- Encárguense de los demás - ordenó - Yo mantendré ocupado a Higi

- Pero Inuyasha, aún no amanece

- No importa Miroku, debo asegurarme de que siga con vida

Una gran batalla se desencadenó en ese instante

- ¡Fuera de mi camino malditos repugnantes! - gritó el lobo al mismo tiempo en que pateaba a una de las criaturas

Kirara atrapó a otro con sus dientes, sin embargo, uno de ellos se abalanzó sobre Sango

- ¡No te atrevas a tocar a mi Sango! - gritó el monje lanzando uno de sus pergaminos, exterminándolo

Kohaku y Musuko los destrozaban con sus espadas. Inclusive Ginta y Hakkaku asesinaban a algunos

- Son demasiados - dijo el monje, defendiéndose con su cetro

- Tú vienes conmigo engendro - dijo, mientras que, de un salto, se posicionó sobre su lomo

Higi comenzó a bambolearse, intentando sacarse al híbrido de encima

- ¡Quédate quieto maldito animal!

Tienes que matar a ese híbrido

Las órdenes de Saishonomajo retumbaban en la cabeza del monstruo

De un giro, logró lanzar a Inuyasha al suelo, el cuál desenvaino a colmillo de acero

- No me dejas opción maldito - murmuró

Necesito cansarlo sin hacerle daño

Pensaba escabulléndose entre las patas del animal. Mientras, detrás de él, más monstruos seguían llegando a atacar a sus amigos

- Maldición... esto no tiene fin - dijo entre dientes

- ¿Qué está haciendo?

Preguntó Kohaku al ver a Inuyasha saltar al lomo de Higi y descender entre sus pies, una y otra vez, mientras el animal intentaba atraparlo

- Está intentando agotar sus energías - respondió el monje

Muy astuto Inuyasha

- Ja, no sabía que eras tan bondadoso bestia - se burló

- Cierra la boca sarnoso - gruñó

En ese momento, una de las patas del monstruo, golpeó a Inuyasha, lanzándolo fuertemente contra la pared

- ¡Inuyasha! - gritó su amigo, imposibilitado de acercarse

La tierra levantada por el impacto se disipó, mostrando el rostro del pelinegro, quién hacía muecas de dolor

- Maldito - susurró

Higi se abalanzó rápidamente sobre él, lanzando otro golpe que, con dificultad, pudo evadir

Maldita sea... tengo que ayudar a esa bestia

Pensó, sin embargo, fue rodeado por otros monstruos

- ¡Déjenme pasar! - gritó, golpeándolos sin éxito

- ¡Nos están rodeando! - gritó Musuko

Kirara retrocedió, cubriendo con su cuerpo a la exterminadora, al mismo tiempo en que gruñía

Están impidiendo que nos acerquemos a Inuyasha... eso significa que...

- ¡Ten cuidado Inuyasha! ¡Quiere matarte!

- Ja - se burló - Un monstruo como él no podrá derrotarme tan fácil - dijo, evadiendo otro ataque

Maldición, aún no termina la noche de luna llena

Pensó, al mismo tiempo en el que el rostro de su esposa venía a su mente

Kagome... resiste un poco más... ¡No te dejaré sola!

Las garras de Higi hicieron contacto con la piel indefensa del híbrido, el cuál desprendió varios hilos de sangre al ser lanzado contra la pared nuevamente

- No puede ser - susurró Koga

- ¡Inuyasha! - gritó Miroku

El pelinegro estaba en el suelo, intentando respirar, cuando el monstruo se acercó y empuño sus garras con la intención de matarlo

No...

Una luz brillante salió del lomo del demonio, el cuál emitió un agónico grito mientras caía al suelo, desangrándose

- Se... Sesshomaru - murmuró Inuyasha al mismo tiempo en que veía la figura de su hermano

- ¡Amo Inuyasha! - saltó a su hombro - Está muy herido

- Anciano Mioga - giró su mirada - Co... cobarde

En ese momento, una luz envolvió al híbrido, su pelo comenzó a volverse plateado y sus garras y colmillos emergieron nuevamente

- Inuyasha - sonrió su amigo, mientras seguía eliminando monstruos

El híbrido se puso de pie, empuñando a colmillo de acero, el cuál se transformó al instante

- ¡Ya me cansaron todos ustedes! - comenzó a cortar los monstros con su espada - ¡Apártense! - gritó, al mismo tiempo en que los demás corrían en dirección de Sesshomaru - ¡VIENTO CORTANTE! - lanzó, aniquilándolos de un solo golpe

- Increíble - dijo Kohaku

- No puedo creer que la estructura haya soportado el viento cortante sin ser dañada - dijo Miroku

- ¡Higi!

Gritó Musuko tomando al pequeño animal, el cuál había vuelto a la normalidad

- No puede ser - sus ojos se llenaron de lágrimas - ¡Está muerto!

...

- Vaya... Sesshomaru mató a ese gato - se mostró sorprendida

En ese momento, un dolor agudo en su pecho se hizo presente

- ¡AHHHHH! - gritó - ¡Esa bruja! - cayó de rodillas al suelo

- Hi... Higi - pronunció mientras la imagen de su hermano llorando, con el animal en sus brazos, se veía en la parte superior de aquel lugar dominado por la oscuridad

Miles de imágenes comenzaron a atravesar aquella alma, desde el día en que lo recibió en sus brazos, hasta aquel instante contemplando el amanecer, justo antes de que todo este infierno se desencadenara

- Yo tuve la culpa - dijo, comenzando a llorar - Por mi descuido estás... estás... ¡estás muerto! - gritó agónicamente - ¡SAISHONOMAJO! - gruñó

- Aquella mancha en sus poderes se está haciendo más grande - murmuró su padre

- ¡TE DESTRUIRÉ! - gritó con una voz demoníaca, al mismo tiempo en que una energía maligna se apoderaba de ella

- Yorunokagi - dijo su padre - Si no te controlas, puedes morir tú también

- ¡CIERRA LA BOCA! - sus ojos emanaban odio - ¡RECUPERARÉ MI CUERPO A COMO DE LUGAR!

- No puedo respirar - dijo la bruja, tomándose el pecho

- El campo... - murmuró Kagome - El campo de energía se está debilitando - logró sentarse aunque su movimiento seguían reducido

- Señorita Kagome - susurró Rin, quién no podía moverse

- El alma de Yorunokagi... está sufriendo - pronunció, observando a Saishonomajo retorcerse - Ella... ella amaba a Higi - sus ojos se volvieron tristes - Pobrecita

Sesshomaru lo mató

Las palabras de la bruja retumbaron en la mente de Rin

- Amo Sesshomaru - susurró, cerrando sus ojos - Por favor... por favor reviva a Higi

...

- ¡HIGI! - gritó, abrazando el cuerpo del animal - Por favor... por favor, responde

Su llanto era desconsolado, provocando que todos los presentes se sintieran invadidos por aquella tristeza, incluido el mismo Koga

- Musuko - Kohaku se arrodilló a su lado, poniendo la mano en su hombro

- Lo entiendo - dijo el lobo - Sentí lo mismo el día que Kagura asesinó a mis amigos

- Sesshomaru - gruñó Inuyasha, apretando sus puños - ¡Sesshomaru! - gritó al ver a su hermano alejarse, en compañía de Jaken - ¡¿Por qué lo mataste?!

- Pero que desagradecido eres Inuyasha - dijo el pequeño demonio - Si el amo bonito no lo hubiera atacado, estarías muerto en este momento

Es verdad... Sesshomaru asesinó a Higi para salvarme la vida

Miró a Musuko, quién no apartaba su rostro del rostro del pequeño animal y una sensación de culpa lo invadió

- Yo... lo siento Musuko - dijo, mirando el suelo

- Sesshomaru - dijo el monje - Tú puedes revivirlo usando a colmillo sagrado

- No te gastes Miroku - intervino el híbrido - Ya sabes como es él...

- Higi - susurró el joven - Tú... tu eras lo único que hacía feliz a mi hermana... - acariciaba la pequeña cabeza del animal - Jamás olvidaré... todos los momentos que pasamos juntos... Yo - volvió a romper en llanto - Yo... no me perdonaré el no haber podido ayudarte Higi

El demonio había avanzado unos metros cuando una voz comenzó a resonar en su mente

- Amo Sesshomaru

- Rin - murmuró, abriendo sus ojos ojos y frenando su caminar

- Por favor... por favor, reviva a Higi

- Rin... ¿eso es lo que deseas?

- Reviva a Higi... por favor

En ese momento, colmillo sagrado comenzó a palpitar

- ¿Tú también quieres revivirlo colmillo sagrado? - tomó la empuñadura de la espada y cerró sus ojos, volviendo sobre sus pasos

- ¿Qué... que está haciendo amo bonito? - preguntó Jaken, al ver pasar por su lado al demonio

- Sesshomaru - murmuró su medio hermano al verlo acercarse al joven Musuko

- Señor Sesshomaru - dijo Kohaku, poniéndose de pie y alejándose

El joven moreno levantó la mirada y se topó con los friso ojos del demonio

- Apártate - dijo sin emoción alguna

- Musuko - se acercó Kohaku - Ponlo en el suelo

El exterminador obedeció y, luego de dejar el cuerpo del animal, se apartó. La espada comenzó a emitir su característico brillo azul y su dueño, al agitarla, logró cortar a los sirvientes del inframundo, los cuáles estaban rodeando el cuerpo del pequeño gato

- Higi - murmuró Musuko al ver como el animal abría lentamente sus ojos, observando a su alrededor - ¡HIGI!

Se abalanzó sobre él, tomándolo en sus brazos, sin dejar ni una lágrima sin derramar

- Qué alivio - murmuró

El animal comenzó a restregar su cara por la cara del joven, en señal de felicidad

- Muchas gracias señor Sesshomaru - sonrió Kohaku

Sesshomaru

Pensó Inuyasha, emitiendo una leve sonrisa

...

- Higi - abrió grande sus ojos - Su corazón... volvió a latir - murmuró

- ¿Cómo lo sabes? - preguntó su padre

- Lo siento - sonrió - Higi - sus ojos se llenaron de lágrimas - Estás con vida

Cayó de rodillas al suelo

- Yorunokagi - corrió, arrodillándose a su lado - ¿Estás bien?

- Me siento... débil

- Te dije que no debías hacer eso - apoyó la cabeza de su hija en su hombro

- No importa - dijo sin dejar de sonreír - Higi... mi amado Higi, está con vida - cerró sus ojos

- Hija - acarició su pelo

Saishonomajo dio una bocanada de aire, al mismo tiempo en que se ponía de pie

- Al fin... se calmó esa maldita - murmuró, casi sin aire

El campo... está recobrando sus fuerzas

Pensó, apoyada en la pared

- Yorunokagi - le susurró a Rin - Está feliz... ¿Por qué?

La joven sonrió desde el suelo, comprendiendo lo que estaba sucediendo

Gracias... amo Sesshomaru