En la cafetería de la familia de Sawada en el distrito comercial.
"Aquí tienen chicos" Sawada trajo una bandeja con las bebidas que habían pedido.
"G-gracias Sawada" Michiru agradeció mientras la chica le sonreía momentáneamente antes de ir a atender las otras mesas.
Los tres presentes miraban a Shion, quien seguía congelada en su sitio después de recibir la importante noticia.
Nazuna había intentado mantener los detalles al mínimo, pero una vez dicho y tomando en cuenta lo que había visto en su propia casa, era sencillo deducir la naturaleza de su relación con Shirou y Michiru.
Y para Hiwatashi Shion era inesperado con seguridad…
"¿Mamá?"
Escucharlo de su propia hija era incluso mas… descolocante de lo que había previsto, nunca se había detenido a preguntarse si era alguien de "Mente abierta" tal vez un espíritu libre… pero.
"Mamáaaa~…"
Y no sabia como reaccionar en absoluto.
"¡Mamá!" Shion finalmente salió de su trance, parpadeo un par de veces concibiendo al trio sentado en la misma mesa que ella.
Miro a los tres de manera consecutiva, dejando una especialmente pesada impresión sobre Shirou.
Este ultimo hacia todo lo posible por mantener su porte, delatando lo angustiado que estaba por dentro.
No quería que la mujer iniciara una escena en un lugar tan concurrido con el siendo el centro de tal drama.
Shion tomo rápido su té y sorbió la pajilla hasta vaciarlo por completo.
Aclaro su garganta un par de veces para mirar de nuevo a su hija.
Vocalizo un par de veces pero no salieron palabras… al menos no completas o legibles.
¿Que podía decirle a su hija cuando esta le informa que tiene novio y novia?
Nazuna supo que esto no los llevaría a ningún lado…
"Si quieres podemos dejarte a solas para que lo… asimiles" No ocultó el nerviosismo en su voz, al final, sin importar que tan distanciadas estuvieran, aun le importaba su opinión.
"… no, realmente no creo necesitarlo" El manerismo de Shion era totalmente robótico "… No te conozco tan bien como me gustaría, a pesar de que eres mi hija, pero aun así se que no eres fácil de engañar… por eso confió en tu juicio" No sonaba convencida del todo "Solo quiero saber… Nazuna ¿realmente eres feliz así? ¿No te arrepentirás luego?"
Nazuna pareció titubear un poco, pensó su respuesta con detenimiento, buscando elegir las palabras correctas, al final sonrió suavemente y suspiro "Créeme, tampoco estaba segura al principio, pero desde que acepte esto realmente lo ultimo que espero es arrepentirme, Michiru es confiable y Shirou es maravilloso, se que puedo confiar en ellos"
Los aludidos se sintieron enormemente halagados por ella.
Shion dejo salir un suspiro, realmente no sabia nada sobre su hija.
"¿Puedo dejarla a tu cuidado Michiru?" Se dirigió a la chica del abrigo rojo, se enervo al verse interrogada, pero atino a asentir.
Shion sonrió cálidamente antes de dedicarle una mirada congelante al mayor.
"Shirou~" Dicho de esa manera su nombre casi pareció un siseo "¿Estas consciente de lo privilegiada que es tu posición?"
Shirou intento mantenerse integró, era agotador ser el blanco de tanta presión.
"Si, lo se, no las defraudare" Le afirmo con toda la seguridad que podía reunir en su voz.
"Bien..." La siguiente frase fue una advertencia "Asegúrate de no olvidarlo" se puso de pie. "Los veré luego chicos"
"¿Te vas?" Casi pareció un reclamo, pero no se permitió subir la voz.
"No es nada, solo tengo que ir a casa, sentarme y… tal vez dormir el resto del día" Se puso de pie lentamente y se dirigió a la salida siendo observada atentamente por los tres.
"¿Estará bien?" Pregunto Michiru dirigiéndose discretamente Nazuna.
"No lo se" Realmente quería que lo aprobara como un buen inicio, pero eso dependía de ella "… pero al menos no te golpeo" esto ultimo lo convirtió en una sonrisa burlona dirigida al mayor.
"Nadie me golpeo" Corrigió rápidamente.
Michiru y Nazuna soltaron un par de risitas para molestia del lobo.
Una vez pagada la cuenta a Sawada, ahora estaban fuera de la cafetería en el cruce del distrito.
Aun quedaba un asunto pendiente.
"Deberías dejar que me encargue, si nos descubren metiendo las narices en los asuntos de los humanos… no quiero que tengas problemas fuera de la ciudad" Intento disuadirla, pero Michiru se volvió reacia al instante.
"Ni hablar, si vamos a resolverlo lo haremos juntos, sin ayuda de Tachiki o la policía necesitaras quien te cubra" De alguna manera el sabia que alegar contra ella no serviría de nada.
"Nazuna, deberías ir a cas…" se detuvo justo a la mitad, por algo que podría ser indetectable para alguien que creciese un entorno mundano, pero incluso Nazuna al vivir con la posibilidad de ser blanco de un acosador, había aprendido a leer sus alrededores y Shirou no tardo en darse cuenta, un grupo de chicos jóvenes, con atuendos que parecían cubrir la mayoría de sus facciones, parecían tener una particular atención sobre ellos o mas específicamente, sobre Nazuna.
Una vez viéndose descubiertos estos empezaron a retirarse de manera disimulada.
"¿Q-que fue eso?" Michiru pregunto con cierta inquietud, no noto cuando esos chicos se acercaron tanto.
"No creo que hayan venido a saludar, cambio de planes te llevaremos con los Kagemori" Shirou le informo tomando la ruta de vuelta, pero Nazuna no se movió.
"No…" Respondió con algo de involuntaria severidad "No se cual sea su problema, pero no voy a pasar mis vacaciones escondida en casa"
"Perdona mi mala memoria, pero me parece que acabamos de prometer que te cuidaríamos" Shirou le recordó con seriedad, algo que a Nazuna no pareció gustarle.
"Puedo hacer mas o menos lo mismo que Michiru, si se meten conmigo escapare sin problemas y si no, les daré un motivo para no volver a molestarme, estaré bien" Esto ultimo iba dirigido a calmar a los dos.
Michiru parecía insegura por la mala experiencia que tenia dejando a Nazuna por su cuenta, miro a Shirou en busca de una segunda opinión.
Shirou sabia que no podía obligarla a depender de ellos.
"Si ocurre cualquier cosa, llámanos primero" Cedió por esta vez, pero no bajaría su guardia "Y asegúrate de avisarnos cuando llegues a casa" agregó en el mismo tono autoritario-preocupon.
"Si "Papa" " Lo dijo con toda la intención de incomodar al mayor.
Nazuna miro a Michiru.
"Asegúrate de que no se metan en problemas" Bromeó para disipar la obvia preocupación en la cara de Michiru.
"Asegúrate de que no te secuestren de nuevo" Esa broma tuvo un mal sabor en ella, pero quiso seguir el juego.
Nazuna emprendió el regreso a la casa de los Kagemori, mientras Shirou y Michiru tenían un destino en particular.
El lugar se veía… bueno, decir "Descuidado" no seria suficiente.
El camino había sido largo, pero después de cruzar casi medio pueblo habían llegado a su destino.
La fachada era un repelente de gente, despintado y con una sola ventanilla, si no fuera por el letrero afuera no te darías cuenta de que era un negocio.
Según lo dicho por Bufford, este era el lugar donde Vanko trabaja.
"Quédate cerca y esta vez aléjate de las campanillas" Le dio una advertencia a la chica, recordando su primer acercamiento.
"Esta bieeen" Rodo los ojos con evidente fastidio, solo le faltaba ponerle una correa.
El lugar no se veía mejor por dentro, el mostrador que también era el único exhibidor apenas y tenia mercancía, ni hablar la higiene… o el olor, Michiru se tapo la nariz en respuesta inmediata, incluso Shirou no pudo evitar soltar un resuello de desagrado con la nariz.
Antes de poder hacer nada, el que parecía el encargado del lugar salió del cuarto trasero a atenderlos, vestido con un delantal y una camisa azul, por lo que Shirou pudo leer de su expresión, incluso el estaba impresionado de tener clientes.
"Hola, ehmmm, ¿en que puedo ayudarles?" Parecía un saludo bastante improvisado, esto llamo la atención de Shirou.
Se aproximo al mostrador, examinando a detalle el lenguaje corporal del encargado.
"Hola, buscamos a uno de sus empleados" Comparado con su tono usual, ahora sonaba mas cordial, puso una mano al mostrador "Vanko, ¿Se encuentra por aquí?"
"¿V-vanko? ¿E-es extranjero o algo así? Creo que se equivoco de lugar amigo" No sonaba demasiado convincente por los tropiezos con su propia lengua.
"¿Enserio? Sus vecinos nos dijeron que trabaja aquí" Shirou mantuvo su mascarada casual, intimidando mas al hombre.
"Amigo puede insistir todo lo que quiera, pero le repito, no conozco a ningún Vanko" Viéndose presionado paso a la defensiva.
"Por favor, necesitamos encontrarlo, es urgente" Michiru intento apelar al lado amable del tipo.
Este dio un suspiro de puro estrés antes de mirar a Michiru.
"Linda, si no vinieron de compras será mejor que se retiren" Viendo su tacto siendo respondido con un tono tan condescendiente, Michiru no tardo en mermar su paciencia.
"¡Óyeme tu!" Se acercó agresivamente al mostrador siendo retenida por Shirou.
"… Tal vez, la palabra Beastman le refresque la memoria" Shirou escupió sin rodeos alarmando tanto al encargado como a Michiru.
"¡Shirou!" Le reprendió de manera escandalosa, sin embargo el albino no dio señal alguna de retractarse.
"¡Urk! ¿Como lo…?" Se detuvo en sus palabras pues supo que se había delatado al exaltarse, Shirou se acerco mas al mostrador.
"Entonces ¿sabe donde esta Vanko o no?" Le pregunto de nuevo como un ultimátum.
"Bien, tu ganas… solo d-denme un momento" El hombre se fue a la trastienda dejando a ambos a solas.
"¿Que demonios fue eso? Tu mismo dijiste que meter a los beastman era peligroso" reclamo obviamente molesta.
"Hay algo raro con él, no creo sea peligroso hablar sobre beastman con él" Aclaro con su tono usual.
"Aun así, no me gusta que chantajes a la gente de esa manera" Le recriminó, había algo en ese método que le daba una mala impresión, Shirou tuvo un raro sentimiento de inquietud.
El tendero volvio de la parte de atrás asomándose por la cortina plástica de la puerta
"El jefe quiere hablar con ustedes, si quieren saber sobre Vanko será mejor que le pregunten directamente" Volvio a la tras tienda.
Antes de que ambos lo siguieran Shirou detuvo a Michiru.
"Espera aquí" Le ordeno sin mirarla.
"¿Disculpa?" Michiru estuvo a punto de desplantarse en una enorme protesta sobre la confianza mutua, pero Shirou la interrumpió antes de empezar.
"Es por una buena razón, si algo ocurre cuento contigo" Le aseguro con una estoica seriedad.
"… lo que digas" No se convenció del todo, pero decidió que era sensato, al menos era mejor que hacerla esperar en casa.
Shirou abrió la cortina viendo el pasillo que llevaba a la trastienda, apenas pasar por el pasillo para llegar a lo que parecía un área común…
Sintió un golpe bastante pesado.
Su visión se volvio borrosa mientras sentía como sus piernas dejaron de responderle llevándolo al suelo.
Claro que no podía ser de otra forma.
"¿Que demonios hiciste?" Era la voz del tendero, sonaba aterrado.
"Lo que se tiene que hacer para conservar tu culo intacto, te dije que Vanko no traería mas que problemas" Una voz bastante molesta le reclamo.
"Ahora tenemos que enterrar a un estúpido cazador" una tercera voz hablo con aun mas enojo.
"Ve por la chica, si se va estamos jodidos" Ordeno una de las voces.
En una fracción de segundo el hombre que intento abandonar el cuarto sintió un agarre férreo en su tobillo.
Shirou ahora podía ver que se trataba de no solo un hombre robusto, al menos lo suficiente como para haberlo derribado con el golpe de una tubería, se trataba de un beastman, un gorila lo cual acreditaba su enorme fuerza.
"¿Eh? Aun tienes algo de lucha que da..." Fue interrumpido pues Shirou tiro de su tobillo con fuerza suficiente para lanzarlo al otro lado del cuarto, haciéndolo golpear un muro con fuerza suficiente para agrietarlo.
Shirou se puso de pie tambaleándose un poco, pero con evidente resolución para pelear, el otro individuo pareció responder esto lanzar la tubería que había usado como arma lejos y golpear su pecho varias veces con sus enormes puños, Shirou se transformo en su alter ego lupino para responder al desafió.
Ambas bestias chocaron y empezaron un forcejeo bastante violento mientras se arrastraban atraves del cuarto, intercambiaban golpes y provocaban daños colaterales a la instalación.
Ante tal demostración el mas pequeño de los tres entro en pánico.
"M-mierda, yo me largo" Dijo antes de ser detenido por un beastman gorila mas pequeño que el anterior.
"No vas a ningún lado, ten pelotas y ayúdame" Antes de dirigirse a apoyar al mas grande, un enorme brazo atrapo la totalidad de su cuerpo inmovilizándolo, Michiru había venido apenas escucho el primer estruendo y ahora usaba sus poderes para incrementar cómicamente el tamaño de sus puños para sujetar al tipo como si fuera un juguete chillón.
"Que mierda miras ¡ayúdame!" su llamado llego a oídos sordos, pues el ultimo de los atacantes miraba con horror como luchaban los mayores hasta el desenlace de su confrontación.
El gorila intentaba a toda costa aplastar a Shirou con ambos puños dañando el mobiliario del lugar en el proceso, pero Shirou era escurridizo y lo suficientemente ágil para escapar de su rango.
En un ultimo intercambio, Shirou eludió un golpe dirigido a su rostro, barriendo la pierna del gorila con su pie y abrazando su cuerpo para hacerle un suplex que definitivamente lo dejo fuera de combate.
Viendo esto el menor levanto las manos en señal de rendición.
"Carajo…" El gorila pequeño maldijo viendo que ahora estaban en problemas.
"Entonces… son de Animacity" Repitió el flacucho encargado de mostrador con el aspecto de un avestruz humanoide, ahora identificado como Ottis, la situación había concluido con los tres carniceros sentados en el suelo frente a un intimidante dúo de beastman.
El mas grande era el único con heridas importantes.
"¿Se supone que son policías o algo así?" pregunto el que parecía ser el jefe del lugar, el gorila menor cuyo nombre ahora sabían era Gilbert.
"Somos trabajadores sociales" Shirou aclaro con hartazgo, aun tenia remanentes del dolor de cabeza que le habían provocado con ese primer golpe.
"De haber sabido que eran beastman hubiésemos usado otro acercamiento" Gilbert pareció intentar amainar las hostilidades.
No funciono.
"No entiendo como eso mejoraría su situación, intentaron matar a Shirou" Michiru puntualizo con severidad, viendo a los tres carniceros de rodillas en el suelo.
"En realidad, creímos que eran antibeastman y que estaban aquí para ajustar cuentas por el cerdo de Saikawa" El gorila mas grande les informo, un tanto renuente a mirarlos a los ojos, por cierto, su nombre era Donnie.
"Conocían a Saikawa" No era una pregunta, Shirou estaba siendo sumamente inquisitivo.
"Si, nadie en la prensa lo diría, pero el tipo era despreciable, estaba siempre encima de los que estaban bajo su sospecha de ser beastman, el maldito se creía el Sheriff del pueblo, vendería a quien fuese a los antibeastman y luego los dejaría hacer lo que quisiesen, no me sorprende que a Vanko le haya…. Ya saben" El jefe carnicero explicó.
"Sobre Vanko…" Michiru creyó que era buen momento para obtener una buena pista.
"No tenemos idea, desapareció después de que el viejo murió, lo único que sabemos es que Saikawa lo tenia en la mira" El jefe hablo por ambos empleados.
"¿Vanko lo dijo?" Pregunto Shirou
"Lo vimos nosotros mismos, si hubiese sabido cuantos beastman hay en el pueblo probablemente hubiese muerto de un ataque y no de un cuello roto" Se burlo sin demasiadas reservas "Antes de que pregunten, lo vimos en las noticias" Respondió Gilbert antes de que la pregunta fuese hecha.
"Otra cosa ¿porque no supimos nada de ustedes en el santuario?" Michiru pregunto con cierta curiosidad.
"¿El edificio de Bufford? Vivimos ahí durante un tiempo, ahora vivimos aquí" Explico Gilbert.
"¿V-viven en la carnicería?" Michiru pregunto con cierto repelús.
"Yo no, vivo por aquí cerca" Se excuso Ottis.
"Así no tenemos que tomar un autobús al trabajo" Donnie continuo sin un ápice de vergüenza en su voz, Michiru se abstuvo de seguir preguntando.
"Les daré mi numero de teléfono, si saben algo sobre él, será mejor que nos lo digan, considérenlo un incentivo por no denunciarlos por intento de homicidio" Shirou tomo un pedazo de papel de su chaqueta y anoto su numero con un bolígrafo proveniente de la misma y se la extendió al jefe de aquel trio.
"Heh~ te lo agradezco" Al menos parecía feliz de no ir a prisión o ser lapidado por los humanos, al menos no hoy.
"Si me permiten preguntar, ¿porque tanto interés en Vanko? No son policías y lo que pasa aquí no afecta a Animacity, entonces ¿porque tanto esfuerzo?" Gilbert no tuvo reservas al preguntar, y para ser sincero, Shirou no estaba seguro de la respuesta.
¿La reputación de los beastman? No, no había pensado en eso en ningún momento.
¿La seguridad de los beastman en el santuario? Podría ser, pero solo era un extra.
Miro a Michiru por escasos segundos, la chica se noto confundida por un momento, aun así, en ella, pareció encontrar una respuesta que podía dejarlo satisfecho.
"Se trata solo de hacer lo correcto… es todo" Shirou dio su respuesta.
Michiru sonrió cálidamente viendo al mayor, los otros tres no parecieron captar la vibra que ambos emitían.
"Si van tras de Vanko, debo decirles, el tipo tuvo una vida dura, el tipo de vida que forma a beastman con tendencias peligrosas, el no esta hecho de la misma talla que nosotros, no será como pelear con mi hermano menor, eso te lo aseguro" Le advirtió Gilbert, no sabia si era una advertencia de buena fe o solo era una farola para evitar la atención negativa.
"Lamento lo de su negocio, Michiru, nos vamos" Termino la conversación antes de dirigirse a la salida.
La chica atendió a su llamado al salir por la puerta siguiendo al mayor.
Ahora estaban fuera del establecimiento que ahora parecía un paso mas cerca de caerse a pedazos.
"Nazuna me envió un mensaje hace quince minutos, llego a casa" Michiru le informo al mayor, como si eso fuese la mejor noticia del día.
"… También me lo envió" Reviso su propio teléfono, sonrió de lado sin darse cuenta.
Siguieron en una caminata silenciosa por aquel lado del pueblo, por alguna razón se veía mas urbanizado que el distrito comercial.
"¿Qué haremos ahora?" Michiru pregunto mientras caminaba junto al lupino.
"No dejaremos de buscar, pero por el momento es mejor irnos a casa y esperar, no tenemos mas indicios, si se aparece por algún lado esperemos que la gente del santuario y los de la carnicería sean lo suficientemente listos para avisarnos" Realmente, quería terminar con esto lo antes posible, tener pendientes en su oficio era desgastante mentalmente.
"… " Michiru hizo un silencio momentáneo, mientras caminaba junto al mayor, mirando en su extensión los distintos locales.
"… " Shirou disfruto de ese silencio, era raro que Michiru no tuviese algo para… y ahora a donde se había ido?.
Michiru se había quedado un par de metros atrás, parecía poco familiar con este sector del pueblo, era raro considerando que tan solo un mes en Animacity ya conocía una parte considerable de la ciudad.
Tal vez… había dado por sentado que siempre estaría aquí, antes de convertirse en beastman, nunca contemplo que podría haber algún momento donde tendría que abandonar su hogar.
Y en tan solo un año ya estaba cruzando la mitad del país para llegar a Animacity…
Shirou se acercó mirando en la misma dirección que ella, lo único que imagino que podría llamar su atención en aquel par de edificios era…
Suspiro delatando su extenuación y llamando la atención de una confundida Michiru.
"Yo… enserio no esperaba esto" Sosteniendo una crepa elegantemente adornada con crema batida, jarabe de chocolate y mermelada, le informo minutos después de que habían dejado atrás aquel puesto de postres.
"No dijiste eso cuando estábamos ahí" Sosteniendo un simple Tayaki, capricho de su escaso apetito le reprochó.
"Bueno, no le diría que no a un postre gratis, sobre todo si tu invitas" Lo dijo con un poco de arrogancia en su voz, todo en pos de provocar al mayor.
"¿Me llamaste tacaño?" Intento sonar lo mas serio que pudo, pero su voz fallo en ser profunda casi sonando de buen humor.
"Yo no dije nada" Miro a otro lado ocultando su sonrisa burlona detrás de su crepa a medio comer.
Una pequeña risa simplista murió en su garganta solamente dejando salir un "Heh~" con una sonrisa desganada.
Deambularon por aquel lado de la ciudad por un rato, viendo la creciente decoración navideña en las tiendas, era entendible pues estaban a mitad de diciembre.
En un momento ambos pararon en una banca cerca de una fuente que decoraba una plaza frente a varios locales.
"Había pasado un tiempo desde que pasamos tiempo juntos" Se recostó a sus anchas ocupando una cantidad importante del espacio en la banca, había terminado su crepa y ahora se relajaba recargándose contra el hombro de Shirou.
"¿De que hablas? No nos hemos separado desde que llegamos" Señalo como si fuera lo mas obvio del mundo, Michiru lo miro como si fuese tonto intencionalmente.
"Quiero decir a solas" Remarco eso último.
"Oh eso" Entendió al fin, la expresión de Michiru se ilumino mientras se ponía de pie moviéndose energéticamente frente a él.
"Deberíamos hacer algo divertido antes de volver, aun tenemos bastante tiempo hasta el atardecer" Shirou la miro con una ceja alzada, tenia bastantes dudas de a que se refería con "algo divertido".
Por un segundo Michiru miro un punto detrás de él, cuando Shirou volteo solo pudo ver un edificio con una fachada bien decorada y una recepción protegida con una puerta doble transparente, la palabra "Motel" decoraba la fachada con letras doradas.
El color rojo se hizo presente en el rostro blanquecino de Shirou, no podía concebir lo audaz y algo descarada que se había vuelto Michiru en menos de un año.
"No creo que sea buena idea" Por un momento sintió algo parecido al miedo, tal vez pena o nerviosismo.
"¿Porque no?" Le interrogo acercándose invasivamente, con una voz suave pero invitante.
"¿Que pasa si nos encontramos con alguien que te conozca?" Otra de sus preocupaciones era el ser juzgado por "Arrastrar" a una chica indefensa a un motel, no… lo peor seria dañar la reputación de Michiru y que esta llegase a oídos de sus conocidos.
"No te preocupes por eso, estamos lejos de casa, no conozco a nadie de por aquí" Michiru intento alzar su seguridad, pero Shirou parecía extremadamente dudoso, contrastando por completo con su "Yo" usual.
"No lo se…" Shirou buscaba cualquier forma de disuadirla antes de que ella lo convenciera, pasar un rato con ella no le sonaba desagradable en absoluto, pero la previsión debía ser lo primero, sobre todo siendo invitado de sus padres.
Michiru suspiro molesta, pero tuvo una idea.
"Supongo que es normal que no tengas ganas, te divertiste bastante con Nazuna, así que tus necesidades ya están cubiertas" Le recordó con un tono condescendiente, no era un reclamo, era mas bien una broma de mal gusto.
Una que a Shirou no le gusto para nada, se puso de pie de inmediato.
"No es eso y lo sabes perfectamente" Shirou la miro con severidad, sabia que era una patraña, ella no era así, pero eso no lo hizo sonar menos desagradable, ella sabia que no le gustaba escucharla hablar así.
Michiru lo miro burlona.
"Entonces… ¿que te esta deteniendo? Solo quiero un poco de atención especial" Uso esa voz sedosa y provocativa.
¿Enserio ella estaba tan de buen humor?
"… Bien vamos" Shirou se dio por vencido, tanto a ella como a sus propios impulsos, pudo ver una sonrisa de oreja a oreja dibujarse en el rostro de Michiru, mientras se dirigían al motel.
Supongo que me tome mi tiempo, me disculpo de antemano, estuve algo abatido en este último mes, espero poder hacer el siguiente lo antes posible, recuerden que los comentarios me dan un empujón para seguir adelante, espero leerlos en un futuro.
