Sigo viva! Tuve un bloqueo creativo y no me convencía el capítulo, pro ya aquí está.

Gracias por seguir aquí a pesar de todas mis muertes.


Operación R.E.S.C.A.T.E. D.O.S

Rápida Intervención de

Escuadrón

Salva

Cadetes

Adolescentes de

Tiranía

Esclavista

Durante

Oscura reunión

Saturada de adolescentes


Kuki y Wally estaban encerrados en la bodega de despensa de la cafetería, habían puesto el seguro por dentro y sin alguna ventana, estaban atrapados ¿Cómo es que las cosas habían ido tan mal después de un plan que había resultado casi a la perfección? El rubio intentaba controlarse para no salir a enfrentarlos mientras que Kuki se había sentado en el suelo, junto a él abrazando sus rodillas e intentando no caer presa del pánico, aún no los descubrían, pero estaba segura que era cuestión de tiempo para que Rose lo hiciera, sabía que ella no era como los demás enemigos y menos si había comenzado a sospechar.

El plan había sido sencillo, habían fingido una pelea para que Kuki pudiera hacerse la ofendida y tener pretexto para marcharse sin levantar sospechas. Usando la reputación de Cuatro a su favor, él en lugar de seguirla se había quedado a quejarse con Roberto sobre lo raras que eran las mujeres, allí había sido sólo cuestión de minutos para que Jena se acercara falsamente preocupada por la repentina rencilla, pero esta vez Wally se había mostrado interesado en la pelirroja, a quien había invitado una bebida y después de una corta charla sobre cosas triviales, la había sacado a bailar.

A ojos de todos los presentes Wally estaba siendo él mismo: un patán, mientras que Jena al fin conseguía lo que tanto se había propuesto, que él le hiciera caso. Para número Cuatro, ésta había sido la oportunidad para poder tomarla de la cintura y, sin que se diera cuenta, le había sacado el celular de la chamarra, ocultándolo en un movimiento rápido en una bolsa oculta del chaleco naranja que usaba. Cuando la pista hubo terminado la pareja se acercó a la barra, donde Becca ya se había presentado y lo miraba con gesto adusto; ella pidió otra bebida mientras él iba al sanitario. Estando allí esperó a que este se vaciara y puso el pestillo, se impulsó hacia una pequeña ventana que, al igual que el de mujeres, daba a un callejón en la parte de atrás, donde Kuki ya lo esperaba, le lanzó el teléfono y su amiga se apresuró a hacer lo que horas antes le había visto hacer a Fanny, debía darse prisa para que Cuatro pudiera devolver el aparato.

El rubio salió del baño para reencontrarse de nuevo con Jena, quien aún no parecía echar en falta el celular ya que estaba en una acalorada discusión con Eva, el rubio se acercó y sin pedir consentimiento la arrastró a la pista deseando que Kuki se apresurara, podía escuchar los rumores que empezaban a circular sobre ellos y no le gustaban para nada ¿Quién en su sano juicio se atrevería a engañar a Kuki Kiut? Él lo hacía porque ella le había obligado, no por gusto.

−O-oye Wally− empezó Jena− ¿te has enterado que pronto habrá un baile organizado por el consejo de alumnos?

−Miguel dijo algo hace unos días en el almuerzo− contestó de forma distraída, atento al bolsillo que anunciaría que Kuki tenía todo listo para que él volviera por el dispositivo.

−¿Te gustaría ir conmigo?− en ese momento Wally se separó para mirarla con notable molestia.

−Salgo con Kuki− dijo olvidando por un momento todo el plan y la misión. Sabía todas las historias que giraban alrededor de él, había tomado malas decisiones en el pasado, pero ahora era diferente− no puedo estar con otras chicas.

−Pero pelearon… estás conmigo− Wally suspiró intentando calmarse para no arruinarlo.

−Sí, a veces tenemos diferencias, pero eso no significa que vamos a terminar. Ella decidió irse, yo no iba a arruinar mi sábado, vine a divertirme, por eso estamos bailando y pasándola bien, de allí a que salga contigo Jena… temo que hay una gran diferencia, no te creas lo que no eres− la pelirroja lo miró con furia justo antes de abofetearlo y alejarse−¡Oye! Jena, espera− dijo intentando hacer que regresara, si se percataba que no tenía el celular, todo el plan se iría por la borda, él y su maldita forma de decir las cosas− no era mi intención ser tan brusco…

En ese momento la puerta se abrió y Kuki Kiut entró corriendo, a pesar de que las miradas se centraban en ella, la asiática no pareció notarlo y buscó con la mirada a Cuatro, cuando lo notó junto a la pelirroja corrió hacia él fingiendo que lloraba, en su carrera chocó con Jena y aprovechó para tirar el celular, haciendo que pareciera un accidente y que el dispositivo había caído del pantalón de su dueña.

−¡Fíjate!− gritó la pelirroja− si algo le pasó a mi celular…− le dijo con cara de pocos amigos antes de recogerlo y echarlo a su bolsa nuevamente.

−Perdón por enojarme por algo tan tonto Wally, tienes razón venimos a divertirnos y yo lo arruiné− le dijo mientras lo abrazaba, él sabía que esas lagrimas eran falsas porque la había visto practicar en la casa del árbol junto a Dos en caso de necesitarlo en sus tácticas distractivas, pero en cuanto la rodeó con sus brazos se percató de que su amiga temblaba y eso no estaba en el acto.

−No… no te preocupes ¿quieres que nos vayamos? − ella negó rotundamente mientras lo tomaba de la mano y se aseguraba de ocultarse de las miradas indiscretas de los otros adolescentes, quienes, aunque aún los veían de soslayo, habían vuelto a sus asuntos al ver que la pelea parecía haber quedado olvidada, aunque los cotilleos se escucharían por semanas.

−Tenemos que irnos, pero la puerta ya no es una opción− le contestó la asiática con la voz temblorosa−mientras activaba el aparato… llegó un auto al callejón, me escondí y noté que era Evan y James, estaban hablando entre ellos sobre que Rose viene para acá, al parecer llegaron órdenes urgentes de su líder. Esta reunión pasó de ser un cotilleo de fin de semana para convertirse en una junta de todos los líderes de los sectores próximos, traidores de KND muchos de ellos y que nos superan en número, fuerza y hasta en estrategia.

−Con más razón creo que debemos irnos…

−Evan y James estarán haciendo guardia en la entrada ahora que esto ha subido de nivel, no sabemos por dónde llegará Rose, si nos ve comenzará a sospechar, ella no es tonta, a nivel de pensamiento analítico está a nivel de Cinco− le susurró aun con los brazos en su cuello y susurrando todo mientras trataba de controlarse.

−¿Pretendes que nos quedemos? Podríamos escuchar algo…

−No, tampoco es una opción, necesitamos que nos saquen de aquí− le dijo apostando todo por la opción menos peligrosa− no tengo idea de qué más hacer, necesitamos a Uno, tu y yo nos vemos superados.

−Yo creo que podría dejar inconsciente a James y Evan…

−Wally− le dijo ella mirando en todas direcciones buscando una manera de salir de allí− si nos atrapan todos los adolescentes serán descubiertos y si Rose y sus secuaces no nos hacen algo peor, KND lo hará; ellos no sólo me borrarán de nuevo la memoria, hay cosas peores− se le cortó la voz− hay prisiones en el ártico y la luna, pero también se habla de algunas en las pirámides, planetas lejanos y hasta algunas manejadas por los adultos y yo no pienso pasar mi vida allí− el rubio la miró, jamás había visto a Kuki así de asustada, incluso él sabía que ella ya no era opción para trazar un plan.

−Ok, no han construido internado del cual no haya podido salir así que es tu día de suerte. Esto no es diferente− sacó su celular y mandó un mensaje a Uno, era algo que no podían seguir aplazando, si lograban salir por sus propios medios también necesitarían transporte, había una cena familiar a la que se había propuesto ir ya que no pensaba empezar con el pie izquierdo con la familia de Kuki− ahora es tu turno de seguirme la corriente− la apartó de sí y la tomó de la mano para caminar tranquilamente hacia la parte trasera del local, donde varias parejitas se besaban en los rincones ya que al dar a uno de los pasillos que hasta el momento Cuatro no había explorado, se sentían con cierta privacidad gracias al alcohol.

Apenas habían dado unos pasos cuando la puerta volvió a abrirse para dar paso a una chica alta y de tez morena, cabello largo y negro, algunos se apresuraron a saludarla y Cuatro pudo sentir cómo su compañera se tensaba al verla de reojo.

−¿Sucede…?− la frase quedó en el aire cuando Kuki se apresuró a jalarlo al pasillo, que se había vaciado cuando las parejitas se habían movido para saludar a la recién llegada, lo cual incluso para alguien como Wally significaba que la chica era importante.

−Es Kora− logró articular mientras buscaba alguna ventana, salida o lugar en el que se pudieran esconder. La asiática parecía terriblemente nerviosa así que Wally se obligó a hacerse cargo de la situación, al escuchar de nuevo voces que se dirigían hacia ellos la jaló al fondo del pasillo, abrió la puerta sin siquiera mirar a donde daba y metió a Kuki de un tirón y con un movimiento violento.

Y allí estaban. Encerrados en ese lugar oscuro y frío, sentados uno a lado del otro y con demasiado miedo como para usar la luz del celular para alumbrarse, en dos ocasiones habían escuchado voces junto a la puerta, en una pudieron escuchar la voz de Eva diciéndole a alguien que Kora la estaba buscando y que a menos que quisiera que la destituyeran de sus deberes más le valía salir a la reunión.

Wally había dispuesto de unos minutos para explorar la bodega con la luz de su celular antes de que lo apagara por miedo a que así los encontraran. No había ningún ducto que los pudiera sacar o alguna ventana desde la cual escapar, no tenían otra salida que esperar que Uno tuviera un mejor plan que ellos.

−¿De verdad fuimos líderes?− preguntó en susurros Cuatro− porque no creo que nuestros planes sean los mejores− intentó hacer un poco de conversación para pasar el rato.

−Hemos tenido mejores ideas, lo admito− dijo algo decepcionada e intentando no pensar en el castigo que recibirían si salían con sus memorias intactas. Miró la pulsera que Dos les había dado y rogó a sus ancestros que no tuvieran que usarla, sería suicidio luchar contra tantos de ellos.

−¿Quién es la chica que llegó?− notó que pese a que Kuki parecía más tranquila no había dejado de temblar.

−Se llama Kora, antes conocida como 1220, supongo que es amiga de Rose, si es que ella es capaz de tener amigas, si ella me ve…

−¿Te reconocería? Pero piensa que perdiste las memorias… simplemente viniste a divertirte.

−Fanny me contó que Rose tiene sospechas−se sinceró, más valía que Wally supiera a quienes se enfrentaban, los recordara o no− hemos sido descuidados. Dudo que puedan concebir que hay algo que regresa la memoria, pero no quiero darles más motivos, es peligroso Cuatro, ellas lo son. Sé que todos piensan que soy una clase de heroína porque las detuve, pero sólo fue suerte que yo hubiera estado allí para escucharlas y que, pese a todas las cosas que salieron mal en el plan, al final hubiera podido detenerla.

−Yo creo que fuiste muy valiente, yo no sabría ni qué hacer si escuchara algo así, bueno probablemente salir a pegarles; parece que no hice nada memorable mientras fui líder…

−Es que intentábamos tener un perfil bajo después del problema de Dos, pero hiciste muchas cosas importantes.

−Ojalá pudiera recordarlo− ambos se callaron cuando notaron que alguien intentaba abrir la puerta, por suerte la habían asegurado bien.

−Alguien tuvo la misma idea que nosotros Ximena− escucharon la voz de alguien decir antes de emprender el camino de vuelta− tendrás que conformarte con hacerlo en mi camioneta− Kuki y Wally se sonrojaron al pensar en lo que la mayoría de los adolescentes harían encerrados allí, mientras ellos sólo esperaban el momento en que alguien los rescatara.

−Mal día para que Memo y Abby no estén, seguramente él ya habría hecho un agujero en el techo para sacarnos−susurró Cuatro dejando salir el aire que había contenido e intentando aligerar el momento

−Pensé en llamar a Hippie Hop, pero eso sería exponer nuestra identidad, que es lo que intentamos evitar− suspiró− todo habría salido bien si no fuera por Evan y James− más pasos cerca de la puerta los hicieron callar, ambos tenían las manos en sus pulseras, esperando no tener que sacar el armamento. Kuki sabía que en otras circunstancias no tendrían miedo a pelear, pero ahora todo el secreto de TND estaba de por medio.

Ambos sintieron algo impactar contra la estructura, lo que les hizo tomarse de las manos y cerrar los ojos ¿qué había pasado? Todo lo que escuchaban eran gritos, pasos, ¿disparos?

−¿Y si salimos? Quizás están peleando entre ellos− empezó Wally

−¿Y si nos buscan?− le dijo la asiática−alguien pudo decirle a Kora que estoy aquí…

Y entonces un fuerte golpe se escuchó contra la puerta de la bodega, los adolescentes se tensaron, un disparo abrió un boquete donde había estado el pestillo. Ambos se replegaron a la pared opuesta temiendo lo peor y activando a A.R.T.U.R.O para que les cubriera el cuerpo y el rostro, dispuestos a defenderse hasta el último minuto.

La puerta cayó con el segundo disparo, directo en las bisagras y la luz que venía del pasillo los cegó, podían escuchar disparos y ambos pensaron que alguien había descubierto que estaban allí. Apuntaron con las armas incluidas en el traje cuando vieron un par de ojos verdes que los veían con superioridad.

−Dudo que dos adolescentes juntos pudieran contra mí− les dijo Joey− pero no tenemos tiempo de averiguarlo, rápido, debemos sacarlos de aquí y no se quiten el traje− les hizo señas y ambos salieron al pasillo, pudieron ver que al fondo Sonia y Lee mantenían la entrada del pasillo cubierta para que nadie pudiera entrar por allí, del otro lado de las paredes se escuchaban disparos.

Joey les señaló un hoyo que había en el techo, del cual colgaba una soga, los adolescentes entendieron y subieron por ella hasta la azotea del local, en donde Miguel ya los esperaba. Una vez arriba los tomó de la mano y echaron a correr sin dar explicaciones, saltando sobre varios tejados y alejándose de lo que ahora parecía una nube de humo, Wally sintió una punzada de culpa al pensar que había dejado allí a su hermano.

Al finalizar la calle les señaló unas tuberías externas por las cuales bajaron a un estacionamiento desolado casi por completo, donde una camioneta jeep los esperaba. La puerta se abrió y los tres adolescentes entraron; apenas habían cerrado la puerta cuando ésta arrancó. En el asiento del copiloto estaba Fanny con el cabello más rojo, si eso se podía, debido a la furia que no lograba encerrar su cuerpo.

−Patton ¿puedes ponerte los audífonos? − dijo intentando controlar su voz mientras miraba con ira a la pareja que acababa de subir al vehículo.

−Claro Fan, hola chicos− saludó por el retrovisor antes de colocarse los audífonos inalámbricos y subir su playlist al volumen adecuado.

−¿¡En qué rayos pensaban!? estuvieron a punto de descubrirlos de no ser porque Rachel y Uno me avisaron a tiempo, el Secto no son suficientes para luchar con ellos, tuve que pedirle a mi hermano que mandara a personal de la base lunar, con ello perdimos una oportunidad invaluable de saber qué se diría en esa junta.

−Tu me dijiste que sería buena idea− empezó Kuki.

−¡Nunca te dije que nos expusieras! Estas no son como las misiones que no importaba si tu sector echaba a perder, aquí está mucho en juego.

−¡Oye! No le grites−refunfuñó Cuatro.

−¡Tú cállate que seguro arruinaste todo! Eres el más bruto del equipo y aun así Uno permite que andes por allí… sin memorias o alguna habilidad verdaderamente útil.

−Pero lo logré 86− dijo Kuki casi gritando− logré ponerle el chip al celular de Jena sin que se diera cuenta, estoy segura que en su celular habrá información importante…

−Disculpa 86− empezó Uno que se había mantenido al margen− ¿de qué habla número Tres? Creo que me falta un poco de información aquí ¿por qué le dijiste que estar aquí podría ser una buena idea? Porque este sector funciona trabajando en equipo, no en solitario, menos yo que puedo ir solo porque ¡soy bárbaro!

−¡De nada!− le dio unas palmadas a Patton indicándole que avanzara con el carro− ahora agáchense si no quieren arruinar las cosas más de lo que ya lo hicieron, Rachel ya está allí dentro y se verá raro que yo no lo esté− los tres adolescentes se miraron y vieron que iban en camino al restaurante nuevamente, sin decir nada más los tres se agacharon y Fanny se bajó antes de que Patton acelerara y escucharan más disparos y olor a quemado.

−¿A dónde los llevo?− preguntó Patton quitándose los audífonos− me pidió que fuera su transporte.

−¿Tú sabes lo que ocurre?− preguntó Uno mirándolo y después a Kuki.

−No, Fanny siempre me pide que la lleve a lugares y me vaya rápido o que pase por ella a lugares extraños, no hago preguntas, confío en ella. Además, es divertido, mi padre es militar y desde pequeño jugábamos como… jugar…misiones− sacudió violentamente la cabeza− olvídenlo.

−Claro… − aceptó Uno con la ceja enarcada mientras Kuki se relajaba un poco y se tapaba la boca para ocultar una pequeña risita− bueno podríamos ir a mi casa para que me expliquen.

−Tenemos que ir a cenar con los papás de Kuki− atajó Cuatro encendiendo de nuevo su celular y viendo que tenía llamadas perdidas de su padre− lo prometimos antes de salir−Uno los miró con seriedad, estaba molesto y preocupado, pero dado que al parecer sabía la historia a medias no tenía caso empezar una discusión ahora, así que decidió dejarlo para después, además se sentía cansado, depender de Fanny y Rachel para salvar a su equipo no era ni por asomo su plan A.

−Yo los llevo sin problema− afirmó Patton− los amigos de Fanny son mis amigos, además siento como si los conociera ¿no tendrán de casualidad familia en el ejército? − los tres negaron antes de que Kuki le dictara la dirección de destino y Wally le mandaba mensaje a su padre de que pronto llegarían.

Uno había insistido en irse a casa, pero su estómago lo traicionó y tras un gruñido del mismo que alertó a sus amigos, no tuvo más remedio que aceptar la invitación del resto del equipo para cenar con los Kiut y los Torres; incluso Patton terminó cenando con ellos y llevándose la noche con sus historias de los campamentos militares a los que había asistido.


Mientras tanto Abigail y Guillermo al fin habían podido abordar el autobús de vuelta a casa, Jelipe y Laureano los habían llevado en carreta hasta la estación y se habían esperado con ellos hasta verlos abordar, despidiéndose con la mano.

La joven pareja había vuelto cargada con fruta, comida, mermelada y más conservas en una canasta hecha por la madre de Vivianita, ninguno de los dos había logrado decirles que no a sus nuevos amigos.

−No creí decir esto, pero al final me divertí, de manera diferente a la usual− dijo Abby estirándose en el asiento, al fin podía usar de nuevo pantalón y quitarse el vestido de su abuela− además ya vi que tienes nuevos fans, parece que sigues siendo una inspiración para las nuevas generaciones ¿no?

−Sí− le dijo quedamente viendo por la ventana los árboles que ya dejaban atrás y la oscuridad cernirse sobre ellos.

−¿Qué ocurre? Encontraste algo malo ¿no? ¿Es tan malo como me lo temía? Dime Dos, por eso venimos hasta acá− el castaño suspiró no podría ocultar nada y lo cierto es que ya tampoco quería.

−Puede ser, tengo que revisarlo, pero pareciera que sí.

−Esa traidora…

−Abby necesito confesarte algo− la morena se giró a verlo, el chico se mostraba serio y apesadumbrado y no pudo evitar sentir algo frío caerle en el estómago, sentimiento parecido a cuando Kendra le había externado que Dos le gustaba ¿Entonces Dos le había correspondido a Vivianita? Ya tenía sus sospechas por la forma en que la defendía, pero había querido pensar que sólo eran sus hormonas adolescentes haciéndola dudar de Memo González Junior.

−Cuéntamelo− dijo con un hilillo de voz.

−Yo sí sabía que Vivianita quería marcharse de ese lugar. Ella lo odiaba, tú ya viste todas las reglas que hay y si eres mujer lo único que esperan de ti es que te conviertas en la esposa de alguien− Abby asintió− hubo un momento en que sintió tan reprimida la genialidad que habitaba su mente que deseó salir de allí a cualquier costo y entonces… una noche mientras veíamos Doctor espacio tiempo… ella… ella se dio cuenta que no podía esperar a cumplir los 13 años, porque entonces quizás… quizás sería tarde, si le borraban la memoria estaría atrapada de por vida, pronto le buscarían un esposo, sin darse cuenta ya le estarían trazando la vida que debía seguir aunque ella no lo deseara y…

−¿Y?− preguntó Cinco al ver que Dos llevaba casi un minuto de silencio y rehuyendo la mirada.

−Era el cumpleaños de uno de los científicos de la Base lunar, estábamos en su casa, pasándola bien, hablando de inventos… de cosas. Yo estaba deshecho por la partida de Uno y no tenía cabeza para estar allí, quizás de haber estado en mis cabales la habría disuadido…Mira no recuerdo mucho de esa noche, tomé demasiado refresco de uva, sólo sé que ella había tenido una pelea horrible con Jelipe porque la había descubierto armando un pelador de naranjas mecánico, ambos dijeron cosas y ella supo que debía irse, me pidió ayuda y… y me habló de lo que sentía por mí.

−¿Y qué le dijiste?− preguntó Cinco nerviosa− no me voy a enojar Dos, tu y yo en ese entonces no éramos nada, solo quiero entender…

−Le dije que me gustaba Cree−miró con detenimiento a su novia para captar su reacción− lo cual ella tomó, quizás, como que me gustaban las traidoras porque lo siguiente que supe, cuando dejó de llorar, fue que un chico se le había acercado para hablarle de sus planes de destruir KND y para eso buscaba cerebros como ella, niñas talentosas, bonitas y demás cosas que claro que la hicieron confiar ¿te imaginas? Nunca nadie la había apreciado por ser un genio. Digo, yo la quería, era mi amiga, pero no entendía que necesitara que la elogiara, di por hecho que transpiraba seguridad como tú o Tres, pero supongo que jamás comprendí por completo la diferencia entre su sector y el nuestro− Miró por la ventana− cuando me lo dijo no la creí capaz, pensé que solo estaba enojada y que aun si fuera cierto no lo lograrían ¿cuántos traidores han pasado por KND?, jamás creí que eso se volvería contra nuestro sector y menos que era Harvey quien planeaba todo.

−¿Y por qué no dijiste nada Dos? Desde el momento en que…

−No le creí. Pensé que solo estaba enojada y no se atrevería a traicionar KND, todos hemos dicho esa clase de cosas cuando nos acercamos a la adolescencia. Además, jamás volvimos a tocar el tema, pensé que solo lo había dicho al calor del momento o que yo la había mal interpretado, las cosas comenzaron a ponerse extrañas entre nosotros después de que me habló abiertamente de lo que sentía por mí y… por aquella época comencé a tener un crush contigo que intentaba disimular por miedo a que te rieras de mí, no tenía cabeza para ella, fui egoísta y como cualquier adolescente tonto, Vivianita y sus planes pasaron a segundo término en mi mente, me esforzaba en intentar parecer genial ante tus ojos y serte de utilidad, tú recuerdas muy bien el caos que hubo en el sector luego de la partida de Uno, quería que no sintieras que debías hacer todo sola. No pensé que en ese tiempo ellos estuvieran ideando cómo destruir la organización desde dentro. Cuanto até cabos ya era tarde, ya había huído de la prisión y me inculpaban por haber tenido contacto con ella… sí la visité en la prisión pero porque intentaba entender cómo es que mi amiga se había vuelto contra todo nosotros, me sentía tan enojado y decepsionado− le rehuyó la mirada a la morena que intentaba tranquilizar su corazón después de escuchar que Dos había tenido un Crush con ella− Le conté a 88 claro está, pero era tarde, por lo que el Líder descubrió Harvey ya tenía nexos poderosos con otros agentes, ninjadolescentes y hasta adultos, ya no era posible detenerlo así como así, había que hacerlo caer desde dentro aunque eso ocasionara bajas, pero creo que ni él logró prever todo lo que ocurriría y sigue ocurriendo. Ochenta y ocho me dijo que era mejor no pelear directamente contra él, no era el momento, pero ideamos esconder la casa del árbol y mis inventos, sabíamos que él odiaba a Uno y que de alguna forma todo el sector V seriamos una amenaza para él, con recuerdos o sin ellos, incluso autorizó las pruebas del invento que nos ha regresado las memorias, él me facilitó diagramas del cerebro y de la máquina de borrado, componentes que nunca habría conseguido sin él; supo de los prototipos de S.A.R.N.A periódicamente hasta el día de mi destitución y permitió que dejara todo preparado para cuando todos hubiéramos crecido, quizás por eso no me eligió para TND, sabía que Harvey nos haría reencontrarnos tarde o temprano y confiaba en que mi invento funcionara.

−¿Me estás diciendo que… todo esto pasó por una niña furiosa contra sus tradiciones? Porque sí entiendes que las reglas que los Amish imponen a su sector viene de su ideología ¿verdad? KND no interfiere con ello, en otros países más conservadores las chicas llegan a usar el hiyab o la burka porque cada sector impone sus propias regla, no porque la organización las obligue, las mujeres somos bienvenidas en todos los sectores; incluso hay reglas para que ningún sector pueda ser totalmente masculino.

−Abby, Vivianita vivió un infierno, tú no entiendes lo que es que te prohíban construir…

−Soy mujer Dos y por si no lo has notado mi color de piel no siempre es una bendición− Abby suspiró, odiaba sentir que su género o raza la definían− un día allí me bastó para entenderla, pero no para justificarla. No cuando se llevó a una organización con ella y te mandó a prisión, ocasionando que mi sector… no, que mis amigos, fueran dejados de lado como apestados− tuvo que tomar aire para calmarse− aun ahora está intentando destruir KND cuando son los únicos que han frenado la tiranía adulta. Dos, esa guerra que ayudó a desatar no era contra los Chicos del barrio, ella debió hacerlo contra Jelipe, Laureano, sus padres o su comunidad, no contra todos nosotros. No me caen bien las traidoras porque siempre hay otra opción, tu viste a esa niña hoy, tiene los pantalones bien puestos al hacer que incluso Jelipe se callara para escucharla cuando nos dio el recorrido por la granja, así se pelea, alzando la voz, no dañando a más niños como si fuera daño colateral ¿tu crees que 88 no la habría apoyado? Rachel, 86, yo misma ¡todas lo habríamos hecho! Hasta Kendra aunque a veces parezca que le da igual todo lo que ocurre a su alrededor siempre y cuando no le afecte. Esa mentalidad de traidora va más allá, yo lo viví con Cree y tú lo sabes, es algo que sigo cargando hasta el día de hoy, todos esperan que la hermanita de Cree Olivera llegue a un puesto de mando con esos traidores. Entiendo que Vivianita haya estado molesta ¿pero te das cuenta de todo lo que ha ocurrido?− la chica había ido alzando la voz y pese a los pocos pasajeros que había, un matrimonio mayor los habían volteado a ver escandalizados. Abby se acomodó en su asiento con los brazos cruzados, estaba muy molesta.

−¡Lo sé Abby! Y me siento fatal, debí poner atención, decírtelo, escucharla, yo que sé− se quitó las gafas− fui un mal amigo, no pensé… no pensé que llegaríamos a esto y ahora, quizás tengo en mis manos las pruebas de su culpabilidad… y no dejo de sentir que es mi culpa, que si hubiera hecho algo…

−Todos hemos cometido errores− le tomó la mano al ver que Dos comenzaba a llorar mirando por la ventana, ella misma quería derramar lágrimas de coraje de sólo imaginar a Dos en prisión y a Tres y Cuatro intentando hacerse cargo de una situación que los superaba, obligándolos a madurar para evitar que sus hermanos terminaran igual que su líder− y debemos aceptar las consecuencias de ellos, no podemos cambiar el pasado, pero sí mejorar presente. Si quieres un mejor futuro para las agentes de los sectores Amish entonces debemos atrapar a Vivianita porque si no, KND podría dejar de existir y entonces no tendrán ninguna oportunidad de salir de allí y ver que son asombrosas− el castaño se giró a mirarla− son los Chicos del barrio quienes les han dado las oportunidades de conocer otro mundo, otra vida y si desaparece entonces no habrá futuro para muchas Vivianitas que deben descubrir que tan asombrosas son.

−¿No estás enojada conmigo?− preguntó el chico mirándola con profundidad y preguntándose qué había hecho bien en sus vidas pasadas para ser correspondido por Abby Olivera.

−En realidad estaba celosa− le dijo algo incómoda por admitirlo en voz alta− y sí, creo que pudiste habérmelo dicho−rodó los ojos− pero lo entiendo. Pusiste nuestra vida en peligro, pero siendo honestos todos en el sector tenemos nuestro registro de veces en que casi acabamos con la vida de nuestros compañeros de equipo o de organización así que… sólo lo anotaré en tu lista y como si nada− le guiñó un ojo mientras le sonreía− vamos a solucionar esto Dos, todos juntos. Al menos ya te diste cuenta que Vivianita sigue necesitando ayuda, ya no para librarse de los Amish sino para darse cuenta que está desperdiciando su genialidad ayudando a Harvey y a todos los que estén detrás de esto.

−¿Crees que aún podemos salvarla de ella misma?

−Eso no lo sé, creo que primero tenemos que ver si aún es capaz de sentir empatía o está loca como mi hermana. − Memo posó la mano en la mejilla de Cinco y la miró con profundidad.

−Eres la chica más hermosa e inteligente que he visto en mi vida, no entiendo cómo puedes ponerte celosa si hace mucho que sólo tengo ojos para ti, cada día me gustas más y más, me encanta tu color de piel, eres como un sabroso chocolate al que me he vuelto adicto− el chico la besó con urgencia sin darle tiempo de quejarse por sus palabras tan cursis, Cinco pudo saborear aun lo salado de sus lágrimas y sintió una oleada de amor por Memo, sabía que era un buen chico, algo bobo, pero brillante y al menos en ese momento, era todo suyo.

−Seguro cuando lleguemos a casa Cuatro habrá hecho un cañón de ostras o habrán quemado alguna sección del árbol− le dijo un rato después con la voz ronca por la falta de aire y aún con el rostro rojo por la intensidad del beso que habían compartido, seguían tomados de la mano aunque habían apartado la mirada, sin saber qué hacer, cada uno catalogando sus sentimientos− y sé que el asunto de Vivianita es urgente y encabezará nuestros pendientes las próximas semanas, pero ¿podríamos, al menos durante el viaje, actuar como una pareja normal que no tiene responsabilidades?

−¿Y eso cómo es?− preguntó Memo dispuesto a hacer lo que sea por verla feliz− no tengo experiencia con parejas reales… a menos que cuentes a la mujer maravilla y las chicas súper poderosas.

−Primero pasas tu brazo sobre mis hombros así− le dijo acomodándole el brazo detrás de ella, aun sin atreverse a mirarlo a la cara− luego me recargo en tu hombro e intentamos dormir− Dos le sonrió y se recostó sobre ella ligeramente, embriagándose de la esencia cítrica que emanaba de su novia después de tantas naranjas exprimidas para hacer el agua.

−Eres la mejor, jefa.

−Lo sé nene, no por nada tomé un curso de liderazgo en la Base lunar− le dijo algo adormilada, después del día que había tenido, tanto el movimiento del camión como sentirse protegida por Dos la habían hecho relajarse.

Al otro día la pareja llegó a la Casa del árbol poco antes de las diez de la mañana, un vistazo rápido les demostró que no había nadie, suponían que Uno habría salido con su familia ya que la camioneta familiar no estaba y todo estaba intacto, así que Tres y Cuatro deberían estar en sus propias casas.

Abigail entró directa a su cuarto para tomar un baño, Memo hizo lo mismo yendo a su propia habitación, no sin antes ir a la cocina a dejar la sesta y tomar un plátano, que Kuki los había obligado a introducir en sus dietas; una rosquilla de mermelada y un envase plástico con leche de chocolate. Ninguno de los dos miró sus celulares mientras se aseaban, sabían que algo encontrarían que los sacaría de su pacífica mañana de domingo y ninguno estaba dispuesto a romper esa extraña conexión que había surgido entre ellos durante el viaje.

Abigail salió de su habitación hacia el cuarto de recreación aun secándose con la toalla el cabello, un short de mezclilla roto, tenis negros y una sencilla playera azul marino con Jhonny Bravo en ella. En el sillón estaba recostado Memo, con la televisión en Cartoon Network; una playera azul cielo con un robot; jeans rotos; tenis negros y un sándwich en la mano.

−¿Estás cansado?

−No, sólo tengo un poco de pereza ¿ya comiste algo? − la morena negó.

−No, apenas prepararé algo ¿te apetecen huevos revueltos?

−¿Cocinarás?− preguntó incrédulo, ya que aunque todos amaban su comida, la morena siempre estaba ocupada y pocas veces gozaban de sus platillos.

−Hoy no nos invitaron los padres de Uno a tomar el desayuno con ellos y dado que no está Kuki para llevar un control de nuestra ingesta diaria, incluso podríamos agregar un poco de tocino y pan tostado− Abby caminó hacia la cocina con Memo siguiéndola para intentar serle útil, al menos podría exprimir un par de naranjas para acompañar el desayuno con jugo fresco, así se sentirían menos culpables cuando Kuki les preguntara qué habían comido.

Casi una hora después, mientras lavaban los platos Dos se atrevió a hacer una pregunta que llevaba varios días pensando y que, después del momento romántico que habían tenido en el autobús, se sentía algo más seguro de hacerla.

−¿Tienes planes para hoy?− preguntó mientras secaba el último plato y lo ponía en una gaveta alta, donde Abby tendría que ponerse de puntillas pero que él sólo debía estirar un poco el brazo− digo aparte de lavar platos ¿irás a tu casa?¿tienes tareas pendientes?

−No, hoy es el día libre de Cree y no tengo intención de verla en la escuela y aparte en casa, supongo que estaré en mi cuarto leyendo o escuchando algún disco.

−¿Te gustaría que saliéramos? No hemos tenido ninguna cita desde que somos novios, sólo aquella donde pusiste en su lugar a James sin mi ayuda− Abby sonrió al recordar esa escena− podríamos ir al cine o a los videojuegos si es que no eres muy cool para estar en el Arcade conmigo.

−Sí, sería divertido− admitió− debo ir a comprar unos libros para la clase de literatura, pero si no te molesta acompañarme y verme salir con la mitad de la tienda para después perderme un cuarto de hora en la sección de discos antiguos… podríamos ir a los videojuegos después y quizás una hamburguesa con papas.

−Papas para la señorita ¿nos vamos ya?− preguntó feliz de imaginarse el día compartiendo con Abby cuando una melodía los hizo salir de su pequeña burbuja de perfección; el brazo de la agente comenzó a vibrar y a sonar, era su reloj.

−Está sincronizado con tu celular, tienes una llamada.

−Me puse el reloj pero no he tocado el celular, así que no tengo idea si tengo mensajes o llamadas perdidas; seguramente alguien atoró la cabeza en un inodoro o Cuatro se puso la playera al revés y otra vez cree que está en el mundo del espejo− rodó los ojos− contestar llamada− dijo en voz alta preparada para alguna tontería del sector cuando escuchó la voz de una niña.

−¿Cinco?

−¿Sonia?− preguntó al ver el nombre que aparecía en la pantalla de su reloj , Dos la miró extrañada− ¿sucede algo?

−¿Aún no te enteras? Uno nos dijo que estaban de viaje, me alegra que ya estés aquí porque necesito que vengas, quiero mostrarte algo.

−¿Mostrarme? Creí que 84 había dicho que debíamos evitar visitar la Base subterránea para evitar sospechas…

−Sí, pero necesito que veas algo, tú eres la agente más brillante que conozco y creo que quizás tengas más idea de lo que encontré, ya le informé que te pediría ayuda y accedió a que vengas.

−De acuerdo 83 voy para allá− miró la desilusión en el rostro de Memo− ¿te importa si va Dos? Sea lo que sea probablemente nos ayude, ya sabes que es brillante− entrelazó su mano con la de Memo y este no pudo más que sonreírle y poner cara de tonto.

−Puede ser, Tommy está más enfocado en la construcción, pero recuerdo que Dos es un genio en más áreas, aquí los esperamos, ya conocen la entrada.

−Bueno, parece ser que nuestra cita ha cambiado su ruta− suspiró.

−Da igual jefa, debo admitir que también me da curiosidad.

Treinta minutos después los adolescentes caían por un tobogán directo a una piscina de pelotas, entre risas salieron de allí para encontrarse con 83 quien ya los esperaba y sin más preámbulos los hizo seguirla hacia los laboratorios, mismos que estaban aún más abajo que las áreas que ellos conocían de la base.

−Ya saben que Mushi y yo somos las encargadas del ala médica, pero en mi caso también me encargo de investigación de infectología, sobre todo de los virus que provocan influenza, conjuntivitis, salmonela y otras enfermedades en los niños− los adolescentes se miraron, en sus tiempos eso no era necesario, bastaba con chupar la paleta de otra persona de vez en cuando para tener buenas defensas− y 34 me pidió que tomara una muestra de su sangre para analizarla porque no confía en los científicos de la Base lunar.

−Tonterías− intervino Dos− son los niños más listos que…

−En tus tiempos sí, como nosotros vivimos la traición de Rose y el declive de la organización no puedes culparnos por desconfiar hasta de nuestras sombras, más por lo que vimos en esa nave− bajaron por otra resbaladilla que los condujo a un laboratorio con paneles de luz led en las paredes, algunas computadoras estaban conectadas a aparatos que Cinco no tenía idea de para que servían, pero que a Dos lo tenían boquiabierto mientras pedía que le compraran un par de ellos para su laboratorio. Sonia se dirigió al fondo de la estancia y les mostró un microscopio donde tenía varias muestras de sangre− quiero que vean esta muestra, así luce la sangre de un niño normal− hizo que los adolescentes miraran por el lente− pero miren la de Mushi− los adolescentes notaron puntos violetas en ella.

−¿Es por lo que le inyectaron?− preguntó Dos.

−Eso pensé, que sería el virus por eso intenté aislarlo, pero…

−¿Pero?− Cinco se miraba confusa.

−¿Qué ves allí Cinco?− la chica miró otra muestra en el microscopio y miró con horror cabezas de pollo.

−¿El virus de la viruela?− dijo la chica asqueada− es muy contagiosa, no deberías tenerla aquí sin protección adecuada y…

−No se reproduce a menos que lo inyectes directamente a una muestra de sangre sana− contestó− estuve haciendo pruebas con ese virus y no sólo es la viruela, hasta el momento he podido encontrar rastros de acné, paperas y al menos dos variantes de gripe.

−No comprendo en qué podría ayudarte, parece que has hecho muy bien tus tareas− dijo Abby mientras miraba de nuevo por el microscopio. Si bien el área biológica no era su fuerte conocía de esas cosas− y si he de ser sincera, la vieja Abby no entiende para donde va esta charla.

−Intento descubrir qué les inyectaron a los niños que no les permite salir del hospital y… primero pensé que sería un virus, no es nuevo que quieran contagiarnos de algo para que no podamos salir de casa y arruinar sus citas− miró a la pareja como si les recriminara.

−A mí no me molesta que Tommy venga− dijo Abby un poco cohibida por la mirada de la rubia− tampoco es como que hayamos tenido muchas citas tampoco.

−No creo que sólo sea un virus− dijo la rubia buscando las palabras para expresar sus sospechas e interrumpir la charla de Abby− para corroborarlo necesitaré muestras de los demás agentes, pero… después de leer los informes y recordar lo que vi… creo que hay algo más oscuro detrás de todo esto porque ¿qué sentido tendría sacarles sangre contaminada? Sólo sería lógico si…

−Si el virus sólo es una etapa para desencadenar otra cosa− susurró Abby aterrada de sólo pensarlo− y necesitaran llevar un registro de la evolución del mismo ¿tienes los documentos que sacamos de sus laboratorios? − Sonia asintió.

−Sí, pero no logro entenderlos del todo, lo que ahora necesito es una copia de las muestras de sangre de los demás niños, pero están aislados, no me dejan verlos.

−Podríamos revisar sus registros− dijo Dos− las computadoras de los científicos tienen una carpeta secreta dentro de la computadora central, con los códigos adecuados podríamos acceder− las chicas lo miraron− ¿qué? Es menos arriesgado que ir a picar con jeringas a los niños en la Base lunar.

−¿Cómo entrarías a la computadora?− preguntó Cinco− no podemos acercarnos a la Luna.

−No lo necesito jefa− sonrió con superioridad− puedo enlazarme desde aquí utilizando el código de su computadora principal, esta Base aun depende de la luna y así como ellos pueden ver lo que hacemos, nosotros también podemos hacerlo si sabemos dónde buscar.

−Pero la tecnología ha evolucionado, no podemos cometer errores…

−Joey me dijo que Mushi también ha estado intentando hackear la computadora principal para ver esos registros, pero no lo ha logrado, quizás si uniera fuerzas con Dos lo lograría− aseveró Sonia.

−Este… no sé si eso resulte− empezó Dos− verás tenemos algo así como una historia y asuntos pendientes.

−Todos estamos enterados del odio que siente por ti− Sonia le restó importancia− pero aunque no lo creas eso la ha impulsado a evadir cualquier sistema que tú hayas ayudado a calibrar, es muy buena rompiendo y descomponiendo cosas, pero tú tienes más experiencia con los genios de la Base Lunar, si unieran fuerzas quizás lo lograrían sin menos riesgos que si actúan en solitario.

−¿Qué opinas?− preguntó Abby− ¿crees que tengan más probabilidades?

−Afirmativo− dijo después de pensarlo unos minutos− podría construir algunos dispositivos de intrusión que me ayudarían a tener un mejor panorama de qué ocultan, le abriré paso a Mushi y ella podrá sacar los archivos ya que a estas alturas ya debe haberse infiltrado, sólo no encuentra el camino; incluso podríamos enmascarar nuestra excursión en su computadora como un virus, estaba trabajando en algo así para las máquinas de la escuela y cambiar las calificaciones de Wally, pero creo que este es un propósito más noble.

−¿Podrías hacerlo Dos?− preguntó Sonia− sin que los científicos sospechen… no temo que 587 se entere pero… los científicos no tienen mi confianza ¿cómo es posible que yo haya encontrado esto y ellos no paren de decirle a Mushi que con un par de cremas le quitarán el brote de acné?

−Sí, tardaré un par de horas en trazar el plan correcto y construir los dispositivos que necesito que conecte, pero estoy seguro que puedo hacerlo. Además también tengo curiosidad sobre lo que ellos han encontrado y se niegan a compartirnos.

−Yo leeré los archivos que rescatamos− intervino Cinco sintiéndose inútil− debo admitir que no soy experta en genética, pero tengo conocimientos de medicina y no me va tan mal en química, así que podría encontrar algo más.

−Perfecto− Sonia se veía radiante− 84 fue a la Base lunar a relevar a 43, pero como la segunda al mando les permito entrar en nuestra computadora, despertaré a T, seguro también puede ayudarnos, síganme, los llevaré al cuarto de control− comenzó a caminar con los adolescentes detrás.

−Creo que nuestra cita tendrá que esperar− suspiró Dos.

−Bueno, no sé para ti que sea una cita, pero al menos a mí me encanta ver lo sexy que luces cuando haces tus cosas de nerds− le sonrió mientras le guiñaba el ojo− y si de paso rompemos unas cuantas reglas y destruimos algún plan de traidores, bueno creo que hasta contaría por tres citas− se puso de puntillas y le dio un fugaz beso en la mejilla mientras Sonia les pedía que se apresuraran.

−B-bueno yo puedo ser muy nerd ¿sabías? −logró balbucear sintiendo la cara arder.


Esa noche 84 y Mushi se encontraban en el cuarto de la agente mientras una de las enfermeras le tomaba muestras de sangre y la hacía tomarse un jarabe que le amargaba la boca horriblemente. En cuanto la enfermera se retiró, 587 entró diciendo que quería pasar un rato agradable con sus amigos, ya que había terminado su papeleo, le agradeció por su trabajo arduo y le pidió que fuera a descansar, una vez que la escuchó marcharse por el corredor se acercó a sus amigos.

−¿Habló Dos con ustedes?− los niños asintieron− no soy ingenuo y sé que aún quedan muchos traidores, pero me cuesta creer que el ala médica me esté ocultando información.

−Sonia es muy inteligente y si incluso Cinco confirmó su descubrimiento, creo que es momento de quitarles el voto de confianza− agregó 84.

−Sí, estoy de acuerdo− se acercó a ellos y les mostró algo que parecía un viejo cassette pegado a una USB− T trajo esto hace unas horas, ya coloqué uno en la computadora central y otro en el sistema de vigilancia, una vez que conectes el último a tu computador podrás conectarte− Mushi asintió mientras 84 hacía una llamada a través de su reloj, no le sorprendió que el primero que respondiera fuera 43.

−¿Listos?−preguntó el chico− una vez que Mushi entre Dos podrá hacer lo mismo e irla guiando a través de la net de la Base lunar, en caso de ser descubiertos Dos soltará un virus que afectará por completo el sistema de seguridad; si todo sale bien, también soltará un virus de menor impacto para borrar nuestras huellas y crean que fue un intento adolescente.

−¿Cuánto tiempo tendremos?− preguntó 84 jugando compulsivamente con su yoyo.

−Aproximadamente cuatro minutos−respondió 587 ajustando su reloj− no puedo prohibirles hacer la guardia y es obvio que cuando pasen a revisar el sistema de seguridad notarán el dispositivo.

−¿No tendremos problemas si lo encuentran?− preguntó 84

−En cuanto sea retirado explotará− escucharon la voz de Cinco− no dejaremos ningún rastro, pero es mejor que iniciemos antes de que otra cosa salga mal− Mushi miró a sus amigos allí presentes y asintió, tomó aire y lo insertó, su pantalla se volvió negra y apareció un diagrama de la Base lunar, al mismo tiempo un pequeño avatar parecido a Dos comenzó a correr a través de los túneles.

−Síguelo− susurró 587− Dos te está guiando hacia los archivos encriptados− Mushi comenzó a teclear como loca mientras respaldaba todos los sobres que el personaje de Dos le lanzaba en la pantalla, su propio avatar cortaba con una katana todas las paredes que intentaban cerrarles el paso.

−Se acaba el tiempo− escucharon que decía T− los guardias de esa zona están por llegar a la sala de vigilancia− el niño había enlazado su computador con el sistema de seguridad para monitorear a los guardias y a su vez evitar que éste detectara a los intrusos.

−¿Cómo vas Mushi?− preguntó 587 sorprendido de lo bien que trabajaban ambos sectores.

−Encontré algo, no tengo tiempo de desbloquearlo, pero creo que puedo descargarlo así, ya Dos se encargará de quitarle los candados, pero para ser simples reportes médicos, esto está más protegido que el Diario de mi hermana.

−¿Qué es eso?− preguntó 84 al notar un punto rojo entre los archivos que el personaje de Dos no paraba de lanzar hacia una carpeta de descarga y envío que Mushi utilizaba para mandar los archivos a la Base Subterranea− mira, es como si no se dejara atrapar.

−Sea lo que sea, debe contener información valiosa y no pienso salirme de aquí sin obtenerla.

−Cuarenta segundos− escucharon que les advertía T.

−Mejor retírate Mushi− advirtió 587− en cuanto noten algo anormal vendrán a buscarme, yo estoy aquí para darles una coartada, pero sí te encuentran con algo sospechoso…

−Treinta segundos− repitió T.

−Dos necesito que me ayudes a alcanzar ese archivo− le gritó la niña.

−En eso estoy, pero de verdad tiene mucha seguridad, son claves que nunca había visto.

−Veinte…

−Déjame tratar− se escuchó a Cinco mientras un movimiento de sillas los hizo saber que había quitado a Dos de su lugar.

−Diez…

−¿Quieres callarte, nene?

−Sal ahora Mushi, no tenemos tiempo− comenzó 84

−Cinco…

−Ya casi− susurró Mushi− sólo un poco más.

Una alarma sobresaltó a los niños y varios pasos les alertaron que tenían compañía, apenas y la niña había cerrado y escondido su laptop bajo la almohada cuando la puerta se abrió, una chica de cabello rizado y ojos almendrados entró acompañada de una niña bajita con un vestido negro y dos coletas, ambas portaban cascos hechos con coladeras.

−Líder supremo, creemos que alguien se ha colado dentro de nuestra Base, por favor venga con nosotras, tenemos órdenes de protegerlo−dijo la más pequeña.

−Creo que estoy bastante protegido aquí con mis amigos− intentó parecer inocente mientras 84 jugaba con su yoyo y Mushi les sonreía con inocencia.

−Líder supremo, no podemos dejarlo en manos de dos agentes no entrenados…

−Tampoco es como que seamos inútiles− replicó Mushi− recuerda con quienes estás hablando antes de menospreciarnos así.

−Dame un arma y me quedo aquí encerrado con ellos− dijo 587.

−Pero Líder…−comenzó la más alta.

−Vamos 09089, no me moveré y si algo pasa creo que tres agentes podemos mantenernos vivos hasta que llegues con refuerzos− la chica con cabello rizado se mordió el labio y sin más que objetar le tendió su propia arma lanza canicas antes de apresurarse a salir para reunirse con los demás guardias en la búsqueda de intrusos.

−Estuvo muy cerca− susurró el pelirrojo− ¿Lo lograste?

−Sí, creo que sí logró descargarse antes de que cerrara mi computador.

−Afirmativo− confesó Dos, la llamada no había logrado cortarse y se habían limitado a mantenerse en silencio− haré el resto desde aquí, gracias por tu ayuda Mushi.

−Ni creas que por esto te he perdonado, fue una pequeña alianza, sólo eso.

−Voy a cortar− aseguró 84− no quiero que vuelvan a entrar, cambio y fuera.


Al otro día Cinco caminaba por los corredores con un libro de genética que había encontrado en la biblioteca, tras pasar todo el día anterior inmersa en documentos no podía hacer otra cosa que intentar entender con qué se estaban metiendo.

Abby tenía conocimientos de medicina gracias a su padre y su madre, quien había estudiado enfermería y ahora se dedicaba a ser cuidadora de adultos mayores; sin embargo, a diferencia de Cree ella nunca había tenido interés en seguir los pasos de la familia.

−¿Eso no es muy avanzado para ti hermanita?− escuchó una voz ates de que le arrebataran el libro. Miró hacia enfrente y se encontró con su hermana enfundada en su uniforme blanco.

−No- le contestó intentando recuperar su libro− ¿Qué quieres Cree?

−No he visto a mi hermanita desde el viernes ¿no puedo estar preocupada?− preguntó dulcificando su voz.

−Rara vez hablamos en casa Cree, no sé por qué extrañarías que esté encerrada en mi cuarto− le dijo intentando mantener la paciencia.

−¿Escuchaste lo que ocurrió en casa de uno de los tarados que ahora pertenece a los ninjadolescentes?

−Tendrás que ser más específica porque hay demasiados tarados allí− le dijo arrebatándole el libro por fin.

−No sé cómo se llama− le dijo indignada de que su hermana creyera que ella conocía a esa gentuza por nombres− sé qué hace fiestas en el restaurante de su familia, el punto es que había noticias importantes y los idiotas de los chicos del barrio lo arruinaron, fue una redada y apresaron a varios de los nuestro− Abby la miró intentando no sonreír, no tenía idea de qué le hablaba ya que la noche anterior ella y Dos habían vuelto tarde a la Casa del árbol y Uno sólo les había dicho que después de clases, cuando Kuki y Wally estuvieran, hablarían.

−Pues no tenía idea hermanita, pero tampoco me sorprende, te he dicho que todos ellos son unos fantoches que sólo están en el equipo por los privilegios, les falta materia gris y es por eso que no estoy interesada en formar parte de sus misiones que terminarán en fracaso, Abby no falla nunca nena y no piensa romper su record por una bola de pubertos− hizo ademán de irse, pero la mayor la tomó de la muñeca y la jaló.

−Es precisamente por esto que necesito que tomes el lugar que te corresponde como su líder, no sé qué se proponen, pero lo están haciendo mal. Padre ha vuelto y los ninjadolescentes siempre le han sido fieles, pero ahora, con este grupo separatista no sé a qué juegan o a quién le rinden lealtad.

−Cree no me interesa, se lo dije miles de veces a Evan y ahora te lo digo a ti, mi vida ya es demasiado caótica como para pensar en esas cosas.

−No te lo estoy pidiendo Abby, es una orden− Abby soltó una carcajada.

−¿Y desde cuando me das ordenes, hermanita?

−Solías ser más dócil, últimamente no te reconozco, desde que te juntas con esos tontos… si no supiera que es imposible… sospecharía de ti− Abby la miró fijamente, así que no todos eran tontos, sabía que tarde o temprano sembraría la duda en Cree− ¿dónde habías estado?

−Por allí.

−¡Abby!− la morena rodó los ojos, sabía que no podía incrementar las dudas de su hermana y tenía el tiempo encima como para crear una historia convincente, se mordió la lengua para castigarse por ser tan descuidada y no haber preparado una coartada.

−Bien, salí con mi novio ¿está bien?

−¿Tres días?

−Mira Cree no eres mi mamá, pero de acuerdo, si tanto te interesa te lo voy a decir, tenemos un trabajo de sociología sobre la vida en las comunidades Amish, nos fuimos el viernes para llegar el sábado temprano y tener todo el día para hablar con las personas y ver cómo son sus costumbres, el sábado en la tarde tomamos el camión de regreso y llegamos ayer a mediodía; estuve en su casa pasando en limpio nuestros apuntes y buscando bibliografía− vio duda en el rostro de la mayor− si no me crees pregúntale a la abuela, le pedí un vestido prestado para poder entrar en la comunidad.

−¿Y por qué no llegaste a casa?

−Ya te dije, estábamos poniendo en orden los datos y después vimos un par de películas, me quedé en su casa, en el cuarto de su hermano, la señora González me invitó a pasar allí la noche, dice que te conoce y sabe que somos una famil…

−¡Espera! ¿La señora González?

−Sí, dice que hacías de niñera para Memo y Tommy cuando eran niños…

−¿Estás hablando del gordo de Guillermo González Junior?

−No es gordo− le espetó Cinco− pero sí, me sorprende que estés al tanto de lo que pasa con los ninjadolescentes pero se te escape con quien sale tu hermanita− sonrió con autosuficiencia.

−¡No puedes salir con ese nerd! Es… es iugh…

−Me gustan los nerds Cree y no me avergüenza para nada que Memo sea brillante, es muy divertido estar con él, además de atractivo− la miró a los ojos conteniendo la risa de superioridad que estaba por brotarle de los labios− ahora si ya acabó este interrogatorio, tengo cosas que hacer…

−No puedes salir con él… no es sano, yo… alguna vez salí con él así que no está bien que te quedes con mis sobras.

−Cree ¿cómo vas a haber salido con él? Eres mucho mayor y no estoy en contra de que una mujer sea más grande que el chico, de hecho soy varios meses mayor que Memo, pero lo tuyo no tiene sentido.

−No puedo decírtelo porque…− en eso apareció Memo por una esquina y sintió la mirada de ambas en él.

−H-hola− probó− ¿interrumpo algo?

−Nada− Cinco lo tomó de la mano− solo le contaba a mi hermana que estamos saliendo y que pasamos el fin de semana juntos en tierra Amish para nuestro trabajo de sociología.

−Tú en serio que no descansaste hasta quedarte al menos con mi hermanita ¿no? que desesperado debes estar por…

−¿Al menos?− la interrumpió el castaño− Abigail es el premio mayor, aún no me la creo que me haya elegido a mí por sobre… bueno media escuela.

−Memo, Memo, Memo, nunca fue secreto que estabas enamorado de mí, aunque claro, era algo imposible, pero veo que ahora lograste embaucar a Abby para al menos tener una copia de mi…

−Eres demasiado vieja para mí− le dijo Memo haciendo que la mayor palideciera de rabia mientras Abby no podía ocultar la sonrisa que se había formado en su rostro− eres linda, pero mi novia es simplemente perfecta− le dedicó una sonrisa a Cinco− dice mi madre que tú eras mi niñera, ciertamente no lo recuerdo, pero ahora nos estaremos viendo seguido− Cree se había quedado privada del coraje ¿vieja? ¿Ese niño tonto la había llamado vieja?

−¿Tienes atletismo?− Memo negó.

−Están en junta los profesores de deportes, creo que les están entregando el material para las actividades deportivas.

−Vamos a comer una hamburguesa− le dijo tirando de él para salir de allí; sin embargo, el grito de Cree logró frenarla antes de que se perdiera de vista.

−Necesito que hagas lo que te dije, si no descubrimos qué traman hasta tu noviecito y tus nuevos amigos podrían verse como daños colaterales− Abby la miró con gesto adusto.

−Lo voy a pensar− tiró una vez más a Memo y se alejó ¿qué rayos había pasado ese fin de semana?

Cuando la pareja llegó a la Casa del árbol Tres y Cuatro ya se encontraban allí, jugando Mario Kart en el cuarto de juegos.

−¿Y Uno?− preguntó Cinco con la bolsa de hamburguesas que había traído para su equipo.

−Fue a recoger a la rubia y la gritona a la escuela.

−¿Por qué necesitamos a Rachel y Fanny para esta reunión?− preguntó Memo tomando asiento junto a Kuki, quien había ganado esa pista.

−¿Tiene algo que ver con los rumores de ustedes dos liándose y luego peleando para terminar con Cuatro coqueteando con Jena?− preguntó Cinco, quien había escuchado cosas en los baños.

−Sí− confesó Kuki− pero en mi defensa, era un buen plan.

−Muy bueno− aseveró Cuatro sonrojándose al recordar los besos que habían compartido. Memo le dio un codazo mientras le dirigía una mirada llena de significado y Cinco se dejó caer en la alfombra ¿no podían dejarlos solos? Cada vez que lo hacían terminaban arruinando su reputación.

La puerta se abrió y Uno apareció seguido por Rachel y Fanny, quienes parecían molestas, se limitaron a acercarse y tomar lugar en los sillones vacíos.

−¿Mal día?− preguntó Memo.

−Terrible− dijo Rachel− explíquense y ahorrémonos tiempo− les dijo a Tres y Cuatro− incluso 587 está molesto y teme que haberlos traído de vuelta haya sido una pésima idea.−los aludidos se miraron preocupados.

Kuki comenzó explicando los pormenores de la foto de sus padres y cómo había ido a pedirle ayuda a Fanny quien le sugirió espiar a Jena, pero las cosas no habían salido como debían por la repentina aparición de los líderes ninjadolescentes.

−¿Cómo se te ocurre mandarla a una misión así de peligrosa?− preguntó la rubia a la pelirroja, quien no había levantado la mirada del piso en todo el rato− era una misión que ni nosotras habríamos podido llevar a cabo y tu vas y le dices a Kuki Kiut que…

−Bueno…yo pensé que… no se atrevería…

−Es lógico que no pensaste. Ese era un plan para un equipo, no para dos miembros, menos ellos dos, sabes tan bien como yo que no son precisamente los elementos más fuertes…

−Tampoco son así las cosas− intervino Abby que seguía sentada en la alfombra con una soda en la mano− estos agentes han salvado el trasero de KND más de una vez, han cometido errores, pero aún nada imperdonable como perder el Módulo de códigos una y otra vez.

−¿Cuándo vas a dejar de echarnos eso en cara?− le espetó Fanny− quiero ver si ustedes lo hubieran hecho mejor.

−Nosotros siempre lo rescatábamos en lugar de correr a acusarlos con nuestra mamá− le dijo mirando con profundidad a Fanny, si quería pelea la había encontrado.

−¡Suficiente!− exclamó Rachel− lamento si mis palabras fueron mal interpretadas, simplemente fue un error por parte de 86 haber encargado una misión tan peligrosa en solo dos elementos cuando nadie más estaba enterado.

−Pero al final lo logramos− se defendió Kuki− sólo que casi nos descubren…− Rachel se llevó las manos al rostro intentando calmarse.

−Ok, saben qué, olvidemos este asunto y concentrémonos en lo más importante, Rose y otros mandos están sospechando de ustedes y parece que el líder, sea quien sea, está por hacer un movimiento ¿si Cinco?− la morena había levantado la mano para hacerse notar.

−Hoy Cree me dijo que quiere que me infiltre con ellos para saber a quién le deben lealtad ahora, como Padre volvió los quiere de vuelta y supongo que ellos le han dado negativas− Rachel lo pensó.

−Serías una doble espía para nosotros, creo que deberías hacerlo, pero será peligroso.

−Peligro es mi segundo nombre, nena− le dijo sonriendo− solo que hay más cosas que podrían salirnos contraproducentes− pensó sobre el asunto de la sangre infectada y decidió que no era momento de hablar de ello, al menos no hasta que tuvieran la prueba de que el ala médica ocultaba algo.

−Yo estuve en contacto con número 88, le pedí que siguiera a Harvey− se veía desmotivada, todos los demás se miraron preocupados− sé que no es una persona grata en este sector pero no ha dejado de ser mi hermano− suspiró− sin embargo, hasta yo temo que esté más que involucrado− Cinco miró a Dos, quien dudaba decir lo que Vivianita le había contado, ella lo tomó de la mano y negó, no era necesario, si Rachel había movilizado al antiguo 88 ella también sabía o al menos sospechaba que tan inmiscuido podía estar Harvey en esto.

−Los de la Otra Cuadra traman algo para el día del baile, aun no conozco su plan a totalidad, pero harán un movimiento y si ellos lo hacen, es de esperarse que también los ninjadolescentes si es que ahora son bandos rivales− intervino Uno− entonces ya no hay dudas, ahora Padre tiene enemigos entre sus queridos adolescentes, lamentablemente, no creo que aquí aplique que los enemigos de nuestros enemigos sean nuestros enemigos.

−Pienso igual que tú Uno− afirmó Rachel− aunque nos conviene que inicien una pelea entre Padre y quienes le son fieles, en estos momentos no estoy segura que tenga oportunidades de ganar, la mayoría le son leales a Rose ya que ella orquestó su traición a KND y les dio cobijo en las filas adolescentes. Aún no tengo suficiente información, pero con lo que ella ha comentado y las pistas que ustedes nos han proporcionado, tanto Mauricio como yo creemos que pese a que tiene una posición privilegiada hay al menos dos figuras de poder sobre ella, lo bastante inteligentes como para que ella no haya planeado traicionarlos y les tenga algo parecido a respeto, pero bien ocultos entre las sombras para dejarle a ella el trabajo sucio.− suspiró− los pronósticos no son buenos por donde lo mires. Es cierto que Cree es una figura respetable entre los ninjadolescentes, tanto old school como nueva generación, pero ella ya no juega en esa liga y por mucho respeto que le tenga a Padre… sin apoyo no lo logrará.

−¿Qué hay de Chad?− preguntó Uno inquieto− sus juegos de traición me tienen mareado, ya ni siquiera sé a quienes traicionó.

−Está con los ninjadolescentes− explicó Fanny− pero si tiene que elegir un bando seguirá a Rose por las probabilidades que tiene de resultar victoriosa y eso significa que perderá la confianza de Cree, quien lo había dejado actuar a voluntad mientras Padre estuvo fuera.

−Lo mismo pasará con los agentes que conservamos nuestras memorias− afirmó Rachel− tenemos que seguir a quienes creemos que ganarán, eso protegerá los intereses de KND, pero si les soy sincera preferiría a Padre, él al menos juega más limpio que Rose− suspiró− honestamente no hay buenos pronósticos.

Una hora después, cuando las chicas se habían retirado, Cinco llevó a Uno hacia el balcón para hablar con él en privado. Sin esperar a que él le preguntara le contó lo que Dos le había confiado, así como el trabajo de Vivianita que ahora Dos analizaba en su laboratorio, tampoco dejó fuera las sospechas del pequeño sector V y lo raro que era que ni siquiera el Líder supremo estuviera enterado de lo que los científicos habían encontrado en el laboratorio.

−Hay traidores dentro, no hay duda− exclamó Uno apesadumbrado− estoy seguro que incluso ellas lo saben, aunque no lo quieran admitir− suspiró− las cosas pintan muy mal Cinco, temo que me hayan llamado demasiado tarde.

−Sí, pero no podemos desenmascararlos tan fácil, necesitamos atraparlos en la mentir, tal y como lo hizo 88 en su momento− ambos guardaron silencio− Por lo pronto yo me haré cargo de identificar qué es lo que les inyectaban o más bien para que lo usan− Uno asintió.

−¿Han encontrado algo útil con lo que consiguieron de los archivos de la Base lunar?− Cinco negó.

−Dos se está encargando de descargarlos y ha comenzado a enviármelos, apenas comencé a leerlos, quiero hacerlo con calma para no perder ningún detalle.

−Bien pensado, sigue con eso. Debes infiltrarte entre los ninjadolescentes Cinco, si alguien puede llevar a cabo esa misión serás tú.

−Lo sé− suspiró− no me gusta lo que voy a decirte, pero creo que necesitamos tener una nueva charla con Chad, es el rey de los traidores, incluso nosotros no estábamos seguros de que estuviera de nuestro lado, jugó muy bien sus cartas, así que necesito que me enseñe a ser tan buena como él− comenzó a reír− es tan raro decirlo.

−¿Confías en él? Yo sí, pero me importa tu opinión.

−Debo confesar que tenía mis dudas, pero tras la historia de Tres, sobre como la usó para frenar a Rose, no tengo más dudas de su lealtad− el inglés asintió.

−Lo llamaré, creo que nos vendría bien más manos amigas.

−Miguel, si las cosas están tan mal como creo que están… necesitaremos más de una mano− suspiró− vamos a necesitar un ejército.

−Ya lo he pensado, pero temo que no seamos suficientes, incluso uniéndonos con los demás agentes infiltrados.

−¿Has pensado en llamar a los Chicos Intergalácticos?− el inglés la miró con sorpresa, era la primera vez que alguien le preguntaba directamente por ellos.

−No puedo hablar de ellos Cinco.

−No te estoy pidiendo que lo hagas, pero sí que tengas en mente esa opción, si las cosas comienzan a empeorar, no tenemos otro lugar de dónde sacar refuerzos y si los Chicos del barrio terrícolas caemos, ellos serán los próximos− Uno se quedó callado pensando en lo que su amiga le decía, por más que intentara buscar algún argumento, lo cierto es que tenía razón, si el panorama era tan oscuro como Rachel lo pintaba, tendrían que acudir a todos los que pudieran ayudarlo.

−Si es necesario lo haré Abby, pero no prometo que ellos quieran involucrarse, pero antes de llegar a eso hay que agotar nuestras últimas cartas y hablar con Chad, quisiera escuchar su opinión antes de precipitarme.


Transmisión Interrumpida