No era demasiado buena interactuando con las personas, según su "madre" todo estaba en su imaginación, pero ese síndrome de ansiedad social, le dificultaban la vida, salvo cuando estaba frente a una computadora, y pese a ello, estar en compañía de su padre era lo más gratificante en su vida.
Pero ni en su loca imaginación, se visualizaba sentada en un restaurante, guardando silencio mientras su padre charlaba amistosamente con hombres completamente extraños para ella.
— — ¿Entonces qué te parece la idea? — cuestiono el hombre vestido de chaqueta de cuero, ante la indiferencia de su padre — o vamos Loud el proyecto no es tan malo ¿verdad? — pregunto algo fastidiado.
La única chica de la mesa, miro hacia abajo, dado su ansiedad la mayor parte de la conversación le era extraña a decir verdad, su única salida era intentar pasar lo más desapercibida posible, o al menos ese era su plan, antes de que su padre le abrazara, causándole un pequeño susto en el proceso — ¿qué opinas tu hija? — la cuestiono, atrayendo las miradas sobre ella, ocasionándole que se hiper ventilara un poco — vez Clarence ni ella le ve futuro al proyecto — reto a su amigo, ocasionando la risa del tercer hombre en la mesa.
El jugo que su padre le puso enfrente, minutos después, le ayudo a calmar un poco los ánimos — ¿entonces qué opinas? — la volvió a cuestionar su progenitor con una pequeña sonrisa de complicidad — o necesitas que te vuelva a explicar el disparatado plan del enano de enfrente — la bulla gratis al castaño sentado frente a ellos, no paso desapercibida, debido al bufido de fastidio del hombre de la chaqueta de cuero.
— — Veras Clarence quiere que Cooper lo ayude a diseñar y producir un videojuego basado en deportes extremos — empezó a explicar su padre, antes de que lo interrumpiera, a un que la pequeña explicación había picado su curiosidad.
Un juego de deportes extremos, pensó, intentando recordar, alguna entrega reciente sobre la temática, a un que a su mente solo le venía Tundra Helida X, sobre deportes extremos invernales de hace tres años, así que el mercado enfocado a ese tipo de juego estaba poco explotado e incluso desde cierta perspectiva moribundo — ¿Qué deportes incluiría? — pregunto sin darse cuenta, agarrando a sus mayores, algo desubicados en el momento, o al menos a todos menos su padre que sonreía sutilmente.
Una hora después.
El grito de fanática, al ver el área de trabajo de uno de sus diseñadores favoritos, casi destruye los tímpanos de su padre, a un que era obvio que eso no le restaría ninguna ilusión de poder analizar curiosear y tocar todo lo que estuviera a su alcance, preguntando como apasionada, cualquier duda, la cual era contestada cortésmente por Cooper Burtonburger mejor conocido por sus amigos y fanáticos del desarrollo de niveles de videojuegos legendarios como "Coop".
Tomo una foto a la mesa de trabajo, donde se desarrollaron alguna de las armas más alucinantes de Fornatix Quince, aniquilación total, o el diseño de la orden de Oher, los destazadores de cráneos, sintió su corazón pararse cuando pudo tener entre sus dedos, la miniatura del lord Comandante del juego que la había capturado desde el comienzo de su vida gamer, Osecino Infernal.
— — Veo que conoces a Viktori — dijo Coop con una pequeña risa de complicidad — y eso me alegra, ya poca gente recuerda al Lord Comandante — continuo con algo de tristeza.
Loan casi dejo caer la miniatura, intentando tomar de nueva cuenta su celular, y abrí casi desesperadamente su grupo en Facebook, dedicado a la temática — relájate — comentos su padre intentando que a su pequeña no le diera un ataque cardiaco, ocasionando la risa de los presentes y la pena de su pequeña.
Y si el grito de fanática de hace una hora casi le rompe la garganta, reconocer al tercer hombre en la habitación casi la manda al suelo debido al susto.
Clarence "kick" Buttowski, Tetracampeon de los deportes extremos, estrella de cine de acción, con la saga de Cinco X extrem, y una curiosa adaptación de un agente de contra inteligencia durante la guerra de corea, no se lavaría las manos nunca, no todos los días conoces a una de las leyendas de los deportes extremos, además de tocar la mano que según contaba la leyenda se había roto catorce veces, y salvo una pequeña cicatriz era bastante normal.
Poco tiempo y una pizza después.
No conocía esa parte de la vida de su padre, el cual en esos momentos estaba en un estira y afloja respecto a financiar o no el proyecto, y aun que le sonara tonto, era obvio que no era el primer negocio que tenía ellos tres juntos.
— — Veintidós por ciento es mi oferta final — repuso el mayor de los Loud.
— — Veintisiete de la inversión capital — reclamaron los otros dos —y aceptamos que tengas dos por ciento de las regalías en ventas — contrataco el castaño para finalizar.
Para alguien que no tenía experiencia en el mundo económico, sonaba a una buena oferta, para Loan solo sonaba a ruido estático, dado que su atención se desvió de nuevo a la inmensa colección de videojuegos clásicos que el dueño de la casa tenía en su acervo.
Estaba por tomar un clásico extremadamente rara de la Super Nes edición dorada, cuando su padre la llamo — de acuerdo veinticuatro por ciento — puntualizo — a cambio del dos punto seis por ciento de las regalías, mas tres años de pases de cortesía a los estudios universal en Orlando y que ella colabore en el diseño del videojuego — su corazón definitivamente iba a dejar de latir.
Trabajar al lado de uno de sus ídolos, el mundo podía ser más bello — está bien pero usara sus canales digitales para promocionar la mercancía, mi nueva película y general una campaña de donativos para lanzar la convocatoria de contratación — fueron los términos de contra oferta de parte de sus amigos.
Un apretón de manos a tres bandas cerró el trato, haciéndola sentir algo excluida antes de que su padre la jalara al centro entregándole su teléfono — ahora has tu magia — repuso con una sonrisa.
Coop le paso una soda, mientras miraban como Kick seguía contestando a la entrevista online, mientras Loan lo inundaba con un sin número de preguntas de la fanaticada que se había reunido digitalmente ante ese echo — es buena — repuso su amigo tomando su bebida — mira que aguantar a ese ególatra más de dos minutos — la risas no se hizo esperar.
— — Pero a un puede ser mejor — continuo el padre de la chica sonriendo con orgullo — y no dudes en regañarla si no da el cien por ciento — su amigo termino su soda antes de responder, camino para dejar la lata vacía en el cesto de basura y después pasarle un cartucho de la super nes — claro que puede ser mejor — el mensaje oculto era más que obvio, poca gente fuera de Japón conocía ese juego clásico y raro — pero descuida si tiene el carácter de tu hermana y algo de tu maldita insistencia en pocos años tendremos que decirle jefa — ambos hombres rieron ante la ocurrencia, pero era obvio que pronto se demostraría si Loan Loud estaba a la altura de las expectativas, y se terminaba transformando en otra Ayumi Hitorakawa, creadora de uno de los juegos más difíciles y complicados de obtener en la actualidad
Goth Wakiba.
Solo el tiempo diría si la cachorra Loud estaría a la altura del desafío.
