El joven ingresó al restaurante, al mismo tiempo en que buscaba con la mirada a su compañera
¿Sesshomaru?
Se sorprendió al encontrarse con el peliplata sentado en el bar
- Sesshomaru - pronunció, al mismo tiempo en que él volteaba a verlo - ¿Puedo hablar contigo un momento?
El demonio no respondió, sin embargo, no apartó su mirada tampoco
- ¿Cómo se encuentra Inuyasha?
- Él está bien - desvió su mirar
- Entonces, lo que nos dijo Koga, es verdad ¿no es así? Inuyasha es un mitad demonio
- Si tienes dudas, puedes averiguarlo por tu cuenta
- No es necesario... con tu respuesta ya fue suficiente
Se alejó en dirección a la mesa en la que se encontraba la joven, quién había observado toda la escena
- Sango
- Joven Miroku - se puso de pie - ¿Qué le preguntó?
- Tranquila - sonrió, tomando sus manos, al mismo tiempo en que ambos se sentaban, sin soltarse - Sólo le pregunté como estaba Inuyasha
- ¿Y que le dijo?
- Bueno - suspiró - Sesshomaru no es la persona más expresiva ni conversadora del mundo, sin embargo... dijo que se encontraba bien
- ¿Usted cree que deberíamos ir a verlo hoy?
- Me parece que sería lo mejor... además, tenemos que ver como se encuentra la señorita Kagome... recuerda que parecía estar herida
- Es verdad - murmuró, al mismo tiempo en que apoyaba su rostro en su mano - Esto es tan estresante...
- ¿Ocurrió algo?
No quería mostrarse afligida, sin embargo, sabía que no podía ocultar sus sentimientos, no a Miroku
- Bueno... en realidad si - suspiró - Al parecer... mi hermano, Kohaku... también está viendo cosas
- ¿Qué? - se sorprendió
- Esta mañana... vino a mi cuarto - su tono de voz era triste - Estaba llorando... dijo... dijo que había tenido una pesadilla...
- Eso suele ser normal en los niños
- Si pero... soñó lo mismo que yo había visto - posó sus ojos en los ojos de él - Y eso... no puede ser casualidad... es como si... de alguna manera, él también estuviera involucrado
Con que piensas destruirlos a todos... ¿no es así?
Pensó el peliplata, mientras escuchaba la conversación de los amigos de su hermano
- Desearía tener una respuesta certera a tu pregunta, sin embargo...
- Lo sé... usted también está en la misma situación
Ambos permanecieron un momento en silencio
- Dígame joven Miroku... usted... ¿ha visto más de esas visiones?
- Así es Sango - sonrió - En la mayoría de ellas, estoy usando una especie de agujero negro, que tenía en mi mano derecha - la elevó - Pero... no sé porque poseía ese don
- ¿Cree que puede haber sido una condición con la que nació?
- No - respondió contundente - Llámame loco Sango, pero algo me dice, que esa cosa está relacionada directamente con ese tal Naraku
Naraku... ¿acaso será el hombre que vi en la visión de Rin?
Kagome se encontraba degustando el almuerzo en su escritorio, mientras que el híbrido estaba sentado en la cama. Ambos permanecían en silencio
- Oye - decidió romper con el tenso ambiente - Si estás así por lo de Sota...
- No es eso Kagome - respondió seriamente, mirándola a los ojos - El anciano Myoga me dijo que tú ya sabes todo...
- Bueno... si te refieres a lo que pasó anoche y a la condición de ellos... entonces si
- También sabes que ese demonio llegó a través del árbol de aquí, ¿no es así?
- Si... Sesshomaru se lo dijo a tu padre
- Ese bastardo - gruñó - Estoy seguro de que sabe perfectamente lo que está ocurriendo
- El anciano Myoga dijo lo mismo... sin embargo, no ha hablado al respecto, ni siquiera con tu padre
- Feh... eso es porque no le interesa nadie más que él mismo
- ¿No crees que tal vez lo hace para protegerte?
- ¿Qué? - la miró, incrédulo - ¿A que te refieres?
- Tal vez... el motivo del silencio de Sesshomaru sea... porque si te involucras más de lo necesario... tu vida puede estar en peligro
- ¿No lo comprendes? - la joven abrió sus ojos - Nosotros ya estamos involucrados en esto... fuimos atacados por un demonio... tu vida estuvo en peligro
- Al igual que la tuya
- ¡Eso no me interesa! - gritó - Kagome... Yo... anoche estuvo a punto de hacerte daño - murmuró - Creo... que lo mejor será que te alejes de mi... al menos hasta que pueda dominar mi sangre youkai
- ¿Qué? - susurró, colocando su mano sobre su frente - ¿No tienes fiebre?
- ¡Tonta - se apartó - Escucha lo que te digo y no seas tan terca... tú y tu familia tienen que irse de aquí hasta que las cosas mejoren, de lo contrario, todos estarán en peligro
- Inuyasha - su tono se volvió serio y su mirada sombría - Estas loco si piensas que huiré, dejándote sólo con todo esto
- Pero...
- Además - intervino - Aunque lo hiciera, estos demonios vienen por los dos, lo que significa que no importa a donde vaya, seguramente me encontraran - hizo una pausa - Mi... mi familia sacrificó mucho para venir hasta aquí... no puedo decirles esto
- Entiendo - suspiró - En ese caso... supongo que deberemos aprender a defendernos... en caso de que vuelvan a atacarnos
- Inuyasha... ¿Crees que Miroku y Sango también estén involucrados en esto? Me refiero a... si también pueden ser atacados
- No lo sé... Miroku nos dijo que había soñado con aquella época... con Naraku
- Naraku - pronunció
Cada vez que alguien menciona su nombre, un escalofrío recorre mi espalda
- Mi padre me ignoró cuando le pregunté sobre él - frunció el ceño - Eso me hizo pensar que, al igual que Sesshomaru, sabe más de lo que dice
- Parecía bastante confundido anoche... de hecho, parecía molesto con tu hermano
- Ese olor - se puso de pie, acercándose a la ventana
- ¿Qué ocurre?
- Mira
La joven se puso de pie, parándose al lado del híbrido
- Totosai - murmuró, al ver al anciano parado al frente del árbol
La anciana colocó los platos a ambos lados de su pequeña mesa y sonrió ante la flor Sakura que se encontraba al medio, adornando lo que sería su almuerzo
- Ni siquiera recuerdo cuándo fue la última vez que compartimos un momento juntas
- ¡Hermana! - gritó la niña, asomándose a la puerta
- Hola Kaede - sonrió tiernamente - Lamento haberte dejado, pero la herida de la señora Shikini era demasiado para ti...
- No te preocupes hermana - sonrió tiernamente - De hecho... hice el almuerzo
- ¿De verdad? - ingresó a la pequeña casa - Huele delicioso - se acercó a la olla - ¿Sopa de miso? - la niña asintió - Mi favorito
- Era la primera vez que preparaba ese plato - sonrió - Estaba horrible... pero mi hermana la comió como si fuese la comida más deliciosa que jamás hubiera probado
Murmuró mientras el rostro sonriente de la joven de la era feudal, con su alimento en mano, pasaba por su mente
- Mi hermana Kikyou era una buena persona - sus ojos se humedecieron - Siempre me voy a preguntar ¿Por qué la vida fue tan injusta con ella? Sólo espero que, en esta segunda oportunidad, pueda dejar de sufrir - cerró sus ojos - Lastimosamente, volvió a encontrarse con Inuyasha... lo que significa que, aunque se fue en paz de su vida anterior, el deseo por volver a verlo y estar a su lado, aún seguía latente... probablemente hasta que no pueda abrir su corazón a alguien más, no logré encontrar la verdadera felicidad
En ese momento, el timbre de la pequeña casa sonó, obligando a la anciana a callar su murmuro, al mismo tiempo en que se dirigía a la puerta
- Buenos días Kaede - sonrió tiernamente
- Buenos días, hermana - le devolvió la sonrisa, mientras ingresaban a la casa
- Vaya... es muy linda - pronunció, mientras observaba detenidamente el lugar - Tienes muy buen gusto
- Gracias - por un momento, volvió a sentirse como aquella pequeña, observando con amor y devoción a su hermana mayor - Por favor, siéntate
La joven obedeció, al mismo tiempo en que la anciana ingresaba a la cocina para traer la olla con aquella típica comida
- ¿Eso es...? - sonrió, olfateando un poco
- Tú favorito - dijo dulcemente - Aunque ésta vez está bien echo
Ambas rieron
- Recuerdo eso - la miró - No tenía buen sabor - confesó - Sin embargo... era perfecto... porque lo hiciste con tus manos
- Hermana - una lágrima rebelde comenzó a emerger de sus ojos
- Te extrañé mucho Kaede - tomó su mano - A pesar de todo... siempre serás mi hermana pequeña...
- ¿Desea algo de comer, señor Sesshomaru? - se acercó al peliplata
- No quiero nada - respondió observándola
- De acuerdo - volteó, sin embargo, la mano del joven la detuvo
- ¿Te encuentras bien?
- ¿He? - se sorprendió - S... si... ¿Por qué pregunta?
Los ojos de la castaña emanaban una tristeza notoria para el demonio, sin embargo, ignoraba su causa
- Tú mirada no es la de siempre
¿Qué? ¿Acaso puede darse cuenta de lo que siento?
- Bueno... yo...
En ese momento el demonio giró su cabeza, en dirección al gran ventanal que dejaba ver el parque del frente, al mismo tiempo en que se ponía de pie y caminaba a la puerta. La joven lo siguió con su mirada, sólo para ver a aquella mujer adentrándose en aquel gran espacio verde
- Ya veo - frunció el ceño - Parece que le interesa mucho esa mujer
- Rin - preguntó su compañero - ¿Estas bien?
- ¡¿POR QUÉ TODOS ME PREGUNTAN ESO?! ¡Ya déjenme en paz! - giró y comenzó a caminar en dirección a la cocina
- Bu... bueno - murmuró su compañero, sorprendido
El demonio atravesó gran parte del parque, hasta llegar a una zona apartada, en la cual había un pequeño lago artificial, dónde estaba sentada, esperándolo
- Lo lamento - lo miró por sobre su hombro - Pero no podía esperar para verte - sonrió
- Sé que ese no es el verdadero motivo por el que me llamaste Kagura
- Eres astuto - redirigió su mirada al agua - La verdad es que es un poco más que eso
- Dime que es lo que sabes
- Sé que lo viste - pronunció sin más - Y también se que tienes una idea errónea sobre todo esto
El demonio frunció el ceño
- Ven - lo miró, sonriendo - En la época antigua no pude compartir un momento así contigo
- Tú solo querías usarme para obtener tu libertad
- Te equivocas - dijo seriamente - Tal vez... sólo quería sentirme protegida... por ti
El demonio se sentó a su lado, con su vista en el pequeño lago
- Sé que piensas que es él quién se encuentra detrás de la debilidad del Jidaiju del árbol sagrado
- ¿Cómo es que sabes tanto?
- No preguntes, si es que quieres saber la verdad
- Entonces... habla de una vez
- Que carácter - suspiró - Es increíble que todavía me gustes como en la otra vida
- No vine hasta aquí para que me hables sobre tus sentimientos Kagura
- Lo sé - sonrió - Supongo que es inevitable... en fin - se puso de pie - Sólo te diré... que él y el otro ser repugnante están siendo usados como marionetas para que el verdadero enemigo llegué hasta aquí... después de todo, ellos también quieren verlos muertos a todos
- ¿A que te refieres con "ellos"?
- No finjas Sesshomaru... sabes de quienes hablo
El demonio se puso de pie, quedando frente a frente con la mujer
- ¿De dónde sacaste esta información?
- Él me lo dijo... supongo que su altanería sigue intacta... o tiene demasiada confianza
¿Qué? Eso significa...
- Así es Sesshomaru - volteó y comenzó a caminar - Ellos... hace mucho tiempo que están aquí
