Ok, quiero disculparme por un error garrafal que cometí y eso es no haberle dado su respectivo credito a FicAlthusserist que es el principal editor en la versión original de esta historia, en el último capítulo le di todo el crédito a Catspeaker y en eso me equivoque, así que quiero dejar en claro que la versión original es un esfuerzo colaborativo entre estos dos autores.
Hora que limpie mi conciencia ya puedo decir: ¡JESUCRISTO REDENTOR CALMA TU IRA Y TU RIGOR! Según el contador de palabras de google docs este capítulo llegó a 24 mil palabras que son 2 mil palabras más que el doble del primer capítulo que ya me había parecido un monstruo.
Usualmente me pongo a decir que todas las palmas se las merecen los autores originales, pero ahora no, si me merezco comentarios ahora, esto fue un esfuerzo titánico sinceramente, por favor denme sus comentarios sobre lo que piensan de la traducción bueno o malo, quiero cualquier comentario.
Pero fuera de eso, espero disfruten este capítulo.
-Sinverso-
La mayoría de la gente adora los fines de semana.
Es el tiempo en que puedes descansar del trabajo y la escuela, tiempo de relajación, calma y para recargar tus fuerzas.
Justo como cualquier otra persona, el hombre de 29 años Lincoln Loud amaba los fines de semana. Pero no era porque pudiera alejarse del trabajo, no era porque ese era el tiempo que podía hacer todo lo que él quisiera. No, era porque tenía dos días que podía usar para pasar con su familia sin ninguna distracción.
Y para Lincoln Loud, la familia lo era todo.
Especialmente sus hijos.
La mayoría de los padres podrían sentirse intimidados por tener que lidiar con 11 niños todo el día, pero no para Lincoln. Lincoln había tenido que lidiar con una familia grande toda su vida. Sus hijos solo eran una continuación de la vida que él siempre había tenido. Una vida en la que vivía con una familia grande. Él no podía imaginar algún momento en su vida en el que no estaría rodeado por sus seres amados.
Para Lincoln, vivir sin su familia era algo peor que morir.
Despertar cada mañana sabiendo que él tenía una casa llena de niños que no solo necesitaban su atención, ¿pero la querían su atención? Esa era su razón de ser. Eso era lo que hacía que se levantara de la cama todos los días. Claro, algunos estaban creciendo ya, y se sentía aterrado porque algunos tendrían que dejar el nido más temprano que tarde, pero aun así, eso significaba que sus hermanas podrían mudarse con él para poder vivir juntos de nuevo. De hecho para cuando todos ellos ya se hayan ido, sus hermanas y él ya podrían tener nietos para malcriar!
Poder vivir de nuevo con todas sus hermanas era el único consuelo que tenía cuando pensaba en sus bebés creciendo y yéndose de la casa.
Él se sentía culpable, culpable por tener que hacer que sus hermanas tomarán turnos semanales para vivir con él y los niños por la falta de espacio. Muy culpable. También se sentía culpable ya se que sentía muy feliz de que su primogénita, Loan, parecía no estar lista aún para crecer y dejar la casa, y que no lo estaría en varios años todavía. Se sentía culpable de lo mucho que quería mantener a sus hermanas y sus hijos cerca de él cada momento del día ya que los amaba a todos. Los amaba con cada célula de su ser. Lincoln era un hombre de familia por encima de todo, no había nada más importante que la familia.
Así es Lincoln sentía mucha culpa. Pero toda esa culpa iba de la mano con el profundo amor que sentía por su familia. Un amor que había cruzado lo que muchos llamarían "normal" pero sobre eso, él no sentía culpa. De hecho no se sentía tan mal sobre ir en contra de la normalidad, solo se sentía culpable sobre la infinita cantidad de amor que sentía por su familia y cuánto deseaba que jamás se separaran de ninguna forma.
Sus hermanas ya habían sufrido demasiado antes de haber llegado a esta paz que ahora gozaban, pero ahora la tenían. Ahora ellos estaban juntos de alguna forma, podían inclusive planear alguna forma para que pudieran estar juntos todo el tiempo en algún futuro.
Así que para lo que le importaba a Lincoln, si Loan necesitaba quedarse en casa con él por más tiempo, ella podía tomarse el tiempo que ella quisiera.
Pero por ahora, el fin de semana eran sus favoritos porque se podía enfocar enteramente a la siguiente generación de Louds, de cualquier forma que ellos lo necesitaran. Sus hijos aún querían la presencia de su padre en su vida y Lincoln estaba encantado con ese prospecto. Lincoln les daría todo el amor y atención que ellos quisieran, inclusive más, con todo placer y sin ninguna queja. Lincoln era el cuerno de la abundancia de amor para sus hermanas y para sus hijos. Y este fin de semana era una oportunidad para compartir esa abundancia de afecto con sus hijos sin distracciones.
Lincoln salió de la casa un poco después de las 6:30, se vistió con unos pants naranja y una camiseta. La primavera de Michigan se estaba portando muy bien, el clima no era lo suficientemente frío para necesitar abrigos y con ellos juntos, mas el sol saliendo, ellos se mantendrían tibios.
Lincoln era mañanero por naturaleza. Como creció con tantas hermanas se tuvo que acostumbrar a levantarse temprano para poder usar el baño primero, conseguir desayuno, o empezar con cualquiera de los planes que hacía cuando era joven. Haberse convertido en padre tan joven como él lo hizo solo hizo ese hábito aún más necesario ya que tenía que levantarse a darle de comer a los bebes, cambiar pañales y cosas relacionadas… Y sus padres pensaban que solo era él tratando de ser un buen tío. Pero Lincoln a sus 12 años había decidido que él jamás descuidaría a ninguno de sus hijos sin importar qué.
Así que levantarse a las 6am con su hermana Lynn (esta semana era su turno) y dos de sus hijos, Lacy y Lyle, no era ningún problema para él. De hecho le agradaba la idea.
Lacy era su hija concebida con Lynn, y se parecía a su madre en casi todo. Ella también tenía un gran entusiasmo por cualquier cosa que tuviera que ver con el deporte, su pasión por entrar en la cancha y demostrar su habilidad, tan extrovertida y lista para comerse al mundo como su madre. Pero algo genial era que no compartía los malos hábitos de su mamá que tenían que ver con perder y ganar. Lacy solo estaba genuinamente feliz de poder jugar y vitoreaba a cualquiera que ganara inclusive si fuera por delante de ella. Por supuesto que ella solía ganar de todas formas pero también en la victoria ella era una buena deportista y estaba lista para felicitar a cualquiera por un buen juego.
Quizás esa naturaleza amigable y divertida la consiguió de él. Y Lincoln se sentía orgulloso por ello. Su actitud en general estaba seguro que venía de él. Ella era un verdadero solecito, siempre feliz, siempre lista para hacerse amiga de quien fuera, siempre lista con una sonrisa y una palabra de apoyo.
Aunque si tuviera problemas en la escuela, ciertamente tenía algunas discapacidades para el aprendizaje, eso significaba que estaba en algunas clases especiales, pero eso no importaba. Lincoln estaba tan orgulloso de ella solo por ser ella. El estaba orgulloso de la persona que ella es no por sus logros, aunque él la felicita con la misma enjundia por dichos logros.
Y luego estaba su hijo Lyle. Lyle es el segundo hijo de Leni Y Lincoln, y tenía los mejores aspectos físicos de ambos padres. Se podría decir que Leni poseía una belleza despampanante, y Lincoln era también un hombre guapo, Pero Lyle combinó ambas partes y logró algo mejor. Era alto para su edad, y aparte esbelto, con un cuerpo naturalmente atlético con rasgos finos y angulares casi como un elfo. Su cabello de un rubio muy claro, solo un poco más oscuro que el platino de su madre, y tan largo que le llegaba a la mitad de la espalda, era bello y lustroso. Esa era la cereza en el pastel de la mística apariencia que tenía su hijo y era notable que esa cabellera era la envidia de todas las mujeres que se la topan.
El propio Lyle por el otro lado tenía una lengua venenosa y una mente ágil como complemento, a pesar de lo joven que era. Mientras que su madre podría muy fácilmente ser descrita como 'despistada', Lyle tomó la inteligencia de su padre y por desgracia ni pizca de dulzura de su madre, aunque eso fue probablemente por la frecuencia en la que Lyle era confundido por era un chico lindo.
Estas confusiones junto con su percepción propia de ser una persona más madura que la media probablemente le dio algo de resentimiento. El podría ser un chico dulce de vez en cuando, particularmente cuando tenía que ver con proteger a su familia, pero Lincoln realmente tenía que ser más firme cuando le reprochaba el hecho de que aunque tuviera frecuentemente la razón no tenía porque alardear por ello. Lyle era engreído cuando tenía la razón en algo y no podía evitar presumir cada que eso sucediera, eso era algo que toda la familia estaba tratando de resolver.
Lyle también compartía el amor de su padre por la fantasía, él se sentaría con su padre para ver cualquier producto que fuera de fantasía sin importarle la calidad con una enorme sonrisa en el rostro y al igual que Lincoln era un enorme fan del señor de los anillos. Lincoln a veces se tenía que preguntar si Lyle sentía orgullo por lo bien que se podía disfrazar como un elfo, ya que consiguió un interés por la arquería y había comenzado a salir con su hermana Lacy y su tía Lynn para entrenar su cuerpo.
Sus compañeros de entrenamiento ya lo estaban esperando, algo impacientes por cierto, aunque solo Lyle y Lynn, Lacy tenía una enorme sonrisa cuando noto a su padre corriendo hacia ellos. Lacy tenía puesto unos pants rojos y una camiseta blanca con un número "2" rojo, su largo cabello puesto en una cola de caballo justo como su mamá.
"¡Hola Papá!" Gritó con alegría.
Su madre estaba al lado de ella, sus brazos cruzados y una sonrisa picara. Solo llevaba un tank top rojo con un numero "1" de color blanco y unos shorts rojos muy cortos que dejaban ver sus pecosos muslos en su totalidad, ella le regalo a su hermano una sonrisa cuando lo noto viendolos y una mirada con esos ojos marrones que el amaba tanto.
"Te tardaste mucho, Stinkin."
Ella siempre había sido hermosa para él. Lincoln había estado enamorado de Lynn desde que tenía uso de razón (igual con el resto de sus hermanas pero el compartir cuarto con Lynn) los dos niños y la mujer con ellos le recordó a Lincoln todas las bendiciones que tenía, de cuanto amaba su vida.
Lyle era el único que se notaba genuinamente desesperado, golpeteando su pie como si el mundo se fuera a acabar si su padre no se apuraba.
"Vamos papá ¡llevamos 20 minutos esperándote! ¿Por qué te tardas tanto?"
Lyle llevaba unos pants grises ajustados y una sudadera. Su larga cabellera también peinada en una cola de caballo. Por desgracia eso lo hacía ver aún más femenino.
Lincoln entendía porque su hijo se frustraba con las constantes confusiones, pero con el tiempo quizás llegaría a decidir que le gustaba por lo atractivo que lo hacía. Él no tenía dudas de que Lyle podría acabar como un modelo si lo quisiera cuando creciera. Lola ya estaba pensando en presentarlo a algunos de sus viejos conocidos de sus días en los certámenes de belleza en algunos años.
Lincoln vio a su hijo y sonrió, "Estaba sacando algunos ingredientes a descongelar para que TÚ HERMANA LIENA pudiera tener el desayuno hecho cuando llegaramos. ¿O quieres que vuelva a la casa y meta todo de vuelta en el refrigerador?"
Mientras que todos sus niños eran hermanos el uno con el otro, algunos venían de la misma madre y esto creaba un lazo extra fuerte entre ellos. Linea era la primogénita de Leni y la hermana directa de Lyle. Lyle era extremadamente protector de Liena por ello.
El chico se ruborizó y se mostró apenado mientras masajeaba su nuca, "Bueno, entonces todo está bien. No quisiera que Lacy o la tía Lynn se perdieran el desayuno. No creo poder sobrevivir eso."
Lynn sonrió mientras que ponía su brazo alrededor de los hombros y cuello de Lyle de forma juguetona. Levantó al chico y le restregó los nudillos sobre su cabeza, "¡Así es! ¡Tu hermana y yo nos ponemos de muy mal humor cuando no comemos, Lyle! ¡No quieres ser la razón por la que tenemos hambre, mocoso!"
Lyle soltó un gritito de espanto, mientras tanto Lacy abrazo a su madre de la cintura, "No te preocupes Lyle ¡No voy a dejar que mamá te apale!" su hermana mayor declaró entre risas.
Lyle se puso como tomate por tanta atención, aun cuando la atención de Lynn estaba puesta en fingir sorpresa a su hija, "¿¡Tomarías el lado de tu hermanito sobre tu mamá!?"
Lacy río aún más fuerte y se dedicó a abrazar a ambos más fuerte, "¡Si! ¡Me dijiste que eso es lo que debería de hacer, incluso contra adultos!"
Lynn miró a su hija ahora impresionada, pero más que eso, estaba rebosando de orgullo por la respuesta de la niña. Con una sonrisa respondió, "¡Exactamente, eso dije! Bien por ti, Lacy, por proteger a tu hermanito. Pero solo por eso, los dos van a tener que estar listos para luchar conmigo en la tarde !Tenemos que asegurarnos que Lyle se pueda proteger solo también!"
Lyle que se estaba retorciendo para liberarse, refunfuño "!Lacy, tía Lynn¡ !Me van a asfixiar¡ !Papá, haz algo!"
Lincoln observó todo el suceso con una sonrisa en su rostro. Estos momentos eran lo que hacían que su vida valiera la pena. Estos momentos hacían que todo el calvario que él y sus hermanas habían sufrido se sintiera importante. Se río a mientras ponía un dedo en su barbilla como si estuviera pensando sus opciones, "No lo se hijo, ¿contra tu hermana y tu tía Lynn? no me parece una pelea justa…"
Lynn solo miro a su hermano, sus ojos repasando, las pecas en sus mejillas casi reluciendo, "Oh, tú sabes que vamos a tener nuestro torneo privado de luchas esta noche, no gastes tus energías en esta."
Fue tan difícil para Lincoln no correr con Lynn para plantarle un beso, tan difícil no tomarla en sus brazos. Era así de difícil cada vez que él y sus hermanas estaban en público y ellas se ponían afectuosas. No solo eran sus hermanas, eran sus esposas, ellas también eran esposas entre ellas, pero él era el marido de todas. Quería sostener sus manos, besarlas abiertamente, declarar su amor, abrazarlas lo más fuerte que pudiera, darles miradas lascivas, pero la sociedad no acepta el amor que comparten. La sociedad los declararían abominaciones y los separarían a pesar de la felicidad que tenían juntos, esa era solo una de las muchas crueles injusticias de la vida.
A sus hijos normalmente se les resbalaba la lengua y lo llamaban papá de vez en cuando. Legalmente él era su tutor y los había adoptado a todos. Entonces estaba bien, eso era entendible. La cuadra solo veía a Lincoln Loud, el tío responsable, cuidando de todos los errores de sus hermanas. El hombre que no escapó, así que sus sobrinos a veces lo llamaban 'papá' y era algo lindo aunque triste. Pero ellos jamás aceptarían el profundo amor familiar y romántico que él y sus hermanas tenían. Le dolía tanto a veces, le dolía tener que esconder su relación, esconder su amor, y que sus hijos tenían que tener cuidado de ciertas cosas en público. Lincoln rogaba porque la sociedad progresara lo suficiente para que el amor entre familia con consentimiento fuera aceptado, él rogaba por el día que pudiera llamar a sus hermanas sus amantes en público.
Lincoln le dio una sonrisita a Lynn, y encontró su mirada con la suya. Lyle solo se exasperó aún más y Lacy se veía confundida.
"Hey, eso no es justo, yo también quiero practicar luchas con ustedes…" Lacy se deprimió, como si la estuvieran manteniendo fuera de un club del que ya era miembro.
Lyle aun en los brazos de Lynn le explico a su hermana, "Van a tener sexo Lacy."
Lynn y Lincoln se horrorizaron, mientras que Lacy lentamente llegó a entender lo que pasaba, "Ooooooh."
Lincoln decidió terminar con el momento tomando a todos los participantes en brazos, "¡Ya no hay que pensar en eso, aún tenemos que correr!"
Ese por fortuna fue el mejor cambió de tema para la ocasión. Lacy aún era algo más inocente que el resto de sus hermanos por sus dificultades al aprender. Lincoln tenía que mantener en mente lo maduro que Lyle era para su edad, y que Lacy tomaba prácticamente todo literal. Pero eso estaba bien, Lincoln y sus hermanas jamas habian ocultado que era el sexo a sus hijos. Sí, se aseguraban de que supieran de que era de allí, donde se hacían los bebés, y les trataban de inculcar que era algo que tenían que esperar hasta ya ser adultos, y que fuera algo que solo tenían que hacerlo con alguien quien confiaran por completo, y jamás con alguien que tuviera autoridad sobre tí.
Lincoln y sus hermanas insistían mucho en esto. Era la razón porque sabían que jamás lastimaría a sus hijos. Ellos tenían una diferente noción de lo que era el consentimiento debido a su historia. Ellos sabían que el consentimiento se podía dar en edades un poco menos avanzadas de lo que la ley dictaba, después de todo, él había perdido su virginidad cuando tenía 12 años y sabía que no le había afectado de alguna forma adversa. Aquellos que fueran lo suficientemente maduros e inteligentes estaban listos para ese aspecto de la vida. Pero tenía que ser con alguien que no tuviera poder sobre tí, ellos reforzaron esta idea. Era porque sus hijos estaban prohibidos pero no entre ellos.
Pero todo indicaba que sus hijos no tienen ningún interés los unos por los otros como Lincoln y sus hermanas tenían entre ellos, y eso estaba perfectamente bien. No tenían ningún deseo perverso de querer ver ese aspecto de sus vidas reflejadas en sus hijos o alguna noción descabellada de querer mantener 'forasteros' que pudieran diluir su sangre lejos de sus hijos, ellos solo querían apoyar a sus hijos en encontrar su felicidad. Y sinceramente, eso solo haría sus vidas más fáciles.
Lincoln y sus hermanas cuando se trataba de sus hijos haciendo sus propias decisiones ellos les daban todo el espacio que necesitarán. Después de todo, Lincoln y sus hermanas habían tomado la valiente decisión de comenzar una familia cuando aún eran jóvenes. Los jóvenes eran mucho más capaces de tomar decisiones a largo plazo de lo que la mayoría creía.
El ejercicio por la mañana que pasó después del incidente fue muy divertido, a pesar de que Lacy y Lynn estuvieron presionandolos un poco más de lo necesario. Lincoln solo estaba feliz de poder seguirle el paso al trío. A pesar que Lincoln ya estaba llegando a los treinta se sentía más saludable y vivo que en cualquier otro punto de su vida, tener que satisfacer todos los caprichos de sus hermanas y sus hijos lo mantenían en forma. Era el joven Lyle quien tenía más problemas pero su hermana mayor no lo dejaba quedarse atrás.
Cuando todo terminó y regresaron a casa solo eran las 7:30 de la mañana. Lacy decidió correr para llegar primero al baño del piso de arriba mientras el resto aún dormían, Lynn solo fue al baño en el cuarto de Lincoln.
A lo que Lincoln le dio prioridad cuando se mudo de vuelta a la vieja casa Loud después de la muerte de sus padres fue el remodelar y reinstalar el baño que había en la habitación de sus padres. Y eso fue de las mejores decisiones de su vida, no solo él disfrutaba de los dividendos sus hermanas cuando venían a visitar también lo disfrutaban, y si había una verdadera emergencia con los niños y el baño de arriba estaba ocupado sus puertas también estaban abiertas. Lynn por supuesto lo invitó a acompañarla en la regadera pero Lincoln dijo que primero tenía que ver a Liena.
Cuando entró a la cocina con una toalla fresca sobre los hombros Lincoln vio que la segunda de sus hijos ya estaba sacando las cazuelas y sartenes, con huevos y harina a un lado. Liena lo notó cuando entró, con los ojos relucientes y una sonrisa, comenzó a mover sus manos '¡Buenos días, papá! ¡Te amo!' Lincoln le devolvió la sonrisa y con sus manos le devolvió sus palabras a su hija también, mientras que también movía sus labios para que los leyera.
Liena tenia un cabello rubio platinado muy grueso justo como su madre Leni, llegaba a sus hombros y cubría sus oídos, con un flequillo que llegaba por encima de sus ojos. Esos ojos tan verdes que le recordaban a los de su madre. Pensándolo bien, ella se parecía muy sutilmente a Lincoln pero se podía ver su influencia en cómo sonreía, la forma de su nariz, y lo rápida que era su mente considerando quien era su madre. Ella era alta, la misma altura que su hermana algo mayor Loan, pero por encima de eso ella era voluptuosa, su madre tenía el cuerpo de una modelo o actriz de Hollywood, pero ella tenía unas caderas amplias, sus piernas gruesas, y sus senos grandes. No era gorda, pero si tenía el tipo de cuerpo que muchos hombres encontrarán atractivo. Pero eso se veía acentuado por la ropa tan conservadora que ella usaba, a Liena le agradaban mucho los overoles, los que ella usaba eran de color azul verdoso y terminaban en una falda que llegaban algo arriba de su rodilla, y mantenia el holgado overol en su lugar con una faja violeta, bajo los overoles usaba camisetas de un color verde más saturado, y usualmente unos calcetines violeta con unos zapatos mary jane de un purpura mas obscuro.
Liena había nacido sorda, y hace apenas unos años también creció sorda, Un implante coclear le había regalado una audición normal. Algo que aún sorprendía y hacía feliz a la dulce y cariñosa muchacha hasta este día, aunque ya tuviera tres años con el implante. Lincoln y algunos de los hermanos de Liena habían aprendido lenguaje de señas hace años para poder hablar con ella antes del implante pero aún lo practican regularmente entre ellos, eso y Liena a veces se avergonzaba de su voz ya que aún tenía problemas de pronunciación y entonación.
A ninguno de sus hermanos les importaba, solo estaban felices por ella, todos lo estaban. Ella era básicamente la pilmama de los hermanos, Liena cocinaba, lavaba la ropa, bañaba a las más jóvenes, besaba moretones y consolaba a los que estuvieran tristes.
Lincoln usualmente cocinaba con Liena, aparte de disfrutarlo también le gustaba mostrarle técnicas que recordaba haber aprendido de su padre. Liena tenía un verdadero don para la cocina como Lynn Sr. alguna vez lo tuvo y a Lincoln le parecía importante que supiera de dónde venía dicho don.
Liena se quedó quieta en la espaciosa y limpia cocina de la familia Loud y comenzó a hacer señas nuevamente.
'¿La tía Lynn va a tomar otra de esas asquerosas malteadas de proteínas o hoy va a comer un verdadero desayuno? Porque Lacy solo va a comer lo mismo que ella y no quiero hacer de más.'
Lincoln se río por la pregunta y respondió con señas.
'No, ya dijo que tenía ganas de tocino. Va a comer un desayuno normal, así que ya sabes lo que Lacy va a desayunar. No tengo idea de que van a querer para la comida pero ya vamos bien.'
Liena le sonrió y continuó.
'Tu estas a cargo de la comida hoy, papaaaá.' a Lincoln no le dejaba de impresionar como su hija daba a entender que alargaba las palabras en señas.
Y su hija siguió, 'Yo, Leia, Lyle y Lyra vamos a ir al salon juntos para un tratamiento de cabello. Vamos a comer allí, ¿crees que puedas darles a todos de comer?'
Lincoln fingió una expresión de sorpresa e indignación, poniendo sus manos en la cadera para hablar con su segunda hija, "Pues te informo que cuando era más joven que tú-"
Y entonces Liena comenzó a burlarse, con una enorme sonrisa sus labios comenzaron a imitar lo que Lincoln iba a decir 'Ya estaba cocinando para todas tus madres y solo tenía 11 años, tú no habías ni nacido ya ni hablar de agarrar una espátula.'
Leves risitas escapaban de la boca de la adolecente cuando se detuvo para ver a su padre. Lincoln frunció el ceño de forma juguetona antes de sonreír también, en un segundo Lincoln ya había cortado la distancia entre los dos y abrazó la cintura de su hija, y ella respondió apachurrando fuerte y enterrando el rostro en su pecho.
No había nada mejor que esto para Lincoln, el ser abrazado por sus hijos. Ser abrazado por sus hermanas era el que se llevaba la medalla de plata, pero se sentía sorprendido al ver como el amor de sus hijos se había convertido en algo tan importante en su vida.
Se alegraba de que hubiera tenido tantas hijas. Las mujeres normalmente se sentían más cómodas mostrando afecto sin ningún miedo a ser juzgadas. Bueno, la mayoría de sus hijas eran así. Sus varones en la mayor parte aceptaban su afecto, pero a veces trataban de mostrarse demasiado rudos como para algo así como cualquier típico hombre.
Lincoln besó la cabeza de su hija antes de soltarla y hablar de nuevo, "¿Loan vendrá a desayunar?"
Liena levantó la mirada y habló con su propia voz, que era más suave que la de su madre pero aún tenía la misma cadencia y tono que tanto caracterizaba a Leni, "¿Loan, despierta antes de las diez de la mañana en sábado? ¿Te creerías eso papá?"
Lincoln rió y agitó su cabeza, "Lo sé, lo sé, ¡En mi defensa si nos ha acompañado a desayunar de vez en cuando!"
Liena se rió y puso sus manos en sus anchas caderas, "Si, cuando no durmió en toda la noche y sigue despierta para cuando estamos desayunando."
Lincoln se estremeció. Él sabía que eso era la verdad, una verdad que convenientemente olvidaba. Loan era su primogénita, concebida con Lori y aunque Loan tuviera la mejor de las intenciones, ella era una muchacha con muchos problemas, tenía problemas de ansiedad y era extremadamente introvertida. Sus gustos eran una copia y pega de los de él, con su amor por las cosas ñoñas, con una obsesión particular por los videojuegos. Online y con videojuegos era donde ella se podía desenvolver sin tapujos, a diferencia de la persona callada y sumisa que encontrarás cara a cara. Y esto conlleva varios malos hábitos, como jugar toda la noche, no ducharse, o no limpiar cualquier cosa que usara su cuarto incluido.
Esa era una de las razones del porque cuando asignaron cuartos Lyra terminó como su compañera de cuarto. Lyra era su hija más responsable y era capaz de manejar a Loan con una mano firme pero gentil al mismo tiempo. Eso le dio a Lyra que es una persona que siempre necesita a alguien que cuidar, una persona que siempre necesita que la cuiden, y así Loan era alejada de sus peores hábitos por alguien que podía domarla pero que la amaba con todo su corazón.
Esto le dio el tiempo a Liena de cuidar al resto de los hermanos. Lincoln y las hermanas sabían que si Loan no tuviera quien la cuidara Liena se ofrecería instintivamente pero como el puesto ya estaba ocupado, toda esa energía maternal se iría al resto de la familia y esa era la mejor opción.
Algunos llamarían esté plan maquiavélico, casi cínica la forma en la que Lincoln y sus hermanas asignaron los cuartos a sus hijos, en maneras de que los compañeros de cuarto se ayudaran juntos, pero ellos no pensaban así. Era natural y fue lo mismo que ellos vivieron en sus tiempos, ¿Porque no ayudar a sus hijos a tener las mejores dinámicas posibles?
Lincoln suspiro, "Bueno ¿Quieres que vaya a levantarla de todos modos?"
Liena negó con la cabeza, "No papá, así está bien, necesita dormir. Solo voy a poner su desayuno aparte como siempre lo hago."
Lincoln sonrió de nuevo. Sus hijos solo le daban cosas de lo que estar orgulloso. La forma en la que se llevaban tan bien, aceptaban las fallas de los otros, se ayudaban entre ellos, e inclusive jugaban algo rudo. Tenían peleas como era normal, pero realmente les importaba el otro. No se veían entre ellos como "medios hermanos" por haber nacido de otras madres, sino como hermanos con múltiples madres que bendecirán sus vidas.
Lincoln asintió, "Lo que tu digas calabazita, voy a tomar un baño y luego le habló a los demás que vengan a desayunar."
Liena volviendo al lenguaje de señas '¡Está bien papá!' y con una sonrisa volvió a hacer el desayuno.
Después de eso, Lincoln aún tuvo tiempo de ir con Lynn en la regadera.
Lincoln amaba bañarse con sus hermanas. Era tanta felicidad el poder verlas en todo su esplendor, limpiar sus espaldas, abrazarlas bajo el cálido chorro de agua, ponerse algo trabieso si la situación lo ameritaba. Adoraba como Lori se comportaba tan maternal en la regadera como si él aun fuera un niño. Luna y el usualmente se ponían a cantar en la regadera. Con Luan tenía que tener la guardia en alto ya que incluso en esta situación se ponía a hacer bromas pesadas. Lucy solo lo tomaba en brazos y disfrutaba la sensación de su cuerpo desnudo y el agua tibia en silencio. Con Lola y Lana, el baño siempre era algo erotico, ese par tiene un libido insaciable y aunque el resto de sus hermanas venían a visitar aunque no fuera su turno ya que tenían que visitar a sus hijos, no iban a ver a sus hijos una vez cada diez semanas después de todo, pero mañanas en la cama con alguna de las gemelas siempre se convertiría en un trió ya fuera en la cama o en la regadera, y por alguna razón que no podía comprender (telepatía de gemelas quizás) siempre saben cuando la otra quería compartir o tener un momento mas intimo. Lisa quería chiqueos en la regadera por más introvertida que fuera ella siempre adoro que su hermano la chiqueara, y Lily siempre era juguetona y risueña cuando compartían regadera.
Pero Lynn ha sido su compañera de baño por mucho más tiempo que cualquiera de ellas, desde que eran pequeños de hecho.
Ella fue la que trató de convencerlo de que era demasiado conveniente que volvieran a bañarse juntos después de que salió de la primaria. Así fue como pasó su primera vez con Lynn cuando él tenía 12 y ella 14. Uso la excusa de que como ahora los dos iban a la misma secundaria era mejor que se bañaran al mismo tiempo para llegar más temprano a la escuela, tenían que llegar al mismo tiempo después de todo. ¿No te parecía una idea genial? Empezar a tomar duchas juntos Lincoln, ¡Va a ser muy eficiente!
Lincoln no dijo que no, para ese entonces él ya no era virgen y estar solo con una Lynn desnuda era un sueño hecho realidad para él.
Eso culmino en bañarse juntos, duchas despues de hacer ejercicio, juegos rudos, duchas despues de sexo. Algunas veces los momentos en la ducha eran más mágicos que los que los llevaban a ella.
Lynn no había crecido mucho desde su juventud, su altura se estancó en 1.60, haciendo que Lincoln tuviera que ver hacia abajo para encontrar sus miradas, pero estaba en una excelente condición física y no había abandonado o relajado su entrenamiento en lo absoluto aunque ya tuviera 31. Sus brazos musculosos, su trasero firme, y abdominales bien definidos le daban una apariencia joven hasta el punto en el que varias personas pensaban que aún tenía 20. Su lustroso y largo cabello café ayudaba con eso, al igual que sus grandes ojos cafés y las pecas en sus mejillas. La marimacha jamás había fallado en excitarlo cuando se soltaba el cabello y actuaba de forma femenina.
Su embarazo destrozó cualquier sueño que tuvo de ser un competidor olímpico o volverse profesional en cualquiera de los deportes en los que era una excelente competidora. Pero frecuentemente le aseguraba que no se sentía arrepentida de eso en lo absoluto. Tenía zero pesares y había encontrado una vida mucho más plena y divertida en una vida como madre de Lacy y los otros niños, y como esposa y hermana de su familia que lo que hubiera vivido siendo una atleta profesional. Pero eso si, si logro acabar la universidad y conseguir su licencia en cultura física y deportes, materia que impartía en la primaria de Royal Wood.
Después de una muy divertida ducha con su hermana mayor los dos se fueron al cuarto para vestirse. Lincoln tomó un momento para disfrutar el espectáculo de ver a su hermana ajustar su pecosas y firmes dentro de los boxers que le gustaban tanto. El nunca se cansaba de verla aunque eso también era verdad para todas sus hermanas.
Lynn levantó sus boxers hasta su cintura, y miró por encima de sus pecosos hombros con una sonrisa interesada, "¿Alguna vez te cansaras de verlo, stinkin?"
Lincoln que se sentó en la cama para tener un mejor ángulo, puso su mano en su barbilla y le dio una sonrisa similar, "No. No creo que algo así pase Lynn."
Lynn se dio la vuelta antes de ponerse un brasier deportivo sobre sus suaves y pequeños senos con una cara de satisfacción, "Calmado, acabamos de acabar un round, y por mucho que quiero el segundo, tenemos que ir a desayunar con los niños. Aguantate hasta la noche para la revancha."
Lincoln se rió antes de levantarse y ponerse una camiseta de Ace Savvy sobre su esbelto cuerpo, "¿Entonces es revancha?"
Lynn continuó con una sonrisa pícara, acercándose a su hermano, le dio un golpe juguetón en el brazo, "Y que no se te olvide, me ganaste esta mañana ¡Y voy a ganar el segundo asalto!"
Eso era lo que el sexo significaba para Lynn. Mantenía en mente quien tenía la "puntuación" más alta en sus juegos. Era algo injusto considerando la biología masculina y femenina pero Lynn solo lo hacía por diversión, y eso la hacía una amante muy generosa cuando tenían que "emparejar el marcador" entre ellos.
Lincoln enganchó la cintura de su hermana con su brazo y ella puso sus brazos alrededor de sus hombros. Sus ojos se encontraron y él se agacho, sus labios se encontraron en un apasionado beso.
Momentos después se separaron solo un milímetro para verse a los ojos con deseo por un momento.
Lincoln susurró, "Te amo."
Las mejillas de Lynn se ruborizaron, cada vez que decía esas palabras era como la primera vez que las dijo. Y ella adoraba cada vez que lo decía, "También te amo, Stinkin."
Pero cuando Lincoln comenzó a separarse de ella, las manos de Lynn tomaron sus brazos y los mantuvo en su cintura. Su expresión se volvió muy seria de repente.
"Linc, necesito hablar contigo sobre algo."
Lincoln frunció el ceño.
Ya tenía una idea de lo que se trataba. Algo que tenía que ver con Lulu y Lisa de seguro.
Lynn es la que tiene más problemas con aceptar la hija que tuvo con Lisa, la llamaba una abominación, y que Lisa se había pasado por el arco del triunfo todas las reglas que habían acordado. Esto ya había causado más de una discusión bastante pesada entre ellos, era una verdadera manzana de la discordia para los dos. Tenía que haber una resolución de todo esto algún día ya que esta guerra fría no podía durar el resto de sus vidas, especialmente considerando que la relación de Lacy con su hermanita bebé ya se estaba viendo afectada.
Pero Lincoln quería posponer la bomba que fuese a terminar la guerra fría aunque fuese solo un poco más, esperaba que quizás se encariñarian con la bebé si se les daba el suficiente tiempo. Pero Lynn parecía rehusarse por completo a esa noción.
Lincoln suspiro fuertemente y finalmente soltó a Lynn para poder poner sus manos sobre su frente, "Lynn, ya te lo dije, Lulu es mi hija y Lisa es su madre, no voy_"
"¿Qué? ¡Lincoln, esto no tiene nada que ver con la nerd y su engendro!" Lynn lo interrumpió.
Lincoln soltó un respiro de alivio, aunque no le agradara en lo absoluto como acababa de llamar a su hija más joven. La hija más joven de ella también. Los niños eran hijos de todos ellos, no importaba de qué madre hayan salido. Lynn solo tenía algunas cosas en las que trabajar para aceptar su rol con Lulu y eso era algo que solo necesitaba paciencia.
"Ok Lynn, ¿Entonces qué es lo que es tan serio?"
Lynn levantó su mirada hacia su hermano, con sus brazos cruzados y una mueca de preocupación.
"Es sobre Lemy."
Lincoln esperó a que Lynn continuará.
"Luan me dijo que está faltando mucho con sus tareas de inglés y que incluso se ha hecho la pinta una o dos veces este semestre. Me pidió que te lo contara antes que a Luna, en serio esperamos que puedas arreglar ese comportamiento antes de que Luna se tenga que involucrar. Tu sabes que solo se va a empezar a culparse a sí misma y nadie quiere eso."
Luan era la maestra de inglés en la secundaria de Royal Woods, la escuela en donde su varón mayor Lemy asistía. Lemy es el segundo hijo que tubo con su hermana de talentos musicales Luna y era dependiendo del momento su hijo mas listo o el mas tonto. Y esta era una opinión que Lincoln, sus hermanas y sus hijas compartían.
Si no veías más profundo Lemy era como cualquier muchacho enérgico de 13 años. Lleno de juventud, enjundia y muy poco sentido común. No pensaba mucho en sus acciones o sus repercusiones y parecía que no tenía ni pizca de la capacidad de su padre de planear a largo plazo. Le encantaban las emociones fuertes y adoraba la adrenalina, también era un aficionado al Heavy Metal. Amaba jugar videojuegos y tocar rock and roll. Y a pesar de tener muchas fricciones con sus hermanos era fuertemente leal a la familia, aparte Lyra (y solo Lyra) lo podía controlar cuando se presentaba cualquiera de dichas fricciones.
Tenía un cabello castaño que mantenía lo suficientemente largo para hacer 'Head Bang', y usualmente se lo agarraba con una bandana azul oscuro que le gustaba mucho. Su mamá incluso había encontrado un chaleco de mezclilla retro de los 70 que usaba religiosamente, usualmente se colgaba varios pins de rock and roll, punk y contracultura. Era muy delgado y de una altura promedio para alguien de su edad. En realidad, el muchacho en general era un niño feliz aunque fuera bastante cabeza dura.
Pero Lemy tenía otra cara.
Lemy era un genio. Podían certificar que era un genio en matemáticas y física. Su tía Lisa lo puso a prueba y salió del otro lado con su aprobación y el apoyo del resto de la familia. Lemy podía calcular bastante bien en su cabeza, tenía un entendimiento avanzado de matemáticas y física, y amaba construir computadoras, robots y otros artilugios en sus clases de ciencias. Lisa había insistido en ser su tutora en temas avanzados para que pudiera explotar su potencial más fácilmente. Todos estaban muy orgullosos de Lemy… aunque a veces no podía abrocharse las cintas.
Todos los hijos de Lincoln eran prodigios a su propia manera, y Lincoln amaba apoyarlos con sus pasiones, pero Lemy siempre ha tenido problemas con cualquier clase que no tuviera que ver con ciencias ya que no le interesaban tanto.
"Vamos Lynn, quizás ni siquiera sea algo grave. Sabes muy bien que si le diéramos permiso no iría a la escuela y solo construiria robots aquí."
Pero Lynn no se veía convencida, podía notar que Lincoln solo quería evitar el tema, y eso no le agradaba.
"Tú sabes que esto es raro para él, Linc. Incluso con sus problemas , hacerte a tí, a Luna, y a Lyra orgullosos es prioridad número uno para él. También ha sido un niño tan dulce, nada de lo contestón que es Lyle."
Lincoln se rió un poco por el comentario e inclusive Lynn sonrió por ello, antes de continuar.
"Ultimamente se a vuelto muy irritable, y estoy segura que recuerdas lo retraído que estuvo en su cumpleaños la semana pasada, como si no quisiera que nadie se le acercara, pero él solía jugar tanto con sus hermanos, y ahora solo se queda en su cuarto o sale a lugares él solo. Sus hermanos no tienen idea de que está haciendo o a donde va."
Lincoln se rasco la nuca con una mueca pero se encogió de hombros y sonrió.
"Así que está siendo el típico adolesente malhumorado. Vamos, sabíamos que esto iba a pasar con por lo menos uno de ellos eventualmente. Ninguno de nosotros tuvimos un periodo de rebelión cuando tuvimos su edad, tenía que pasar tarde o temprano."
Lynn levantó la ceja antes de voltear con Lincoln y se cruzó de brazos, "Oh, ¿Entonces nosotros éramos unos angelitos a esa edad, Stinkin?"
Lincoln se puso rojo como tomate cuando se dio cuenta de lo que su hermana se refería.
"Éramos hermanos muy cercanos. Pero fuera de eso ninguno de nosotros tuvimos una racha de rebelión y nuestros niños tampoco, quizás Lemy es a quién le tocó ser el adolesente rebelde de la familia. Va a ser divertido, ¡Podemos actuar como que nos está decepcionando para hacerlo feliz!"
Lynn suspiro y cubrió su rostro con sus manos, "Lincoln ¿Podrías tener una charla con él por lo menos? A tí es a quien más respeta. Así que as tu trabajo, papá."
Lincoln sonrió mientras volvía a darle un fuerte abrazo a su hermana. "Eso haré mamá. Sabes, me gusta mucho como tú y Luan están tomando toda la responsabilidad en esto para evitarle estrés a Luna."
Lynn volvió a encontrar sus miradas y le beso la barbilla con una sutil sonrisa, "Somos familia, es lo que hacemos para ayudarnos. Luna ha mejorado tanto estos días, ha hecho tanto bien, que queremos que siga así. Estos niños nos pertenecen a todos."
Lincoln besó la frente de Lynn, "No lo pude haber dicho mejor."
A la hora de desayunar, un desayuno exquisitamente preparado por Liena, y todos rezaron antes de comer junto a Lyra sin protestar. No todos estaban allí por desgracia, Loan seguía dormida, Lulu y Lisa no se sentian comodas en la mesa si Lynn estaba presente, solo un pequeño recordatorio a la guerra fría que algún día se tenía que calentar, y Lemy había decidido no bajar, pero aparte de eso fue un lindo desayuno.
Los niños estaban a cargo de lavar los platos y Lincoln frecuentemente les ayudaba. Las mamás le habían reprochado bastante que los estaba malcriando y que los dejara manejar los quehaceres. Eso era lo que ellos habían hecho cuando tenían la edad de sus hijos después de todo, pero Lincoln no lo veía como malcriarlos, solo quería pasar tiempo con ellos.
Era una de las responsabilidades de Lincoln el asegurarse que su hermana comiera. Lincoln le llevó el desayuno a Lisa, y se dio algo de tiempo para darle de comer a su hija más joven Lulu. Lisa no tenía mucho tiempo para hablar, estaba ocupada con un proyecto farmacéutico. Por más lista que fuera su hermana como ex convicta no tenía muchas oportunidades que fueran legales para ella, ya ni siquiera hablar de la remuneración. Como su nombre ya estaba en la lista negra también tenía que trabajar bajo seudónimos o que alguien más presentará su trabajo y eso solo reducía más el dinero que pudiera conseguir.
Lincoln pensaba que ella daba suficiente dinero a la casa, y por sobre todo, también les regaló su mejor invención, la bebita que tenía en los brazos comiendo hot cakes y viéndolo a los ojos con adoración. Lulu no nació de una forma convencional del útero de Lisa. Lisa estaba infértil, ella había creado un bebé probeta con su ADN y el de su hermano… y una o dos 'mejoras' que hizo. El hecho de que fuera un clon hecho con su material genético y el de su hermana no lo molestaba en lo absoluto, eso solo significaba que era su hija, ¿O no? Pero gracias a las mejoras biológicas la convierten en un superhéroe si le preguntaban a él.
Y cuando él la miraba, y veía esos enormes ojos cafés que compartía con su madre, la melena castaña oscura que contenía una pequeña cola de caballo, él no podía ver ninguna otra cosa que su niñita.
Si, tenia unos sutiles surcos, casi imposibles de notar en su rostro corriendo por sus mejillas, esos surcos se abrían para dejarla abrir sus fauces con afilados dientes como cocodrilo si así lo deseara, también se podía camuflar al punto de ser invisible y atravesar paredes. Podía saltar como un chapulín con sus piernas modificadas, o gatear sobre cualquier superficie como una araña, pero cuando ella lo veía a él, y lo llamaba 'dada', su corazón se derretia.
Todos sus hermanos la adoraban también, excepto Lacy que parecía… temerle, y Lincoln sabía que era por culpa de la influencia de Lynn. Lincoln amaba a Lynn con cada fibra de su ser, pero le estaba destrozando el corazón con esta pelea entre ella y Lisa. Pronto, pronto tendrían que hablar, pero por el momento solo disfrutaba darle de comer a la bebé hot cakes y verla reír con sus manitas llenas de miel de maple.
Ahora le tocaba ir al patio para hacer uno de sus deberes más frecuentes, posar como modelo para su hijo más artístico.
Lupa era su hija de 12 años que había concebido con su hermana introvertida, emocional y gótica, Lucy. Lupa tenía unos gustos bastante mórbidos como su madre, tenía el mismo rango emocional, pero a diferencia de su madre era extremadamente extrovertida y le encantaba interactuar con la gente. Haber cuidado a Lupa estos últimos años hizo a Lincoln darse cuenta que lo único que evitaba que Lucy fuera una completa troll como lo era Lupa, o mejor dicho lo único que no le permitía atiborrarse con ese placer que sentía por asustar o poner a la gente incómoda era lo introvertida que era Lucy.
Ese no era el caso con Lupa porque era extremadamente social. Ella era tan extrovertida como su padre, y junto los hábitos de su madre daba como resultado a un amor indiscutido a hacer a la gente enojar, o ponerlos lo más incómodos posible. Le llenaba un sádico placer al hacer enojar a los demás. Lucy era alguien que ignoraba las leyes y tradiciones de la sociedad para seguir su apasionado corazón, pero Lupa presumía de hacer lo mismo. Pero a pesar de esto, Lupa tenía un lado muy cariñoso debajo de esa máscara de sadismo. Lupa jamás trataba de lastimar a la gente físicamente, tenía un corazón de oro. Ella casi nunca llevaba las cosas demasiado lejos, y si verdaderamente la entendías, sus burlas y comentarios eran usualmente su forma de expresar afecto.
Físicamente, Lupa parecía ser una mezcla de su madre y padre en partes iguales y con un toque de sal para amplificar. Lincoln ya era parcialmente albino por su cabello, él no tenía la suficiente melanina para crearle algún pigmento. Lucy y él ya eran los más pálidos en la familia, pero Lupa era cien por ciento albina. No solo su cabello era tan blanco como el de su padre, su piel era inclusive más pálida que la de sus dos padres, y eso hacía que sus ojos azules también herencia de ambos padres resaltaron más. Otra similitud con Lincoln eran las pecas en sus mejillas pero su cabello a diferencia del de su padre era grueso y le llegaba a los hombros. Y era algo más chaparra que otras niñas de su edad por unos buenos 6 centímetros pero ella tenía confianza en que su estirón no tardaba en llegar.
Ella tenía en cierto modo el mismo sentido de la moda que su mamá ya que se vestía con el estilo gótico, pero ella era mucho más relajada comparada con el estilo gótico clásico de Lucy. Le gustaban los hoodies holgados y negros con algunos acentos dorados, normalmente con estampados de personajes de videojuegos o caricaturas con tematica obscura. Usaba aretes con forma de ankhs egipcios, (en algún punto dichos aretes eran cruces invertidas solo por el hecho de que quería antagonizar a su hermana Lyra… eventualmente se dio cuenta de lo inmaduro que era eso) y una falda negra a cuadros con medias también negras abajo.
Posar para el arte de Lupa era una actividad con la que Lincoln le ayudaba habitualmente. Algunas veces sus hermanos también posaban pero Lupa sabía que con Lincoln tenía un voluntario seguro. Le gustaba hacer arte para el disfrute de ella y la familia, pero últimamente su arte era para la gente que llamaba 'reos' en un asilo.
Les llamaba de forma diferente todos los días pero en realidad se refería a los pacientes de un hospital en el que había encontrado disfrute en hacer trabajo de voluntario. La joven gótica parecía legítimamente disfrutar alegrarles el día a los pacientes, Por más mórbida y cínica fuera su niña, ella amaba llevarles una sonrisa a aquellos que estaban en el punto más difícil en sus vidas, ese altruismo de seguro venía de tanto él como Lucy y eso era algo que lo llenaba de orgullo.
En este momento estaba parado afuera en el sol, usando una corona de plástico de Burping Burger, Una espada de fomi en la mano apuntando al cielo, y en la pose más heroica que podía poner. Lupa estaba a una buena distancia de él, con su caballete y dibujando con carboncillo. Podía dibujar en digital usando la tablet que le había comprado en la última navidad, pero le gustaba ensuciarse las manos y aparte haciendo las pinturas en físico era más fácil para ella llevar el producto final.
Ese era otro aspecto de ella que lo enorgullece mucho. Había conseguido su amor por el arte de él y de su tía Lily, y realmente esperaba que ella pudiera cumplir sus sueños artísticos que él nunca pudo lograr.
Pero él ya había estado parado en el sol, manteniendo una pose por unos 20 minutos y su espalda ya le estaba doliendo, ya sentía un calambre llegar si no se estiraba. Lincoln volteó a ver a su abejita (Ese era el apodo que le habian puesto desde que era una bebé, ya no recordaba porque empezo todo pero el negro y el dorado ya eran sus colores, así que llego para quedarse) y le grito.
"Linda, ¿Crees que tu pobre y anciano padre ya merece un descanso? Creo que necesito algo de tomar y estirarme."
Lupa se asomó de atrás del caballete y le dio una sonrisa maliciosa.
"Ug, papáaaaaa. Esperas que te trate como gente o algo."
Lincoln sonrió aun en la pose, no se atrevería a moverse hasta que le dieran permiso.
"Lo sé, amor, lo sé, pero mi espalda se está acalambrando y mi brazo se está cansando."
Lupa bajo su carboncillo, se cruzó de brazos, y con su cabeza ladeada comenzó a hablarle a su padre, "Mmmmm, No se papá. No estoy segura de que te lo merezcas. Me has estado ignorando mucho últimamente."
Lincoln pelo los ojos actuando como si eso fuera sorpresa y respondió con su ceja arqueada, "¿Eso he hecho? ¿Podrías decirme exactamente como?"
Lupa solo sonrió mientras se acercaba a él, "Verás, le has estado dando demasiada atención a mis hermanos, dándoles tanto amor y cariño cuando debería ser yo tu clara favorita y foco de toda tu atención. Escuche que abrazaste a Lizy hasta que se sintiera segura después de una pesadilla la otra noche, y que hiciste a Liby reír después de que unos bravucones se burlaran de ella ayer. Toda esa atención debería de estar yendo hacia mí, eres el peor padre que hay."
Lincoln rió un poco, aun en la pose, aunque Lupa no estaba ni cerca de su lienzo sino que estaba cerca de él.
"Ya sabes como va esto abejita, tus hermanos no son tan fuertes como tú. Ellos necesitan algo de papá extra de vez en cuando."
Lupa aún tenía esa pícara sonrisa y después puso su mano en su barbilla pensativamente, "Mmmm, lo sé, lo sé, no todos pueden estar tan listos como yo para comerse al mundo. Pero eso significa que no te voy a enterrar vivo ahora. Creo que te mereces tu caminata a la horca papá."
Lincoln rió ahora un poco más sincero, "Eres la niña más misericordiosa de la historia."
Lupa le respondió aun sonriendo, "Lo sé."
Dijo antes de abrazar a su padre por la cintura lo más fuerte que pudo. Lincoln lo tomó como la señal de que podía dejar la pose para abrazarla. La sonrisa de la pálida niña relucía tanto que encandilaba, sus mejillas enrojecieron mientras estaba cobijada por el amor de su padre. Lupa tenía una relación cercana con su madre, muy cercana, pero ella antes de cualquier otra cosa era la niñita de papá, y Lincoln entendía lo importante que eran sus tiempos padre e hija.
Lupa volteó con su padre y rió un poco, "Si papá, puedes tomarte un descanso. El dibujo está quedando muy bien, gracias."
Lincoln le dio unas palmadas a la cabeza de su hija, "Awww, sabes que siempre estoy listo y dispuesto a posar para tus dibujos abejita, cuando tu quieras."
Lupa soltó a su padre de su abrazo, dio un paso atrás y volteo al piso con sus brazos atrás de su espalda para esconder sus rojas mejillas. Lupa detestaba mostrar sus melosas emociones frente a otra gente, pero estaba bien con su papí, Lincoln lo reconocía, solo era algo adorable de su hija albina.
Ella refunfuño, aunque estaba tratando de esconder su sonrisa, "Sí, si, solo que no se te suba. Aún no se si te quiero momificar para la clase de historia mundial."
Lincoln puso una falsa cara de sorpresa, sus manos en sus mejillas, "¿¡Lupa, que diría tu madre!?"
La sonrisa de Lupa se extendió de oreja a oreja, "Me enseñaría cómo sacarte los sesos por la nariz con un gancho para mantenerlo auténtico a la tradición egipcia."
Lincoln suspiro, puso sus manos en su cadera y asintió la cabeza, "Sip, eso es exactamente lo que haría."
Lupa siguió con una risita, "Nah, estás a salvo, mamá se la pasa diciendo que eres demasiado importante para nosotros vivo… Si no ya estarías muerto, aunque lo admito, muy seguramente me aburriría mucho si no estuvieras aquí para torturarte, y mamá te necesita para hacer las ridiculeces de besarse y demás."
Lincoln se cruzo de brazos y de nuevo fingió un suspiro de desesperación, "Solo sigo vivo porque mi esposa me necesita para besos y mi hija para tortura."
Lupa claramente estaba disfrutando está plática con su papá, así era como su relación funcionaba. Para la gente que no la conocía Lupa parecía cruel, sádica o inclusive que no le importaba su padre, pero para quien fuera que pusiera algo de atención, y a aquellos que los conocían sabían que Lupa lo adoraba.
La chaparra albina le dio una patada juguetona a su papá, "¡Y lo adoras, papá! Mamá dice que eres un masoquista ¡Incluso la tía Lynn dice que solo no admites que te gusta que las mujeres abusen de tí! ¡Te secarias como un caracol al que le echaron sal si dejara de ser mala contigo!"
Y Lincoln nuevamente fingió sorpresa, "Oye, si tomamos en cuenta todas las hermanas con las que crecí ¿¡Crees que tenía otra opción!? ¡Al menos Lyle y Lemmy se tienen el uno al otro, pero tu viejo estaba en desventaja numérica con tantas mujeres!"
La sonrisa de Lupa no disminuyó, "Sí, y mirate ahora, ¡Un claro ejemplo del síndrome de Estocolmo! ¡Te acabaste casando y teniendo hijos con casi todas ellas!"
Lincoln levantó las manos aun siguiendo el juego, "¿¡Puedes culparme!? ¡Has visto a tus madres, sabes que es imposible resistirse a tanto! Además, me tienen demasiado bien entrenado como para estar con cualquier otra mujer para el tiempo que tenía tu edad, así que todo funciona."
Lupa ahora carcajeó, "Si eso es lo que tienes que repetirte para sentirte bien de ser el esclavo de tus 10 hermanas y 11 hijos, pues te dire, que hagas lo que tengas que hacer. ¡Tienes suerte de que la tía Lily no alcanzó a ponerte en cinta también!"
Lily era su única hermana con la que no tenía hijos, pero eso no significaba que fuera menos importante para él, eso inclusive después del hecho de que ella jamás le podría dar un hijo ya que se había hecho la vasectomía. Lincoln le acarició la cabeza a su hija, "no te preocupes, ella también me tiene en cinta, en su manera, pero me tiene en cinta."
Lupa se rió y le dio una sonrisa sin ningún tipo de malicia, "Si, creo que eso es verdad. Además la tía Lily es más como nuestra hermana mayor, creo que así todo funciona mejor."
Lincoln asintió, "Exacto, estoy en completo acuerdo. Tus madres y yo estamos muy agradecidos por ellos, y esperamos que el padre del niño de la tía Lily se dé a conocer pronto."
Lupa vio con esperanza y ella también asintió, "Solo dale algo de tiempo papá, Lily dijo que él es algo tímido, y tú sabes muy bien que nuestra familia no es algo que alguien describiría como normal."
Lincoln se puso de acuerdo, "lo sé, lo sé." Pauso, ladeo su cabeza y le sonrió a Lupa, "Eres bastante lista para ser tan jovén, ¿Lo sabías?"
Lupa se mostró orgullosa, "Claro que lo soy."
Lincoln se vio igual de orgulloso, "Vaya, me gustaría saber de donde lo sacaste."
Lupa le mostró una sonrisa que enseñaba todos sus dientes, "De mamá."
Lincoln rodó sus ojos y levantó a Lupa en sus brazos, y la abrazo fuerte, "Oh, tienes razón, ¡Cómo pude olvidar a tu madre! ¡Así que solo te tendre aquí y te abrazare como el gran tonto que soy!"
Lupa se rió más fuerte y comenzó a forcejear, "¡Gahhh! ¡Papá! ¡Está bien! ¡Puede que tuvieras algo que ver! ¡Quizás!"
Lincoln después de escuchar lo que quería puso a su hija en el suelo, "Exactamente, y que no se te olvide."
Lupa usó el momento para sacar otro tema, su cara tornándose solemne en un momento, "Oye papá… Sabes que estoy haciendo este dibujo para los reos, pero esperaba que pudieras acompañarme a ver a Charlie mañana."
La expresión de Lincoln tomó algo más de seriedad, y lleno de entendimiento y empatía. Charlie era un tema muy delicado para su abejita, y todo lo que lo envolvía era algo que podía detener esa actitud juguetona y sádica de Lupa.
Lincoln asintió, "Claro abejita, ¿No preferirías pasar tiempo con él sola?"
Lupa vio el piso, y sus manos comenzaron a jugar entre ellas por nerviosismo, "Él dice que quiere verte otra vez, para preguntarte algo importante…"
Lincoln pudo ver el rubor que se estaba formando en las mejillas de su hija. Esa debería de ser una pregunta muy importante y delicada que Charlie le quería preguntar. Y tomando en cuenta la relación tan especial que Lupa y Charlie tienen, Lincoln no podía decir que no. Esto era algo muy importante para su hija."
Lincoln asintió de nuevo, "Entonces vamos a ir a visitarlo mañana, lo prometo abejita."
La sonrisa de Lupa pudo haber encandilado, y ella lo volvió a abrazar, "Gracias papá."
Fue después de la comida que Lincoln se encontraba en la sala, jugando con su segunda hija más joven mientras que la cuarta los miraba perezosamente desde el sofá.
Lincoln estaba sentado con las piernas cruzadas frente al televisor apagado, y tenía frente a él una serie de animales de granja hechos de plástico, graneros, cercas y curiosamente dinosaurios. El por el momento tenía en sus manos a un pequeño granjero de plástico y a un T-rex de goma unas diez veces más grande.
Poniendo al granjero frente al T-rex comenzó a agitar al humano de plástico y comenzó a hablar, "¡Oh no, Lizy! ¡Rexy está de muy mal humor! ¡No para de gruñir!"
Lincoln entonces comenzó a agitar el T-rex mientras gruñía, "¡No creo que podamos conseguir huevos de ella!"
Frente a él, su niña de 4 años rió muy divertida y contenta.
Lizy era la hija que tuvo con su hermana Lana, la hermana mayor que su gemela Lola. Esto significaba que para lo que a la genética concierne, también es la hija de Lola, y la pequeña tenía los rasgos que hacían a las gemelas hermosas pero en ella solo se veían adorables.
Con su largo cabello rubio, típicamente su cabello era tan salvaje como lo era ella, llegaba por debajo de sus hombros, puesto bajo la gorra roja que su madre le había regalado, sus grandes ojos azules, y su sonrisa con un zurco gracias a un diente perdido, ella simplemente capturaba todos los corazones que se le cruzaban. Ella amaba los animales como su mamá, y pensaba que los dinosaurios eran la cosa más genial en el mundo, y usualmente los llevaba estampados en sus camisetas o tenis.
Lizy tenía el temperamento de su mamá, era igual de revoltosa, tan aventurera, valiente y curiosa. Pero su madre ahora era una carpintera y prefería arreglar cosas, toda la atención de Lizy la ocupaban los animales, y la posible existencia del pie grande y parecidos… una posible contaminación por la ñoñez de su padre en eso último, lo tenía que admitir.
Ahora Lizy estaba sosteniendo a una granja de plástico que estaba usando para arar un campo imaginario con un tractor de plástico. Ella habló con entusiasmo por las preocupaciones de su padre, el granjero.
"No te preocupes papí, ya voy, ¡Yo la calmare!"
La niñita hizo que su figurilla saltara del tractor y abriera camino hasta la figurilla varonil y el tiranosaurio de goma. Lizy rebota su cabeza mientras decía "Paso, paso, paso, paso" una y otra vez, haciendo las onomatopeyas de su figurilla moviéndose.
Después de alcanzar al tiranosaurio, la niñita hizo que su figurilla saltara mientras hablaba, "¿¡Rexy, te sientes mal!? ¡Tienes que poner huevos para llevarlos al mercado!"
Lincoln hizo que la figura de goma rugiera de nuevo y la movió de un lado a otro. Entonces volteó a ver a su hija y le preguntó entusiasmado, "¿Qué está diciendo, Lizy? ¿Por qué se siente mal?"
Lincoln observó cómo su adorable hija arrugó la nariz y entrecerró los ojos, concentrándose exageradamente hasta que llegó su epifanía y esa enfocado rostro se iluminó con una sonrisa, "¡Se peleó con Bucky el estegosaurio! ¡Está asustada que vayan a terminar!"
Lincoln exagero su reacción de susto y alarma, "¡Oh no! ¡Son tan linda pareja! ¿¡Y qué pasaría si Bucky ya no quiere darle paseos a los niños en el zoológico!?"
La cara que Lizy le mostró a su padre era la de alguien que se estaba enfrentando a las circunstancias más difíciles en su vida, "¡Los tenemos que reconciliar!"
A un lado del granero de plástico que tenían en el piso había una figura de un estegosaurio. Lizy hizo que su ranchera miniatura corriera hacia él, y nuevamente la hizo rebotar mientras hablaba con el dinosaurio, "¡Bucky! ¡Hiciste enojar a Rexy! ¿¡Porque están peleando!?"
Del sofá sonó la voz de otra de las hijas de Lincoln, Liby.
"Quizás Bucky podría darle a Rexy un delicioso y enorme filete, eso le gustaría estoy segura. Es decir, ella es una carnívora y Bucky es un herbívoro, y sus especies no vivieron en la misma época tampoco, pero ya hemos aceptado que lo que hace que puedas poblar tu rancho que también es zoológico con dinosaurios es clonación."
Lizy no parecía haber entendido la mayoría de lo había dicho Liby, así que se concentró en lo que si entendio, "¡Un enorme filete! ¡Eso es lo que necesitas Bucky! ¡Si le consigues un filete a Rexy te va a perdonar y te va a dar un besote de dinosaurio! ¡Porque Rawr significa te amo en dinosaurio!"
Lincoln no pudo evitar sonreírle a su hija en el sofá (Y no es que quisiera evitarlo tampoco).
Liby era la hija que Lincoln tuvo con su hermana Luan, y el parecido era innegable, hasta el punto que Liby también necesitaba ortopedia en sus dientes. A sus 14 años Liby se podría describir como un palillo, extremidades largas, y extremadamente delgada con muy pocas curvas. Su madre se había mantenido plana y alta con la edad por lo que no estaba de más asumir que lo mismo pasaría con Liby. Tenía su cabello castaño tan largo que llegaba a la mitad de su espalda y lo mantenía agarrado con una donilla color naranja. Sus ojos eran un café claro, casi dorado como su madre. Lo que parecía ser una diadema amarilla se convertía en un freno que pasaba por debajo de sus orejas para agarrarse de sus frenos dentales. Liby tenía que usar ese armatoste por otro año para que su sobremordida se arreglara. Le gustaba vestirse profesionalmente, una camisa blanca a botones, falda naranja a cuadros y una corbata del mismo color, y un par de calcetines gruesos y largos de color amarillo oscuro.
Liby era muy diferente a su madre en cuanto a temperamento sorpresivamente, sólo compartían el ser algo jocosas. A ella no le gustaba hacerle bromas pesadas a otros, y ella no intentaba convertirse en comediante. Pero sí parecía tener el talento de su madre para observar y el de su padre para planear. De alguna manera ella logró mezclar los aspectos más cerebrales de sus padres y lo utilizaba sorpresivamente para intentar ser una detective.
Por ese motivo Liby adoraba los juegos de acertijos, misterios, y descifrar cosas, era excelente a la hora de saber si alguien le estaba mintiendo y era capaz de encontrar la verdad cuando algo así pasaba para encontrar al verdadero responsable y por qué fechorías. Era muy bien sabido por su hermanos que la mejor estrategia cuando la hacían enojar era sobornar con lo que fuera antes de que sus padres de un derrepente se "enteraran" de algo malo que habían hecho.
Liby también era una ñoña como su padre y muchos de sus hijos, disfrutaba de muchas historias de ciencia ficción y fantasía que él adoraba, pero eso la hacía muy consciente de su apariencia. Su figura plana, esa máquina de ortodoncia y su falta de talento en la comedia al nivel de su mamá la hacían que se preocupara mucho de su estatus social en la escuela, y la verdad es que si había abusivos que la usaban de víctima de vez en cuando por eso. Era algo que a la familia le preocupaba, pero por lo menos en casa era amada y apreciada como el resto de sus hermanos.
Con una sonrisa Lincoln levantó el tiranosaurio que tenían en la mano, y lo acercó a Liby en el sofá, "¿Escuchas eso Lib? Es como dijo tu hermana ¡Rawwr es te amo en dinosaurio!" Entonces Lincoln comenzó a empujar el juguete contra el cachete de Liby mientras gritaba "¡Rawwwwrrrrrrr!"
Lizy encantada con lo que pasaba, recogió su estegosaurio y corrió hacia el sofá con su papá para comenzar a empujar su juguete en el cachete opuesto de Liby mientras ella gritaba "¡Rawwwrrr!" También.
Liby carcajeo y uso sus manos para proteger sus mejillas, en un intento de correr, "¡Agghhh! ¡No soy comida de dinosaurio! ¡Paren!"
La sonrisa de Lizy creció, y subió al sofá para quedar encima de Liby, Ahora haciendo sonidos de besos mientras que "Bucky" la repasaba del brazo al hombro, hasta sus mejillas "¡Te adoran Liby! ¡Piensan que eres lindisima!"
Lincoln continuó ayudando a su hija con una sonrisa, siguiendo con "Rexy" la iniciativa que había hecho Lizy, y ahora Libby solo estaba retorciéndose y llorando de la risa, "¡Me rindo, Me rindo! ¡Haré lo que sea para que se detengan!"
Lincoln no se detuvo y tampoco Lizy, pero Lincoln decidió darle una escapatoria a su hija, "¡Tú sabes lo que tienes que hacer! ¡Di 'Te amo también' en dinosaurio!"
Liby entendió la idea, y con sus brazos capturó a la pequeña Lizzy en un apretado abrazo, "¡Rawwrrr! ¡Te amo también monstrua Lizy!"
Lizy rió fuertemente mientras le devolvía el abrazo a su hermana mayor. Liby le lleno la mejilla con besos. Lincoln por su parte levantó la camiseta de dinosaurio de Lizy para revelar su estómago y puso sus labios sobre él para hacer un sonido de motor contra el vientre de su hija pequeña. Lizy solo pudo continuar riendo y chillando de felicidad.
Esto continuó hasta que Liby se pronunció, "¡Papá, papá! ¡Ya salió el nuevo episodio de dino-detective! ¡Para eso estamos aquí, vamos a verlo Lizy!"
Lizy se levantó rápidamente, muy emocionada, "¡Dino-detective! ¡Dino-detective!"
Dino-detective era un show que estaba hecho para los niños de 9 a 12 años, no exactamente para una niña de 4 y de 14 respectivamente con Lizy y Liby. Pero tenía algo para ambas, dinosaurios y misterios. Específicamente el show trataba de un duro detective dinosaurio llamado Terry, que acechaba las calles peligrosas de la ciudad cetácea, haciendo valer la justicia.
Lincoln pensaba que esto era algo tonto, pero siempre estaba feliz cuando cualquiera de sus hijos encontrara algo que pudieran compartir entre ellos a pesar de sus intereses tan diferentes. Lincoln soltó a sus hijas y asintió, "Ok, ok, voy a traerles botana. Lizy, recoge tus juguetes."
Lizy asintió para después soltar a su hermana y llegar al piso, "Papí ¿podemos jugar a la granja de dinosaurios luego?"
Lincoln asomo su cabeza de la cocina, "Claro que si monstra Lizy, papí siempre va a jugar a la granja de dinosaurios contigo."
Esto fue suficiente para la niña que sonrió y asintió antes de tomar una cubeta para devolver allí sus juguetes. Mientras que Liby se levantó para seguir a su padre a la cocina.
Mientras Lincoln sacaba cosas del refrigerador, de reojo vió a su inquisitiva hija parada en la entrada de la cocina con unos ojos de esperanza.
Lincoln levantó la ceja y la volteó a ver.
"¿Qué pasa Lib?"
Liby tomo un profundo respiro antes de comenzar a hablar sin parar, "¡Verás los 'Salones de discordia Hazeltucky' tienen una nueva sala de escape de 66 minutos que continúan la historia de las de 44 y 33 minutos que habían hecho antes! ¡Papá, ya habíamos escapado de las salas de 33 y 44 minutos con el récord, tenemos que ir a la de 66 minutos y mantener el nombre de los Louds en la cima! ¡Por favor, por favor, por favor podemos ir a la nueva sala de escape?! ¡Por favor!"
Mantuvo sus manos arriba con sus dedos entrelazados en forma de plegaria, solo le hacía falta ponerse de rodillas mientras continuaba rogando.
Liby adoraba las salas de escape. Había comenzado a participar en ellas a los 12 y allí comenzó su obsesión. Lupa, Lemmy y a veces Loan eran sus compañeros preferidos para estos asuntos pero todos sus hermanos ya la habían acompañado por lo menos una vez. En los últimos dos años ella ya había ido y vencido todas las salas de escape que habían llegado a Royal Woods y ahora estaba viajando a más en otras áreas en el sureste de Michigan. Liby solo era muy buena, Lupa no se quedaba tan atrás, pero Lemy podía resolver cualquier problema matemático sin ningún problema y los instintos que Loan había conseguido en los videojuegos, eran continuamente un factor para vencer inclusive los obstáculos más grandes.
Este hobby era algo que le subía de sobremanera la confianza en sí misma a Liby, algo que todas las madres pero especialmente Luan y Lincoln pensaban era algo importante.
Lincoln solo asintió, "por supuesto Lib, podemos ir. No creo que podamos ir la semana que viene, sabes que estoy ocupado, pero podemos agendarlo pronto, te lo prometo, incluso si te tengo que llevar después de clases. ¿Quieres esperar que sea el turno de tu mamá para que nos acompañe?"
Liby pensó fuertemente esa invitación, su mano en su barbilla y su ceño fruncido antes de volver con su padre, "Solo si tu eres el que recibe todas las bromas pesadas, voy enserio con este reto papá ¡Y tu sabes muy bien cómo se porta mi mamá!"
Lincoln solo pudo sonreírle a su hija, "No seas así, sabes muy bien que ella hace la actividad más amena para todos."
Liby ya se había enganchado de su brazo y comenzó a zarandear, "!Papá, ella se pone a hacer ventrilocuismo con las pistas¡ !Distrae mucho¡"
Lincoln vio a su hija con una expresión seria, no una para disciplinarla, pero sí una más firme para demostrarle que como padre estaba preocupado, "Libby Loud, ¿Que es más importante? ¿Pasar un buen rato en familia o romper un récord sin valor?"
Liby se encogió sutilmente, soltó el brazo de su padre, y suspiro mirando el suelo, "Pasar un buen rato con mi familia es más importante. La familia es lo más importante. Lo siento papá."
La sonrisa de Lincoln volvió y se dirigió a su hija adolecente, "Exactamente. Pero los récords y logros también son importantes, así que te prometo que voy a mantener a tu mamá bajo control para asegurar que el nombre Loud se mantenga como el mejor en Discordia."
La expresión de Liby podía rivalizar al sol por lo brillante y alegre que era, gracias a la apreciación que sentía hacia la promesa que había hecho Lincoln, esto culminó con ella levantando el puño al aire, "¿¡Enserio!? ¡Fabuloso! ¡Gracias papá! ¡Eres el mejor!" Arrojó sus brazos alrededor de su padre y Lincoln recíproco el abrazo para que ambos se estrujaran lo más fuerte que se les permitiera, "Claro que lo soy, tu viejo padre es el hombre del plan."
Liby dio un paso atrás aún sonriéndole a su padre, con todo y sus frenos, antes de poner su mano en su barbilla de nuevo, "He estado trabajando en hacer una frase como la tuya papá, algo que pueda comunicar mi propia personalidad… pensaba en algo como… La chica con la meta, ¿Crees que funciona?"
Lincoln le guiño a Liby con una gran sonrisa, "Me agrada. !La manzana no cae muy lejos del árbol por lo que veo!"
Liby se sonrojo como tomate, ella era una de los pocos de sus hijos que pensaban que él era genial, decirle que ella se parecía a él lo consideraba un halago. Ella asintió y sonrió tímidamente, "Gracias papá. Voy a ayudar a Lizy."
Lincoln asintió, "Buen trabajo detective, hay que ver quien descifra quien fue el culpable en el siguiente episodio, tú o yo, incluso puedes hacer equipo con Lizy."
Liby rió y se dio la vuelta para salir de la cocina, "¡Claro papá, aceptó el desafío!"
Ya era la hora de la cena y la mayoría de la familia se había sentado a la mesa, Loan e incluso Lemy habían venido a comer. Lincoln estaba bastante seguro de que Lyra tuvo algo que ver con que Lemy estuviera presente. Por más que la muchacha cuidara a Loan, ella siempre tenía esa pizca de más interés por su hermanito. Lincoln pensó en agradecerle luego.
La cena era la comida en la que se suponía que toda la familia estuviera presente. El desayuno y la comida podrían ser opcionales, pero fuera de circunstancias especiales la cena era el tiempo en que toda la familia tenía que estar junta, hablar de su día, y disfrutar de la compañía. Solo hacían falta Lisa y Lulu. Lincoln intentó no enfocarse en eso por el momento y enfocarse en Lemy.
Solo podía manejar una crisis familiar a la vez.
Cuando todos terminaron de comer y la familia salió del comedor, Lincoln alzó la voz. "Lyra, Lemy, ¿Pueden ayudar a su anciano padre a limpiar lo que quedó de la hermosa cena que Liena nos hizo?"
Lyra le dio un pequeño golpe al hombro de Lemy y hablo en voz baja, "Ya escuchaste a papá."
Lyra era básicamente un clon de su madre Luna cuando era joven. Era alta, casi como una pixie, con las pecas en sus mejillas, pequeña y respingada nariz, y sus carnosos labios. Era delgada pero estaba consiguiendo curvas que eran notables. Luna jamas logro la figura voluptuosa de sus hermanas Leni o Lori, pero sus curvas eran más pronunciadas que las de Luan o Lynn. Lyra parecía seguir el patrón. La diferencia más importante entre Lyra y su madre era el largo de su cabello. Mientras que Luna mantenía su cabello corto desde joven, Lyra tenía el suyo largo, muy largo. Su cabello era el más largo de la casa, un castaño oscuro que caía a cascadas por su espalda hasta llegar a bajo de sus caderas. Y aunque fuera lazio en su mayoría, cerca de sus oídos tenía mechones que se curvaban hacia arriba, más el flequillo que se detenía por sobre sus ojos.
Como su madre, Lyra tenía una predilección por el color púrpura oscuro, usualmente el color de sus cárdigans, y un púrpura más claro en sus faldas o jeans. Lyra siempre se vestía muy apropiadamente, como lo que ella pensaba una dama se vestiría. Lincoln y Luna aun bromeaban de como Lyra era su hija más 'rebelde' ya que ella decidió tomar una apariencia y actitud más conservadora, especialmente comparada con su madre a su edad. Pero Lyra tenía tanto talento para la música como su madre, con una angelical voz y la capacidad de tocar cualquier instrumento. Y a diferencia de Luna, Lyra prefería la música clásica por lo tanto prefería tocar el piano, el violín o parecidos. Para finalizar, no importa que instrumento o que atuendo tuviera ella siempre llevaba una cruz de plata en su cuello.
La religión jamás fue una parte importante en la familia Loud. Lincoln y sus hermanas habían crecido como cristianos protestantes como cualquier familia blanca de clase media en suburbia. Habían asistido a la iglesia algunas veces, pero como la vida de él y sus hermanas se volvieron más ocupadas, la religión fue lo primero que se olvidó con la excepción de algún rezo ocasional de vez en cuando y las historias de lo que en realidad significaba la navidad.
Lyra por su parte se había convertido al 100% a la vida piadosa. Era una verdadera creyente y frecuentemente trataba de incluir a la familia. Por supuesto la rama del cristianismo que ella practicaba era de las más liberales. A la iglesia que ella tomaba misa era liderada por una mujer…homosexual, la antigua novia de Luna de hecho, Sam. Pero Lyra aún vivía su vida como ella pensaba que Jesús le pediría que lo hiciera, y exhortaba a la familia para hacer lo mismo, a pesar de que ella trataba de no tomar algunos de los versos más severos de la biblia literales.
Y esto la hacía la hermana más responsable de todos. Ella no era áspera en lo absoluto, pero tampoco tenía el toque cálido y maternal que Liena sí tenía, y eso hacía que la rubia fuera la niñera preferida de los pequeños.
Luna y Lemy también se habían hecho parte de la congregación. En el caso de Luna porque fue una parte muy importante de su recuperación y una actividad que podía hacer con sus hijos. Y la razón de Lemy era simplemente que es el niñito de mamá y eso se extendía para su hermana. Incluso si Lemy no disfrutaba ir a misa, era importante para él el participar por el amor que le tenía a Luna y a Lyra. Lincoln también se había unido a la iglesia.
Pero en realidad Lincoln solo lo hizo para ser parte de la vida de sus hijos y sus hermanas.
Ellos tres, Lyra, Lemy, y Lincoln, trabajaron juntos para limpiar los restos de la cena, y lavar los platos en la lava vajillas. Lyra fue quien rompió el silencio después de la petición de Lincoln.
"Padre, la hermana Samantha pregunta si podrías ayudar al coro con tu voz cuando cantamos para la colecta de comida de la primavera."
Lincoln le pasó un plato a Lemy y rió un poco, "Espera ¿Sam quiere que vaya a cantar otra vez? ¿En público?"
Lyra sonrió tímidamente. Aunque Lincoln no tenía el oído que su hermana Luna tenía para la música, pero él sí tenía una buena voz para cantar. Nunca se había apartado de él a pesar de pasar por la pubertad y su voz se volvió mucho más grave. Él aun poseía una melodiosa voz que podía dar a la nota que necesitara, y cuando la emparejaba en duetos con Luna o Lyra todos los que lo escuchaban lo describian como hermoso. Pero Lincoln era muy pudoroso acerca de cantar en público, aunque Sam, Luna, y Lyra frecuentemente lograron hacerlo cantar con el coro de la iglesia, coro del cual Luna y Lyra eran miembros regulares.
Lyra volteo con Lincoln, mostrándole sus ojos cafés que estaban bien abiertos y apunto de aguar. Sus hijos podían torcerle el brazo tan fácil para que hiciera cualquier cosa por ellos. Casi cualquier cosa. El tenía un corazón de pollo cuando de los caprichos de sus hijos se trataba. Él no tenía ni la más mínima duda que iba a aceptar cuando se lo pidió pero quería ver esa carita de cachorrito regañado de todas formas.
"Por favor padre, ¡Tú eres la mejor voz masculina de toda la congregación! ¡Madre y la hermana Samantha dicen que es un crimen contra los cielos que no te vuelvas parte regular del coro como nosotras!"
Lemy refunfuño, "Si papá no quiere cantar, no tiene por qué cantar."
Lyra le tiró unos ojos de pistola a su hermano, poniendo sus palmas en sus caderas para agacharse un poco a su altura, "¡Lemy! ¡Yo espero que tú también cantes!"
Lemy se encogió de hombros y le plantó la mirada a su hermana, "No quiero, y si papá no quiere, él tampoco tiene porqué hacerlo."
Lyra estaba sorprendida, incluso algo molesta por la respuesta de su hermano menor, pero antes de que pudiera replicar, Lincoln los separó.
"Hey campeón, no dije que no quisiera hacerlo. Solo pregunte si Sam quería que lo volviera a hacer."
Lemy levantó la mirada hacia su padre, una mueca de descontento aparente en su rostro, "Papáaaaaaaa… por favor, no quiero ponerme en frente de tantas personas y… ¡hacer el ridículo!"
Lincoln se sorprendió mucho por esta respuesta, "¡Lemy! ¿El ridículo? ¡Esto es para tu hermana y tu madre y tu tía Sam! ¿Recuerdas? ¡La mujer que te cuido a tí y a Lyra cuando yo y Luna no podíamos! ¿Quieres decepcionarnos a todos con tu ausencia?"
La mueca de Lemy se suavizó, y después volvió con fuerza, pero antes de que pudiera responder Lincoln continuó con un tono más calmado.
"Además Lemy, esto no es sobre nosotros. La colecta de comida de la primavera es para la gente que lo necesita. Nunca te verías ridículo ayudando a tu prójimo, hijo. Jamás."
Lyra se veía tan orgullosa por las palabras que su padre acababa de decir. Lemy aun se notaba algo amargado pero si se le notaba que las palabras de su padre lo habían hecho sentir algo avergonzado por como se había comportado.
Lemy suspiro, se estiró y apartó la mirada.
"Está bien, está bien, voy a estar allí. No voy a decepcionar a mamá, ni a tí, ni a la tía Sam, ni a Lyra…"
Lyra le sonrió a su hermanito, y volvió a agacharse ahora para darle un beso en su frente, "Nunca me decepsionarias Lemy, nunca lo haz hecho. Siempre te amare mucho, hermanito."
Lemy se sonrojo y humilló la mirada, refunfuñando de nuevo, "Igual son un par de ñoños."
Lyra solo sonrió cuando se levantó y puso un plato en la lava vajilla, "Hacer el bien no te hace un ñoño Lemy."
Lemy le regresó la sonrisa, "No dije que fueras ñoña por eso, eres ñoña porque eres Lyra."
Lyra le iba a replicar, pero Lincoln fue el que acabó respondiendo entre risas, "¿Eso crees 'iron maiden'? No es como si estuvieras 'rompiendo la ley' y si lo hicieras, no te iría muy bien 'Judas Priest'."
Lemy se quejó mientras ocultaba el rostro tras sus manos, "¡Papáaaaa! ¡Suenas igual a la tía Luan!"
"Y tú escuchas música más vieja que tus abuelos, que en paz descansen, te vistes como si vivieras 30 años en el pasado, y aún duermes con el osito que regalo tu hermana cuando tenías 4. No actúes como si no tuvieras cola que te pisen." Lincoln le respondió.
Lemy se quejó de nuevo y rodó los ojos, "¡Papáaaaaa! ¡Solo duermo con el señor Crowley porque no quiero que Lyra se sienta mal si me deshago de él! Ugh, Mamá sabe muy bien lo genial que soy, ¿¡Porque ustedes dos no!?"
Lyra frunció el ceño y volvió a poner sus manos en su cintura, "¡Claro que me molestaría que tiraras al señor Crowley, es el primer regalo de cumpleaños que te compre! Pero tu eres el que me pide que le ponga mi perfume cada mes porque si no huele como yo, te dan pesadillas."
Lemy se sentía traicionado, estaba boquiabierto, y nuevamente escondió su rostro tras sus manos, "¿¡Lyra, como pudiste!?"
Lincoln se puso entre ellos, "Okay, okay, rey de lo radical. Tu mamá siempre fue una experta en el Rock, no yo. Mi banda favorita aún es Smooch. Así que puede ser que seas genial. Su opinión cuenta más que la mía. Pero lo que creo que es realmente genial es que decidiste apoyar a tu familia a pesar de no querer hacerlo. Lo que sería aún más genial sería que me dijeras porque te han faltado algunos trabajos en tu clase de inglés."
Lemy gruño quedito por frustración para después voltear con su padre, "¿Todo esto fue para molestarme por la escuela? ¿Lyra también estaba en el plan?"
Lyra se molesto un poco por esto, "No estaba ni enterada que habías faltado con tus tareas Lemy. Pero ahora que lo estoy, estoy muy preocupada."
Lincoln puso una mano en la barra de la cocina para apoyarse al bajar la mirada hacia su hijo con un hombro más arriba que el otro, "¿Que está pasando Lemy? Sé muy bien que el inglés no es tu materia favorita, pero tu tía Loan me dice que te estás atrasando."
Lemy se exasperó, "Pues veras mi maestra de inglés no debió de andar de soplona con mi tía solo porque trabajan en la misma escuela, y mi tía no debió de andar de soplona contigo tampoco."
Lyra levantó la voz, preocupada, "¡Lemy! ¿¡Qué te está pasando!? ¡Así no es como te portas normalmente!"
Lincoln se preocupó también y le dio a su hijo una expresión muy seria, "Lem, compañero, te amamos. Por eso quiero lo mejor para tí, por favor dime, ¿Está pasando algo en la escuela?"
La expresión de Lemy se tornó muy molesta, volteando a ver a su hermana y a su padre de vuelta antes de ver el piso y cruzar los brazos, "¡Voy a hacer las puñeteras tareas esta bien! ¡Cantaré con el estupido coro y voy a hacer lo que se les antoje, solo dejenme en paz!"
Lincoln y Lyra estaban horriblemente sorprendidos por la rabieta de Lemy. Lincoln acabó por responder a gritos antes de que siquiera notara lo que estaba haciendo, "¡Lemy! ¡Así no te criamos!"
Lemy solo replicó a gritos también, "¡Tú no me criaste viejo pervertido! ¡Solo cargaste a mamá y me dejaste a mí y a Lyra con Sam para que ella hiciera tu trabajo! ¡Lo mismo que hiciste con todos mis hermanos!"
Lincoln y Lyra estaban atónitos y no pudieron decir nada después de eso. Lincoln en particular sintió algo que no había sentido en mucho tiempo.
Vergüenza.
Un repentino sentimiento de vergüenza llenó su mente mientras miraba a sus dos hijos.
"Lemy… yo…yo." Tartamudeo, sin la menor idea de qué decir.
Lemy solo suspiro y se dio la vuelta, "Guardatelo viejo, no lo quiero escuchar. Voy a hacer lo que tenga que hacer, solo déjame en paz."
El niño de 13 años salió de la cocina, dejando a Lincoln y Lyra solos. Lyra miró a su padre, con mucha preocupación en su rostro, también miró la puerta por la que su hermano salió y luego de vuelta a su padre.
"Padre, él no estaba pensando, solo esta confundido, él-"
Lincoln levantó la mano y forzó una sonrisa. Era difícil, muy difícil, pero necesitaba sonreír para su hija, "No pasa nada, cariño, enserio. No lo culpo por estar molesto. Ustedes vivieron demasiadas dificultades y nosotros no fuimos de mucha ayuda."
Lyra aún se veía preocupada. Por lo que tomó a su padre en un apretado abrazo, cuando hablo hizo que su voz fuera suave y consoladora, "Todo esta bien papi". Lyra solo lo llamaba así cuando cuando estaba muy contenta o cuando necesitaba hacerlo sentir bien.
"Esta bien, Se que te ama. Nos ama a todos, también sabe que tú también viviste cosas difíciles. Como cuando Jesús estuvo 40 días en el desierto. Él entiende. Voy a averiguar qué está pasando, eso te lo prometo."
Lincoln trató con todas sus fuerzas de tranquilizar a su hija, regresandole el abrazo. Le sonrió y le acarició la espalda, "Sé que él sabe cariño, lo sé. El solo está en una etapa difícil de la vida. Vamos a adaptarnos a lo que está pasando, estoy seguro." Le besó la coronilla de la cabeza y continuó abrazándola por unos minutos más.
Lyra le ayudó a lavar los platos que faltaban antes de irse a hablar con su hermano para ver qué estaba pasando.
Lincoln se quedó solo con sus pensamientos en la cocina. Y había una palabra en particular que le estaba haciendo eco en su cabeza.
'Pervertido'.
Esa era la palabra que lo hacía sentir vergüenza, y lo que hacía que ese extraño e incesante sentimiento le estrujara el corazón, no sabía qué era exactamente pero sabía que lo repudia.
'Pervertido'.
No, él no era un pervertido, su hijo solo…solo no entendía las cosas. Amar a tu familia no te hacía un pervertido, él tenía que creer eso. La vida que había creado con sus hermanas no era convencional, pero Lincoln no lo cambiaría por nada. Lemy ni siquiera existiría si no hubiera amado a su hermana Luna para que le diera a luz después.
Y Lincoln amaba a Lemy, él amaba a su hijo, no importaba que tan enojado el muchacho estuviese. Todo estaría bien, tenía que haber algo que estaba molestando a Lemy y lo estaba haciendo actuar así. Lo resolverian juntos, como familia, y volverían a ser una familia fuerte y unida.
Era lo que los Louds siempre hacían.
Lincoln necesitaba calmarse, y sabía justo lo que tenía que hacer para hacerlo. Era hora de visitar a Lisa y llevarle la cena.
Lincoln camino hacia las escaleras que llevaban al sótano donde estaban las lavadoras y su hermana Lisa. Se acababa de mudar hace 4 meses apenas, después de salir de prisión y haber sido puesta bajo arresto domiciliario a su cuidado. Después de poco más de un año en el que ella desapareció, llegó a su puerta con una bebé, Lulu, en brazos para dejarle el bebé, declarar su amor por él, besarlo y después darse la vuelta para desaparecer de nuevo con la promesa de que la vería pronto.
Lo siguiente que él y sus hermanas supieron de ella fue verla en la televisión siendo llevada, esposada a una patrulla por crímenes contra la humanidad. Lincoln crió a Lulu con amor y compasión, después Lisa regresó, y explicó las circunstancias de la creación de Lulu. Los experimentos que realizó en ella misma durante años la dejó esteril, pero su amor por su hermano era tan fuerte que decidió crear un heredero con él de todas formas. Sin embargo, lo necesario para que pudiera 'parir' a Lulu era muy caro, y había ignorado algunas leyes para poder crearla. El gobierno acabó por descubrir todo el asunto y fue sentenciada a cadena perpetua por experimentación no ética. Lo único que consiguió un trato con el gobierno fue darles todas las notas de su investigación.
Y cuando todo se resolvió, a Lincoln no le importo en lo más mínimo los crímenes de su hermana, solo le importaba el hecho que ella estaba de vuelta en su vida. Nunca hubo un plan de tener un hijo con Lisa, pero le había dado uno de todas formas, y él la amaba. Ella era su hermana más joven, la segunda más joven, y ella era el mundo para él, como el resto de sus hermanas también lo eran. Él sabía que su amor no estaba mal, y no era perverso. Solo diferente, y tan válido como cualquier otra forma de amor.
Él le dio la bienvenida y le encontró un lugar en la casa con entusiasmo. Renovaron su relación ese día, en particular por la crianza de su hija, la futura superheroína de la que Lincoln estaba muy orgulloso.
Lisa siempre fue introvertida, siempre concentrada en sus metas científicas, pero incluso cuando era niña, ella trataba de darle tiempo a su familia. Lisa hacía lo mismo ahora como adulta y viviendo con su hermano de nuevo. Volvió a tomar su rol dentro de la familia. Ayudaba a Lincoln con los niños, comía con ellos, revisaba sus tareas, los cuidaba si Lincoln no estaba disponible, jugaba con ellos…
Ella no le pedía nada al resto de sus hermanas como devota madre y tía.
También lo había acompañado a la cama con el resto de sus hermanas para expresar el amor carnal y romántico que compartían todos ellos
Con la excepción de Lynn.
Solo ha habido un pequeño problema desde que Lisa regresó. Lynn y Lisa ya no se podían ver ni en pintura. En particular Lulu y lo que Lynn llamaba la creación "antinatural" de la pequeña. Se suponía que ellas tenían que evitar las dificultades que ellos ya habían tenido que vivir por las decisiones que habían tomado, pero a Lisa no le importó ese sentimiento. No le importo que Lincoln ya se hubiera hecho la vasectomía y que ella fuera infértil. Gracias a su genio científico, ella logró 'negar el orden natural de las cosas' como Lynn lo había descrito, y creó un ser que Lynn consideraba un insulto a la verdadera maternidad.
Cuando era el turno de Lynn, Lisa se trataba de hacer invisible. Lincoln lo odiaba. Él odiaba que dos personas que él amaba tanto hacían todo lo posible para que sus caminos jamás se cruzaran, para no tener que enfrentar sus problemas. Él también odiaba que Lacy ahora se rehusara a interactuar con su hermanita, a pesar de cuantas veces Lulu había tratado de llamar su atención.
Lisa les había explicado que ella había implantado la idea en la mente de Lulu que tenía que confiar en cualquiera que poseyera el ADN de los Loud, que se tenía que sentir segura con ellos, y que tenía que evitar a cualquier otra persona. Lulu quería hacer amistades con sus hermanas, pero la incomodidad que Lacy sentía con ella, y lo mucho que la evitaba solo logró que Lulu también evite a Lacy.
Eso le rompía el corazón.
Él era muy bueno en lograr que su familia estuviera en buenos términos, ayudarlos a superar cualquier cosa que estuviera en su camino. Él era el pacificador, él era el diplomático, el que lograba hacer que sus lazos entre ellos se volvieran más fuertes… pero este era el obstáculo en el que se había atascado.
Algo tenía que suceder en algún punto. Pero por ahora, él le podía llevar a Lisa su cena y hacerla saber cuánto la amaba incluso si era la semana en la que Lynn estaba en casa.
Cuando Lincoln llegó a su destino, encontró a su hermosa hermana genio en medio de su investigación. Solo era unos centímetros más alta que Lynn, y tenía una figura musculosa pero delgada que la hacía muy atractiva. Ella le había hecho modificaciones genéticas a su cuerpo para que fuera naturalmente tan bien trabajado como el de Lynn, se veía como si una superheroína hubiera saltado de las páginas de uno de sus cómics. Su cabello castaño todavía tenía la costumbre de alborotarse a los lados porque normalmente no se cortaba el cabello a menos de que Leni, Lola o Leia se lo cortaran. Su ajustado top verde acentuaban sus suaves pechos, levantaditos y de talla media tirandole a grande, y para su sorpresa notó que llevaba una falda.
Lincoln sabía qué significaba eso.
Lisa casi nunca usaba faldas o vestidos. Ella prefería por mucho los pantalones ya que los encontraba más prácticos. Pero cuando sí usaba una falda siempre significaba lo mismo, quería la atención de su hermano mayor. Lincoln no sabía que si era consciente de eso o no, ella era una genio después de todo, pero ciertos rituales y señales sociales eran completamente indescifrables para ella. De cualquier modo, la falda le daba acceso fácil y era la señal de que 'tenía ganas'.
Ahora que Lisa estaba empinada sobre un microscopio, pareció notar la nueva presencia y lo llamó, "Saludos querido hermano, me temo que no puedo hablar contigo ya que estoy en un punto crucial de mi investigación. Por favor deja mi comida regular en la mesa donde siempre la dejas."
Lincoln fue y dejó la comida en la dichosa mesa donde siempre ponía las comidas de Lisa y las de Lulu también si ella quería alimentar a su hija. Vio el plato que le había dejado en la tarde aún en la mesa y lo llevaría arriba después de acabar aquí como era la costumbre. Dejó el plato de pollo y ejotes para poder dedicarle su atención a su hermana, una sonrisa pícara en sus labios.
Lentamente se acercó a ella, moviéndose despacio hasta que estaba justo detrás de ella, viéndola concentrada en su investigación. ¿Se había puesto en esa posición, sacando el trasero en una invitación tan clara a propósito? ¿O solo era una posición en la que estaba cómoda investigando?
Sinceramente con Lisa eso siempre era solo una suposición. Ella era adorablemente torpe cada vez que sinceramente quería seducirlo pero cuando lo hacía por accidente ella era simplemente exquisita.
Lincoln se acercó un poco más y la abrazó por la cintura, para entonces agacharse y besarle el cuello. La reacción de Lisa fue un chillido de sorpresa, y después dejó soltar una risita femenina que no era común en ella, mientras comenzaba a hacerse para atrás, presionando sus cuerpos aún más.
"¡Lincoln, estoy ocupada!" Dijo aun con esa risita en su voz.
A pesar de lo poco femenina que fuera, Lisa aún era una mujer, y cuando era tiempo de ser íntima o romántica con su hermano, su lado femenino afloraba. Lo amaba tanto, justo como él a ella, y ella adoraba su atención.
Lincoln continuó llenando su cuello de besos, hasta la mejilla, para ir a su oído y darle una pequeña mordida, jalando su lóbulo suavemente. Lisa se derritio ante su tacto, un gemido suave y lento se escapó de sus labios. Poniendo su mano detrás de ella, puso su mano en el cuello de Lincoln y lo acarició hasta llegar a su blanco cabello. Mentiras tanto las manos de Lincoln acariciaron su estomago hasta llegar a sus pechos, acariciándolos y apretandolos por encima de la ropa de la muchacha.
Lincoln le susurro, "Oh, ¿Por eso traes puesta esta falda? ¿Por eso Lulu ya está acostada en su 'isocrib' o como le digas a su cuna? ¿Solo estas investigando, la genio mas hermosa y deliciosa no le esta pidiendo a su hermano un fuerte y larga secion de sexo?"
El trasero de Lisa aun con su falda encima, estaba restregándose contra la entrepierna de Lincoln, logró hacer que su hermano tuviera una erección con poco esfuerzo, y ahora lo estaba excitando. Sus mejillas coloradas cuando volvió a reír, acariciando su cabello, viéndolo por encima de su hombro, "Por favor Lincoln… No hay necesidad de que hagas tanto trabajo si estás tan agobiado por lo que pasa en casa, tengo más que suficientes juguetes de mi propio diseño que me pueden hacer compañía…"
La mano de Lincoln llegó a la barbilla de su hermana y levantó su rostro para que sus labios se encontraran en un profundo y romántico beso. Sus lenguas se entrelazaron y Lincoln acarició la mejilla de Lisa. Ella siempre se sentía como la chica más hermosa del mundo cuando su hermano la trataba así, con sus delicadas caricias.
Ella se dio la vuelta aun siendo sostenida por él, y puso sus brazos alrededor de su cuello, los brazos de él se fueron a las caderas de ella antes de levantarla, y sentarla en la mesa frente a ellos. Sus piernas se enredaron en la cintura de su hermano. Ahora restregando sus entrepiernas aún vestidas las unas con las otras, haciendo que su erección creciera más y más.
Su beso terminó y Lisa puso sus manos en las mejillas de su hermano. Sus enormes ojos cafes viéndolo detrás de sus lentes. Lentes que ya no necesitaba pero los usaba porque le gustaba como se veía con ellos.
"¿Estás seguro que ahora está bien? Lynn aún est-"
Lincoln la silencio poniendo un dedo sobre sus labios…
"Shhhh… No necesito permiso para hacer el amor con cualquiera de ustedes, sin importar lo que piensen las demás. Y también, si te preocupa tanto, ¿Que tal si nos acompañas a Lynn y a mi en la cama? Quizás sea algo bueno para las dos…"
Lisa bajo la mirada, sus manos yendo de las mejillas de Lincoln a su pecho, su rostro estaba lleno de temor, Y su voz de incertidumbre.
"Lo deseo tanto Lincoln, no miento, pero, con Lulu y ella y…"
Liza comenzó a divagar, sus ojos legitimamente parecían que empezaran a aguar. Lisa era muy orgullosa, era muy raro que dejara que sus emociones tomaran el control, pero ella amaba a su hija como cualquier otra madre, y el dolor por el rechazo de su hermana le estaba destrozando el corazón.
Lincoln gentilmente pasó sus pulgares por las mejillas de Lisa, y regresó su mirada a la suya.
"Shhh, entiendo. Te lo prometo Lisa, voy a arreglar eso. Te prometo que nuestra familia volverá a estar tan unida como siempre. Aun quiero hacerte el amor, ¿Quieres seguir?"
Lisa subió sus manos del pecho de Lincoln hasta sus mejillas nuevamente. Gentilmente tocó las pecas que tenía bajo los ojos y con una pequeña sonrisa, asintió su cabeza. Lentamente acercaron sus labios hasta que se encontraron y comenzaron el acto encima de la mesa.
El acto fue mucho más gentil de lo que ellos estaban acostumbrados, ya que Lincoln se había dedicado al 100% a consolar a su hermana menor con su amor y reforzando la pureza de sus convicciones.
Estuvieron en eso por 20 minutos. Cuando terminaron, Lincoln tomó a Lisa para besarla nuevamente y reafirmar su amor por sus hermanas y su familia. Reafirmó su compromiso de hacer que todos estos problemas entre ellas se resolvieran, hacer que Lynn y Lisa pudieran estar cómodas juntas y hacer que Lynn llegara a aceptar a Lulu como su sobrina e hija. Y por sobre todo se reafirmó a sí mismo que él no era un pervertido, que su amor por sus hermanas era puro y hermoso, no importaba qué forma tomará, y no importaba que la sociedad lo odiara.
Lincoln nuevamente tuvo esos elementos hermosos de su amor reafirmados cuando subió las escaleras y encontró a dos de sus hijas juntas en el comedor. Una acicalando y cuidando de la otra.
Para quienes no conocieran a sus hermanas como él, quizás encontraría lo que estaba pasando algo irónico, y extraño debido a quien parecía ser la mayor, madura y dominante de la pareja frente a él. Porque era su hija mucho menor Leia, de 7 años, quien parecía ser la que estaba cuidando de su hermana mucho mayor, Loan, de 17 años.
Sentada en una silla estaba Loan, la mayor de sus hijos, con sus hombros algo caídos, sus manos juntas, su cara al frente, y una sonrisa algo incómoda en sus labios. Parada en una caja detrás de ella estaba su tercera hija más joven, Leia, con un cepillo en su mano, y gentilmente cepillando el cabello de Loan con una sonrisa altanera en su cara.
Leia le estaba dando un sermón a su hermana.
"En serio Loan, lo único que mi mami le envidia a la tía Lori, es lo grueso y hermoso que es su cabello. Y no es que el cabello de mi mami o el mio no sean perfectos pero es que el de la tía Lori es MÁS perfecto, ¡y tú solo lo dejas que se convierta en este nido de ratas en lugar de cuidarlo!"
Leia era la hija que Lincoln había concebido con su hermana Lola, (Haciéndola la hija genética de Lana, y técnicamente la hermana hecha y derecha de Lizy) y el parecido entre madre e hija era desconcertante.
Leia podía solo tener 7 años, pero como su hermana lo fue a esa edad, ella era una niña despampanante, la definición de hermosura que hacía que cualquier otra chica palideciera a su lado. Proporcionada perfectamente incluso a su edad, con enormes ojos azules como de cervatillo, hermosa piel pálida, una pequeña y linda nariz, y unas mejillas llenas de lindísimas pecas. Mantenía su largo cabello rubio en dos gruesas coletas, voluminosas y rizadas, agarradas por moños azules. A Leia le gustaba la moda de las muchachas de preparatoria, un chaleco azul oscuro, camisa a botones de manga corta y una corbata bajo el chaleco, y una falda rosa a cuadros. Muchos pensaban que asistía a una escuela privada al verla, y aunque tuviera las calificaciones necesarias para ir a cualquier academia que deseara, ella no quería que la separaran de sus hermanos.
La otra cosa que Leia compartía con su hermosa madre era ese rápido y despiadado intelecto que siempre estaba buscando ese ángulo, ese punto de presión que haría que ella se coronara por encima de todos los demás. Leia había aprendido temprano de su madre, que el mundo no era un lugar generoso, y que la gente malvada no sigue las reglas, así que ella no tenía porque ser generosa o seguir las reglas tampoco. Por supuesto que su madre también insistió que atraes más moscas con miel que con vinagre, pero cualquier cosa que te diera una ventaja o una mejor vida era la mejor opción, excepto por lastimar a tus amigos o familia.
Loan se encogió de hombros mientras Leia continuaba cepillando su cabello, respondiendo con su tono nervioso, "Yo… yo, tú sabes que no salgo seguido, ¡Realmente no veo cual es el problema aquí! Está bien, quizás debería cepillarlo más, pero no se hacer esas… esas…¡Cosas de chica que tú, mamá y la tía Lola saben hacer!"
Loan era la primera hija que Lincoln tuvo, la que concibió con su hermana mayor Lori, y la que peor pasó la separación de la familia. Loan amaba a su madre y padre inmensamente, y cuando Lincoln se vio forzado a marchar y se le negaron los brazos de su familia, ella acabó por desarrollar algunos… problemas.
Loan era una chica muy lista, pero crecer como la 'mayor' de sus hermanos, ella estuvo el mayor tiempo sin saber quien era su padre, y luego que su padre la abandonara cuando por fin descubriera la verdad que hizo que creciera en un ambiente inseguro y los resultados no fueron buenos para su mente. Loan tenía problemas extremos de ansiedad, con la comorbilidad de depresión y agorafobia menor. Loan tuvo que dejar la escuela pública ya que no era capaz de manejarla y tuvieron que empezar a medicarla regularmente.
Gracias a la difícil situación que la familia tenía, a ellos no les agradaba la idea de llevarla a un terapeuta, a pesar de la recomendación del doctor de la familia, por el miedo que tenían de que confesara la verdad de su nacimiento. Así que en lugar de eso comenzó a ver a un terapeuta online de forma anónima, con esa situación ella podía sentirse más libre con sus problemas mientras que el resto de la familia también estaba a salvo. Ese fue el trato que destrozó a Lori y a Lincoln ya que amaban a su hija pero no podían arriesgar el destruir a toda la familia.
Después de algunos años Loan había hecho muchísimas mejoras sobre sus problemas psicológicos. Ella aún tenía el ataque de pánico ocasional, y aún prefería mantenerse dentro de la casa a salir, pero ya podía salir de la casa, visitar convenciones, la tienda o ir al cine, y era mucho más social de lo que alguna vez fue. Ya había conseguido su diploma de la preparatoria gracias a que Lincoln y Lori la habían educado en casa y estaba buscando cursos de universidad online para el otoño.
Así que no había duda, Loan había crecido muchísimo de su previo estado frágil, pero aún cargaba con los problemas del 'periodo oscuro' de su vida. Loan podía ser una chica muy dulce, pero le faltaba la autoestima y la confianza, ella era demasiado tímida con sus interacciones con gente en el mundo real. Normalmente dejaba que cualquiera la usara de tapete. Y el hecho de que todos sus hermanos eran muy protectores cuando ella tenía algo que ver, sólo era un golpe más para su auto estima.
Aunque muchos podrían ver lo protectores que sus hermanos eran con ella como algo tierno, Loan lo tomaba como que era una carga. Ella deseaba ser esa hermana grande, responsable, y digna de confianza que su madre es con sus propios hermanos. Y sabía que aún tenía un camino muy largo que recorrer pero ya había caminado un muy buen tramo.
El parecido entre Loan y su madre Lori era impresionante. Con su largo y grueso cabello rubio que se asentaba en un peinado semejante al de Farah Fawcett, los únicos miembros de la familia que tenían una cabellera que rivaliza la suya en simple hermosura y volumen era la de su madre y la de Lyle. Ojos de un profundo azul que prácticamente brillaban, una piel blanca y limpia, alta y con curvas que eran generosas y bien proporcionadas para su cuerpo, Loan era una chica hermosa.
Excepto por el hecho de que dejaba que su cabello creciera al punto de que se volvió sucio y salvaje por tanto descuido, sus ojos usualmente tenían gruesas ojeras por lo poco que dormía, sus sonrisas usualmente nacen de nervios o miedo, su piel se ponía aceitosa, y escondía su cuerpo detrás de sudaderas y pants bombachos. Las fotos de cuando era joven y más estable psicológicamente pintaban una imagen muy diferente a la chica que era hoy. Una que alguna vez tuvo confianza en sí misma, y estaba lista para enfrentarse al mundo. Loan esperaba poder ser esa chica otra vez, pero era una guerra encarnizada con ella misma por el simple hecho de salir de la cama.
Pero ahora que Loan se había podido graduar y ya iba a convertirse en un 'adulto' antes que cualquiera de sus hermanos, algunas mujeres de la familia se habían dado a la tarea de enseñarle a Loan lo basico de 'ser mujer' como peinarse, maquillarse, y no vestirse solo en pijama.
Lincoln solo tomó un momento para ver a sus hijas platicar un rato.
Leia y Loan tenían una relación interesante. Leia recientemente había decidido que Loan iba a ser su próximo 'proyecto' aparte de ser la mejor jefa scout y vendedora de galletas del vecindario. Y por más condescendiente que Leia fuera, por más berrinchuda que fuera, Lincoln notaba un genuino y real deseo de ayudar a su hermana mayor. Parte de todo esto era porque Leia claramente deseaba una hermana mayor que pudiera admirar y Loan soportaba todo eso porque ella deseaba ser una hermana mayor que Leia pudiera admirar.
Los paralelos entre Lori y Lola no pasaban desapercibidos por Lincoln. Las dos eran tan parecidas pero tan diferentes al mismo tiempo. Incluso sus vocaciones eran dos caras de la misma moneda. Para Lincoln era impresionante lo bien que esas dos se llevaban ahora que eran adultas, y el como sus trabajos las había conectado de una forma única entre todas las hermanas. Lincoln podía ver que Leia quería ese tipo de relación con Loan, y tenía una corazonada que Loan quería eso también.
Leia rodó sus ojos y dio un suspiro juguetón, para continuar con su cepillado, tomando mechones del grueso cabello de Loan para poder cepillar y quitar los nudos, "Solo déjamelo a mi hermana. Enserio quisiera que dejaras que Linea, Lyra, Lyle y yo te llevemos de compras. ¡Chica, necesitas un nuevo guardarropa!"
Loan se encogió un poco, humilló la mirada, y se comenzó a hiperventilar, "¡N-N-no-no no tienes que hacer eso! Y-Y-yoo yo no creo que esté lista para una excursión así. ¿Po-po-pp-p-podemos solo comprarlo online?"
Leia suspiró mientras entrecerró los ojos, y sacó su lengua para concentrarse en un nudo particularmente difícil y en no lastimar a Loan, "¡Bueno está bien, pero eso no se compara a lo divertido que sería ir y probarte la nueva ropa! ¡Loan queremos que vengas con nosotros al spa! ¡Manicuras, masajes, todo lo del menú! ¡Mami nos quiere llevar a todos!"
Loan se quejó lo más quedito que pudo, escondiendo su rostro tras sus manos, "¡No quiero ese tipo de atención, o extraños tocándome!"
Ahora Leia se quejó con algo de buen humor, "¡Ugh! ¡Parece que ni quieres ser mujer! ¡Y sé que eso no es cierto! ¡Siempre juegas a esos simuladores de citas, quieres que algún chico se fije en tí!"
Loan chilló como juguete de perro y sus mejillas se tornaron rojas, "¿¡Quien te dijo!? ¿¡Cómo lo supiste!? ¿¡Fue Lyra!?"
Leia volvió a rodar sus ojos, "¡No te fijes en eso! ¡Loan, eres hermosa, solo tenemos que enseñarte como usar esa belleza! ¡Pero primero hay que quitar toda esta mugre! ¿¡Ahora que tipo de chico te gusta!?"
Las mejillas de Loan podrían superar a un jitomate a este punto y gimió consternada, "¿¡Porque haces esto Leia!?"
Leia sonrió, "¡Porque tu eres la que está manejando todo sobre los números y gestión en mi imperio de galletas! ¡Eres muy buena en eso, y es así como se que el tío Flip está cumpliendo con su promesa, aunque no creo que se atreva a hacerme enojar! ¡Todo esto es solo para agradecerte, linda hermana!"
El rostro de Loan se contorciono a una sonrisa escueta e incómoda mientras levantaba los hombros, "No-n-no-nnn no es tan importante Leia. ¿Q-q-qu-que-que hermana seria yo si no ayudará a mis hermanitos?"
Leia sonrió de nuevo mientras tomaba otro manojo del cabello de Loan, haciéndolo una colita como la de ella, "¡Es algo MUY importante para mí, Loan! Como sea, vamos, dime que tipo de chico te gusta."
Los cachetes de Loan se volvieron a poner colorados, se volteó a ver su regazo, y comenzó a jugar con sus manos antes de contestar, "Yo… yo quiero a alguien, lindo y dulce… Y seguro de sí mismo como… como papá."
Lincoln mejor dejo de espiar a sus hijas y hacerles saber que él estaba allí, entrando al comedor con una sonrisa pegada en su rostro, "¿Alguien como tu viejito eh? Y yo aquí pensando que era viril y guapo, no lindo."
Loan y Leia vieron a su padre con sorpresa y en coro gritando, "¡Papá!" y "¡Papi!"
Lincoln continuó, "No me presten atención niñas. Solo tengo curiosidad por los gustos de Loan."
Loan trató de evitar los ojos de Lincoln pero al final se rindió.
"¿Es tan difícil encontrar a un n-nn-n-nnn-nerd o ñ-ññ-ñoño que es guapo, gentil, lindo, listo y paciente conmigo? ¿Y que no piense que soy una rara enferma?"
Leia levantó la ceja, "¿Y si mejor te pones a cazar un unicornio Loan?"
Loan suspiro y se desplomó, "Lo sé, lo sé."
Lincoln rió un poco, "No creo que deberías de tener tanta prisa en encontrar novio Loan."
Leia rodó los ojos otra vez, antes de darle su atención a su papá, "¡Ugh, papi! ¡Estoy tratando de ayudar a Loan, y tú me la estas poniendo difícil!"
Lincoln solo sonrió para acercarse a sus hijas. Puso una mano en el hombro de Leia y la otra en el hombro de Loan.
"Niñas, hagan las cosas a su propio ritmo. Se que quieres ayudar a tu hermana Leia, pero Loan tiene que hacer las cosas cuando esté lista para ellas."
Leia frunció el ceño y bajó la mirada.
Loan lo hizo también, antes de que de repente levantó la mirada y miró directamente a su padre para hablar firme.
"Nnn-nn-no, papá. No. Leia tiene razón, nn-n-nno vas a poder cuidarme siempre. ¡Tengo que empezar a hacer más cosas, salir más, no puedo vivir en esta casa para siempre!"
Lincoln se cruzó de brazos, y con una cara severa habló con su primogénita, "¿Y eso porque exactamente? ¡Por mi no hay problema en que te quedes aquí!"
Leia buffo, aunque le sonrió a su padre, "¡Papi! ¡No podemos hacer eso! ¡Tenemos que mudarnos algún día! ¡Pero te prometo algo, cuando sea asquerosamente rica prometo que les comprare casas junto a la mía para que nos veamos cuando queramos!"
Lincoln sonrió y gentilmente acarició la cabeza de Leia, "Oh, voy a marcar mi calendario entonces. Ninguna de las dos se tienen que apresurar. Loan, si quieres que tus hermanos te ayuden a salir más, tienes todo mi apoyo. Solo ten en cuenta tus límites por favor."
Loan por fin consiguió una sonrisa relajada y asintió, "Lo sé papá, lo sé, es solo que, quiero hacer esas cosas, y y, ¡ver lo fuerte que puedo ser!"
Leia terminó de peinar el cabello de Loan en colitas justo como las de ellas, y puso sus manos en sus caderas, "No lo entiendo Loan, cuando haces lo de tus disfraces siempre estás segura, ¡No importa lo ridículo que sea!"
Loan vio por encima de su hombro a su hermanita, poniéndose a la defensiva, "¡Cosplay no es ridículo! ¡Y y además, eso es diferente! ¡C-c-cua-cu-cuando estoy en cosplay puedo fingir que soy alguien más y eso es fácil!"
Leia hurgó el bolsillo de su falda (su falda tenía bolsillos secretos, sus hermanas, madres y tías le habían enseñado lo importantes que los bolsillos eran para una mujer) y sacó su celular rosa. Se recargó en la silla, pegó su rostro con el de Loan y tomó una foto con ellas dos.
Y proclamó mientras le mostraba la foto a Loan, "¡Mira eso, esto que ves aquí es mi hermana mayor viéndose hermosa!"
Loan sonrió por un momento, admirando la foto antes de que sus labios hicieran una mueca insegura, "No estoy segura sobre las colitas Leia. Si pusiera esto online, probablemente una bola de raritos me pidieron fotos poco apropiadas."
Leia solo sonrió, "Le puedes preguntar a mami cómo puedes tomar buenas fotos de esas. ¡Ganarias una fortuna si hicieras eso, Loan!"
Lincoln se sorprendió, y toda su atención corrió hacia su joven hija, "¡Leia! ¡No digas cosas así!" Suspiró y frunció el ceño, "Voy a tener que hablar con Lola sobre lo que te está enseñando."
Leia sonrió de oreja a oreja y se encogió de hombros, "¿Qué? Mami dice que eso deja mucho dinero. Los chicos son mensos cuando se trata de chicas bonitas y te arrojan dinero a puños solo por ser bonita."
Loan vio a su hermanita con el ceño fruncido y abrió la boca para interceder con un comentario propio pero Lincoln la interrumpió levantando su mano, "Mejor solo hay que cambiar el tema. Vamos a tener una conversación sobre esto con tu madre la próxima vez que la vea."
Leia dio un largo suspiro y echó la cabeza atrás, "Estaaaa bieeeeen papi."
Loan se animó de repente, "¡Oh, papá! Si es cierto, y-yy-yo quería preguntarte, ¿¡Quieres estar en mi directo en vivo otra vez!?"
Lincoln levantó la ceja y volteó a ver a Loan, "¿Encerio? ¿Tus suscriptores no pensaron que era un perdedor?"
Loan agitó su cabeza con algo más de la fuerza necesaria, "N-no, pensaron que el directo padre e hija fue lindo. Pensé…que quizás, podríamos hacerlo algo mensual, para hacer algo juntos."
Lincoln se sobó la parte de atrás del cuello apenado, sabía que Loan tenía un canal de streaming pequeño pero que estaba creciendo, ella se enfocaba en jugar juegos y poner sus opiniones en las redes sociales. Ella no mostraba el rostro, solo usaba un avatar virtual, pero él podía ver como se volvía más segura cuando estaba en directo, más confianzuda y orgullosa. Le había pedido que participara en un directo hace un mes, e inclusive le hizo un avatar para que él lo usará. Y aparentemente le fue bien.
"Claro Loan, estaría encantado, es bastante divertido."
Loan se prendio como árbol de navidad con una sonrisa tan genuina que casi lo hacía querer llorar.
"¡Ggg-gr-gracias papá, eres el mejor!"
De repente una voz respondió desde la sala, "¡El mejor siendo un nerd!"
Loan frunció el ceño y gritó de vuelta a la sala, "¡Lupa! ¡Papá no es un nerd, es un teto, no son lo mismo!"
La voz de Lynn también hizo eco desde la sala, aparentemente estaba allí con Lupa, "¡Stinkin! ¡Ven para aca antes de que le tenga que enseñar a Lupa como meter a un nerd en un casillero!"
Lincoln llegó a la sala, y encontró a Lynn, Lacy, y Lupa sentadas en el sillón juntas. Y todas con una sonrisa más grande que la última.
Lincoln suspiró con exasperación, "¡No tenemos casilleros en los que me puedas encerrar!"
Lynn cruzó sus brazos aun sonriente, "¡Podemos improvisar si quieres Lincoln! ¡Ahora hablale a las niñas para ver Dream Boat!"
Leia corrió animadisima a la sala con sus puños en el aire, "¡Ohhhh! ¡Dream Boat! ¡Apuesto a que Kevin el Jockey se convierte en el Primer Oficial!"
Loan hizo una mueca mientras se levantaba de su silla para ir a la sala, "¿¡Kevin!? ¡Pero está muy enano! ¡No hay forma de que él se vuelva Primer Oficial!"
Leia volteó con su hermana, "Mami dice que el tamaño no importa."
Lynn levantó la ceja y le dio una sonrisa pícara a Lincoln mientras lo veía directo a los ojos, "¿Enserio? ¿Qué piensas de eso Linc? ¿Piensas que el tamaño no importa?"
Lincoln se puso colorado y carraspeo, "Solo hay que ver la serie ¿está bien?"
Loan hizo una mueca de asco por el comentario de Lynn y Lupa fingió vomitar, "Que asco, enserio, no se pasen."
Lacy solo volteó con una sonrisa, "¡Pero papá es alto! ¡No se tiene que preocupar por el tamaño en lo absoluto! ¡Él es muy grande!"
Todos vieron a la pobre e inocente Lacy por algunos momentos en silencio y entonces Lupa se puso a carcajear tan fuerte que se cayó del sillón, Loan se palmeó la frente, Leia levantó la ceja, y Lynn solo sonrió. Un momento después ya había tomado a su hija en brazos en un fuerte abrazo, "Exactamente Lacy, tú padre es enorme." Y le dió un beso en la corona de la cabeza a su hija.
Lacy le regreso el gesto muy orgullosa de ella misma, Lupa solo continuo riendose, y Loan se quejo mientras se sentaba en el suelo, "Estoy de acuerdo con papá, hay que cambiar el tema y yyy yy solo ver el show."
Fue algo pasadas las diez de la noche cuando Lynn y Lincoln se retiraron a su cuarto. Sus hijos ya estaban en sus propias recamaras, probablemente profundamente dormidos para esta hora, y Lincoln, y Lynn ya estaban planeando la mañana siguiente.
Mientras Lynn se quitaba la camiseta, mostrando sus hombros tapizados con pecas que Lincoln amaba tanto, y entonces ella volteó la cabeza para ver a su hermano.
"¿Tuviste sexo con Lisa verdad? Pude notar su olor en ti toda la tarde."
Lincoln se sorprendió por el comentario, "Lisa no usa perfume, el desodorante que usa no tiene olor, ¿Como que notaste su olor?"
Lynn se dió la vuelta completamente para estar cara a cara con Lincoln, su firme busto expuesto, lleno de las mismas pecas que su espalda, sus rosados pezones duros mientras le daba una mirada a Lincoln, "Las mujeres notan estas cosas Lincoln. Todas tenemos nuestra propia fragancia, y podemos olerla cuando está en alguien que es cercano a nosotros."
Lincoln sonrió de nervios y se encogió de hombros, su mano sobando su nuca, "¿Va a ser un problema? No voy a ignorar a Lisa sólo porque estén peleadas."
Lynn negó con la cabeza mientras ponía sus pulgares bajo el elástico de sus leggings y los bajó lentamente frente a Lincoln. Los ojos de él repasando sus piernas ahora expuestas y notando que también bajó un par de braguitas grises de algodón, su recortada tira de vello pubico castaño llenaba su vista. Ella nunca le quitó los ojos de encima a su hermano y dejó que su voz hiciera sensualmente eco en sus oídos.
"No tengo ninguna objeción con que le des atención a Lisa, Lincoln. De hecho, espero que aún pueda probar su sabor en tí."
Lincoln tragó un nudo en su garganta, se sentía que estaba ardiendo, toda su sangre se fue a su pelvis mientras él se sentía más y más excitado. Las palabras de Lynn hicieron que un escalofrío le recorriera la espalda, pero a pesar de todo trato de cambiar el tema, "Lynn, tenemos que hablar de esta pelea que tienen tú y Lisa."
Ahora completamente desnuda, acercó su atlética silueta a su hermano y se sentó en la cama. Cuando llegó a él, ella levantó una pierna y la puso al lado de él para poder sentarse en su regazo. sus dos brazos ya habían abarcado su cuello acercando el rostro de Lincoln hacia ella, y entonces bajó su voz hasta hacerla un susurro.
"Podemos hablar luego Lincoln, lo que quiero hacer ahora es saborear a mi hermanita y sentir como me llenas de semen."
Lincoln sintió como todas las quejas que tenía en la cabeza murieron al mismo tiempo mientras que sus manos comenzaron a acariciar la desnuda espalda de Lynn, pidiendole poco a poco que se acercara a él hasta que sus labios se encontraron en un beso.
Lincoln estaba acostado desnudo con Lynn en un estado similar acurrucada en su costado, los dos empapados de sudor de la apasionada sesión de la que acababan de terminar. Lynn no se andubo con rodeos esta vez, una completa maraton de sexo entre ellos que duro una hora entera. Ella le llenaba de besos el pecho mientras se acurrucaba aún más cerca con él, su mano acariciando su cabello castaño sin pensarlo mucho.
Lynn se volteó para verlo a los ojos, dándole una pequeña sonrisa satisfecha, "Los grandes treinta ya van a llegar en unos meses Lincoln, y no te han doblegado los años ni poquito. Podría jurar que te estás haciendo mejor." Le hizo unos pucheros juguetones y le picó su plano estómago con el dedo, "No es justo."
Lincoln se rió suavemente y le dió un beso en la cabeza, "Ya estoy más viejo, y tengo un poco más de control de lo que tenía a los 18, de los 12 ni hablar."
Lynn solo rió un poco en respuesta, "Si, pero la ventaja de cuando tenías 12 y 13 era que podías tener una erección en un abrir y cerrar de ojos. Solo tenía que esperar unos segundos para el siguiente round."
Lincoln se quejo sarcasticamente, "Si, también era un animal, no podia dejar a ninguna de ustedes en paz después de que comenzamos a tener sexo."
Lynn frunció el ceño, "Aun estoy enojada de que yo no fui tu primera vez. O la segunda, o la tercera. ¡Me dejaste bailando con la más fea Stinkin!"
Las mejillas de Lincoln se sonrojaron aunque no podía desaparecer una sonrisita en sus labios después del comentario, "No fue a propósito Lynn. Solo fue lo que pasó."
Lynn continuó atizando a su hermano con sus peleas juguetonas, "Si claro, Luan, Leni y Lori antes que yo? ¿La que te amo primero? ¿La que tuvo que enterarse de nada más y nada menos que de Leni de todo lo que estaban haciendo ustedes tres?"
Lincoln se sonrojo aun más, trato de controlarse con un suspiro y cerrando los ojos, "Honestamente me sorprende que Leni no abrió grande la boca con nuestros padres."
Lynn encontró el humor en todo eso, "¿Abrió GRANDE la boca? ¿No pudiste elegir mejor tus palabras Lincoln?"
Lincoln se avergonzó y volteo con Lynn, "¿Segura que no fue la selección perfecta?"
Lynn se noto pensativa antes de asentir su cabeza, "Si, quizás si." y se dio la vuelta para acostarse de panza, poniendo su barbilla sobre sus manos y volteando a verlo a los ojos.
"Ok Lincoln, ya no hay que irnos por las ramas, querías hablar de Lisa."
Lincoln asintió despacio y la vió. Tomó aire y fue lo más directo que pudo.
"Tienes que dejar de hacerle la ley del hielo, y tienes que dejar de decirle a Lacy que se aleje de Lulu, Y la tienes que reconocer como familia."
Lynn lo miró directo a los ojos con una mueca.
"No es que le esté aplicando la ley del hielo a Lisa. Castigar a Lisa jamás ha sido la intención, yo amo a Lisa." Lynn pausó antes de ver a otro lado. "Y si hablamos de esa cosa, no confío en ella. No quiero que esté cerca de los niños, la única razón por la que no estoy haciendo más escándalo por esto es porque ninguna de nuestras hermanas me apoyó en nuestra última reunión. Aun no puedo creer que ellas piensen que nuestros hijos están seguros cerca de esa cosa."
Lincoln sentía como su enojo comenzaba a llenarle el pecho. Cada vez que Lynn se refería a Lulu como 'cosa' hacía que le hirviera la sangre. Amaba a su hermana, su relación había superado cualquier barrera que se le había cruzado, pero su enojo ya estaba comenzando a vencer su amor por ella.
"Usa su nombre Lynn. Se llama Lulu y ella es una bebé. No es una cosa, es mi carne y sangre."
Lynn se levantó del pecho de Lincoln, su propio rostro mostrando que ella también se estaba molestando, "Esa bebé tiene enormes fauces llenas de dientes que parecen navajas, puede crecer piernas extra que parecen de araña, y puede atravesar paredes. ¿Crees tú que algún día en un berrinche no podría lastimar a alguno de los niños? ¡Olvida lastimarlos Linc, ella es más que capaz de matar a cualquiera de ellos Y NOSOTROS!"
Lincoln se sentó en la cama para responderle.
"¡Lulu jamás haría algo así! ¡Es la bebé más dulce y gentil que jamás haya visto! ¡Adora a sus hermanos! ¡De hecho Lisa me dijo que es imposible que lastimara a alguno de nosotros, se lo programó así!"
Lynn solo lo vio fijamente con una cara desconcertada, "¿¡Te estás escuchando!? ¿¡La programó!? ¡No se puede programar a un niño Lincoln! ¡Eso es más que suficiente para notar que es esa niña en realidad! ¡Es solo un experimento más! ¡La cosa que Lisa usó para forzar un lugar con nosotros en este asunto!"
Lincoln alzó la voz aún más, "¿¡Eso es lo que te molesta!? ¿¡Es acerca de Lisa!? ¿¡Estás celosa de Lisa!?"
Lynn se alejó de Lincoln atónita, su rostro un carmesí oscuro, "No tienes ni la menor idea de lo afortunado que eres por ser la persona que más amo Stinkin, porque hay pocas cosas que quiera más que golpearte en la boca en este momento. ¡No estoy celosa de Lisa, Lincoln! ¡Ese fue el trato con papá y mamá! ¡Lily y Lisa jamás se tenían que involucrar! ¡Ese fue el trato! ¡Pero ella de repente aparece a la puerta con un bebé, uno que ni siquiera debieron de haber podido concebir y solo la dejas pasar sin ningún problema como siempre lo haces!"
Lincoln gritó, "¡Lo tengo muy presente! ¡Sé que ese era el trato! ¡Pero ella está aquí y es parte de esto ahora Lynn! ¡Solo tienes que dejar de ser tan pinche testaruda y aceptarlo de una puñetera vez!"
Lincoln se detuvo cuando escuchó lo que estaba diciendo. El arrepentimiento moldeó su rostro, y todo su cuerpo solo perdió fuerza, sus manos lentamente subieron a su blanco cabello. Lincoln casi nunca maldecía y mucho menos a sus hermanas.
Cuando habló, su voz había regresado a ser calma y gentil.
"Lynn, lo siento, por favor, disculpame, es solo que yo…"
Lynn se mantuvo firme aunque en su rostro se notaba el dolor. Él podía ver las lágrimas que comenzaban a apilarse en las esquinas de esos grandes ojos marrones. Esos ojos que siempre lo veían con alegría y con amor ahora lo veían como si la hubiera golpeado.
Trató de ofrecerle su mano pero Lynn la rechazó, tomando las sábanas para cubrir su cuerpo expuesto y acostarse dándole la espalda a él.
"Ya no quiero hablar, Lincoln. Ya no quiero seguir hablando. Solo vete a dormir."
Lincoln sintió un dolor arañarle el pecho. Dolor, y culpa, y frustración. Solo quería tomar a Lynn en brazos y rogarle por su perdón, a pesar de que aún estaba frustrado de que ella no pudiera llegar a una conclusión de este asunto con el.
"Lynn…Por favor…"
Lynn se cobijó fuertemente con las sábanas, dándole la espalda por completo, y aún peleando contra sus lágrimas. Ella odiaba pelear con él, odiaba tener que ignorarlo, pero en este momento ella no podía ni verlo.
"Sólo duérmete Lincoln. Hablaremos en la mañana."
Lincoln observó la figura de su hermana, la espalda que no se volteaba, sintiendo la frialdad que emanaba. Solo suspiró y asintió la cabeza aunque ella no lo viera hacerlo.
Se acostó en la cama y al igual que ella le dio la espalda.
"Está bien Lynn. En la mañana."
Su voz sonaba derrotada. Lynn odiaba escucharlo así, pero se sentía muy ofendida. Cerró los ojos con fuerza, tratando de despejar las lágrimas y obligarse a dormir.
Mientras que la mente de Lincoln corría a mil por hora para tratar de calmarlo.
Los Louds siempre estaban juntos. Los Louds siempre superaban sus problemas, siempre encontraban la manera. La familia era lo más importante para un Loud.
Lincoln se lo repitió a sí mismo una y otra vez en su cabeza. Él sabía que era la verdad. Él encontraría una solución a este problema familiar, y a todos los demás. Ellos tenían su propio pedazo de cielo aquí juntos, después de varias horribles pruebas. Nunca dejaría que solo unas nubes grises le arruinara todo eso.
Después de todo él era el hombre del plan.
-El SAFEVERSO-
Lincoln despertó lentamente y comenzó a notar algunos detalles… un tanto extraños acerca de su alrededor.
Primero, hacía frío.
Lo cual no debería de ser, su cuarto siempre tenía una buena temperatura y tener a dos personas dormir en la misma cama usualmente mantenía todo cómodo y tibio.
Pero lo siguiente fue darse cuenta que su cama no se sentía como una cama. Se sentía como césped, y estaba húmedo para acabarla de males.
Mientras que Lincoln abría despacio los ojos, vio como el techo de su cuarto ahora era el cielo de noche, con las estrellas centelleando encima de él. Sus manos palparon el suelo para confirmar que en efecto era pato, él estaba afuera en la fría noche de primavera en Michigan.
Ok, esto era raro. ¿Como rayos acabo afuera?
Cuando Lincoln se sentó, dio un vistazo a sus alrededores para ubicarse, y vio el familiar jardín de su casa. Lentamente se levantó, estiró su desnudo cuerpo, bostezo y se talló los ojos para despertar.
No tenía ni la más mínima idea de cómo llegó allí, lo último que recordaba era acostarse a dormir después de pelearse con Lynn.
La pelea.
Cerró los ojos y frunció el ceño, quizás si él volvía a su cama con ella, estaría lista para perdonarlo y acurrucarse por un rato.
Las pocas veces que se había peleado con sus hermanas, rara vez duraba. Él sabía que Lynn estaría tan lista para perdonarlo como él a ella.
Se limpió algo del pasto de sus nalgas y hombros para dirigirse a la puerta trasera de su casa. Pero antes de llegar a la puerta vio algo muy peculiar.
Allí en el piso estaban las prendas (jeans, camiseta, zapatos e inclusive sus calcetines) que había usado ese día. Todos allí tendidas en el pasto como si se hubieran caído de la persona que los estaba usando. Lo raro eran los boxers que estaban tendidos junto al resto de la ropa.
Lincoln no usaba boxers, él prefería las trusas.
Se detuvo en su viaje a la cocina para recoger la ropa del suelo. Y al hacerlo noto que algo cayó de los jeans.
Un encendedor.
Un encendedor antiguo de Ace Savvy.
Lincoln no fumaba, pero tenía que admitir, ese encendedor era espectacular. Algo que le encantaría tener, solo para exhibirlo con su colección. Pero no recordaba haberlo comprado, o que Lola se lo regalase.
A Lola le encantaba mimarlo con su hobby de coleccionar cosas, ella llenaba de regalos a toda la familia, pero normalmente era porque le gustaba ver la reacción de los que reciben el regalo. Ella no dejaría algo así de único en una pila de ropa y olvidarlo, ¿O sí?
Quizás solo quería que él lo encontrara para contarle después. ¿Había venido a visitar? ¿Los boxers también fueron idea de ella?
Lincoln sacudió la cabeza, esto comenzaba a verse como una broma pesada de Luan. Dejarlo afuera desnudo mientras dormía, y dejar una pila de ropa que estuviera solo un poco diferente a lo usual para que empezara a cuestionar su cordura.
Pero no iba a continuar el trabajo de detective estando afuera y desnudo.
Con una risita continuó su camino, abriendo la puerta trasera y entrando a la cocina. Cuando entró al cuarto oscuro, noto que la puerta del sótano estaba abierta, y que la luz estaba encendida.
Y un momento después la familiar voz de Lisa lo llamó, "¿¡Lincoln!? ¿¡Lincoln!? ¿¡Eres tú!?"
Lincoln sonrió cuando notó la preocupación en su voz, entendiendo que debió de haber sido Lisa la culpable de estas extrañas circunstancias, "Si Lis, soy yo. Estoy bien, no te preocupes."
Momentos después se escucharon sus pasos apresurados subiendo la escalera, su voz siguiendola, "¡Oh, Gracias al espíritu de Feynman! ¡Temí lo peor después de que no te encontré en las proximidades de las coordenadas que escribí!"
Lisa finalmente apareció en la puerta del sótano, su cara llena de alivio mientras hablaba entre jadeos, "La máquina se sobrecargo después de que entraste a ella, no creo que fuera capaz de manejar toda la masa de-"
Y entonces sus ojos lo analizaron y saltó de sorpresa, "¡Fantasma de Einstein, estás desnudo!"
Lincoln se rió por su reacción, y comenzó a posar frente a ella con una sonrisa en sus labios, "¿Que no me prefieres así Lisa? Eso que me dijiste que las convenciones modernas de la ropa le quitaba la hermosura natural a la forma humana, ¿o algo así?"
Las manos de Lisa sostenían sus propias mejillas, y Lincoln noto que la vista de su hermana se había plantado entre sus piernas, luego se fue devuelta a su rostro, sus cachetes color carmesí, antes de ver a otro lado, tan nerviosa que le costaba hablar, "Fuera de tu estado visible presente, ¿Estas bien verdad? ¿No te hace falta nada?"
Lincoln no dejaba de sonreír y asintió su cabeza, "Si Lis, estoy bien. Debí haber pensado que tu estabas detrás de esto. ¿Qué fue lo que hiciste?" Volteo a ver la sala antes de volver a ver a su hermana.
Lisa aún estaba extremadamente colorada, pero ahora se estaba esforzando en verlo directamente.
"Lincoln, ¿¡Puedes por favor vestirte!? ¿¡Porque estás tan tranquilo con tu desnudes!? ¡Podemos hablar una vez estés decente!"
Lincoln rió suavemente mientras asentía con la cabeza, "Tienes razón Lis, no quiero que alguno de los niños baje y me vea. La pobre Lizy comenzará a hacer preguntas sobre el 'dinosaurio de papá' de nuevo y créeme que no estoy listo para esa platica."
Lisa se sorprendió, regresó toda su atención a Lincoln, y comenzó a hablar con un tono inquisitivo, "Espera un momento, Lincoln, ¿A que te refieres con niños?"
Ahora Lincoln regresó toda su atención a Lisa, "¿Ya sabes, los niños? Los que están durmiendo en el piso de arriba. ¿Nuestros niños?"
Un gesto de terror comenzó a esparcirse en el rostro de Lisa. Lincoln imaginó que era porque se estaba imaginando a los niños viéndolo desnudo, que adorable.
Y no se pudo resistir.
Rápidamente se acercó a Lisa, con un brazo tomó a Lisa por la cintura y acercó sus rostros para encontrar sus labios.
El cuerpo de Lisa se puso rígido de la sorpresa, sus ojos abiertos de par en par por no saber que hacer en esta situacion.
Y luego la lengua de su hermano partió sus labios y comenzó a masajear la suya. Lisa levantó las manos mientras su hermano le daba un beso francés. Ese era el primer beso real que había experimentado en su vida, y era su hermano mayor quien lo estaba administrando.
Cuando finalmente volvió a sus cabales, comenzó a golpearle el pecho para apartarlo de ella.
"¿¡Lincoln, Que estas haciendo!?"
Lincoln solo la miró confundido, "¿Le estoy dando a la pequeña genio mas hermosa y sexy del planeta un beso?"
La expresión de Lisa solo se notaba más horrorizada, ahora boquiabierta.
Lincoln miró a la dirección del comedor desde la cocina y la respuesta finalmente llegó a él, "¡Oh! ¿Estás preocupada por lo de Lynn? No te preocupes, ya hable con ella, no tiene ningún problema con esto." Se rió suavemente antes de que sonriera de una manera malévola, "¿Sabes que dijo que quería saborear tu sabor en mi? Debiste de acompañarnos en la cama como te lo sugerí, quizás eso hubiera arreglado todo."
La boca de Lisa se abrió aún más, pero sacudió su cabeza y se golpeó en la frente con su palma.
"La teletransportación debió de haberle hecho algo a tus neuronas. Lincoln, Lincoln, necesito que me escuches."
Lincoln lentamente comenzó a sentirse más y más incómodo. El tono que Lisa tenía lo estaba preocupando. Más que eso, estaba notando que se veía…
Diferente.
La volvió a ver a los ojos, "Está bien Lis, ¿Qué pasa, hay algo malo? ¿Qué es esto sobre teletransportación?"
Lisa se quitó los lentes para enfocarse en su hermano con sus pequeños ojos castaño oscuro, "Lincoln, Lynn no está aquí, no hay niños aquí tampoco."
Lincoln digirió ese comentario en silencio.
Un momento después se rió asustado antes de responder, "No seas así Lisa. No es gracioso. Sabes que es el turno de Lynn esta semana. ¿Todas nuestras hermanas pasaron a llevarse a los niños mientras estaba noqueado?"
La cara de Lisa se mostró igual de severa, y habló de nuevo, "Lincoln, aquí no hay niños. La última de nuestras hermanas que nos visitó fue Lily y eso fue hace más de un mes. Lynn está en California con su esposo."
Lincoln la miró con pura incredulidad. Comenzó a sentir como el frío recorría de sus pies hasta su pecho. Su estómago se hizo nudo y perdió poco a poco la sonrisa.
Trato de sacudir todo eso fuera de su cabeza.
"Ok Lisa ya parale, ya te pasaste con esta broma. Nuestros niños estan bien, estan dormidos arriba en este momento, excepto por Lulu, ella está en el sótano donde la dejaste."
Lisa habló despacio, como si estuviera desesperadamente tratando de calmar a un loco, su tono muy preocupado, "Lincoln, tú no tienes hijos. Ni siquiera hablar de alguno engendrado conmigo o alguna de nuestras hermanas. Eres un soltero sin hijos. Las únicas personas que viven aquí somos tú, yo y Clyde."
Lincoln miró fijamente a Lisa, aún confundido, pero ahora frustrado y cada vez un poco más enojado.
"No, no, eso no es cierto. No es posible que eso sea cierto. ¡Ya te dije que pares Lis! ¿¡Dónde están nuestros niños!? ¿¡Dónde están nuestros hijos!?"
Lisa parecía que estaba lista para empezar a rogarle, levantó sus manos para mostrarle sus palmas, "Hermano mayor, por favor, no te mentiría con un asunto tan serio. Estas experimentando alucinaciones y confusión por la teletransportación. Baja a mi laboratorio y arreglaré esto, te lo prometo."
Pero Lincoln solo continuaba agitado, más asustado. Enojado y por fin… asustado.
Le dio la espalda y se escapó dejando su ropa atrás.
"No, no, no, no, no. ¿Dónde están mis niños? ¿Dónde están mis hijos?"
Comenzó a caminar más y más rápido, luego comenzó a trotar, para acabar corriendo hacia las escaleras en la sala, saltandolas de dos en dos.
"¡Niños! ¡Niños! ¡Es papá! ¡Reportense! ¡Diganme que están bien! ¡Lizy! ¡Leia! ¡Lyle! ¡Lupa! ¡Lacy! ¡Lemy! ¡Liby! ¡Lyra! ¡Liena! ¡Loan!"
Llegó al segundo piso y abrió de golpe la primera puerta que tenía enfrente. Esa debió de haber sido la recamara que Lupa y Lacy compartían.
Lo único que había allí eran un par de camas con edredones encima.
Sintió el corazón en la garganta, su estómago un nudo. Corrió a la siguiente puerta, la que debía de tener a los barones, Lyle y Lemy. Su corazón le retumbaba en los oídos, y lleno de pánico tomó la manija de la puerta.
Abrió la puerta de golpe.
Nada más que camas vacías.
Lincoln se quedó parado en el corredor, sus manos agarradas de su cabello, sus ojos abiertos y llenos de desesperación.
"¿¡Dónde están mis hijos!? ¿¡Dónde están mis hijos!? ¿¡Donde dejaron a mis niños!?"
Una extraña pero familiar voz penetró el pánico de Lincoln.
"¡Amigo! ¡Linc, estás bien, calmate, calmate!"
Lincoln giró y vió a alguien que alguna vez conoció. Un hombre que, ahora era solo un conocido, pero cuando eran niños él era su mejor amigo.
"¿Clyde? Clyde, ¿¡Qué haces aquí!? Porque estás en mi casa, Clyde, ¡dime dónde están mis hijos! Por favor, no hay otra cosa que me importe, solo quiero saber que mis hijos están bien."
Lincoln le rogó de rodillas con sus ojos inundados de lágrimas.
"¿Dónde están mis hijos? ¿Dónde están mis hijos?"
Clyde se acercó a Lincoln con cuidado, con sus manos al frente mientras observaba al hombre que se suponía era su mejor amigo, llorando desconsoladamente por unos hijos que nunca tuvo.
"Linc, todo va a estar bien, amigo. Te vamos a arreglar…todo lo que traigas, te vamos a arreglar."
Mientras que Clyde se acercaba lentamente a Lincoln, el albino volteó a verlo, sus ojos rojos, casi desorbitados. Antes de que pudiera decir algo más, el sonido de aire bajo presión siendo liberado retumbó en el corredor y Lincoln gimió por algo filoso que lo golpeó en el cuello.
"¡Por las perfectas tetas de la carta alta! ¿¡Qué chingados pasó!?"
Volteó a ver hacia las escaleras y viéndolo fijamente estaba su hermana Lisa. Su pistola de dardos en mano. Los ojos de Lincoln se empezaron a sentir pesados hasta que se desmayó en medio del corredor.
Clyde reaccionó con sorpresa y enojo, "¡Lisa! ¿¡Que demonios le hiciste!?"
Lisa agitó la cabeza y se aproximó a Clyde, y a su inconsciente hermano.
"No lo sé Clyde, ni la menor idea. Tiene que ser un efecto secundario de la teletransportación. Jamás debí de aceptar que tomara el experimento, no debí…" Se mostró pérdida antes de enfocarse nuevamente.
"No importa ya, lo que está hecho, hecho está, lo que importa es el ahora."
Clyde tomó un respiro profundo, y luego frunció el ceño para ver a Lisa con enojo.
"Tienes que arreglar esto Lisa, lo tienes que arreglar a él."
Lisa solo asintió solemnemente mientras observaba fijamente a su hermano.
"Resolvere este misterio Clyde, voy a reparar a mi hermano descompuesto, y después me voy a disculpar con él por hacerlo sufrir todo esté tormento. Tienes mi palabra. Ahora, por favor ayúdame a llevarlo a mi laboratorio, necesitamos comenzar con esta investigación."
Para Lincoln Loud, su pesadilla sólo acababa de empezar.
