El calor arruino muchas cosas, entre ellas mis ánimos… afortunadamente también mato a mi trabajo, así que, en unas vacaciones adelantadas, les traigo el capítulo de hoy, recuerden comentar, todos los comentarios son bienvenidos.
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Preparatoria Reiwa, aula uno, tercer grado.
Un año atrás…
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Otro día estaba terminando, otro día de muchos otros… uno menos para la graduación en el próximo mes, estaría emocionado igual que sus compañeros y sus amigos lo estaban.
Si no fuera también, otro día en el que el pupitre a su derecha permanecería vacío, haciendo que aquella sensación desagradable y desoladora trepara por su pecho.
Y para poner otra aguja en su espalda, por un momento logro escuchar aquel nombre siendo mencionado en susurros, todo bajo un tono burlón.
Un grupo destacable de chicas cerca de la parte trasera del aula, apartadas lo mas posible de los ojos de un maestro, aparentemente haciendo el vago a unos minutos después de la salida, estas murmuran en torno a la antigua dueña de ese pupitre.
"Siempre fingía ser una santa, siempre terminan siendo las mas hipócritas" Una voz maliciosa se burlo.
"Y yo creía que seria yo la que botaría la escuela" Otra comentó de manera irónica.
"¿Se convirtió en una Hikikomori?" La tercera chica en aquel uniforme no oculto la degradación en su voz.
"Nah, escuché que ya ni siquiera esta en su casa, si huyo y abandono la escuela… quien sabe ¿Tal vez un viejo le ofreció un mejor sustento… ?" Sugirió picara, provocando mas risitas y cuchicheos entre ellas.
"¡Que asco! *Risas*"
Un solitario chico en el mismo uniforme en el aula, se puso de pie, tomo su mochila y abandono el salón con pasos pesados.
Solo escucho aquellas venenosas risas reanudándose detrás de él.
"Ella no haría eso…"
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Reiwa, presente.
Desde que los Beastman habían salido de las sombras, estos empezaron a mezclarse con la cultura humana de manera inevitable.
Eso incluía las tradiciones, las festividades y, por tanto, la navidad.
Según los prejuicios, ellos serian ajenos a una celebración dedicada a un dios humano, pero hace mucho que la navidad dejó de tratarse de un dios, llámala sobre la familia, los amigos, la cena, los regalos, el consumismo o lo que sea, pero los beastman también formaban parte de ello.
La celebraban como todo el mundo lo hacía, claro, con ciertas adiciones u omisiones, pero el árbol, los regalos y la cena estaban ahí.
La celebración era demasiado linda incluso para los beastman como para ignorarla.
También tuvo sus precauciones en un principio, pero Barbara, siendo una niña en aquel entonces, no pudo fingir no ver las casas decoradas ni las celebraciones de Europa, simplemente no podía privarla de la navidad, siendo solo ellos dos y unos cuantos refugiados beastman, tuvieron que conformarse con un árbol diminuto, un regalo simplón con el que pudo hacerse para ella y un ave pequeña para cenar que pudieron conseguir en aquel pueblo en suiza.
Pero Barbara se veía inmensamente feliz por ello, tuvo que repetirlo el año siguiente, el siguiente y el siguiente también…
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Hablando de, parecía que la navidad estaba cada vez mas cerca.
La nevada había cubierto el exterior con un suave manto helado.
En el interior, las decoraciones, la música, los personajes en botarga, los niños malcriados y las compras excesivas de ultima hora habían invadido el centro comercial de Reiwa.
Un poco mas moderno que el pequeño mercado en la parte sur, pero no tan grande como alguno ubicado en Tokio o Hokaido.
El par azul y rosa en su época de colegialas solo solían venir aquí a conseguir material escolar, a pasar el rato o para que Nazuna derrochara su mesada en ropa.
La familia Kagemori y añadidos estaban en el centro de la plaza del complejo, superados por la aglomeración que circulaba alrededor de ellos como un banco de peces.
Niños pequeños corriendo siendo perseguidos por sus agotados padres, grupos de adolescentes que venían a pasar el rato, hombres de familia devastados que venían a compras los costosos obsequios de sus hijos… y claro, aquellos que venían por ingredientes para la cena navideña.
"Te dije que debimos hacer las compras un mes antes" Ichiro, con un añadido de un suéter azul añil y una bufanda gris, dejo salir de su pecho después de retenerlo por minutos.
"Todos lo hacen de esta manera Ichiro, es parte de la experiencia navideña" Minorin, en un abrigo abotonado café sobre un vestido color rojo vino y guantes del mismo color, respondió de buen humor, uno que no podía arruinarse por la ocasión.
Shirou, en su cazadora de cuero café y una bufanda negra, observó como una mujer arrastraba a un niño por el piso como una maleta, mientras este lloraba a todo pulmón "Experiencia navideña…" murmuró aplastado por la incomodidad.
"El tipo que se burla de los compradores de ultima hora en la entrada no piensa igual" Nunca creyó que un comprador en línea podría hacerlo sentir tan mal.
"Ese tipo es calvo por una razón" Shion, vestida de manera raramente casual con una chaqueta magenta y un pantalón de yoga verde que recordaba a su hija, añadió con cierto disgusto.
Para enorme alegría de Nazuna, Shion cumplió con su parte de estar presente en su viaje de compras, dejando atónitos al matrimonio y a la chica perro-mapache.
Aunque no se sentía con parte en el asunto, por un momento, la mujer creyó ver a Shirou con una sonrisa aprobatoria dirigida a ella.
Pero volviendo al presente.
El secreto trío de canidos, en sus atuendos invernales, se mantuvieron al margen de la conversación, estando demasiado ocupados midiendo el tiempo que les tomaría salir de aquí.
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"Quiero irme" El albino dijo lo que tenia en mente, este fue tomado de la mano de manera aprensiva por una mano suave, femenina… y jodidamente fría.
"Inténtalo" Michiru le advirtió sin mirarlo, no era una chica de compras, mucho menos de compras de comestibles, pero al final era tiempo de calidad con su familia.
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Al adentrarse en la aglomeración en el supermercado, solo se sintieron mas asfixiados.
Minorin logro arreglárselas para ponerle mano a todo lo de la lista sin iniciar una pelea con otro comprador, mientras los demás se turnaban para cuidar el carrito o intentaban ayudar.
En cada ocasión, Nazuna permaneció al lado de Shion, hablando con ella de cualquier cosa, haciendo que la mujer se distrajera y hablara hasta por los codos.
No ayudaba en absoluto el que todos estaban estresados dentro de la tienda, así que múltiples discusiones por productos, choques accidentales, algunos raros intentos de robar los comestibles de otros carritos u otros incidentes fueron inevitables a su alrededor.
Lo mejor que podían hacer era pasar de largo y seguir buscando lo de la lista sin ser absorbidos por la fatiga de comprador.
La cabeza nívea no pudo evitar pensar que, si esta gente fueran Beastman, de seguro habría un segundo brote del síndrome de Nyrvasil aquí.
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Res, pollo, cangrejo, camarones, zanahorias, patatas, cebollas, especias, fresas, crema pastelera, leche, mayonesa, salsa de soya, arroz, vinagre blanco, aceite, harina, huevo, un gran surtido de vegetales… la lista no parecía tener fin.
Aparentemente, el menú consistía en su mayoría en comida frita… el pavo era difícil de obtener en Japón, por tanto, no se veía a menudo en la mesa, lo mismo ocurría en Animacity, así que el pollo frito parecía ser predilecto de la tradición.
(Por eso, por muy optimista que fuera, la navidad era especialmente incomoda para Gem.)
Y Minorin era excelente haciendo todo ello, pero sí habría pollo en el menú ¿Por qué no ampliar la selección?
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Llegaron a la fila de la caja apaleados por la multitud, aun si no era una gran ciudad, la cola no era nada pequeña, a este punto era un apestado Ichiro quien tenia el turno de cuidar el cargado carrito mientras los demás deambulaban por las cercanías, en contraste con su esposo, Minorin parecía fresca como una lechuga, mirando un escaparate de revistas.
"Debe estar acostumbrada a las compras" Shirou le comento a la distraída mujer mientras la abordaba en el mismo pasillo, con una observación que alguien podría tomar como desconsiderada, pero esta no lo tomo a mal en lo mas mínimo.
"Jajaja~ no es eso, no salgo mucho, así que es refrescante estar entre el público" Respondió inconscientemente cómoda con su visitante.
"¿Publico? Lo dijo como si fuera una celebridad" Involuntariamente su usual humor pareció aligerarse.
"¿Eh? N-no lo soy, pero soy una artista… y mi trabajo es un poco popular en su esfera" Le aseguró con bastante confianza.
"¿Enserio?" Por un momento le sonó un poco a presunción.
Y a Minorin un poco a subestimación, cosa que la hizo enfadar levemente, provocando un puchero que le dio cierta re semblanza a cierta chica tanuki.
"Con el tiempo ya no quedaran compradores para pinturas hechas a mano, pero aun tengo algunos clientes de buen gusto, por ejemplo, él cuadro que viste..." Empezó a hablar con algo de severidad.
"¿Sí?"
Minorin le hizo una seña para que se acercara.
"…"
Lo encontró inusual, pero no lo suficiente como para una negación, solo inclinó su cabeza un poco para estar a su alcance, Minorin le susurro algo al oído.
El precio del cuadro.
No fallo al congelar a Shirou en su sitio, inmediatamente la mujer sonrió satisfecha para dejar a Shirou en soledad.
… Así que era por eso que se quedaba tanto tiempo en casa, sabia de antemano que era buena, pero no que era TAN buena.
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En medio de su conversación consigo mismo, empezó a sentir una mirada clavada en su nuca, se resistió a voltear para evitar la obviedad, pero teniendo en cuenta que las chicas estaban juntas con Shion… entonces...
Desde la fila, a unos metros de él, Ichiro, solo llego a presenciar una parte de lo que acababa de ocurrir, que podía tener mil interpretaciones, su expresión se mezclo con disgusto y incredulidad, pero aun así ¿que debía pensar al respecto?
… decidió intentar pensar de la manera mas inofensiva posible… solo esta vez.
La voz de Michiru desvió su atención, estaba hablando con Nazuna y su madre en dirección opuesta a él.
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Era entrañable ver a Michiru en su forma normal, actuando como una joven de su edad… era casi como si nunca se hubiese ido.
Ya habían hablado de esto, dijo que aceptaría lo que ella decidiera, se suponía que debió ser punto y final, pero no pudo evitar poner mas atención de la que era sana.
En casa, donde podía usar su otra forma, realmente Michiru parecía disociarse de su forma humana poco a poco, adquiriendo también otros hábitos, por momentos su lenguaje corporal realmente parecía el de un animal.
A veces le daba la impresión de que ella olvidaba que en algún momento fue una humana.
No ayudaba para nada que ella misma declarara que se sentía extraña como la habían concebido.
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Después de terminar con los comestibles, los restantes fueron a dar una vuelta alrededor del centro comercial… arrastrando el carrito con ellos.
Por alguna razón, Ichiro se pego a Minorin en sus compras de manera insistente, la mujer no supo cómo reaccionar, pero le dio la bienvenida a la atención, tomándolo de la mano y arrastrándolo a una tienda de suministros de arte.
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Por el lado de Nazuna, le resulto bastante familiar como la chica podía fantasmearlos a ambos solo para pegarse a su madre, no podía culparla, realmente parecía pasársela bien.
Toda una niña de mamá.
"¿No quieres dar la vuelta con ellas?" Le preguntó a la chica tanuki, quien se mantenía recargada sobre sus brazos en el carrito de compras.
Se había quedado con él pese a que era su turno de cuidar los comestibles, y ya obviaba empezar a aburrirse.
"Ellas están bien así" Hablo con sosiego, siendo secundada por el mayor, mirando a Nazuna hablar animada con su mamá, mientras esta devolvía el cotilleo como si fuesen las mejores amigas.
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Ambos solo esperaban en sus adentros que Shion no hiciera nada tonto.
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El lento flujo del tiempo empezó a poner a prueba la paciencia de ambos, siendo la cabeza azabache la primera en ser vencida, haciéndola sentarse junto al mayor.
Michiru recargo su cabeza en su hombro, solo queriendo matar el rato.
No esperaba que Shirou hiciera algo en respuesta, menos estando en un lugar tan concurrido, pero logro sentir su mano su costado dándole una leve sorpresa.
Una bien recibida.
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La puerta de la van se cerró, marcando el fin de las compras, la tercera hilera de asientos y la cajuela estaban repletos
"¿Seguros que no quieren venir?" Shion les preguntó a los tres, quienes permanecían en la acera.
Ahora que estaban en un mejor contexto, la incomodidad con Michiru (Debido a su negligencia con Nazuna) ya no era tan prominente, incluso pudo hablar con la ami… amiga de su hija como una persona normal.
"Aun tenemos que hacer nuestras propias compras, iremos tras ustedes luego" Nazuna les aseguró como si fuera otra adulta hecha y derecha.
"Tengan cuidado" Ichiro desde el asiento del conductor, se dirigió a Michiru de manera afable, ignorando por completo la presencia del albino.
Shirou decidió cederle el volante de la van por esta ocasión.
Una vez nadie le presto atención, noto a Minorin agitando su mano hacia él en señal de despedida.
La van se fue, dejando a los tres en la entrada del lugar.
Pasando la puerta automática, se encontraron con que la estampida de personas de hace un par de horas ya había sido reducida a una multitud normal.
…
"¿Estarás bien por tu cuenta?" Michiru se refería a él solo, rodeado de gente.
"Nos vemos aquí a las seis" Sacudió su preocupación delatando su molestia, no era un niño.
En respuesta, ambas chicas rieron de manera molesta antes de adentrarse juntas en el centro comercial.
Shirou también empezó a moverse, después de todo, el punto de separarse era que los regalos fueran una sorpresa.
…
Junto con Shirou, una figura que fácilmente podría perderse en la multitud, empezó a moverse al mismo tiempo que él y en la misma dirección.
…
…
…
Visitó seis tiendas en particular, mas algunos vistas de reojo, se tomo su tiempo para escoger lo que fuese digno de estar en el árbol, tanto que llego solo con diez minutos antes de la hora acordada.
…
Y ahora estaba diez minutos después de la hora acordada, con obvio disgusto.
("Ya casi terminamos, espera un poco") leyó un mensaje acompañado de un emote de Michiru en miniatura haciendo un gesto de suplica.
Debió esperarlo, la puntualidad no solía ser el fuerte del par… puso sus bolsas en el suelo y se dedico a esperar en la banca junto a una jardinera en el lugar, solo viendo como el gentilicio se volvía menos denso a una hora avanzada, algunos derrotados por no encontrar existencias de lo que habían venido a buscar.
…
*Thud*
"¡Ouch!" Después de recibir una leve sacudida en la cabeza, este identifico el proyectil que le habían lanzado como un balón de futbol.
Este lo tomo de sus pies para revisar sus alrededores y encontrar a los responsables.
Su búsqueda recayó en par de chiquillos que notaron la mirada fulminante del albino, antes de que esta desapareciera al ver que se trataba de un par de críos.
"¡Shuji! ¡Kazuke!" Una mujer se apareció de la nada, tomo a ambos espantados niños de la mano y los arrastró en dirección a él.
Shirou empezó a alarmarse aun con el balón en sus manos como una evidencia incriminatoria… estaba listo para cualquier cosa, menos para un malentendido con una madre de familia en un lugar tan concurrido.
La mujer se detuvo frente a él, e inmediatamente bajó la cabeza "¡De verdad lo siento, le juro que solo les quite la vista de encima un segundo!" tomo las cabezas de ambos niños y los obligo a bajarla.
El estomago de Shirou empezó a desanudarse.
"E-esta bien, no fue nada" Le ofreció el balón de vuelta a la mujer después de bajarle la tensión, esta lo tomo con algo de reserva antes de volver a bajar la cabeza en agradecimiento.
"¡Enserio lo siento muchísimo!" Repitió antes de arrastrar a sus espantados hijos lejos de él a una tienda de ropa.
…
Pasado el terror a un escandalo, Shirou solo pudo ahogar una inusual risilla al respecto… no recordaba que los humanos fueran tan enérgicos.
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Ahora que lo pensaba… estaba demasiado cómodo.
En el sentido de la ausencia de la repulsión general que lo invadía al despertar cada mañana antes de que existiera Animacity o cuando tenia que acompañar a Bárbara al exterior para una junta con el gobierno de Japón.
No podía visualizarse así mismo hace dos años rodeado de humanos con tanta normalidad, en aquel entonces podía forzarse e incluso fingir cordialidad con una personificación casi auténtica, todo para no destacar demasiado para los humanos, aun si estuviese ahogándose en bilis en sus adentros.
Pero no hubo necesidad esta vez, ahora podía verlos por lo que eran, solo eran personas normales viviendo su día a día… le tomo bastante aceptar eso.
La visión radiante de Michiru invadió levemente sus pensamientos.
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Cletus o Vanko de seguro apenas y podrían reconocerlo…
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En los últimos días, había estado yendo al almacén a horas tempranas a verificar el estado de Vanko y a hablar con Cletus sobre la situación con los cazadores.
Estos grupos no parecían coordinados u ordenados, solo parecían causar estragos al azar y con ciertos blancos en mente.
Al tratarse de una porción mínima del pueblo que no podía contar con la policía, era fácil pasar desapercibidos.
Uno de los grupos parecía estar centrado en Nazuna, por ser la chica de los afiches de publicidad de Animacity, Michiru también era un blanco potencial, pero si hablaban de la capacidad de este grupo, realmente no parecían suponer gran amenaza.
Aunque, si intentasen algo con ellas mientras el estuviese presente, se aseguraría de que pensaran en el siempre que vieran un hospital.
Y por el grupo mas peligroso.
Junto con la tanuki, fueron a echar un vistazo a su supuesto campamento, solo encontrando un lugar desierto dentro una vieja reja de seguridad, pero con obvias señales de haber estado ocupado.
Al intentar encontrar su rastro, solo se topo con un odioso, familiar olor neutralizado que hacia imposible encontrar nada.
Podría ser una medida para que otros beastman canidos no los vieran llegar, pero aun así era sospechoso.
Y aquellos dos parecían ponerse cada vez mas impacientes.
Se notaba a leguas que cualquiera podría intentar una locura en cualquier momento y no creía poder disuadirlos solo con una orden como en los viejos tiempos.
Se notaba que ahora ellos creían ser los veteranos.
…
Para complementar.
Aun ensimismado, había algo que lo molestaba, intento restarle importancia, pero ahora era mas que obvio que no era una casualidad, no quería lidiar con ello frente a las chicas.
Tendría que encargarse antes de que volvieran.
Se puso de pie, tomo sus compras y fue a la salida del centro comercial, caminó escasamente hasta encontrar un ala vacía, un punto donde los empleados irían a tirar la basura.
Coloco los artículos que lo acompañaban a un lugar seguro, fue el tiempo suficiente para que alguien llegara y se parara a sus espaldas.
Shirou le dio toda su atención, no pudiendo evitar reflejar algo de sorpresa en el proceso.
… era un mocoso, no había otra manera de describirlo, aunque usaba una gruesa capucha deportiva color azul, con gorro y mangas amarillas, este no podía ocultar su edad.
"¿Tus amigos no van a venir?" pregunto el albino con severidad a alguien aparentemente mudo.
Shirou esperaba que aparecieran una docena mas que no había notado, pero extrañamente, se había aparecido el solo, por su postura amenazante, parecía no tener arma alguna.
Demasiado raro para un antibeastman.
El chico se lanzo a el de repente, puso todo su peso en intentar embestirlo para sujetarlo, solo para ser desestabilizado por una patada baja de Shirou y caer al suelo cubierto por escarcha.
El chico se levantó rápido con una sospechosa agilidad, esta vez levantando los puños, de nuevo corriendo hacia el albino.
Esta vez solo desvió algunos de sus golpes, notando que cuando menos sabia defenderse, sin embargo, en un cambio súbito, su atacante intento tomarlo de la ropa, siendo respondido por un derribo de Shirou.
No pudo evitar relacionar ese movimiento con una especie de encuentro de judo.
Su cuerpo golpeo el suelo, pero no lo arrojo con fuerza suficiente para que su nuca llegara a golpear el pavimento escarchado.
El chico no pudo ver el momento en el que lo llevó al suelo, desde ahí, podía contemplar como el peliblanco lo empezaba a ver con menosprecio, alentándose a ponerse de pie.
Pero…
Antes de que este intentara otro movimiento sofisticado, Shirou lo tomo de la chaqueta y lo acorralo contra una pared, finalmente quitándole la capucha, viendo que se trataba efectivamente de un mocoso, en la entrada a sus veintes o tal vez menos, incluso mas bajo que Ichiro, castaño oscuro rizado, desarreglado y con ojos azules, este aun lo miraba con desafió pese a su desventajosa situación.
Algo seguro, tenia demasiada cara de niño bueno como para ser un cazador.
"Si sigues así te harás daño antes de que yo lo haga … te daré el cambio y así podrás largarte" Lo atosigo con palabras, si no tenia algún arma y no era amenaza por su cuenta, no valía su tiempo.
Con la espalda contra la pared, el chico tomo valor para declarar sus verdaderas intenciones, tomo el brazo del mayor, sujetándolo con fuerza en señal de desafió.
"Deja en paz a Michiru" Le escupió en la cara sin mas, apretando su brazo e intentando zafarse, pero la sola mención de la chica lo hizo subirlo a la pared como si fuese de trapo.
Juraría que, si no tuviese aquella montaña de autocontrol, su puño ya habría cobrado vida propia y viajado a la cara de su repentino invasor.
Podía tolerar a Ichiro solo por el hecho de ser el padre de Michiru.
Pero esta peste…
Antes de empezar con el interrogatorio mas aterrador de la vida de aquel chico.
"¡SHIROU! ¡Espera!" El objeto de esta corta discusión se apareció e intento que soltara al desconocido "¡No es un cazador!"
"M-Michiru…" El castaño espetó completamente conmocionado por la llegada de la chica.
Shirou se mantuvo impasible, pero obedeció a regañadientes, soltándolo sin cuidado… el chico se cayo de posterior al suelo al salir de su agarre.
Nazuna llego tras Michiru, viendo a la cara no tan nueva para ellas, se llevo la mano a la frente con fastidio al reconocerlo.
…
…
…
"El empezó, no sabia si tenia un arma" Se puso a la defensiva, siendo el primero en ser regañado por la respuesta preventiva.
"Lo se, pero a un policía podría no parecerle el caso" La preocupada pelinegra termino de asegurarse de que no dejara una marca visible en el chico nuevo.
"Michiru… " este intento hablar con la chica en una voz fascinada mientras esta lo revisaba, gesto que a la tez nívea le hizo apretar el estomago.
"Cállate Kubo" fue respondido de inmediato apartando su mano de la suya, haciéndolo bajar la cabeza.
…
"Entonces tiene nombre" Shirou espetó con algo de molestia.
"No es importante, el ya se iba" Una incomoda Michiru le aseguró, queriendo evitar extender más esto.
"No se preocupen, no iré a ningún lado…" El recién conocido chico murmuró, llevándose una mirada fulminante de Michiru "… No voy a dejarte sola con él" declaró haciendo que la pelinegra lo reprendiera en silencio.
No la había visto en mas de dos años, no iba a retroceder así nada mas por muchas veces que el lo pateara.
"Es una lastima, están compartiendo cuarto" Nazuna soltó con obvia intención de hacerle entender una indirecta, enfrentando la nueva información, el castaño se derrumbó tanto literal como metafóricamente.
Por su parte, la sangre se agolpo en las mejillas de Michiru ante tal indiscreción.
"¿Me van a decir quien es él?" Shirou interrogo impaciente, señalando al invasor que miraba el suelo a punto de desvanecerse, pero antes de que Michiru volviera a restarle importancia al asunto en un intento de terminar con el pesado ambiente…
"Es el acosador de Michiru" Nazuna le resumió, haciendo que la chica en el abrigo rojo entrara en pánico y que el aludido tuviera un escalofrío.
"¡Nazuna!" Michiru intento detenerla con apuro.
"Se llama Okubo Noka, estaba en la misma clase que nosotras, siempre se quedaba hasta tarde para esperar a que Michiru saliera de las prácticas, incluso una vez las chicas del equipo femenil creyeron que estaba tomándoles fotos y lo reportaron con el director" Relató sin frenos.
"¡N-nazunaaaaaa!" la tomo de lo hombros para sacudirla y hacerla parar.
Pero Shirou la aparto y se colocó frente a la volpe "Sigue" Le ordeno con severidad.
"Se presentó conmigo, Nozomi y Sawada de manera formal, también acompaño a Michiru varias veces a su casa, aunque ella le dijo que no era necesario, en una de esas, se invito solo a presentarse con sus padres" Siguió, no estando dispuesta a darle ningún secretismo a su viejo compañero de aula.
"¡Y-ya entendí, ya para!" El castaño le suplico con la cara al suelo a la chica con un extraño gesto zorruno, no pudiendo lidiar con su vergüenza.
Tenia dieciséis en ese momento… no tenía idea de lo que hacía.
Nunca le agradó a Nazuna.
"Solo paró hasta que Michiru lo rechazó y falto una semana a la escuela como berrinche, todo el mundo criticó a Michiru por eso" Termino de acusarlo sin piedad alguna.
Shirou miro al castaño como si intentara desaparecerlo con la mirada.
"¡E-estaba enfermo!" Se excuso en un quejido.
"De rechazo" Nazuna le respondió de inmediato con una voz bastante malvada.
El albino decidió pasar a lo siguiente, viendo que no se trataba especialmente de una especie de ex.
"Tampoco quiero saber tanto sobre él ¿Pero por qué vino a recibir una golpiza?" fue la siguiente cuestión del mayor, una dirigida a una abochornada Michiru.
"No lo se, no soy su niñera" Michiru replicó con molestia al albino.
"Solo quería protegerte" el atuendo azul espetó en un débil susurro.
"¿Por qué crees que necesito protección?" Desvió su creciente enojo a su viejo compañero de aula.
Kubo se heló por la reacción de Michiru, pero siguió dispuesto a explicarse.
"Es… por, todos dicen que abandonaste la escuela por su culpa" Confesó para sorpresa de los tres.
…
"¿Quién? ¿Por qué? ¿Y que fue lo que escuchaste?" Con las manos en la cintura y una mueca atosigante, Michiru empezó a perder la paciencia.
Resignado, el joven se sentó en el suelo recargado en la pared del complejo.
"… Después de que Nazuna desapareció, dejaste de asistir a la escuela, tus padres no dejaban que nadie te visitará y no respondías a ningún mensaje… así que, empezaron a circular rumores" empezó a explicarse, era una reacción inevitable, pero eso no dejaba de enfadarla.
"Algunos pensaron que estabas deprimida o que te habías enfermado de gravedad, pero conforme pasamos a tercero… algunas chicas empezaron un rumor, en el que te habías peleado con tus padres y luego fugado con un hombre mayor o que estabas embarazada" La expresión de Michiru cayo en la incredulidad.
"N-no todos lo creían, yo incluido, pero hace unos días, empezaron de verte con él… así que los rumores revivieron… eso me molesto, por eso vine a cerciorarme… pero el parecía demasiado confiado contigo… y… pues…"
"¿Estuviste dos horas siguiéndome por eso? No es el maldito caso" Shirou murmuró con una sombra roja en el rostro.
"¿No lo es?" Le cuestionó el insolente joven, tentando mas al mayor a reanudar su primer contacto.
"…" No recibieron palabra alguna de la chica en el abrigo rojo desde que había escuchado de los rumores.
"¿… Michiru?" Nazuna se aproximo, tomándola del hombro, notando algo inusual.
Solo con verla pudieron notar como Michiru parecía intentar tragarse sus emociones, intentando que sus ojos no se humedecieran mientras apretaba los dientes al punto se dolerle.
"… y-yo no, no quería…" el castaño intento suavizar la información que acababa de darle, temiendo que hubiese sido un error.
Pero Michiru se tallo los ojos antes de recomponerse a la mala.
"La parte de la fuga y el embarazo es mentira, pero si, él si es mi novio" Michiru le informó aun con disgusto, el castaño quedo evidentemente afectado por la noticia, estando mas enfadado que triste.
…
"Dijiste que no te interesaban esas cosas" Le recriminó dolido, asimilando que aquel rechazo piadoso de hace años solo fue una excusa.
"Pasaron mas cosas" Explicó de manera vaga, no encontrando como justificar a su antigua yo, que creía que seria soltera hasta los treintaicinco y una súper estrella de baloncesto nacional.
Abatido, se puso de pie con dificultad, mirando devastado a la pelinegra.
"¿Qué cosas? ¿Por qué desapareciste? ¿Qué estuviste haciendo todo este tiempo? ¿Quién es él?" le pidió una explicación con un tono más dócil pero amargo.
Michiru permaneció estática, evidentemente angustiada, enfadada por no saber explicarse y mas aun por tener que hacerlo.
"¿Por qué no respondes?"
"¡Porque no quiero!" Al verse presionada no pudo evitar gritarle, tras su breve estallido, solo pudo apartar la mirada con resentimiento "… Si quieres creerles me da igual, no hice nada malo"
Kubo retrocedió, evidentemente herido.
…
…
El teléfono de Nazuna hizo un sonido particular, haciéndola revisar el dispositivo.
"Es mi mamá, ya se va a casa y pregunta si ya terminamos" Nazuna interrumpió, obviando que tampoco estaba cómoda, además de disgustada por perder la oportunidad de tener una merienda con su madre.
…
"Es mejor que nos vayamos" la peli azul les dijo a ambos varones, haciendo que el peliblanco empezara a moverse y a tomar sus cosas de aquel escondite.
"Michiru…" El castaño intento llamar su atención, pero detuvo su mano a centímetros de su hombro.
"Kubo, si quieres que hablemos, tendrás que avisar la próxima y no actuar como estúpido" Michiru se dio la vuelta para mirarlo "Tienes prohibido decir algo sobre mi a quien sea que empezó todo eso, si lo haces no te lo perdonare"
"P-pero y-yo…" quiso excusarse, pero viendo como Michiru parecía retener ciertos sentimientos, decidió que no era momento de insistir "E-esta bien, supongo que nos vemos" El chico empezó una marcha desganada a la salida del ala.
"Ya vámonos" Michiru le pidió al par en una voz apagada.
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De camino a casa, evitaron decir algo para reavivar una discusión, pero la mas intranquila era Michiru, quien no dejaba de observar al mayor por el rabillo del ojo.
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"Shirou… él realmente no es…no es mala persona" Ahí estaba esa aclaración que podía volver a iniciar otra trifulca.
Nazuna suspiro harta.
"Defenderlo la primera vez es lo que hizo que creyera que podía intentar una movida contigo, es experto en hacerte sentir culpable" Le recordó su drama innecesario en primero de prepa.
"Tampoco estoy feliz por eso, pero tampoco quiero que lo pateen mas de lo que deberían" Si, ella paso un momento vergonzoso, pero Kuno se fue en picada tras eso, tenia sus propios amigos, pero todos los demás empezaron a tratarlo como a una peste.
"Me importas mas tu en este momento" El señalamiento y la ausencia de aquella voz reprendiente, delato que estaba preocupado por ella.
Inmediatamente intento poner su mejor cara.
"… Estaré bien, tampoco es como que pueda hacer nada al respecto" Eso no sonaba nada bien.
"¿Por qué no?"
"Éramos un grupo de veintidós, mas el club, el equipo de baloncesto, amigos que Michiru tenia fuera del aula, por lo que sabemos de Sawada, es probable que la mayoría este fuera del pueblo, tampoco creo que muchos se dejen convencer con una llamada de LINE" Nazuna le listo sin mucho optimismo.
Miro consternado a Michiru, recibiendo otra mirada reconfortante de ella "Estaré bien, lo juro"
Le dio una sonrisa afable para convencerla de que le creía… a diferencia de ella, el sabia mentir.
…
…
…
Pisaron la fachada de la casa de los Kagemori, esperando poder olvidar un momento todo aquello.
Pasando la puerta, encontrando a otro par de caras del santuario, eran Beth, que pareció bastante aliviada de verlos y Paul… con la cara hecha pedazos en un sentido muy literal mientras sujetaba una compresa fría en su cabeza.
Ambos adultos estaban sentados en la mesa con unos consternados Minorin y Ichiro.
"Menos mal que llegan, temíamos habernos equivocado de dirección" la mujer castaño rizada se dirigió al albino.
"¿Quién les…? No ¿Qué le pasó?" Shirou quiso interrogar, pero Beth se adelantó.
"Cletus dijo que podrías ayudarnos" Con ese detalle, el mayor reviso su teléfono, encontrando un mensaje que no había visto.
("Los humanos hicieron otra mierda, envié a los Fowler contigo, no creo que les gusten mis soluciones, aun eres el capitán, puedes ayudar ¿no?")
Si, tan vago como siempre.
…
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"Una pandilla" Shirou se adelanto tras escuchar parte de la situación.
"No se si lo eran, pero parecían llevarse bien" Paul divago con un humor ácido "Recibí la primera advertencia hace un mes, creí que bastaría con evitarlos, pero al final terminaron esperándome de camino al trabajo, ¡Hurk! mierda, es como volver a la secundaria" Paul relato sujetándose el vientre con dolor.
"Todos en la oficina saben que eres extranjero, pero nunca hubiera pensado que eras un Beastman, no es que sea algo malo" Ichiro se dirigió compasivo a su compañero de piso, la sorpresa era gigante.
Paul tuvo una metamorfosis instantánea, revelando un pavo real negro azulado, Beth revelo ser… una cobra… con la desaparición de sus piernas, su cola se desenvolvió por las patas de la mesa.
Todos evitaron comentar algo al respecto.
"Esa es la idea, pero no creo que el engaño dure mucho más, ya no nos sentimos tan seguros como antes" La mujer cobra volvio a su forma castaña, ya no parecía poder contenerse.
"No es para menos, hay que hacer algo" Michiru expresó sumamente preocupada.
"No hace falta" Paul espeto en un quejido doloroso, revelando que sus heridas no solo estaban en su rostro.
"¡No me voy a quedar quieta para ver como te matan, ya lo atrasamos lo suficiente!" La mujer le reclamo furica al herido pelinegro "Queremos largarnos de aquí… lo antes posible… a Animacity ¿creen que puedan ayudarnos?" Beth les suplicó con resignación.
Nazuna ya se había marginado de la situación, no sintiéndose capacitada como para tomar parte, el albino y la chica pelinegra se miraron entre ellos con complicación.
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Los residentes de la casa permanecieron en la sala, esperando a que los únicos miembros que podrían escoltar al matrimonio a salvo volvieran para una silenciosa cena, debido a las compras apresuradas, la comida de hoy seria arroz y estofado de vegetales.
Shirou entró junto con Michiru dejando atrás la noche.
"Contactamos con la alcaldesa, un transporte vendrá por los Fowler y sus cosas en dos días" Fue el albino quien hizo el gran anuncio, uno agridulce para Ichiro en particular.
"… Paul iba a cumplir diez años en la oficina, es difícil pensar que se ira así nada mas y perderá su trabajo" Todos en la oficina se conocían, podía no ser la gran cosa, pero el ambiente del trabajo no era una prisión por la convivencia que todos tenían en ella, Paul no era la excepción.
"La municipalidad lo ubicara, también le dará apoyo y orientación para encontrar un empleo en la ciudad, es parte del programa para Beastman desplazados por humanos" Shirou le informó que cuando menos no les faltaría ayuda, pero no pudo evitar resaltar la ultima parte como una recriminación, no a Ichiro, sino a todo el mundo.
No hubo mejoría en el animo del hombre.
…
Al final del día, tras la cena y reunidos en la habitación, los tres se mantuvieron en los suyo en la habitación de la chica, ninguno estando cómodo con el reciente suceso.
Nazuna decidió tomarse su tiempo en la ducha para darles la oportunidad al par de hablar al respecto…
"¿Los Fowler estarán bien? Me tomo bastante instalarme en la ciudad… eso fue con tu ayuda, de Melissa y Gem" Michiru murmuro con pesar, no era nada común que la cooperativa tuviera cupos libres.
"Si… pero Paul tiene experiencia en contabilidad, gestión, sistemas y mecanografía, podremos ponerle en un buen lugar en poco tiempo, hicimos una excepción contigo, pero fue basada en lo que eras buena" Le reconforto desde su futon en el suelo.
La cabeza de Michiru se asomó desde la cama, se veía muy preocupada.
"¿Qué haremos si atacan a alguien mas?" Si se habían acercado a Paul, seria cosa de nada para que supieran de los demás.
Y no quería que terminaran igual.
Shirou se sentó en el futon frente a ella y la tomo del mentón, se veía muy serio.
"Eso depende de que tan abierta seas a sugerencias"
"… Te escucho"
Esa noche, el par lo discutió a fondo…
No querían hacer el primer movimiento, pues eso les daría una excusa a los cazadores para actuar de manera deliberada… pero entonces ¿que harían con estos pequeños ataques? Haruna era un blanco potencial… y Rufus tenía un hijo.
No era el estilo de Michiru, pero estuvo de acuerdo con Shirou, por la promesa que le había hecho de no frenarlo… y porque quería hacerlo, era hora de algo drástico.
…
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En contabilidad… un grupo de oficinistas se reunieron en afonía en torno a un hombre… o un pavo real.
"… digan lo que quieran, me largare hoy mismo así que desahóguense" Paul les dijo a sus compañeros de piso con ironía, esperando la peor reacción posible.
"¿Enserio te iras?" Uno de los mas jóvenes de la oficina le preguntó con remordimiento.
"Aun podemos arreglar algo con la policía… ¿Enserio tienen que irse?" Ichiro, entre la multitud, intento insistir una ultima vez.
"No nos dieron tiempo siquiera de organizar una despedida" Una de sus compañeras de cubículo solo murmuró
El pájaro titubeó un poco, no esperando que las primeras interrogante fuera sobre su partida, ni siquiera pareció importarles el hecho de que estaba cubierto de plumas…
…
"Ya presenté mi renuncia… y la policía no hizo nada las primera veces, no creo que eso vaya a cambiar… sigh~ carajo, los humanos son demasiado complicados" Paul vocifero, provocando confusión a su alrededor "… Nunca sabes quienes van a apedrearte nomas verte… o cuales van a ser tan maravillosos como ustedes… los voy a echar de menos" Mejoro su tono al final, provocando risas a su alrededor.
"¿Me das una pluma?"
"En tus sueños"
Paul no tuvo que retirarse hasta el final del turno, tampoco les pidieron a los demás que se centraran en sus puestos, solo por ese día.
…
Horas después, acompañados de un camión de mudanza y personal de una empresa de seguridad afiliada a Animacity, los Fowler abandonaron Reiwa.
…
…
…
Un día después de eso, un grupo sospechosamente reunido en un extremo del pueblo cercano al santuario, estos permanecían en espera de cierto personaje, en caso de que volviera a intentar esquivarlos como aquel día.
Y parecía que ni siquiera se iba a aparecer, sumiéndolos en impaciencia.
"Oye… mira" uno de ellos, con la cabeza afeitada señaló un punto junto a un callejón, recargada en la pared, había una chica delgada con un gorro negro y gafas de sol, abrigada con una chaqueta deportiva gris, mirándolos fijamente.
"¡Oye pulga… lárgate!" Uno de ellos intento ahuyentarla en voz alta.
"Espera… mírala bien" Lo sujeto de la sudadera haciéndolo devolver su atención a ella.
Detrás de la chica… debajo de su chaqueta, se asomaba una cola esponjosa de color marrón.
El grupo de cinco lo notó y se puso alerta, empezando a aproximarse a la desinteresada chica, sujetando las armas de tubería y navajas que ocultaban en sus atuendos.
"¡Tu, ven aquí un momento!" volvieron a llamarla, no teniendo una respuesta verbal.
Esta les sonrió burlona antes de empezar a caminar a paso veloz al callejón junto a un almacén.
"¡Vamos!"
Empezaron a correr tras ella, notando como su caminata se convertía en zancadas y como su aspecto cambiaba por completo al de una especie de ardilla rara.
Su presa doblo en la entrada de una propiedad aparentemente solitaria, deteniéndose en medio de lo que parecía un patio trasero de un edificio abandonado, este parecía destinado a un viejo lote de autos.
Una vez acorralada, el que parecía ser el líder se aproximo a ella.
"Hubiésemos sido amables si hubieses mantenido el culo quieto, ahora, se buena y empieza quitándote las gafas… luego lo demás" Agregó con algo de burla, luego intento tomar las gafas de su rostro… solo para ver como una pezuña se aproximaba a su cara.
¿Pezuña?
El golpe fue tal que le sacudió el cerebro lo suficiente para noquearlo al instante.
Cuando los demás volvieron la mirada conmocionada, solo vieron a la misma chica ardilla con ese odioso porte burlón.
"¿Ehhhhh~? Acabo de conseguir las gafas, no me las voy a quitar" Les dijo en una vocecita molesta y presuntuosa.
Dando un paso al frente, uno mas grande quien llego a pensar que acababa de imaginar lo recién ocurrido, se aproximo a ella con la intención de sujetarla.
Estaba seguro que esa obvia patada a su espinilla con esa estatura no seria gran cosa.
*Thunk*
"¡Ghaaaahh! ¡Mierda!" Pero en cuanto la recibió, termino hincado victima de un dolor ardiente, lo único con lo que podría compararlo, era ser pateado por un caballo.
Le siguió otra patada similar a su quijada, sacándolo de combate.
Otro de ellos saco su navaja, con la intención de hacer un trabajo rápido, corrió hacia ella solo para que esta lo eludiera y luego lo que juraría era un puño de gorila lo sacara volando.
Se quedó helado tras levantarse con sangre escurriendo de su nariz, viendo como ahora ella estaba a escasos pasos de su navaja perdida, la chica la pateo a otro extremo de aquel patio sin interés en usarla.
"¡Oigan idiotas, no se qued…!" detuvo su orden, viendo incrédulo al resto de sus amigos tirados en el suelo con una aparente contusión.
De pie frente a ellos, había un tipo con la cara y la cabeza cubiertas por una capucha, un cubre bocas y otro par de gafas oscuras para soldar.
Usaba una chaqueta de cuero negra, guantes del mismo color, pantalones de mezclilla y botas industriales.
No fue hasta este instante que se dio cuenta, esto era una trampa.
El hombre tomo a su amigo restante en una llave para asfixiarlo, antes de pensar en correr, un golpe de una macana lo derribó apagándole las luces.
Esto llamo seriamente la atención de los dos encubiertos.
"Te dijimos que te quedaras esperando Cletus" En una voz familiar, el de cubre bocas le reclamo a un recién llegado vestido con un overol y con una mascara de tengu.
"No sabia que me habías perdido tanto respeto por mi edad, aunque tu novia lo hizo genial" Empezó a atar, amordazar y arrastrar a los pandilleros inconscientes al vehículo aparcado en aquel patio.
Pasado su pequeña demostración, Michiru empezaba a verse nerviosa pese a ser felicitada.
Si alguien llegaba de repente… si llamaban a la policía… si sus padres se enteraban…
Noto la mirada de Shirou sobre ella aun con el disfraz.
"Puedes ir a casa a descansar si quieres, ya hiciste un gran trabajo y mucho más" Shirou intento sonar altamente reconfortante, incluyendo su propia felicitación, no quería que se afectara a si misma obligándose a hacer esto.
Pero la chica sacudió su miedo latente junto con el teñido castaño de su forma temporal de ardilla y negó con la cabeza "Te dije que estaría aquí… y eso haré"
Shirou solo dio un suspiro antes de abrirle la puerta de la camioneta de Cletus y sentarse en el asiento trasero junto a ella.
La camioneta partió rumbo a las afueras.
…
…
…
Originalmente iba a subir dos capítulos, pero me guardare el siguiente para la próxima semana mientras escribo el que le sigue, intentare subir el ritmo para llegar a la meta final lo antes posible sin extenderme en nimiedades, recuerden votar y comentar, todos los comentarios siempre son bienvenidos, los espero la próxima semana, manténganse fríos.
