N/A: Hola a toda esa gente que se da un tiempo para leer las cosas que pasan en mi cabeza mientras duermo o juego. Bueno, les dejo con el siguiente capítulo de esta historia. Veamos qué cosas le sucederán a Jaune, ¿sobrevivirá?
Capítulo 4
Luego de pasar al cuarto de RWBY y explicarle todo lo sucedido a Blake, esta accedió a dejarlo dormir en su cuarto, pero debido a que no había un lugar para él solo y ya que Zwei empezaría a ladrar si salía del baño y veía a Jaune, no tuvo más opción que dejar que Jaune duerma con ella. Hecho al cual no pareció oponerse, todo lo contrario, pareció alegrarle la noche.
-¿Qué es eso qué lees? ¿Es alguna novela?
Blake sintió como su corazón se aceleraba ya que sabía que su libro NINJAS OF LOVE no era algo que alguien debería leer en presencia de otros. Se había olvidado por completo de ocultarlo y ahora tenía que sufrir las consecuencias.
-Ah… ese libro… verás… se trata sobre… es para chicas. – fue la única respuesta que se le pudo venir a la mente sin sonar sospechosa.
-Y eso que parece ser un buen libro… tal vez debería recomendárselo a Pyrrah, después de todo a ella le gusta leer también.
-No creo que ella lo quiera leer, es un poco… difícil de entender… es la tercera vez que lo leo y aún hay partes que no entiendo.
-Ah, entonces supongo que deberé buscar otro libro para ella.
-Y… ¿por qué tanto interés por los libros?
-Ah, eso… es un larga historia… aparte ya me gustaría descansar, así que… ¿dormimos?
Blake asintió. Las camas en Beacon eran lo suficientemente grandes para poder albergar a dos personas sin ningún problema. Así que Jaune se acostó con Blake, Jaune miraba a un extremo de la cama, viendo el resto del cuarto. Mientras que Blake, quien supuestamente debería ver al otro extremo de la cama, estaba viendo fijamente las espalda de Jaune mientras la analizaba cuidadosamente.
Las luces estaban apagadas y a Jaune a duras penas podía ver algo. Blake podía ver todo con el lujo de detalles. Ya que ninguna de sus compañeras estaba despierta, tenía que poner su plan en marcha. Sabía que todas tenían sueño pesado y eso era una gran ventaja para ella.
Se acercó poco a poco a Jaune hasta poder ser capaz de tocar su espalda. Jaune reaccionó sobresaltándose un poco, pero rápidamente concluyó que era de esas personas que se mueven mientras duermen, así que no se quejó ni nada. Blake vio que no se quejó ni nada, así que decidió pasar al siguiente paso de su plan. Lentamente posó un brazo y una pierna por encima de Jaune haciendo que la respiración de este se acelerara al igual que el ritmo de su corazón.
-B-Blake… ¿estás despierta?
Al no oír una respuesta de parte de ella supuso que estaba dormida completamente. No le dio importancia. Pero cuando intentaba quitarse su brazo de encima rozó el moño que Blake tenía en la cabeza. "Tal vez se olvidó de quitárselo para dormir." Pensó Jaune. Y así le quitó el moño que tenía en la cabeza. Blake sintió como su corazón se aceleraba, en ningún momento le había mencionado a Jaune lo de ser un Faunus y ahora lo iba a descubrir, pero si seguía dormida tal vez él guardaría el secreto. Después de todo no es necesario que todos se enteren que ella es un Faunus.
Luego de quitarle el moño Jaune acarició su cabeza y se dio con la sorpresa de encontrar dos orejas que parecían de un gato. Al sentir un pequeño roce, Blake no pudo evitar moverse y gemir un poco, ella era muy sensible en sus orejas. Jaune rápidamente quitó sus manos de sus orejas, sabía que si la despertaba iba a ser un gran problema.
Blake se sintió un poco apenada al sentir que Jaune había retirado sus manos de sus orejas. La sensación que le habría brindado había sido algo adictivo para ella. Jamás le habían tocado las orejas así y no quería que esa sensación se fuera tan rápidamente. Así que, como si estuviera dormida, trató de hacer como si se sintiera incómodo y quisiera seguir siendo tocada en las orejas. Jaune se dio cuenta de esto y siguió tocando sus orejas.
Al hacer esto, era como si una ola de placer invadiera el cuerpo de Blake, sabía que no podía moverse mucho ya que descubriría que no estaba dormida y no quería que eso se acabara. A los pocos momentos se dio cuenta que Jaune había dejado de masajear sus orejas, pero grande fue su sorpresa al sentir como Jaune empezaba a morder suavemente sus orejas. Eso hizo que gimiera en voz alta sin importarle que le oyeran hasta sus dormidas compañeras.
Jaune rápidamente dejó de morderla y se acomodó lo más rápido que pudo mientras que el resto de RWBY empezaba a despertar de su placentero sueño debido a los gritos de Blake, solo para encontrarse con dos bultos en la cama de Blake.
-¡¿Qué rayos, Blake?! ¡¿Quién está contigo?! – gritaron las tres al unísono.
Jaune no dijo nada, pero sabía solo una cosa… estaba en serios problemas. Ruby saltó de su cama y quitó las sábanas de golpe. Dejando a Jaune y a Blake al descubierto.
-¡Jaune!
-Ho-hola chicas… es una larga historia.
Ninguna dijo nada, simplemente bajaron la cabeza de tal manera que no se podían ver sus ojos. Yang se acrcó a Jaune y lo cogió de su capucha para sacarlo de su cuarto cual si fuera una mascota que se ha portado mal y golpeó la puerta de JNPR tan fuerte que casi la tumba en el proceso. A los pocos segundos sale Nora con su pijama rascándose los ojos preguntándose quién podría ser. Abrió la puerta y solo vio un par de bultos, intentó abrir los ojos un poco más y poco a poco la imagen se hacía más visible.
-Yang… Weiss… Ruby… Jaune… ¡¿Jaune?! – volteó rápidamente hacia su cuarto para buscar a su líder y se dio cuenta que no estaba en su cama.
-Hazte cargo de él, Nora. – dijo Ruby mientras que Yang dejaba ir a Jaune quien ingresó a su cuarto y se echó en su cama para poder descansar correctamente.
-Luego te explicamos lo que sucedió, por ahora nosotras nos haremos cargo de otros asuntos. – dijo Weiss mientras que Blake intentaba esconderse detrás de su puerta.
El equipo RWBY volvió a su cuarto y se pudo escuchar como caían algunas cosas y uno que otro grito. Nora aún seguía media dormida así que no entendió nada de lo que le dijeron las demás. Simplemente volvió a su cuarto para volver a sus placenteros sueños, no sin antes hacerle una pequeña broma a Ren. Escondió todos sus trajes debajo de su colchón y con eso se fue a dormir.
A la mañana siguiente, lo primero que se hizo oír fue un comunicado por parte del director Ozpin.
-Alumnos de Beacon, debido a ciertos asuntos de nuestra jurisdicción, la gran mayoría de los profesores estarán fuera todo el día, debido a esto tendrán el día libre, pero no se relajen mucho. Recuerden que mañana todos tendrán un examen por parte de su profesor para poder recuperar el tiempo perdido de hoy, estudien.
Al oír todos el comunicado, decidieron descansar un par de horas más, todos menos dos personas que se despertaron temprano para su entrenamiento. Pyrrah y Jaune estaban entrenando como si fuera cualquier otro día, sabían que su próxima clase sería con la profesora Glynda y esta vez Jaune quería resaltar en la práctica de lucha.
-Creo que eso es todo por hoy… estás más que listo para mañana… - dijo Pyrrah tratando de recuperar el aliento luego de terminar el entrenamiento.
-Gracias… espero poder obtener… una buena calificación…
-No te preocupes… lo harás bien…
-¿Tú crees?... Eso espero… necesito demostrar que puedo ser mejor que antes…
-Si lo haces tal como has estado entrenando lo harás de maravilla… ¿regresamos?
-Vámonos…
Ambos partieron hacia su cuarto y Pyrrah fue la primera que se metió a la ducha, Jaune esperó afuera. Para ese entonces, Ren y Nora ya habían despertado.
-Buenos días, chicos. ¿Descansaron?
-Sí… algo así… por cierto, Jaune… ¿has visto mi ropa? No la puedo encontrar.
-Jiji… tal vez desapareció, deberías ver dónde dejas tu ropa, Ren.
-Nora… sobre lo de ayer…
-¿Ayer? ¿De qué hablas, Jauney? Ayer ni siquirea te despertaste en un buen rato. Se puede decir que todo el día te lo pasaste durmiendo.
-Olvídalo, Nora. Por cierto, Ren, ¿de qué querías hablar conmigo?
-Te lo diré luego… es peligroso que los demás escuchen.
-Ah, bueno.
Justo en esos momentos salía Pyrrah de la ducha ya cambiada y Jaune se dispuso a entrar en la ducha mientras que las chicas se ponían a conversar. Ren seguía desesperado buscando su ropa.
Mientras tanto, en el cuarto RWBY, Blake era castigada por dormir con Jaune mientras las demás estaban profundamente dormidas.
-¡Rayos, Blake! ¡Dinos que hiciste con Jaune! – gritó Weiss ya harta de preguntarle lo mismo tantas veces.
-Si ya lo saben por qué preguntan… o acaso quieren que lo diga en frente de todas ustedes.
-Tú lo quisiste. Yang. Ruby. Comiencen.
Yang y Ruby empezaron a hacerle cosquillas a Blake por todas partes. Le hicieron cosquillas a tal punto que Blake estaba a punto de llorar de tanto reír. Yang y Ruby no pararían hasta, si es posible, dejarla inconsciente. Blake era una persona demasiado dura, no diría ni una sola palabra solo para mantener a las chicas celosas. Al cabo de unos minutos de seguir riendo sin parar, Weiss decidió que ya era demasiado, incluso para ella.
-Ya pueden parar… creo que ya aprendió la lección…
Yang y Rubby dejaron de hacerle cosquillas a Blake que poco a poco iba recuperando el aliento luego de que casi se desmayara por falta de este. Yang, Ruby y Blake decidieron volver a dormir, aún era muy temprano para ponerse a hacer las cosas. Weiss por lo contrario, decidió alistarse para ir a estudiar a la biblioteca, quería estar preparada para cualquier situación.
Al llegar a la biblioteca se dio una gran sorpresa al ver a Jaune y a Ren estudiando. Bueno, solo Ren estaba estudiando, Jaune estaba leyendo un cómic de X-Ray & Vav como de costumbre. Weiss dejó salir un suspiro y se acercó hacia ellos.
-Hola chicos, ¿estudiando?
Ren solo levantó la mirada y asintió, mientras que Jaune no se había dado cuenta de la presencia de Weiss. Ren vio lo que iba a ocurrir y se levantó para retirarse de la biblioteca con un libro en mano.
-Ren, ¿a dónde –? Hola, Weiss.
-Hola, Jaune. Tal parece que lograste descansar bien.
-Ah, sobre eso… no es lo que parece… verás, Blake y yo-
-No hay necesidad de recordarme eso ahora.
-…
-En fin, solo quería darte esto – Weiss le entregó una carta a Jaune - ¿sí sabes qué día es hoy, no?
-¿Eh?
Jaune abrió la carta y vio un gran corazón en el cual estaba escrito "SÉ MI SAN VALENTÍN". Inmediatamente Jaune se levantó de la mesa y fue corriendo a su cuarto. Se había olvidado por completo que hoy era San Valentin. Había reservado una mesa en el restaurante donde trabajaba Coco y Velvet. Llegó a su cuarto y vio a Nora y Pyrrah conversando.
-¡Pyrrah! ¡Tengo que hablar contigo!
-Claro, Jaune, dime de qué-
Jaune rápidamente tomó la mano de Pyrrah y la sacó de su cuarto solo para llevarla corriendo hacia uno de los trasbordadores hacia la ciudad.
-¿A dónde vamos, Jaune?
-Es… sorpresa… - dijo tratando de aguantar las ganas de vomitar.
-Okay, esperaré ansionsa.
Llegaron a la ciudad en cuestión de minutos y fueron al restaurante esperado. Al llegar, una de las meseras las llevó hasta una mesa un tanto decorada con corazones y una tenue luz que la iluminaba.
-¿Qué es esto, Jaune?
-Es… es San Valentín, ¿no? Quería darte una sorpresa.
-G-gracias, Jaune, pero…
-No hay de qué preocuparse, yo pagaré por todo así que-
-No, Jaune… no es eso…
-¿Entonces…?
-Yo… ¡no puedo!
Pyrrah se fue del restaurante dejando a Jaune solo y perplejo. No podía creer lo que acababa de pasar. Simplemente todo fue tan rápido, sintió que su cuerpo pesaba y que los ojos le pesaban. Llegó divisar a Velvet y a Coco antes de que todo se volviera negro para él.
N/A: Solo quiero decir que en serio me siento mal por hacerle esto a Jaune, pero explicaré lo que sucedió en los próximos episodios. Hasta a próxima.
