El Corsario y El Shinobi

¿Este día no podría ir mejor? Esos eran los pensamientos de un frustrado Edward James Kenway, joven corsario gales de veintidós años. Era alto y de complexión atlética gracias a su vida como marinero, de tez bronceada, pelo rubio y con algunas cicatrices en su cara.

A los 19 años se había unido a la armada real británica, pero se dio de baja por el pésimo sueldo y los malos tratos. Se unió como corsario junto a su camarada Benjamin Hornigold, para ganar dinero rápido y volver rico con su amada esposa Caroline Scott.

Aunque se podría decir que el tiro le salió mal ya que la guerra había terminado al año siguiente de su partida. Debido a que no había ganado ni una triste moneda para volver a Bristol, decidió que la vida de la piratería era una buena idea.

Había estado abordo de un bergantín apodado el Jacobita por un par de años.

La noche anterior en el cabo de Buenavista, su capitán dio la orden de atacar una fragata de la Armada Británica y las goletas que la escoltaban, pero para colmo de los males se desato una tormenta del infierno.

El Jacobite resistió el principio de la batalla hundiendo las goletas, sin embargo, cuando lograron hundir el HMS Intrigue, un hombre subió abordo, mato al capitán y voló la reserva de pólvora del navío mandándolo al fondo del mar.

Al llegar a la playa intento aliarse con el hombre que mató a su capitán para salir del cabo. Cruzaron palabras y ahora lo estaba persiguiendo por la selva, todo iba bien hasta que el condenado canalla le disparo.

No le dio de milagro y ahora corría con la intención de atraparlo, tras varios minutos de persecución logro alcanzarlo en una zona libre de árboles; el hombre parecía cansado de huir así que desenvaino un sable y Edward desenvaino sus sables preparados para la pelea. Todo esto paso sin que ambos contrincantes se dieran cuenta de la sombra que los miraba.

Minutos antes…

Naruto había encontrado las firmas de energía humanas y se transportó cerca de la ubicación con el shunsin de hojas; empezó a correr entre los árboles por varios minutos hasta que se detuvo en una rama alta. Observó por varios minutos buscando a las firmas de energía humana y hasta que localizó a ambos hombres en plena persecución claramente hostil; escuchaba los gritos roncos del perseguido claramente enojado, pero no entendía el idioma.

Naruto soltó un suspiro pesado y coloco una de sus manos en un lado de cabeza, se preguntó a sí mismo, ¿por qué sus misiones siempre se complicaban? Desde su primera misión en el país de las olas, que era un simple rango C, que paso a ser un rango A cuando se toparon con uno de los 7 Espadachines de la Niebla o todas las veces que se cruzó en sus misiones con shinobis renegados de clase S, como, por ejemplo: Itachi Uchiha y su compañero cara de pez, si mal no recordaba su nombre era Kisame Hoshigaki. Y por otro lado sus múltiples escaramuzas contra el Sannin psicópata Orochimaru junto a su odioso y traicionero secuas cuatro ojos Kabuto Yakusi, pensó con un gruñido al recordar a esos dos; pero se calmó y continúo pensando sobre su suerte en las misiones y en la vida. O si, sus misiones nunca fueron sencillas… incluso sus misiones de rangos D fueron un desastre.

Naruto no creía en el destino. El formaba su propio camino. Pero si creía en la suerte y él poseía muy mala suerte en todo, excepto en los juegos de azar. Al menos el universo le compensaba. Recordó, riendo entre dientes, como había sido arrastrado por la mujer que vio como su figura materna a cada uno de los casinos y casas de apuestas de la tierra del fuego para vaciar sus cuentas. Una vez que lograron su gran estafa les prohibieron el ingreso a todos los casinos de la tierra del fuego. No conforme con esto, Naruto continuó ganando con su buena suerte en los casinos de las naciones elementales durante su viaje de entrenamiento con su padrino hasta que fue rechazado de todos ellos.

Su recuerdo se fue entristeciendo al recordar a Tsunade Senju. Su primer encuentro y enfrentamiento, y la primera apuesta que le ganó. Llevo su mano a su cuello, tomo el collar del primer Hokague reparado y lo cerro en su mano sobre la joya verde sollozando en silencio. A su mente vinieron los recuerdos de sus amigos y seres queridos. Le dedico a su sufrimiento un momento y después volvió al presente gracias a un fuerte estallido.

Se oculto entre las hojas del árbol en el que estaba y busco rápidamente con sus ojos el origen de la explosión. Rápidamente pudo distinguir que uno de los individuos había lanzado el objeto que provoco el estallido, mientras salía corriendo en otra dirección a través de los postes y las ramas de los árboles; por otro lado, el otro individuo salió disparado por el mismo camino para poder atraparlo. Naruto rápidamente empezó a seguirlos por las ramas superiores de los árboles mientras pensaba si intervendría o no.

Tiempo presente

Tras un buen tiempo de persecución, Edward se detuvo y desenvaino sus sables debido a que su contrincante tras llegar a un pequeño lecho de rio que desembocaba en la cascada cercana; se detuvo y desenvaino su sable para una pelea.

Ambos se miraban analíticamente para poder destapar los próximos movimientos de su enemigo, empezaron a rondar en círculos como dos lobos listos para abalanzarse uno contra el otro para demostrar quién era el mejor.

Edward estaba pensando su situación rápidamente, cuando el hombre que había estado persiguiendo se detuvo tan abruptamente pensó que abalanzaría hacia él con furia y eso le daría una oportunidad de derrotarlo fácilmente pero su enemigo había hecho todo lo contrario. Examino a su contrincante y vio que estaba herido o al menos pensó eso ya que vio su mano agarrando su costado. Esta sería su estrategia, daría un corte vertical con su sable largo y cuando su enemigo bloqueara su ataque, clavaria su otro sable en el abdomen de su enemigo dándole fin a su vida. Así que puso su plan en marcha…pero no resulto… ¡había sido engañado! Después de intentar clavar su segundo sable en el abdomen del hombre, se escuchó un ruido metálico y después sintió un corte en su mano izquierda que le hiso soltar el sable.

Edward retrocedido para evitar la apuñalada con la cuchilla oculta y bloqueo el corte enemigo con su sable; dio una rápida vuelta y movió su sable para cortar a su enemigo, pero este había retrocedido y lo miraba con una sonrisa burlona. Edward apretó su mano en puño sangrante para reducir el dolor del corte y escucho la voz ronca de su contrincante.

-Pudiste haberme ayudado a llegar a la Habana, puede haberte hecho rico, pero ustedes, escoria pirata, son todos iguales, no creen en nada más que el oro en su bolsillo y el ron en su vientre; y por eso ahora eres hombre muerto-dijo el hombre con arrogancia y burla, apuntando su sable hacia Edward

- ¡JA! - Edward rio sin gracia

- ¿Crees que un simple corte en mi mano puede matarme? Ese truco no funcionara dos veces conmigo, además ¿Para qué me habría aliado contigo? ¿eh?,¿Para qué me apuñalaras por la espalda en el momento de llegar a la Habana? No gracias. Tu eres el único que va a morir hoy- respondió Edward dándole una sonrisa burlona y apuntando su sable hacia él.

El ambiente se tensó por unos momentos, ambos se miraban con furia contenida y después ambos dieron dos poderosos gritos de batalla y cargaron contra el otro y la selva quedo en silencio hasta que se escuchó dos sonidos metálicos chocando con dos objetos metálicos.

Edward y el hombre estaban sorprendidos. Sus ataques estaban siendo bloqueados por dos armas de apariencia extraña; pero no era la forma de las armas lo que los había dejado atónitos sino el hombre que las empuñaba, pero una voz saco a ambos de su estupefacción.

- ¡YO ¡- dijo Naruto sonriendo mientras bloqueaba los ataques

Naruto empujo los ataques de ambos hombres mayores hacia atrás apartándolos de él eh interponiéndose en el camino de ambos.

Naruto estaba analizando a ambas personas, viendo si realizaban algún movimiento.

La primera persona estaba a su derecha, era un hombre alto mayor de 30 año, era de tes blanca y tenía una barba en forma de perilla, noto que iba vestido con un abrigo teñido de azul; sus ojos entrenados podían ver que esta ropa estaba destinada a permitir la libertad de movimiento en los brazos y las piernas además de ser un atuendo claramente sigiloso y fácil de perder de vista. Incluso desde su posición podía ver ocho puntos potenciales donde se podían ocultar las armas.

El hombre a su izquierda era más mucho más joven, parecía estar arriba de los 20, era de tes clara y bronceada con tatuajes en sus brazos, su pelo era rubio y estaba desordenado además mantenía una barba descuidada. Estaba vestido con un chaleco de cuero simple y unos pantalones blancos crema descuidados.

Después de analizarlos decidió romper el tenso silencio.

- (¡Hola! ¿Por qué no bajamos las armas?, datebayo!)- Naruto hablo con simpatía en su propia lengua y con un movimiento bajo sus armas, pero no las enfundo.

Esto sorprendió a ambas personas las cuales hicieron lo mismo sin enfundar sus armas.

- (Soy Naruto Uzumaki)- dijo el rubio señalándose a sí mismo y dando una gran sonrisa.

Edward lo miraba incrédulo y sorprendido ya que el desconocido se había comunicado a través de un idioma similar a los dialectos de Asia… después de analizarlo se dio cuenta de que no era un hombre el que los había detenido sino un muchacho de unos 18 años. Cuando vio la cara del chico, rápidamente pensó que era caucásico por su altura y cabello rubio en punta además de su ojos azules; rápidamente dedujo que era un grumete de alguno de los navíos británicos que hundieron, pero descarto la idea al notar como iba vestido, tenía un abrigo de color rojo y debajo una armadura corporal estilo japones junto a lo que parecía una katana si mal no recordaba, Edward no era estúpido sabia reconocer las cosas y a los enemigos cuando estaba cerca, pero algo le dijo que el chico no era lo que parecía.

-Edward Kenway- dijo el Gales inclinando un poco la cabeza a modo de saludo, recibiendo un asentimiento por parte del rubio.

Naruto volteo a ver al otro hombre mayor esperando que hablara.

-James Walter- dijo el hombre con el mismo gesto que Edward, esperando recibir un asentimiento por parte del joven. Pero este le frunció su ceño y le dio una mirada confundida.

Esto tenso a James Walter, ¡porque había sido descubierto!

Su verdadero nombre era Duncan Walpole exmaestro Asesino, no sabía como pero este chico lo había descubierto; se puso a pensar rápidamente, ¿era posible que Ab Tabai contratara a alguien para evitar que llegara a la Habana? ¿Era un iniciado de los asesinos y su misión era darle caza?, ¿Era un templario enviado por Torres debido a que se había demorado en su llegada a la Habana? Mientras pensaba, más se irritaba y perdía su paciencia, después rompió el silencio y hablo en lo poco de japones que sabia.

- (¡Oye mocoso!,¿Vienes tras de mí?, ¡¿Torres te envió?!, ¡O fue Tabai! )- Duncan prácticamente grito sus preguntas con ira contenida por la posibilidad de haber sido traicionado por los templarios.

Naruto noto los nervios del hombre, eh intento calmar la situación, pero no resulto.

- (¡¿Has venido a matarme verdad!?)- Duncan grito con furia y empezó a acercarse al chico.

- (¡No sé de qué me hablas!, No conozco a nadie llamado Torres!)- grito Naruto de regreso. Su paciencia por la actitud agresiva del hombre y sus emociones transmitidas de ira, miedo e incomprensión lo estaban poniendo nervioso.

Cuando Duncan estuvo a una distancia cerca se preparó para atacar al desprevenido rubio…o eso creía él.

Naruto noto como el supuesto James se le había acercado listo para abalanzarse sobre él. Ya estaba preparado para activar el rinegan y entrar en la mente del hombre que lo iba a atacar.

- (¡Mientes! Y será la última vez que lo hagas)- Duncan grito y luego hablo calmadamente extendiendo su brazo y activando su hoja oculta para matar al joven rubio…

Pero su ataque había sido detenido por el joven rubio que estaba agarrando su muñeca con una fuerza de hierro incluso sintió que el hueso de su muñeca se fracturaba; bajo la mirada para ver los ojos del rubio, al ver los ojos, se congelo y sintió algo que hace mucho que no sentía…terror, terror absoluto porque vio como los ojos azules del joven rubio, cambiaban a unos ojos morados con patrones anillados que lo miraban fijamente sin ninguna expresión. Después sintió que algo entraba en su cabeza y perdió el conocimiento.

Naruto había sentido la intención de matar por parte del hombre mayor, así que se preparó. Sintió que el modo sabio le alertaba del ataque a su costado así que moviéndose rápidamente tomo la muñeca de su atacante y la aplasto bajo un agarre de hierro; cambio sus ojos al rinegan y entro en la mente de su atacante por dos motivos. Uno para buscar la construcción tanto verbal como gramatical del idioma que estaban usando antes el cual descubrió que se llamaba inglés conjuntamente obtuvo la misma construcción de otros idiomas, lo cuales eran: español, francés, alemán, italiano, portugués, árabe, turco, latín, griego y algunos dialectos nativos de una zona llamada Caribe, por otro lado, encontró algunos idiomas muy parecidos al suyo estos eran el chino y japones así que decidió aprenderlos; y dos para conseguir información.

Después de un tiempo de sacar la información de la mente de su enemigo descubrió lo diferente que era este nuevo mundo contra el suyo, ya que este mundo tenía varios continentes en lugar de un supercontinente.

También descubrió que había dos facciones que habían estado peleando y creciendo desde las sombras una eran los antiguos mejor conocidos como los templarios y las otra eran los asesinos. Ambos tenían sus ideales y objetivos, pero siempre estaban relacionados con algo llamado Primera Civilización. Naruto decidió seguir investigando y archivando información de la mente del hombre para revisarla después.

Descubrió que este hombre había traicionado a su orden y se uniría al otro bando dándoles información sobre un lugar llamado el observatorio y un cubo de cristal para almacenar una pequeña cantidad de sangre de alguien llamado "Sabio" lo que fuera que significara eso. En si la traición no le sorprendió ya que era común que ninjas renegados se unieran a otras aldeas a cambio de protección o por motivos egoístas; pero lo que hizo enfurecer a Naruto es que esta basura de persona iba a vender a sus camaradas. Decidió que esa sería toda la información que obtendría del él. Salió de la mente del hombre haciendo que este volviera a la conciencia.

Edward no sabía que estaba pasando, primero su pelea fue detenida por el chico menor, cuando se dio cuenta de que el hombre intentaría asesinar al joven rubio grito para alertarlo, pero este ya se había movido e inmovilizo la muñeca del atacante y ahora habían pasado 2 minutos en el que ninguno se había movido ni dicho ninguna palabra, solo estaban ahí parados observándose mutuamente.

Luego una voz asustada y grave le hizo prestar atencion

- ¡¿Qué diantres?!-pregunto Duncan confundido y recuperando

- ¡Eres el mismo demo…uf! - jamás termino su oración ya que un puño se estrelló contra su estómago haciéndolo escupir sangre por la fuerza de impacto. Duncan cayo de rodillas agarrándose su estómago con dolor y jadeando por aire mientras escuchaba la voz del joven rubio.

-Eres una basura Duncan Walpole, vender a tus amigos y camaradas para ganarte el favor de alguien. Me repugnas- dijo el rubio soltando un gruñido y después le dio una patada que lo mando a estrellarse contra un árbol cercano.

-Me conoces ¿Así que te enviaron por mi verdad? - pregunto Duncan mientras se agarraba la zona de la patada y escupía la sangre que se acumulaba en su boca

Duncan escucho una risa burlona y aguda

-No, no- dijo Naruto negando con la cabeza

- Nadie me envió tras de ti…yo vi lo que eres- dijo Naruto mientras que sus ojos se volvían fríos. -Eres un asqueroso traidor que vendió a sus compañeros y por eso serás juzgado- dijo Naruto mientras se acercaba a él.

Duncan se rio y sonrió burlonamente

-Entonces júzgame y mátame por mis crímenes no le tengo miedo a la muerte- dijo con ira y le escupió haciendo que la saliva cayera a los pies del rubio

Naruto solo le dio una sonrisa astuta y un poco malvada

- ¿Quién hablo sobre matarte? Te voy a entregar a tus camaradas cuando los vea, ellos serán los que te juzguen por tu traición- Naruto hablo mientras desarmaba al asesino y le quitaba su túnica dejándolo en pantalones y en una camisa.

Solo recibió un gruñido como respuesta y el hombre quedo inconsciente por los poderosos golpes. Naruto saco un pergamino de transporte de prisioneros, lo extendió en el suelo y coloco al inconsciente Duncan arriba del pergamino. Ejecuto una secuencia de sellos y toco el pergamino haciendo que el cuerpo fuera sellado con una nube de humo.

Edward ahora estaba algo impresionado por las habilidades extrañas del chico, cualquiera habría salido corriendo y gritando por la extraña hechicería del rubio, pero él poseía un sexto sentido con el que era capaz sentir instintivamente cómo las personas y los objetos se relacionaban con él.

Este chico había puesto en jaque a un hombre del doble de su edad con solo un par de golpes.

Luego escucho que lo llamaban, pero estaba tan sumido en sus pensamientos que no vio que algo volaba hacia su rostro, de repente su visión se oscureció; rápidamente quito el objeto que se había estrellado contra su rostro y volteo a ver al rubio que miraba hacia otro lado y silbaba inocentemente. Soltó un pequeño gruñido de molestia y volteo a ver el objeto en sus manos y se sorprendió al ver la túnica del hombre que había estado persiguiendo. Volteo para ver al joven rubio y este le asintió con la cabeza, sin más rodeos Edward se colocó la túnica.

-Saludos Edward Kenway o debería decir Duncan Walpole- Naruto dijo con una sonrisa astuta que enorgullecía a Kurama y levanto su mano para ser estrechada.

Edward no capto de momento el mensaje, rápidamente analizo ¿porque lo había llamado Duncan Walpole? Y sus ojos se abrieron con asombro, le dio una sonrisa digna de un zorro y estrecho su mano.

- ¿Cuéntame que tienes en mente pequeño zorro y que es lo que yo gano a cambio? - hablo Edward con una fuerte voz llena de diversión y curiosidad por el plan de su compañero rubio, ignorando por completo la demostración de habilidades anteriores.

-Pero antes quisiera saber que fue todo eso que hiciste allá- Edward hablo en tono serio

Naruto comprendido que lo que hizo seguramente no era común, soltó un suspiro y hablo.

-Primero quisiera salir de este lugar, y luego te contare mi plan y lo que paso hace un momento- Naruto hablo frotándose la cabeza con una mano en señal de estar avergonzado por haber sido atrapado.

Edward se le quedo mirando, iba a conseguir respuestas, pero ahora no era el momento de hostigar a nadie y menos a alguien que se veía en condiciones perfectas de lucha. Suspirando guardo su espada. -Digas lo que digas amigo, -.

Naruto se estiro y trono su espalda -Por mi está muy bien eso-.

Caminaron hacia el borde del lecho del rio que concluía en una cascada, el par de rubias pudo ver un barco modesto.

-Esa parece nuestra forma de salir de esta isla, muchacho-Edward le dijo a su nuevo compañero, antes de zambullirse del acantilado a un cuerpo de agua debajo de la cascada.

Imperturbable por la llamativa salida de su nuevo amigo, Naruto saltó a un árbol alto que crecía justo al lado de la piscina en la que su amigo se había ido recientemente y se zambulló. Luego corrió por el costado de dicho árbol para estar junto a la piscina mientras su amigo salía a la superficie.

- ¿Cómo llegaste tan rápido si no te zambulliste? -preguntó Edward confundido.

-Ninja-. Naruto respondió con una gran sonrisa zorruna en su rostro como si respondiera todo.

Edward pensó para sí mismo que conseguiría respuestas por su orgullo como gales o se inclinaría ante el rey de Inglaterra y pediría clemencia.

Mientras se dirigían al borde del pequeño lago, pudieron escuchar voces y luego un fuerte estallido. Con una mirada entre los dos rubios, cada uno huyó para esconderse en diferentes direcciones, Edward en un área de arbustos pesados, Naruto en un árbol con bastante follaje y empezaron a escuchar la conversación de los hombres.

Los hombres con uniformes rojos tenían la intención de robar el barco del tipo corpulento, a pesar de que también estaba claro que no había hecho nada malo; incluso tenían la intención de ahorcarlo. Una mirada entre los dos y se decidió que ayudarían al dueño del barco eliminando a los hombres que intentaban ejecutarlo, luego cambiarían ese servicio por un pasaje fuera de este lugar.

Mientras Edward se encargaba de sus objetivos. Naruto usó un par de shurikens para sacar a un par de tropas no muy lejos de su árbol y en lugar de alertar a nadie de su desaparición, formó un par de clones que se transformaron entre los guardias, mientras escondían los cuerpos en unos arbustos cercanos.

Naruto se había retirado a otro árbol, sus clones transformados continuaban con las patrullas del guardia. Sus clones patrulleros pasaban junto a los marineros acorralados cuando uno de los marineros amarrados salió corriendo

- ¡Detén a ese hombre! - ordeno el líder de los hombres vestidos de rojo, su sombrero claramente más elegante, indicando su importancia, si Naruto había aprendido algo era que cuanto más genial te veías, más importante eras.

Algunas de las tropas vestidas de rojo extendieron unos palos de madera y metal, apuntando al hombre que corría. Naruto y Edward aprovecharon esta distracción. Edward llevó a otro guardia a su arbusto, los sus clones mataron a los guardias y Naruto rápidamente elimino al líder con un kunai.

Los clones de Naruto desaparecieron en volutas de humo, dejando solo al tipo corpulento, sus marineros, Edward y Naruto en la playa.

-Por favor, no me hagas daño- El hombre dijo con terror.

Naruto lo analizo rápidamente estaba vestido con un abrigo abierto de cuero y algunas ropas finas de color verde. El hombre era corpulento, un poco menos que Choji uno de sus mejores amigos, parecía estar cerca de los 30, era de pelo rubio y contrario a su propio pelo o el de Edward, estaba peinado y acomodado.

Naruto ayudo al hombre corpulento y a sus hombres

-Tranquilo amigo ¿Quiénes eran esos hombres? Y ¿Por qué intentaron robar tu barco? - Pregunto el rubio mientras desamarraba a los hombres de hombre corpulento

-Me temo que eran compatriotas y miembros de la armada real británica- dijo el hombre con vergüenza. – Exigieron que les entregara el control de mi barco y mis posesiones, pero claro me negué- dijo con pena por el comportamiento de las autoridades.

Eso hizo que Naruto levantara la mirada y hablo incrédulo mientras se formaba una garrapata en su frente por la furia controlada.

- ¿Me quieres decir que tus compatriotas los cuales eran una autoridad se comportaron como meros bandidos? - dijo Naruto inconscientemente soltando un poco de intención de asesina que puso tensos a todos, pero Chomei le aviso de la situación y rápidamente se tranquilizó retirando la presión sobre todos los presentes.

-Pues qué bueno que los salvamos de esos traidores- hablo el Gales haciendo énfasis en la palabra "traidores" y ayudando al comerciante

-Ah, entonces les debo las gracias, amables señores, desafortunadamente no tengo monedas para compartir en este momento. Mi barco está cargado de mercancía, aunque lamentablemente han ejecutado a mi timonel-. El hombre corpulento ofreció con tristeza por la muerte de uno de sus camaradas.

Naruto hizo unas señales con la mano y realizo un justu de tierra para crear una tumba después coloco el cuerpo sin vida del timonel y lo cubrió con tierra, puso una roca y pido el nombre del timonel.

Los tripulantes gritaron por la demostración de hechicería por parte del rubio y empezaron a murmurar en voz baja para no ser escuchados

- Hay que atraparlo y quemarlo- dijeron unos con repulsión

- ¿Para qué nos maldiga? ¡Ese chico es el mismo demonio! - contestaron otros con miedo

- ¿Que les pasa? Nos acaba de salvar y darle una sepultura a nuestro capitán, no sean malagradecidos- otros reprendieron a sus compañeros.

Los murmullos siguieron hasta que los tripulantes decidieron dejar de hablar y murmurar para no provocar la ira del rubio.

Después de un momento de silencio Edward hablo para desviar la atencion del rubio, sabia de lo peligrosa que podía ser la gente con respecto a la hechicería.

-Yo se pilotar un barco-dijo rompiendo el silencio

-Estupendo! Si me acompañan a la Habana les pagare con lo que venda de mi cargamento-. hablo con alegría el hombre corpulento.

-Sí, eso será suficiente, ¿Qué dices, Naruto, la Habana bien por ti? - preguntó Edward.

-Cualquier lugar está bien siempre que haya gente-. respondió Naruto soltando un suspiro cansado. Vio como algunos del tripulante lo miraban con recelo, lo ignoraban o le daban pequeños agradecimientos, pero lo que todos tenían en común era esa mirada con miedo.

-Entonces está decidido, me acompañarás a La Habana y serás recompensado-. dijo el hombre corpulento dijo tomando una caja de mercancía y llevándola a un bote cercano.

- Sabes que al principio pensé que ambos eran piratas por la forma en que manejaste a esos hombres, tan rápido y suave como lo habías hecho miles de veces antes-. El hombre alegre dijo sin darse cuenta de la mirada incómoda del Gales y la mirada confundida del rubio

Piratas, me han dicho que tengo una buena apariencia pícara, pero nunca me habían confundido con el colorete real-. Edward mintió fácilmente deslizándose en una forma amistosa con el hombre.

-Por cierto, mi nombre es Edward y este muchacho es Naruto, mi compañero de viaje últimamente". Edward dijo indicándose a sí mismo y luego a Naruto.

-Stede Bonnet, comerciante de oficio. - Stede dijo con alegría y estrechándoles las manos. Estaba profundamente agradecido por haber sido rescatado por estas amables personas, incluso estaba sorprendido que el joven rubio se tomara el tiempo para darle un entierro a su timonel.

Con las presentaciones hechas, el grupo se dispuso a mover los bienes que los soldados habían descargado de regreso al barco y preparase para zarpar.