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— Diálogos, ya esté en formato de negrita, cursiva, cursiva-negrita o normal —
«Remembranzas»
{Pensamientos}
[Diálogos de Espíritus] o [Diálogos de Espíritus]

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The Curse Project
Por: Fjola Lovely.

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CAPÍTULO 25
La Crueldad de la Realidad

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— Espero que haya una buena razón está vez.

En tempranas horas de la mañana, apenas rondando por las siete, Jun Tao se adentraba en las profundidades del follaje de la isla e iba escoltada por dos zombis con sus habituales atuendos funerarios de la Dinastía Qing, aunque personalizado de acuerdo al zombi. En el caso del fiel acompañante de la Tao, Pailong tenía detalles verdosos en su traje y en su espalda llevaba sin falta sus nunchaku para sus artes marciales. Mientras que el segundo zombie; su traje oscuro tenía detalles rojizos y tenía el rostro cubierto por el talismán que colgaba desde su sombrero.

— Es difícil ser positivos, cuando Zai está involucrada de por medio —Opinó con pesimismo Pailong, quién tenía una expresión de pocos amigos porque minutos atrás Jun (escandalizada y ruborizada), no le permitió llevarla cargada en sus brazos para que así ella pueda dormir, mientras se dirigen al lugar de la reunión.

— Pues más le vale sea de vida o muerte porque ahora estaría haciendo las mejoras a tus prótesis.

Mencionó malhumorada Jun, ingresando en el camino que le abrió paso Pailong y después el otro zombi, le extendió la mano en un sentido caballeroso como punto de apoyo para ayudarla avanzar al estar el terreno rocoso e irregular.

A lo lejos, la joven peliverde pudo percatarse que ya Zahira y Lilirara estaban en el lugar del encuentro… y había una atmosfera algo rara entre ellas. En el fondo, sabía el porqué al igual que muchos que conviven en la posada de Funbari Onsen… Desde la visita que hizo Yoh y compañía hacia la guarida de Hao, bajo el guía de Zai, las cosas han estado algo incomodas o sensibles.

Y una de las más afectadas ha sido Lilirara… pero a comparación de días anteriores, aunque permanecía seria como a la vez persistían unas ojeras debajo de sus ojos; se le veía más relajada. ¿Habrá hablado con Zahira…?

— Aleluya Jun. Pensé que te perdiste en el camino.

La peliverde resopló una risa vacía ante el comentario irónico de la pelimorado por la tardía puntualidad, quién con un cómodo vestuario deportivo estaba sentada sobre un pilar de roca de dos metros de altura. En cambio, Lilirara de pie se resguardaba bajo la sombra de un árbol, recargando su espalda en el tronco con los brazos cruzados.

— Buenos días, Li —Saludó la Tao de buena gana, ignorando por completo a Zai quién no se ofendió al saber que en su relación hay asperezas.

— Buenos días Jun, Pailong y… —Guardó silencio al no saber si saludar al otro acompañante de la china quién tenía cubierto su rostro con el talismán, pero el propio zombi le hizo una reverencia de pie en modo de saludo. — ¿Haz dormido bien?

— Lo fuera hecho, si alguien no fuera concertado una sorpresiva reunión —Contestó en un tono sarcástico dándole una mirada fulminante a Zai, quien tenía una sonrisa de soslayo burlesca e indiferente.

— Bueno hoy aprendiste que el mundo no gira alrededor tuyo y en consecuencia, hay que adaptarse a las circunstancias. De nada.

La sonrisa de Jun se tornó en una mueca con unas ganas de vaciar el cargador de su pequeña pistola, que mantiene oculta, en la insoportable turca que le devolvía con elocuencia el sarcasmo…

— Ya di para que nos mandaste a llamar —Intervino Pailong de brazos cruzados con una expresión aburrida.

— Bien —La mujer de cabello morado dio un aplauso, el cual hizo eco en el lugar. — El motivo es que ya acabó el tiempo de andar descansando y ponernos serios, así que ¿Jun, cuánto has avanzado…?

— Me ha ido bien, por ahora me estoy absteniendo es en las prótesis de… ¿Qué?

La joven de alta cuña se interrumpió asimismo al ver la mueca insatisfecha algo infantil que le hacía Zai.

— Es bueno que equipes a Pailong, pero eso no resuelve la brecha que dejas y eres tú. No sabes defenderte por ti misma —Ambos chinos no pudieron refutar a eso, aunque Zai está al tanto que Jun sabía artes marciales y manejar varias armas pero eso no es suficiente, si lucha con varios adversarios. Su rango de defensa era muy limitado. — Necesito que fortalezcas tus técnicas de Taoísmo para el torneo y eso no lo vas hacer, si tan solo te enfocas en las mejoras físicas de Pai-

— ¡Ya lo sé! —Protestó Jun con un tono algo contundente. — Ya he buscado en los escritos de mi familia, incluso he consultado con Anna pero no es como si mejore de la noche a la mañana —Indicó un poco frustrada consigo misma, desafortunadamente no tenía el mismo talento que su hermano quién logra desarrollar mejor su nivel de furyoku y por tanto, sus técnicas chamanas tienen una mayor fuerza de defensa como de ofensiva.

Un lánguido suspiro hizo eco por el lugar, viniendo de Zai que su cara de descontento y fastidio se había intensificado.

—…Creí que estabas determinada a mejorar.

— ¡Jun está esforzándose…! —El luchador marcial protestó en defensa de su protegida pero unas tentáculos negros emergieron del suelo y se cernieron alrededor del zombi aparte de que uno se aseguro de silenciarlo al cubrirle la boca.

— ¡Pailong! ¡Oye…!

Jun —Zai se bajo del pilar de roca de un salto y cayendo frente a la china, a tres pasos de distancia. Su semblante era serio como su mirada que era tan penetrante como si viera a través de ti: — Incluso si tienes algo más precioso para ti que tu propia vida, los demás podrán pisotearlo fácilmente. Así que el tiempo es lo de menos que tienes a tu favor —A pesar de su actitud displicente, su voz era suave y solemne con un toque melancólico. Por lo que para los demás presentes, no lo sentían como un regaño o crítica sino como un consejo.

— ¿Crees que no lo he intentado? —Cuestionó Jun con un semblante desanimado. — Igual fue en vano porque no tenía nada que ofrecer.

— Claro que si lo tienes —Suspiró Zai en un tono cansado e indulgente. — Solo que como siempre te pusiste a pensar de más.

La chamana de orígenes chino frunció el ceño confundida con una mirada apremiante ante las palabras de la turca: — ¿Qué estás in-?

— ¡Ha-Ah! Ya dije demasiado —Le interrumpió. — Eres inteligente, a la próxima espero ver resultados. ¡Ahora vamos a entrenar…!

— ¡¿A moldear furyoku otra vez?!

— ¡Por supuesto! —Contestó entusiasta, situando sus manos sobre sus caderas.

— ¡Aaargh! ¿Cómo vamos a mejorar con eso? ¡Li, razona con ella! —Pero la chamana estadunidense evadió su contacto visual, haciendo como si no fuera escuchado su solicitud. Jun hizo una cara de pocos amigos.

En cuanto a Zai, se rió divertida con un toque malicioso, pareciendo como una villana que está maquinando un plan maquiavélico. Tanto la Seminoa y el dúo originarios de china, tuvieron un mal presentimiento…

— Está vez el entrenamiento será diferente —Chasqueo los dedos, liberando a Pailong de las mordazas a base de sombras y agregó: — Espero que el maestro pueda guiarnos en esta práctica —E hizo, para el desconcierto de la Tao y Pailong, una perfecta reverencia formal al juntar los pies y a la altura del pecho juntar su mano derecha abierta sobre su mano izquierda empuñada; hacía el segundo zombi que se ha mantenido bajo perfil en silencio.

— ¡¿Ma-Maestro?! —Exclamó Pailong desconcertado al mismo tiempo que el segundo zombi comenzó a reírse.

— Para tal ambición ¿No deberías haber saludado desde el inicio? —Cuestionó el zombi hacía Zai mientras que le respondía el saludo, ignorando al artista marcial.

— Y aún así continúas aquí, escuchando mi petición ¿Significa que aceptas?

El zombi se quitó el talismán que cubría su rostro, revelando el rostro de un hombre mayor con marcadas líneas de expresión, no calculándole más de unos cincuenta años y siendo nada más que Shamon, el líder de los guardias principales de los Tao al ser el más fuertes como a la vez, fue en vida el maestro de Pailong quién le enseño las artes marciales.

Shamon bufó entre pensativo con una sonrisa desafiante. — Dependerá de tú desempeño en una batalla conmigo.

Zahira hizo una mala cara, tal cual a un niño que le demandas que hagan alguna tarea o estudio que no es de su agrado. Y es que la chamana turca no era fan de los combates, pese a tener un buen desempeño en las luchas, ella prefería evadirlos de manera olímpica a menos que fuera estrictamente necesario (Ejemplo: peligro de morir). Sin embargo, Shamon no es una persona que fácilmente ceda a las demandas de terceros, Pailong lo sabía mejor que nadie que para cuando conoció a su maestro… le pidió innumerables veces retarlo y éste se negó tanto luchar como a la vez de entrenarlo.

Fue después de varios AÑOS de persuasión que finalmente Shamon acepto a Pailong como su discípulo. Incluso después de muertos al servir a los Tao, ni le acepto un combate, ni siquiera uno amistoso, hasta el suceso que Yoh Asakura y el resto fueron a China a ayudar tanto a Ren como a Jun. En consecuencia a tal situación inesperada, el antiguo alumno ahora estaba un poco celoso y descontento en esos momentos.

— Está bien.

Cedió Zai, si quería que Shamon colaborara, era mejor cumplir con su inesperada solicitud.

— ¡¿Qué?! ¡No! ¡¿Maestro, por qué…?!

El anciano le hizo un gesto con la mano que guardara silencio. — ¿Con armas, de casualidad?

— Claro —Mencionó, comenzando alejarse del grupo seguido de su retador e ir al sector más despejado para combatir a gusto: — ¿Alguna en específica?

— No realmente.

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En horas de la tarde, en el puerto de la isla, Chocolove junto con Mic estaba haciéndole compañía a su pandilla que vino desde Nueva York a animarlo en la Shaman Fight. A pesar que no logran ver o sentir espíritus con la misma precisión que Manta Oyamada, gracias al parecer a la tecnología Pache, podían ver a través de las pantallas los espíritus como Oversouls.

— ¿Están seguros que no quieren que los acompañen, chicos?

— ¡Vamos, viejo! Ya te escuchas como mi abuela.

— Cuidado, Ben. Así como tu abuela, también te doy tus pataditas —Advirtió en broma Chocolove, causando risas de parte de sus amigos.

— ¡Es verdad, mira que ella le dio su bendición antes de venir a Japón! —Agregó otro de los integrantes de la pandilla que estaba envuelto en una atmosfera relajada y risueña, pero el momento no duró mucho al escuchar la bocina de niebla del barco, advirtiendo de su presencia para que los pasajeros con destino a Tokio; se aproximaran a subir a bordo.

— Bueno Chocolove, sigue entrenando ¡Mi hermano tiene que esparcir risas!

— Ya, ya, Lynn tan poco dramaticemos con la despedida. Vamos a la ciudad a hacer más pasta y luego nos regresamos —Indicó ya un poco fastidiado otro de los pandilleros, el que poseía más una apariencia intimidante pero era el más sensato del adolescente chamán. Por lo que cuando Mcdonnell está ausente como líder, el segundo al mando resulta ser Lulú.

— ¿Consiguieron el trabajo?

— Sí, es un local de veinticuatro horas. Estaremos descargando la mercancía, ya sabes lo típico —Respondió Eve al adolescente. Irónicamente, pese a que Chocolove era el más joven de toda la pandilla Shaft que lucía inofensivo a simple vista, era el quién tenía el carácter más brutal y escalofriantemente calculador, que se gano el respeto entre chicos que le doblaban la edad como la fuerza física.

— Será por dos semanas pero nos pagaran bien —Aseveró Lynn.

— Sí, nos urge con estos indios careros —Comentó en un tono disimulado a su líder, al haber un Pache cerca ayudando a que el barco se estacionara correctamente en el puerto. — O sea, venimos de la misma América, Bro. Un descuento pequeño no le haría mal a nadie.

Mcdonnell tan solo se rio ante la queja de su amigo Ben, para los chamanes los gastos estaba todo pagado tanto el alojo como la comida. Muy diferente de los espectadores, quienes si debían de pagar tanto las entradas para ver el torneo como las comidas y el alojo, entre otras cosas de las mercancías o servicios Pache que comercializan.

¡TODOS A BORDO…!

A continuación uno por uno de la antigua pandilla Shaft se subieron al barco para luego acomodarse desde la barandilla y seguir hablándole a Chocolove que movía los brazos, despidiéndolos:

— ¡Bien, nos vemos Choco! ¡Adiós Mic!

[¡Guar!] Exclamó el felino, a pesar que estaba al tanto de no ser visto por la pandilla humana, igual les respondía al sentir sus buenas intenciones.

— ¡Entrena y no te andes divirtiendo mucho con la dama guerrera!

— ¡Tú sabes a los que nos referimos, Bro!

WHAT?!

La pandilla pronto comenzó a reír con picardía ante la chistosa expresión desconcertada e incómoda del comediante chamán.

— ¡¿Qué carajo se fumaron ustedes, chicos?! —Cuestionó Mcdonnell con un deseo de acertarle un buen coscorrón a cada uno. — ¡Les dije que dejaran las drogas, idiotas!

— ¡Ay no te me hagas el santo! Ya el niño hace mucho se convirtió en un hombre.

Chocolove quiso enterrar su cara en la tierra como un avestruz al recibir la mirada de otros pasajeros que le daba miradas inquisitivas dado al escándalo.

— ¡VAMOS JAGUAR, SACALE EL DRAGÓN!

— ¡GO, GO, GO, GO…!

— ¡Más respeto, chicos! ¡Es una amiga!

— ¡ACABALA! QUE NO CAMINE POR UNA SE-

De improvisto, la pandilla se quedó muda y empalideció, comenzando a sudar frío… eso se debía que el rostro amigable de Chocolove se había tornado serio. Los Shaft sabían cuando el joven estaba enojado, en lugar de un malhumor pasajero.

Cuando regresen, les voy a restaurar ese lenguaje.

{…Estamos fritos…} Pensaron al unísono los Shaft, aunque su líder ya no era alguien brutalmente violento desde la influencia de ese maestro de Sudamérica. Chocolove con lo calculador e ingenioso que es, se ha creado nuevas formas de disciplinarlos tal como cuando fueron castigados al cometer el cruel acto de haberle arrebatado la vida a aquel misterioso anciano, su benefactor… que los ha liberado de sus demonios con un método peculiar.

(…)

De regreso a la posada, Chocolove caminaba encorvado con las manos en los bolsillos de su pantalón y más que irritado, estaba desanimado. Aunque su pandilla era unos idiotas, al final los extrañaba, después de todo eran lo más cercano a una familia desde que perdió a sus padres y les ha agarrado cariño, ante su incondicional apoyo luego de haber hecho las paces. Sabía que en el fondo todavía se arrepentían por lo que le hicieron a Orona Mincy pero dado a que él no era una persona "limpia". Los perdonó por el bien de ellos, su difunto maestro y por encima de todo, por su propio bien.

A cambio, decidió que para agradecerle a su maestro por liberarlo de su irascible enojo causado por el luto; cumpliría su voluntad, sin importar cuán duro sea el camino para lograrlo.

[¡Wuar!]Ante los rugidos de Mic, Mcdonnell alzó la mirada para ver que los causaba. Viendo a lo lejos a Lilirara con su habitual expresión seria y meditabunda. La primera reacción del adolescente fue hacer una chistosa mueca incómoda a la vez que se daba la media vuelta para huir…

{Mejor aquí corrió que aquí quedó} Pensó del neoyorkino, ignorando los gruñidos en modo de reproches del jaguar fantasma por escapar.

[¡Hey~! ¡El Comediante!] Exclamó feliz uno de los fantasmales guerreros Seminoa al reconocerlo, seguido de los otros que comenzaron a llamarlos y de por sí, saco a Lilirara de sus cavilaciones.

— ¿Chocolove?

{…Fuck} Pensó resignado, así que con el mejor semblante se giró, mientras luchaba con su cerebro de no recordarle el momento vergonzoso que sufrió por culpa de las bromas de sus amigos.

— ¡Hola Li-! ¿…Todo bien?

Cuestionó él de improvisto al notar las ojeras de la Seminoa. Desde su visita con el grupo en la guarida de Hao, no se ha pasado por la posada porque con la malcriadez y obstinación de Ren, se mudaron a una cabaña que está en el bosque de la isla. Por lo que sus días se han vuelto en despertar temprano, desayunar sea en el café Pache o con los recursos naturales que ofrece la isla y entrenar como locos sin descanso hasta que cae la noche.

Por lo que ha estado un poco desactualizado en cómo le va al resto de sus amigos chamanes en estos días, gracias al régimen dictador del Tao (y siendo apoyado por un Horo resentido que quiere con mayor ahínco venganza contra Hao luego de recibir un segundo puñetazo)…

En cuanto Lilirara le sonrió con intención de aminorar su preocupación y contestó: — Estoy bien, solo… no he dormido bien.

— Y se nota.

Los guerreros Seminoa tuvieron casi el impulso de estampar una de sus manos en sus respectivas caras ante la honestidad sin tacto del adolescente. No obstante, la chamana no se mostró disgustada u ofendida… más bien, parecía un poco desorientada. Un silencio reino entre ellos dos, mientras que los entes espirituales se mantenían bajo perfil.

— ¿Entonces quieres café o un jugo? —Ante la mirada apremiante de la mujer, agregó: — ¿No creerás que te dejaré irte con esa cara larga? ¡Me aseguraré de sacarte unas risas, mientras charlamos!

[Abandona toda esperanza, Lilirara] Mencionó uno de los guerreros sin querer.

— ¡Calladito se ve más bonito! —Chistó Mcdonnell al fantasma, quién se encogió de hombros y respondiéndole un "Fue sin querer".

En cuanto la chamana estadunidense no pudo evitar sonreír enternecida por el gesto de Chocolove, a pesar de la diferencia de edad, el joven desde que se sumo en este torneo ha sido una buena compañía e incluso un confidente con el que ha podido charlar de varias cosas, temas que algunas veces no puede compartir con Jun como le gustaría.

No comprendía el porqué, teniendo en cuenta la gran diferencia de edad entre ambos pero el adolescente pese a su actitud torpe y payasa le hacía sentirse cómoda, de por sí que a veces Mcdonnell le sorprendía su madurez para seguirle el ritmo a ciertos temas y puede ser porque ambos perdieron a sus padres a una edad precoz. En consecuencia, se criaron entre orfanatos y las calles, por eso quizás podían sentir que hablaban en el mismo idioma.

— Me gustaría.

En cuando el neoyorkino que hace unos momentos estaba zarandeando los brazos en dirección a los guerreros como si espantara moscas sin efecto alguno, mientras recibía ánimos (rugidos) de Mic. No obstante, los Seminoa no se veían en lo absoluto molestos por las acciones del chamán al ser tratados como insectos molestos, al contrario tenían expresiones jocosas al observar como habían logrado avergonzar y fastidiar al simpático chico.

— ¡Entonces, mi lady~!

— ¡Pft~! —Lilirara reprimió en un resoplido una risa al ver como él ahora le ofrecía galante el brazo para escoltarla. La caballerosidad del joven le pareció a la mar de tierna y no pudo evitar preguntarse si así se sentía tener un hermanito, dado a que sus padres no tuvieron más hijos antes de morir y a causa de sus poderes, siempre era desplazada por los otros niños en el orfanato por lo que su infancia fue solicitaría. — Te veo un buen futuro con las chicas.

— Entonces eso es triste —Los Seminoa, tantos los difuntos y no tan difunto, se quedaron confundidos. En cuanto Chocolove que respondió descorazonado, perdido en algún recuerdo del que todos ignoran. —…Porque ninguna se ha manifestado en mis San Valentín.

— Ya aparecerán ¡Todavía estás joven! —Le animó Lilirara y los fantasmas no se quedaron atrás, quienes al menos están al tanto de lo que significa "San Valentín", dedujeron rápido a lo que se refería el adolescente…

[¡Cierto, chico…!] Inició Yogia y el resto de sus camaradas caídos no tardaron en seguirlos.

[El amor te llegará cuando menos te lo espere] Alentó Nitban.

[¡Una bonita chica de buenos sentimientos!] Aseveró Ian.

[…Solo no abras la boca con algún chiste] Y Drysa acabó por arruinar el momento alentador, siendo observado en silencio por el resto de los Seminoa con una mirada de desaprobación, mientras que negaban con la cabeza. En cuanto Chocolove que miraba al cielo con una indescriptible cara magna similar al buda, canturreaba en un tono arrullador:

Voy a morir solo, solito, solín~.

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Cerca de las costas de la isla, había un barco militar inmovilizado en solitario; dónde residían los X-Law, una de las organizaciones chamanas más poderosas que participaban en la presente Shaman Fight y mientras que algunos entrenaban, otros se daban un descanso…

¡Hmm~! ¡Hmm~! —Tarareaba Jeanne, la líder de la organización vistiendo un bonito vestido victoriano de doncella con tonos blancos y negro, mientras que degustaba una variedad de postres que les fue servido por Marco que en esos instantes estaba sirviendo té a los dos menores del grupo.

— ¿No es demasiada azúcar? —Cuestionó Lyserg al ver que la elegante y angelical líder, menor que él, tenía un estomago sin fondo cuando se trata de postres.

— Nunca es demasiado —Contestó la joven albina de aspecto delicado con una adorable expresión seria. — En lugar de preocuparte, sírvete con gusto.

El joven ingles miró un poco abrumado los postres, en otra ocasión fuera estado feliz ante los postres que le ofrecían pero… resultaba que Marco todos los días, sin falta los preparaba en las tres comidas; un variado número de postres y golosinas para la doncella de hierro. De alguna manera, parecía que el hombre italiano consentía a Jeanne de una manera excesiva para recompensarla por sus rigurosos entrenamientos que consisten en la tortura. Pese a su actitud tan inflexible, inesperadamente tenía un lado blando y su mayor debilidad era la pequeña doncella que apenas estaba en sus inicios de la adolescencia.

Por eso Lyserg pese a que el hombre Lasso era inclemente con él, era capaz de tolerarlo al saber que no era un mal hombre, solo tenía sus objetivos claros y… el chamán británico era capaz de soportarlo de buena gana al ver los resultados en fortalecerse.

— Como era de esperar de nuestra líder, Jeanne… ¡Es tan amable como un ángel! ¡No! ¡Incluso los ángeles se enternecen ante su benevolencia! —Halago apasionadamente Marco luego de situar una taza servida al peliverde que después de agradecer el gesto, tomo un sorbo del humeante té queriendo distraerse de lo empalagoso que podía ser el rubio de lentes al consentir y alabar a la albina.

Aunque todos los integrantes de X-Law apreciaban a Jeanne, ninguno alcanzaba al nivel de Marco Lasso que la adoraba e idolatraba más que nadie. Eventualmente Diethel entendió después al contarle Meene junto con John que Marco prácticamente adopto y crío solo a Jeanne. Resultando Marco en un "padre idiota" que adora a su hija.

…De improvisto Lyserg se sintió melancólico porque recordó a su propio padre al reflexionar sobre el tipo de relación que tienen Marco y la joven francesa. Evocando memorias que alguna vez eran felices, ahora le son agridulces…

«— ¡Padre! ¡Padre!

En una gran casa inglesa tradicional de dos piso, entre los pasillos corría un revoltoso niño de llamativa apariencia al tener el aspecto de un ser mitológico como un hada o un elfo. Avanzaba abrazando con cuidado un rompecabezas tridimensional que tenía la emblemática y real edificación del Big Ben de Londres.

Luego de correr por un par de minutos, se desvió a una habitación que era la oficina de su padre y por suerte, estaban abiertas de par en par las puertas. Apreciando en el interior tanto a sus padres en el juego de sillón, tomando el té junto con unos bocadillos. Y ahora centrando su atención con una sonrisa de soslayo en el menor que, en esos instantes sus ojos de un azul grisáceo, similares a los de su madre, se iluminaron y mostró con orgullo su rompecabezas terminado en frente de la pareja.

¡Mira! ¡Lo termine!

Muy bien, cariño —Felicito su madre, acercándose para abrazarlo mientras que su padre tomaba el rompecabezas y lo inspeccionaba con un semblante pensativo.

¿…Está mal? —Cuestionó inseguro al no recibir de inmediato los elogios por parte de su padre, quién era un poco estricto con él.

Por supuesto que está mal —Contestó Liam Diethel, provocando que el menor estuviera cabizbajo, ignorante de la mirada de reproche pero cómplice que le dirigía su madre a su esposo. — Porque a este paso ya no sé qué rompecabezas regalarte, hijo.

Si, si… ¡¿Qué?! —Al levantar la mirada del suelo y ver la sonrisa burlona de su padre, entonces el menor inflo los cachetes en claro puchero porque otra vez le tomaron el pelo. — Muy chistoso~.

Liam dejo a un lado el rompecabezas en el sillón y pronto cargó a su hijo quién se hacía el difícil al fingir una cara de enfado que más que intimidar, resultaba adorable y chistosa para los adultos.

¡Mi hijo es muy inteligente!

¡Hum! ¡Por supuesto! —Dijo como si fuera lo más obvio, todavía haciendo cara de puchero.

Pero sigues siendo muy ingenuo.

¡No lo soy! —Protestó a expensas de saber en el fondo que suele caer mucho en las bromas de su padre. — ¡Ya verás, seré el mejor detective como tú y el abuelo!

Estoy seguro que si hijo, tienes el talento —Le contestó en el fondo orgulloso a su pequeño, mientras que este le devolvía la mirada emocionado…— Pero te falta humildad.

La carita infantil pronto se apago, haciendo una chistosa mueca de disgusto por lo que pronto se giro y extendió sus bracitos hacía su madre. — ¡Quiero ir con mamá! —Los adultos tan solo se rieron por la "rebeldía" de su hijo, pero la mujer igual no dudo en acercarse para cumplir su deseo de cargarlo.»

Y otras le eran tan sólo amargas…

«En una inmaculada habitación de hospital, ocupado por dos pacientes del cual uno era Lyserg Diethel quién yacía sin energías. Aunque mostraba un mejor semblante durante las visitas de su abuelo, era notable que estuviera afectado por la reciente tragedia.

Un suspiro descorazonado resonó débilmente en el dormitorio, proveniente desde el baño interno que posee y era ocupado por Lyserg, quien una vez término de usar el inodoro, se dispuso a lavarse las manos. Entonces cuando alzó la mirada, observo su propio reflejo, viéndose irreconocible al poseer un aspecto demacrado…

Un suave tintineo resonó en sus oídos y notó como sobre su cabeza se asomo una criatura similar a un hada. Una sonrisa a medias se dibujo en los labios infantiles.

Estoy bien, Morphin —Le aseguró al verla preocupada y ella asintió para luego verla girar cautelosa hacía la puerta cerrada del baño. Como si viera a través de ella. Estuvo a punto de preguntarle que sucedía, pero comprendió entonces la actitud del espíritu al sentir una nueva presencia filtrándose en su dormitorio.

Sin dudar, salió apresurado para observar a ese desconocido enmascarado y de ropas oscuras.

¡Espera!

Justo en el medio de las dos camillas, observo al enmascarado de espaldas dejando algo en la silla que minutos atrás usó su abuelo durante su visita.

¡¿Quién eres?! ¡¿Quién era ese ni-?!

De improvisto el desconocido de ropas lúgubres le tapo la boca, su acercamiento fue tan rápido hacía él que incluso Morphin se alarmo y comenzó a golpear como jalonear la capucha de su supuesto agresor. No obstante, el enmascarado no se enojo por recibir el altercado del espíritu, en su lugar, ignorándolo dijo conciso: — No grites. Estas en un hospital.

El menor se calmó, así como la hada quién se alejo pero seguía mirando al desconocido con cautela ya que no podía sentir instintos malignos u homicidas de esa persona enmascarada que amenazara a Lyserg. Era como intentar observar un lago tranquilo que aun con su agua cristalina, no podías ver la profundidad del lago ni apreciar si había peces nadando en ella… lo cual era inquietante.

A continuación, el niño sintió que su boca era liberada y al ver que el sujeto tomaba distancia de él, sin hacer el ademán de irse mientras lo observaba en silencio. Prosiguió a repetir las preguntas, asegurándose de esta vez no elevar la voz.

—…Zai. Es Hao, un chamán.

El peliverde por naturaleza siempre fue un niño avispado e ingenioso, por lo que pronto comprendió que el misterioso hombre era de pocas palabras pero al menos se aseguraba de responderle de manera clara y concisa.

¿Chamán? ¿Cómo un espiritista? —Él asintió. — ¿Entonces sabes por qué…? ¿Por qué ese tal Hao… mi ca-casa…? —Su voz comenzó a romperse sin querer, comenzando a escocerle los ojos dando los indicios que podría llorar. Todavía no podía asimilar la tragedia de hace unos días atrás.

Está reclutando chamanes para sus planes y tú padre se interpuso en su camino —El chamán de la máscara, al parecer incomodo se adelanto de responderle al ver lo difícil que le resultaba formular la pregunta.

¿Planes? ¿Cuáles? ¿Y solo por… eso? —A medida que asimilaba las breves respuestas, un nuevo enojo, resentimiento e impotencia comenzaba a surgir en el corazón del pequeño con aspiraciones de ser detective. — ¿Cuáles son los planes de Hao?

No obstante, comparado a lo que esperaba del hombre, este se mantuvo en silencio. Lyserg se impaciento pero sintió que no saldría nada bueno de forzar una respuesta, así que a cambio decidió reformular otra pregunta: — ¿Y qué hay de ti? ¿Estás con Hao?

No exactamente.

¡¿Eso qué significa?! —Explotó el británico al no recibir toda la información esperada. — Mínimo me podrías explicar porque ese… ¡Ese asesino atacó a mi familia!

El enmascarado suspiró, se le veía fastidiado y para cuando el menor iba a explotar con una nueva rabieta, volvió a resonar en la habitación su voz lúgubre: — Sus planes son reclutar chamanes fuertes y ganar la Shaman Fight. Y yo… —Hizo una pausa, girando a ver a un punto del dormitorio. — Solo impido que mate a más gente.

Lyserg asimiló la nueva información, intentando hallar nuevas pistas y a la vez nuevas preguntas se apilaban, por lo que no dudó en preguntarle al enmascarado pero este al parecer, no había terminado porque tomo la palabra:

No pude salvar a toda tú familia —El pequeño se mostró sorprendido, pudo percibir cierta culpa en su voz. Provocando que la actitud defensiva del niño se aminorara un poco, ya no sintiendo al desconocido como un presunto enemigo. — Mínimo cumplí con el deseo de tu padre.

Entonces el niño recordó que el enmascarado había dejado algo en la silla, pero justo cuando iba a desviar su mirada a ese lugar, notó que el desconocido le dio la espalda y se alejaba, mientras que una neblina oscura comenzaba a emanar debajo de sus pies. De inmediato tuvo el presentimiento que se marcharía definitivo…

Y no podía permitirlo, era la única conexión para dar con el quién importuno su hogar.

¡No te vayas! —Corrió rápido para alcanzarlo con sus piernas cortas a comparación de los pasos largos que daba el desconocido, logrando agarrar su capa con capucha oscura. Lo escuchó gruñir al sentir un peso extra.

Ya hice mi parte…

¡No! Irás tras ese Hao ¿Verdad? ¡Llévame contigo!

No. Morirás.

Lyserg mordió su labio inferior, haciendo sin querer una mueca de puchero como si contuviera tanto el enojo e impotencia que se querían manifestar en llanto… porque en el fondo sabía que ese niño raro no era un ser ordinario. A cambio, frustrado dijo cegado por el resentimiento:

¡¿Y qué?! ¡Por su culpa ya no tengo nada que per-!

Un certero puñetazo sintió el niño del que fue consciente, una vez que sintió el impacto del duro suelo en su espalda. Morphin conmocionada e indignada voló de inmediato contra el sujeto que se atrevió a levantarle la mano a su protegido. No obstante, el enmascarado que por el rabillo del ojo notó su acercamiento e intenciones, chasqueo los dedos y del que se formó su mano una esfera negra traslúcida que se expandió como una onda hasta dar con la hada que la mandó a volar contra la pared, entre las dos camillas y luego cayó sobre la mesa de noche que separa ambas camas.

¡Morphin, no! ¡Ack! —El menor sintió como pronto fue sujetado de la nuca, intentó patear y liberarse del desconocido que creyó al menos un posible aliado, mientras le decía todos los insultos que se sabía.

¿Si quiera te escuchas, imbécil? —Lyserg se estremeció, sintió de pronto su cuerpo entumecido a la vez que todo su entorno se volvía negro. Aun así, podía visualizar en esa densa oscuridad los muebles de la habitación como quienes la ocupan.

{No… no… puedo hablar…} El pequeño británico se angustio ante la nula reacción de su cuerpo en la que era sometido ¿Era causado por ese sujeto? ¿Era él? La confusión como ansiedad de sentirse indefenso nuevamente, evoco sus traumas de aquella noche trágica y se reforzaban con la situación actual.

Tal como una parálisis de sueño, el peliverde sintió que pasaron horas pero la realidad fue un minuto y tan solo reaccionó cuando volvió a escuchar la voz tétrica que le susurraba desde atrás de su persona:

—…Al final, no eres mejor que ese maldito mocoso.

{¿…Qué? ¿Mocoso?} Repitió confundido en su mente, segundos después dedujo a quién se refería ¡¿Lo estaba comparando con ese demonio?! No supo de dónde sacó la fuerza, pero logró girar su cabeza hacía ese odioso desconocido para darle la peor cara irascible que tenía. Sin embargo, sintió como sin delicadeza fue forzado pronto a mirar hacia adelante al ser agarrado por el mentón con la otra mano del enmascarado.

Entonces según tú, no son nada —Soltó el mentón del menor y señalo en dirección donde estaba las camillas y Morphin que con dificultad intentaba ponerse de pie…

El rostro del menor empalideció junto con un vacío asentándose en la boca de su estomago, al comprender hacía que sentido se dirigía la conversación. {No es a-así… no es así…} Repetía en su mente, como si quisiera convencerse de que no tuvo ese pequeño desliz, cegado por sus emociones. No obstante, el enmascarado que poco le importó, lo empujó hacia adelante sin el menor cuidado que provocó que el niño besara el suelo y eventualmente desapareció.

{¡NO ES ASÍ!} Grito, molestándole y doliéndole más las palabras de ese sujeto, que su cuerpo que yacía adolorido por las caídas contra el suelo y ser golpeado como sujetado bruscamente. Nuevas lágrimas se escaparon de sus ojos, odiaba sentirse débil, odiaba haber sido agredido y sin posibilidad de devolver diez veces más todo lo malo que le han hecho…

¡Quería justicia!»

— ¿Todo bien?

— ¿Eh? —Al ver que recibía la atención de los dos líderes de los X-Law con un deje de preocupación junto con Morphin, se rio nervioso e intento disimular mientras se excusaba: — Oh, sí. Sólo me quede pensando…

— Lyserg —Llamó Marco en un tono serio, interrumpiéndole y en el momento que su mirada se cruzó con la del aludido, su expresión severa se suavizo al decir: — No necesitas forzarte.

Diethel presionó sus labios, en un deseo de mantener la compostura y no llorar.

— Es verdad, ya no tienes que luchar solo —Corroboró Jeanne situando su delicada mano sobre la de su compañero, unos años mayor que ella.

—…Gracias… —Dijo finalmente el joven en un hilo de voz, a pesar de la tristeza e incomodad de sentirse vulnerable, en el fondo se sentía agradecido, por el apoyo que recibía ante personas que han sufrido por culpa de la misma persona. No obstante, no podía evitar en el fondo Lyserg comparar este consuelo con él que recibió de parte de Yoh y su grupo.

Con los X-Law se sentía comprendido y que estaba en sintonía con su deseo de destruir a Hao, de vengarnos por arrebatarnos lo que alguna vez fue valioso. Pero con Yoh y el resto de los chicos… la sensación era diferente, pese a la inconformidad de no compartir el mismo resentimiento contra el mismo adversario, igual le hacían sentir ligero y olvidar parcialmente su soledad como su enojo y odio…

— ¿Huh?

La bitácora virtual comenzó a sonar una alarma, rompiendo el cómodo momento entre los miembros de X-Law y cuando los tres fueron a cerciorarse del motivo que sonaban al unisonó los dispositivos entregados por los Pache, que los reconoce como participantes de la presente Shaman Fight; los sentimientos que despertaron entre los tres fue distinta para cada uno al ver lo que aparecía en la pantalla…

"Equipo ICEMEN vs Funbari Onsen. – Hoy, 7:30 p.m."

Porque era el claro indicativo que los Pache habían concluido con las reparaciones del coliseo a causa de la anterior batalla y volvía a retornarse el curso de la Shaman Fight.

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Pronto la noche había caído, en la isla las cosas estaban bastante ruidosas dado que el coliseo volvía a estar abierto en pleno funcionamiento. Se escuchaba las voces de la multitud junto con la de Radim, avivando el espíritu del público que yacía expectante como entusiasta de presenciar la siguiente batalla chamán.

— ¡Finalmente! —Exclamó Ryunosuke mientras que hacía unos movimientos de precalentamiento, parecía entusiasmado e impaciente por luchar pero la realidad es que estaba un poco nervioso y Tokagero era el quién mejor lo sabía.

[No engañas a nadie Ryuu] Le mencionaba el antiguo bandido, pero Umemiya lo ignoraba y buscaba sobrellevar el nerviosismo de anticipación por la batalla.

Por otra parte, Fausto estaba tan acaramelado con Eliza. Coqueteándose mutuamente, sumergidos totalmente en su empalagosa burbuja rosa que los demás preferían ignorar. A pocos minutos iban a marcar la hora pautada de la batalla para que los equipos competidores se acercaran al centro del coliseo, donde se llevaría a cabo la lucha entre los límites del tótem. Por lo que el equipo Funbari Onsen yacía en planta baja del coliseo, lejos de la vista de los espectadores que iban tomando asiento para ver el combate…

— ¿Ya todo está en orden? —Preguntó Yoh divertido al ver que Anna inspeccionaba el espaldar del joven perezoso, dado que ahí lucía perfectamente bordado a mano la comercialización al negocio de las aguas termales.

— Por supuesto que lo está —Mencionó orgullosa la itako de su trabajo de costura, volviendo a dar la vuelta alrededor de su esposo adolescente y apreciar cómo le lucía el uniforme de combate que ella misma le confeccionó con unas modificaciones como sustituir los short por unos pantalones negro e incluirle unos bolsillos en tono naranja que hicieran juego con la chaqueta sin mangas. — Mmm… ¿Debería también abrir un negocio de ropa?

El Asakura casi estuvo a punto de estampar la cara contra el suelo cuando comprendió que el motivo de porque la rubia lo admiraba tanto, creyendo ingenuamente él que ella estaba aprovechando la "inspección" para admirarlo a gusto ¡Pero solo estaba otra vez maquinando sus negocios!

— Creí que habías venido conmigo hasta aquí fue a desearme suerte —Comentó en un puchero el castaño.

La itako que alcanzó a escucharlo, salió de sus maquinaciones de negocios a futuro y le contestó: — ¿Por qué lo haría? Es obvio que el quién ganará serás tú.

En efecto, Anna~

La aludida frunció el ceño y tal como el equipo Funbari Onsen, se giró a confrontar donde provenía la nueva voz. Siendo una presencia inesperada…

— ¡Hao! ¿Qué haces aquí?

El chamán de las estrellas afianzó su sonrisa al observar la sorpresa de su gemelo como la feroz cara de disgusto y desconfianza de la Itako, mientras que los extras al fondo se pusieron como unas estatuas de conmoción como de miedo.

— ¿No puedo darle ánimos a mi hermanito~? —Cuestionó, acercándose al menor de los Asakura y sin este esperarlo, recibió unas palmaditas en la cabeza de parte del Onmyōji. Quién había actuado con tanta naturalidad que parecía que era una dinámica común entre los hermanos Asakura (lo cual era una OBVIA mentira).

El rostro desconcertado de Yoh, quién todavía seguía asimilando el asunto con una chistosa cara de desconcierto… ni hablar de Anna que puso los ojos en blanco mientras su rostro se ensombrecía de una manera espeluznante y parecía que con la mirada le trituraba la mano enguantada de Hao que osó tocar a SU CHICO. Ni hablar de "los extras" (Entiéndase Ryunosuke, Fausto junto sus respectivos espíritus acompañantes, aparte de Amidamaru)

— Bueno sí… —Admitió el castaño menor, rascándose la nuca con incomodidad y algo de extrañeza porque no le desagrado la acaricia en el cabello. Fue raro, más no lo odiaba (Motivo que el milenario chamán de las estrellas internamente se rio divertido al saberlo gracias al reishi). — Pero creí…

— Ah, ¿Por la fabrica? descuida. Lo que sucedió fue una simple diferencia de percepción —Aseveró confiado y elocuente, pero asegurándose antes de actuar como si fuera intuido a que se refería su pariente.

— HoroHoro no lo vio así… —Mencionó no muy convencido, pero sin ninguna actitud de sermón hacía su gemelo y antepasado.

— Tú amigo es muy dramático.

— Tal vez —Admitió con una relajada sonrisa de soslayo, recordando la personalidad de su amigo Ainu. — Pero tiene motivos con ese puñetazo que le diste, otra vez —Resaltó lo último apropósito queriendo hacerle entender el problema a su hermano.

— Yoh no seas como HoroHoro, viviendo del pasado.

—…El que lo viene a decir.

La joven Itako que creció en Aomori, pronto al recibir la atención dos miradas castañas similares pero una expresaba despreocupación y la otra picardía; puso una cara de disgusto ante el dueño de la segunda mirada.

Annaaa~ —Llamó en un canturreo seductor y divertido. — ¿Me extrañaste~?

— Jamás —Contestó tajante, pero Hao no se mostró incomodo ni desalentado. Al contrario, parecía aun más encantado e Yoh se cuestionaba internamente si así era como él mismo se veía delante de sus amigos cada vez que la Itako lo regaña y el sonríe…

Como un masoquista.

— Que lástima, yo sí. Ah ¿Pero le contaste? —Pregunto esto último a su hermano menor y al ver su mirada apremiante, agregó: — De venir a visitarme.

— Ah sí, Anna dijo que-

No —Interrumpió la Itako en un tono indiferente y respondiendo en su lugar mientras que le daba una mirada de advertencia a Yoh, quién se mostraba nervioso como evasivo de esos ojos ámbar. Eso era porque el chamán amante de la música Soul Bob; iba a darle a Hao una respuesta con tacto, en lugar de citar textualmente las palabrotas que dijo Anna aquel día que le comento y se ganó a la vez un sermón como el castigo de aumentar el tiempo de entrenamiento.

Contrario a los pensamientos trágicos de Fausto, Umemiya, más los espíritus sobre lo admirable e imprudente que era Anna al actuar tan desafiante contra el enemigo con un espíritu elemental poderoso; Hao que lee sus mentes, tan solo se entretenía con los pensamientos de Yoh, quien recordaba las consecuencias de haber abordado la invitación del Onmyōji como la lista de insultos que dijo Anna a su persona.

{Mmm, Anna parece estarle haciendo la competencia a Kanna y a Zahira} Medito el milenario chamán ante "los coloridos" que eran los insultos.

— Igual puedes venir a verme con confianza, Anna~.

La Itako casi sintió que su ojo despertaría un tic, odiaba ser llamada por su nombre y sin honorífico dado al significado cultural de que, solo las personas que son muy especiales para el aludido, se les permite ese privilegio. No obstante, Hao lo usaba apropósito sabiendo el significado como buen originario de Japón.

Ella conteniendo las ganas de rodar los ojos, se giró hacía Yoh, ignorando olímpicamente a Hao: — Ya me voy, háganlo memorable —Indicó al Equipo Funbari Onsen que pronto contestaron como unos soldados a su superior al captar la orden. Ella asintió satisfecha y giró con total intención de irse, pasando a una distancia prudente del Onmyōji…

— Ah, entonces yo también debería marcharme…

¡PLAF!

Hao que también se despedía de su hermanito, a la vez seguía con la mirada a la rubia tal como un depredador y gracias a su altura poseía extremidades más largas, motivo por el que logró con facilidad alcanzar a Anna con la intención de sostenerla por la muñeca y detener que se marchara sin él. No obstante, antes de siquiera poder tocarla, recibió a cambio manotazo que hizo un ensordecedor eco.

No te permito tocarme —Indicó Anna que tenía una expresión severa y una mirada feroz, provocando que sus ojos ámbar brillaran como el oro. — Solo Yoh y los niños que tengamos de nuestro matrimonio, serán los únicos hombres que pueden tocarme.

Hao que se mostró inicialmente sorprendido por el manotazo, segundos después sonrío y llevo la mano que le ardía como si se fuera quemado ante el golpe que recibió, de la cual lamio la punta de sus dedo índice y anular que ardía como el resto de su manopla mientras sus ojos castaños se teñían de un tinte rojizo…

Dándole una imagen diabólica, digna de alguien que ha sido calificado como hijo de un demonio.

¡ANNA!

No obstante, el tenso momento se aligero ante la inesperada exclamación de conmoción del nervioso Yoh Asakura que tenía una expresión entre avergonzada, tímida y torpe por las palabras de su esposa adolescente. Dado a lo que implicaba con sus palabras, aunque era lo común en un matrimonio de formar una familia, igual no podía evitar sentirse avergonzado y que la sangre se le acumulara en las mejillas.

En cuanto la Itako, suspiro con una expresión condescendiente al deducir el llamado como comportamiento tímido y nervioso del Asakura menor, incluso hasta podría darse una idea de los pensamientos exactos que cruzaban por esa perezosa cabeza. Era curioso que Yoh siendo una persona abierta como cariñosa hasta rayar a lo cursi, sea tan tímido y torpe para expresar afecto abiertamente en público.

Muy diferente de la joven rubia que era todo lo contrario que hasta ponía los puntos sobre las "i" al exponer su relación con Yoh delante de los demás. Aun así, incluso esa curiosa contrariedad en él, era lindo para ella.

— ¿De qué te escandalizas? Es lo que hacemos como esposos ¡Y ya hablamos de tener dos…!

¡WAAAH! —Grito Yoh, haciendo una chistosa expresión avergonzada con la cara escarlata tan brillante como la luz roja de un semáforo. — ¡ANNA, AQUÍ NO…!

[¡Oh cielos! Cariño, creí que somos melosos pero ellos nos ganan] Comentó Eliza que cubrió sus labios con una mano, en clara sorpresa por el divertido desenlace rosa en la pareja adolescente a pesar de las circunstancias de estar presente ante el enemigo más peligroso.

— Es la juventud mi amor, me recuerda a nosotros a esa edad.

[¡Oh Fausto~!]

— ¡Mi querida Eliza!

[¡¿ES ENSERIO?!] Exploto Tokagero al ver el ridículo escenario que estaba presenciando de sus supuestos camaradas que luchan por la misma causa, olvidando que tienen al enemigo ahí presente. [Puedo comprender con esto, que nosotros somos los únicos sen-] Cuando giro, refiriéndose a Ryunosuke y Amidamaru, se halló el primero llorando a moco suelto mientras que mordía un pañuelo con saña mientras maldecía su soltería. En cuanto al espíritu samurái le daba ánimos a su maestro que mantuviera la compostura. [Estamos condenados en este planeta] Sentencio el antiguo ladrón la inminente destrucción a manos del Onmyōji de las Estrellas.

Por otra parte, en ese breve lapso de tiempo, Hao en silencio con una sonrisa de póker observaba el comportamiento desvergonzado sin sentido de su hermanito junto a su potencial candidata a Reina y su sequito mediocre.

¡Mi~! ¡Mi~! Que enérgicos están —Exclamó Hao con su habitual cara de póker en la que su sonrisa no se reflejaba en sus ojos castaños, sintiéndose superficial. En cuanto al escándalo que armo el Equipo Funbari Onsen y la esposa del líder, gradualmente se silencio al recordar la presencia del milenario chamán.

— ¿Todavía sigues aquí? —Cuestionó sin una pizca de tacto Anna. Provocando que Yoh se pasara la mano en la nuca con una expresión incomoda, ni hablar del resto de los integrantes del Equipo Funbari Onsen que sudaron nerviosos mientras empalidecían…

Tanto Ryunosuke, Fausto, Tokagero y Amidamaru; tenían la corazonada que Hao estaba enojado porque había un aura espeluznante como obscura alrededor del Onmyōji, siendo la guirnalda del pastel esa sonrisa superficial.

— Descuida A~nna~ —Tranquilizo, pronunciando su nombre al separarlo en un tono seductor y aterciopelado pero enfático. En cuanto a la aludida estaba considerando seriamente si cachetearlo o estrellarle una de sus sandalias de madera para volarle la dentadura a la maldita momia con cuerpo de adolescente para así no escucharlo más decir su nombre. — No me iré de tu lado, puedes estar tranquila.

— Además de ser imbécil ¿Acosador?

— ¡Eeeh, Chicos~! —Llamó Yoh en un intento de calmar la nueva atmosfera tensa que estaba surgiendo entre la rubia y el castaño, pudiendo incluso visualizar una leona rugiendo feroz detrás de Anna y un hosco tigre de bengala detrás de su gemelo.

Hao soltó un bufido, casi como una risa burlesca y con un brillo malicioso bailando en sus ojos castaños, contestó: — Dudo ser como Zahira. Ella es tan diligente de seguirme —Observó con satisfacción el sutil cambio de humor en la Itako, viéndola adoptar una postura tensa y defensiva. — ¿Celosa?

Anna solo se limito a resoplar, fue casi como si reprimiera una risa burlesca y cargada del más genuino desdén que le daba un aire sombrío como cínico. No necesito de decir algo, su sola reacción gritaba al Onmyōji como "Patético". La temperatura había decaído bajo cero grados, ni hablar de la aplastante y asfixiante tensión…

¡BIEN COMENZAMOS LA BATALLA, REUNANSE LOS EQUIPOS…!

Por fortuna, el llamado de Radim dando inicio el torneo fue el anhelado escape de los miembros del Equipo Funbari Onsen que salieron corriendo hacía el campo de batalla como almas que lo persiguiera el diablo. Incluso Fausto se sorprendió de su nula fuerza muscular que hizo girar rápido las ruedas de su silla de ruedas.

No obstante, Yoh fue el único que no se retiro junto con Amidamaru que valientemente contra todo instinto de sobrevivencia, permaneció al lado de su maestro para apoyarlo.

— Ya regreso, Anna.

La aludida al escuchar la voz del menor de los Asakura, casi de manera instantánea desvió su atención de Hao hacia Yoh y su expresión de desdén muto a una más relajada. Era evidente que para la rubia solo había un lugar en su corazón y cuan especial era para su persona el futuro heredo del clan Asakura, siendo el cambio de personalidad en ella tan abismal que parecía irreal. Ver dicho cambio en Anna, le alivio al amante de Soul Bob que, si bien tiene el gusto culposo de a veces molestar a Anna, una cosa era bromear y otra hacer que ande indispuesta e incómoda.

— Dalo todo —Respondió ella, haciendo que el esposo adolescente se riera como caracteriza. En cuanto a Hao que nuevamente se había sentido desplazado como minutos atrás…

— Y Hao —El aludido que mantuvo su afable expresión superficial, no espero ser llamado de pronto pero mantuvo su careta como disposición de escuchar a su otra mitad. — Gracias por venir a darme ánimos.

— No hay de qué —Contestó vacíamente el Onmyōji, quien ya estaba aburrido y esperaba concluir su "visita" para marcharse.

De pronto Yoh le sonrió de manera jovial, casi deslumbrante que le daba un toque infantil al prometer: — Y también por aclarar el malentendido —Hizo una pausa, chispeando un brillo ladino en sus ojos castaños, viéndose como un niño planeando una inofensiva travesura a los ojos de los presentes. — ¡Así que iré a verte mañana, Nii-chan!

— ¡Tú-!

A continuación, Yoh salió corriendo hacía el campo de batalla antes de escuchar las quejas de su gemelo mayor, quién mostró una expresión disgustada e incómoda que solo se agravo al escuchar la risa de su otra mitad mientras se alejaba hacía el cegador brillo de los reflectores del coliseo hacía el centro.

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FIN DEL CAPÍTULO 25.

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¡Finalmente volví! Tarde pero seguro x"D. En cuanto al capítulo tuve complicaciones, porque ya nos estamos acercando a un arco que dentro de este mismo, contiene mini-arcos y de por sí, estaríamos ya a mitad de esta historia. PEEERO me bloquee, porque estaba calculando en cuantos capítulos puedo resumir unos temas relevantes para luego abordar el mencionado arco que será un lío escribirlo (Ay de mí :'v). Al final, calcule entre dos o tres capítulos y luego viene la desenfrenada montaña rusa ¡No tienen idea lo que les esperas! jajaja XD

¡Ah! Y para los que no lo sepan aún… ¡SE CONFIRMO QUE SHAMAN KING FLOWER LA ANIMARAN Y SE ESTRENA PARA EL 2024!

Veremos a Hao ya como el Shaman King (lo más importante para mí xD), al hijo de Anna e Yoh ¡Y MUCHO MÁS! El tráiler ya está en Youtube :3

Y para concluir, sin falta doy los agradecimientos por el apoyo continuo:

Tanto a los que me comentan, expresando sus opiniones sobre cada capítulo lo cual aprecio mucho. Me agrada saber sus reacciones durante las lecturas, gracias a: Mikaelsonforever.

Los que dan unos minutos de su tiempo a dejar sus votos/kudos siempre e incluso hasta en todos los capítulos. De verdad gracias a: Mikaelsonforever /-/ FiveBlueTwree /-/ _Anna_Asakura_ /-/ sakura-th /-/ Gghala000 /-/ ChinaSoliz8 /-/ Fatimapaulina200 /-/ jj4679y /-/ Demon_Six /-/ NathalyRaga /-/ AtsukoHiroko /-/_mxcabrx_ /-/ AcostaCesia06 /-/ ¡Y a todos los anónimos lectores que dejan kudos en Ao3!

Asimismo, gracias por esos lectores nuevos que han considerado darle una oportunidad de leer mi historia, sumándola en sus listas de lecturas. Espero logren disfrutarlos: Az16482Mia y JocelynOjeda1.

¡Gracias por su continuo apoyo (y sobretodo la paciencia por mis largas ausencias)! Nos leemos en algún próximo jueves o sábado. Cuídense, les deseo a todos un feliz fin de semana y un abrazo virtual.