Hey! He vuelto, perdón por estos meses sin aparecerme, como disculpa traigo un capítulo largo...

Tuve una emergencia familiar estos meses y mi tiempo era casi nulo, pero ya estoy de vuelta para seguir publicando mes con mes.

Gracias por leer.


OPERACIÓN H.I.S.T.O.R.I.A.

Hablan sobre

Identidad

Secreta de villanos,

Traidores y

Otros

Rastreros sujetos a

Investigación por estar con los

Adolescentes


Uno usaba un pantalón caqui y botas negras estilo militar, una camisa roja abierta sobre una playera negra a juego con sus peculiares gafas oscuras; caminaba desde la parada del autobús siguiendo las instrucciones del GPS para llegar al sitio donde Chad lo había citado. Le sudaban las manos y se sentía nervioso pero a la vez, su cerebro no dejaba de darle vueltas a lo ocurrido con Tres esa tarde, pese a que Mushi sería la encargada de no perder de vista a su hermana hasta nuevo aviso, él no podía simplemente dejar pasar que un miembro de su Sector hubiera enloquecido de tal manera contra un adolescente.

─Supongo que tendré que ocuparme de eso luego, quizás fue muy pronto para dejarla volver a la escuela─ se dijo antes de pararse en seco tras ver una fila de adolescentes que le daba la vuelta a la manzana, sin duda si la seguía llegaría al lugar que buscaba. Unos minutos después se encontró con un sujeto alto y robusto, quién con los brazos cruzados le flaqueó la entrada; el inglés le dijo que Chad lo esperaba y el chico, no sin antes mirarlo de arriba abajo, le cedió el paso.

Entró al club con precaución pero en aparente estado de calma. Ver a tantos adolescentes era algo a lo que jamás se acostumbraría; sin embargo, hoy no eran su misión. Siguió su camino hasta la barra donde reconoció a Chad hablando con una chica morena de largo cabello y diminuta falda acompañada por unos tacones que a su parecer más parecían zancos, uno de los tantos misterios que la adolescencia había traído consigo eran precisamente cómo las chicas lograban caminar con eso, en fin, ese sería tema para otro día.

─Pero si es mi amigo Miguelón─ Chad le sonrió─ ¿seguiste mi consejo y decidiste darte un respiro?─ le guiñó un ojo.

─Sólo se es joven una vez ¿no?─ le sonrió a la chica que lo miraba con curiosidad.

─Stacey te presento a Miguel, acaba de volver de Canadá y se está adaptando.

─Hola Miguel, soy compañera de Chad en la universidad─ le sonrió mostrado sus aparatos dentales.

─Un placer─ contestó el chico usando su acento inglés, comenzaba a entender lo que eso ocasionaba en las adolescentes, algo que pensaba usar a su favor siempre que pudiera, sobre todo si estaba en territorio desconocido. Fue incluso un poco más allá y tomando la mano que le ofrecía la chica, le depositó un corto beso en ella.

─Seguramente querrán hablar─ dijo la chica sin quitarle el ojo de encima a Uno y con un brillo en sus ojos que Chad no le había visto antes─ iré a bailar un poco, si te desocupas y tienes ganas de un trago o de bailar, búscame, me encantaría acompañarte─ comentó dedicándole una última sonrisa antes de irse.

─Gracias nena pero hoy tengo un solo motivo para estar aquí, será para la próxima.

─Vengo muy seguido, si cambias de opinión sólo pregunta por mí, todos me conocen─ le guiñó un ojo, garabateó rápidamente un número y nombre en una servilleta, se lo metió en su camisa y se marchó.

─Parece ser que te va bien con las universitarias─ insinuó Chad─ nada mal chico, nada mal, seguramente serás imparable en cuanto te hayas acostumbrado a esto, ─ suspiró─ en fin ¡Samuel!─ un chico de gafas, cabello chino y camisa blanca que estaba secando vasos en un extremo de la barra se acercó─ voy a tomar mi descanso ¿puedes cubrirme un rato?─ el chico asintió mientras el rubio tomaba dos latas de gaseosa y le hacía señas a Uno para que le siguiera.

Lo guío a lo largo de un pasillo que daba al área de empleados hasta llegar a lo que parecía una bodega por las cajas que había. Chad tomó dos bancos y lo invitó a sentarse al tiempo que le extendía la bebida y se aseguraba de haber puesto el seguro a la puerta.

─¿Escuchaste la historia de Cinco?─ Uno asintió.

─Trescientos sesenta y tres ayudó con el robo del Módulo de códigos─ dijo con voz cavernosa.

─Ese niño ansiaba tanto salir de la sombra de su hermana que no le importó el medio y menos si se tenía que traicionar a KND─ dijo Chad sombrío─ pero debo admitir que era listo, costó mucho atraparlo a él y sus cómplices; incluso aún dudo que hayamos agarrado a todos─ suspiró─ 363 era muy bueno en las misiones, por eso Padre lo puso a cargo del robo del Módulo, pero si me lo preguntas creo que no sólo Vivianita lo ayudó, para que un plan sea exitoso se necesitan de más elementos y ambos lo sabemos─ tomó un largo sorbo─ he hablado sobre esto con Rachel un par de veces, ya te imaginarás su cara cada que saco el tema, ella siempre niega haberle dado la clave pero sí ha admitido haberle contado que sólo ella la tenía ¿creo que él era lo bastante astuto para engañar a la Líder supremo 362? En absoluto, pero sí lo creo capaz de encontrar a alguien que pudiera burlar el sistema.

─Allí es donde entra número Vivianita─ el rubio asintió.

─He tenido mucho tiempo para pensar en todo esto, atar cabos sueltos, indagar y tratar de llenar los espacios en blanco y sobre todo, comprender a los implicados. Veamos, ¿Dos te habló de Vivianita?

─Sé que eran amigos, la conoció cuando lo enviamos con su sector para protegerlo de los secuestros a los agentes encargados de la tecnología, creo que jamás habló de esa amistad ni yo creí necesario preguntar.

─Supongo que era de esperarse─ rodó los ojos─ todos los nerds se conocen entre sí, en fin, sabes que su sector no aprueba la tecnología y estoy casi seguro que el odio y resentimiento crecieron por muchos años dentro de ella. He podido averiguar que se escapaba de vez en cuando, pero en algún punto esto ya no fue suficiente, seguramente Harvey se dio cuenta, apostaría mi paga de este mes que él la acechó por un tiempo antes de proponerle una alianza; tenía que estar seguro de que no podría rechazarla─ se quedó pensativo unos momentos antes de continuar─ sin embargo, por más que he investigado aún no sé cómo es que se conocieron, Vivianita era muy tímida y no se sentía cómoda con gente desconocida y 362… bueno ya conoces su actitud─ se encogió de hombros─ en fin, Padre le dio más oportunidades para hacerse con el Módulo, después de todo estaba dentro de KND y era el hermano menor de Rachel, podía reclutar traidores en las narices del Líder supremo sin levantar sospechas, o eso pensaban.

─ ¿Rachel no se dio cuenta?

─ ¿Crees que algo así pasaría sin que lo supiera?─ una sonrisa apreció en su rostro.

─ ¿Entonces encubrió a su hermano?─ exclamó.

─ ¿Tú habrías entregado a tu único hermano?─ Chad lo miró profundamente y Uno no supo qué decir─ ella no sabía qué hacer, lo supo, sí, pero no se atrevió a confrontarlo, estaba a unos días de cumplir 13 años y acababa de enterarse que su hermano era un traidor ¿puedes si quiera imaginarte cómo se sintió? No tenía a quien contarle, estaba pasando por todos esos cambios de ánimo, luchando contra el adolescente que cada vez emergía más y a la par debía cuidar a KND y a su propia familia─ Chad se levantó y comenzó a caminar por la bodega, siempre que recordaba ese incidente sentía pena y rabia por su amiga, por lo sola y desesperada que había estado en esa época y todo por culpa de ese pequeño traidor─ me buscó para encararme, creyó que yo tenía algo que ver en la decisión de su hermano, me culpó de obligarlo a traicionar a KND, de alejarlo de su familia─ miró a Uno a los ojos─ debiste ver lo mal que estaba, su mirada mostraba la soledad y desesperación que sentía, sólo un agente destituido puede saber del miedo ante los trece años y entonces, al reconocer el mismo sufrimiento que alguna vez atravesé yo, no pude seguir actuando─ volvió a tomar asiento─ yo sabía que ella había sido elegida para pertenecer a TND y por eso me atreví a revelarle la verdad, aliviar sus miedos. Le conté todo sobre mi misión y el papel de doble agente que desempeñé desde mi supuesta traición y también, tuve que revelarle la verdad sobre su hermano.

─¿Qué hizo cuando lo supo?

─Lo que esperaríamos de alguien como 362: se secó las lágrimas e ideó un plan─ sonrió con superioridad─ seguro recuerdas que antes de ser nombrada líder, desempeñaba el papel de espía con los de la Otra Cuadra─ Uno asintió─ eso fue lo que hizo, me pidió convertirla de nuevo en uno. Si Harvey se había desviado de bando con tal de sentirse superior entonces le demostraría que incluso entre los adolescentes y Padre, ella sería la mejor. Le sugerí inventar una traición para que pudiera unirse sin problema, pero se negó, deseaba irse limpia, decía que se lo debía a todos los que habían creído en su liderazgo─ suspiró─ así que el plan se convirtió en que yo debía hablarle bien a Cree sobre ella para que fuera reclutada poco después de su cumpleaños 13, a cambio, Rachel debía prometer no interferir con las acciones de su hermanito, dejarlo traicionar a KND hasta ser atrapado y juzgado por sus crímenes. Tú mejor que nadie sabes que algunas cosas deben ocurrir aunque quisiéramos detenerlas.

─¿Ese niño intentó ser Líder?

─Por supuesto, cuando Cinco se negó a serlo, Harvey intentó por todos los medios que su hermana lo eligiera pero ella no aceptó, esto junto al inminente divorcio de sus padres hizo que los hermanos se separaran─ dio un largo sorbo a la soda─ en aquél entonces no entendí la elección de su sucesión pero creo que ahora lo hago un poco; 362 no podía escoger a 86 debido a lo temperamental que es, el Sector V se negaría igual que Cinco ¿quién más le quedaba? Después de saber lo de 363, tampoco podía confiar en cualquiera. Fue cuando Esteban, mejor conocido como 88 se presentó con información sobre Padre, quien se había escapado de la prisión de KND con ayuda de los ninjadolescentes ¿sabías que 362 y 88 estaban en el mismo Sector antes de que yo los llamara a la Base Lunar para ser espías? Yo los llamé cuando fui informado de sus habilidades.

─¿Ella lo nombró su sucesor?─ Chad asintió.

─Esteban era un agente muy capaz, tenía habilidades de espionaje y pelea cuerpo a cuerpo, habían pertenecido al mismo sector por lo cual se conocían y ella confiaba en él, sabía que jamás traicionaría a KND─ suspiró─ fue una buena elección, si me permites opinar. Le contó sobre lo ocurrido con Harvey, quizás no todo pero sí bastó para que Esteban no le quitara la vista de encima mientras estuviera bajo su cargo; no tenían pruebas físicas para acusarlo formalmente, entenderás que yo no podía revelar lo que sabía ya que perdería mi posición encubierta, además ¿quién me creería?

─¿Y lo atraparon?─ preguntó el inglés con impaciencia, ahora se daba cuenta de la falta que le había hecho a la organización.

─Sí. Yo le hubiera tendido una emboscada pero los métodos de 88 eran diferentes, él al ser un espía tenía una paciencia infinita, esperó a que ese niño cometiera un error que le costaría el ser destituido, jamás pudieron probarle todos los robos o el filtro de información, pero sí estuvo una temporada en prisión antes de ser rescatado por un grupo de traidores─ lanzó una patada a un par de cajas que estaban cerca─ sin embargo, su recuerdo sigue muy presente en KND, él comenzó esta ola de traiciones que aún no terminan, además de que no hay tantos niños interesados en unirse a la organización y los que son parte tienen cada vez más miedo de cumplir 13 años. Es muy común que sean tentados por los adolescentes, no sé si sepas pero el Sector V se encarga muy seguido de estas situaciones, niños que se niegan a crecer y por lo tanto, no pueden ser elegidos para TND; todo esto fue desencadenado por el paso de 363 en los Chicos del Barrio.

─Tres recuperó la memoria─ dijo Uno después de unos minutos.

─Lo sé, Nueve me lo dijo─ sonrió─ parece que Dos no era ni por asomo un agente común.

─Dejaron un video para su yo del futuro y en este, Tres insinuó que alguien dentro de KND pensaba que mi sector era un traidor, 587 nos dijo que corrían rumores de que Dos había sido acusado directamente por ello ¿sabes algo de eso?

─Rumores─ se encogió de hombros─ sé que lo que trajo sospechas hacia Dos fue que le vieron hablando con Vivianita en repetidas ocasiones y se creía que quizás él le pasó información, que incluso le ayudó a robar el Módulo.

─ ¿Quién podría creer semejante mentira?─ dijo Uno molesto consigo mismo por no haber estado allí para defender a su mejor amigo.

─Mientras Vivianita estuvo en prisión, tu amigo se entrevistó con ella en un par de ocasiones, esa empatía hacia alguien que nos había traicionado no es normal, ni siquiera ahora lo creo. Incluso Cinco perjuró de su hermana cuando Cree se fue ¿por qué Dos seguía hablando con esa traidora? Aún hoy no lo sé, jamás se supo la razón o al menos no llegó a mis oídos; incluso se iba a llevar a juicio a tu sector─ dio un último sorbo a su soda y aplastó la lata─ pero al final se supo que toda esa intriga fue orquestada por 363, allí comenzaron los errores que al final lo sacarían de KND. Ochenta y ocho siempre le tuvo fe a tu equipo y aunque al final las cosas resultaron bien para el Sector V, él supo que nunca estarían del todo bien para ellos aunque Harvey fuera atrapado, ni siquiera siendo adolescentes, si me preguntas mi opinión personal, quizás eso influyó en que no fueran elegidos para formar parte de TND y que tanto la casa como sus armas fueran escondidas, él y los altos mandos quizás creyeron que sería exponerlos a un peligro innecesario─ la alarma del reloj del chico comenzó a sonar─ lo siento Miguelón, mi descanso ha terminado y si quiero comprarme esa moto es mejor que vuelva a mi puesto de trabajo.

─Pero aún tengo muchas preguntas─ se quejó el inglés.

─Lo sé, podemos seguir hablando de ello en otra ocasión pero si lo que quieres es saber del asunto de Vivianita, quizás deberías preguntarle a alguien que l ¿por qué no tienes una charla con uno de los agentes que lo vivió?

─¿Charlar? ¿Quieres decir que aún está en KND o quizás en TND?

─Según los rumores fue recientemente admitida en TND─ le sonrió mientras acomodaba los bancos que habían usado en una esquina─ la conoces muy bien Uno, según sé tú la entrenaste, me refiero a la agente número Tres, Kuki Kiut.


Era sábado por la tarde y Wallabee Torres iba por su tercera malteada en una fuente de sodas que le quedaba a casi una hora de distancia de su casa, había tenido que atravesar la ciudad pedaleando en su vieja bicicleta y el dolor de estómago provocado por los nervios no le dejaba en paz. Miró su celular por quinta vez y aunque apenas pasaban quince minutos de la hora en que se habían citado, el rubio estaba desesperado ¿acaso se había arrepentido de encontrarse con él?

─Maldición, si no iba a venir bien pudo decírmelo y no hacer que perdiera mi tiempo en este tonto y cursi lugar─ vio de reojo a varias chicas en patines atendiendo las mesas y sonriéndole casa que pasaban a su lado─ además es sábado, sólo los nerds vienen a estos lugares solos, podría estar dormido o viendo las caricaturas─ maldijo por lo bajo.

Una campanilla le hizo mirar hacia la puerta y vio por fin a la persona que esperaba. Un niño igual de rubio que él, con overol de mezclilla, playera roja con rayas naranjas y tenis rojos entró con las manos en los bolsillos, se veía algo sucio, como si se hubiera caído en el parque y observó que su ropa tenía un hoyo en la rodilla, donde se veía una bandita de los Simios arcoíris que cubría, seguramente, un raspón. Joey se encaminó hacia la mesa de su hermano mayor y se sentó frente a él.

─Mamá te matará por llegar así a casa, sabes que odia que lleguemos con la ropa rota─ el niño se encogió de hombros─ además que vergüenza traer a los tontos changos en la rodilla.

─Mushi me la puso cuando me curó─ le dijo sin darle importancia─ siento la tardanza pero el resfriado común estaba atacando a los niños que jugaban en la fuente, no podía irme sin ayudar al sector a vencerlo.

─¿Haces todo lo que esa niña te dice? Muestra algo de carácter─ Joey sonrió.

─He aprendido a no contradecirla si es que no quiero que mi cuarto termine siendo destruido o que mis historietas sufran percances─ el niño miró el menú que estaba sobre la mesa─ además no es tan malo como piensas, al menos a mí nunca me ha abofeteado una de las hermanas Kiut─ Wally le puso mala cara pero se contuvo, una de las meseras se había acercado a tomar la orden de ambos y se retiró.

─Tú vas a pagar por todo eso ¿escuchaste jovencito?

─Tú me invitaste, tú pagas─ le dijo Joey quitándole la malteada que aún tenía en una mano y bebiendo de ella─ además yo te sugerí este lugar, es neutral─ le señaló con la cabeza como dos niñas hablaban con un chico de unos catorce años que solo asentía, seguramente lo habían dejado a cargo de sus hermanas y se había quedado sin ideas de cómo entretener a un par de gemelas─ no corremos riesgo de que nos vean juntos, parece como si solo quisieras pasar el rato con tu hermanito─ sacó un carrito de juguete de su bolsillo y lo puso en el centro─ pero jamás se es demasiado precavido, esto evitará que la tecnología adolescente grabe nuestra conversación─ el auto se iluminó un poco─ debo confesar que me sorprendió que me pidieras reunirnos, por lo general siempre evitas que nos vean juntos, cuando soy yo el que debería avergonzarse de tener un hermano tan tonto─ le dijo para molestarlo mientras el mayor de los Torres se mordía la lengua para no insultarlo, necesitaba de su ayuda.

─De acuerdo, esta vez corre por mi cuenta y… ¿cómo va la escuela? ¿Algo interesante?

─Eres muy malo para fingir─ lo miró con reproche─ no sé cómo no te han descubierto los adolescentes, acercó más su silla hacia la mesa─ ya dime ¿qué quieres? Estoy acostumbrado a que me uses para hacer tus tareas del hogar e incluso a que me quites mi paga del mes, sólo suéltalo.

─No es nada de eso─ le dijo irritado de que Joey tuviera tan mala imagen de él─ sólo quiero que me digas por qué Kuki está tan molesta conmigo─ le dijo en un susurro sintiéndose avergonzado de aceptar que le importaba la actitud de la chica para con él.

─¿Y yo cómo voy a saberlo?

─Eres un genio, tú lo sabes todo.

─Soy inteligente, no un psíquico, eso es algo entre ustedes─ le dijo a la defensiva.

─Pero yo no lo recuerdo y tú sí, dime qué hice.

─¿Aparte de ser un idiota presuntuoso todo el tiempo?─ le dijo cruzándose de brazos.

─Hablo en serio Joey.

─Yo también─ sus ojos verdes, tan parecidos a los de su hermano mayor reflejaban enojo─ no puedo decírtelo Wally, yo no sé todo lo que pasó pero sé lo suficiente como para no querer meterme; ella es mi amiga, era mi líder y tú eres mi hermano, no puedo elegir un bando sin sentirme culpable con alguno.

─Podrías decirme lo que sabes, es más de lo que yo recuerdo─ Joey bufó.

─¿Y para qué? No lo recuerdas y no significaría nada para ti─ la mesera apareció con la hamburguesa del menor y el hot dog de Wally, ambas ordenes acompañadas de una extra de papas y bebida jumbo, la chica le dedicó una sensual sonrisa al Güero mientras le dejaba una servilleta con su número telefónico y su nombre, el chico le sonrió de vuelta, esa chica era muy atractiva─ ¿ya terminaste de ser un tarado?─ le espetó Joey con cara de pocos amigos, terminándose de un jalón lo que quedaba de la malteada robada.

─No es mi culpa ser tan guapo Joey, esto es cosa de grandes, lo entenderás cuando crezcas─ se hizo el cabello hacia atrás dejando descubiertos sus ojos verdes que siguieron el andar de la mesera.

─¿Habrías hecho lo mismo si Kuki estuviera aquí?─ le espetó el chico sintiéndose irritado del comportamiento adolescente de su hermano.

─Eso no tiene nada que ver, ella… ella y yo… sé que hay rumores en la escuela pero no… sólo me debe dinero, es todo.─ el menor rodó los ojos ¿en qué momento había sido tan idiota de aceptar una invitación de su hermano? Ya era una proeza soportarlo en casa, hablar con él de chicas no era lo que tenía en mente para pasar la tarde de ese sábado.

─Eres tan idiota que a veces me pregunto si en realidad somos hermanos─ comenzó a devorar con furia su hamburguesa.

─Ayer─ dijo Wally después de unos minutos─ Migue me preguntó qué siento por Kuki, pareció enojarse cuando le dije que era mi amiga─ comenzó a jugar con una papa─ no sé qué tipo de respuesta espera de mí.

─Quizás la verdad─ se limpió la salsa de tomate con la manga─ ¿de verdad piensas que sólo es eso?

─Pues claro que sí─ le dijo a la defensiva─ ¿o crees que no? Es decir ¿cómo sabes cuándo a una chica ya no la ves cómo amiga?

─¿Eso me lo pregunta el que estaba coqueteando con la mesera? ¿¡Cómo voy a saberlo!? Solo tengo siete años, pregúntales a tus amigotes─ sin darse cuenta, el menor de los Torres también se había sonrojado cuando a sus pensamientos llegó la sonrisa de cierta japonesa.

─Ambos son algo patéticos, en cambio tú eres muy listo para tu edad y me conoces mejor que yo mismo. Además aunque seas un niño, eres muy cool.

─Pero no sé lo que sientes… a veces ni yo sé lo que siento- le dijo en un susurro y lo miró a los ojos─ Wally ¿de verdad Kuki solo es una amiga? ¿Te daría igual si un mesero le dejara su teléfono en una servilleta?─ Wally negó inmediatamente sintiendo que algo parecido a la rabia nacía en su estómago.

─Le partiría la cara a golpes si alguien se atreviera a hacer algo así en mi presencia, si Evan se ha salvado…

─¿Y si fuera Cinco?─ le interrumpió el menor al tiempo que la expresión de Wally se relajaba.

─Ella sabe cuidarse sola, aunque si me pidiera ayuda porque alguien la está molestando tampoco me negaría─ Joey asintió y su mirada se suavizó, para su hermano era difícil este asunto y parecía hacer un verdadero esfuerzo por poner lo que sentía en palabras, claro que estaba enojado con él pero también le quería y se veía preocupado─ si supieras cómo me siento, que tan mal me siento cada vez que tú o Uno me preguntan por Kuki, no sé qué quieren que les diga, ni yo mismo sé que decirme al respecto─ contestó en un susurro y con la incertidumbre reflejada en sus ojos, el menor de los Torres se compadeció.

─Mi sentido de hermano me está pidiendo que me ría de ti con ganas, pero no lo haré─ le dijo Joey continuando con sus papas─ creo que has tocado fondo si le estás preguntando a tu hermano de siete años qué sientes por una chica─ suspiró─ intentaré ponerme a tu nivel para que entiendas, veamos ¿alguna vez te dije que me le declaré a Kuki cuando era muy pequeño?─ Wally se atragantó con la soda que bebía, tomó a Joey de la playera y lo jaló hacia él.

─Tu pequeño rufián…

─¡Suéltame! Claro que me friendzoneo ¿cómo iba a siquiera considerarme?─ empujó a su hermano y logró zafarse─ de todas formas ¿por qué te molesta que lo haya hecho? Solo es tu amiga ¿no?

─Puede hacer lo que le venga en gana, incluso salir con un enano como tú─ le dijo enfurecido.

─Tú tampoco eres muy alto idiota─ le espetó Joey dejándose llevar─ además ¿cómo quieres que te ayude si respondes de esta forma cada vez que lo intento? Estoy intentando que algo llegue a esa piedra que tienes por cerebro.

─¿Y cómo va a ayudarme esto a contestar la pregunta de Miguel?─ le dijo salpicando de salsa de tomate al golpear su plato con el puño─ yo no soy un genio Joey, no entiendo tus palabras bonitas ¿eso quieres escuchar? ¿Por qué no me dicen qué se supone que debo decir y…?

─¡Estoy intentando ayudar a tu cerebro de neandertal a comprender lo que siente tu corazón! No es mi culpa que seas tan cabeza dura que no lo entiendas─ el chico se apoyó en la mesa levantando la voz sin darse cuenta

─ Allí vas otra vez ¡no sé qué sea un neandertal!─Joey se golpeó la frente con la mano y respiró profundo mientras esperaba que los de otras mesas dejaran de mirarlos y se ocuparan de sus asuntos.

─Ok, al parecer tengo que rebajarme aún más para que tu pequeño cerebro lo entienda─ tomó aire─ has salido con varias adolescentes ¿no es así? ─ Wally asintió─ no me interesa el número sólo quiero saber ¿por qué?─ atajó al ver que su hermano usaba sus dedos para numerarlas.

─Porque eran lindas─ se encogió de hombros─ yo les gustaba, ellas eran atractivas ¿por qué no?

─Algo así como la mesera─ Wally asintió─ bien ¿y todos los adolescentes salen con chicas por ese motivo?

─En su mayoría sí, hay cosas de las que no puedo hablar contigo porque tienes siete, pero la atracción es una de las principales razones para salir con alguien.

─Vamos bien. Según lo que dijiste, saliste con ellas porque eran lindas ¿Kuki te parece linda?

─Es una niña tonta─ le dijo a la defensiva─ a su edad aún juega con Simios arcoíris y…

─No te pregunté eso─ le dijo exasperado─ y no te atrevas a llamarla así en mi presencia, tonto adolescente que ni siquiera sabe lo que siente.

─ ¿O qué? ¿Me darás una mini paliza?

─No tengo problema con ello─ le dijo el niño harto de su actitud mientras el mayor se ponía de pie.

─¿Todo bien? ¿Desean ordenar algo más?─ la mesera se acercó a ellos meneando las caderas y haciéndole ojitos a Wally.

─Lárgate de aquí o te quedarás sin propina─ Joey había sacado una pistola de chicles y le apuntaba, había mandado al diablo el protocolo, la mesera asintió nerviosa y se marchó─ ahora siéntate Wally y contesta la tonta pregunta ¿crees que es bonita? Vamos, es muy sencillo, hasta un idiota como tú es capaz de entenderlo.

─ ¿Por qué de pronto a todos les importa tanto eso? Qué más da lo que yo crea─ Joey le apuntó a la cabeza─ acabas de coquetear con esa mesera a la que ni conoces, aceptando que te parece linda ¿por qué no decir algo bueno de tu mejor amiga?

─ ¿Tú vas diciendo por allí que tus amigas son lindas?─ le espetó el chico sintiéndose acorralado.

─Si es lo que necesita oír te lo diré. No, no voy por allí diciéndoselos pero aunque en su mayoría las niñas me dan asco, creo que Sonia y Mushi están bien para ser niñas, me agradan.

─No funciona así─ Wally echó la cabeza hacia atrás y se despeinó─ ok, supongo que para ser una adolescente tonta, Kuki también está bien y es… es linda─ ocultó un gran sonrojo entre la mata de pelo rubio que le caía por la cara ¿por qué le costaba tanto poner en palabras algo que sabía de sobra? No sólo era linda, esa chica era preciosa, siempre lo había pensado aún sin conocerla.

─¿Ya viste que no pasa nada si lo dices? Yo también creo que Kuki es linda pero si me lo preguntas frente a Mushi lo negaré todo─ le dijo con algo de miedo en la mirada.

─Ok, lo que siento por Kuki es que es linda ¿y eso cómo me ayuda a saber por qué está tan enojada?─ Joey comenzó a revolverse el cabello.

─El sentido común me dice que es hora de largarme pero, eres mi hermano y ella es mi amiga así que te diré algunas cosas ¿de acuerdo? Pero nadie debe saber que las supiste por mí, aun así, sólo sé algunas partes. Mira, poco antes de su cumpleaños comenzó a actuar raro, antes de lo de tu amiguita Rose, no sé por qué. Un día llegó a la casa del árbol llorando, la verdad es que no lo tomamos muy en serio, pensamos que no había alcanzado pasteles de los Simios arcoíris o se le había caído su helado, algo pasajero, pero no era así─ Joey se dejó caer de nuevo en la silla recordando esos días─ estaba muy triste, nunca la habíamos visto así. Mushi pensaba que era porque su cumpleaños estaba cerca y todo eso pero siguió igual pese a los días, nada de lo que dijéramos la animaba y sólo salía de su cuarto para ir a las misiones o a la escuela─ Wally lo miraba intentando asociar esa imagen triste con su amiga, quien parecía estar radiante cada minuto del día─ Tú eras siempre quien la consolaba, quien le brindaba su hombro y sabía que decirle; nosotros no lo logramos, tú ya eras un adolescente y no podías ayudarnos. Sonia y Lee pensaban que cuando ella cruzara al otro lado y se reencontrara contigo su tristeza desaparecería y volvería a sonreír como antes cuando cumpliera 13, seguramente estaba así porque extrañaba a sus amigos, quizás aunque no se recordaran llegarían a serlo de nuevo; sin embargo, eso no ocurrió.─ le dio un largo sorbo a su refresco animándose a continuar─ Después del borrado pareció mejorar, lucía feliz cuando cumplió 13 pero no era igual, esa no era Tres, recuerdo cuando Mushi nos contaba preocupada de las pesadillas que embargaban a su hermana por las noches, no paraba de llorar y gritar o se quedaba taciturna por horas; sólo ahora que es amiga de ustedes vuelvo a ver a esa antigua Kuki y por eso me enoja tanto que la hagas llorar o le digas tonta, tú no sabes cómo es ver a alguien tan llena de vida llorar día y noche, esperar con ansias el borrado de memoria ¿Por qué no puedes tratarla bien? ¿Por qué no aceptas lo que sientes?

─Porque no lo sé─ le dijo Wally en un susurro antes de despeinarse y ver fijamente a su hermano, Joey notó entonces el miedo en la mirada del mayor de los Torres, sólo una vez lo había visto así y era cuando su cumpleaños número 13 se aproximaba─ creo… creo que Kuki es muy bonita, en un grado diferente a la mesera y otras chicas con quienes he salido. Me muero de rabia cuando Evan se le acerca y la otra noche al ver su forma de mirarme, tanto odio, enojo y dolor me asusté, ni siquiera con Evan se pone así ¿qué pude hacerle para ganarme era mirada? No sé qué siento Joey, cuando intento pensar sobre eso la cabeza me duele, siento que me explota, solo sé que no soporto que este enojada conmigo, que no me mire, que no hablemos o escuchar su desesperante y adorable risa por toda la Casa del árbol, cuando vi ese video de mi yo del pasado, es como si… como si supiera de que hablaba pero a la vez no sé qué es, como si esas palabras no llegaran a mi boca─ lanzó un grito de frustración─ me odio tanto al pensar que hice algo tan malo que ahora ella me odia y ni siquiera sé que es─ se golpeó contra la mesa mientras Joey lo miraba con lastima, jamás lo había visto así de miserable.

─¿Por qué no hablas con ella? Así como lo haces conmigo, ella tiene que entender que no recuerdas─ intentó darle ánimos.

─¿Crees que no lo he intentado? Toda la maldita semana me ha estado ignorando, se sale de la habitación cuando yo entro, incluso mandó a los hámsteres a morderme cuando entré a la fuerza a su cuarto ─ le mostró sus manos llenas de banditas─ y ahora que está castigada menos podré verla.

─Toma eso a tu favor, está en su casa, lejos de tecnología KND que la alerten de tu presencia─ pensó en que quizás Mushi no estaría feliz de verlo pero confiaba en su sentido común para no atacarlo─ tampoco puede irse así que tendrá que escucharte─ se mordió el labio─ no debería decirte esto pero eres mi hermano─ suspiró─ he peleado muchas veces con Mushi y al parecer se parece a su hermana cuando no quiere oírte o verte y en todas esas ocasiones, lo único que me ha funcionado es enfrentarla, ponerte firme y aceptar que tú tienes la culpa de todo─ un escalofrío le recorrió la espalda al pensar en la furia de la menor de los Kiut.

─¿Crees que debería ir a verla?

─Creo que debiste haber salido por esa puerta hace dos minutos ¡no seas idiota Wally! Ve y enfréntala, tendrá que escuchar, pudiste ser un estúpido de niño, pero ahora mismo ni siquiera sabes qué hiciste. Habla con ella y… toma un baño, apestas, también cámbiate de ropa─ le dijo mientras el chico se ponía de pie y dejaban billetes en la mesa para liquidar la cuenta antes de salir corriendo─ ¡También lleva una ofrenda de paz! Al menos la distraerá si es que tiene un arma bajo la cama y la misma puntería que su hermana ─ gritó el niño─ Mushi va a matarme si empeoras las cosas─ aceptó en un susurro.


Kuki Kiut llevaba casi toda la tarde encerrada en su habitación, no tenía cara para ver a sus padres después de lo que había hecho ¿Reconocía la gravedad de sus acciones? Sí ¿lo lamentaba? Ni un poco, pero ¿cómo explicarle a su familia que lo ocurrido no había sido del todo su culpa? Además disfrutaba su tiempo a solas, le permitía pensar y seguir poniendo sus recuerdos en orden, la confusión había dado paso al entendimiento, pero aún intentaba catalogar sus recuerdos en Kuki niña y Kuki adolescente. Unos golpes en la puerta la hicieron ser consciente del presente, había estado recostada en un tapete a un costado de cama observando los dibujos que había hecho en el techo.

─Adelante─ dijo incorporándose y sintiendo un mareo por haberlo hecho precipitadamente.

─Matarte de hambre no es la solución, dudo que mamá o papá se ablanden por una huelga de hambre─ le dijo Mushi que portaba una charola con emparedado de crema de cacahuate, galletas y un vaso con leche.

─No me preocupan nuestros padres─ le dijo ayudando a su hermana a poner las cosas en el piso junto a ella y mordisqueando una galleta─ me preocupa saber que lo arruiné todo. Seguramente Abby está furiosa, decepcioné a KND, a 587 y hasta a ti; debí haber sido más fuerte y soportar las provocaciones de Evan.

─¿Decepcionarme a mí? A mí me decepcionaste en el momento en que dejaste de utilizar cremita de los Simios arcoíris para usar esas cosas que te daba Becca para la piel─ la miró con el ceño fruncido─ pero en cuanto a Evan, yo he deseado romperle la nariz más de una vez; le he dado sus pataditas, pero jamás me he podido dar gusto de pegarle en la cara a tu noviecito galán─ unos truenos comenzaron a escucharse, no tardaba en llover.

─Evan no es mi novio─ contestó con la boca llena de mermelada.

─Pues parecía que pronto lo serías, Becca te arrastró a esas cosas y tú no fuiste capaz de frenarla; un poquito más y te habríamos perdido.

─Ni me lo recuerdes, me siento tan avergonzada─ ocultó el rostro entre su largo cabello─ no sé en qué estaba pensando.

─No pensabas, eso es obvio─ rodó los ojos─ pero al final nada pasó gracias a nosotros, tuvimos que intervenir muchísimo pero logramos cumplir la promesa que te hicimos líder, nos pediste no dejarte crecer del todo y lo conseguimos. Por lo demás no te preocupes, KND siempre golpea adolescentes y nadie arma ningún escándalo por eso.

─Pero no cuando se supone que intentas pasar desapercibida entre ellos.

─¿Y por qué lo hiciste?

─Porque es un idiota que no para de fastidiarme─ se cruzó de brazos─ no quiero hablar de él.

─¿Y de Cuatro?─ preguntó Mushi sin atreverse a mirarla─ ¿hablaron?─ las primeras gotas comenzaban a golpear la ventana.

─¿Para qué? Él no lo recuerda y ella se mudó, el tema está terminado─ terminó de comer su sándwich─ tú sabes… todos sabían lo que yo sentía por él. Ahora puedo recordar mis últimos momentos dentro de la máquina de borrado de memorias. En esos últimos segundos pensaba que quizás mis sentimientos eran cosa de niños, sin importancia, como decían muchos adultos; cuando todo eso terminara nosotros ya no tendríamos nada que nos uniera y creceríamos. Una vocecita dentro de mí anhelaba que nos reencontráramos en otra situación, empezar desde cero y tuviéramos el cuento de hadas que siempre soñé─ sus ojos se humedecieron─ pero ahora sé que no ocurrió, de no ser por Uno nosotros no habríamos vuelto a hablarnos, nuestros sentimientos de verdad sólo eran de mentiras.

─Quizás lo habrían hecho a su tiempo─ Kuki negó.

─Yo soy la única que sentía algo, esos sentimientos no se borraron, sólo olvide que allí estaban, y desde que pasamos tiempo juntos no han hecho más que crecer, ya no sólo es lo que una niña cree sentir por su mejor amigo, ahora es…─ negó─ pero nada de eso importa porque él es un idiota, tiene a muchas chicas tras él, a Rose, Eva, Jena y quien sabe cuántas más. Él no ha cambiado en nada, sigue siendo un idiota y yo sigo siendo una niña tonta con la esperanza de que él se atreva a decirme…

─Kuki, escucha─ le interrumpió Mushi─ todos sabemos que Cuatro no es ni por asomo el chico más inteligente del planeta, no creas que lo defiendo pero quizás deberías hablar con él cuando haya recuperado sus memorias.

─Wally no era de los que hablan de los problemas.

─Pero según recuerdo, a pesar de ser un tarado, cuando en verdad te hería terminaba por pedirte perdón.

─Un perdón no hará que olvide esa escena ─ dijo en un susurro.

─Pero al menos sabrás qué pasó detrás de ello, Kuki, jamás quisiste contarme por completo lo ocurrido y te entiendo, no voy a hacer que lo revivas justo ahora, pero sé lo bastante para entender que ese idiota te lastimó, pero no fue Cuatro, fue Wally, eso pasó cuando él había dejado KND─ Tres se quedó callada y asintió, tenía algo de razón pero dolía igual─ deberías al menos dejarlo defenderse, es un tarado, pero también es parte de tu Sector y ha hecho cosas por el mismo.

─Espero a que recupere sus memorias ¿y luego qué? Eso no va a cambiar el pasado y…─ unos golpes en la ventana las sobresaltaron, se giraron a ver que en la ventana estaba Wallabee tocando y completamente empapado, las hermanas se levantaron y corrieron a abrirle para dejarlo pasar, cargaba una mochila envuelta en un protector pero su sudadera goteaba.

─Mismo modus operandi que Joey, bien jugado─ le dijo Mushi antes de apuntarle con un arma─ sin embargo, eres un adolescente entrando a hurtadillas a la casa de dos agentes activos, lo cual me permite disparar sin miramientos.

─Yo… yo vine a ver a Kuki, te juro que estuve intentando llamarle por celular, pero no contestó─ les dijo levantando las manos.

─Me confiscaron el celular, estoy castigada─ le dijo la chica─ es mejor que te quites la sudadera o te dará pulmonía, estás escurriendo─ el rubio asintió y se la quitó quedando en una playera blanca que parecía estar en mejores condiciones. Kuki abrió un cajón y sacó su secadora mientras Mushi rodaba los ojos y tomaba la prenda para exprimirla por la ventana─ no debiste venir, menos con este clima.

─Iba pasando por aquí y…─ observó la cara de Mushi lo fulminaba con la mirada─ lo cierto es que… yo sabía que estás castigada y te traje un par de cosas─ comenzó a quitarle el protector a su mochila.

─Quédate hasta que pase la lluvia, si te enfermas sólo serás una carga para el equipo─ le dijo la mayor de las Kiut mientras comenzaba a pasarle la secadora a la sudadera del rubio.

─¿Estas segura?─ le preguntó Mushi─ podemos darle sus pataditas si quieres, no tiene derecho a venir al cuarto de una chica.

─No soy capaz de hacer que salga con este clima─ Mushi miró por la ventana y asintió, su hermana tenía razón.

─De acuerdo, yo bajaré para evitar que mis padres suban y lo encuentren aquí, por muy bien que les caiga no pasaran por alto que tengas a un chico en tu habitación cuando estás castigada─ le dejó el arma en la mesa de noche─ por si la necesitas, ah y no hagan cosas que parezcan malas─ les dijo antes de salir por la puerta con una sonrisita.

Wally miraba algo cohibido y con disimulo a su alrededor. Tenía considerablemente menos peluches que los que existían en la Casa del árbol y muchos objetos curiosos e infantiles, pero lucía acogedor, Cuatro nunca había estado en la habitación de una chica y no tenía con qué compararlo, pero suponía que aunque lo tuviera, el cuarto de Tres ganaría en originalidad.

─¿Estás bien?─ le dijo en un susurro al no poder soportar más el silencio incómodo.

─Estaré castigada de por vida─ contestó bajándole la intensidad a la secadora para que pudieran escucharse─ me han quitado el celular, el dinero, la luz del sol. Estaré suspendida sólo tres días de la escuela porque el jueves comienzan los exámenes, ah y quizás no pueda inscribirme al equipo de karate el próximo semestre; me perderé la competencia─ le dijo haciendo un puchero, el cual le sacó una sonrisa al rubio.

─Seguro lo lograrás, eres la mejor y no pueden permitirse perderte─ dijo sin pensar─ ah y yo… traje cosas para sobrellevar tu encierro─ de su mochila sacó un termo que le puso entre las manos─ seguramente por todo esto no has podido ir por la malteada de vainilla y chispas que pediste en el video, aquí hay un poco y algunas galletas, una hamburguesa por si te da hambre y unos cuantos dulces─ comenzó a apilar las cosas a un lado de Kuki que se había sentado a verlo sorprendida─ mi Tablet, seguramente te cortaron el acceso a videojuegos e internet y con ella puedes al menos jugar un poco. También olvidaste tu simio en Casa del árbol─ le acercó el simio naranja con sudadera─ pensé que lo extrañarías y te presto algunas de mis viejas historietas y mangas para que el tiempo se te haga más corto, si necesitas algo más puedes decirle a Mushi que me avise y…

─No era necesario─ susurró Kuki.

─¿No te gustan las historietas? Pensé que como siempre estás viendo películas de Marvel y eres japonesa… los comics y mangas…

─Sí me gustan, pero no debiste mojarte para traerme todo esto. Mis papás no me matan de hambre y no me he sentido aburrida aún, estoy un poco abrumada nada más─ vio la cara de desilusión del chico─ pero te lo agradezco, no he probado una malteada en mucho tiempo, las porristas cuentan las calorías que consumen y Becca no era precisamente amante de las malteadas ¿la compraste en…?

─En la fuente de sodas que está en la calle 33, cerca del auto lavado. Paso a diario por allí pero nunca había entrado y hoy mientras venía recordé lo de la malteada y… ¿por qué lloras? ¿Hice algo mal?─ preguntó alterado al ver a Kuki limpiarse las lágrimas.

─No, justo de allí quería la malteada─ abrió el termo y comenzó a beberla.

─¿Entonces por qué lloras? Sé que no soy el chico más brillante pero…

─Solíamos reunirnos allí después de clase, los cinco. Poco después éramos cuatro, tres, dos y al final sólo yo seguía yendo. Jamás compartimos ese lugar con nuestros hermanos, era nuestro secreto, muchas gracias─ dio otro trago mientras tomaba una de las galletas de avena que el chico le había llevado mientras Wally sonreía, al fin había hecho algo bien ¿no?─ ¿Cinco está molesta? Por lo que hice…

─No─ dijo él─ está algo preocupada por ti, pero no está enojada ni nada, descuida─ Kuki asintió─ ¿y por qué lo hiciste? No es que no se lo mereciera, yo mismo lo habría hecho si me lo hubieras pedido pero, me sorprendió que lo hubieras golpeado─ Kuki comió despacio la galleta y dio otro sorbo a la malteada.

─Había estado molestándome todo el día─ dijo en un susurro y eligiendo sus palabras lo mejor que podía─ al parecer él pensaba lo mismo que muchos en la escuela─ ocultó su rostro entre el cabello─ que tú y yo estábamos saliendo, ya sabes, por mi táctica distractiva para no ser descubiertos con la memoria─ Wally asintió, recordaba bien ese beso─ y como no nos había visto hablar, Evan pensó que habíamos cortado y él tenía una oportunidad─ el Güero asintió pese al coraje que se abría paso dentro de él─ en un cambio de clase, la profesora de inglés me mandó por unas láminas, las cuales necesitaba para la lección, tardé en volver porque no las encontraba y lo mandó a él a ayudarme, en vez de hacerlo intentó besarme y me asusté─ los puños de Wally se habían cerrado mientras ella lo contaba, ese chico debía andarse con cuidado porque si él lo encontraba lo mataría a golpes─ no era sólo que ese tipo tan ególatra me estuviera acosando de nuevo, era… solo pude ver a un adolescente acercándose y no pude tolerarlo; si hubiera tenido un arma no hubiera dudado en disparar, intenté esquivarlo pero me tenía acorralada y mi cuerpo reaccionó, le pegué y salí corriendo, pero le rompí la nariz.

─Se lo merecía Kuki, crea que tienes novio o no… eso no le da ningún derecho a acosarte y…

─Lo sé─ dijo por fin─ Evan se lo merecía pero puse en riesgo una misión y eso no lo puedo permitir, si regresé es para ayudar no para crear más problemas.

─Nadie está enojado Kuki, no te culpes, nadie lo hace. No es la primera vez que alguno de nosotros lo golpea y no ha pasado nada, lo resolveremos─ Kuki asintió, sonrió y siguió bebiendo su malteada.

─Lamento haberte golpeado─ le dijo por fin─ no tenía derecho. Las promesas eran… eran de mentiritas, cosas que dicen los niños y no saben el significado de las palabras, no debí tomarlo en serio.

─Kooks─ le atajó él─ no sé de qué promesas hablas, intento acordarme de algo, cualquier cosa de ese entonces pero en serio no puedo, hay un vacío muy oscuro. Nadie quiere decirme nada de ese entonces, yo sólo sé que nunca había tenido una amiga antes que tú y quizás por eso no sé muy bien cómo actuar, supongo que de niño me pasaba lo mismo y decía cosas que te ponían triste─ ella asintió─ pero si yo te prometí algo, era verdad y si la rompí… entonces me merezco ese golpe y muchos más ¿tiene que ver con lo que quería decirte en el video?─ la asiática desvió la mirada─ ¿¡Por qué nadie me dice nada!? Ni tú, ni Uno, ni Cinco, ni siquiera Joey ¿acaso es algo horrible?─ bajó la voz al notar que había gritado, esperaba que Mushi le hubiera subido el volumen a la televisión─ ¿te dije algo feo? Si fue así seguramente no era en serio y… si rompí una promesa probablemente fue por una razón muy fuerte, ya sabes que soy algo idiota y…

─Eso no es nada nuevo─ contestó Kuki en un susurro─ y aunque te dijera ahora mismo lo que pasó no serviría de nada porque no lo recuerdas.

─Yo intentaría entender ─ ella negó.

─Mushi tiene razón, hablaremos de eso cuando tengas tus memorias─ dijo ella por fin─ no está bien culparte por algo sin darte oportunidad de defenderte, no sólo a Wally, a Cuatro.

─Cuando las tenga ¿sabré lo que hice? Podré al menos explicarte el por qué rompí una promesa y qué es lo que quería decirte en ese video─ ella asintió pero casi de inmediato paró.

─Si lo pienso bien, quizás ni teniendo tus memorias lo recuerdes porque yo te seguí, no sabías que yo estaba allí─ dijo en voz alta sin darse cuenta.

─Siempre supe que me seguías Kuki─ le dijo riendo─ no eres tan buena espía como piensas o quizás mis asombrosas habilidades siempre han estado allí. Te lo dije hace un tiempo, siempre andabas por allí cuando yo tenía 13 años, hasta que te vi llorando y… me llamaste "traidor"─ el chico se quedó pensativo, había sido esa misma mirada ¿pero por qué?

─¿ De verdad me notaste antes de eso?─ la chica se sonrojo─ que vergüenza, debiste creer que era una loca.

─Para nada, primero pensé que eras muy rara, pero después me acostumbre ¿por qué me seguías? ¿Temías que traicionara a KND? Vamos Kooks, al menos dime eso, tengo mucha curiosidad─ insistió.

─Cuando un elemento cumple 13 años todo el sector tiene prohibido mantener el contacto, es seguridad pero también para paz mental del adolescente. Todos ustedes se habían ido y yo… me conformaba con verlos de vez en cuando, saber que estaban bien─ comenzó a jugar con sus dedos, al menos esa era una parte de la verdad.

─Esa última vez me dijiste lo mismo, estabas llorando y me dijiste Traidor─ ella asintió sorprendida de que lo recordara.

─Hablemos de eso cuando sea tiempo ¿de acuerdo? Que sea una promesa, esta vez una que ninguno va a romper─ le estiró el meñique para hacelo, él sonrió y aceptó, al menos el odio había desaparecido de su mirada.

─Muy bien Kooks y oye… bueno yo… Joey dijo que sería bueno que te lo dijera y eso y yo creo… creo que eres muy linda─ ambos se sonrojaron.

─Gracias Güero─ contestó ella enternecida al tiempo que intentaba calmar a su alborotado corazón ¿por qué él lograba ponerla tan nerviosa? Era cierto que le dolía el recuerdo del pasado, pero cuando Wally tenía esa clase de gestos con ella, la hacía recordar sus sentimientos por él. Desde niña sabía quera idiota, decía cosas sin pensar y conservar su imagen de tipo rudo era su prioridad, pero como su mejor amiga, también conocía ese lado lindo que casi nunca mostraba y el cual negaba para no parecer blando.

─Creo que es mejor que me vaya─ miró por la ventana─ la lluvia ya se calmó y tú… tú estás castigada, no quisiera empeorar tu testigo si tus padres se dan cuenta de mi presencia.

─Pero aún llueve─ la chica lo vio ponerse la sudadera aún mojada─ vas a enfermarte.

─Vivo muy cerca y dejé mi bicicleta oculta entre los arbustos de tus vecinos, tranquila─ abrió la ventana─ y oye Kooks ¿seguimos siendo amigos verdad?─ ella lo miró y asintió con una sonrisa.

─Lo hemos sido desde pequeños Wally, eso no va a cambiar por nada─ él le sonrió.

─Siempre te ves linda pero cuando sonríes lo eres aún más─ el chico salió por la ventana con el rostro sonrojado y dejando a la asiática igual.

En la planta baja Mushi veía al rubio descolgarse por la ventana de su hermana, se giró a ver si sus padres habían escuchado algo, pero ambos veían una película en la sala sin sospechar nada. Lo siguió con la vista hasta que montó a su bicicleta y se marchó.

─Hablaron un largo rato─ susurró la chica con su celular en la oreja─ espero que hayan solucionado algo.

─Lamento haberle dado la idea de usar la ventana─ le dijo Joey por el teléfono.

─Nunca dije que fuera nuestro secreto o algo parecido─ susurró─ tu hermano me desespera, pero espero que hayan arreglado sus asuntos. No quiero ver a mi hermana como sus últimos días en KND.

─Tenle un poco de fe a mi hermano. Aunque no lo parezca, comienza a ser menos idiota, creo que ya hasta él sabe que la puede perder, esta vez en serio y no porque se olviden mutuamente.

─De acuerdo, veamos si Cuatro logra arreglar en lo que sea que se metió el solo.

─Mushi ¿qué haces en la cocina?─ preguntó la señora Kiut desde la sala.

─Llamó Joey mami.

─Salúdalo de nuestra parte─ gritó el señor Kiut─ ese jovencito siempre es bienvenido.

─Quien pensaría que los hermanos Torres se volverían tan importantes para nuestras hijas─ susurró la mujer ocultando una sonrisa tras sus manos e intercambiaba una mirada con su esposo cuando su hija se les unió.


Ese lunes en la mañana Wally llegó hecho una furia a la escuela, había tenido el fin de semana para pensar y las palabras de Tres aún resonaban en su cabeza. Al ser tan temprano no se encontró con ningún otro alumno, así que cuando entró a los vestidores y arrojó su maleta hacia una de las bancas sorprendió a los demás integrantes del equipo, quienes no le esperaban.

─¿Qué miran?─ les dijo con cara de pocos amigos─ ¿tengo monos en la cara?─ se quitó la sudadera y la arrojó al suelo mientras comenzaba a sacar su equipo de la maleta.

Unos minutos después la voz de Ace comenzó a resonar por el pasillo.

─Sí que salió una fiera esa chica ¿no? Mira nada más cómo te dejó la nariz.

─Llámame masoquista si quieres─ se escuchó que le contestaba Evan─ pero el que sea así conmigo sólo logra que me guste más, menudo carácter tiene esa chica, no sé cómo la pudiste dejar ir.

─Salí con ella en primer año pero después de un par de citas me aburrió, es preciosa pero bastante tonta, además en esa época Rose estaba disponible.

─Sé que podría salir con cualquier chica de esta escuela pero Kuki tiene algo que me vuelve loco, quizás sea un capricho pero no puedo apartarla de mi mente, si tan solo aceptara unirse a los ninjadolescentes.

─Te ha dejado muy claro que no le interesas ni tú ni nuestro grupo, ya te lo dije, fue parte de KND, algo de esa organización debe seguir en ella. Ya la has visto, ahora sale con Wally ¿no? los vieron besándose en el baño, esos dos siempre tuvieron algo, cuando éramos niños él me odiaba─ recordó Ace─ ahora pasa lo mismo contigo.

─Nunca han confirmado nada y si así fuera, ya han cortado ¿no lo has notado? La semana pasada Kuki se reportó enferma y cuando vino ni siquiera hablaron, seguramente se pelearon y ella no quiere verlo más, es mi oportunidad de mostrarle que conmigo sería la mujer más feliz─ unas fuertes manos le sujetaron de la chaqueta apenas había puesto un pie en los vestidores, y lo estamparon contra la pared.

─¿Quién te crees que eres?─ le preguntó el australiano con el ceño fruncido─ no importa a cuantas chicas puedas tener tras de ti, a Kuki jamás la conseguirás ¿escuchaste? ella no es como todas, no te soporta ni a ti ni a tu estúpido ego─ el chico intentaba zafarse y buscaba ayuda con la mirada, pero nadie se movía.

─¿Qué más te da Güero?─ miró a Ace, buscando ayuda─ ustedes ya terminaron y no quiere verte.

─¿Eso es lo que piensas?─ le dijo jaloneándolo mientras los demás se apartaban de su camino─ temo ser quien te saque de tu error pero aunque así fuera, tú no tienes ningún derecho y menos a intentar besarla─ le dio un puñetazo en el estómago y una patada en la entrepierna─ y si me vuelvo a enterar que intentaste propasarte con ella, despídete de la idea de tener hijos ¿oíste? Y hablo muy en serio─ se giró a encararse con Ace─ y tú, más te vale que cuides la forma en que te expresas de Kuki o lo lamentarás.

─¿Entonces ya es tu novia?─ le dijo provocándolo.

─¿Y eso por qué es importante? Debes respetar a las chicas sin importar si tienen o novio o no, son seres humanos y no tienes derecho a incomodar a nadie─ le dijo apretando los puños, cada vez le desagradaba más ese sujeto.

─Si no es tu novia, no tienes por qué intervenir en los intentos de Evan por conquistarla, sólo quedas como un maldito acosador, igual que cuando éramos niños.

─¿De qué hablas?─ le dijo confuso ¿ahora hasta ese chico sabía cosas que él no?

─Ah sí, seguro al igual que ella no lo recuerdas─ chasqueó la lengua─ ¿qué mal no? Darle los mejores años de tu vida a una organización que al final te vota como basura sin recuerdos de nada. Quizás por eso me aburrí tan pronto de Kuki, si no podía molestarte, su actitud terminó por hartarme─ Cuatro le soltó un puñetazo pero Ace lo detuvo─ ya veo, sigues siendo un acosador, pensé que al menos ya habrías logrado llegar a segunda base, después de todo, esconderte en los baños es sólo el primer paso ¿no?

─¡Cállate! Ella no… yo no…

─No vengas a sentirte mejor que nosotros Güero─ le espetó el Chico─ tu fama entre la población femenina es igual o peor que la nuestra ¿no es así?

─¡No te atrevas a compararme con ustedes! Es cierto que he cometido errores pero jamás les he faltado al respeto, ni siquiera he jugado con ellas porque estaban conscientes que sólo nos atraíamos, jamás les mentí sobre nada y menos las forcé.

─¿Sera?─ rio el chico─ en todo caso, yo sí puedo jactarme de haber salido con ella, pensándolo bien podría darle otra oportunidad, si Evan le desagrada yo puedo hacerle compañía─ le dijo provocándole.

─¡Ni si quiera se te ocurra!─ gritó el rubio lanzándose sobre él y soltando golpes que el Chico le respondió sin demora─ ella es… estamos saliendo ¿de acuerdo?─ ambos comenzaron a rodar por el suelo cuando el entrenador entró a separarlos, alertado por los gritos.

...

─Y eso fue más o menos lo que ocurrió─ dijo Wally más tarde a Uno y Dos en el taller de carpintería, se había abstenido de hablar del asunto, no debido a que se arrepintiera del desastre ocasionado, sino por sus últimas palabras, un intento absurdo de alejarlos de Kuki.

─¿Y entonces no es verdad que Evan te pidió clemencia de rodillas?─ preguntó Memo cepillando lo que sería la base de su reloj.

─No podía hablar demasiado en su condición─ contestó de forma distraída intentando embonar las partes del organizador de discos de acetato, el cual construía para su padre─ el entrenador casi se vuelve loco, dijo que si no nos mandaba con el director era únicamente porque nos necesita para el juego de final de semestre contra la preparatoria estatal.

─Oye Wally─ interrumpió Uno que había estado muy callado, dejó a un lado el respaldo de la mecedora que estaba haciendo─ ¿Y ya aclaraste las cosas con Kuki? O al menos ¿ya sabes que sientes?

─Ah sí, esa parte tampoco la entendí─ Dos bajó la voz al ver que el profesor se acercaba a revisar el avance de su proyecto─ ¿si están saliendo?

─No─ se apresuró a decir sintiendo la cara arder─ yo dije eso porque me dio coraje que se metieran con ella pero…nosotros no… hablamos sí… pero no─ lanzó un suspiro─ lo que ahora me preocupa es ¿cómo le digo que a ojos de Evan, Ace y los del equipo, estamos saliendo?─ los otros dos se miraron y encogieron de hombros.


Uno caminaba por el corredor hacia la oficina del director, le habían llamado a último momento e iba de mala gana ¿acaso se había involucrado en algún problema sin saberlo? Esperaba que al menos fuera rápido, había quedado con Cinco para ir juntos a casa de Kuki con el pretexto de llevarle los apuntes y se pusiera al corriente para los exámenes, aunque lo cierto era que él quería hablar con ella sobre lo que pudiera recordar.

─¿Me mandó llamar señor director?─ Miguel entró a la oficina solo para encontrarse con Los de la otra cuadra, sentados muy juntos a un lado del escritorio.

─Así es Niguel─ el hombre revisó sus papeles─ solo tomará unos minutos─ según su expediente, llegó a mitad de semestre directo de un internado en Canadá ¿es verdad?

─Así es─ intentó no hacer contacto con los chicos que le seguían con la mirada y se entretuvo viendo los diplomas que colgaban de la pared.

─¿Y qué le ha parecido la escuela? ¿Se ha adaptado bien?

─Sí, todos son amables─ dijo intentando quitarle importancia─ al principio fue algo difícil ponerme al corriente, pero creo que lo tengo resuelto, no tendré las mejores calificaciones pero estoy seguro de que con mi inteligencia y encanto, lograré la nota necesaria para acreditar todo.

─Me parece bien. Iré al punto, estos chicos me han estado proponiendo la idea de hacer un grupo de estudiantes para implementar mejoras en el plantel, una especie de comité. Se encargarían de revisar que el presupuesto para los clubes sea adecuado y de organizar eventos ¿estás en algún club?

─No señor, he usado mi tiempo para ponerme al corriente con las materias.

─Sin embargo, por los comentarios de tus profesores entiendo que eres un líder nato, tienes el don de la palabra.

─S-supongo que sí─ dijo incómodo sintiendo cinco pares de ojos observándolo ¿a qué iba todo eso?

─Como te iba diciendo, quiero que el próximo semestre quede conformado un comité de estudiantes y me gustaría que tú y estos chicos lo iniciara ¿qué te parece?

─ ¿N-nosotros?

─ ¿Qué pasa Migue?─ dijeron a coro─ ¿tienes algún inconveniente?

─N-no, sólo me parece algo raro ya que ustedes parecen ser un buen equipo sin mi ayuda, pero si es decisión del director, por mi está bien.

─Perfecto, ya hablaremos al respecto después, sólo quería informarte y que tuvieras algunas ideas, podrían comenzar a hablarlo─ Uno asintió.

─¿Puedo retirarme? Tengo algunas cosas que hacer─ el director asintió.

─Nos vemos Migue─ dijeron los chicos a coro─ tenemos mucho de qué hablar─ comenzaron a reír. Uno dio la vuelta y salió de allí ¿qué tramaban esos chicos? ¿Acaso sospechaban? Ya tendría tiempo para pensar en eso después, echó a correr a las escaleras de la entrada donde Cinco debería estarlo esperando.


Cinco estaba leyendo una revista y bebiendo una soda sentada en un barandal, a su lado tenía unos libros que le había sacado a Kuki de la biblioteca, así como algunas fotocopias de apuntes de sus compañeros. Dos apareció por la puerta y se sentó junto a ella.

─Conseguí lo que me pediste ¿aún no llega Uno?─ ella negó.

─No es normal que él tarde, menos cuando tiene tres relojes─ el mencionado apareció─ ¿todo bien?

─No estoy seguro, pero luego les cuento, es mejor que nos vayamos… ¿Memo irá con nosotros?

─No puedo conseguir todos los apuntes yo sola, mañana empiean los exámenes─ Uno rodó los ojos y asintió─ también falta…

─Lamento la demora─ Wally se les unió─ jamás había usado mi tarjeta de biblioteca─ mostró un par de libros que acababa de pedir en préstamo y estaba por meter en su mochila.

─¿También le dijiste a él?─ Cinco asintió ante la sorpresa de Uno

─Incluso entré a mis clases y puse atención─ le reprochó Cuatro─ no me subestimes.

─No es que quiera ser grosero, pero tampoco tengo la intención de incomodarla y dado que al parecer está enojada contigo─ Wally negó.

─Ya te lo dije el otro día, lo hemos hablado, no tienes de qué preocuparte─ sentenció─ estamos en tregua hasta que recupere mis memorias y pueda defenderme.

─Para ese entonces de seguro estarás en peores líos si no cuidas tu lengua, nene─ contestó Cinco─ ya me enteré que están saliendo─ le dijo con burla.

─¿Te enteraste?─ le dijo avergonzado.

─Claro que sí, no se habla de otra cosa en los pasillos y seguramente será el tema de la reunión ninjadolescente de esta semana.

─Y-yo dije eso para ayudarla… es mentira no…

─Claro que es mentira, estás a años luz de lograr salir con Kuki─ tomó sus cosas y se puso en marcha─ apresurémonos, Abby también debe estudiar.

─¿A qué te refieres con años luz de lograrlo? Sabes muy bien que soy uno de los solteros más codiciados de la escuela.

Treinta minutos después, los cuatro chicos estaban frente a la puerta de Kuki Kiut, quien acababa de abrirla y les sonreía.

─Que hay─ dijo Cinco─ venimos a traerte los apuntes y tareas, no permitiremos que repruebes─ le guiñó un ojo.

─Pasen─ dijo ella haciéndose a un lado, Wally entró algo cohibido, lo cual no pasó desapercibido por Uno, quizás, entre todos los problemas que tenía debía darse el tiempo de ayudar a Wally o terminaría ocurriendo algo desagradable dentro de su equipo.

─Lo lamento Tres, él insistió en venir y le digo, me dice… yo no quería molestarte…

─No hay problema Uno, prepararé té; Mushi y mamá prepararon galletas anoche, se sentirán honradas de que ustedes las prueben─ les hizo pasar hasta la sala sin darle importancia para después dirigirse a la cocina, saliendo unos minutos después con una bandeja con tazas, una tetera humeante y unos platitos con galletas.

─¿Y cómo lo llevas?─ dijo Uno bebiendo el té mientras los cinco se sentaban en el suelo alrededor de una mesa de madera─ quiero decir, ya recuerdas…

─Sí─ dijo la niña soplándole a su te─ a veces aún me llegan nuevos recuerdos, como cuando encuentras algo en tu armario que no veías en mucho tiempo y de pronto rememoras cómo llegó a tus manos, pero en general tengo mis memorias completas.

─Súper, sí soy un genio─ se animó Dos mirando a Abby, quien apartó la mirada sutilmente.

─Hay algo que quiero contarles─ interrumpió Uno─ hablé con Chad─ el chico les resumió la plática que habían tenido el viernes pasado y todos se miraron confusos.

─ ¿Por qué ese chico no fue castigado?─ preguntó Cuatro─ según lo que entiendo era hermano de la líder, la chica rubia de la otra vez─ Cinco le hizo señas de que estaba en lo correcto─ él debió pagar si de verdad era tan antipático como nos cuentan, ya hasta me cayó mal.

─Si fue capaz de inventar todas esas cosas, de seguro es el culpable de que ninguno de nosotros hayamos sido elegidos para TND─ agregó Dos llenándose la boca de galletas.

─P-pero─ interrumpió Kuki con timidez─ yo… yo sí fui elegida para conservar mis memorias─ Uno casi se derrama encima el contenido de la taza mientras Cinco comenzó a toser a causa de una galleta ¿qué acababa de decir?

─¿A qué te refieres Tres?─ ella asintió sin sostenerle la mirada.

─Pero me negué─ dijo en un susurro─ yo, lo siento…

─Explícate─ le ordenó Uno.

─Recuerdo que 1820 se encargaría de mi borrado de memoria, cuando 86 cumplió 13 dejó a ese chico a cargo de la cámara de borrado y el equipo de destitución─ comenzó ella jalándose las mangas del suéter verde que usaba─ me agradeció por mis años en KND y que debía sentirme feliz por irme sin pelear, con la cabeza en alto. Entonces apareció un chico al que nunca había visto, se presentó como 732 el líder del Sector de inteligencia; estaba allí para informarme del honor que se me acababa de conceder, por haber atrapado a 213 el día de su traición─ Uno la miró atónito─ esa es una historia para otro día─ dijo bebiendo su té con par simonía.

─Continua Tres─ le apremió Cinco.

─Bueno, me explicó que por ese acto heroico y otras palabras bonitas podría conservar mis memorias y ayudarlos de forma encubierta─ se llevó la mano a la barbilla mientras pensaba─ al principio me emocioné de que algo así existiera ¿se imaginan? Sería como seguir siendo niños, lleno de misiones y dulces… pero luego pensé ¿y mis amigos? Ellos no van a estar; yo no sabía que Cinco era parte de TND y fue cuando me negué. No quería seguir haciendo esto sola, esta vez ni si quiera tendría al Sector V para hacerme compañía, además, realmente deseaba olvidar cosas, reiniciarme. Sé que los decepcioné pero en ese entonces, yo deseaba irme a dormir, descansar.

─Tomaste una decisión Kuki─ le sonrió Cinco─ pensaste que era lo mejor para ti y es respetable ¿qué pasó después? ¿Aceptaron tu decisión sin más?

─No, intentaron de hacerme cambiar de opinión pero yo seguí negándome, parecían molestos porque yo rechazaba un honor que cualquiera querría, pero al final no les quedó más remedio que aceptarlo. Me llevaron a aquella silla y me conectaron a la máquina, recuerdo que 732 preguntó si estaba bien calibrada y 1820 se encogió de hombros, dijo que probablemente no ya que no estaba planeado que se utilizase de verdad pero que si algo salía mal, bien merecido me lo tenía─ suspiró─ después de eso todo está confuso, pasé muchos días en cama con migraña y vómitos, perdía la noción de la realidad, era como un cascaron vacío con pesadillas que no podía recordar al despertar─ los miró avergonzada─ lo lamento, sé que fui una miedosa pero en ese momento no estaba bien, no podía seguir siendo un agente, no sin ustedes.

─No hay por qué pedir disculpas─ se apresuró Cinco─ hiciste lo mejor para ti y eso es respetable, como dijiste no sabías que yo estaba en KND y yo tampoco supe que habías sido elegida, pero ahora estás aquí con nosotros─ le sonrió.

─Está bien Kuki el pasado es el pasado─ le apremió Uno─ ahora mismo me interesa más preguntarte algo, Chad me habló de que Dos fue acusado de alta traición por ayudar a Vivianita ¿lo recuerdas?─ Tres lo miró y comenzó a pensar.

─Sí, lo recuerdo, verás incluso yo no sé mucho de los motivos de Dos para hacer lo que hizo pero logramos evitar que fuera acusado de algo injusto.

─¿Puedes contarme?─ inquirió el inglés mientras ella asentía y rellenaba con té las tazas de todos.


FLASH BACK

Todos los agentes celebraban el viernes de emparedados en el ala este de la Base lunar, platicaban sobre las misiones de esa semana con un vaso lleno de su soda favorita; todos menos una chica asiática enfundada en una sudadera verde que arrastraba a un chico rubio con sudadera naranja, quien pese a intentar negarse, no lo conseguía. Ambos se dirigían a una desierta ala norte donde el actual líder 88 los había citado más temprano ese viernes para informarles de una nueva misión a al que deberían partir a primera hora del día siguiente.

─Es un tonto simio arcoíris, no inventes─ le reclamaba Cuatro forcejeando por zafarse─ tienes como mil de esas cosas ¿qué más da si se te pierde uno?─ le dijo malhumorado.

─¿Sabes el miedo que debe estar pasando ahora mismo mi Simio arcoíris amigos por siempre? Seguramente el pobre cree que jamás volverá a verme o que le he abandonado─ le dijo exaltada─ no puedo permitir que crea algo así.

─Tres, es sólo un trozo de tela relleno, no piensa ni siente nada.

─¿Cómo puedes decir eso Cuatro?─ gritó la niña con lágrimas en los ojos─ claro que sienten y el mío está asustado─ el Güero vio la preocupación en el rostro de su amiga.

─Ok, supongamos que es cierto ¿yo por qué estoy aquí? Ahora mismo debería estar compitiendo con Dos para ver quien resiste más emparedados de albondigón con anchoas, si nos tardamos demasiado se terminará todo lo rico y sólo habrá cosas exóticas como camarones, frijol y banana o peor, de coles de bruselas, quiero decir ¿a qué idiota se le ocurrió traer eso a un viernes de emparedados de KND?─ rodó los ojos al recordar las extrañas manías que tenían los sectores orientales para comer.

─¡A mi me encantan los de arroz con wasabi!─ le dijo ella entusiasmada─ pero ¿puedes dejar de pensar en tu estómago un momento? Estamos en una misión de búsqueda y rescate, te pedí que me acompañaras porque número 112 del sector J dice que en esta zona se aparece una niña con un globo y… me da un poco de miedo.

─Los fantasmas no existen─ la tomó de la mano y comenzó a tirar de ella─ apresúrate, encontremos ese tonto simio y volvamos con los demás─ le dijo mientras ella sonreía, sabía que Cuatro siempre terminaba ayudándola porque en secreto amaba a los simios arcoíris tanto como ella.

Caminaron un par de metros más y entonces escucharon unos murmullos que no lograron distinguir, luego una chica rubia pasó junto a ellos empujando a la japonesa.

─¡Oye!─ gritó Cuatro sosteniendo a Tres con fuerza para evitar que cayera─ ¿acaso no ves por dónde vas? Ten más cuidado─ la chica se giró a verlos y clavó sus penetrantes ojos azules en el rubio, luego miró a la japonesa y enarcó una ceja.

─¿Tan débil eres que no soportas un pequeño empujón?

─¿¡Un pequeño empujón!?─ le espetó Cuatro molesto por su actitud─ deberías estarte disculpando─ la chica lo miró y sonrió.

─¿Tu eres Cuatro no? Del sector V─ miró de nuevo a la japonesa─ y tú debes ser Tres─ se puso seria y le puso mala cara─ no sé qué les ven, no son nada del otro mundo─ dijo al fin, se dio vuelta y se marchó.

─¿Quién se cree que es?─ dijo Cuatro con los brazos cruzados─ niña engreída.

─Es 213, una de las niñas más bonitas de KND─ contestó Kuki en un susurro─ sus ojos son tan azules como decían.

─Tonterías─ replicó el rubio─ nunca he sabido quien hace ese tipo de conteos, a mí nunca nadie me ha pedido mi opinión ¿y qué más da si tiene ojos azules si solo los usa para barrer a otros niños con la mirada?─ se cruzó de brazos molesto.

─¿Tu a quién pondrías en tu top ten de niñas bonitas de KND?─ preguntó curiosa sin percatarse del sonrojo del chico.

─Bueno yo… yo pondría… me sobrarían números porque…

─¿Qué hacen aquí? ¿Acaso su sector sólo sabe meterse en lo que no le importa?─ 363 apareció de pronto─ no tienen derecho de estar en esta área de la Base sin un motivo.

─Pero sí lo tenemos─ contestó Kuki─ olvidé mi simio arcoíris y 88 nos autorizó a venir por él.

─Ya oíste dientes fríos, hazte a un lado─ Cuatro hizo ademán de empujarlo.

─Si te atreves a tocarme te romperé la mano─ le retó el niño─ ¡Odio que me toquen!

─¡Ya lo vi!─Kuki pasó de largo y corrió al final del pasillo hacia donde su simio estaba tirado, Cuatro chasqueó la boca y siguió a su amiga lanzándole miradas de enojo y sospecha al niño, quien se marchó sin decir nada más─ ¿ves Cuatro? Te dije que tenía miedo.

─¿Y esos dos qué hacían aquí?─ se preguntó mientras Tres daba saltitos con su muñeco, olvidándose del incidente─ la Líder ya no está para darle trato preferencial ¿qué harían en lo oscurito?

Al día siguiente en la Casa del árbol Dos, Tres, Cuatro y número T alistaban las armas y provisiones en el S.C.A.M.P.E.R. antes de salir a una misión. En eso estaban cuando una nave atravesó la pared y de ella bajó 44A, 44B, 60, 92 y 93

─¡Levanten todos las manos y suelten las armas o esto se pondrá feo!─ gritó Patton mientras les apuntaban a los cuatro chicos.

─¿Sucede algo 60?─ dijo Dos extrañado─ solo somos nosotros.

─Guillermo Gonzáles Junior, mejor conocido como número Dos estás arrestado por alta traición contra KND─ aseveró el chico sin dejar de apuntar.

─¿De qué habla hermano mayor?─ T se veía asustado.

─No lo sé─ tartamudeó el castaño─ ¿a qué te refieres? Debe haber algún error.

─No lo hay. Número Vivianita escapó está madrugada de su celda, tú fuiste la última persona que le visitó, la única en realidad─ Patton se acercó a él─ no puedo creer que hayas ayudado a esa traidora.

─Yo no lo hice, es verdad que la visité, pero jamás le ayudaría a escapar.

─¿Cómo pudo hacerlo? Estuvo con nosotros toda la tarde, todos lo vieron en la Base comiendo sándwiches─ replicó Kuki.

─Pudo haberse ido en la madrugada o tener todo planeado desde antes ¿cómo sé que ustedes no son cómplices? Además ¿dónde estaban tú y Cuatro? Hubo un momento en que nadie recuerda haberlos visto.─ el chico se acercó mientras daba instrucciones con una mano al resto de los agentes para que los rodearan.

─Mi puño te enseñará quién es el cómplice─ gritó Cuatro pero 44A y 44B lo encañonaron.

─Si haces otro movimiento los llevaremos arrestados a ustedes también, no están libres de sospechas─ dijeron a coro─ solo es cuestión de tiempo para que todos caigan, mejor entréguense, son una deshonra para KND.

─Nosotros teníamos el permiso de 88 para ausentarnos─ replicó Tres─ fuimos a buscar mi simio, si no me crees pregúntale.

─Si sigues oponiendo resistencia, tendré que informarle a mis superiores─ alegó Patton─ no hagas esto más difícil.

─No me estoy oponiendo al arresto, pero es injusto ¡Pepe el toro es inocente!─ gritó el castaño con todo el sentimiento del que fue capaz─ muy bien iremos a la base y lo aclararemos, el que nada debe, nada teme─ dijo poniendo sus dos manos frente a él para que 93 lograra esposarlo.

─No panzón, no te entregues─ intentó convencerlo Cuatro─ esto es un mal entendido y…

─Lo sé, ustedes y yo sabemos que esto es un error, lo aclararé y estaré de vuelta para el almuerzo, ustedes vayan a la misión.

─Negativo─ afirmó 44A─ todo el sector está bajo sospecha y es relevado de sus misiones hasta nuevo aviso, más les vale que no se vayan lejos o activaremos el protocolo A.T.R.A.P.A.D.A.(Alcancen sin Tropiezos a Rehenes al servicio Adolescente Para Amenazar sin Dar Amnistía).

─¡Hermano!─ gritó Tommy llorando cuando Memo fue esposado y escoltado al interior de la nave.

─Estaré bien Tommy, Cuatro, al ser el siguiente en rango─ su rostro mostró terror al darse cuenta de lo que estaba a punto de hacer─ por las chapitas de Pikachu, espero no arrepentirme pero… estás a cargo, intenta no quemar nada y ¡ni se te ocurra un cañón de almejas!

─¡No, hermano!─ volvió a gritar el menor de los Gonzáles corriendo detrás de ellos pero Cuatro lo detuvo.

─Él estará bien, es un mal entendido, pronto lo volveremos a ver, te lo prometo─ le aseguró el rubio mientras Tres soltaba también el llanto.

FIN DEL FLASHBACK


Uno y Cinco se miraron con horror mientras Tres se terminaba de un trago lo que le quedaba de su té. Dos y Cuatro tenían con cara de circunstancias, no recordaban nada de eso pero sonaba espantoso.

─¿Y se resolvió rápido?─ preguntó Uno ya imaginándose la respuesta.

─No─ negó Kuki─ Dos se quedó detenido mientras se llevaba a cabo la investigación y nuestro Sector pese a estar libre no estuvo exento de sospechas─ suspiró─ incluso los otros sectores nos repudiaban, dejamos de ir a los viernes de sándwiches porque todos nos decían cosas muy feas. La única prueba que tenían contra Memo era el haber visitado a Vivianita, pero también era su principal pista─ suspiró.

─Yo en ese entonces estaba intentando ser aceptada por los ninjadolescentes─ comentó Cinco─ si hubiera sabido…─ Tres negó.

─Nos las arreglamos como pudimos, como el equipo que siempre hemos sido. Sé que Cuatro y yo eramos algo distraídos y parecía que no estábamos comprometidos del todo, pero era lo que quedábamos del Sector V y debíamos mantener la cabeza en alto, Dos nos necesitaba.

─¿Y cómo se resolvió?─ preguntó Uno.

─Unos días antes del juicio 83 y 84 se acercaron a Cuatro y a mí para revelarnos algo, llegaron una noche a casa de los Torres mientras hacíamos una tarea de la escuela. Los padres de Wally habían salido a cenar y Joey estaba en la Base del Ártico completando su entrenamiento, estábamos solos y los vimos llegar con sigilo, parecían aterrados de ser descubiertos, ahora creo que arriesgaron mucho al atreverse a hablarnos ¿alguien quiere más té?

─Kuki─ Cinco le agarro de la muñeca y la volvió a sentar─ ¿qué te dijeron? El té puede esperar─ Kuki afirmó.

─Claro─ lo pensó detenidamente─ nos confesaron que desde lo de la pipa de Padre 363 odiaba a nuestro Sector y que estaba dispuesto a testificar contra nuestro sector, tenía el argumento de habernos visto a Cuatro y a mi caminar sospechosos por la Base Lunar. Sonia y Lee lo notaban raro, más de lo usual, se sobresaltaba por cualquier cosa y estaba de peor humor al acostumbrado, eso no habría sido tan grave si no es porque noches antes de la huida de Vivianita, él se había estado ausentando de su Casa del Árbol sin motivo aparente. Cuando Rachel era la Líder, esas escapadas eran comunes puesto que tenía permisos especiales para ir a la Base a verla, pero ahora no había pretextos, él ni siquiera tenía más amigos dentro de la organización, no era un secreto que a todos los ponía de nervios. Además, la noche del suceso estuvo teniendo comunicación con alguien y en la madrugada había salido; Sonia lo vio desde el balcón cuando iba al baño y se le hizo algo extraño. Sin saber nada de lo de Dos ella le cuestionó al día siguiente, pensando que quizás habría salido con alguna niña y queriéndolo molestar, pero él explotó─ suspiró─ recuerdo que ese niño si estaba bien loquito, hizo llorar a 83 y 84 debió intervenir.

─ ¿Y no dijeron nada? 85 dimitió a ser el líder después del corte de cabello pero debió darse cuenta que algo estaba mal─ Uno sabía que eso había pasado hacía tiempo pero sentía como le hervía la sangre solo de imaginar a ese niño complotando contra su equipo.

─Recuerdo que 84 me dijo que como líder 363 dejaba mucho que desear, intentaron hacérselo ver a su antiguo líder pero 85 les aconsejó soportarlo, alegó que así era su carácter, algo explosivo y que quizás simplemente estaba apenado. Se mantuvo con ese argumento hasta el final, quizás no quería verse involucrado o… de verdad era incapaz de sospechar de él.

─Ochenta y cinco y 363 se conocieron fuera de KND, sus hermanas eran muy amigas y por eso puedo deducir que hubiera alguna clase de camaradería─ comentó Cinco─ se negaba a acusarlo o ver lo que comenzaba a ser más que evidente.

─Tenían miedo pero sabían que estaban haciendo lo justo, no podían estar tranquilos mientras Dos era acusado por algo que quizás su líder había provocado─ Tres pareció desconectarse unos minutos─ por eso corrieron tantos riesgos para advertirnos. No estoy muy segura de cómo ocurrieron las cosas después, sé que no sabíamos que hacer, el que actuara sospechoso no era prueba de nada además ¿quién iba a creernos? Recuerdo las caras de esos niños, estaban aterrados de que 363 supiera donde estaban.

─¿Y me declararon culpable?─ preguntó Dos con el corazón a mil por hora─ ¿es por eso que no puedo recordarlos?─ Kuki negó lentamente.

─Claro que no tontito, el juicio nunca llegó a hacerse. Ochenta y cuatro se ofreció a espiar a 363 y sugirió que habláramos con 88, logramos que nos recibiera en la Base Lunar y le confiamos nuestras sospechas, incluyendo lo que 83 y 84 habían dicho y él nos creyó. Después de eso no sé muy bien qué ocurrió, sólo sé que el juicio se canceló y un par de semanas después soltaron a Dos con algunas reservas, pasaron un par de semanas para que a ese niño lo encontraron en negocios turbios con los adolescentes y lo apresaron─ se encogió de hombros─ sin embargo, muchos siguieron sospechando de nosotros, nunca se esclareció del todo la huida de Vivianita y muchas dudas persiguieron a Dos hasta su destitución, incluso después intentaron acusarnos de otros crímenes pero Cuatro y yo lo resolvimos─ sonrió al recordar como al final siempre habían conseguido que todo saliera bien.

─Entonces él orquestó la huida de Vivianita─ susurró Uno.

─Nunca se logró probar eso porque no dejó cabos sueltos y Vivianita, hasta mi destitución, no fue vista de nuevo─ Uno miró a Cinco y esta asintió, le preguntaría a Mauricio.

─Y entonces 83 y 84…

─Para su seguridad, después de hablar con 88 él decidió trasladarlos a nuestro Sector de forma provisional mientras se investigaba a 363, lo cual se volvió permanente una vez que Dos cumplió 13 años─ afirmó Tres.

─Ese niño jugó muy bien sus cartas─ dijo Uno con enojo─ y en el camino pensaba acusar a mi equipo, sin duda sospecho de él en esto de los cadetes.

─¿Pero cómo lo haría Uno?─ preguntó Cinco─ es verdad que fue intermediario entre varios traidores y adolescentes pero ¿robarse cadetes? ¿Robots que nos atacan en el Ártico? No veo mucha relación entre ello, menos entre él y 30C.

─Nos faltan piezas─ Uno se ajustó las gafas─ y ten por seguro que las voy a encontrar. Harvey pagará por lo que me hizo a mí e intentó hacerle a Dos, lo que le hizo a KND.

─Yo no me preocuparía solo de él─ dijo Cinco─ sospecho que Vivianita, esté donde esté, saltó a las ligas mayores de villanía.

Una hora después, los cuatro chicos habían tomado sus cosas y se disponían a irse de la casa de los Kiut, ya otro día tendrían tiempo de más historias y con las vacaciones en puerta, el cielo era el límite.


Ese jueves, el Sector V se había visto poco ya que todos caminaban como zombis con un libro por los pasillos. Incluso Cuatro lucía algo preocupado por sus calificaciones ya que su estadía en el equipo dependía de que estas no bajaran más, y no es que le importara demasiado el futbol como tal, sino que no iba a dejar a Tres sola con esos tipos en las prácticas, al menos no hasta que aprendieran a respetar. El rubio había terminado su examen de inglés con anticipación, si bien las reglas gramaticales no eran su fuerte, sabía que conseguiría una calificación sobre la media sin mucho esfuerzo; recogió su mochila y encendió el celular mientras salía del salón; esperaba poder jugar un rato antes de reunirse con sus amigos para ir a casa.

Apenas hubo encendido el aparato este comenzó a vibrar con furia mientras un mensaje de su hermano Joey entraba, lo abrió con sorpresa ya que el chico no se comunicaba nunca con él a menos que necesitara que lo pasara a recoger o su madre estuviera hecha una furia pero en esta ocasión, no se trataba de ninguna de las anteriores. Con cada línea que leía el estómago se le contraía más y más, ese no era un whats para advertirle que la cena serían espinacas, tampoco para sugerirle que debían huir a Brasil puesto que sus padres había descubierto el jarrón de la abuela roto, no, ese era un mensaje de auxilio para el Sector V.


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