- Inuaysha - murmuró al verlo atravesado por aquel aguijón, al mismo tiempo en que sus ojos se llenaban de lágrimas
- ¡Es tu fin híbrido repugnante!
El peliplata hizo una sonrisa y, elevando sus garras, cortó la cola del demonio. Cayó, quitándose aquel trozo de su abdomen, tomó impulso para saltar y arrancó su cabeza de un sólo golpe
- Mal...dita sea - fueron sus últimas palabras, antes de que su gran cuerpo se desplomara frente a los ojos atónitos de Kagome
- ¡Inuyasha! - gritó, corriendo en su dirección
- ¡No te acerques! - volteó, mostrando sus colmillos - ¡No sabes de lo que soy capaz!
- ¿Qué? - murmuró, haciendo muecas de dolor debido a la herida de su hombro
¿Qué me sucede?... Quiero más... quiero... quiero seguir matando
- ¡Corre! - gritó con aquella aterradora voz, al mismo tiempo en que se abalanzaba sobre ella
- ¡¿Qué haces?! - gritó, esquivando el ataque de sus garras
- ¡Te dije que corras! - gruño
La joven giró sobre sus talones, tratando de escapar, sin embargo, él era mucho más veloz. De un sólo salto, pasó por encima de ella, parándose enfrente, empuñando sus garras, las cuales estaban bañadas de la sangre del youkai
- ¡Inuyasha! ¡Soy yo!
¿Acaso no puede reconocerme?
Pensó, retrocediendo. No importaba que tan rápido intentara correr, él la alcanzaría y despedazaría con sus propias manos, por lo que sólo cerró sus ojos, esperando el golpe final
- Inuyasha
Abrió sus ojos ante aquella voz y pudo ver al demonio parado en el medio de los dos, con una espada en su mano
- Padre - sonrió cínicamente - ¿Tú también quieres morir?
- Esto era justo lo que trataba de evitar - frunció el ceño, al mismo tiempo en que agitaba a colmillo de acero, transformándola
¿Va... va a matar a Inuyasha?
El híbrido se abalanzó sobre Inu no Taisho, lanzando fuertes ataques con sus garras, mientras él sólo se limitaba a evadirlo. El peliplata gruñía ante cada intento fallido
- Lo siento hijo - pronunció golpeando su pecho, provocando que cayera de rodillas, mientras tomaba su mano y le entregaba a colmillo de acero
En ese momento, un brillo envolvió al joven. Sus ojos se volvieron dorados, las marcas de su rostro desaparecieron y sus garras y colmillos se retrajeron. Inu no Taisho se arrodilló delante de él, sosteniendo su cuerpo, el cuál, había colapsado
- ¡Inuyasha! - corrió a su lado - ¡¿Qué le ocurrió?!
- Él está bien - la tranquilizó - Sólo necesita descansar... colmillo de acero selló su sangre demoníaca y volvió a la normalidad
¿Sangre demoníaca? ¿Inuyasha es un demonio?
Pensaba, mientras observaba su nueva apariencia
- ¿Dónde estás Sango? - murmuró, caminando de un lado al otro
- ¡Joven Miroku!
- Sango... que alivio - se acercó, abrazándola
- ¿Qué... que está haciendo? - se sonrojó
- Lo siento - apretó su agarre - Pero... quería verte
Los ojos de la joven se llenaron de lágrimas, al mismo tiempo en que correspondía su abrazo
- Mi hermano... - pronunció - Él... él me mató
- ¡¿Qué?! - se separó, mirándola a los ojos - ¿De que hablas Sango?
- Kohaku... cuándo estaba hablando con usted... tuve una visión... en ella...
- ¿Tu hermano te asesinaba? - ella asintió - Sango... - volvió a abrazarla
- ¿Usted cree... que eso fue lo que pasó en la otra época? - su voz se entrecortaba
- Yo... no lo sé - susurró
Sango ha comenzado a ver aquellas visiones, al igual que yo...
Abrió sus ojos y pudo ver una figura conocida corriendo a toda velocidad
- ¿Koga?
- ¿Qué? - se separó, girando, observándolo
- Algo está ocurriendo - dijo seriamente
- ¿Usted cree que esté relacionado con aquella sensación...?
- Es muy probable...
- ¡Koga! - gritó Ginta, visiblemente agotado
- ¡No nos dejes! - acotó Hakkaku sin dejar de correr
- ¿Quiénes son esos? - preguntó la castaña
- No lo sé... pero son mucho más lentos que Koga - hizo una pausa - Vamos Sango, si los seguimos, tal vez averigüemos algo
- De acuerdo - asintió, al mismo tiempo en que comenzaban a correr detrás de los jóvenes
Inu no Taisho cargaba a su hijo, quién aún estaba aferrado a su espada, mientras Kagome lo guiaba hasta su habitación. Ingresaron al lugar, dejando al híbrido sobre la cama
- Es el único lugar en el que estará cómodo
- Comprendo - respondió, sin apartar la vista de su hijo
- Inuyasha - hizo una pausa - Está... está muy herido
- Si no se hubiera transformado... ambos estarían muertos
- ¿Qué? - susurró, dirigiendo su mirada al hombre
- ¿Te encuentras bien? - la miró también - Tienes una herida en el hombro
- ¿He? - por un momento, se había olvidado de ella - Si... estoy bien, en cambio él...
- No te preocupes por Inuyasha - sonrió - Los cuerpos de los hanyos son mucho más fuertes que los cuerpos de los humanos
Hanyo... mitad demonio
Pensó, sin quitar los ojos del hombre
- Entonces... Inuyasha es...
- Sesshomaru - interrumpió, redirigiendo su mirada a la ventana
- ¿Qué?
- Se está acercando... al igual que ese joven lobo
- ¿Lobo?
- Ven - dijo, omitiendo las preguntas de la joven - Sígueme... si es que quieres saber lo que está ocurriendo
- Pe... pero - miró al híbrido
- Él necesita descansar por el momento
- De acuerdo - asintió, siguiéndolo
Salieron de la habitación y comenzaron a descender por las escaleras
- ¿Puedo pedirte un favor? - frenó su caminar, sin voltear a verla
- S... si
- Cuándo Inuyasha despierte... ¿podrías curar sus heridas?
- ¿Yo? - titubeo - Bueno... supongo que podré hacerlo
- Gracias - dijo cálidamente, reanudando su caminar
- Es la casa de Kagome - dijo la castaña, al pie de los grandes escalones
- Eso parece Sango... Koga y esos jóvenes ingresaron allí
- ¿Habrá ocurrido algo malo?
- Averigüémoslo - ella asintió, al mismo tiempo en que ambos comenzaban a subir
- No parece un gran youkai - dijo Ginta, rodeando al cuerpo del escorpión
- Aquí está su cabeza - acotó Hakkaku con ella en la mano
- Inuyasha hizo esto - dijo serio
- ¿Qué? - pronunciaron al unísono
- Eso significa...
- ¿Qué Inuyasha recuperó sus poderes?
El olor de la sangre de Kagome está mezclado con el de esa bestia y ese demonio
Frunció el ceño ante aquellos pensamientos
Si esa bestia fue capaz de hacerle daño, voy a...
Volteó rápidamente ante aquella presencia
- ¡Ay! - se asustó Ginta - ¡Es el hermano de Inuyasha!
- ¿Qué... que hace él aquí? - acotó Hakkaku, visiblemente asustado
- Ya veo... con que tú también pudiste percibir el olor de éste youkai, ¿no es así?
El demonio no respondió. Desvió la mirada del lobo hacía el cuerpo inerte del escorpión y se acercó al árbol sagrado
Colmillo de acero no está
Pensó, observando sólo a colmillo explosivo flotando en su interior
- ¡Sesshomaru! - dijo la pulga sombre su hombro - ¡Esto fue obra del amo Inuyasha! ¿no es así?
- Si, es así Myoga - todos giraron ante la voz del gran perro
- ¡Amo Taisho! - la pulga se dirigió a su hombro
- Joven Koga - murmuró Kagome
- ¡Kagome! - se acercó, tomando sus manos - Que alivio... por un momento pensé que esa bestia te había matado - notó sus heridas - ¿Quién te hizo eso? ¿Fue ese pulgoso?
- ¿Cómo sabes lo que le pasó a Inuyasha?
- ¡Humg! - la soltó - Bueno... porque...
- Tú eres el líder del clan de los lobos, ¿no es así? - interrumpió
¿Clan de los lobos?
- Así es - respondió seriamente - Y a juzgar por tu aspecto, asumo que eres el padre de ese perrucho
- ¿Ustedes se conocen? - preguntó la joven
- Amo - intervino la pulga - Creo que es momento de que la señorita Kagome sepa la verdad
- ¿Qu... quién dijo eso? - miró en todas las direcciones - Esa voz es... es la del anciano Myoga
- ¡Aquí Kagome! - comenzó a saltar
- ¡¿QUÉ?! - dio un pequeño salto, anonadada
- Tranquila - dijo Inu no Taisho - Antes que nada, necesito saber lo que está ocurriendo - miró a su hijo - Sesshomaru
- Yo no sé nada - respondió seriamente
- ¡La sangre demoníaca de Inuyasha ha despertado - gritó - ¡La vida de tu hermano estuvo en peligro gracias a tu voto de silencio Sesshomaru! Si yo no hubiera llegado... habría asesinado a ésta chica también
- Ese demonio... llegó a través del árbol - miró en su dirección
- ¿Está seguro amo bonito? - se acercó al peliplata
- ¡¿Qué es esa cosa?! - se escondió detrás de Koga
- ¡Me llamo Jaken y no soy ninguna cosa! ¡Niña insolente!
- Amo... si ese demonio logró atravesar el portal del árbol sagrado, significa que el Jidaiju que habita en él... se ha debilitado
- Así parece Myoga - miró el árbol - Me temo que tendré que ir a ver lo que está ocurriendo
A unos metros de la reunión, Sango y Miroku se encontraban escondidos, observando todo
- ¡¿Qué... qué es eso?! - dijo ella, con su expresión absorta
- Parecen... los restos de alguna criatura... - respondió, con la misma expresión
- Kagome... está sangrando...
- ¿Dónde esta Inuyasha? ¿Por qué su padre y hermano están aquí?
- ¿Qué? - lo miró
- Ellos... - los señaló - Inu No Taisho es su padre y el que está al frente, es su hermano, Sesshomaru
- ¿Qué es esa cosa que esta parada al lado de su hermano?
- No lo sé Sango... parece otra de esas criaturas, sin embargo, se ve inofensiva
- ¿Qué demonios ocurrió aquí? - dijo la joven, con su voz temblorosa
