Salvación desde las Sombras

Uff cuanto polvo. Casi un año y medio sin actualizar. Lo siento, la universidad me esta comiendo vivo. En fin, acá el capítulo.

El grupo de Expedicion

La noche, aquel momento del día en la vida cotidiana que unos pocos aprecian y que unos cuantos valoran. La belleza incomprendida que solo las almas de corazón tranquilo y mente serena logran disfrutar de su misterioso y mágico encanto en su pacifico silencio y su calmada oscuridad. La dama confidente de las propuestas románticas y de los actos de entrega pasionales que guarda con recelo los secretos que los amantes le encomiendan al ser armonioso y prudente para que las voces chismosas del mundo no tengan de que hablar en sus tiempos de ocio y así evitar que las lenguas afiladas y venenosas destruyan con su envidia y recelo aquellos mágicos sentimientos.

Aquella bella noche en el reino de Hyrule la luna menguante y sus acompañantes titilantes resguardaban a los hijos de las diosas doradas en toda la extensión de las tierras de la nación. No había nadie que se viera privado de la bendición que la doncella negra le ofrecía a cada uno de los moradores del reino hyliano. Ni los valientes guardias que rondaban y vigilaban en sus puestos, ni los espectros endemoniados y totalmente desquiciados que se encontraban dentro de la muralla oscura eran privados del misticismo y la fantasía que les era concedido.

Y así como la muralla negra y su interior era bendecido por la noche así también era bendecido el pueblo perdido entre el bosque y nuevamente habitado de Ordon donde la salvación de las tierras de las diosas doradas descansaba para así poder continuar con su travesía de buscar la paz una vez más para la gente de Hyrule. No obstante, y como era de esperarse eran pocos los que en esa media noche se mantenían despiertos y entre aquellos estaban los elegidos por las diosas portadores de la trifuerza del poder y del valor.

Las reencarnaciones del heroe del tiempo y de la guardiana del inframundo se hallaban acostados en la cama matrimonial entre los brazos de su ser amado contemplándose mutuamente. La cama desecha y aquella capa de sudor que perlaba sus cuerpos desnudos eran los vestigios del acto carnal y pasional que ambos amantes le habían encomendado a la luna en esa misma noche.

Link el heroe del crepúsculo y la bestia sagrada de ojos zarcos miraba con adoración a la mujer que tenia entre sus brazos mientras se perdía en aquella mirada escarlata que la monarca poseía. Si le pidieran que mencionara la parte que mas le gustaba de Midna sin pensarlo 2 veces diría que eran sus ojos carmesí los que más le gustaban de la regente de las sombras. Sabía que jamás se cansaría de ver esos expresivos y exóticos ojos que su amante y amiga de aventuras tenia, esos ojos que podían enterrar a alguien con su mirada penetrante y que podrían hacer que hasta el mas cobarde sacara de su interior fuerzas para enfrentarse a las calamidades que la vida presentara. Con solo un pequeño parpadeo podía hacer que hasta el más fiero guerrero sintiera sus pies y sus piernas temblar y desfallecer ante la felina y muy coqueta mirada de la twili. Y él era sin duda fiel testigo de eso.

El consejo de guerra que había invocado Zelda el día anterior había terminado entrada la tarde cuando el cielo se empezaba a tintar de los colores anaranjados y rojizos del ocaso. Renado, Bo, Jaggle y Hanch habían decidido ir a la casa del alcalde a descansar y hablar de las actividades posteriores para hacer que la aldea volviera al estado que conocían ya que sin duda ese mes y medio que estuvieron afuera logro que la comida y los sembradíos que habían quedado atrás se dañaran y se pudrieran. Durante su trayecto se encontraron con Fado y el señor Barnes que habían estado ayudando a, las mujeres y los niños a reparar las viviendas y los destrozos que los espectros habían dejado. Si bien es cierto que Renado ni Barnes estaban en la obligación de ayudarlos, estos como buenos amigos se ofrecieron para darles una mano a los ordonianos logrando que Talo, Malo y su padre Jaggle se ofrecieran a devolverles el favor cuando todo terminara para así reparar la villa de Kakariko.

Ashei, Auru, la princesa Zelda y otros 2 generales se habían quedado dentro de la tienda para discutir otros temas en los cuales los ordonianos y los 2 portadores de la trifuerza del poder y el valor ya no eran requeridos. Apenas salió junto con Midna pudo ver a Ilia junto con Telma y algunos de los hylianos que lograron escapar del muro quienes estaban en una enorme mesa sirviendo platos de comida a aquellos que se acercaran dejando así ver una fila bastante larga de sobrevivientes de la ciudadela que habían sido trasladados del dominio Zora a la aldea de Ordon.

"Y eso que la mitad se quedó en los dominios" había comentado Ashei durante el consejo después de que la regente de mirada escarlata le hubiera entrado la duda de cuantas personas habían logrado salvar y sin duda aquel dato lo había confortado un poco al saber que una buena cantidad de gente se había salvado del muro negro. Ver la aldea pacífica y tranquila de Ordon con tanta actividad era algo que lo tenía desconcertado ya que ni si quiera cuando hacían el festival de la cosecha se llenaba de esa manera. Iba a dirigirse junto con su amada twili a hacer la fila para poder comer y saludar, sin embargo, cuando estaban a punto de llegar a la fila el joven hylian fue abordado y como siempre tacleado por los niños ordonianos que le pedían tiempo con aquel al que ellos consideraban su ejemplo y modelo a seguir.

"has estado perdido durante 4 meses, nos lo debes" dijo Talo con su usual complejo de superioridad mientras se cruzaba de brazos y lo miraba de manera recriminante. Giro su mirada para ver a Midna quien se tapaba la boca para evitar una carcajada.

"Tranquilo, yo iré a comer y quizás me quede hablando con Zelda después de que ella se desocupe" Dijo la monarca después de haberse tragado las burlas que quería sacarle en cara a la bestia de ojos azules. Y así la de piel pálida tomo su plato de comida para volverse adentrar a la carpa central donde se encontraba la reencarnación de Hylia. Link y los niños al igual que Midna tomaron sus platos de comida y se sentaron alrededor de una fogata que el hyliano había hecho para que este le contara historias y los pusiera al tanto de lo que había pasado en esos 4 meses. Por obvias razones la historia de su desaparición fue resumida y con bastantes agujeros ya que el heroe de mirada zarca no quería asustar a los niños con las aterradoras anécdotas que le había tocado vivir, por lo cual decidió contarles la historia de amor que había escuchado de marte del sabio del bosque entre el heroe del tiempo y Saria la antigua sabia del bosque. Sin duda la que más había quedado encantada fue Beth quien al final dijo con ojos brillantes su deseo de vivir algo como eso mientras miraba de manera fugaz a Colin el cual a pesar de poner atención a la historia que Link contaba, se le notaba lo decaído que se veía por la pérdida de su padre.

"Y dinos Link, ¿tu y Midna son novios?" pregunto la pequeña niña logrando que el heroe escupiera un poco del vaso de agua que estaba tomando y a la vez llamando la atención de los niños. Cuando este no logro formular palabra y tartamudear varias veces en el intento los niños se rieron de alegría mientras cantaban una y otra vez "Link y Midna son novios, Link y Midna son novios" y así hundiendo al elegido por las diosas en la vergüenza en especial cuando miro a su alrededor y ver como las personas que estaban en el lugar lo veían y se reían de la escena. Entre ese selecto grupo estaba Telma guiñándole el ojo desde la lejanía y se reía de lo colorado que estaba el heroe portador de la trifuerza del coraje.

"Farore por favor mátame" recordó la súplica silenciosa que había resonado en su cabeza mientras se intentaba esconder dentro de su camisa de trabajo y mientras vigilaba la carpa central rogando para que Midna no hubiera escuchado las mofas de los niños. Así paso el tiempo hasta que cayo la noche y junto con ella llego Sera, Pergie y su madre Uli a recoger a los niños quienes estaban extasiados con las canciones que Link había empezado a tocar en la ocarina de Saria sorprendiendo a los infantes en gran medida al descubrir aquel talento escondido del heroe.

"suena hermoso" le dijo su madre Uli mientras le daba un beso en la mejilla a su hijo adoptivo y así despedirse e irse a su casa con Colin quien había abrazado a su hermano antes de partir.

Sin duda aquel momento había sido fantástico al haber extrañado a los 4 niños durante sus días de cautiverio. Si bien había sido terriblemente vergonzoso las mofas de los niños, toda esa tarde fue un momento que recordaría para siempre al ser este uno de los momentos que lo alejaban de la tristeza y la locura que estaba viviendo. Y si bien había disfrutado de estar con su hermano menor y sus amigos, estaba terriblemente cansado de haber estado hablando y tocando la ocarina durante tanto tiempo.

Paso por la tienda central, sin embargo, no se adentro al no querer interrumpir a la regente de las sombras y a la princesa del destino en la conversación que pudieran estar teniendo así que sin más se dirigió a su casa llegando a está 2 horas antes de la media noche. Entro a su hogar el cual estaba completamente oscuro cerrando la puerta y sacándose con facilidad las botas que tenia puestas. Cuando estaba dispuesto a acostarse a descansar fue cuando sintió como unos brazos pálidos y bien conocidos para el lo abrazaban por el cuello.

"Es hora de que cumplas tu palabra lobito" recordó el hyliano el susurro que sintió detrás de su oreja mientras sentía el cálido aliento de la reencarnación de Hela recorrerle la mejilla. Después de aquello escucho el chasquido de los dedos de Midna haciendo que tanto la chimenea como las velas del lugar se encendieran. No tuvo tiempo de contemplar el lugar ya que la regente lo había lanzado contra la cama solo para después sentir como la twili se subía encima del él a horcadas permitiéndole al hylaino apreciar como la monarca no tenia ninguna prenda puesta, ni su túnica, ni su sarong ni tampoco las sombras que le servían de ropa interior.

"y te dije que te haría pagar el doble" recordó la mirada felina y traviesa que su amada tenia a pocos centímetros de su rostro, y así sin mas la hechicera mas fuerte del reino crepuscular le robo todo el aliento en un beso cargado de pasión y lujuria empezando aquel acto que le confiaron a la noche, a la luna y a las estrellas.

Así fue como ambos protegidos por las diosas terminaron completamente desnudos, abrazados y contemplándose el uno al otro. Así fue como Link termino perdido entre los ojos incandescentes de la doncella de las sombras, y gracias a la expresividad de los mismos es que pudo ver que algo tenia la bendecida por Din.

-estas preocupada- dijo el heroe en un susurro a centímetros de Midna mientras acunaba con su mano la piel pálida y aterciopelada de su rostro a la vez que retiraba un par de mechones anaranjados y bañados en sudor. La regente al verse descubierta sonrió tristemente mientras tomaba aquella mano entre las suyas solo para así poder besar la palma de la bestia de ojos zafiro.

-¿desde cuándo te volviste tan bueno para leer mis emociones?- pregunto la de mirada escarlata perdiéndose en el cálido tacto del heroe portador de la trifuerza del valor.

-creo que desde que me pediste ayuda a las afueras del desierto- respondió con simpleza el rubio mientras se encogía de hombros.

-cuanto tiempo- fue la frase que salió de los labios de Midna quien había cerrado los ojos sintiendo como Link empezaba a delinear su rostro, desde sus cejas delgadas y bien delineadas, sus parpados cerrados ocultando la llamarada de su mirada y sus labios entreabriéndolos levemente con el tacto de su pulgar. No decía nada, solo esperaba silenciosamente a su amiga confortándola y apoyándola de la misma manera que ella había esperado esa misma mañana cuando el heroe le conto de sus pesadillas -tengo miedo de lo que vayamos a encontrar mañana en el patíbulo-

-Middy no tienes nada de que temer- intento de consolar el rubio sin lograr su cometido al ver como la regente abría sus ojos dejando ver la preocupación que bañaba a su mirada.

-Tengo que temer- dijo mientras acariciaba el cabello de Link peinándolo con sus dedos detrás de la oreja del hyliano -la oscuridad vuelve a acechar no solo a las tierras de Hyrule sino también a las tuyas regente de las sombras- recordó la conversación que tuvo con las diosas de oro en mitad de su viaje a entre el crepúsculo y Hyrule.

-la advertencia que te dio Nayru- recordó Link la anécdota que Midna le había contado.

-¿Y si Dark Link pudo entrar al crepúsculo?- gimió la monarca con dolor y preocupación - ¿y si le hiso daño a mi gente mientras yo no estaba?- cada vez el heroe podía ver como el miedo se apoderaba de la hechicera estrujando su corazón al verla con aquella preocupación. La despreocupada y burlesca twili de la cual estaba perdidamente enamorado estaba sufriendo y le dolía, así que con determinación cerro el poco espacio que había entre ellos solo para dejar su nariz rosando con la de piel pálida mientras ponía un dedo en los labios de Midna para que esta dejara de hablar.

-sin importar lo que pase, sin importar lo que nos venga siempre estaré a tu lado- repitió la misma frase que la protegida de Din le había dicho en la tarde anterior -somos un equipo Middy y así como me ayudaste a cargar el peso de los dos mundos yo te ayudare a cargar el peso y la responsabilidad que tienes con tu gente-

Al escuchar aquello sintió como su corazón se calentó así que con fuerza quito el dedo que le cubría los labios solo para acortar la distancia y besar al heroe mientras lo abrazaba con desespero. Jamás había estado tan agradecida con la vida y el destino por haberles presentado a aquel muchacho Hyliano al que un principio había visto solo como un objeto de utilidad para al final caer perdidamente enamorada por el ordoniano.

-gracias lobito- susurro la regente mientras escondía su rostro en el pecho de la bestia de ojos azules. El silencio se instalo entre ambos mientras disfrutaban del calor y los mimos del otro, Midna acariciando con sus gentiles manos la espalda llena de cicatrices del heroe, y Link peinando el largo y anaranjado cabello de la reina del crepúsculo -vaya romántico empedernido en el que te has convertido- se burló la twili alzando el rostro para mirar los ojos azules que tanto le gustaban.

-la culpable tiene nombre propio- respondió el rubio con satisfacción al ver como Midna volvía a ese lado travieso y juguetón que tanto la caracterizaba. Vio como la reencarnación de la guardiana del inframundo sonrió con malicia mostrando sus colmillos alargados solo para acercarse al oído y susurrar en su oreja puntiaguda.

-la culpable de tu NO-VI-A- expreso en un susurro mientras saboreaba y recalcaba cada silaba de la palabra haciendo que al heroe se le fuera toda la sangre a la cara.

-los escuchaste- soltó en un suspiro cansado al saber que se venía las burlas de parte de la twili gracias a las mofas de los niños esa misma tarde.

-no sé qué disfrute más- dijo con su mirada de niña traviesa mientras agarraba las mejillas del hyliano y las jalaba con diversion -si el hecho de que no pudiste responder o del hecho de que la mitad del pueblo te estaba viendo- recordó esa misma tarde como estaba hablando animadamente con Zelda y Ashei. La reunión que habían tenido los altos mandos de hyrule había acabado, Auru y los 2 generales se habían ido a sus respectivas tiendas de acampar dejando a las 3 féminas solas en la tienda principal. Midna y Zelda fueron las que empezar la conversación estando Ashei un poco relegada al sentirse una intrusa entre las 2 monarcas. Sin embargo, fue Midna quien con su personalidad traviesa y enérgica logro hacer que la coronel de las fuerzas de Hyrule se relajara y se uniera a la reunión. Recordó como Ashei estaba contando con diversion como había sido formada por su padre al igual que se forma a un militar, de un momento a otro escucharon la estruendosa risa de los niños solo para después escuchar el singular canto de estos.

"Link y Midna son novios, Link y Midna son novios" apenas escucharon aquello ni cortas ni perezosas se levantaron a toda velocidad de sus asientos para poder sacar la cabeza por la entrada de la tienda y ver como los niños molestaban al heroe quien se intentaba de esconder dentro de su camisa de trabajo. Apenas vieron que Link se iba a girar se adentraron con rapidez para que este no las viera. Tanto Zelda como Ashei se quedaron viendo a la twili que lentamente se ponía roja solo para después estallar en risas ante lo sucedido.

-por favor Farore si de verdad me quieres te lo pido, matame- suplico el heroe en voz alta solo para hacer estallar en risas a la regente del crepúsculo. Con rapidez cogió las cobijas y se escondió entre ellas para huir de las burlas de la monarca. Después de unos minutos de risas constantes Midna paro mientras esta se tenia el abdomen del dolor que empezó a sentir de haberse reído durante tanto tiempo – ¿ya terminaste? – pregunto el heroe saliendo de entre las sabanas fingiendo indignación viendo como la de piel pálida estaba boca arriba mientras recuperaba el aliento.

-dame 5 minutos y vuelvo a retomarlo- respondió la twili haciendo que el heroe rodara los ojos ante lo dicho por la doncella. Así volvió a instalarse el silencio entre ambos hasta que la de ojos escarlata pregunto - ¿y bien? -

- ¿y bien qué? - pregunto confundido el hylian solo para recibir un bufido de fastidio para después ver como Midna quedaba de medio lado encarándolo.

- ¿no me lo preguntaras? ¿no lo harás oficial? –

- ¿oficial? - pregunto con confusión Link. La regente solo cerro los ojos con frustración al ver lo lento que podía ser el protegido de Farore en esos temas y solo fue cuando vio la frustración reflejada en la cara de la twili que lo entendió - ¿enserio es necesario? –

- quizás me gustan los hombres detallistas- y así la monarca se dio la vuelta dándole la espalda al heroe mostrando indignación.

"me lleva la que me trajo" pensó el elegido por las diosas – está bien ¿quieres ser mi novia? – rezongó la bestia al ver la actitud infantil de la hechicera.

-si ese es tu mejor esfuerzo no vamos a llegar lejos- y así vio como la monarca se cruzó de brazos sin dejar de darle la espalda al heroe.

-¡por amor a…!- maldijo entre dientes Link solo para soltar un suspiro de derrota -tu ganas- y así se apego a la espalda desnuda y pálida de la twili a la vez que la abrazaba y le susurraba al oído – Midna, reina del crepúsculo y mi amada compañera de aventuras ¿ me harías el honor de ser mi pareja y mi novia?-

-no fue tan difícil ¿verdad? - respondió con burla solo para después entrelazar los dedos de su mano pálida con la mano del heroe que la estaba abrazando -y como eres mas lento que un burro me veo en la necesidad de aclarar que acepto – y así escucho como el heroe suspiraba y se acostaba a su lado apegándola más a su cuerpo.

-eres una niña caprichosa y berrinchuda ¿te lo he dicho? –

-lo tomare como un cumplido- y así se quedaron ambos elegidos apegados el uno con el otro mientras eran arrastrados al mundo de los sueños.

Así el tiempo paso, la luna y sus centinelas se ocultaron cuando el imponente rey dorado del día se alzaba por el horizonte bañando al verde de las hojas de los arboles en el bosque de Hyrule. Claramente los héroes protegidos por Din y Farore estaban profundamente dormidos gracias a las actividades que se habían quedado haciendo hasta altas horas de la noche. Si no hubiera sido por un rayo de luz que se coló por la ventana del segundo piso y le daba directamente al elegido por las diosas en los ojos muy probablemente hubieran pasado la mañana de largo despertando muy entrada la tarde.

-Middy- gruño el hyliano llamando a su recién proclamada pareja para así poder despertarla -es hora de levantarnos- dijo Link mientras se estiraba y sacudía levemente a la twili del hombro. Como respuesta solo vio como la hechicera más fuerte del crepúsculo hundía el rostro en la almohada y soltaba un inentendible "ya voy".

Por mas de que quisiera dormir hasta tarde, Midna se levanto y estiraba la espalda haciendo sonar las vértebras de su espalda. Aquel día como había dicho Zelda, iban a ir de vuelta al patíbulo del desierto a intentar de abrir un portal a su mundo. A penas paso aquel pensamiento por su cabeza el sueño y la pereza desaparecieron de la monarca.

Con rapidez ambos tendieron la muy desordenada cama matrimonial en la que ambos habían dormido solo para sonreir ante los recuerdos anteriores a su descanso.

-creo que tendremos que lavar las sabanas- dijo el heroe al ver las cobijas y cierta mancha que se podía apreciar a la altura de la cintura.

-creo que deberíamos dejarlo asi- dijo la de mirada escarlata con una sonrisa infantil e inocente -seria un desperdicio sabiendo que se volverán a ensuciar- y asi pudo apreciar como el rostro de la bestia de ojos zarcos cambiaba de color.

-¡MIDNA!- exclamo el heroe solo para recibir una risa de parte de la regente de las sombras. Después de aquel momento el heroe de ojos zafiro empezó a cocinar un huevo con leche como desayuno para el y la de cabello anaranjado. Cuando ambos terminaron salieron de la casa donde vivía el ordoniano con dirección a la fuente de Ordona donde ambos se desnudaron para poder bañarse y quitar el olor a sudor que había quedado impregnado en su piel. Si bien el heroe estaba completamente curado de sus heridas hechas por el espectro endemoniado, fue la regente quien con coquetería y a la vez ternura ayudo al elegido a lavarse la espalda solo para después ser ayudada de la misma forma por su amado. Después de haber quedado totalmente limpios se acostaron en el suave césped abrazados mientras esperaban que el sol los secara para así poder ponerse la ropa e ir al encuentro con la expedición hacia el circo del espejo.

-Link… Midna… ¿están en casa? - escucharon el grito de Fado a lo lejos haciendo que la regente de las sombras rabiara como niña pequeña contra el pecho del hyliano.

-te juro que algún día voy a hacer un conjuro para que no pueda gritar durante un buen tiempo- soltó Midna con fastidio mientras hacia aparecer las sombras negras que le servían de ropa interior.

-no es su culpa- se rio el heroe después de haberse puesto la ropa interior solo para empezar a ponerse su camisa y pantalón de trabajo -seguramente fue Zelda quien lo mando a llamarnos, otra vez-

-entonces ya se a quien lanzarle el hechizo- expreso la twili con malicia haciendo reír al elegido por la actitud infantil de la regente del ocaso eterno.

Cuando estuvieron completamente vestidos empezaron a caminar hacia el pueblo fuertemente tomados de las manos. Aquel día soleado y su belleza los rodeaba a ambos haciendo que los miedos de la monarca se vieran levemente apaciguados ante el paisaje en el que estaban. Sin embargo, aquella calma se vio abruptamente interrumpida cuando llegaron al claro donde se ubicaba la casa del heroe a la entrada de la aldea.

-oh oh- dijo Midna en un susurro al ver la comitiva que los esperaba al frente del árbol. En el claro se podía ver a un grupo de 10 soldados con sus respectivos caballos siendo encabezados por Ashei montada en grande y negro garañón acompañada de Zelda quien en ese momento estaba al frente de su corcel blanco mientras lo alimentaba con una zanahoria y peinaba su larga crin blanca. Si bien podía ver la clara burla que estaba que se salía de los ojos de la azabache o la muy notable sonrisa que la princesa de Hyrule les mostro al verlos llegar, lo que había detenido la calma que los portadores de la trifuerza del poder y el valor era cierta castaña de pelo corto con cara de pocos amigos mientras sostenía las riendas de cierta yegua belga que ambos conocían bastante bien.

-¡Epona!- exclamo Link al ver a su amada yegua sin ningún rasguño. Sin ver el aura de muerte que Ilia desprendía intento de acercarse a la yegua para mimarla solo para ser recibido por una fuerte patada al estomago por parte de la ordoniana quien logro sacarle el aire y derribar al elegido por las diosas.

-Midna- llamo la castaña a la de mirada escarlata quien había sentido un sudor helado recorrerle la espalda al escuchar la voz que desprendía muerte y miseria por parte de Ilia - ¿quieres saber en dónde encontramos a Epona? -

-pues ahora que lo preguntas… -respondió la twili con nerviosismo mientras escuchaba como Ashei ahogaba una carcajada al igual que Zelda.

-la pobrecita estaba sola rondando la pradera de Eldin cerca de la entrada de villa Kakariko- entre más hablaba se podía apreciar como un tic esquizofrénico empezaba a darle a la ordoniana en uno de sus ojos -¿podrías decirme por que mi bella Epona estaba sola?-

Ver al heroe hecho un manojo de nervios era algo bastante común al saber que este era de cierta manera tímido y reservado, sin embargo, ver a la altanera y muy atrevida Midna tartamudear como niña intentando de explicar las razones de alguna travesura era algo que sin duda era digno de apreciar.

-creo que ya entendieron el mensaje Ilia- respondió la portadora de la trifuerza de la sabiduría dejando ver la sonrisa de burla y fascinación ante la escena que estaba viendo.

-yo creo que necesitan un poco más de escarnio público- respondi Ashei con malicia desde su caballo solo para estallar en risas al ver como la monarca de las sombras la intentaba de ahorcar con la mirada.

"nota mental: añadir a Ashei a la lista de gente a la que tengo que hacer pagar" pensó Midna con odio contenido ante las burlas de la coronel.

-Ashei- callo Zelda con una mirada divertida a la azabache- en fin, es hora de que montes tu caballo y dejes a Link y Midna montar a Epona, no tenemos tiempo que perder si queremos llegar al patíbulo del desierto para pasado mañana al mediodía.

-esperen un momento- se escucho la voz de la bestia sagrada quien había recuperado el aire y estaba levantándose del suelo con una mano en el abdomen -¿Ilia nos va a acompañar? ¿Por qué? -

- ella se ofreció- respondió con simpleza Zelda -se ofreció a acompañarnos como cocinera y enfermera del grupo de expedición. Además, dijo que no volvería a dejar a Epona al cargo de ustedes dos-

-los estoy vigilando- respondió con maldad la ordoniana mientras se subía a una yegua de color rubio pálido un poco más pequeña que Epona.

-este va a ser un viaje muy largo- dijo la monarca de cabello anaranjado acercándose al heroe.

-ni que lo digas- concordó el heroe con su amada mientras subía a la yegua belga solo para después ayudar a la regente de las sombras a subirse con el en la parte de atrás.

Y hasta acá el capítulo, intentare de actualizar mas seguido pero como siempre no prometo nada y nos leemos en la siguiente actualización.