Los lunes significaban, posiblemente pelearse con el estúpido que cobraba en su café favorito, por que se equivocara al tomar su orden, siendo evidente para todas las demás personas que trabajaban en la sucursal, que ese imbécil tenia algo contra el, pero a un que el gerente perjurara que iba a resolver el problema, todos los lunes seguía ese imbécil en la caja registradora y con el sus problemas.
Los lunes significaba perder el autobus que lo regresaba a su casa, y tener que esperar quince minutos a que pasara otro, pidiendo que viniera lo suficientemente vacio como para poder sentarse y descanzar.
Pero sobre todas las cosas, los lunes significaban una cosa.
Y esa cosa, era lo mejor de su semana.
- - Bienvenido a casa amo – susurro su novia vestida con un escotado y sugerente disfraz de maid, que marcaba de sobre manera su busto y dejaba poco a la imaginación de sus hermosas nalgas – ¿que desea hacer? - dijo sugerentemente la chica acercándose a un embobado Marco, que no sabia muy bien a donde observar – desea tomar un baño, desea cenar o me desea a mi – una sonrisa cruzo los labios de Janna, cuando su novio se abalanzo sobre ella.
Los lunes podían significar muchas cosas, pero sobre todo, significaban noches de roleo sexual, y valla que eso hacia que el resto de la semana no fuera una mierda.
