirigiéndose a aquella parte del reino consumida por la oscuridad.
Perdido entre el bosque al sur en la región de latoan se hallaba el pueblo abandonado de Ordon siendo bañado por la oscuridad y la compañía de las estrellas. No había vida por ningún lado, lo único que se podía percibir en aquel momento era el sonido de los grillos en el pueblo que en aquel momento llegaba a hacerle competencia a la antigua villa kakariko. Abandonado y oscuro.
De un momento a otro un fuerte sonido se escuchó y el viento se agito con violencia girando en vórtice sacudiendo con fuerza los arboles y las aguas de las lagunas, en especial las aguas de la fuente del espíritu protector de la región de Latoan. El portal que descansaba impasible encima de la fuente empezó a iluminarse y a girar erráticamente hasta que de un momento a otro expulso a dos figuras de su centro las cuales cayeron en picada al fondo de la fuente.
-agh- se escucho el gimoteo de la reina del crepúsculo que había caído boca abajo golpeándose el rostro y quedando inconsciente por varios minutos con este sumergido en el agua. Después de un par de minutos esta saco la cabeza de la fuente respirando profundamente y con dificultad sintiendo como su cuerpo temblaba ante la falta de energía. Durante la pelea había usado bastante energía en especial cuando uso aquel hechizo del libro prohibido para volver a la vida a aquel demonio que antes residía en la destruida sombra fundida y haber abierto el portal para poder escapar del espectro le estaba costando una batalla en contra de la inconsciencia que la arrastraba lentamente al mundo de los sueños. -así que estas aquí- dijo con cierta alegría al ver como en el dorso de su mano derecha titilaba aquel fragmento de la trifuerza y a pesar de que al principio había detestado aquel poder, se mentiría a si misma si su alma y corazón no se sentían en calma al tener aquel poder de vuelta.
De un momento a otro su pecho se quedo sin respiración sintiendo como el mareo la ataco con fuerza obligándola a luchar contra el desmayo que la jalaba al suelo. Sentía como su garganta se cerraba y sus pulmones dejaban de funcionar obligándola a agarrase con fuerza el centro de su pecho y retorcerse con dolor. Su cuerpo luchaba por recuperar el preciado aire del que depende para vivir, no obstante parecía que su pecho se negaba a volver a dejar entrar aquello que lo mantenía viva. Su cabeza empezaba a palpitar al igual que su corazón sintiendo como el mundo daba vueltas a su alrededor mientras el ambiente perdía lentamente parte de su color y fue de un momento a otro el malestar que sentía desapareció volviendo su cuerpo a funcionar, sin embargo, algo se había roto, algo en su interior estaba destruido dejando un vacío en su alma.
"durante tu batalla con el emperador en el castillo en la cual fuiste vencida, de aquel deseo de proteger a tu amado hizo que parte de tu alma y poder viajaran y se unieran al héroe dándole fuerza en su batalla, como resultado final tu alma y la del héroe se encadenaron"
Fue en aquel momento que recordó los últimos momentos de la batalla contra el espectro de cabello platinado, recordó aquel momento en el que la espada negra atravesó el pecho de su amado y fue en aquel momento en el que supo que significaba aquel dolor en su corazón.
-¿Link?- dijo y alzando la mirada vio a unos metros de ella el cuerpo del héroe boca arriba llenando la fuente de su sangre -¡Link!- grito con miedo intentando de pararse de donde estaba, sin embargo, no fue capaz de dar dos pasos antes de caer al suelo. A pesar de que la fuente la estaba revitalizando y curando, su cuerpo le faltaba demasiada energía para mantenerse de pie por su cuenta. Con dificultad se arrastro por la fuente con la ayuda de sus brazos y después de segundos que se convirtieron en horas para la de mirada escarlata, llego al lado del cuerpo de su amado héroe.
-no, por favor no- rogó mientras ponía la cabeza del héroe en su regazo -Link. Lobito por favor respóndeme- dijo con su amado entre brazos. Acariciaba y sacudía el rostro pálido del héroe quien no importaba cuanto lo sacudiera no daba indicios de su despertar.
Con fuerza renovada destrozo la túnica del héroe a la altura del pecho, después de todo ya estaba en si desgarrada, y vio con temor como el hueco en el centro de este era lo suficientemente profundo para que su mano cupiera en la herida. Con temor puso su oído en su rostro al igual que en su pecho sin lograr captar ningún signo de vida haciendo que sus ojos se llenaran de lágrimas y de desesperación. Con miedo tomo la mano del héroe solo para ver con horror como la trifuerza del valor empezaba a desvanecerse lentamente en la piel pálida del héroe.
-no. Por favor, ya te encontré y no voy a permitir que te vayas- dijo Midna con lágrimas en los ojos. Con desespero saco la botella de agua curativa que no había usado y la vertió en la garganta de la bestia de ojos azules, pero para su desgracia, aquel liquido no tuvo ningún efecto sobre las heridas de la bestia sagrada. Estoica y reacia a dejar ir al castaño tomo agua de la fuente entre sus manos empezando a lavar la herida en busca de que el agua curativa sanara las heridas de su amado hyliano, no obstante y al igual que paso con la botella que le dio para beber, ni la herida del pecho, ni las heridas recientes de su tortura habían empezado a cicatrizar.
-no dejare que te vayas- y así poniendo su mano en la herida empezó a emanar energía haciendo que la trifuerza del poder se iluminara. Peleaba con fuerza contra la necesidad de dejar de usar magia ante las pocas reservas de energía que tenia pero, para desgracia de la de ojos escarlata, su energía se agoto haciendo que la trifuerza se apagara y ella jadear con fuerza en busca de aire. La cruda verdad se estampó contra su rostro en aquel desolador momento, Link el héroe del Crepúsculo y dueño de su corazón, había muerto.
-Link te necesito, por favor vuelve a mi lobito. Por favor te lo ruego- y así abrazando la cabeza de cabellos castaños, la reina del crepúsculo lloró la muerte de su amado.
Aquel sacrificio que había hecho años atrás no había tenido ningún resultado, ni su muerte a manos del emperador de las tinieblas, ni su felicidad sacrificada al romper el espejo del crepúsculo habían servido. Al final la persona que mas amaba en el universo estaba entre sus brazos frío y sin vida, la luz que la había mantenido con vida y con esperanzas de un futuro mejor se había desvanecido como la ultima hoja de un gran árbol y el destino en un gran soplido le había arrebatado a su amado de entre sus manos. Quizás era un castigo, un castigo por todos los errores que había cometido, un castigo por todo el dolor que había hecho pasar al héroe y a ella misma, quizás era aquello o solo el destino burlándose cruelmente en su cara. Su madre, su padre, su hermano y ahora su amado, todos arrebatados de sus manos.
Y entre gritos y llantos de dolor abrazo el cuerpo frío del héroe queriendo poder compartir el mismo trágico destino.
-te amo- dijo en un susurro con su frente contra la del héroe mientras sus lágrimas salían de sus ojos rojos y caían sobre el rostro pálido del portador de la trifuerza de la bestia sagrada. -te amo, Link, mi héroe, mi vida. Te amo- y con su rostro empapado de lágrimas y siendo cubierto por sus cabellos anaranjados que caían cual cascada, beso los labios de su amado sintiendo como el poco espíritu de batalla se salía de ella con aquel ultimo adiós que estaba dando. Deseaba haber hecho aquello en otro momento, en otras circunstancias, deseaba haber probado los labios del héroe elegido por las diosas cuando estos aun tenían calor y vida. A su mente llego la imagen de Link ruborizado logrando que por un momento sonriera al recordar lo inocente que era el héroe solo para después dejar salir mas lágrimas al caer en la cuenta de que jamás podría volver a vivir una escena así. Saboreo por primera y ultima vez los labios de la bestia de ojos azules sintiendo como sus lágrimas se metían entre sus labios y los labios fríos de Link sintiendo el sabor salado de su dolor. Lo abrazaba con desesperación, lo abrazaba buscando sentir el calor que tanto la reconfortó en su aventura, no importaba si era lobo o humano, de ambas maneras se sentía protegida, se sentía como en casa, pero para su triste realidad, solo le quedaba el frío cadáver de lo que alguna vez fue un héroe.
Aquel beso duro todo lo que la hechicera pudo quien al romper el contacto con el rostro de Link, se hundió entre el cuello de este mientras lloraba de manera silenciosa y, después de unos minutos, sintió como la inconsciencia por falta de energía la arrastro al mundo de los sueño.
Paso el tiempo quedando en la hora final de la noche cuando el dolor de espalda la despertó haciendo que lo primero que viera fuera el cuerpo muerto de su amado. Lo abrazo con fuerza una vez mas viendo como lentamente el cielo se empezaba a aclarar en el horizonte y así con dolor beso la frente de Link una ultima vez. Al separarse agarro aquel broche que mantenía su cabello en un solo lugar, que a la vez adornaba su frente y además, la reconocía como gobernante del reino crepuscular, y con fuerza se lo quito para después ponérselo con delicadeza al héroe haciendo que el pequeño adorno de plata reposara con fragilidad sobre la frente de este y le quitara a ella la capucha negra de su túnica. Con sus cabellos anaranjados cayendo cual cascada sobre su espalda, tomo el collar de plata con forma de lobo de su cuello y lo puso alrededor del de Link dejándolo cuidadosamente sobre el pecho de este.
-espérame lobito- dijo con voz quebrada acariciando el rostro pálido del héroe -cuando termine con todo esto iré contigo, y podremos estar junto para siempre- y así dejando al elegido de Farore en el centro de la fuente con sus brazos reposando en su pecho y con el collar a la vista, se paro frente a el empezando a cargar su mano derecha con un hechizo que desintegraría el cuerpo de la bestia sagrada.
-Adiós Link- y cuando sintió como el hechizo llegaba a su punto mas álgido, cerro los ojos dispuesta a soltar la energía. Fue entonces cuando sintió como una mano la detenía de su cometido y abriendo los ojos vio como una doncella la miraba a su lado y con su blanca mano sobre la piel azulada de la regente de ojos escarlata.
-la gran hada- dijo al ver a la mujer de cabellos verdes y de alas luminosas.
- aun no es el momento para eso- escucho la voz de la hada que lentamente bajaba el brazo de la reina del crepúsculo.
-¿de que serviría?- dijo intentando de que su voz no se quebrara al hablar - ya no vive, dio todo por este desgraciado mundo y al final la vida así le paga-
-eso es porque estas adelantando hechos que aun no deben pasar- dijo la dama de piel nívea para después arrodillarse y tomando la cabeza de Link entre sus manos y colocarla en su regazo -despierta pequeño que aun no es tu hora- y así empezó a cantar una canción suave y lenta haciendo que la hechicera la mirara de manera expectante. A medida que avanzaba la canción, la fuente se iluminaba empezando a salir hadas que danzaban alrededor de la hada y del héroe ante la atónita mirada de la regente del crepúsculo que sentía como el agua en la que estaba se empezaba a calentar lentamente y el viento lentamente a agitar meciendo sus largos cabellos anaranjados. De un momento a otro la voz del hada se empezó a escuchar mas fuerte que antes lo cual hizo que el lago se iluminara aún mas para después dejar ver como un gran espíritu en forma de cabra ancestral salía de este .
-Ordona - dijo Midna impresionada al ver como el espíritu se posaba sobre ambos cuerpos recubriéndolos con su escénica luminosa.
-aun tiene un papel que cumplir- se escuchó la voz de la hada cual eco - aun tiene una vida que vivir- y así en un resplandor que encegueció a la hechicera, tanto la hada como el espíritu empezaron a vibrar con fuerza haciendo que la tierra se estremeciera y logrando que Midna se tambaleara ante la sacudida del suelo. La canción siguió sonando cada vez mas fuerte y al igual que esta la luz aumento haciéndole imposible a la twili ver que pasaba, y fue de un momento a otro que el espíritu y el hada estallaron en un resplandor blanco y desapareciendo dejaron solos a ambos portadores de la trifuerza.
Apenas salió de su estupor, se lanzo al centro de la fuente tomando al héroe entre sus brazos viendo atónita como las heridas lentamente se cerraba y como la piel de Link volvía a tomar su color habitual y su cuerpo recuperaba un poco de grosor.
Con expectación e intriga vio como el elegido de Farore gimoteaba y abría lentamente sus ojos dejando ver aquel color azulado cual zafiro que tanto amaba la de ojos escarlata.
-¿Middy?- dijo con voz ronca enfocando con dificultad a la regente del crepúsculo quien no podía retener sus lágrimas de felicidad.
-soy yo lobito- dijo con felicidad sintiendo como la bestia sagrada acunaba su rostro con una mano haciendo que la de mirada escarlata sostuviera aquella mano como si la vida se le fuera en ella besando su palma con alegría y devoción.
-volviste- dijo Link con alegría -de verdad volviste, pero ¿como?- pregunto sintiendo como los brazos de Midna lo rodeaban llenándolo de calor.
-no importa. Te dije que nos volveríamos a ver-dijo acercándose a Link -volví por ti- y así estrechándolo unió sus labios con devoción a los de el héroe elegido por las diosas el cual la abrazo respondiendo al gesto calmando el tormento de ambos corazones que en aquella unión sintieron como sus almas volvían a quedar encadenadas una vez mas. Sintiendo como sus vidas se volvían a sentir completas una vez mas.
Y bueno eso fue todo, espero que les haya gustado ya saben si tienen alguna sugerencia o reclamo los pueden dejar en los comentarios.
Nos vemos en otro capitulo de esta historia.
