Salvación desde las Sombras
Hola a todos. He vuelto, sé que me demoré un poco por motivos personales, pero como ya resolví todo lo que tenía que hacer, estoy acá otra vez para seguir esta historia.
Después de la tormenta
El imponente sol se alzaba una vez más sobre la tierra bendecida por las tres diosas creadoras. Su calidez y la belleza de su naturaleza se expandía bañando cada rincón del reino de Hyrule, desde el caluroso desierto Gerudo al oeste hasta el altísimo y temerario monte de la muerte al este; desde el gélido pico nevado al norte hasta el frondoso y verde bosque al sur del reino,y el cual, para su desgracia en su centro, el corazón de esas tierras estaba cubierta por una barrera negra que se comía y rodeaba toda la ciudadela de Hyrule incluyendo toda la verde pradera que la rodeaba.
A pesar de esto, parecía que la quietud y paz del reino era alimentada por el gran astro que los iluminaba dando así un confort a las tierras ante la adversidad que estaban sufriendo en aquel momento. La paz generada por el astro rey se veía y se sentía en cada rincón, incluyendo aquel bosque lleno de vida al sur del reino que en su interior resguardaba al poblado de Ordon. Aunque este era bien conocido por su tranquilidad y la hospitalidad de su gente, en aquel momento este era nada mas que un pueblo fantasma donde los vestigios de vida en ruina eran lo único que quedaba de aquel alegre poblado. Ni los animales de granja que se escuchaban tanto al amanecer como al atardecer, ni las voces de los adultos llamando a los niños se podía escuchar, solo el sonido de los árboles se podía escuchar en aquel lugar.
No obstante, en una de las casas que estaba en el pueblo, aquella que estaba a la entrada de la aldea más específicamente, se encontraba los dos únicos que en aquel momento habitaban. Aquellos que eran llamados "bendecidos por las diosas".
En el interior de la casa, ubicado en la segunda planta estaba la cama donde reposaba el héroe elegido por las diosas que se encontraba acostado y vendado a la altura del pecho, con un parche en el ojo y un trapo húmedo sobre su cabeza. Este tenía los ojos cerrados y la boca entre abierta dejando salir un leve y casi inaudible ronquido y, aunque su rostro estaba vendado, la tranquilidad que este mostraba era comparada a la tranquilidad que se sentía en el pueblo.
Al lado de este estaba la regente del crepúsculo y la reencarnación de la guardiana del inframundo vestida solo con su sarong y las sombras que cubrían su cuerpo. Estaba sentada en una silla mientras sostenía la mano izquierda del muchacho en la que tenia la marca de la trifuerza del valor.
-A pesar de la energía que te dio la gran Hada y la fuerza que te presto el espíritu de Ordona, aun sigues herido- dijo en un susurro la de cabellos anaranjados mientras acariciaba con delicadeza la mejilla del hyliano.
-¿Middy?- dijo con voz ronca enfocando con dificultad a la regente del crepúsculo quien no podía retener sus lágrimas de felicidad.
-soy yo lobito- dijo con felicidad sintiendo como la bestia sagrada acunaba su rostro con una mano haciendo que la de mirada escarlata sostuviera aquella mano como si la vida se le fuera en ella besando su palma con alegría y devoción.
-volviste- dijo Link con alegría -de verdad volviste, pero ¿como?- pregunto sintiendo como los brazos de Midna lo rodeaban llenándolo de calor.
-no importa. Te dije que nos volveríamos a ver-dijo acercándose a Link -volví por ti- y así estrechándolo unió sus labios con devoción a los del héroe elegido por las diosas el cual la abrazo respondiendo al gesto calmando el tormento de ambos corazones que en aquella unión sintieron como sus almas volvían a quedar encadenadas una vez más. Sintiendo como sus vidas se volvían a sentir completas una vez más.
Había esperado por aquello por mucho tiempo, creyendo que jamás podría volver a ver a su amada bestia de ojos zarcos, que jamás podría volver a disfrutar de su confortante calor y de sus fuertes brazos que en ese momento estaban un poco delgados a como los recordaba. No obstante, ahí estaba ella con Link entre sus brazos uniendo sus labios con los de él, saboreando y deleitándose con la suavidad de estos. Lo apretó con mas fuerza ante la felicidad que sentía en aquel momento haciendo que el héroe soltara un pequeño quejido. Ante esto, Midna miro con preocupación a Link para después con una de sus manos abrir la destrozada túnica verde dejando al descubierto el pecho de este de donde emergían hilos rojos por la herida en el centro de este.
-estas sangrando - dijo con preocupación al ver la gran herida que había dejado la espada maldita del espectro.
-no es nada- respondió el héroe con un susurro débil. Y al igual que esa herida, la que tenía Link atravesando su ojo izquierdo estaba soltando un leve hilo que bajaba y delineaba el mentón del héroe. Con rapidez examino ambas heridas viendo que estas no eran ni la mitad de profundas que eran las originales haciendo que la regente de ojos escarlata soltara un leve suspiro de alivio al ver que no eran tan graves, sin embargo, se reprendió a si misma por no haberse dado cuenta de aquello gracias a la euforia que había sentido de ver vivo otra vez a su amado.
-creo que voy a dormir un rato- dijo Link mientras luchaba por mantener sus ojos abiertos, lo cual le fue imposible al sentir como la cálida y pálida mano de Midna le acunaba el rostro y lo pegaba a su pecho haciendo que este se durmiera al instante.
-duerme ya lobito- dijo con un dulce susurro en su puntiaguda oreja -yo seré la que te cuide esta vez- y con eso último, el héroe de ojos azules cerro sus ojos.
Después de aquello uso un poco de magia para así poder cargar al héroe entre sus brazos y llevarlo hasta su hogar en la casa del árbol. Ya adentro uso, magia para poder quitarle la túnica y la camisa blanca para poder vendar las heridas. Fue mayor su sorpresa, su tristeza y su ira al ver como la espalda de Link estaba llena de cicatrices. Algunas las recordaba y sabia su origen gracias al periplo que ambos vivieron, sin embargo, la mayoría eran mas recientes a aquel tiempo. Y así como le quito la camisa, le quito el pantalón el que no estaba en mejor estado, y así pudo ver que al igual que su espalda y pecho, sus piernas tenían algunas marcas. Algunas eran pequeñas pero profundas como si hubieran sido hechas con una daga, las demás eran alargadas y no tan profundas.
Maldijo a Dark Link una vez más, no obstante, se trago su ira y se dedico a vendar las heridas abiertas del héroe. Sin dudarlo era preferible tenerlo así que tenerlo a como había llegado a la fuente.
Fue entonces que vio un leve brillo en su mano derecha sacándola de sus cavilaciones. Retirando la mano de la mejilla del inconsciente héroe vio con detenimiento como la marca de la trifuerza del poder titilaba como estrella haciendo que la hechicera se perdiera un momento en el brillo de este solo para después ver como la marca de Link titilaba de la misma manera.
-durante tu batalla con el emperador en el castillo en la cual fuiste vencida, de aquel deseo de proteger a tu amado hizo que parte de tu alma y poder viajaran y se unieran al héroe dándole fuerza en su batalla, como resultado final tu alma y la del héroe se encadenaron-
Recordó al fantasma de la pequeña anciana que la había ido a visitar al crepúsculo a aquella tina debajo de su despacho. Aquel brillo era confortante y con delicadeza unió ambas manos marcadas haciendo que ambas trifuerza brillaran una vez mas para apagarse. Fue entonces que vio como los dedos del héroe se cerraron haciendo que Midna levantara la mirada encontrando la mirada azulada del hyliano.
-Link- dijo en un susurro mientras acariciaba la mano de este.
-Midna- respondió este con su voz ronca.
-¿Como te sientes?- pregunto retirando el trapo húmedo de su frente al ver que la fiebre que tenia por la mañana había disminuido.
-como si un bulbo me hubiera envestido una y otra vez- dijo haciendo que la regente soltara una pequeña risa y logrando que el héroe sonriera al volver a escuchar la voz de su amiga -Middy…-
-¿si?-
-de verdad estas aquí- dijo apretando un poco la mano de la twili.
-dije que nos volveríamos a ver- sonrió la hechicera dejando ver un poco sus blancos dientes y aquellos sobre salientes colmillos.
-pero rompiste el espejo- dijo con tristeza el héroe- ¿Cómo volviste?-
-de eso podemos hablar después- dijo con voz calma. Fue entonces que Link frunció el ceño mientras miraba a un punto fijo solo para después soltar la mano de Midna y alejarse un poco.
Confundida por la actitud del oji azul, siguió la mirada de Link encontrando la trifuerza del poder dibujada en el dorso de su mano.
-no es lo que tu crees- dijo Midna para tranquilizar al héroe que no despegaba su mirada del fragmento de la trifuerza.
-¿Cómo es que tienes esa cosa en tu mano?- dijo con precaución y un poco de ira.
-es una larga historia- dijo mientras ocultaba su mano al sentir la inquisidora mirada de la bestia sobre ella -hablaremos de eso después-
-¿Por qué no ahora?-
-Link no es neces…-
-¿Qué tienes que ocultar?- recrimino Link - ¿Qué es lo que no me quieres decir?-
-no estoy ocultando nada- dijo dolida y un poco enfadada la regente – tienes que descansar, hace un par de horas estabas muerto. Aun sigues herido y tienes que descansar-
-no lo necesito- y así intento levantarse solo para después soltar un quejido de dolor.
- si, estas en perfecto estado- dijo Midna con evidente sarcasmo para después poner una mano en el pecho de Link y recostarlo en la cama, sin embargo, al ver como este no quitaba esa mirada recriminadora de su rostro, suspiro con cansancio solo para después soltar un suspiro mientras se masajeaba el puente de la nariz -mira, si quieres lo hablamos en la noche cuando estés un poco más recuperado-
-esta bien-
La de ojos escarlata se paro de la silla acomodando su sarong.
-voy por el desayuno-dijo solo para recibir un bufido de parte de Link.
Midna se acerco para darle un corto beso en los labios al heroe, sin embargo, este volteo la cara con enojo y con un toque de lo que parecía ser ¿miedo?. Al ver aquello la regente del crepúsculo sintió una tristeza invadirla al ver el comportamiento del rubio, a pesar de esto se acerco y le dio un beso en la mejilla.
-eres un bebe llorón- dijo al oído del héroe solo para después darle un pequeño golpe en la nariz con su dedo índice lo que logro sacarle un quejido de reproche.
Bajo las escaleras de un salto y se dirigió a la salida de la casa. Ya afuera soltó un suspiro de tristeza ante el trato que recibió del oji azul. Le dolió ver como este la miraba con ira, con reproche, pero lo que más le dolía y le desconcertaba era aquel toque de miedo que alcanzo a ver en el héroe.
-tal vez es lo que me merezco por haber roto el espejo sin despedirme- dijo con dolor.
Después de estar un tiempo perdida en sus pensamientos bajo las escaleras del árbol para caminar hacia aquel espantapájaros que estaba a un lado de la casa de Link. Había amarrado una soga entre el espantapájaros y las escaleras del árbol para así poder colgar su túnica y la ropa del rubio las cuales habían quedado empapadas del agua de la fuente de Ordona.
Al palpar su túnica negra vio como esta ya estaba seca así que la tomo de la cuerda y se la puso sobre sus hombros. Estaba caliente gracias a los rayos intensos del sol haciendo que la twili sonriera con satisfacción al sentir aquel calor del que no podía gozar en su mundo gracias a que en el crepúsculo no había cambios de temperatura ni de clima.
Después de un momento de disfrutar del calor, se puso la capota sobre su cabeza para después hacer aparecer su broche de plata que la identificaba como la regente del ocaso eterno. Después de haberse arreglado, vio la túnica despedazada del héroe que, al igual que su túnica negra, ya estaba seca pero agujerada en varias partes.
Tomo la tela verde opacada por la sangre entre sus manos y la llevo a su rostro inhalando el olor impregnado en esta. El aroma ferroso del liquido vital la inundo llenándola de melancolía al recordar todo lo vivido en los últimos días, sin embargo, el olor característico de Link aún seguía presente haciéndola olvidar del pasado y centrarse en el presente en el que ella podía compartir con el hyliano a pesar de que este estaba un poco reacio sabrá las diosas por qué.
-es un poco extraño y acosador de tu parte estar oliendo la túnica del héroe. ¿no crees? - escucho a sus espaldas logrando que esta pegara un grito de sorpresa para después voltearse con rapidez y lanzar un rayo de magia negra sobre sea quien sea que estaba detrás de ella.
Para su sorpresa su ataque fue absorbido por una mano fuerte y bronceada haciendo que Midna mirara a aquella o aquellas que estaban detrás de ella.
-Maldita sea Din. ¡Deja de aparecerte de esa manera! -exclamo la reina con enojo al ver a la diosa protectora parada con una postura altanera y burlesca. Se preguntaba si así se sentían los demás cuando ella bromeaba.
-haré de cuenta que no escuche la blasfemia- dijo la pelirroja cruzándose de brazos.
-Te dije que debíamos anunciarnos- escucho Midna y al ver detrás de la diosa del poder, salió una mujer igual de alta a la morena de piel nívea y cabellos verdes recogidos en dos elegantes coletas que caigan grácilmente sobre los hombros de la dama.
-o por favor. Jamás hubiéramos podido ver esa divertida reacción-
-Farore- dijo en un susurro al ver a la diosa del valor.
-Es un gusto volver a verte. Regente del crepúsculo-. Dijo la diosa dando una respetuosa reverencia ante la portadora de la trifuerza del poder.
-¿Qué hacen aquí?- dijo Midna con intriga al ver a las dos diosas creadores cayendo en la cuenta de la ausencia de la tercera -¿ Y Nayru ?-
-Mi hermana, la diosa de la sabiduría está en busca de su protegida- respondió la de ojos esmeralda.
-¿Zelda esta bien?- pregunto con preocupación ante el recuerdo de su querida amiga.
-no lo sabemos- respondió Din cruzada de brazos- desde que el espectro uso la trifuerza creando esa barrera negra, nuestra clarividencia se ha visto mermada en gran parte-
- como diablos es posible eso- exclamo Midna con desesperación -Son las diosas de oro, ¿Cómo es que un simple espectro es capaz de limitarlas tanto a ustedes que son los que le dieron vida a todo en este lugar? -
-Regente del crepúsculo…-
-¿Qué acaso no son omnipotentes?- interrumpió la twili a la diosa del valor.
-Midna...-
–Y son tres, el es solo uno salido de la maldición de un idiota que…-
-¡SUFICIENTE!- alzo la voz con fuerza la diosa del poder haciendo que una gran brisa sacudiera los árboles, la tierra e hicieran retroceder a la de ojos escarlata -No vinimos acá para ser irrespetadas por ti. Recuerda que todo lo que has logrado ha sido gran parte gracias a la fuerza y herramientas que nosotras te hemos dado así que te sugiero cerrar la boca y no cuestionarnos-
Quería responder con su usual mordaz sarcasmo, quería reprocharles todo lo que había pasado, no obstante, era cierto. Gran parte de la fuerza que Midna había sacado era gracias a Din y sus hermanas, además de que se sentía culpable al ser ella la que tenia la responsabilidad de detener a Dark Link fallando en el intento, así que lo único a lo que atino fue a agachar la cabeza en señal de sumisión.
-entiendo tu frustración regente del crepúsculo- dijo Farore con tono maternal- pero hay ciertos parámetros que mis hermanas y yo establecimos y a los que por voluntad propia nos sometimos para que la estabilidad del mundo y su funcionamiento no se vieran alterados-
-no podemos intervenir de la manera que tu quieres ya que, si lo hacemos, la energía gastada en aquello haría que el equilibrio del universo se desestabilizara – continuo Din lo que su hermana había empezado a decir -es por eso que le heredamos la trifuerza a nuestros elegidos, para que estos actúen como nuestros representantes en el mundo mortal y así llenar los agujeros que el enemigo encuentra en nuestras limitaciones-
Era increíble, hace un par de minutos la diosa del poder estaba actuando como una niña traviesa que no podía quedarse quieta, y en menos de un minuto se había transformado en un ser sabio e imponente de mano fuerte y corazón recto.
-lo lamento- dijo Midna mirando al suelo -solo que, he sido capaz de ver el alcance de la locura de ese demonio y como este ser cruel hace sufrir a los que mas quiero- dijo recordando las memorias que Zelda le mostró y el estado en el que había encontrado a Link.
-Lo sabemos- dijo Farore – Cuando rompiste el sello que el espectro puso en la alcoba de la reencarnación de Hylia, pudimos ver al igual que tu todo lo que la elegida de mi hermana Nayru sufrió-
Y así la diosa del valor se acerco a la de ojos escarlata y la miro con gratitud y cariño.
-y es por eso que estoy aquí- dijo para después dar una respetuosa reverencia -para agradecerte por haber salvado a mi elegido de las manos de la sombra que lo atormento durante tanto tiempo-
-no es algo que tengas que agradecer- dijo la de piel pálida- lo hubiera hecho aunque no me lo hubieras pedido- y así la diosa del valor levanto la mirada y acuno el rostro de la regente haciendo que esta sintiera un calor y tranquilidad ante el cariño expresado por la diosa Farore.
-Se que te duele su actitud, pero solo tienes que darle tiempo. Él te contara sus motivos, pero por el momento tendrás que ser su apoyo y aguantarlo-
-eso si que va a ser difícil- dijo con burla Midna haciendo que la diosa riera ante las ocurrencias de la twili.
-No desesperes- dijo con confianza la peli verde – tu y yo sabemos lo noble que su corazón puede llegar a ser, y a pesar de que su ira lo ha segado momentáneamente, contigo a su lado vuelve a ser aquel al que yo vi como mi elegido-
Definitivamente necesitaba esas reconfortantes palabras, palabras provenientes de nada mas ni nada menos que la diosa protectora de la bestia de ojos zarcos. Sin poder decir más solo asintió tomando la mano de la diosa quien apretó su mano pálida con cariño.
-sin embargo, esto aún no termina- dijo Din acercándose a Midna poniendo una mano sobre su hombro -no bajes la guardia ni tampoco te permitas relajarte. Ya viste lo fuerte que es y necesitaras de nuestro elegido para poder hacerle frente-
Y así ambas diosas se separaron de la hechicera.
-esperen- dijo Midna haciendo que ambas diosas se detuvieran -¿Dónde estarán? ¿Cómo podre contactarlas si necesito ayuda?
-solo tienes que escuchar a aquel instinto del que tanto te fías- dijo la pelirroja con una sonrisa maternal -y no te preocupes por el futuro. A pesar de que estamos impedidas en ciertas cosas conocemos a algunos que podrán ponerle correa al perro rabioso que es Dark Link. Alguien que tu conoces muy bien –
Y así ambas diosas se voltearon para después desaparecer en un resplandor que cegó por unos momentos a la elegida de la diosa del poder. Cuando este se apago Midna se vio otra vez sola a la entrada de la casa del héroe del crepúsculo.
Iba a perderse una vez mas en sus pensamientos después de la charla que tuvo con las diosas de oro, sin embargo, un sonido proveniente de su estomago hizo que cayera en cuenta de la falta de alimento que había tenido desde la tarde del día pasado.
-no puedo pensar con el estomago vacío- dijo para después dirigirse al lago de Ordon. Tomo prestada la caña que Link tenia guardada y que se la había hecho Colin y así fue a pescar. No sabia mucho sobre la gastronomía Hyliana, solo lo poco que había podido aprender durante el año y medio en el que viajo con Link, entre eso pescado frito que era lo que más comían al siempre encontrar una fuente donde Link podía pescar.
Después de muchos intentos fallidos, pudo por fin pescar dos siluros de Ordon los cuales llevo a la casa del hyliano y los puso al fuego como siempre había visto hacer a Link cuidando que estos no se quemaran. Pasados un par de minutos los peces estuvieron listos para comer.
-Link, es hora de comer- dijo Midna con los platos en la mano despertando al hylian quien con dificultad se sentó fijando su vista inquisidora en la twili.
-gracias- dijo con precaución el heroe tomando la comida de la mano de la regente del crepúsculo la cual se sentó a su lado para empezar a comer. El plato era simple, Siluro de Ordon cocina con pan y leche que Midna encontró en alguna de las casas de la villa. Al parecer los ordonianos no habían podido empacar toda la comida para poder transportarla a la ciudadela, y a pesar de que encontró unas cuantas calabazas en el jardín de Hanch, no sabía como prepararlas así que decidió no usarlas.
El silencio que se había instalado entre los dos era incomodo y casi sepulcral, solo se podía escuchar como los tenedores rozaban el plato. Link estando un poco incomodo así que se acomodo en la cama, sin embargo, hizo un mal movimiento haciendo que su torso y parte de su brazo izquierdo se resintieran. Al soltar el gemido de dolor por error hizo que el plato se deslizara y fuera atrapado a tiempo por Midna antes de que el plato se rompiera y se esparciera la comida por el suelo.
-aun sigues débil- dijo Midna dejando su plato de comida en el suelo y acomodándose mas cerca tomó el cubierto y lo llenó de comida para así poder darselo a Link.
-yo puedo sol…- sin embargo, la hechicera puso otra vez el tenedor en su lugar y le dio un fuerte golpe a Link en el hombro haciendo que este soltara un quejido de dolor.
-claramente no puedes así que cierra la boca para que tu orgullo no se salga y solo la abrirás para recibir el bocado- dijo con autoridad la regente haciendo que el hylian se callara y abriera la boca para recibir el bocado de pescado.
Fue así como Midna se acerco mas a Link para poder darle la comida sin que esta se regara. Al estar tan cerca no pudo evitar perderse en la mirada azul de Link centrándose en su único ojo visible al estar el otro vendado. A pesar del comportamiento de la bestia al principio, este se relajó y recibió sin protesta las cucharadas que la twili le ofrecía.
-Te quedo un poco de pescado en la boca- dijo Midna y así limpio suavemente el labio del hylian sintiendo la suave piel de este bajo su pulgar, y sin darse cuenta dejo su mano en aquel lugar perdida entre la mirada del héroe. Y así como la twili se perdió en su mirada azulada, Link no pudo evitar contemplar los dos orbes rojos cual rubí que poseía su amiga. El tiempo se pauso y ambos se perdieron en aquel momento hasta que el Hylian carraspeo y volteo el rostro mirando hacia otro lado.
-gracias por la comida- dijo con el rostro sonrojado -estaba deliciosa-
-no hay de que- respondió Midna con vergüenza ante lo ocurrido.
-me sorprende que supieras cocinar- se burlo link con una leve sonrisa en sus labios.
- año y medio recibiendo lo mismo día y noche, tenia que si o si aprender- respondió Midna haciendo reír al rubio.
-vamos no fue tan malo-
-si no contamos las innumerables pesadillas que tuve con pescados después de nuestro viaje, entonces tienes razón no lo fue- y así el hylian al igual que la twili estallaron en risa lo que hizo que Link se resintiera un poco -tienes que descansar tonto. Aun sigues herido-
-dentro de un par de días me sentiré bien- dijo recostándose para seguir durmiendo- pero aun no respondes mis preguntas-
-descansa y hablaremos en la noche- Respondió la twili solo para recibir un gruñido de parte del heroe quien se acomodó y durmió siendo vigilado por su amiga.
Y así el día paso. El héroe durmió durante toda la tarde siendo acompañado por la regente de cabellos naranjas quien meditaba estando al lado de la cama. Cuando la noche cayo, se separó del ordoniano para poder conseguir la cena que solo consistió en unos huevos que encontró en la granja de Fado junto con un poco de leche que había quedado del almuerzo.
Al igual que la anterior comida, Midna le llevo la comida a la cama al joven héroe, no obstante, este se rehusó a seguir sentado en aquel lugar, así que con ayuda de la hechicera ambos bajaron al pequeño comedor que el hylian tenia en la primera planta y cenaron ahí a la luz del fuego de la chimenea. Y al igual que la anterior vez, Midna asistió al héroe a comer al este aun seguir resentido en el pecho y hombros.
-mañana te traeré agua de la fuente para que te la tomes y mejores- dijo mientras le daba otro bocado de huevo a Link quien solo asintió mientras masticaba.
Así la cena paso, ninguno de los dos hablaba, solo se concentraban en la tarea de alimentarse y ser alimentados, en el caso del rubio, y cuando ambos acabaron, Midna tomo los platos y los llevo al fregadero para lavarlos con un poco de torpeza al no estar acostumbrada a aquello.
Cuando volvió al comedor, vio como Link estaba sentado en una silla frente a la chimenea viendo crepitar la madera ante el calor del fuego. Sabiendo lo que se venía, suspiro y tomo la silla en la que antes estaba sentada y la puso al lado del héroe fijando su vista en la incandescente flama. Los minutos pasaron y Midna suspiro cruzando las piernas una sobre la otra al igual que sus brazos.
-¿Qué es lo que querías saber?- dijo centrando su mirada en el rostro de Link.
-todo- dijo sin despegar la mirada de la chimenea -quiero saber todo lo que paso desde que nos separamos. Quiero saber como es que tienes la trifuerza del poder, como es que volviste y como es que me encontraste- y al finalizar la frase la vio con aquella mirada inquisidora -quiero que me lo digas todo Midna-
Y fue entonces que vio en esa mirada azulada aquel destello de miedo perdido en un mar de inseguridad y preocupación, así que suspirando contó todo lo que había vivido desde el día en que rompió el espejo. Contó como se había arrepentido de su acción, de como durante 7 meses se había arrepentido de lo que había hecho y de cómo se había asegurado de que su mundo conociera de él y su leyenda a lo que Link rio.
-genial. Yo evitando a Zelda para que no dijera nada de lo ocurrido solo para saber que en el crepúsculo la mitad del mundo ya sabe de nuestra historia- dijo con sarcasmo.
-y te ven todos los días cada que pasan por el centro de la ciudadela-dijo Midna para después contarle de la estatua que había mandado a construir haciendo que el heroe del crepúsculo se cubriera el rostro intentando de ocultar su vergüenza.
Siguiendo con la historia, la hechicera contó cómo había llegado a su mundo con aquel fragmento del poder de las diosas titilando en su mano derecha y el que lucho por esconder, de cómo se intentaba de convencer de que sus acciones eran buenas, y durante toda la narración Link estuvo con la mirada gacha y triste.
-así que no tenias planeado volver- dijo Link mientras perdía su atención en sus manos vendadas.
- no- atino a decir la regente del crepúsculo en un susurro recordando como la bestia de ojos zafiro había sufrido en el tiempo en que estaban separados.
-no es como si no lo supiera- rio el héroe sin gracia -se que lo hacías por el bien de ambos mundos, pero…- vacilo por un momento mientras se masajeaba el dorso de su mano izquierda donde estaba el fragmento de la trifuerza.
-¿Qué?- pregunto con suavidad Midna incitándolo a continuar.
-¿por qué no me contaste que Zant era tu hermano?- dijo el héroe con una mirada adolorida viendo directamente a la regente del crepúsculo. Fue ahí cuando recordó las memorias que Zelda le había mostrado haciendo que ella agachara la cabeza.
-¿Por qué nunca me contaste de tus problemas? ¿acaso no confiabas en mí?-
-no, Link no es eso – dijo con rapidez acercándose a al héroe tomando gentilmente sus manos vendadas entre sus manos pálidas -yo si confiaba en ti-
-entonces ¿por que no me lo dijiste?- dijo el hylian apretando las manos de Midna -tu sufrías y aun así no dijiste nada-
-no quería que te preocuparas- respondió mientras agachaba la cabeza- tu estabas cargando con tu destino y el peso de dos mundos y no quería que tu cargaras también con mis problemas-
-tonta- escucho a Link decir para después sentir como este le daba un pequeño golpe en la frente con su dedo índice -tu también cargaste con ese destino y con el peso de ambos mundos- y a pesar de que este sonreía, sabia que el heroe estaba un poco resentido por aquello.
Dejando aquello de lado, siguió la historia contando como Impaz la había visitado y le había contado sobre la unión que ellos dos compartían incluyendo como los sentimientos de la twili influían sobre aquello. A pesar de que lo había dicho, parecía que Link no le había tomado tanta importancia haciendo que la regente del crepúsculo se sintiera rechaza.
"quizás solo fue euforia" pensó al recordar el beso que tuvo con el héroe después de que este despertara en la fuente de ordona haciendo que la twili dudara sobre su relación con su amado.
Dejando sus preocupaciones aun lado, siguió la historia pasando a la parte de la batalla contra Maryn y del cómo había conseguido el libro prohibido de Zant haciendo que Link se riera ante lo acontecido.
-¿Quién lo diría? La respuesta llego gracias a tu hermano- dijo ante aquella ironía de haber recibido la respuesta a todos sus problemas por medio de aquel que les hizo la vida un infierno durante año y medio.
Y así prosiguió la historia, desde su encuentro con las diosas, su llegada a Ordon, el traslado del pueblo a la ciudadela y de cómo había encontrado y visto todo lo que ella había sufrido. Contó todo hasta el final cuando ella pelea y lo rescata del espectro.
-desgraciado, no puedo creer que esa cosa haya salido de mi interior- dijo con ira Link al escuchar como Zelda había sufrido y había sido casi violada por el espectro.
-no es tu culpa- dijo Midna intentando de confort.
-si lo es- dijo levantándose exasperado -el se alimento gracias a mi ira, gracias a mi dolor. Jugo con eso y ahora tanto Zelda como Ordon están atrapados detrás de esa barrera y todo por mi culpa- dijo con ira para después patear con fuerza la silla en la que estaba sentado mandándola contra la pared.
-Link calmate- dijo Midna tomando por los hombros al héroe viendo como sus ojos se cristalizaban ante la idea de sus familiares y amigos en peligro. Al ver aquella imagen de su amado lobo solo hizo que el corazón de la twili se encogiera de dolor y terminara abrazando al hylian quien sollozo sobre el hombro de la de mirada escarlata.
-fue mi culpa- repitió en un gemido lastimero haciendo que Midna se separara y tomara su rostro entre sus pálidas manos.
-lobito escúchame- dijo con tono maternal -ese espectro ha existido desde la época del héroe del tiempo. Es un demonio que siempre ha estado atormentando a los héroes elegidos por las diosas, tu no lo trajiste al mundo, su existencia es algo que tu no podías conocer ni tampoco controlar, así que deja de culparte por ello-
Y así volvió a abrazar al héroe el cual se calmo ante las dulces palabras de Midna. Así se mantuvieron hasta que después de unos minutos Link rompió el abrazo.
-gracias Middy. Gracias por siempre apoyarme- dijo con calma.
-no hay de que- dijo con una sonrisa al escuchar una vez más el apodo de cariño que el héroe le tenía. - Aunque a veces eres un dolor de cabeza- y así el héroe al igual que la reencarnación de la guardiana del inframundo rieron sin darse cuenta de cómo sus manos seguían unidas. Cuando ambos se dieron cuenta se soltaron sonrojándose haciendo que Link se rascara la nuca incomodo y Midna se masajeara el dorso de su mano con nerviosismo.
-¿dónde vas a dormir?- pregunto el heroe al saber que su cama era muy pequeña para dos.
La idea de dormir con Link en la misma cama hacia que la regente se sonrojara.
-voy a dormir en la planta baja frente a la chimenea- dijo ocultando su nerviosismo ante la idea que había llegado a su cabeza.
-pero no hay ninguna cama, y no dejare que duermas en el piso- dijo el rubio con determinación -yo dormiré en la planta baja, tu toma mi cama-
-ni lo pienses- dijo cruzándose de brazos -en primer lugar, tu estas aun en recuperación y necesitas un lugar donde descansar. En segundo lugar, tu cama es un poco pequeña para mí- dijo al recordar como las semanas en las que se quedo en la casa de Link había dormido un poco incomoda gracias a su estatura -estaba pensando traer la cama matrimonial de tus padres. ¿crees que les importara si la tomo prestada durante unas noches? -
-no creo- dijo Link -prefiero eso a que duermas en el piso-
-gracias- respondió Midna.
Y así como dijo, trajo la cama matrimonial de Ruls y Uli con ayuda de un poco de magia.
-hasta mañana Middy-dijo Link desde la planta alta.
-hasta mañana lobito-
Y hasta acá llega el capítulo de hoy. Nos vemos luego.
