Irise: explicaciones al final del capítulo...
Capitulo 3. Malentendidos.
¿Alguna vez haz conocido una persona que crees que nació bajo una estrella de la fortuna? No sabía si Dios hacía una especie de sorteo cada mil años y elegía a una entre millones para que tuviese toda la suerte y éxito en la vida, pero por supuesto que no la había elegido a ella ni mucho menos. Helga estaba segura que la persona con más suerte en el mundo llevaba por nombre Olga Pataki, su hermana mayor.
La mujer, no solo era hermosa, sofisticada y agradable, sino que además, buena estudiante, y ganadora de incontables premios, desde literatura hasta ajedrez. Cualquiera diría que sería una persona odiada por tener estas características de ser prácticamente la mejor en todo lo que intentaba, pues no, La chica era prácticamente adorada por todo el que le conociera.
La rubia menor había solo tenido un efecto colateral del éxito de su hermana y debía admitir que su popularidad en la universidad comenzó precisamente por ella. Gracias a Olga se podría decir que todos los estudiantes de su universidad sabían de su existencia y no sabía si realmente se sentía agradecida.
Su hermana como no, había decidido tener su propio programa de dieta y nutrición, y solo fue pedirlo y se lo dieron por arte de magia, o al menos eso pensaba Helga, ya que un día llegó con la noticia de que sería presentadora. Ese sería su oficio número diez podría decirse y la menor no se sintió para nada sorprendida por esta noticia. Olga podría decirle que pisó caca de perro que contenía una esmeralda y ella lo creería sin dudar. Sorprendentemente Helga ya no sentía envidia por la chica, tarde se dió cuenta que ella también había caído en el encanto "Olga".
Estúpida hermana.
Pero volviendo al asunto que corresponde, dejo de ser otra chica común de las miles de estudiantes de periodismo al momento en que Olga menciono que tenía una hermana llamada Helga en uno de sus episodios. Y no solo eso. La mujer tenía como invitado especial al cantante juvenil del momento. Que coqueteaba descaradamente con ella mientras la mayor bromeaba que podría ser su hermano pequeño
-Es más, tengo una hermana de tu edad… ¿Que tal si les concierto una cita?
Helga quien estaba comiendo papas de la bolsa abrió su boca con sorpresa dejando caer varias en su pecho.
-Pero es tan hermosa como tú?
-Oh por supuesto. Mucho más. Es adorable. Se llama Helga Pataki….
-La voy a matar.
La lata que sostenía en la mano izquierda con su Coca-Cola se volvió añicos derramando su contenido en su mano. Lo cual ignoro.
-¿Me perdí de algo? - su mejor amiga Phoebe estaba llegando a la sala de su breve visita al baño. Con siquiera ver a su amiga y la vena palpitando con furia en su cuello supo que algo no andaba bien -¿Estás bien Helga? - preguntó la chica de anteojos preocupada.
-¿Está… está loca? ¿Cómo pudo…? - señaló a la tv con ojos desorbitados. La mayor no se callaba aún. Seguía enumerando lo mucho que amaba a su hermana y lo buena persona que era.
-oh…
La morena sabía muy bien lo que le molestaba a su rubia amiga. Ella, a diferencia de Olga, no le gustaba ser el centro de atención. De pronto tuvo una idea para tranquilizarle
.-Escucha Helga. Estamos de vacaciones de invierno. Cuando empiecen las clases nadie recordará esto. El programa no es tan popular….
Eso funcionó. Por lo menos por la semana antes de volver a sus clases Helga logró ignorar el pequeño acontecimiento. Intercambio un par de mensajes con aquel chico del programa de Olga. Decidió que era muy aburrido como para captar su interés, Así que pronto lo mando a volar.
Se convenció de que el programa no era popular, solo que si que era popular. Y de eso se dio.cuenta una vez regresó a sus clases habituales. Tenía decenas de chicos y chicas que le preguntaban si era la hermana de Olga y comenzaban a comparar sus rasgos. Y fue así como Helga pasó de ser una estudiante normal como cualquiera a ser la hermana menor de Olga. Desafortunadamente.
…………….2 años después…………...
La cara de Helga era todo un poema. Demasiado impresionada como para formular palabra.
-Hey… hey… ¿Qué pasa?
Jhonatan agitaba su mano en el espacio que había entre Helga y el objeto. Sin obtener reacción. Solo la boca abierta de la chica.
-Helga, ya me estoy preocupando…
-No… esto… - por fin habló comenzando a balbucear - ¿Qué rayos es…?
-La noticia que está arrasando desde esta mañana. No puedo creer que no lo sabías. Media facultad habla de eso. Considerando que eres la protagonista. Y han estado discutiendo mucho sobre ello.
Helga se quería morir.
Comenzó a leer entonces, habían hecho todo un artículo, (¡¿Un artículo en serio?!) en la revista digital de la universidad. En la sección que llamaban. "La página amarilla" Mejor conocida por ser el chismografo de la universidad realmente. El cincuenta por ciento de lo que publicaba eran chismes sin fundamentos, el otro cincuenta por ciento, eran verdades incompletas y aún así, eso no detenía que lo publicaran en la web, ni mucho menos que otros la leyeran. Sabiendo de antemano que probablemente sería mentira. Según el directivo. Los estudiantes de periodismo tenían derecho a su libertad de expresión. Helga difería mucho al respecto.
Mientras avanzaba en la lectura no hacía más que fruncir el ceño, sintiendo su sangre bullir con enojo.
Todo. Absolutamente TODO. Era falso.
En pocas palabras, hacían creer que había sido un encuentro romántico de un chico loco de amor declarándose en medio de todos y ella rechazando sus atenciones. Y no solo eso. Dejaban a Arnold como una pobre víctima y a ella como una arpía que se dedicaba a conquistar a los hombres para luego despreciarlos. Pero claro, por lo menos lo Insinuaban, ya que la persona que escribió aquel artículo ridículo, había tratado de disfrazar esas mismas palabras pero con frases más conservadoras.
-Esto… - gruñó - no puedo creerlo.
Apretó el teléfono con fuerza sintiendo temblar sus manos.
-Que estupidez… ¿Cómo pueden llamar a ésto... periódico…? Es ridículo - Reanudó su camino pisando fuerte haciendo sobresaltar a Jhon, quien se apresuró a recuperar el objeto que le pertenecía.
-Oye oye mejor devuélveme eso, es muy costoso y no tiene la culpa de nada - comentó acariciando suavemente el artículo ya resguardado en sus manos - Helga… Helga… somos estudiantes de periodismo. Sabemos como al público le gusta este tipo de cotilleo… todos saben que la revista esa, no publica artículos serios en realidad. Solo para hacer polémica. Hasta está en la sección amarilla de chismes. Nadie lo creerá.
Helga estaba tan molesta que no escuchaba a su amigo que trataba de consolarla y en cambio seguía murmurando improperios a cada paso que daba.
'¿Cómo se atreve?" "Que Despreciable" "Vergonzoso" "periódico de…"
-wow wow wow mis castos oídos no estan preparados para esa clase de comentarios. Por favor.
Helga se mordió el labio. Debía admitir que sí que debía calmarse un poco. Estaba perdiendo la cabeza. No era la primera vez que aquello ocurría. Pero el hecho de que Arnold estuviese implicado esta vez, le hacía perder el raciocinio de momento.
Tuvo que obligarse a recordar que estaba en el estacionamiento aún, que aunque poco concurrido, sí que había unas cuantas personas caminando a sus propios autos. Debía controlarse, al menos hasta estar dentro del suyo, donde podría gritar su frustración.
Esta motivación fue lo que le hizo aumentar la velocidad de sus pasos, con Jhon pisándole los talones.
……………….Arnold…………………
No sabía cómo lo había hecho. Pero lo había logrado. La redacción estaba lista. Justo a tiempo para sus clases de la tarde. Había ido a la cafetería a comer algo y luego a su salón correspondiente. Extrañamente, sentía que estaba siendo observado, varias veces se percató que habían ojos clavados en su nuca, pero trato de calmarse. No había motivo para que le estuviesen viendo. Ya acostumbrado a ser una persona normal, y no memorable.
Era la una menos cinco cuando llegó al salón, y se sentó en su puesto al lado de su amigo Henry, quien extrañamente se encontraba leyendo, algo muy fuera de lo común así que le miró de forma suspicaz como si le hubiese salido otra cabeza…
-¿Quien eres y qué has hecho con Henry?
Preguntó a modo de broma al momento de dejar sus cosas en su escritorio. El chico cuyo cabello era pelirrojo y respondía al nombre de Henry le miró suspicaz.
-¿Estudiando? - preguntó Arnold señalando el libro, a lo que el susodicho sonrió pícaramente.
-No. Claro que no. Tengo una reputación que cuidar - al momento mostró lo que había bajo el libro. Una historieta. Arnold encontró la gracia a ello. Debía haberlo imaginado.
-Sinceramente no sé cómo apruebas.
El chico se encogió de hombros.
-Esas cosas pasan cuando eres un genio ya sabes…
-Oye señor genio ¿Y cómo vas con la redacción para la profesora Huston?
-¿Que como voy? - el chico se rascó la barbilla con el lápiz que tenía en la mano - ¿Que no acaba de enviar el trabajo ayer?
-Si lo hizo… pero son veinte páginas a mano para entregarlo en dos días. Deberías ponerte a ello.
Arnold fue sacando sus pertenencias organizándolas en su puesto. Henry ni se había preocupado en sacar sus cuadernos.
-Presiento que seré uno de los reprobados. Mira… y hablando de otra cosa. ¿Te enteraste que anda un rumor de que un chico de nuestra facultad se le declaró a Helga y fue rechazado en pleno pasillo?
Arnold dejó de buscar el lápiz que se había caído al fondo de su mochila y le miró extrañado.
-¿En serio? ¿Quien hace eso hoy día? Es querer hacer el ridículo de a gratis.
El otro se rió un poco.
-El pobre… tienen fotos, artículo y todo. Fer que me las iba a pasar. Estoy esperando - el chico miró su teléfono de forma distraída para luego exclamar con jubilo - oh, al parecer ya me las mandó. A ver… y está en la página amarilla.
Arnold con más curiosidad que otra cosa. Se inclinó sobre el teléfono del chico también. Aún si veía la imagen de revés. No se consideraba un cotilla. Pero sentía curiosidad por saber quién había Sido tan valiente… o tan idiota que se le había declarado a Helga G. Pataki al frente de todo el mundo.
Abrió la foto y podía ver la escena. Reconocía a la chica rubia. Helga por supuesto. Luciendo sorprendida. Y el perfil del chico arrodillado…
-Oye… - Henry redujo sus ojos luciendo concentrado, un dedo en sus labios pensativo - ¿Que este chico... no te parece un poco familiar? Yo creo que lo he visto en alguna... - y entonces se quedó completamente en silencio y levantó la vista a Arnold sorprendido.
El rubio le devolvió la mirada sin entender muy bien la situación.
-¿Qué pasa? ¿Lo conocemos? - preguntó inocentemente, a lo que Henry entonces le mostró la foto, esta vez al derecho. Acto seguido la boca de Arnold se abrió con sorpresa - ¿Pero...qué diablos...?
No podía creerlo. ¿Acaso ese no era él?. Arrancó el teléfono, ahora sí, y detalló la foto.
Definitivamente. Ese cabello rubio, esa gorra… ese atuendo. El mismo que llevaba en ese momento. Solo se veía el perfil pero estaba claro. La foto había sido tomada aquella mañana. La frase que se leía bajo la foto, señalaba con claridad que era una declaración fallida.
-¡Yo no me declaré! - salto de su asiento sintiéndose desconcertado. Miró a su alrededor y supo que habían estado hablando de él todo ese tiempo. Se sonrojó y habló en voz alta a Henry con la intención de ser escuchado - eso... no fue una declaración. Solo derramé, accidentalmente, café encima de ella y le iba a limpiar… eso es todo. Yo no…
Su amigo, que de vuelta le había quitado el teléfono, hizo un monótono chasqueo de lengua mientras volvía a mirar la foto.
-¿Dices que derramaste café?... - volteaba la foto en varias direcciones como viéndole en distintas perspectivas - Pues sí que parece una declaración hermano.
Arnold lo sabía. Y sí. Era eso lo que parecía. Pero no era la verdad.
-Hey… Mira… no te molestes - su amigo había comenzado a hablar tratando de quitarle importancia al asunto - Es solo un chisme y ya. No se caerá el mundo por este malentendido. Además… no es como si fueras el primer enamorado de Helga. Así que… ¿Qué más da?
-¿Qué más da? - repitió sintiéndose molesto de pronto. Esta vez, sí que bajó la voz para que solo su amigo escuchara y se volvió a sentar para estar más cerca de él - ¿Que qué más da? Pues resulta que yo no estoy enamorado y si Helga llega a ver esto… - se restregó los ojos con sus dedos sintiendo una ligera molestia - me dejan en completo ridículo.
-¿Tu crees que a ella le importe? - el pelirrojo no parecía convencido del todo - Arnold Arnold... Te preocupas demasiado. Esa chica ni siquiera te conoce. Lo verá y pensará que es una mala broma porque sabe que eso no pasó en realidad. Es Helga Pataki, debe estar acostumbrada a estos artículos.
Arnold le miró como si acabara de decir una barbaridad. ¿Que no se conocían? Entonces recordó que precisamente su amigo no conocía su larga historia con la rubia. Quizás por eso no veía la gravedad de la situación. Aunque sí que tenía un punto a favor, y era que Helga sabía que aquello no había pasado de esa manera, y era solo un malentendido. La rubia lo sabía. Lo otro, es que era la burla del resto de la facultad.
Arnold se quitó entonces la gorra y se desordenó un poco el cabello aplastado, eso lo hacía cuando se sentía nervioso. Soltó el aire que no sabía, había retenido.
-Vale, creo que tienes razón. Ella no creerá nada de eso…solo… tendré que soportar la vergüenza unos días, antes que se olviden de este asunto.
-Exactamente. Solo ruega con que alguien haga un ridículo mayor y quizás en unas horas ya todos se olviden de este asunto.
Extrañamente… ese comentario no le hizo sentir mejor.
……...Helga...
-Estas queriendo decir… ¿Que esta foto es falsa al igual de lo que dicen en la publicación y este pobre chico no se arrodilló al frente de ti para rogarte que fueras su novia? ¿Por qué no me sorprende?
Ya estaban en el auto de la chica y la misma conducía luciendo aún molesta mientras que Jhon miraba la foto divertido. Estaba riéndose de lo lindo con la anécdota. Diciendo "pobre…. Pobre…" a cada comentario. Helga se había tranquilizado solo un poco. Al menos sus ganas de asesinar habían Sido reemplazadas por solo "lesionar" si. Podría lesionar a la o el causante de todo aquello y así no ir a prisión de por vida.
-Me alegro que al menos mi sufrimiento sirva para hacerte feliz.
Comentó con ironía ya que el chico no había parado de sonreír en todo momento.
-Calma calma no es para tanto - contestó relajado el chico. Tratando de restar importancia al asunto - no es que sea la primera vez que inventan y publican cosas. ¿Ya olvidaste el mes completo que hablaron de nuestro apasionado romance…?
Helga viró los ojos. Claro que lo recordaba. Pero era un poco diferente… así lo hizo ver.
-Eso fue distinto… era ridículo y nos reíamos todo el tiempo... además… era contigo… no es lo mismo.
Jhon se llevó una mano al corazón de forma dramática.
-Pues para mí sí que fue especial…. Por un mes entero fui tu novio… había creído que había significado algo único para ti igual que para mí…
-Vaya. Creo que te equivocaste de carrera, las artes dramáticas se te hubiesen dado estupendas.
El moreno le miró con un pequeño mohín. Haciendose el ofendido por sus palabras. Y Helga le dirigió una mirada resignada. Así era su amigo. Nunca podía ser serio sobre asunto alguno. Y cuando lo era… no parecía ser el mismo. Helga lo agradecía porque la personalidad del chico le hacía relajarse. Cosa que su personalidad casi volátil le agradecía de vez en cuando.
-Ok. Solo fue un malentendido. Pero se nota a leguas que quien haya escrito ese artículo ridículo trata de desprestigiarme. Es tan vergonzoso, y si Arnold llega a ver lo que inventaron de él…
La cara de Jhon se giró tan deprisa en su dirección que podría haberse lesionado el cuello. Pero el chico parecía demasiado impresionado para notarlo.
-¿Arnold? ¿Arnold? - ahora sí que la intención estaba fija en la chica quien se dió cuenta de su error de inmediato - ¿Qué no es ese el nombre de tu antiguo amor platónico?
Helga se mordió la lengua. El nombre brotó sin darse cuenta. No había querido hacerlo. Había mencionado a Arnold a su amigo pero jamás se lo había mostrado ni en fotos. Jhon se conocía la historia de su vida por supuesto, claro que saltaría de inmediato al escuchar el nombre conocido.
-¿Este es Arnold? ¿"Ese" Arnold?
Una vez más el chico abrió la foto y ahora sí que la amplió para poder detallarlo con gusto. Helga seguía conduciendo. Pero se sentía sumamente nerviosa a pesar que quería conservar su rostro calmado por los momentos.
Una vez más. Jhon le sorprendió con el siguiente comentario.
-¡Vaya! Ya sabía yo que era más atractivo que él.
Soltó una risa sin poderlo evitar. Helga agradeció que Jhon lo hubiese dicho ante un semáforo en rojo, para poder reír sin miedo de cometer un accidente.
…………….Arnold……………
-Wow. Si que se armó la buena con esta publicación. Helga Pataki sí que es popular.
-¿Podrías por favor dejar de hablar del asunto?
Pidió Arnold. Se encontraban en medio de la clase trabajando en un taller en equipo. El chico hojeaba en los libros buscando las respuestas de la hoja de cuestionario que el profesor les había asignado mientras su amigo (ya estaba comenzando a cuestionarlo) había encontrado más interesante el abrir la página de la universidad y volver a revisar el artículo.
-Estoy leyendo los comentarios. Prácticamente el setenta por ciento de la población femenina cree que eres lo más mono del mundo y te apoya en tu amor no correspondido…
-¿De verdad? - el rubio alzó una ceja en su dirección luciendo extrañado y horrorizado por partes iguales.
-Peeero… el cincuenta por ciento de la población masculina te está amenazando a muerte y dicen que si no la dejas en paz irán a por ti…
-Oh perfecto - viró los ojos fastidiado.
-Orión121 es realmente agresivo al respecto. Tuvieron que censurarle el comentario.
-Pues no hay nada de que preocuparse.
Sabía que Helga era popular en la universidad pero aquello era ridículo.
-Yo que tú andaría con un ojo en la espalda a partir de ahora - le recomendó el pelirrojo.
-Y yo que tú movería el culo y me pondría a ayudar a mi compañero de equipo - contestó colocando el libro en su asiento señalando lo que debía transcribir. El chico lanzó un suspiro lastimero como si hubiese sido sentenciado a la cárcel y se puso entonces a copiar en una hoja lo que el rubio le señalaba.
Arnold tomó otro de los libros y continuó en su investigación. Pensando que su mala suerte no tenía límites.
……….fin capitulo 3………...
Irise: hola hola. Me gustaría explicarles por qué razón no publique cuando dije. no fue realmente porque no tuviese el capítulo listo, sino porque sentí que el interés por la historia decayó y no se mantuvo. si se publica una historia y se actualiza es porque otros quieren leerla.
Yo me había dicho a mi misma que sería mínimo tres comentarios por capitulos para seguir avanzando. y solo tuvo dos comentarios el capítulo (el otro hoy recientemente) así que gracias a las dos personas que comentaron. este capitulo lo subí por ustedes. sin embargo, no sé si continuarla. si les soy sincera. ya no pondré fecha, pensé que se motivarian a leer si era frecuente pero ya veo que no es el caso. simplemente no gusto el desarrollo de la historia como yo (o todo el que escribe) hubiese querido, igual iré publicando pero esta vez va a ser poco a poco.
gracias por su comprensión. se que puedo sonar tonta para algunos o todos, pero la motivación del fanfic reside en que haya lectores que comenten sino lo hay simplemente no hay motivación para escribir. Un abrazo. quizás nos sigamos leyendo por aquí.
