Loan intento por octava vez configurar su micrófono, sin lograr algún cambio, dejo el aparato sobre su escritorio, sintiéndose sumamente frustrada, llevaba dos meses sufriendo esa clase de inconvenientes, primero su grabadora se había quemado, tres de los guardados de sus partidas más populares habían sufrido algún daño en el auto guardado, ocasionando que tuviera que cancelarlas, y con ello empezaran las quejas en sus canales y redes sociales, y ahora el micrófono se unía a la lista.

Podía usar su diadema gamer, pero ese micrófono tenia también problemas y una mala calidad de salida de audio, y posponer el directo no era una opción viable, dado que era el tan esperado directo de ocho horas con suscriptores de pago, en el cual la verían jugar la versión original de Castlevania para la famicom en streaming.

Al menos la clásica consola, le hacía salido practicamente gratis, dado que pertenecía a la colección de su padre, y.

Paro un minuto su tren de pensamientos, sonriendo al instante, porque no lo había reparado antes en ese punto; su padre era un gamer a un más viciado que ella en muchos aspectos, pero el trabajo y mantener a la familia feliz y sana, le impedían disfrutar su pasatiempo al máximo.

Se paró de un salto, ante de salir de su habitación y correr hacia el tercer piso, saludando en el camino a Lupa, Liby y Lacy, que arrastraban a un maniatado Lemy, hacia las escaleras, el cual intentaba liberarse a toda costa.

Toco algo nerviosa la puerta, pensando si entrar o no entrar en la oficina de su padre, donde estaba el objeto que necesitaba, la diadema pro gamer de su padre, la cual si mal no recordaba era sumamente parecida, a la que usaban algunos de los profesionales más destacados en los esports del momento.

Estaba a punto de volver a tocar, cuando la puerta se abrió dejando ver a mama Luna usando solamente botas de cuero — ¿Si? — pregunto sosteniendo una fusta en su mano, sonriendo un poco sádico.

La menor se sonrojo, al instante bajando la mirada, sin saber que decir a continuación — ¿Quién es? — pregunto su padre desde adentro de la habitación, sumándole un poco más de incomodidad si se podía a la situación.

— — Loan — respondió Mama Luna quitándose de la puerta, dando paso a su padre que mínimo a un traía los pantalones puestos.

Como pudo intento darse a entender, pero el bochorno y el que su madre también saliera a ver que quería usando solo botas de cuero, no ayudaban en lo absoluto, obteniendo finalmente la diadema, y otro trauma de por vida, gracias a ello.

Regreso a su cuarto, abochornada, sin podar evitar pensar en esa escena, mordiéndose el labio inferior, recordando el bulto en la entre pierna de su padre, antes de tener que hacerse a un lado, debido a que lemy pasaba corriendo solo en calzoncillos, perseguido por las chicas, que traían cargando una soga.

Negó lentamente mientras se encerraba en su habitación, ese sería problema de su padre más tarde, en lo que a ella le concernía en ese momento, era tomar su consolador y darse un buen desahogo antes de empezar su maratón, después de todo iba a ser una muy larga noche.