Capítulo 1: "Ojos Verdes"

Harry despierta sintiéndose desorientado, solo para enfocar la vista y ver fantasma rodeándolo.

-¿Sirio?¿Remus? - susurro aturdido, parpadeó repetidamente pero los fantasmas aún están ahí.

-¿Harry?

Harry se estremeció ante la mano en su hombro, no notó que había otras personas más en la habitación, palideció al ver un rostro idéntico al suyo a excepción de los ojos, a su lado una pelirroja de ojos verdes idénticos a los suyos lo miro preocupada.

¿Qué está pasando?¿Estoy muerto?

De repente imagen tras imagen pasaron ante sus ojos. Se horrorizó por lo que vio, estos parecían ser memorias recuerdos de otro Harry.

-¿Harry cariño? - está vez fue la madre de su contra-parte la que le pregunto, la miro anonado pero se recuperó rápidamente. Tiene que salir de ahí para poder pensar con tranquilidad.

-Estoy bien - dejó los cubiertos que aún está sosteniendo, el metal hizo un ruido sordo que resonó en la habitación debido al silencio - ya no tengo hambre ¿puedo retirarme?

Lily y James lo miraron preocupados pero sus miradas se desviaron de él hacía el otro joven en la mesa, Remus y Sirius tenían una mirada que jamás antes le habían dirigido en su mundo. Trago saliva y espero a que le den permiso. Pasaron varios minutos cuando finalmente fue James que lo dejo ir.

-Esta bien Harry puedes retirarte

Se levantó e abandonado la habitación, se movió en piloto automático, dejó que las memorias del otro Harry lo guíen a través de la casa que es completamente desconocida para él. No tardó mucho tiempo para llegar a la que supone es su habitación, no miro la habitación en absoluto, simplemente se sentó en la cama.

Cómo si le hubieran hecho un balde de agua fría, su cuerpo tembló incontrolable-mente, las memorias del otro Harry seguían viniendo una tras otra. Año tras año, con cada año que pasaba las cosas se iban poniendo cada vez peor.

-Esto no puede ser posible - susurro, los ojos le ardiendo de las lágrimas no derramadas, sintió ira, sintió asco de este otro Harry. El trato hacía las personas que considera su familia por su parte es atroz, tan horrible que quiere golpearlo, hechizarlo. Quiere hacer tantas cosas pero ahora no puede hacer nada, se desplomó sobre la cama, dejo que la angustia lo consuma, las lágrimas le corrieron por las mejillas hacía los costados, se quedó mirando el techo. No podía lograr pensar en nada que no fuera lo que acaba de ver.

Ni siquiera podía lograr concentrarse lo suficiente como para recordar como llego ahí.

Cerró los ojos con fuerza, un destello de luz verde es lo último que recuerda, pero por su vida no logra recordar nada más que eso. Gruñó estresado, el techo rojo en la habitación de su contra-parte le da náuseas, ya ha visto demasiada sangre a lo largo de los últimos años como para odiarlo, el color que una vez amo ahora es el color que más odia. Con un movimiento de su mano el color rojo paso a ser un azul oscuro, también cambio las cortinas, las sabanas y fundas de sus almohadas, el color de la alfombra alrededor de la cama. Ya no quería tener que volver a ver este color a menos que sea inevitable, ni siquiera podía ver su propia sangre sin recordar tantas muertes, solo los rostros de la gente que no pudo salvar, entre ellos Sirius y Remus. Volver a verlos fue un golpe duro, si no hubiera estado en shock en ese momento pudo haber cometido un error incorregible. Ver sus rostros tensos y desconfiados hacia él fue doloroso pero no podía culparlos, no después de ver todo lo que había hecho, les hizo tanto mal, en especial a su hijo. Ni siquiera podía culpar a Lily y James por odiarlo, también les hizo tanto mal a ellos que no importa lo que haga, jamás podrá compensarlos.

Como le gustaría poder abrasarlos, decirles cuanto los ama y cuan doloroso fue sus muertes para él. Quiere abrasar a su padrino hasta no poder más, llorar y contarle tantas cosas, pasar tiempo con él, para compensar el tiempo perdido. Quiere que Remus lo consuele como solía hacer en su mundo, quiere correr con él por los bosques como solían hacerlo durante las Lunas, Ambos fueron sus padres de nombre y corazón, ambos lo cuidaron, lo consolaron y lo ayudaron a crecer, juntos también lo entrenaron, gracias a ellos logro vivir hasta ahora. Así que cuando se fueron fue un gran golpe, cuando Sirius murió tenia a Remus que lo ayudo con la perdida, pero cuando Remus murió se necesitó de muchas personas para ponerlo de pie una vez más, ni así volvió a ser el mismo, Ron y Hermione hicieron todo lo que estuvo a su alcance para ayudarlo, fue por ellos que no se rindió en ese momento, solo fue uno de sus muchos momentos oscuros.

Suspiro, no es momento para esto, necesita saber que día es hoy. Si los recuerdos son de ayuda, debería haber un calendario en la cocina, para llegar hasta ahí debe pasar por la sala de estar y el comedor, pero no quiere encontrarse con nadie en el camino, no quiere tener que explicar por qué no está en su habitación. Tal vez podría esperar hasta mañana en el desayuno, con eso en mente se propuso descansar, mañana sería un día demasiado agitado y tiene mucho por hacer.

Se quedó dormido con la vestimenta del día y en la posición en que cayó por primera vez. Sin saberlo, tanto James como Lily lo habían ido a ver a altas horas de la noche, fue una gran sorpresa para ambos ver como el color de la habitación cambio de rojo a un azul oscuro, muchas preguntas se les vinieron a la mente pero finalmente decidieron por dejarlo para la mañana, James transfiguro sus ropas en un piyama cómodo, Lily lo ayudo a acomodarlo en la cama, lo arroparon. Lily se detuvo un momento a acariciar su cabello y le beso la frente, James al otro lado le susurró al oído a Harry.

-Te amamos Harry - ambos dieron una última mirada antes de salir y dirigirse a su propia habitación.

Harry se despertó con miedo, antes de que se diera cuenta de lo que está haciendo, salto de la cama para caer de pie y a tientas busco su varita en su brazo izquierdo, solo para sentir el vació e ausencia tanto del estuche de varita como la misma varita, solo para recordar unos segundos después que ya no usa varita y ahora mismo no se encuentra en peligro. Estar tanto tiempo en peligro constante le provoca una paranoia masiva a una persona, su cuerpo se mueve por instinto ante cualquier cambio en el ambiente o ruido fuerte. Parpadeo repetidas veces para aclarar su visión como su mente, pero todo a su alrededor aun sigue siendo borroso y su mente desordenada, frunció el ceño, es como antes de que su visión se arreglara con magia, esto no tendría que ser posible. No tiene unos anteojos de repuesto encima ya que ya no le son necesarios.

¿Y ahora?

No puede andar sin ver, no ver es lo mismo que entregarse a los Mortifagos, sino puede ver no puede luchar. Muchos magos habían perdido la vista durante las batallas, no vivieron para contarlo, ninguno de ellos lo hizo, y ahora su miopía lo ha dejado a merced de ellos. Debe encontrar una solución lo antes posible, con eso en mente primero debe saber dónde está. Parecía ser un lugar chico pero no lo sabe con exactitud, tanteo con pasos cortos, pudo sentir una alfombra bajo sus pies, esto le pareció raro, choco contra lo que parecía ser una cama, a su lado una mesita, ahí encontró una varita y unos anteojos. De inmediato se los puso, cuando su visión se aclaro pudo ver una habitación y recordó donde está, como se pudo haber olvidado lo que le sucedió anoche cuando fue tan reciente, hace tan solo unas horas. Tomo la varita, con un rapido Reducio la varita se encogió lo suficiente para entrar en su bolsillo, solo en ese momento cuando fue a guardarlo que se dio cuenta que ya no lleva puesto la misma ropa con la que se quedó dormido. Su sangre se heló ante el pensamiento de que alguien lo haya cambiado y para eso tuvo que haberse acercado lo suficiente y no se haya dado cuenta de su presencia.

La boca se le amargo ante el hecho, tal vez habían sido Lily o James pero no lo podía saber, por sus recuerdos y el comportamiento del otro Harry no cree que ellos hubieran querido hacerlo a voluntad. Harry había despotricado varias veces con ellos por tratarlo como un niño, lo que había llevado a grandes discusiones que terminaban muy mal. En todas Harry dijo cosas horribles como deseándoles sus muertes o que ellos no fueran sus padres, siempre terminaba con un Harry furioso escapándose de la casa, un James frió y sin emociones consolando a una Lily llorando por las duras palabras de su hijo. Su relación se fue deteriorando cada vez más debido a la culpa de Harry pero aun así James y Lily jamás se rindieron con el aun cuando el tiempo fue pasando. En verdad quiere estrangular a su contra-parte por ser tan idiota e imbécil, ni siquiera se da cuenta de lo que tiene y jamás lo sabrá ahora...no se había detenido a pensar en esto antes debido al impacto de aparecer de la nada en un mundo paralelo al suyo pero...

¿Qué le sucedió a su contra-parte?¿A dónde fue?¿Está vivo?

Todas estas son incógnitas que no tienen respuesta y puede que no las tenga pronto. Se cambió de ropa y abandonó la habitación, los pasillos vacíos le dan escalofríos, escucho voces suaves y otras más altas cada vez que se iba acercando más a la sala de estar, se asomó por el pasillo. Ahí vio a Lily y James conversando y empacando algo, se quedó medio escondido observándolos hasta que Lily lo vio.

-Buen día Harry - le saludo con una sonrisa temblorosa.

-Buen día - devolvió el saludo, James se dio la vuelta para mirarlo sorprendido, Lily igualmente, no habían esperado una respuesta de su parte - buen día... - saludo ahora algo incómodo. No tendría por qué ser incomodo saludar a sus padres, tendría que ser algo común y hogareño. James noto su incomodidad y se apresuró a desviar la atención sobre si mismo.

-Harry recuerdas que hoy iremos a lo de los Weasleys ¿Si?

-Lo había olvidado... - la verdad es que no tiene recuerdo alguno de esto. Es como si su contra-parte lo hubiera descartado como algo que no vale la pena recordar. En verdad es un imbécil.

-Bueno, como dijiste que no querías ir, decidimos permitirte quedarte con la condición de que un adulto te supervise... - Lily lo último lo dijo con nerviosismo y un poco de miedo ante su reacción.

-Está bien - estuvo de acuerdo, por lo menos no debía enfrentar a tanta gente de una sola vez y le daría más tiempo para adaptarse - ¿Quién me cuidara? - aquí James y Lily se miraron nerviosos, ninguno de los dos quería decirle pero finalmente Lily se cansó de las miradas y empujo a James hacia Harry. James se aclaró la garganta tratando de desviar su nerviosismo.

-Sirius no puede cuidarte debido al trabajo, una llamada de último momento, los Longbottom irán también a lo de los Weasleys y todos nuestros otros conocidos o están ocupados o irán a la fiesta, solo hay una persona disponible... - James se retorció las manos y se trabo al final, Harry espero paciente a que su padre tomara el valor suficiente para decirle. Tuvo una sospecha de quien podría ser pero debía escucharlo de James para confirmarlo. Después de varios minutos de silencio repentinamente fue cortado por alguien llamando a la puerta. Lily aprovecho la intervención para salir corriendo de la habitación y atender, esto solo puso más nervioso a James que ahora empezó a saltar de un pie a otro, su mirada se desvió de el hacia la entrada de la sala, esto se repitió varias veces. Escucho pasos y Lily volvió a aparecer pero esta vez acompañada.

-Cierra la boca Potter y no te quedes ahí parado como un retardado - se burló el Slytherin. Harry cerró la boca tan rápido que se pudo escuchar un clic, parpadeo repetidas veces y espero que su visión no lo estuviera engañando, pero nada cambio. ¿Snape?, de todas las personas disponibles Snape lo va a cuidar ¿Cómo es eso posible? . Solo en ese momento recordó que Snape en su mundo había sido amigo de su madre, como sus padres no han muerto es de esperarse que su amistad aun este presente.