Lincoln tomo el regalo de su único hijo varón, analizándolo detenidamente — definitivamente tienes mis genes — sentencio con una sonrisa, la taza de cerámica, era tan fea como la que él le hacía a su madre en clase de artesanía, a un que conociendo a su hermana, no duraría demasiado antes de romperse por "error" en alguno de sus solos de guitarra de aire.
Lemy inflamo los cachetes enojado, ante ese comentario — pues ya verás que a mama le encantara — siseo, antes de que su padre le volviera a quitar la taza — devuélvelo anciano — bufo intentando quitársela de las manos sin mucho éxito, diablos odiaba ser tan bajito.
Su padre dejo la taza sobre la mesa, antes de tomar al chico del hombro — mira campeón necesitare tu ayuda — explico en voz baja — y si me apoyas en esto — enfatizo con una sonrisa — esto podría ser tuyo — saco tres boletos para el concierto de Four Team Galaxy, la banda de rock que estaba destrozando todas las listas de popularidad, y en los últimos meses sonaba a casi todas horas, debido a su madre, que no dejaba de escuchar disfrutar y criticar a partes iguales la tonada de las canciones.
Lemy valoro sus opciones, o quedaba como un tonto otra vez, dado que Lyra siempre le daba algo mejor a su madre, o destrozaba a su hermana en esa competencia con el regalo de la década, solo había un pequeño detalle, en todo eso, que le iba a pedir su viejo a cambio.
Media hora después.
Esa parte de la casa le traía escalofríos al adolecente, en especial dado el hecho que pocas veces atravesara las puertas blindadas y bajado los tres pisos que separaban el laboratorio de mama Lisa del resto del complejo habitacional.
Y cargando la charola con la comida casera que su padre y el preparan, era obvio porque necesitaba su ayuda, considerando que su viejo, cargaba con Lulú en una mano y con la otra traía una rosa roja, despues de todo el resto de sus hermanas estarían agazajando o pasando el dia con su madre correspondiente.
Solo esperaba que su madre no lo echara de menos, pero conociendo a ambas, estarían en ese momento fraternal, donde lyra y su madre empezarían su discusión anual sobre si la música clásica o el rock & roll era mejor.
Sonrió levemente, al menos ayudar a su viejo era mejor que ser ignorado durante la celebración.
La última puerta se abrió dejando ver por fin el laboratorio, con todas esas extrañas máquinas y el gigantesco estanque de cristal en el centro, que parecía contener algo parecido a un embrión de algún tipo de animal en gestación.
— — Lisa — replico su padre — Lisa alguien te está buscando — continuo cargando a la pequeña — no te separes de mi Lemy — ordeno esperando a su hijo — y hagas lo que hagas, no preguntes sobre el Acrocanthosaurus — los ojos del adolecente se abrieron a un más, al darse cuenta que esa cosa era un dinosaurio o al menos un dinosaurio en gestación.
— — ¿Quién me interrumpe? — bufo la científica, saliendo debajo de una maquina en reparación toda cubierta de aceite y mugre — que no vez que este estúpido cohete no queda — recrimino molesta — si no logro repararlo el satélite no estará a tiempo — continuo antes de que su pareja la interrumpiera, poniendo a la bebe en sus brazos.
Pocas veces Lemy había observado a mama Lisa tan callada, sin saber qué hacer, pero las lágrimas no se las esperaba.
— —Feliz día de las Madres Liz — susurro su padre dándole la rosa — esta pequeña quería ver a su mama — el chico intento hacerse el duro, pero no pudo evitar soltar un par de lágrimas, era demasiado emotivo el momento y de cierta manera él se sentía como un extra en la situación.
Dejo la bandeja sobre una de las mesas, y salió detrás de su padre sin decir nada, dejando atrás ese lugar, lleno de cosas extrañas y fascinantes.
— — Volveré en unas horas — dijo su padre después de unos minutos de silencio — no es bueno dejarla sin supervisión, tu hermanita es demasiado joven para viajar fuera de la troposfera — el adolecente espero una risa o algo, pero la seriedad de su padre le incomodo un poco — pero bueno es hora de que tú también le des un regalo espectacular a tu madre — dijo entregándole las entradas — más noche ya les daré yo su regalo – la cara de asco que su hijo puso le hizo reír, en verdad sería un día de las madres tranquilos en la casa Loud.
