Hola, perdón por tardar tanto en la publicación de este capítulo, agradezco a todas por tomarse el tiempo de leer y dejarme un comentario, me encanta leerlas y saber qué les pareció, veo que Joey anda rompiendo algunos corazones :D
*Personajes propiedad de Cartoon Network
Operación D.U.N.A.S
Deciden
Unirse los
Niños
A la lucha
Sin poner objeciones
Kuki no había dejado de pensar en los acontecimientos que le habían pasado esos días; si bien saber que no estaba loca y lo que ella soñaba estaba relacionado a sus memorias robadas y no a algún caso de esquizofrenia estaba genial, ahora no paraba de preguntarse cuantas cosas le faltaría por recordar. Además no paraba de rememorar a Wally llamándola Kooks y la extraña cosquilla en el estómago que esto le provocaba; cuando Evan le había dicho así sólo había sentido incomodidad, pero con el australiano las cosas eran diferentes.
─ ¡Tierra llamando a Kuki!- escuchó que le decía su hermana atrayéndola al presente─ sí que estás distraída, llevo todo el viaje poniendo mi música y no has empezado a reñirme─ la niña se movía al ritmo de la canción que se escuchaban en el auto.
─No yo… me gusta esa canción-─le dijo sacudiendo la cabeza─ son australianos ¿no? La banda.
─Sí, sí, también le gustan a Sonia.
─Me gusta el acento australiano─ le dijo la mayor sin pensar.
─Joey es australiano, su hermano también─ la niña rio de lo transparente que era su hermana mayor, mientras Kuki la miraba sin entender el porqué del comentario─ la canción se llama Amnesia, por si la quieres escuchar completa─ le dijo con una sonrisa de autosuficiencia.
─Llegamos Kuki─ le dijo su padre que había estacionado frente a la escuela─ toma tu almuerzo─ le pasó una bolsa de papel que la chica guardó en su mochila─ no sé cómo tu madre tenía tan desordenada la cocina, apenas llevamos unos días sin ella y ya he creado un nuevo sistema de acomodar la despensa, mucho más útil para cocinar todo a la perfección y que quede tal como debe ser. Y recuerda comer tu comida en orden, no empieces por el postre ni dejes que el jamón se desacomode, todo tiene una razón de ser─ la chica asintió sin prestarle mucha atención.
─ ¿Mamá ya no va a volver? ─preguntó Mushi algo preocupada de que su padre dominara ahora la casa.
─Claro que sí cielo, en cuanto arregle los asuntos de la empresa volverá, es un viaje de trabajo, no nos ha abandonado. Ahora despídete de tu hermana, deséale un buen día─ el padre le apresuró pues aun debía ir a trabajar.
─Ten un buen día Kuki y ojalá no te descubran─ le dijo la niña visiblemente preocupada.
─Gracias Mushi, siempre tan linda, bye papi─ les dijo y se bajó del coche alisándose la falda que llevaba ese día sobre medias negras y tenis del mismo color, usaba una sencilla blusa verde de manga larga y se había hecho una cola alta, se había puesto un prendedor de los Simios arcoíris a un lado.
La chica caminó cabizbaja hacia el interior del edificio, preocupada de nuevo por la misión. Miguel le había pedido que siguiera con los adolescentes y averiguara lo que pudiera, y para eso debía estar con ellos aunque le atemorizara. Había estado posponiendo ese encuentro pero ya no podía hacerlo más, incluso había un plan para cuidarla. Recorrió el pasillo repasando mentalmente lo que había acordado decir para regresar al grupo de las porristas, sabía que si sospechaban de ella seguramente todo estaría perdido.
─Soy una agente, una espía, soy Wonder woman─ se repetía en susurros para infundirse valor─ seguramente hacías cosas aún más arriesgadas, esto no es nada.
El terror que le embargaba se desvaneció cuando vio que a lado de su salón estaba el Güero recargado en la pared bebiendo soda, usaba una playera sin mangas color naranja que dejaba ver sus músculos y una gorra del mismo color volteada al revés. La chica no pudo evitar sonrojarse y sentir que el corazón se le aceleraba ¿qué le pasaba? El chico le dirigió una mirada dando a entender que estaría al pendiente de cualquier cosa que pasara en el salón de junto y se metió a clase de historia, mientras que Kuki entraba a su clase de Sociales, el plan era que Wally estuviera cerca por si las cosas se ponían feas.
La japonesa observó rápidamente a sus compañeros de clase y notó a Abby con los pies en la mesa de enfrente escuchando música mientras Kendra le señalaba algo en una revista de música, y justo a la mitad del salón vio a Becca, Lorena y una chica rubia llamada Audrey que miraban muy entretenidas algo en el celular de la primaria. Respiró profundamente y caminó con decisión hacia ellas.
─Hola─ les dijo tomando asiento frente a Becca─ ¿de qué se ríen?
─Pero si es Kuki Kiut─ empezó Audrey─ parece que le ha vuelto la razón y decidió volver con nosotras.
─Nunca me fui tontita─ le dijo ella intentando sonar tranquila─ pero me asustaron con sus cosas raras, y eso no es nada cool.
─Pues la gente con la que ahora te juntas tampoco es nada cool─ le dijo Lorena─ primero está el bruto del Güero Torres que a todos nos asusta con sus arranques de furia, luego está el tipo pelón que recién llegó y para rematar está el nerd de Guillermo González Junior, o sea Kuki ¿Qué tienes en la cabeza?
─La única que se salva es Abigail─ intervino Audrey─ a veces es una marimacho insufrible─ puso los ojos en blanco─ pero nadie va a negar que hasta para eso tiene estilo ¿ya viste las botas que trae? Están padrísimas.
─Y no olvides su cabello─ le dijo Becca─ claro que eso cuando no trae la gorra esa que le oculta la mitad del rostro.
─Chicas lamento haberme ido así y todo eso─ se excusó Kuki─ pero ya saben que mis calificaciones no son las mejores y mi madre no deja de presionarme en ese aspecto─ todas pusieron los ojos en blanco─ y bueno, ellos formaron algo así como un grupo de estudio para el nuevo, Wallabee me está ayudando con las matemáticas y…
─Wow, wow, wow- se sorprendió la rubia─ ¿Wallabee? Ese idiota ¿al menos sabe sumar?
─Parece ser que sí─ Kuki se encogió de hombros─ Rose dijo que a ella le ayudó y estoy desesperada, mamá amenazó con quitarme el celular y que si llego a reprobar me meterá a una escuela de verano─ todas se miraron horrorizadas.
─ ¿Desde cuándo a Rose le importan los números? ─empezó Lorena─ y más importante ¿Qué no te odia?
─Ay claro que no─ se apresuró la japonesa─ no hablamos mucho pero…
─Kuki─ le dijo Becca bajando un poco el tono─ Rose si te odia.
─Ah─ la chica se quedó sorprendida, ni siquiera se hablaban ¿por qué la odiaría? ─bueno pues fue lo bastante amable para recomendarme a Güero para que me ayude con los números.
─ ¿Y a dónde se fue? ─la rubia las miró con la incógnita en el rostro─ de la nada dejó de venir a clases.
─Yo escuché que la encontraron besándose con el prefecto─ les susurró Becca─ con el joven y guapo, y sus padres la mandaron a un internado en España─ todas asintieron tomando el rumor como cierto.
─Bueno, pero bien pudiste pedirle ayuda a Evan─ le dijo Lorena─ estaría encantado.
─Pero tampoco sería buena idea─ le rescató Becca─ no creo que estudiaran mucho de todas formas─ le guiñó un ojo a su mejor amiga y esta le sonrió intentando no vomitar ante la mera idea de ese chico besándola.
En ese momento entró el profesor pidiéndoles a todos que tomaran sus lugares y ordenándole a Abby que bajara los pies del mobiliario.
─Oye Kuki─ le susurró Becca desde el asiento de atrás─ sé que Wally te parece guapo, cosa que no comprendo pero respeto y creo que tiene que ver con esa pinta de chico malo que tiene pero ten cuidado, no cambies a Evan que te quiere por ese chico que sabes muy bien es conocido por andar con media escuela, además Jena y Eva están enamoradas de él no te metas en problemas─ la japonesa asintió mientras pensaba el asunto detenidamente, quizás meterse en problemas fuera el motor que hacía girar su vida.
─Becca sabes muy bien que Evan no me quiere y tiene peor fama que Wally, no hablemos de ese asunto quieres─ le dijo a su amiga quien no se tomó muy bien el comentario, tuvo mala cara toda la clase.
Más tarde Wally Torres paseaba por los pasillos escondiéndose de los prefectos ya que se había saltado una clase, no tenía cabeza para nada más y entonces escuchó que unos gritos provenían del baño de hombres, curioso se acercó a ver a quién le estaban haciendo calzón chino.
─Pero ya te lo dije James, no he tenido tiempo de hacer más dibujos como esos─ decía Memo González encogido junto a una puerta ante un iracundo adolescente que sacaba todos los papeles que había en la mochila del chico.
─Tú vives de hacer esas ñoñadas ¿dónde están esos planos?
─Solo son dibujos sin sentido, los hago para distraerme y…
─ ¡No mientas! ─lo tomó de la chamarra para alzarlo y darle un golpe en el estómago─ maldito…
─ ¡Hey! ─gritó Wally entrando al baño de una patada.
─ ¡Lárgate de aquí Güero, no es tu asunto!
─Es mi asunto porque estos son mis baños─ le dijo caminando hacia él tronándose los dedos y sin inmutarse por las diferencias de estaturas.
─ ¿Dónde dice que sean tuyos?
─En todas las puertas─ le dijo señalándole las pintas─ ¿si sabes leer o sólo sirves para correr? ─el moreno tomó a Memo de la camisa y lo arrastró dispuesto a marcharse con él cuando Wally le empujó para que le soltara.
─ ¡Él se queda! ─le dijo cruzándose de brazos─ márchate.
─ ¿Por qué lo defiendes Güero? ─ le dijo burlón─ acaso ¿ya te diste cuenta que no tienes amigos? Y ahora vas a ir con este perdedor…
─ ¡No! ─le grito el chico─ y esto no te importa, sólo quiero que te largues de una maldita vez de mis baños, si cuento tres y sigues aquí lo que le hice a Evan va a parecer sólo un rasguño, sabes muy bien que no estoy jugando.
─No te tengo miedo─ el australiano dio unos pasos al frente y James lo imitó; el Güero dio un puñetazo a una de las puertas y el moreno retrocedió para salir corriendo de los baños.
─El secreto es que James en realidad es un cobarde, si le haces frente dejará de molestarte─ le dijo el rubio ayudando a Memo a ponerse de pie y a recoger sus lentes─ no se lo pongas tan fácil, es que sí eres muy nerd, dan ganas de molestarte.
─Pues así nací─ le dijo a la defensiva aun doblado debido al golpe que le habían dado─ además yo no sé pelear.
─Según el nuevo deberías saber ¿no? ─empezó a recoger los papeles esparcidos por el piso.
─Según el nuevo debería ser muchas cosas que es obvio no soy.
─Pero en algo tuvo razón, te pidió unos planos ¿verdad? De esa tecnología hecha de chatarra que ya hemos visto─ Memo asintió escupiendo un poco de sangre y lavándose la cara.
─Ha estado robando esos planos de mi mochila y el laboratorio de robótica, por eso he dejado de hacerlos en la escuela, como sea, gracia─- el rubio se encogió de hombros.
─Kuki tuvo protección, yo creo que tú también la necesitas si tan importantes parecen ser tus dibujos.
─Gracias, por asustarlo y eso─ le dijo recuperando poco a poco el aire, el australiano asintió.
─Hablo en serio cuando dije que deberías enfrentarlo, no voy a estar siempre en el pasillo─ el castaño lo miró fijamente─ en realidad si estoy casi siempre en el pasillo, pero también suelo estar en el salón de castigos así que podría no oírte.
─Para ti es fácil, tú eres rudo y eso yo solo… pues soy yo, un nerd─ la mica de uno de sus lentes se habían roto y había optado por quitárselos.
─No se necesita demasiado para ahuyentarlo, quizás te pueda enseñar un par de cosas─ se encogió de hombros─ si no te importa ir a mi casa claro está.
─ ¿Vas a usarme para que haga tu tarea? Abby solía hacerlo─ le dijo desconfiado.
─ ¿A quién le importa la tarea? solo quería ayudarte pero si no quieres…
─Sí quiero─ se apresuró a decir─ es que bueno hasta hace unas semanas tú también solías golpearme al pasar por mi lado, y robabas mi almuerzo, me pegaste chicle en el cabello un par de veces…
─Porque te lo ganas, pero ahora al parecer estamos del mismo lado─ el castaño asintió─ aunque sigo sin estar convencido de cuál es ese lado.
─Estaría bien ir a tu casa… ya sabes cómo amigos─ le dijo dudoso de la reacción del otro chico y sintiendo algo extraño al mencionar esa palabra.
─Amigos─ le dijo pensativo─ siento que ha pasado una eternidad desde que no escucho esa palabra─ el Güero se quedó callado unos momentos y la jaqueca comenzó a invadirlo de nuevo ¿dónde estaría su amigo de la infancia, el que al parecer tenía sobrepeso? ─pero no importa, mira mi hermano es un nerd como tú, algo más genial y eso porque le ayudo a escoger la ropa, pero también está siempre metido en los libros y armando cosas con sus legos y obviamente le molestaban, le enseñe un par de cosas y ahora nadie se mete con él, puedo ayudarte a ti también─ le dio la mochila con todas las cosas dentro─ ¿quieres ir a la cafetería por algo de comer? Asustar bravucones siempre me deja con ganas de nachos, ya está por sonar la campana─ Memo asintió y comenzó a seguirlo.
─Sabes Wally, no creo que sea lo que le enseñaste a tu hermano lo que lo mantiene lejos de bravucones, más bien creo que tiene algo que ver con la hermana de Kuki ¿viste cómo me miraba? Esa niña es el demonio.
─No juegues Memo, bájale a tu paranoia, es solo una enana.
El viernes en la noche el antiguo y el actual Sector V se habían dado cita en la Base Subterránea puesto que saldrían muy temprano a la Base del Ártico y a China, respectivamente. Los niños debían hacer una visita al Sector D para preguntar sobre número 1213 y 78.9, ambos desaparecidos en la misión de búsqueda de los cadetes. Los diez elementos habían hecho una fogata y habían acondicionado la sala con lámparas verdes de neón que asemejaba follaje, de esa forma los miedos de Sonia se mantenían controlados.
─Esto es la onda─ dijo Memo─ es como estar en un campamento ¿alguna vez he ido? ─les preguntó.
─Ni idea, nene─ le contestó la morena comiendo malvaviscos.
─ ¿Y si contamos historias de terror? ─preguntó Kuki.
─Que hablen de Simios Arcoíris secuestrados─ le molestó Wally.
─Eso en verdad pasó─ intervino Uno-─ ¿De qué crees que están hechos los aros de Saturno?
─Mejor que Miguel nos cuente una historia de cuando éramos niños, por ejemplo ¿por qué mi hermano cree que T es un número?
─ ¡Oye! ─rezongó el menor de los Gonzales─ te hubiera dejado convertido en hipopótamo, gordo.
─ ¿No te mordiste la lengua? Además ya dejé esos días atrás, la tapioca de la abuela sí sirve.
En ese momento un cuyo negro atravesó caminando la estancia hasta la cocina y salió con una lata de soda ante la mirada incrédula de los adolescentes al ver que usaba una banda en la frente.
─Qué cosa tan bonita─ dijo Kuki sin poderse reprimir más.
─Genial, tienen ratas─ Wally puso los ojos en blanco.
─No es una rata─ le corrigió Sonia─ es Rambo, el líder de nuestro escuadrón de cuyos.
─ ¿Y para qué sirve un escuadrón de cuyos?- preguntó Memo─ digo quizás mates a alguien de ternura pero fuera de allí no le veo otro uso.
─ ¿Y mis hámsteres? ─preguntó Uno nostálgico.
─Se jubilaron hace mucho, ahora usamos cuyos, como son más grandes generan más electricidad, la suficiente para mantener esta Base activa─ el animalito le tendió la pata a Uno quien se la estrechó cordialmente.
─Estúpidas ratas─ agregó Cuatro mientras Rambo se giraba a verlo entornando los ojitos, agitó la soda y empapó con ella al pobre Wally.
─ ¡Cuál es tu problema! ─gritó el chico furioso ante las risas de todos mientras Rambo seguía su camino hacia la cámara de electricidad.
─A Cinco le gustaría escuchar la historia de cómo es que 43 y 34 se volvieron Chicos el Barrio- agregó la morena─ yo sé que tenían a sus hermanos en esto y quisieron seguir sus pasos pero en ese entonces ustedes no estaban demasiado interesados en liberar a los niños de la opresión adulta.
─La Mushi que yo conocí no se metía en peleas, ni tampoco era tan intrépida─ agregó Uno.
─No soy la mejor en los combate cuerpo a cuerpo- contestó la chica llenándose la boca de malvaviscos─ pero sí tengo la mejor puntería del sector, es por eso que en las misiones yo los cubro a distancia; aunque sí sé defenderme, Cuatro me enseñó cuando estuve en el Ártico.
─Yo no sé pelear─ repitió Memo dándole un trago a su leche de chocolate.
─ ¡Oye!─ protestó Wally─ yo soy Cuatro… ¿verdad?
─Sí genio, tú eres Cuatro─ le dijo Abby exasperada puesto que quería escuchar esa historia─ aun así no imagino a este chico enseñándote.
─Verán─ comenzó Mushi─ cuando Joey y yo estábamos en la Academia hubo un ataque al Ártico por parte de los Gemelos detrás de la montaña, soltaron el virus de la salmonela en la comida de los instructores, solo número 60 no se enfermó porque no comió pizza, no le gusta la hawaiana. Todos tuvieron que guardar reposo por varias semanas así que el líder 88 pidió ayuda a diferentes sectores para que mandaran a sus mejores soldados a enseñarnos, el propio Cuatro vino a instruirnos en el combate cuerpo a cuerpo, era una leyenda porque podía vencer a Chad él solito─ Uno y Cinco felicitaban al rubio que sentía el ego por los aires─ yo no era tan buena esquivando como Kuki, y en los entrenamientos 43 siempre terminaba protegiéndome, por eso Cuatro me llevó aparte y me dijo que debía aprender a defenderme por mí misma, no debía ser una carga para el equipo.
─Suena a que te volviste un líder cool─ le dijo Abby llena de orgullo.
─ ¿Líder? ─preguntó Cuatro─ creí que ese era Miguel.
─Cuando él se fue yo fui la líder─ contestó la morena─ luego fue Dos, luego tú y al último Kuki quien seguramente le pasó la bandera a 84─ el niño asintió.
─Me llena de orgullo saber que mi equipo siempre fue el mejor─ Uno se limpió una lagrima.
─En realidad seguía siendo un idiota─ arremetió 34─ pero entendí su punto.
─ ¿Y quién te enseñó a usar armas? ─preguntó Uno interesado.
─587, el actual líder supremo, en ese tiempo estaba bajo el mando de su hermano 85, en el Sector W, él a su vez había aprendido de Cinco─ le dedicó una sonrisa a la morena quien asintió recordando esos días─ me dijo que su primera misión había sido ayudar a su hermana y a Cinco en una misión contra los adolescentes, allí le enseñó todo lo que pudo.
─ ¡No pero que bárbara Abby! ─exclamó Uno─ tú le enseñaste al Líder Supremo.
─Con razón no te borraron las memorias─ le dijo Dos ganándose un codazo por parte de la chica.
─ ¿Y cuándo decidieron unirse? ─preguntó Sonia─ 84 y yo aún estábamos en el Sector W así que no sabemos más que rumores, dicen que fue por una misión que salió terriblemente mal─ Joey, que había permanecido en silencio viendo como sus malvaviscos se derretían en la leche de chocolate, la miró y luego asintió.
─Haz lo que quieras─ le dijo Mushi─ no me molesta que les digas, eso ya fue hace mucho tiempo.
─En realidad no fue una misión fallida, más bien fue una relación que no terminó nada bien─ todos se acomodaron dispuestos a escuchar una historia del pasado.
Flash Back
Cuatro tocó el "estúpido timbre" de la casa de los Kiut poniéndose de puntillas, y clavando el dedo como si eso diera a entender que llevaba prisa. Miró de reojo a su hermano menor, tan parecido a él con esa sudadera roja que le había regalado su madre la última navidad y esos dientes que en algún momento le traerían dinero cuando el hada de los dientes pasara a hacer trueque.
─Escúchame Joey─ le dijo agachándose para poder mirarlo a los ojos, tan parecidos a los de él─ no debes decirle nada de esto a mamá ¿de acuerdo? sé que prometí cuidarte este fin de semana y que veríamos películas, pero no es mi culpa que El jefe haya reunido una horda de villanos y quieran acabar con las vacaciones.
─Como sea─ el niño se soltó de su hermano y continuó con su videojuego─ siempre pasa algo, nunca cumples tus promesas.
─ ¡Ey! Claro que lo hago pero… ya sabes, ser parte de los Chicos del Barrio tiene muchas responsabilidades.
─ ¿Y me vas a decir que no lo disfrutas? ─le dijo molesto.
─Claro que sí, pero escúchame─ lo sacudió para que dejara en paz el videojuego─ también me gusta jugar contigo.
─ ¿De verdad? ─le preguntó.
─Claro que sí, pero si le dices a alguien que yo dije eso te hago calzón chino.
La puerta de la casa se abrió de golpe dejándolos pasar, una preocupada Tres los esperaba dentro.
─ ¿Estas lista Tres? ─le preguntó al verla en el recibidor.
─No sé, mamá y papá confiaron en mí para que cuidara a Mushi mientras ellos iban a visitar a los abuelos, si se enteran que la dejé sola…
─Es una emergencia, yo también debía cuidar a Joey pero Dos nos necesita, él y Tommy no pueden solos contra El jefe; además, Joey y tu hermana pueden cuidarse mutuamente ¿verdad Joey?- el niño lo miró feo y regresó a lo suyo─ ¿verdad que la cuidaras?
─Ya lo sé tonto─ le contestó la niña─ sé que son los mejores amigos porque Joey ama tanto como Mushi a los Simios arcoíris, pero ella está triste, el tonto Rey Dunas rompió su corazón.
─Ay por favor─ el chico se jaló el cabello con desesperación─ Joey ve adentro con Mushi y diviértanse juntos─ jaló a la japonesa de la mano y comenzó a arrastrarla hacia la puerta─ pórtate bien.
─ ¡Hay hamburguesas, helado y soda en el refrigerador! ─logró gritar Kuki antes de desaparecer por la puerta.
El pequeño australiano recorrió el ya conocido camino hacia la sala, donde encontró a la niña sentada en la alfombra, abrazando un simio arcoíris morado más grande que el promedio y haciendo zapping en el televisor.
─ ¡Que hay! ─le saludó.
─Hola Joey─ contestó quedamente mientras seguía cambiando canales.
─Me sorprende que no hayas hecho que Kuki te llevara con ella, siempre quieres ir a las misiones─ le dijo sentándose a su lado.
─Hoy no tengo muchas ganas─ se encogió de hombros.
─ ¿No tendrá algo que ver Danny con todo esto?- había apagado su videojuego y veía con intriga a la japonesa─ eso se rumorea en los pasillos del kínder, ya sabes─ la niña lo miró con furia pero él no se amedrentó.
─Quizás.
─Te dije que era un idiota.
─Ya sé─ infló los cachetes molesta─ siempre jugando con sus estúpidos primos y tratándome como una princesita sentada en el trono, en un principio fue divertido pero luego me aburrí─ suspiró─ le pedí que me llevara por un helado, a los videojuegos o ver las luchas como hago contigo y Wally, pero no, él sólo quería mangonear a sus súbditos.
─Las luchas son cultura─ le dijo Joey─ junto con Johnny Bravo son las pocas cosas buenas que han hecho los adultos.
─ ¿Y las Chicas Superpoderosas?
─Sí, quizás. El punto es que Danny sólo quería jugar con sus babosos primos y yo a veces también quería hacer mis cosas, como jugar a los simios arcoíris o tomar el té con mis amigas sin que estuvieran sus guardias alrededor y ya sabes, a veces sólo tenía ganas de sentarme con él sin que me hablara de los reinos que quería conquistar─ se encogió de hombros─ me gusta ser mala y esas cosas pero también tengo sentimientos. Al final corté con él, me sentía más una pieza de su ajedrez que su novia.
─ ¿Y ahora vas a llorar? ─ preguntó incómodo─ porque si es así mejor me voy a jugar al jardín.
─ ¿Me estas tomando por una tonta adolescente? ─sus ojos se habían vuelto rendijas─ ¿quién quiere llorar cuando puede destrozar todo a su paso? Debiste ver cómo le dejé el palacio… o lo que quedó de él, eso le enseñará a no volver a llamarme bruja nunca en su vida, niñito tonto─ unas llamas comenzaron a rodearla haciendo que el niño guardara su distancia.
─Bueno y si te desquitaste ¿por qué estás aquí encerrada cambiándole a la tele en busca de telenovelas?
─ ¿Qué no escuchaste nada? Porque tengo sentimientos─ le dijo la niña exasperada ¿qué no era entendible? ─ claro que me siento triste, pensé… bueno pensé que no importaba si éramos diferentes siempre que algo nos uniera…
─Eso solo funciona con Tres y Cuatro─ le dijo el chico harto─ en todos los demás casos las probabilidades tienden al fracaso.
─Ah es cierto, que eres un genio─ la chico suspiró ─al final me dijo que seguía creyendo que mi hermana era mejor y que habría sido una mejor reina. Supongo que como siempre es ella la que gana todo ¿no? La que salva niños por todo el mundo, le da sus pataditas a los adolescentes, tiene muchos amigos, tiene a un idiota que la quiere pero es tarado y no lo dice… y luego estoy yo.
─Es una manera cruel de pensar─ le reprochó Joey─ yo también he pensado muchas veces que la vida de Wally es mejor, ya sabes toda esa atención que tiene por ser parte de KND, es algo así como genial y parece que nada le preocupa nunca, pero sabes, creo que también tiene sus problemas.
─ ¿Problemas? Como si los Chicos del barrio tuvieran problemas.
─Vamos Mushi tu y yo hemos estado en suficientes misiones como para saber que no todo es siempre tan fácil, ya viste incluso que pasó con Cinco ¿te imaginas lo que deben estar sintiendo? Saber que les van a borrar las memorias sin importar qué hagan y con cada minuto que pasa la hora se acerca más… la verdad eso no lo envidio para nada.
─Bueno… quizás esa parte…
─Tú lo dijiste, soy un genio─ se encogió de hombros─ Y aunque la mayoría de las veces considero a Wally una molestia… lo cierto es que admiro lo que hace por otros niños en vez de estar en su cuarto leyendo historietas o esas cosas, ya sabes lo que tú y yo podemos hacer cuando queramos.
─Con Danny no podía─ le dijo cruzándose de brazos.
─Sólo a ti se te ocurre salir con un villano─ ella infló los cachetes ante el reclamo, sabía que ese niño tenía razón─ además sabe cómo molestarte, no sé bien esa historia del Rey Dunas con Tres y luego contigo pero es una tontería, ya alégrate, ni que hubieran cancelado tu tonto programa de Simios arcoíris o algo así.
─No quiero, me voy a morir de tristeza.
Dos horas después la niña se había quedado dormida hecha ovillo en la alfombra mientras Joey veía las luchas y se limpiaba la mano cubierta de helado en la sudadera, apagó la tele y se disponía a ir en busca de otra ración cuando escucho pisadas que se habían colado en la casa; sabía por experiencia que los señores Kiut siempre avisaban cuando llegaban a casa, costumbre japonesa decía Mushi, así que en definitiva ellos no eran. Con cuidado de no hacer ruido llegó hasta la cocina donde comenzó a buscar en los cajones y puertas cercanas algo con qué protegerse; ya armado con platos de té y un cucharon, regresó sobre sus pasos.
Al llegar a la esquina del corredor que daba a la sala vio a tres muchachos de unos 18 años con el rostro marcado por el acné, los dientes chuecos y mirada de idiotas, parados uno al lado de otro, cuidando algo. Se escabulló para poder ver a quien custodiaban, resultó ser un niño con una cubeta en la cabeza y una toalla verde en la espalda, estaba parado sobre un montículo de arena que los chicos mayores no dejaban de esparcir por todos lados como si le aventaran arroz a una pareja recién casada.
─Miradla ¿no es hermosa mi reina cuando duerme? ─preguntó el niño─ hasta pareciera que no ha llorado por mi ausencia en lo más mínimo ¡Traedla con vosotros! Este lugar no es adecuado para ella─ uno de los muchachos se acercó a ella pero antes de que su mano lograra tocarla uno de los platos le golpeo apartando la extremidad de la japonesa.
─ ¡Auch! No se vale─ chilló el chico sobándose la muñeca.
─Oh miren, es ese caballero cuyo corazón late de amor por su princesa─ dijo otro de los muchachos al notar a Joey parado en la entrada de la sala empuñando el cucharon.
─ ¡Tú ya te quedaste con la otra, deja a nuestro Rey ser feliz!-gritó el tercero.
─No tengo idea de qué me estás hablando─ les dijo Joey sin comprender que en realidad le confundían con su hermano.
─ ¿No eras un poquitín más alto? ─preguntó el muchacho herido que aún se sobaba la mano que había comenzado a hincharse.
─No sean idiotas─ espetó Danny─ él no es el Güero Torres, es su hermano.
─Soy Joey.
─Como sea ¿qué asunto tienes con mi Reina? ¿Por qué estás en esta casa?
─Ya no somos nada Danny─ se escuchó decir a Mushi, que se había despertado ante el escándalo─ ¿qué haces tú en mi casa?
─ ¡Eres mi Reina hasta que yo decida lo contrario!- le dijo con los brazos cruzados─ y si no vas a ponérmela fácil ¡Guardias apresadla!- gritó el niño y en el acto los muchachos caminaron hacia ella; sin embargo, todos fueron golpeados primero por una ráfaga de platos y luego pisados por una hábil niña que corrió hacia donde estaba su amigo.
─Ella no quiere ir contigo─ le dijo el rubio a Danny.
─ ¡Tú no te metas!- le gritó Danny molesto─ odio a tu hermano y ahora a ti, ambos son unos entrometidos─ ¡Guardias denle una lección a este bellaco!
─ ¡Eres un idiota Danny!- le gritó la niña─ ¿cómo se te ocurre entrar a la casa de un agente de KND como mi hermana? Hay trampas por todas partes.
─Vamos Mushi, sabes tan bien como yo que hemos desactivado la gran mayoría ¿no te quejabas hace unas semanas que tu hermana era una engreída y seguramente no podría hacer nada sin esa tecnología? Quisiste darle una lección y la querías dejar a merced de ataques adultos.
─ ¿Eso es verdad Mushi?- le dijo el rubio mirándola con asombro─ sé que la relación con tu hermana no es la mejor pero… pero…
─Se comió la última gelatina de los Simios arcoíris ¡no tenía forma de desquitarme! ─le dijo la chica a la defensiva.
─Eso se arregla con escupirle en su comida o comerse su cena, no dejas a tu hermana a merced de los villanos locos y menos cuando tu ex novio es uno de ellos.
─Bueno hace unas semanas no creí que esto pudiera llegar a pasarme ¿de acuerdo?
─ ¿Cómo lograste desactivarlas? ─le dijo Joey─ se supone que es difícil.
─Me gusta desarmar cosas─ la niña rodó los ojos─ ¿acaso crees que soy tonta? Tengo muchos talentos aparte de ser bonita, Kuki no es la única chica sorprendente de esta familia, que tonto eres─ le dijo ofendida.
─No pensaba que fueras tonta, pero ahora mismo mi opinión sobre ti ha decaído ¿en qué pensabas? No solo dejaste desprotegida a tu hermana, también a tus padres y a nosotros.
─Lo lamento ¿ok? Como si tú fueras un hermano ejemplar─ se cruzó de brazos.
─ ¡Oigan!- gritó Danny─ sigo aquí ¿interrumpo?
─Pues de hecho sí─ le contestó Mushi─ pero no por eso te vas a ir ¿no?- los muchachos comenzaron a avanzar hacia ellos, ya sólo les quedaban dos platos y el cucharon.
─Denle una lección al niño─ les dijo Danny─ que aprenda a no contrariar a mi Reina, y aun mejor, que sepa que no puede hacer nada contra El rey Dunas─ los muchachos comenzaron a rodear al niño y esquivaron los últimos platos que quedaban.
─ ¡Ya déjalo!- le dijo Mushi al ver como el cucharon salía volando y uno de los muchachos sometía al rubio contra el suelo y le ponía uno de sus grandes pies encima para evitar que se levantara─ ¡son unos tontos abusivos!
─Entonces ven conmigo─ le dijo Danny─ y te prometo que no le haremos daño a este niño, ya sabes que no pueden contra nosotros, aparte de superarlos en número, ustedes no son Chicos del barrio─ la niña infló los cachetes.
─Está bien, pero déjalo en paz─ dijo la niña dando unos pasos hacia su ex.
─ ¡No Mushi!- le gritó el rubio─ se supone que debemos cuidarnos el uno al otro, eso dijo Wally, no voy a dejar que te vayas con él─ intentó ponerse de pie, sin éxito.
─Ah sí, tu tonto hermano mayor─ le dijo Danny pensativo─ sabes creo que tengo una idea mucho mejor, a veces es bueno conservar prisioneros para doblegar a los guerreros como ese Cuatro ¡Apresadlo también!- gritó mientras uno de los muchachos lo agarraba de la sudadera y tras unos cuantos golpes lo amarraba.
─ ¡Suéltenlo!- gritó Mushi yéndose contra el muchacho que sostenía a su amigo, pero otro de los primos de Danny la tomó por los hombros y con ayuda del tercero, terminó amarrada también.
Un rato después ambos niños se miraban frente a frente amarrados a unos tubos en un viejo sótano que Danny se empeñaba en llamar El calabozo.
─Pudiste irte─ le dijo Mushi en susurros ya que los muchachos los habían dejado a su suerte, la sentencia para la antigua Reina y Joey había sido pospuesta hasta que el Rey Dunas terminara de merendar.
─No iba a irme sin ti.
─No trates de hacerte el héroe, pudiste haber ido por ayuda─ le hizo una mueca─ ¿seguro que eres un genio?
─Eso creía, pero ahora me doy cuenta que tú eres una especie de genio malvado que me sobrepasa ¿en serio Mushi? Desactivaste las alarmas y cámaras.
─ ¿Podemos ya dejar ese asunto? Esta vez me pasé ¿ya? Lo admito─ lanzó un gran suspiro─ ya te dije estaba muy molesta con Kuki, ella siempre puede hacer esas cosas y mis padres no le dicen nada, estoy segura que ella puede comer todas las gelatinas que quiera en la Casa del árbol, pero yo sólo puedo comer una al mes cuando mamá hace las compras y me permite comer dulces─ puso los ojos en blanco─ sé que es distraída, seguramente ni siquiera notó que esa gelatina era mía, y ahora viviremos en este tonto sótano porque dejé que mis niveles de maldad se salieran de control. Tontos Chicos del Barrio, ni siquiera pueden poner esas cámaras y trampas bien, fue muy fácil encontrarlas y quitarlas, si yo pude, cualquiera podría.
─En realidad no─ le reveló el niño─ yo también lo he intentado y me costó trabajo hasta que Tommy me enseñó algunos planos.
─Pues a mí se me hizo muy fácil─ se encogió de hombros.
─Pues deberías usar tus talentos para el bien, como sacarnos de aquí por ejemplo.
Unos pasos les alertaron y guardaron silencio, observaron al Rey seguido por sus primos.
─Y bueno su majestad─ dijo uno de los adolescentes─ ¿ya recapacitó? ¿Volverá a ser nuestra Reina.
─No─ contestó ella─ y menos si me tratan así, esto no es manera de tratar a una niña.
─Mushi, Mushi, Mushi─ Danny se paseaba frente a ellos con las manos atrás haciendo ondear su capa─ si sigues negándote no me dejarás otra opción que volver a mi primera novia, tu hermana.
─Ya quisieras─ le contestó Joey molesto.
─ ¡Calla bellaco!- gritó─ como iba diciendo, si tu entrometido hermano no hubiera robado a la princesa Kuki las cosas habrían sido distintas, ella está menos loca que tu─ le dijo a Mushi viéndola a los ojos─ no se quejaba por nada, además habría sido súper que una Chica del barrio gobernara junto a mí y me ayudara a meter en cintura a mis Caballeros de la torre redonda.
─Ni siquiera le conoces─ le dijo ella furiosa─ Kuki no es tan perfecta como todos creen.
─Ya tendremos tiempo para eso─ le dijo mirándola con una sonrisa triunfal─ si le digo que tengo a su hermanita, es seguro que vendrá por ella y entonces será mi oportunidad para enamorarla ¡Vámonos! ─le gritó a sus caballeros─ tenemos que planearlo todo, ellos no nos darán problemas, solo son unos niños después de todo─ los adolescentes le siguieron hasta desaparecer del campo de visión de Joey y Mushi.
Habían pasado unos minutos en que Joey había estado pensando cómo salir de allí cuando escuchó que la japonesa sollozaba.
─ ¿Estas llorando?
─No─ le dijo ella sin poder reprimir más sollozos.
─Oye, es un tarado, no tienes por qué hacerle caso─ le dijo incomodo ya que conocía muy bien las lágrimas de cocodrilo de la niña.
─Pero tiene razón, Kuki es mejor que yo siempre, ella peleó con Uno, salva niños e incluso aceptó que le borraran la memoria a su mejor amiga, y yo… yo hice una rabieta por una gelatina y ahora estamos aquí encerrados con un niño loco y sus tres primos tarados, si tan solo fuera más como ella y menos como yo…
─Mushi, no tienes por qué intentar ser como ella─ le dijo─ tú eres tú y hay cosas que seguro ella no puede hacer, como desactivar cámaras y trampas.
─ ¿Y eso para qué me sirve? No quiero ser una rara como Tommy.
─Podrías intentar entrar a KND─ le soltó el rubio por fin─ y tener toda la gelatina que quisieras.
─ ¿Estás hablando en serio? Acabas de decirme que no tengo por qué intentar ser como Kuki, decídete.
─No te digo que seas Kuki, te digo que seas Mushi─ le dijo Joey─ yo lo he pensado por algún tiempo y lo cierto es que admiro a mi hermano, quisiera que pasara más tiempo conmigo y se sintiera orgulloso de mi, que sepa que cuando él ya no esté yo seguiré con su labor, peleando contra la tiranía adulta; sería estupendo─ el chico sonrió─ jamás podría ser como Cuatro, pero quizás podría volverme una leyenda en KND por mis propios méritos ¿no te gustaría lo mismo? Que cuando te vean no sólo digan oh mira se parece a Tres, sino que te reconozcan por haber peleado contra Cree o Padre y…
─Ya entendí tu punto Joey─ le dijo ella más tranquila─ no lo sé, me gusta portarme mal. No tiene sentido ser buena e ingenua, en eso mi hermanita le gana a cualquiera, pero siendo mala, bueno, pocos lo hacen tan bien como yo─ ambos se callaron al escuchar de nuevo las pisadas de sus captores.
─ ¿Y ahora qué quieres? ─le dijo Joey molesto.
─Oh nada─ contestó Danny─ sólo que escuché algo de unirse a KND, por favor ¿no eres aún más bajo que tu hermano? Y Mushi ¿no te parece que estás demasiado loca para que te acepten? No serías capaz de pasar los filtros, menos aún de combatir contra la maldad adulta, eres tan egoísta que sólo te preocupa hacer que tu hermana la pase mal─ los adolescentes habían comenzado a reír.
─ ¡Me volveré la mejor agente! ─le gritó mientras algunas flamas salían de su cuerpo─ ¡Ya lo verás tonto Rey Dunas, seré la mejor agente que haya existido en la organización y me encargaré de darle sus pataditas a los tarados de tus primos! ─las sogas comenzaban a chamuscarse debido a la ira que ahora le embargaba─ no te atrevas a decirme lo que puedo o no puedo hacer─ llamas cubrieron su cuerpo por completo, situación que Joey aprovechó para desatarse y sin importarle su baja estatura se lanzó contra Danny, derribándolo.
─ ¡Guardias! ─gritó el niño luchando por zafarse pero antes de que los caballeros dieran dos pasos algo entró por la pequeña ventana del sótano y llenó todo de un olor que les hizo chillar los ojos, casi al mismo tiempo cayeron por la escalera un par de bolas que arrojaron un gas que les nubló la vista.
Lo siguiente que Joey logró ver mientras tosía en busca de aire fue que el humo comenzaba a desvanecerse absorbido por una enorme manguera que había entrado por las escaleras y que era sostenida por un niño regordete con un gorro que terminaba en una borla y usaba una máscara anti gas, a lado estaba un animalito mitad máquina; R.O.B.O.B.R.A.D.L.E.Y.
─Bien hecho apestoso─ le dijo Cuatro que ahora estaba enfrente de los caballeros con su respectiva máscara─ ahora ¿quién será el primero en saludar a mis puños?- se había comenzado a tronar los dedos y se acercaba lentamente hacia ellos, Danny no paraba de toser en el suelo.
─ ¿Se encuentran bien? ─escuchó Joey a su lado y al girarse, aun con los ojos llorándole debido al gas vio que Tres observaba a su hermana y a él por cortos intervalos, en busca de alguna respuesta; el rubio levantó el pulgar, sintiéndose incapaz de hablar.
─ ¿Cómo nos encontraron?- le preguntó la chica tapándose la nariz.
─Ay Mushi, no seas tonta ¿de verdad creíste que habías desactivado todas las cámaras y micrófonos? ─el rubio noto que la chica cargaba una bazuca de ositos en una mano y un comunicador en la otra─ eres lista hermanita, pero temo que no tanto como Dos, ni siquiera como los de la Base lunar, suerte para la próxima, estoy segura que podrás vencernos si te sigues esforzando─ se llevó el comunicador a la boca─ Los rehenes fueron liberados Dos, hazlo ahora ¡T, acciona en modo turbo la A.S.P.I.R.A.D.O.R.A (Absorbe, Seca y Plancha Individuos Raros y Amenazas Dando Oscilaciones Rompe Armas).
─Hasta la vista, babies─ dijo justo antes de que la manguera comenzara a ensancharse y a aspirar violentamente el interior del lugar. Los caballeros intentaban clavar en el piso sus espadas intentando usarlas como anclas, pero no tuvieron éxito y entre círculos y gritos fueron jalados al pequeño huracán en el que un aterrado Danny ya daba vueltas.
─¡Usa el A.N.C.L.A (Aspiradora No Causa Líos Amenazantes)! ─gritó Tres al ver que Cuatro comenzaba a ser absorbido también e incluso ella y los menores habían tenido que sujetarse a las tuberías para no ser arrastrados por el nuevo invento de los hermanos González. Cuatro buscó en sus bolsillos y sacó un tubo parecido a las varitas mágicas de los magos, la clavó en el suelo y esta comenzó a crecer como si se tratara de un árbol que en vez de ramas sacó cuatro agarraderas, de una de las cuales se detuvo el australiano, apretó un botón y las tres restantes salieron disparadas hacia su hermanos y las niñas Kiut, quienes parecían banderas colgando y a punto de soltarse; lograron agarrarse justo antes de que el último de los caballeros fuera absorbido en medio de un grito.
Número T y número Seis cabalgaban sobre la manguera en un ataque de risa, esta siguió accionada unos minutos más hasta que Dos la apagó desde la nave, un fuerte eructo se escuchó cuando esta terminó de tragar a los prisioneros.
─Esto fue la onda─ se rio el menor de los González─ ¿están bien?
─Yo si─ aseveró Cuatro─ ¿y tú Joey? ─lo revisó preocupado pensando en qué haría su madre si lo veía herido a su regreso, el pequeño asintió mientras se sentaba en el suelo, demasiadas emociones fuertes por un día.
─ ¿Mushi?- preguntó T al ver a la niña cabizbaja─ ¿te encuentras bien?
─Si… lamento haber quitado las trampas y eso.
─Descuida, desde que mi hermano es el líder reforzó las medidas de seguridad para su equipo, sólo lo mejor para el Sector V─ dijo Tommy con orgullo.
─ ¿Y la misión?- preguntó Joey preocupado de haber distraído a su hermano de una misión importante.
─Ya lo resolvimos, descuida─ lo despeinó de forma juguetona─ por eso llegamos algo tarde, pero bueno, eso le da más emoción a todo ¿no?- Cuatro se veía feliz, nada mejor que patear traseros y más si eran del Rey Dunas y sus caballeros.
─Kuki─ dijo Mushi después de pensarlo bien─ quiero unirme a los Chicos del Barrio─ le dijo por fin; T, Tres, Cuatro, Seis y Joey la miraron perplejos─ quiero tener a mi propio equipo y mi propia Casa del árbol─ sonrió algo entusiasmada─ les daré el honor de tenerme como elemento a un montón de niños raros y además le cerraré la boca al idiota de Danny.
─ ¿Hablas en serio Mushi? No pensé que estuvieras interesada en esto─ la mirada de Kuki estaba cargada de orgullo.
─No lo estaba, pero no quiero depender de ti toda mi vida, además ¿qué tan difícil puede ser?
─Yo también quiero─ agregó Joey─ de hecho fue mi idea.
─Joey me cuidó mientras estuviste fuera─ dijo la niña con la voz más inocente que podía, el niño se lo había ganado─ puso irse pero no quiso dejarme.
─ ¿De verdad hiciste eso Joey?- le inquirió Tres.
─Bueno… ya sabes… no era como que tuviera algún lugar al cual ir y Wally dijo que la cuidara─ desvió la mirada incómodo por tanta atención.
─Así se hace─ le concedió su hermano─ ya veo que has decidido seguir mis pasos. No te culpo, todo mundo quiere ser como Cuatro─ el rubio sonreía con autosuficiencia.
─Si hablan en serio en cuanto a unirse a KND deben pasar algunos filtros─ les dijo la japonesa seria─ ¿de verdad es lo que quieren?- los niños asintieron─ Muy bien, mañana mandaremos solicitudes, ahora mismo ¿no les apetece una pizza para festejar?- todos corrieron hacia la nave donde Dos les esperaba con ganas de comerse un caballo, atrapar malos siempre le ponía hambriento.
FIN DEL FLASHBACK
=Transmisión interrumpida=
