Kagome bajó corriendo las escaleras, en busca del anciano

- ¿Sucede algo? - preguntó su abuelo, sentado leyendo el diario

- No, nada - respondió sin detenerse

Salió al exterior en dirección al árbol sagrado

- ¡Totosai! - gritó, al mismo tiempo en que el anciano volteaba - ¿Qué está haciendo aquí?

- Inuyasha se ha transformado, ¿no es así? - volvió a mirar al árbol - Su madre me dijo que el señor había usado a colmillo de acero para sellar su sangre

- Si... es verdad... él, tiene una extraña apariencia ahora

- Es su apariencia normal - suspiró - Necesita comenzar a entrenar de inmediato

- ¿Qué? - se sorprendió - Pero aún sigue herido

- Es un mitad bestia, su cuerpo soportará

- Dudo que esté dispuesto a esto - desvió la mirada

- Pues tendrá que estarlo, si es que quiere tener una vida normal, de lo contrario, su sangre demoníaca devorará su mente y su conciencia se perderá por completo

- ¡¿Qué?! - se asustó

- ¿He? - la miró - Oh tranquila, eso no sucederá

- ¡¿Cómo está tan seguro?!

- Pues no lo sé - se rascó su cabeza, al mismo tiempo en que ella suspiraba profundamente - Kagome... mientras tú estés a su lado, Inuyasha tendrá la fuerza necesaria para volver a dominar las habilidades de colmillo de acero, sin embargo, dependerá sólo de él el poder lograrlo o no

- Pero... ¿no es un poco contradictorio?

- Cuando llegue el momento, lo entenderás - hizo una pausa - Tú, Sango y ese monje también deberán entrenar

- ¿He?

- Sango era una gran exterminadora en la época feudal, al igual que su hermano Kohaku - la morena escuchaba atentamente - Lastimosamente, su historia está atravesada por la tragedia

- ¿Tragedia?

- Lo siento, no me corresponde decirte más, ya que ella deberá averiguarlo por si misma... en cuanto a ti y ese monje, es momento que recuperen sus poderes espirituales

- ¿Poderes espirituales? Eso significa...

- Que tú eres una sacerdotisa y necesitas recuperar tus habilidades

En ese momento, el anciano saltó la pequeña reja, posicionándose delante del árbol sagrado y extendiendo las manos en el, sacando un arco con flechas

- Ten - se las lanzó, al mismo tiempo en que volvía a su posición - Espero que las cuides bien, ya que me costó mucho trabajo conseguirlas

- Estas... ¿son mis flechas?

Varias imágenes pasaron por la mente de la joven, en todas ellas, se encontraba usándolas, sin embargo, una secuencia particular llamó su atención

Se encontraban rodeados por una densa niebla de veneno, todos parecían debilitados, sin embargo, algo al frente de ella, llamó su atención, al mismo tiempo en que una gran molestia comenzaba a apoderarse de su ser

- Ahí - pronunció, al mismo tiempo en que la imagen de la perla se hacia visible - ¡Naraku! ¡Prepárate a morir! - gritó, disparando la flecha, la cual disipó el veneno, dejando sólo la imagen de un hombre - Naraku, nunca perdonaré lo que hiciste, ¡te odio! - el hombre había perdido su brazo derecho y la miraba con asombro - ¡Aunque te disculpes, no te perdonaremos! - lanzó otra de sus flechas, la cual se envolvió con aquella poderosa energía

- ¡Es él! - gritó - ¡Ese era Naraku!

- Con que viste a ese engendro ¿no es así? al parecer tus flechas consideran que es necesario que conozcas su aspecto

- ¿Y eso por qué?

- Y yo como voy a saberlo - comenzó a caminar a la casa

- ¡Espere! ¿A dónde va?

- ¿Qué a dónde voy? Pues es obvio, tengo que hablar con Inuyasha

- Esta bien, pero... - sonrió incómoda - Deberá entrar por otro lado jeje


Degustaron de una deliciosa sopa de miso, mientras mantenían aquellas charlas simples, que la repentina muerte de Kikyou le había arrebatado en la época antigua

- Me alegra mucho el poder hablar contigo hermana - dijo la anciana

- A mi también - sonrió - Sin embargo... hay muchas cosas que aún debo preguntarte

- Lo sé - su semblante se tornó serio - Dime, quizás pueda ayudarte en algo

- Sólo... quisiera saber un poco más - miró la mesa - ¿Por qué tenemos diferentes edades? Se supone que tu eres mi hermana menor

- Hm - sonrió - Supongo que eso tiene que ver con el momento en que nuestras almas decidieron reencarnar

El alma de mi hermana Kikyou estuvo esperando a Inuyasha durante todo este tiempo, para poder volver a verlo en su nueva vida... sin embargo, mi alma necesitaba regresar de inmediato... quizás con el fin de poder ayudarla en éste momento

- Comprendo - murmuró - Con que tu alma reencarno antes que la mía

- Así es, aunque no se cual será el motivo exacto

- Está bien, supongo que tu serás la hermana mayor ahora - rio

- Oh no - sonrió - No importa cuantos años nos separen, tú siempre serás mi querida hermana mayor Kikyou

En ese momento, la joven extendió sus manos, tomando las de la anciana

- Necesito que me ayudes a recordar la mayor cantidad de cosas posibles Kaede - dijo seriamente - Anoche... una presencia maligna se hizo presente y... creo que tiene algo que ver con todo esto

- Bueno... supongo que es lo más probable

- Sé que hay mucho dolor en nuestro pasado... puedo sentirlo en mi corazón, sin embargo, mi deber es recordar para enfrentar aquello que parece una amenaza

- Kikyou... ¿tú me estas diciendo...?

- Así es Kaede... tarde o temprano deberemos enfrentarnos a algo muy poderoso y... debo estar preparada

Hermana... ¿acaso hay algo de lo que no estoy enterada?


Ambos estaban terminando sus respectivos platillos, sin embargo, a pesar de haber tenido un almuerzo tranquilo y charlas amenas respecto a sus día a día, el motivo que los había llevado a reunirse allí, aún no estaba cerrado

- ¿Qué piensas que deberíamos hacer? - preguntó él castaño

- No lo sé - respondió con un dejo de desesperanza en su voz - Ni siquiera puedo comprender del todo lo que está ocurriendo

- De acuerdo - suspiró - Si me preguntas mi opinión, el hecho de que nosotros estemos teniendo aquellos sueños y visiones sobre la época antigua, significa que debemos estar preparados...

- Usted insinua... ¿Qué algo está por ocurrir?

- O tal vez ya ocurrió - ella lo miró confundida - En la casa de la señorita Kagome anoche

- Es posible... - tomó un sorbo de bebida - Hoy, cuando llegué aquí... esa chica me recibió - miró por sobre su hombro a Rin, quién atendía una de las mesas - Sesshomaru estaba en el bar y... ella me preguntó si lo conocía, no sé si fue mi imaginación, pero su rostro se veía serio

- Tal vez es alguien cercana a él

- Quizás... de igual forma, eso no es lo que me sorprendió - hizo una pausa - Pero, cuando toque su brazo, para que se quedara tranquila, una de esas visiones apareció

Comenzó a relatarle toda la secuencia vivida

- ¿Estas segura de lo que dices, Sango? - preguntó, sorprendido

- Totalmente joven Miroku... tengo el presentimiento de que ese hombre... era Naraku

- Dime... ¿Cómo era su apariencia?

- Bueno... parecía humano, de hecho, su rostro, parte de su cuerpo parecía serlo, sin embargo, otras partes salían de su interior...

- ¿Cómo si estuviera fusionado con otros cuerpos?

- Exacto

- Entonces... es muy probable que ese tal Naraku haya sido un youkai

- O un hanyo - acotó la castaña - Inuyasha es un mitad demonio, por lo que nos dijo Koga, porque tiene una parte humana

- Pero no sabemos que aspecto tiene ahora

- Es verdad - suspiró - Deberíamos ir a verlo, ¿no le parece?

- Es justo lo que vamos a hacer Sango - tomó su celular - Voy a mandarle un mensaje para reunirnos y terminar con este misterio


Caminaban, uno al lado del otro, sin emitir palabra, dirigiéndose a la entrada del parque

- Sesshomaru - dijo, deteniendo su caminar, él la miro por sobre su hombro

- ¿Qué es lo que quieres?

- Hay algo... que he deseado hacer desde hace mucho tiempo - se acercó - Pero... no se si tú...

Él giró, quedando frente a frente con ella. En ese momento, la mujer lo abrazó, posando su cabeza sobre su pecho mientras cerraba sus ojos. El youkai no expresó emoción ni movimiento alguno

- Sólo... quería agradecerte - frunció el ceño - En mi antigua vida, tú... fuiste mi último recuerdo allí y el primero al despertar en ésta

- No es necesario que me agradezcas - respondió seriamente

Permanecieron así durante unos momentos, hasta que, ella se separó y continuaron su camino

- Puedo notar... que tu corazón ha cambiado Sesshomaru - sonrió - Tu pecho se siente cálido

- Deja de decir tonterías

- No puedes negarlo... de lo contrario, no estarías aquí - Él la miró, intentando descifrar lo que sus palabras querían decir - Quizás puedas engañar a la mayoría, pero no a mí... sé que no sólo viniste por esa niña, también has venido a proteger a tu hermano

Frunció el ceño ante aquellas palabras

- Después de todo... en el fondo... si consideras a ese híbrido parte de tu familia

- Te lo advierto Kagura - dijo molesto - Si continuas hablando de esa manera...

- ¿Vas a destruirme? - sonrió - Adelante... si no lo haces tú, tal vez él lo haga

- No lo permitiré

- ¿Qué? - se sorprendió

- No dejaré... que ese bastardo te quite la vida de nuevo - pronunció, comenzando a caminar

Vaya Sesshomaru, entonces realmente viniste aquí para proteger la nueva vida de tu hermano, aunque dudo que alguna vez lo admitas

Sonrió, observándolo

- Escucha Sesshomaru - dijo, provocando que él volteara - Yo te ayudaré en lo que pueda, pero... no me busques si yo no lo hago, o de lo contrario, tratarán de aniquilarte primero

- Hm - sonrió - ¿Realmente piensas que Naraku no sabe que has venido a verme?

Siguió su camino

- No es Naraku quién me preocupa esta vez - susurró, caminando en la dirección contraria


Les quiero agradecer de todo corazón a Susanisa, Annie Perez y Guest (R.T) por seguir bancando mis escritos! De verdad me animan muchisimo a seguir con lo que me apasiona :)